viernes, 2 de diciembre de 2016

Y entonces llegó Fidel

  

Entrada en la Habana
Ahora, en retrospectiva, podría costarle a mucha juventud entender y comprender las inquietudes de los años 60, la combatividad, el apoyo a las guerrillas sudamericanas y el idealismo de justicia social que en aquellos tiempos impregnaba a la sociedad progresista, donde se incluía la mayoría de la juventud militante y concienciada con la lucha y reivindicación política. El mito del Che, con su barba y fusil, guerreando contra el ejército boliviano en nombre de los explotados y contra los intereses del capitalismo y sus gobernantes, parece que ha pasado a la historia. La muerte de Fidel Castro es una buena ocasión para intentar recordar el pasado y ver cómo ha evolucionado el mundo en esa guerra de intereses, que siempre se dio, entre la clase dominante y la clase currante o trabajadora, entre la oligarquía y el pueblo llano. Pero hubo unas fechas, un pretérito, en que fue diferente al espíritu de los tiempos que hoy se maneja. Para comprenderlo habría que desvestirse de prejuicios y analizar las cosas desde una dimensión más reflexiva y abierta. Tal vez haya que puntualizar algunas cosas como:

El siglo XIX fue una etapa de convulsión y lucha social, ideológica y de grandes cambios en Europa, de la mano de varios elementos que, bajo mi consideración, son determinantes: La Ilustración o siglo de las luces (XVIII) con sus planteamientos revolucionarios, la Revolución Industrial, la independencia de los EE. UU., la Revolución Francesa y la filosofía marxista y alguna otra cosa más vaga…

Todo esto convulsionó la Europa de los imperios y explosionó, definitivamente, a principios del siglo XX, con una I Guerra Mundial que trastocó todo el sistema geoestratégico e ideológico, hasta desembocar, tras la humillante derrota alemana, en una espiral de fascismo que llevó a la II Guerra Mundial, intentando zanjar una paz mal fundamentada, tras dicha derrota, con la venganza hitleriana y su megalómano III Reich, mientras se consolidaba en Rusia la revolución de Octubre de 1917 de la mano de un Stalin  implacable.

Tres tendencias políticas se confrontan en esa II Gran Guerra: el fascismo y/o nacismo, la democracia capitalista occidental y el comunismo soviético. Ya sabemos como acabó el envite, con la derrota de Hitler y Mussolini y sus planteamientos ideológicos y una paz ficticia entre el mundo capitalista y el comunista, que llevó a seguir la lucha, solapadamente, entre esos dos sistemas resultantes por el dominio mundial que, ante la aparición de armas de destrucción masiva, como la bomba atómica, los campos de batalla se trasladaron a dos frentes diferentes: uno era el ideológico con los movimientos obreros reivindicativos contra el sistema de explotación, que se ubicaba en el mismo territorio de las democracia occidentales capitalistas y que fueron combatidos en los EE. UU. desde la filosofía del macartismo; otro el militar como forma de imponer la influencia de uno u otro bando en los diversos países que no habían quedado alineados tras la gran contienda, y qué mejor caldo de cultivo que las desigualdades sociales en los Estados del tercer mundo o América  Latina.

Estos dos pilares, la injusticia que acarrea todo sistema capitalista en cuanto a la distribución de las plusvalías de sus medios de producción, y la concepción mesiánica de una ideología como el comunismo que presentaba aspectos de justicia social, de igualdad, solidaridad y, sobre todo, el otorgamiento del poder al pueblo, hizo que durante decenios se enfrentaran las dos tendencias o ideologías en una guerra sucia entre las dos potencias más importantes del mundo, allende sus fronteras, que fue sembrando el planeta de conflictos y  guerras locales y de guerrillas donde se buscaba el cambio mediante una revolución violenta, entendiendo que solo así se podría despojar al capitalismo de su poder. Dada la imposibilidad de conjugar las dos tendencias y el persistente enfrentamiento entre ambas, se fueron implantando dictaduras amigas de los EE. UU. por un lado o de la URSS por otro. No había medias tintas, o estabas con unos o con los otros, a pesar de desarrollarse el Movimiento de Países No Alineados que pretendían la neutralidad.

