
En las profesiones de servicios, donde se da una relación directa con los usuarios o clientes, es una forma de entender mejor la demanda que se nos plantea, comprender las circunstancias que rodean al otro y, por ende, dar una respuesta más adecuada a la misma y/o gestionar la situación para conseguir reconducirla hacia una mejor disponibilidad o contexto más apropiado.
Hay un matiz con relación al escrito anterior, que consiste en que mientras antes planteaba el hecho de estar en su lugar de forma integral, ahora se trata de intentar ponerse en su lugar para comprenderlo, pero manteniendo nuestra singularidad. Por tanto es un ejercicio mental, para entender al otro, que conlleva una visión crítica, matizada por la posición o disponibilidad a la comprensión de las conductas y actitudes que puedan generar los demás. Es, pues, una manera más implicada de asumir la relación.
En este caso sí nos involucramos y aportamos una visión desde nuestros principios, valores y conocimientos, que sea alternativa o reconduzca la del otro sujeto hacia una posición más coherente. Sería como entrar en el lugar del otro, comprenderlo, ayudarle a analizar su situación y favorecerle a salir del conflicto, acompañándole en el tránsito hacia su resolución, dándole una orientación, usando de forma positiva la autoridad que otorga el conocimiento en el caso, entre otros, de los profesionales de la salud. Claro, estamos hablando de ejercer una profesión de servicio donde se realiza una actividad de ayuda u orientación.
Pero la empatía tiene también su protagonismo singular en cualquier proceso de discusión o de interrelación humana. Es una excelente herramienta para debatir o dialogar con los demás, para apoyar las conductas asertivas que podamos y debamos realizar sin producir rechazo a la divergencia por parte del otro interlocutor, y para estar en disposición de aceptar y comprender los argumentos ajenos.
En suma, queridos amigos y amigas, yo creo que la empatía es la madre de la tolerancia y la comprensión. El problema es que la practicamos poco…



