sábado, 28 de marzo de 2009

Málaga y el mar




Ahora ando preparando un pps sobre la Málaga antigua, donde quiero conjugar fotos, música y poesía. Adelanto el poema que ando fraguando para compartirlo con todos vosotros, amigos lectores.


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Háblame del mar marinero.
Marinero, háblame del mar…

Me llaga su aroma,
se baña en mi falda
y observo a lo lejos a su infinidad.
Yo sé de su vida y de sus hazañas,
puesto que las olas vienen susurrando,
y con el susurro me van desvelando
toda la verdad.

Desde mi atalaya le acecho,
entre las almenas me escondo
para vislumbrar sus cambios de luz.
Me lanza sus guiños
jugando las aguas entre la salobre brisa
y el plácido ritmo de su ondulación.
Mis ojos se pierden sobre el horizonte
y mi fantasía en un vuelo ignoto,
busca otros lugares de imaginación.

Él es mi compinche
y en las noches blancas me lanza destellos de luna
que doran mi falda y adornan mi cara
hasta la núbil llegada del alba.
Y yo, plateada, sueño con amores de otras dimensiones,
amores de allende junto a lunas claras.

Dame tú la nuevas que yo necesito,
dime cosas lindas que vieras allá.
Háblame del porte y de su tronío,
de su feroz fuerza y su dulce calma,
de su vida interna que lleva preñada
entre sus entrañas miles de esperanzas.
Pues yo, Malaka,
desde que naciera vivo de su savia,
miro por sus ojos,
siento que da vida a todos mis hijos,
mientras que sus olas, su brisa y su canto,
me colman de gozo y se van mezclando
entre las biznagas de suave perfume
que impregna mis calles
desde el mismo Palo hasta los Percheles,
en la calle Larios, la Constitución,
desde el Molinillo hasta la Estación.

Háblame del mar marinero.
Marinero, háblame del mar
que si no me muero.






Ocurrencia 8 (Heteroimagen)


"Lo que los demás piensen de ti, no depende tanto de cómo tú eres, sino de cómo son ellos".

La opinión que se forma la gente está condicionada por los esquemas que se han fraguado por razón de sus principios, valores, experiencias, etc. mediante cuya aplicación evalúan aquello que perciben. En suma, depende más de su propia personalidad y cogniciones que de cualquier otra cosa. Por tanto, la heteroimagen o imagen que creemos que los demás tienen sobre uno, es carente de fundamentación sólida, pues a su vez también se aplica el principio de esta ocurrencia, por lo que se desvía de la realidad. La gente no suele pensar de nosotros aquello que creemos. En todo caso, la relación y la comunicación corrigen las desviaciones. La proximidad, o no, de esquemas entre uno y otro, sí permite que podamos acercarnos en las apreciaciones de valoración, pues nos dota de baremos similares.

jueves, 26 de marzo de 2009

Gracias Sílice


En un principio estas reflexiones estaban dedicadas, exclusivamente, como respuesta al comentario de Sílice en mi escrito Sawabona del pasado 23, pero he decidido, por su extensión y la dimensión argumental, exponerlo en el blog dándole entidad propia y buscando una mejor accesibilidad al mismo por parte de los visitantes. Espero, pues, que no le importe las referencias que hago a su participación, a sus observaciones y a la expresión afectiva que conlleva.


Una vez más, amiga Inma, tu comentario cierne mi mente y en ese proceso de tamizado del razonamiento me obliga a desmenuzar las ideas que sustentan mis argumentaciones, cosa que agradezco enormemente. Ello hace posible, no solo que revise mis planteamientos, sino que los consolide y estructure, que me aclare y vislumbre más objetivamente la verdad, siempre relativa, que sustenta mis creencias.


El pasado 4 de febrero, mi 58 cumpleaños, colgué un relato titulado: ¡Vaya día que llevo! en cuyo último párrafo dice: “…Y llega uno a pensar que no le da miedo estar solo, no tienes tanta dependencia de otros, eres más autosuficiente que antes… y ves un peligro que contaré luego…” El peligro a que me refería es ese que tú identificas perfectamente, la no necesidad del otro como complemento a algo que requieras y, en consecuencia, la obligación de redefinir la relación en otra línea, en apoyarse en otras vinculaciones que la sustenten. Pero la gran cuestión es si estamos suficientemente maduros para enfrentarnos a ese cambio inequívoco, que nos trae la evolución social, y si seremos capaces de gestionarlo exitosamente.