La democracia quedaba reservada para el primer mundo, para los que tenían un buen nivel educacional, una “renta per cápita” adecuada y suficiente, una historia ya fraguada en ese sistema político desde antes, que eran fieles seguidores del mercado libre con las matizaciones pertinentes. En el resto de países prevalecía el dictador como forma de imponer y controlar la política que interesaba al grupo dominante. La dictadura del proletariado tenía una visión más romántica, más de justicia social, más de revolución que diera al pueblo lo que este entendía que era suyo. Pero cuando el sistema capitalista veía que se le escapaba de su control algún país de los suyos para derivar hacia el comunismo, procuraba instalar una dictadura contraria que controlara la situación. Aquí no se hablaba de derechos humanos, de respetar la ciudadanía y de justicia social, sino de orden y patria, del imperio de la ley, como si la ley fuera justicia. De los veinte países que conforman Latinoamérica, catorce experimentaron dictaduras, la mayoría militares impuestas tras golpes de Estado, durante la guerra fría. Se dice, como ejemplo del apoyo que los EE. UU. daban a sus dictadores afines, que Cordell Hull, secretario de Estado de Roosevelt, dijo: «Puede ser que Somoza sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta», lo que viene a dejar claro que los derechos humanos y el respeto a la democracia se lo traían al pairo.

Varias guerras de importancia se dieron entre los EE. UU. y la URSS y sus afines ideológicos por dominar el mundo mediante una política geoestratégica que le otorgara ese poder. China y la revolución comunista de Mao Zedong que se instala definitivamente en el poder tras vencer a los nacionalistas de Chiiang Kai-shek, que se pliega a la isla de Formosa fundando la República China, más conocida como la China Nacionalista en contraposición a la República Popular China. La terrible guerra de Corea que acaba en un armisticio (no hay firma o tratado de paz y siguen en guerra teóricamente) con las dos Coreas, la del Norte de marcado signo dictatorial comunista y la del Sur bajo un régimen democrático, como ya sabemos. De esta tensa situación se derivaron varios conflictos o guerras, como la del Vietnam, las de los países árabes de la esfera soviética con Israel, Angola y Mozambique, las guerrillas latinoamericanas, etc.

Existe un caso que merecería dedicación específica como es el de Afganistán. Pero ese asunto requiere más tiempo y dedicación del que le quiero dar a esta entrada. Solo diré que de aquellos polvos vienen estos lodos, pues la URSS, en un intento de controlar el país mediante un gobierno de corte comunista, se metió en un “fregao” que acabó convirtiéndolo en su propio Vietnam, siendo derrotados por los integristas y los señores de la guerra apoyados por los EE. UU. que no podían permitir la expansión soviética y a los que, después, se les escapa el control de la zona con la irrupción de los talibanes en el gobierno, hasta el extremo de tener que intervenir en la guerra actual tras los atentados de aquellos a los que apoyaron para luchar contra los rusos.

El caso de Cuba es singular. La revolución cubana se inicia contra Fulgencio Batista. Este tiene en su haber dos golpes de Estado, uno en 1933 conocido como Revuelta de los Sargentos, contra el autoritario Gerardo Machado, estableciendo una Junta de Gobierno, conocida como la Pentarquía, que controlaba la actividad política. En 1940 se proclama una nueva Constitución, se realizan elecciones y Fulgencio las gana agrupado en la Coalición Socialista Democrática, gobernando hasta 1944.  Su otro golpe es en 1952 cuando ante la perspectiva de una derrota democrática dio otro golpe de Estado antes de las elecciones y se aupó en el poder estableciendo un gobierno cada vez más corrupto y represivo, y comenzó a enriquecerse de manera sistemática explotando los intereses comerciales de Cuba y realizando lucrativos negocios con la mafia estadounidense, que controlaba los negocios de drogas, prostitución y juego de La Habana. En ese momento cabría también aplicarle el calificativo de Cordell Hull, al que me he referido, por su servicio y connivencia con los intereses espurios americanos.


