viernes, 31 de agosto de 2012

Ensayo en haiku


El haiku  es una forma de poesía tradicional japonesa. Consiste en un poema breve, generalmente formado por tres versos, de cinco, siete y cinco moras respectivamente. Comúnmente se sustituyen las moras por sílabas cuando se traducen o componen en otras lenguas. La poética del haiku generalmente se basa en el asombro y el arrobo que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza.
En lingüística, la mora es una unidad que mide el peso silábico, es decir, la duración de los segmentos fonológicos que componen la sílaba. Gobierna la distribución temporal y la acentuación en algunas lenguas, aunque no en todos el nivel moraico es relevante; en las que no, el concepto de mora se confunde con el de sílaba.

Es la primera vez que escribo haikus. Es por tanto un ensayo donde no juego con moras, sino con sílabas. Estos están dedicados a las cuatro estaciones del año

Las cuatros estaciones

I
Fuego maldito
Que arrasas arboledas
Yo te detesto

II
Luz del otoño
Que das toda la vida
Decadencia

III
Sol invernal
Alumbra las mañanas
De esperanza

IV
Flor perfumada
Con destello de vida
En primavera


martes, 28 de agosto de 2012

Hablemos de histrionismo



Dentro de los temas que vengo tratando, desde la perspectiva psicológica, hemos comentado algunos bastante interesantes, pero este del histrionismo, al que ya hace tiempo me quiero referir, tiene una especial relevancia, por el hecho de existir en casi todos en cierto sentido. Pero, primero, entremos un poco en definir lo que es este concepto psicológico, que alude a unas determinadas pautas de conducta, sobre todo social, como veremos.
                                    
El trastorno histriónico de la personalidad es un trastorno de la personalidad del grupo B (desórdenes dramáticos, emocionales, o erráticos). Los individuos que lo padecen siguen un patrón general de excesiva emotividad y búsqueda de atención.

Las personas con trastorno de personalidad histriónica suelen expresar sus emociones de manera exagerada. Suelen ser vanidosas y egocéntricas, y se sienten incómodas cuando no son el centro de atención. A menudo son seductoras en apariencia y comportamiento, ya que les preocupa mucho no serlo. Buscan continuamente a alguien que les tranquilice, que apruebe lo que hacen, y pueden enfadarse cuando alguien no les atiende o halaga. Suelen ser impulsivos y poco tolerantes a la frustración. Su estilo cognitivo es extremista, tienden a ver todo en términos de blanco o negro. Su discurso a menudo carece de detalles y es exagerado.

Parece ser que las causas hay que buscarlas en la combinación de varios factores; puede haber una cierta predisposición genética, así como también, los acontecimientos vividos en la infancia, pueden tener una determinada influencia en el desarrollo de este trastorno. Entre ellos cabría destacar una falta de atención de los padres, el maltrato psicológico de los padres o educadores o bien modelos paternos inadecuados, entre otros.

La mayor tasa de personas que sufren este trastorno son mujeres, lo cual hace pensar que la naturaleza del mismo y algunas características que lo definen son estereotipos de la mujer de la sociedad occidental, según algunos autores. No voy a contradecir esta afirmación tajantemente, pero no podemos olvidar a grandes histriónicos que han influido en la historia. Una gran parte de gobernantes, sobre todo de especial relevancia histórica, han tenido o manifestado conductas con alto componente histriónico. Sin ir más lejos, y desde mi perspectiva personal, desde los grandes reyes, Napoleón y más recientemente el propio Hitler, Musolini y, mire por donde, a mí me da la espina de que, hasta el mismísimo Sarkozy. A todos ellos es común las importantes dosis de teatralidad en sus actos, el regodeo del discurso, su vanidad, egocentrismo, intolerancia a la frustración, etc. Por desgracia la escenificación forma parte de la seducción y ellos usaron esa teatralidad para seducir a sus pueblos, pero se da, en menor escala, en gran parte de los que asumen o buscan liderazgos de grupos. Eso sí, el histriónico de libro, que acude a la consulta es el identificado como sujeto con trastornos de la personalidad que encaja en la patología. Los grandes están exentos de esta catalogación y acaban liderando a grupos que se dejan llevar por esa parafernalia de actos y expresiones que cautivan a su gente.