Yo, en mi proceso de razonamiento, supongo que en consonancia con la mayoría de la gente, lo establezco con meridiana claridad, lo asumo e identifico, incluso me siento capaz de comprender e identificar los elementos que se tendrán que redefinir, que modificar, para esta gestión exitosa; pero en la práctica no es tan fácil, no estoy solo, tengo que compartir el análisis con mi pareja y existen, como es lógico, visiones divergentes de muchas cuestiones que implican negociación y toda negociación conlleva pérdidas y ganancias que se han de valorar para facilitar el ajuste. Existe otro problema añadido que es el “troquelado” que nuestro sistema educativo nos realizó en la infancia, los esquemas sobre conductas, principios y valores que se introyectaron y hacen de Pepito Grillo; al igual que la acomodación a determinadas situaciones, la creación de hábitos de relación e interacción familiar y los bienes materiales que en ese proceso negociador pueden quedar tocados. Esos siguen estando ahí, solidificados como una roca, a la que hay que ir diluyendo con la lluvia constante de la reflexión, la argumentación y la elaboración de nuevos pensamientos que den respuestas razonables y razonadas a la evolución social, al proceso de cambio en el que estamos inmersos, sin que te causen conflictos internos, que es el mayor y más complejo de los conflictos. Digo esto porque el conflicto interno es las antípodas de la felicidad. Una situación insostenible donde la disonancia cognitiva puede incidir, cuando no acabar, con nuestra propia salud y equilibrio mental. Por eso sostengo que el flujo evolutivo es conveniente que sea lento y pausado, acompasado y acomodado a las características de cada uno. Que permita ir digiriendo los cambios de forma no traumática para evitar esos conflictos internos y externos a los que me he referido.


En esta línea, los tres escritos que colgué en Enero, habían versado sobre este asunto, pero en especial “Relación objetiva Vs. relación objetal”, que ya habrás leído. Después seguí reflexionando sobre el tema y colgué “Ajuste de roles en la pareja” el 20 de febrero, y este que estamos comentando de Sawabona. Estos son los que sustentan mis planteamientos actuales sobre el tema, aunque a lo largo de mi blog se vislumbra, cuando no se aprecia con total claridad, mi posición vital con relación el proceso evolutivo que estamos viviendo y su complejidad. No obstante, me he sentado frente a la ventana que me abres y he iniciado un proceso de ampliación sobre estas reflexiones, que ahora cuelgo, y continuará como es natural.

Un abrazo y como siempre, gracias por hacer de musa, motivadora, estímulo o como quieras llamarlo, para mis reflexiones.

lunes, 23 de marzo de 2009

SAWABONA


A veces recibimos montajes en pps con impresionantes fotografías y magnífica presentación, adornando a un excelente mensaje. La presentación es tan llamativa que acaba imponiéndose al texto y el mensaje queda mediatizado, cuando no anulado, por ella. Si bien he remitido a muchos de mis amigos y amigas el pps SAWABONA, no he podido ni querido evitar detraer el texto y colgarlo en mi blog. No suelo, ni es la misión de este blog, colgar cosas que otros elaboren o construyan, puesto que una da las variables que lo caracterizan es la creación propia o el modo peculiar que tengo de entender y ver las cosas. Ahora bien, cuando el acuerdo es total y me identifico con lo expresado por otra persona de forma integral, hago mío ese razonamiento, esa reflexión, esa manera de ver el mundo y las cosas que nos rodean. Entonces me siento con la obligación moral de colgarlo en el blog para seguir con la filosofía que lo justifica.

El 12 de enero pasado colgué “Leyenda sioux”, que completaba magistralmente mi reflexión sobre la “relación objetiva Vs. relación objetal”. Hoy cuelgo esta que considero que también la complementa en la línea que yo sostengo. Por ello quiero hacérosla llegar, para que la reflexionéis conmigo y saquéis vuestras propias conclusiones personales. Como siempre, será un placer contar con vuestra aportación a través de los comentarios.


SAWABONA
- Sobre estar solo- (Flávio Gikovate, médico psicoterapeuta)

No es solo el avance tecnológico lo que marcó el inicio de este milenio. Las relaciones afectivas también están pasando por profundas transformaciones y revolucionando el concepto de amor.
Lo que se busca hoy es una relación compatible con los tiempos modernos, en la que exista individualidad, respeto, alegría y placer por estar juntos y no una relación de dependencia, en la que uno responsabiliza al otro de su bienestar.

La idea de que una persona sea el remedio para nuestra felicidad, que nació con el romanticismo, está llamada a desaparecer en este inicio de siglo. El amor romántico parte de la premisa de que somos una parte y necesitamos encontrar nuestra otra mitad para sentirnos completos.

Muchas veces ocurre hasta un proceso de despersonalización que, históricamente, ha alcanzado más a la mujer. Ella abandona sus características, para amalgamarse al proyecto masculino. La teoría de la unión entre opuestos también viene de esta raíz. El otro tiene que saber hacer lo que yo no sé. Si soy manso, ella debe ser agresiva, y así todo lo demás. Una idea práctica de supervivencia, y poco romántica, por más señas.