Discurso en la Habana

En este contexto se inicia la Revolución cubana, liderada por Fidel, su hermano Raúl, el Che Guevara y otros, como una reacción al golpe de Estado de Batista llamado “El cuartelazo”. Hasta entonces, y desde la independencia formal de España en 1898, Cuba había estado bajo la influencia política y económica de Estados Unidos, incluyendo una ocupación militar (1898 y 1906). Finalmente, la revolución gana la batalla por el desprestigio, corrupción y tiranía de un Batista que, aun teniendo un importante ejército para combatirla, ve como sus propios soldados se van pasando al enemigo por convicción. El mensaje de justicia social, regeneración, ética política, etc.  va calando y Fidel y los suyos triunfan e imponen un idílico sistema revolucionario impulsando varias medidas de carácter popular algunas de las cuales, como la Ley de Reforma Agraria, afectaron intereses estadounidenses en la isla. En un principio, este movimiento, no era de corte comunista o marxista leninista, y pretendía, según algunos autores, reinstalar una república exenta de corrupción que regenerara la vida y la política cubana. Tras la derrota de Batista, y a lo largo de 1960, se producen conflictos y actos de confrontación violenta entre partidarios de Batista y los revolucionarios ya en el poder, que provocan una fuga masiva de los partidarios de Batista y su régimen a EE. UU. y desde allí se organizan para la resistencia en su centro de poder en Florida. El régimen de Castro ejerce su autoridad imponiéndose férreamente en toda la isla y dejando que se fueran los opositores a Florida

Como respuesta, y en ayuda de los disidentes, la administración de Eisenhower inició una agenda política dirigida a derrocar el régimen popular recién instaurado. Ésta comprendía el bloqueo económico, propaganda contrarrevolucionaria, fomento y apoyo de grupos armados dentro de Cuba contrarios a Fidel Castro, sabotajes a instalaciones económicas y civiles, filtración de espías, ataques piratas, quemas de campos de caña de azúcar, intentos de asesinato a sus principales líderes (se calculan en torno a 640 atentados los planificados contra Fidel). Y, finalmente, poner en marcha un plan para invadir militarmente a la isla utilizando exiliados cubanos y mercenarios latinoamericanos que acaba en el desastre del desembarco en Bahía Cochinos y echa a Cuba, definitivamente, en manos de la URSS con quien firma tratados de defensa, que amparaban la instalación de los misiles soviéticos en la isla, por lo que se está en un tris de iniciar la III Guerra Mundial, llegando, Kennedy y Jrushchov, al acuerdo de desmantelamiento a cambio de que EE. UU. no invadiera o agrediera a Cuba dejándola en la esfera soviética.

Los EE. UU. temían, así mismo, que Cuba se convirtiera en una plataforma revolucionaria para asaltar Latinoamérica, como así fue. Las revoluciones de la zona fueron apoyadas por el régimen cubano, sobre todo la boliviana donde el propio Che Guevara fue ejecutado sumariamente (1967) por las fuerzas militares bolivianas del general René Barrientos, con el apoyo de la CIA, que había derrocado al presidente Víctor Paz Estenssoro y puesto fin a la Revolución de 1952, de tendencia nacionalista-popular, impulsada por el MNR (Movimiento Nacional Revolucinario).

Cuba, tras los acuerdos entre EE.UU. y la URSS, se vio aislada por los primeros, pero no amenazada de guerra o invasión. Su protectora garantizaba su supervivencia. Pero con la caída del Telón de Acero y el comunismo en la URSS, se ve más aislada y con las dificultades propias de una deficitaria relación comercial. El capitalismo vence al comunismo en nuestra esfera. La URSS se descompone y surge la Rusia actual, con sus satélites a caballo entre uno y otro lado. Cuba queda como un grano en el trasero de los EE. UU. y de la ideología neoliberal, que la ven como algo a extinguir con el tiempo, tras la muerte de Fidel y, con él, su intransigencia revolucionaria, esperando un apertura racional que vuelva  a permitir a los EE. UU. sus inversiones e influencia en el país, que ya se han fraguado en parte, con la proliferación de negocio a los que no es bueno poner en riesgo.