Mas pocos serán los que puedan evadirse de esta catalogación, si bien es la propia sociedad y sus márgenes de tolerancia en las conductas sociales, la que define el límite admisible en estas manifestaciones. Es lo que los sistémicos llaman plataforma homeostática, o lo que es lo mismo, los límites que definen cuando un sujeto se escapa de la tolerancia social a ese tipo de conductas, siendo entonces considerado elemento patógeno o trastornado mental.

Pero ¿qué persigue un sujeto histriónico, aunque sea de forma inconsciente, con estas conductas? Veamos algunos a modo de ejemplo:

Reafirmación social. En esta sociedad de la apariencia, donde es más importante el parecer que el ser, tendemos, por lo general, a ofrecer una imagen idílica de cómo nos gustaría ser, más que la propia realidad de nuestra personalidad. En este caso, al igual que en otros, se suele dar en personalidad con cierto grado de inmadurez.

Llamada de atención del desvalido. Hay ciertas conductas infantiles que trascienden netamente al adulto cuando la infancia no ha sido especialmente agradable y cargada de afecto parental. Para llamar la atención de la madre o el padre se emplean técnicas teatrales relacionadas, muchas veces, con los temas de salud física (de ahí, en parte, las personalidades hipocondriacas) o bien conductas llamativas que reclaman la atención, sea manifestaciones de alta genialidad o comportamiento extravagantes que nos hagan presentes, o sea, que nos reivindiquen ante los padres o mayores.

Acto de seducción. La seducción también requiere cierta teatralidad para mostrar los valores deseados y, presumiblemente, deseables por las personas a las que queremos seducir. Pero esa teatralidad tienes sus límites y cuando se sobrepasan podemos entrar en esa actuación histriónica. La interacción del histriónico con los demás suele estar caracterizada por un comportamiento sexualmente seductor o provocador.

Inseguridad. La inseguridad puede tener un efecto rebote, es decir manifestarse con tal nivel de seguridad que raye en la prepotencia para evitar el más mínimo atisbo de discusión, mediante una asertividad simulada. Estas conductas compensatorias de la incertidumbre interior, que tiene mucho que ver con el posible rechazo de los demás, pueden colindar también en el histrionismo, cuando no ser identificadas como tal.

Necesidad de engatusar. Me viene a la memoria a los grandes dictadores, tipo Hitler, Musolini, Estalin, etc. a la par que el mundo político, donde hay sujetos que teatralizan para engatusar al electorado. En todo caso, no olvidemos que en ese mundo hay mucho gregario infantiloide que se arropa en el líder y lo defiende a capa y espada, al amparo de su arbitrariedad y condescendencia con los sujetos de su grupo, en base a unas pautas dogmáticas establecidas por su partido, a lo que llaman estrategias de persuasión.

Pero no sería mal ejercicio personal reflexionar para ir creciendo, para darse cuenta de cual es nuestro grado de comportamiento histriónico y poder ir madurando psicológicamente, porque, como decía antes, ¿quién escapa a estas conductas en mayor o menor medida? De todas formas para identificar el propio histrionismo y el de los anexos podemos centrarnos en ver algunas expresiones:
·        Vanidoso
·        Egocéntrico
·        Soberbio
·        Impulsivos
·        Dicotómicos (blanco o negro)
·        Poco tolerantes a la frustración
·        Dramatismo teatral
·        Expresión emocional exagerada
·        Interiormente inseguro
·        Inmaduro psicológicamente
·        Resistente a la argumentación lógica ante el conflicto, pero sugestionable en la conversación normal.

Según criterios más científicos orientados a precisar el trastorno histriónico de la personalidad de forma clínica, podemos referirnos al DSM IV, donde lo caracteriza por un patrón general de excesiva emotividad y una búsqueda de atención, que empiezan al principio de la edad adulta y que se dan en diversos contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:
·        no se siente cómodo en las situaciones en las que no es el centro de la atención.
·        la interacción con los demás suele estar caracterizada por un comportamiento sexualmente seductor o provocador.
·        muestra una expresión emocional superficial y rápidamente cambiante.
·        utiliza permanentemente el aspecto físico para llamar la atención sobre sí mismo.
·        tiene una forma de hablar excesivamente subjetiva y carente de matices.
·        muestra autodramatización, teatralidad y exagerada expresión emocional.
·        es sugestionable, por ejemplo, fácilmente influenciable por los demás o por las circunstancias.
·        considera sus relaciones más íntimas de lo que son en realidad.