La palabra de orden de este siglo es asociación. Estamos cambiando el amor de necesidad, por el amor de deseo. Me gusta y deseo la compañía, pero no la necesito, lo que es muy diferente.

Con el avance tecnológico, que exige más tiempo individual, las personas están perdiendo el miedo a estar solas, y aprendiendo a vivir mejor consigo mismas. Ellas están comenzando a darse cuenta que se sienten parte, pero son enteras. El otro, con el cual se establece un vínculo, también se siente una parte, no es el príncipe o salvador de ninguna cosa, es solamente un compañero de viaje.

El hombre es un animal que va cambiando el mundo, y después tiene que irse reciclando para adaptarse al mundo que fabricó. Estamos entrando en la era de la individualidad, que no tiene nada que ver con el egoísmo. El egoísta no tiene energía propia; el se alimenta de la energía de los demás, sea financiera o moral. La nueva forma de amor, o más amor, tiene nuevo aspecto y significado. Apunta a la aproximación de dos enteros, y no a la unión de dos mitades. Y ella solo es posible para aquellos que consiguieron trabajar su individualidad.

Cuanto más fuera el individuo capaz de vivir solo, más preparado estará para una buena relación afectiva. La soledad es buena, estar solo no es vergonzoso. Al contrario, da dignidad a la persona. Las buenas relaciones afectivas son óptimas, son muy parecidas con estar solo, nadie exige nada de nadie y ambos crecen. Relaciones de dominación y de concesiones exageradas son cosas del siglo pasado. Cada cerebro es único. Nuestro modo de pensar y actuar no sirve de referencia para evaluar a nadie. Muchas veces, pensamos que el otro es nuestra alma gemela y en verdad, lo que hacemos es inventarlo a nuestro gusto.

Todas las personas deberían estar solas de vez en cuando, para establecer un diálogo interno y descubrir su fuerza personal. En la soledad, el individuo entiende que la armonía y la paz de espíritu solo se pueden encontrar dentro de uno mismo, y no a partir de los demás. Al percibir esto, el se vuelve menos crítico y más comprensivo con las diferencias, respetando la forma de ser de cada uno.

El amor de dos personas enteras es el bien mas saludable. En este tipo de unión, está el abrigo, el placer de la compañía y el respeto por el ser amado. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien. Algunas veces hay que aprender a perdonarse a si mismo...


P.D. Si tienes curiosidad por saber el significado de SAWABONA, es un saludo usado en el sur de Africa y quiere decir: ”YO TE RESPETO, YO TE VALORO, Y TU ERES IMPORTANTE PARA MI".

Como respuesta las personas dicen: SHIKOBA, que es "ENTONCES, YO EXISTO PARA TI"
Stolen kiss
( Ernesto Cortazar )

viernes, 13 de marzo de 2009

Ocurrencia 7 (El encuentro)


“La vida es el arte del encuentro”. (Facundo Cabral)


La expresión de Facundo Cabral la avalo con todas las ocurrencias que he publicado hasta ahora. Todas ellas aportan algo significativo a ese arte del encuentro entre las personas, pero también al encuentro con la naturaleza y con todo el entorno que nos nutre o nos acosa. El encuentro, con visión positiva, siempre será interesante, pues hasta de lo malo se sacan consecuencias provechosas.

Ocurrencia 6 (Sonrisa)



“Una sonrisa es el inicio de la felicidad”.

En uno de aquellos cursos que solemos hacer en busca del perfeccionamiento, la felicidad y el amejoramiento en general, Fidel Delgado, psicólogo avezado en estas lides, nos decía que para empezar bien el día era conveniente asomarse al espejo y durante quince segundos mantener la sonrisa, lo que nos llevaría al buen humor, pues la distensión muscular y la disposición psicológica que se generaba, garantizaba el inicio de una buena jornada de trabajo. Yo, con el tiempo acabé confiando en ello y colgué en mi despacho un cartel con la frase de esta ocurrencia. Hoy sigo pensando que una sonrisa es el primer paso para entrar en la senda de la felicidad, tal vez por eso las sonrisas me enamoran…

jueves, 12 de marzo de 2009

Ocurrencia 5 (Paracaídas)




“La mente es como un paracaídas, solo funciona cuando se abre”.

Es una expresión que siempre me gustó. Plantea la necesidad de mente abierta para crecer y desarrollarse, hacer de esponja que capte todo lo que hay en nuestro entorno. Ahora bien, el que funcione no quiere decir que se lo trague todo, sino que inicie el sano proceso de la digestión intelectual, que el razonamiento y el discernimiento sean los jugos gástricos que permitan una buena digestión de las ideas. En boca cerrada no entran moscas, pero tampoco comida y acabas falleciendo de inanición.

La crisis de Ceuta

  Opinión | Tribuna Por: Antonio Porras Cabrera Publicado en el diario La Opinión de Málaga el día 22 AGO 2026 7:01 Enlace: https://ww...