De Fidel se podrán decir muchas cosas denostándolo o alabándolo. Ya se sabe que la historia es interpretable en función de opiniones y posicionamientos de quien la interpreta, pero no se podrá negar que en Cuba se ha producido un cambio impresionante en lo referente a Educación, Sanidad, Solidaridad social, etc. a pesar de estar sujeta a restricciones económicas y comerciales desde el mundo capitalista. El problema mayor que se le presentó fue el aislamiento tras la desaparición de la URSS, quedando sola ante el gigante americano.

Hay otro factor innegable a considerar, como es el proceso evolutivo de las ideologías, tras ganar el capitalismo la guerra fría contra la URSS. Al fin y al cabo ese hecho es evidente, ya que el gigante ruso se pasó de bando cuando Borís Yeltsin acaba montado en un tanque en Moscú certificando la defunción de la URSS y afloran los gobiernos que van privatizando, de forma poco ortodoxa, por no decir fraudulenta y amiguista, las empresas de la antigua Unión Soviética. Desaparecido el poder de contrabalanceo al capitalismo que significo la URSS dentro de la lucha de clases y reivindicaciones de la clase trabajadora desde la perspectiva de la lucha obrera, pierde, para la sociedad de consumo y del espíritu neoliberal que nos atrapó definitivamente, su sentido revolucionario quedando la democracia de régimen capitalista como el referente político principal, mientras se cuestiona sistemáticamente cualquier ideología que pretenda cambiar el sistema y desvestir al mundo del mercado y las finanzas del poder que han ido adquiriendo: “Malos tiempos para la lírica”. Gana la democracia, pero no es menos cierto que la democracia no implica los valores sociales de solidaridad, justicia distributiva y libertad, al basarse en Constituciones que la encorsetan, más bien resulta un sistema de elección representativo manejable mediante el uso de la información y la comunicación, creando estados de opinión, en muchos casos artificiosos, a través de la manipulación… Pero esto es otro tema que merece una profunda reflexión aparte.

Resumiendo: Fidel tuvo su tiempo heroico, cuando la lucha de clases estaba en pleno apogeo y era aceptada como forma legítima de reivindicación, incluso, mediante la guerrilla, con un héroe nato como el Che a la cabeza. La juventud de mi generación se identificó con su lucha y compartió, en gran medida, su revolución, eso es innegable. Además ha mantenido a su país, en mayor o menor medida, aunque sea en declive, a caballo de su línea ideológica hasta el final, si bien, paulatinamente, se fue diluyendo a la par que las ideologías comunistas sucumbían ante el avance de la filosofía de las democracias capitalistas. Ello se manifiesta en las dos Cubas, la interior más impermeable a los influjos del capitalismo y valedora del concepto de Patria libre, justicia social y dignidad del pueblo, defensora del “socialismo cubano”; y la otra Cuba, la del exilio, que se fue por el desacuerdo y la falta de respeto a la diversidad y garantías de los derechos humanos en la isla, que es defensora del sistema democrático burgués que se caracteriza por tres rasgos fundamentales: propiedad privada de los medios de producción, competencia electoral entre bandos políticos y garantías ciudadanas, componentes que en Cuba no se encuentran en la proporción que tenemos aquí.