En resumen, que podemos tener conductas histriónicas sin tener un trastorno histriónico de la personalidad, con un histrionismo a baja dosis, tolerado por la sociedad…

sábado, 25 de agosto de 2012

La Tierra


Hoy quiero compartir con vosotros estas preciosas imágenes de nuestra ignota tierra, bajo una música relajante que llena de paz, algo que hace mucha falta hoy día. No os como el coco con mis reflexiones para que deis rienda suelta a vuestros sentimientos respecto a esta inmensa obra que es nuestra casa, LA TIERRA, que se está desmoronando. Salvémosla!

martes, 21 de agosto de 2012

ERE político

El respeto entre los diputados debería ser una constante,
el insulto y la descalificación es un atentado a la democracia,
pues se descalifica al representante y al representado.


El debate en política, como siempre, está siendo dirigido hacia los intereses de grupos de poder y a estrategias que conducen a planes a largo plazo de esos grupos. Digo esto porque me preocupa el deterioro de la clase política y de las instituciones que rigen, que son cosas bien diferentes.

Conseguir una clase política que fuera capaz de reestructurar el sistema y redefinirlo para hacerlo más democrático, operativo, barato y eficaz, sería un objetivo muy deseable, pero redefinir las estructuras organizativas del Estado para restringir el gasto sin más, dejando en la cuneta la representatividad ciudadana de nivel básico, a la par que las ideologías y principios de acercar las decisiones al pueblo, sería un desastre democrático.

Se cuestiona el nivel de la autonomía como un sistema inviable, cuando eso es totalmente falso. Las autonomías es la base de apoyo donde se sustenta la posibilidad de acercar esas decisiones al ciudadano. La importancia y la implicación de las cosas tienen niveles taxonómicos, es decir varía según afecten a un determinado colectivo. Los intereses de mi pueblo son del pueblo, los de mi provincia del conjunto de pueblos de ella, y así la comunidad autónoma, España, Europa… y el mundo. Es deseable que sea el colectivo afectado el que defina democráticamente cuales deben ser las soluciones al problema que sufre, dejando para otro nivel superior aquellos aspectos que afectan al colectivo mayor… y así hacia arriba, hasta establecer un sistema de gestión democrático a nivel muy superior.

Lo curioso es que no se nos deja participar, con nuestro voto, en la elección de aquellos que toman las grandes decisiones en este jodido mundo, decisiones que nos afectan directamente, aunque las tome el presidente del banco central europeo, el mismo presidente de los EE. UU. o la poco amable señora Merkel, por no decir otra cosa. Sí podemos decidir, en este país y en otros como Alemania, quien gestiona nuestra región. Eso me parece un acto democrático de primer orden y me defino defensor de las autonomías y de acercar la decisión al pueblo a través de ellas. La pregunta está en saber si están cumpliendo, a un razonable coste, su función básica, o habría que redefinirlas para hacerlas operativas y democráticas. Lo que no implica su cuestionamiento constitucional, sino su funcionalidad para cumplir con el mandato de esa constitución.

Por tanto, sí a las autonomías, sí al acercamiento de la ciudadanía al poder de decisión, más sí a la democracia participativa y menos sí a la representativa. Tal vez estemos ante el fenómeno de un representante elegido que hace de su capa un sayo y traiciona el programa desoyendo al votante, cuando lo que habría que hacer es dar más participación al ciudadano para un mayor contenido democrático, para una mayor participación.

Claro, que ahora que están tan de moda los EREs, ¿por qué no plantear un ERE político? es decir, ver si tanta cantidad de representantes es necesaria o si eso lleva al abuso, como se está viendo. Al fin y al cabo todo consiste en que en el congreso haya la justa proporción de representatividad según los votos emitidos… y eso, ahora, es falso, pues se quedan fuera muchos votos por no haber llagado al porcentaje mínimo y otros por aplicación de la poco democrática Ley D'Hondt que desprecia a los restos resultantes de sus operaciones, sin sumarlos a nivel estatal, si no que se lo digan a IU. Es decir, que hay partidos que con más votos tienen menos diputados y otros que sin llegar a la mayoría de votantes tienen mayoría en el congreso.

