lunes, 23 de marzo de 2009

SAWABONA


A veces recibimos montajes en pps con impresionantes fotografías y magnífica presentación, adornando a un excelente mensaje. La presentación es tan llamativa que acaba imponiéndose al texto y el mensaje queda mediatizado, cuando no anulado, por ella. Si bien he remitido a muchos de mis amigos y amigas el pps SAWABONA, no he podido ni querido evitar detraer el texto y colgarlo en mi blog. No suelo, ni es la misión de este blog, colgar cosas que otros elaboren o construyan, puesto que una da las variables que lo caracterizan es la creación propia o el modo peculiar que tengo de entender y ver las cosas. Ahora bien, cuando el acuerdo es total y me identifico con lo expresado por otra persona de forma integral, hago mío ese razonamiento, esa reflexión, esa manera de ver el mundo y las cosas que nos rodean. Entonces me siento con la obligación moral de colgarlo en el blog para seguir con la filosofía que lo justifica.

El 12 de enero pasado colgué “Leyenda sioux”, que completaba magistralmente mi reflexión sobre la “relación objetiva Vs. relación objetal”. Hoy cuelgo esta que considero que también la complementa en la línea que yo sostengo. Por ello quiero hacérosla llegar, para que la reflexionéis conmigo y saquéis vuestras propias conclusiones personales. Como siempre, será un placer contar con vuestra aportación a través de los comentarios.


SAWABONA
- Sobre estar solo- (Flávio Gikovate, médico psicoterapeuta)

No es solo el avance tecnológico lo que marcó el inicio de este milenio. Las relaciones afectivas también están pasando por profundas transformaciones y revolucionando el concepto de amor.
Lo que se busca hoy es una relación compatible con los tiempos modernos, en la que exista individualidad, respeto, alegría y placer por estar juntos y no una relación de dependencia, en la que uno responsabiliza al otro de su bienestar.

La idea de que una persona sea el remedio para nuestra felicidad, que nació con el romanticismo, está llamada a desaparecer en este inicio de siglo. El amor romántico parte de la premisa de que somos una parte y necesitamos encontrar nuestra otra mitad para sentirnos completos.

Muchas veces ocurre hasta un proceso de despersonalización que, históricamente, ha alcanzado más a la mujer. Ella abandona sus características, para amalgamarse al proyecto masculino. La teoría de la unión entre opuestos también viene de esta raíz. El otro tiene que saber hacer lo que yo no sé. Si soy manso, ella debe ser agresiva, y así todo lo demás. Una idea práctica de supervivencia, y poco romántica, por más señas.

La palabra de orden de este siglo es asociación. Estamos cambiando el amor de necesidad, por el amor de deseo. Me gusta y deseo la compañía, pero no la necesito, lo que es muy diferente.

Con el avance tecnológico, que exige más tiempo individual, las personas están perdiendo el miedo a estar solas, y aprendiendo a vivir mejor consigo mismas. Ellas están comenzando a darse cuenta que se sienten parte, pero son enteras. El otro, con el cual se establece un vínculo, también se siente una parte, no es el príncipe o salvador de ninguna cosa, es solamente un compañero de viaje.

El hombre es un animal que va cambiando el mundo, y después tiene que irse reciclando para adaptarse al mundo que fabricó. Estamos entrando en la era de la individualidad, que no tiene nada que ver con el egoísmo. El egoísta no tiene energía propia; el se alimenta de la energía de los demás, sea financiera o moral. La nueva forma de amor, o más amor, tiene nuevo aspecto y significado. Apunta a la aproximación de dos enteros, y no a la unión de dos mitades. Y ella solo es posible para aquellos que consiguieron trabajar su individualidad.