Finalmente, nadie podrá negar que fue un sujeto trascendente en la historia de la segunda mitad del siglo XX; para honor y gloria de sus adeptos, para deshonra y descrédito según sus críticos. A nadie dejó indiferente. Creó fobias y filias, con sus luces y sus sombras. Cuba lo llora, mientras Miami danza de alegría. Pero lo hecho no se puede borra de un plumazo. El reencuentro de los cubanos será complicado de hacer. Solo espero que no vuelva el derramamiento de sangre y que se orille a los intransigentes para confluir en entendimiento. De todas formas, cualquier cosa que se diga sobre este histórico líder está sujeto a la controversia. Las posiciones están aún demasiado encontradas y los afectos, emociones y partidismos nublan el pensamiento y la razón para sacar conclusiones válidas y asépticas. Este es mi pensamiento y mi homenaje a la historia que nos ha tocado vivir, aunque sea desde este lado del charco, pero en América las cosas eran diferentes. Hasta la propia religión tomó partido por los más necesitados y luchó, incluso con las armas, por la revolución, por ejemplo la Sandinista de Nicaragua. Luego cayó en desgracia y también se diluyó definitivamente con el papa que vino del este. Tal vez, para conocer o tener una visión desde los planteamientos de aquellos sujetos que sentían la necesidad de luchar contra los intereses norteamericanos en toda América Latina, venga bien leer el libre de Eduardo Galeano: Las venas abiertas de América Latina. Yo lo aconsejo…

Homenaje póstumo
  
Disidentes en Miami celebrando la muerte de Fidel



jueves, 24 de noviembre de 2016

La importancia de 1 minuto


Hola, permíteme un minuto. Bueno, algo más en este caso, eso sí de silencio, si es posible, para poder leer y compartir esta reflexión.

Por lo que se ve un minuto es más importante de lo que pensaba. Y debe ser así, pues la vida se pierde en menos de un minuto y las grandes decisiones se toman, también, en menos de un minuto… claro, siempre que previamente se haya elaborado y valorado la argumentación que las justifican. En todo caso no estaría de más que todos y cada uno de nosotros dedicáramos, al menos, un minuto diario a pensar y valorar nuestras conductas y las de los demás, la información y los avatares de la vida cotidiana. Creo que ese minuto, libre de prejuicios, con mente abierta y usando la lógica y el razonamiento, nos podría ayudar mucho a comprendernos mejor el entorno, las amistades y a nosotros mismos, y a corregir errores y establecer conductas que no fueran autolesivas desde el punto de vista de la salud mental, como son aquellas que nos llevan a la incongruencia y al conflicto interno por dejarnos llevar de emociones, afectos y desafectos y cuantos elementos distorsionan el normal discernimiento; o sea, las que nos producen una disonancia cognitiva. Es bueno, pues, dejar algún minuto para pensar, tiempo que tiene su relación con la retroalimentación, o el llamado feedback en el mundo anglosajón, o tal vez debería hablar en este caso del biopsicofeedback puesto que hablamos de conductas sanas en nuestra forma de pensar y actuar. Pero como no quiero enredarme en términos técnicos y en planteamientos teóricos más o menos elevados, retorno a la cuestión del minuto, su importancia y función.

El asunto del minuto ha tomado su protagonismo con la cuestión del fallecimiento de Rita Barberá. Es cierto que cuando se siente dolor por la pérdida de un ser querido se hace ese minuto de silencio como forma de dedicarlo a su memoria, de pensar en ella y en la huella que dejo en nosotros. Hay gente a las que uno no les dedicaría un minuto de silencio en ningún caso, pero yo creo que es un error, porque ese tiempo no tiene por qué ser de homenaje sino de cuestionamiento y análisis de lo que fue el sujeto para nosotros. Luego están los factores sociales, las normas culturales y las conductas de la sociedad y de los grupos donde nos movemos que, de alguna forma, condicionan nuestra actitud de respeto.

Es aquí donde muestro mi desacuerdo con la conducta de Podemos en el caso Barberá. Comparto la crítica que, desde un punto de vista político, se hace a la forma, estilo e ideas de practicar la política de esta señora, pero, sin entrar o no en si el Congreso es el sitio adecuado para guardar ese minuto de silencio, yo no me hubiera marchado. En todo caso, después, habría criticado la hipocresía del PP que la aisló y despidió del partido tras tantos años y servicios en los que se jugó la cara y el prestigio participando, supuestamente, de “fechorías” en beneficio de su partido con el blanqueo de dinero y otros asuntos no menos graves.