Pero, ¿eso del ERE cómo lo organizamos? Corren por ahí propuestas de abolición del Senado, de ajuste de los privilegios de los diputados, del cuestionamiento de tantos representantes, etc. Ya tenemos algunas ideas. Además, ¿por qué no bajar al 50%, de momento, el número de representantes en el congreso y en los parlamentos autónomos? Podemos, incluso, llegar al punto de dar a cada partido el porcentaje de votos que sacó en las elecciones y que sea ese porcentaje el que le representé a la hora de votar, como su alícuota parte de representatividad.  Si un partido tiene el 30% de los votos, su peso en el congreso será del 30% y si otro solo tiene un 1%, pues ese será su valor a la hora de votar. Eso sí, contando con un control por parte de una ciudadanía bien formada y exigente, a la par que comprometida, para no dejarse engañar por chalaneos, como ahora.

Y por qué no dejar otro porcentaje del valor total del voto en el congreso a la población directa, mediante el uso de la tecnología. Si hay algún ciudadano que no se sienta representado por ningún partido y decide no votar, podría acogerse al sistema de voto directo dándole el valor que le corresponde en función del censo, aportando su voto, aunque fuera testimonial, a cada proyecto de ley que se presente. Eso dejaría un margen de participación a los descontentos con cómo llevan las cosas los partidos y se respetaría su soberanía personal, aunque su repercusión fuese una nimiedad.

Por tanto, de momento, eliminación del senado, reducción de los representantes políticos a un 50%, desaparición de organismos innecesarios como las diputaciones, desaparición de prebendas especiales de los políticos, representación en función del número de votos obtenidos y voto soberano, mediante la tecnología, para aquello que no quieran depositar su confianza en la representación de los políticos. Seguro que hay muchas cosas más y mucha gente que piensa así, incluso, va más lejos. El debate está servido… pero un debate sosegado, no como los que nos tienen acostumbrados a ver nuestros representantes en el congreso, carente de respeto muchas veces e insultante en otras muchas.

domingo, 19 de agosto de 2012

En los campos de mi Andalucía

Vista de Cuevas de San Marcos


Hoy fui a mi pueblo y, como siempre, me embeleso mirando el paisaje. No he podido resistir la tentación de fraguar este poema compuesto por cuartetas para homenajear a esta tierra mía, a la que cada vez quiero y me gusta más.

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En los campos de mi Andalucía
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Campos tintados de verdes
Con grandes trazos de olivo
Que se descubren más verdes
Cuando va creciendo el trigo

Campos de límpido cielo
Que me dieron su cobijo
Y que pisando su suelo
Me hicieron sentir su hijo

Campos de mi Andalucía
Que desbordan sentimientos
Y que siento cada día
En mis profundos adentros

 Lomas, montaña y valles
Huertos, olivar y llano
Dehesas y robledales
Parecen darse la mano

Con ese limpio horizonte
Me llevas hasta mi infancia
Y sigo viendo tu monte
Y sintiendo tu fragancia

De tórtolas y perdices
De liebres y de conejos
Donde éramos felices
Divisándolo a lo lejos


Eras trillando tu trigo
Aceituneros altivos
Recolectando en castigo
Junto a tus campos de olivos

Casas blancas y encaladas
Con su perfume a romero
Y sus villas bien plantadas
Y cuidadas con esmero

Gruesos muros y gatera
Con ventanas enrejadas
Para que la gente viera
Macetas enamoradas

Ay! pueblos de mi Andalucía
Con su sencillo candor
Que canta a la tierra mía
Cargándola de esplendor

Hoy te brindo este homenaje
Gritando versos al viento
A esa tierra en maridaje
Hasta mi último aliento



viernes, 17 de agosto de 2012

Las cosas nunca son lo que parecen

¿Es una vieja o una joven?


Decía Unamuno que entre tú y yo contamos seis personas… tú tal como eres, tú tal como te ves y tú tal como yo te veo… y a la inversa, como yo soy, como me ves y como me veo. Pero las cosas parecen ser porque uno las interpreta, o sea, como una visión subjetiva de una realidad inconfirmable por esa propia subjetividad.

La cuestión queda demostrada cuando nos presentan a alguien y hacemos una hipótesis de cómo es el sujeto en cuestión, que se va modificando conforme vamos tratándolo en mayor profundidad. Esto no ocurre solo con personas, sino con parejas o grupos humanos de distintos niveles.