Cuanto más fuera el individuo capaz de vivir solo, más preparado estará para una buena relación afectiva. La soledad es buena, estar solo no es vergonzoso. Al contrario, da dignidad a la persona. Las buenas relaciones afectivas son óptimas, son muy parecidas con estar solo, nadie exige nada de nadie y ambos crecen. Relaciones de dominación y de concesiones exageradas son cosas del siglo pasado. Cada cerebro es único. Nuestro modo de pensar y actuar no sirve de referencia para evaluar a nadie. Muchas veces, pensamos que el otro es nuestra alma gemela y en verdad, lo que hacemos es inventarlo a nuestro gusto.

Todas las personas deberían estar solas de vez en cuando, para establecer un diálogo interno y descubrir su fuerza personal. En la soledad, el individuo entiende que la armonía y la paz de espíritu solo se pueden encontrar dentro de uno mismo, y no a partir de los demás. Al percibir esto, el se vuelve menos crítico y más comprensivo con las diferencias, respetando la forma de ser de cada uno.

El amor de dos personas enteras es el bien mas saludable. En este tipo de unión, está el abrigo, el placer de la compañía y el respeto por el ser amado. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien. Algunas veces hay que aprender a perdonarse a si mismo...


P.D. Si tienes curiosidad por saber el significado de SAWABONA, es un saludo usado en el sur de Africa y quiere decir: ”YO TE RESPETO, YO TE VALORO, Y TU ERES IMPORTANTE PARA MI".

Como respuesta las personas dicen: SHIKOBA, que es "ENTONCES, YO EXISTO PARA TI"
Stolen kiss
( Ernesto Cortazar )

4 comentarios:

Anónimo dijo...

He entrado en este blog a través del enlace que ha colgado en un comentario del periódico Público en internet. Tengo que decirle que me siento afortunada por haber tenido la suerte de leerle hoy y de encontrar un texto tan bonito como el que ha publicado.
Acabo de salir de una relación larga y enferma, contraria a lo que describe el texto de Cortazar. Hay días en los que me siento muy triste porque pienso que estoy sola, pero hoy comprendo que necesito sentirme sola, recuperarme sola y, solo así, si aparece la persona adecuada, podré amarle y sentirme feliz. Perdón, cambiaré el orden: solo así podré sentirme feliz y, si aparece la persona adecuada, amarle.
Cada día aprenderé algo, cada día creceré algo, y hoy me siento fuerte para seguir intentándolo.
GRACIAS.

Antonio dijo...

Para Anónimo:
Hoy tú también me haces un poco feliz a mí. Siento que mis vivencias y reflexiones son compartidas y pueden servir para ayudar a alguien en su devenir.
Gracias por tu comentario y si necesitas un contacto más directo puedes usar mi e.mail del blog: apcblog@gmail.com

Sílice dijo...

Y yo me pregunto ¿si uno descubre que puede ser autosuficiente en muchos aspectos y que se está muy bien solo, esto no dificultaría la relación de pareja? ¿Qué pasaría con la familia? ¿Cambiaría la idea que tenemos de ella? ¿Desaparecería? Por supuesto no estoy de acuerdo con las relaciones de "dependencia", pero yo creo que siempre nos falta algo y uno tiende a buscarlo. El hombre o la mujer perfectos no existen, nadie puede llenar a nadie por completo, por eso pienso que uno debe buscar, para que la pareja funcione, a una persona que posea unos defectos que se complementen con los defectos nuestros. Y aún así, ya se sabe, la convivencia es muy difícil aunque exista la individualidad, el respeto, la alegría y el placer de estar juntos... En cualquier caso ni la mujer debe someterse al hombre ni el hombre a la mujer. Como en todo, en la vida hay que buscar el equilibrio, que no vaya a ser que huyamos de un extremo para ponernos en el otro.

Un abrazo, Antonio. Siempre es muy interesante todo lo que pones por aquí.

Antonio dijo...

Con tu permiso Inma, he colgado, en este mi blog, con entidad propia, la respuesta a tu comentario bajo el título: Gracias Sílice. Espero que no te importe el que quiera generalizar mi reflexión sobre el particular.
Como siempre un abrazo afectuoso y gracias por tu aportación.