Entiendo que la torpeza de Podemos ha servido para que vuelva al ataque el cinismo del PP y su hipocresía, haciendo recaer sobre los demás el peso de la culpa. Tal vez deberían escuchar al cuñado de Rita cuando dice: «Ha muerto de pena, y la fundamental aportación la han tenido los suyos». Lo lamentable es que pretendan que con un minuto de silencio se redima todo esto, que ese minuto limpie sus conciencias, y que ahora vengan a maximizar la importancia de un gesto simbólico, de un minuto de silencio, sobre una estrategia de aislamiento desde su propio partido. No estoy de acuerdo con la actuación de Podemos, lo repito, pero que no vengan con monsergas; eso es de orden inferior, pero muy inferior, al sentimiento de atropello que debió sentir ella por ese aislamiento de los suyos, de sus amigos y correligionarios por los que hizo tanto, incluso, presuntamente, delinquir. En un minuto de llanto no se palia el mal hecho durante tantos meses. Esa idea celestial del perdón divino ante el arrepentimiento y confesión aquí no cabe, Dios perdonará solo con el arrepentimiento, pero el ser humano no es Dios y menos si se siente dolido, y exigirá cumplir la penitencia.

Pero es más, esas alocadas argumentaciones de manos, o de la mente, del portavoz del PP en el congreso esparciendo culpas y reproches, esa forma visceral de culpabilizar a los medios y los otros por parte de la señora Villalobos y otros afines, ese estupor transformado en acusaciones hacia los demás sin la más mínima autocrítica, salvo casos muy aislados, muestran la incompetencia de un grupo que se muestra incapaz de hacer un análisis racional de las circunstancias cuando ellos están afectados, por lo que prima más su autodefensa que la racionalidad. Es difícil apoyar y otorgar el gobierno a sujetos que ejercen esa forma de hacer política, con acciones de este perfil actitudinal y conductual. Dogmatismo, prepotencia, descalificación hacia los demás, arrogancia o el sentimiento del señor sobre sus súbditos al estilo de la ética del amo y el esclavo ¿de qué hablamos?

Pero en fin, un minuto, siendo un minuto, da para mucho, hasta para levantar y confrontar a los pueblos cuando se pierde el sentido de la orientación y se va alienando a la gente, quedando sin pensamiento propio e ideas racionales con que valorar los distintos argumentos que nos ofrecen estos maravillosos ideólogos de la política y la convivencia humana.

Y como el minuto de silencio lo planteaba yo como tiempo de reflexión, aquí la han cagado, bajo mi modesto punto de vista, los señores de Podemos, al no darse cuenta, o valorar en su justa medida, la incidencia de conductas descorteses en una gran mayoría del pueblo español. Las culturas de los pueblos, y eso deben saberlo tan doctos señores profesores de universidades y politólogos, tienen sus ritos y forma de expresión. Están tan caladas en la sociedad que esta rechaza cualquier agresión al protocolo ritual y, por ende, a quienes lo practican. La bisoñez de sus líderes les ha llevado a caer en una trampa estúpida en la que le han dado al PP argumentos de peso ante la ciudadanía, mayoritariamente proclive a estos rituales, para quedar como los canallas del circo mediático… Una vez más la política canalla vuelve al ataque, y cuidado con eso, que esas cosas envenenan y contagian a los pueblos, como se puede ver en los comentarios que se van escribiendo en el mundo twitero y facebookiano. Cuando la dinámica política es “y el tú más” el riesgo del encanallamiento es evidente y puestos a “encanallar“ lo hará mejor y será más eficaz el que tenga más experiencia y más medios o armamento para usar en esa guerra… ¿Adivinan dónde está la fuerza y los medios?