Pero vayamos un poco más lejos. Un sujeto, cuando se nos muestra, considera, por lo general, al auditorio y los intereses que le atan al mismo, de tal forma que hay matices de conducta que solo se aprecian bajo una especial sensibilidad. La conducta ante una chica o chico que nos guste nunca será la misma que la mantenido ante un sujeto anodino de escaso interés personal, o bien cuando quien nos escucha tiene la llave de una decisión que nos pueda beneficiar o perjudicar. Son pocos, pues, yo diría que nadie, los que se escapan de esta conducta interesada. En conclusión: Qué imagen queremos dar…

Pero hay más, también influye el sujeto receptor, aquel que está escuchando y que se formarán la opinión de como es tal o cual. La interpretación interesada, le llamaremos, consiste en sacar y sustraer del mensaje del otro aquello que nos interesa más o que nuestro estado de ánimo condiciona. No es lo mismo la interpretación en un estado pesimista que optimista. Por tanto, ¿qué es lo que yo quiero escuchar de lo que me están diciendo? O bien ¿cómo me gustaría que fuera el sujeto que me habla y al que ando valorando?  Deberíamos pensar que esas diferencias, que son sutilezas, determinan variaciones importantes en la disposición del que observa. El lunar del enamorado acaba convirtiéndose en verruga cuando desaparece esa actitud de delirio amoroso, donde hasta el pedo tiene gracia. Y aquí, también, en conclusión: Qué imagen necesitamos recibir…

Existe otra variable que nos acaba despistando, como es el proceso evolutivo de cada uno, por el cual lo que eras ayer no lo eres hoy. Eso implica un ejercicio sistemático de adaptación y comprensión de los cambios y la capacidad de adecuar el juicio sobre el otro al momento presente, considerando que hasta nuestra propia capacidad de discernimiento y manera de razonar también sufre variación.

O sea, que siguiendo a Unamuno, lo que yo pensaba de ti hace un tiempo no es lo que pienso ahora, y me pregunto: ¿Cuánto has cambiado tú? ¿Cuánto he cambiado yo en mi forma de apreciar? Y a la vez ¿Cuánto he tenido que modificar mi hipótesis primara por error de apreciación inicial?

Conozco matrimonios que parecían ideales y al poco tiempo se fueron al traste. Casos de empresas que parecían solventes y al poco tiempo se fueron a la quiebra, personas que parecían tus amigos y al poco tiempo desaparecen, etc…. En el fondo NADA ES LO QUE PARECE, por lo que la cautela a la hora de emitir juicios debe ser exquisita, para evitar que sean falsarios, cuando no falaces o mentirosos.

Por tanto, si no nos conocemos a nosotros mismos, ya que como nos vemos no coincide con como somos realmente, ¿por qué nos atrevemos a sentenciar como son los demás? A veces son ensalzamos en resolver los problemas que se dan en casa ajena, en un acto inútil de proyección de nuestros verdaderos problemas, cuando en realidad no sabemos, ni somos capaces de, resolver los propios.

Recuerda: “Lo que los demás piensen de ti, no dependen tanto de cómo tú eres, sino de cómo son ellos”.

jueves, 16 de agosto de 2012

Amigo de la luna (En rima libre)




Me he hecho amigo de la luna
Para pasar a tu alcoba
Entrando así a media noche
En caminos de quimeras
Y buscar entre tus labios,
Mientras tú te das al sueño,
Los amores que te llevan
Por senderos de tormento.

Y volando en suave brisa
Del color del terciopelo
Voy acariciando tu piel
Desde el dosel de tu cama
Insinuando un te quiero
Para enlazarme contigo
En un espléndido ensueño
Entre besos de pasión
De dulzura y de deseo.

Para darle rienda suelta
Al caballo que yo llevo
Cabalgando en mi interior
Trotando en mi corazón
Por praderas de locura
Que me arrebatan el sueño
En mil delirios de vida
Que solo tienen contigo
Desenlace a tal empeño.

(Antonio Porras en rima libre.
Málaga, agosto 2012)

La crisis de Ceuta

  Opinión | Tribuna Por: Antonio Porras Cabrera Publicado en el diario La Opinión de Málaga el día 22 AGO 2026 7:01 Enlace: https://ww...