Entiendan, pues, señores de Podemos, que en la política también juegan los gestos y hay que saber gestionarlos para llegar a la población que se pretende. El gesto y la palabra definen el mensaje, y si quieren llegar algo más lejos de a donde han llegado, dado que el PSOE les ha dejado el campo libre, consideren mi sugerencia que va más en la línea errojoniana que la del señor Iglesias. Qué buena oportunidad han perdido para guardar el minuto de silencio y después declarar que lo han empleado en analizar la vergonzosa política del PP, tanto con Rita como con la ciudadanía. De esta forma ustedes tendrían la iniciativa, ahora les andan acorralando y descalificando por no respetar la memoria de los muertos, de los recientes, aunque tengan más razón que un santo cuando denuncian que a Labordeta no le guardaron ese minuto de silencio siendo congresista, mientras a Rita sí, siendo senadora. Entonces la política canalla estaría sobre el tejado del PP y serían ellos los acorralados incluso por parte de sus fieles, aunque de esto último yo no me fiaría mucho pues al señor Rajoy se lo perdonan todo por la Gracia de Dios.


Hay que ver lo que da de sí un minuto, aunque esta reflexión requiera más de un minuto para leerse y muchos más para escribirse y todavía más para argumentarse.


martes, 22 de noviembre de 2016

El cuarto mundo sigue creciendo


Mira para otro lado, a tu derecha está la miseria.
El concepto de cuarto mundo se refiere a la población que vive en condición de desprotección, marginación o riesgo social en áreas pertenecientes al mundo industrializado; vamos, a la pobreza que cohabita con la riqueza en un mismo Estado o País. Supongo que eso os suena y que lo veis crecer en el día a día. Lo lamentable es que ese crecimiento se potencia o sustenta en las políticas insolidarias que practican los Estados desde la injusticia distributiva. Un Estado debería velar por los derechos y la vida decente de sus ciudadanos (cuando digo decente no me refiero solo a la ética y moral, sino a la economía desahogada que le permitiera acceder a los medios que satisfagan sus necesidades básicas) pero parece que los gobiernos de esos estados administran pensando más en los intereses de las corporaciones que en sus propios electores.

En este mundo de Dios, nacer en uno u otro lugar es una cuestión azarosa que acaba condicionando el sino de cada cual (lo del sino tiene múltiples connotaciones, incluso de fatalismo, pero me refiero a los condicionantes sociales en los que te enmarca la familia y el lugar de nacimiento). No es lo mismo nacer en familia pobre que rica, en instruida que en iletrada, en la ciudad o en el campo, en un lugar o en otro… también juega el nivel de inteligencia, lógicamente, pero estará condicionado siempre por el acceso a recursos que permitan el desarrollo intelectual del sujeto.

Nuestra sociedad industrializada, que sigue su proceso evolutivo imparable, cada vez es más insolidaria al fundamentarse en una filosofía de corte felón y perverso donde se prima el éxito desde la ideología de pragmatismo a la americana: “solo es verdadero aquello que funciona”; “El pragmatismo consiste en reducir "lo verdadero a lo útil" negando el conocimiento teórico en diversos grados; para los más radicales sólo es verdadero aquello que conduce al éxito individual, mientras que para otros, sólo es verdadero cuando se haya verificado con los hechos” siguiendo los planteamientos de William James. Otro precursor del pragmatismo, en este caso desde Europa, fue Federico Nietzsche, quien dice: "la verdad no es un valor teórico, sino también una expresión para designar la utilidad." Y según él, sirve para designar el poderío.

Ese toque de pragmatismo es el que reina en nuestra sociedad, donde lo importante es el éxito; pero el éxito se enmarca siempre en unos valores determinados, que son los que definen los objetivos exitosos, los que se ajustan a los términos que se cultivan en esa sociedad. En este mundo pragmático lo útil se proyecta en lo material, en conseguir los utensilio que usamos como herramientas u objetos para facilitar la vida y sus cosas en un ambiente de competitividad exacerbada, lo que nos lleva a obtener el éxito en tanto seamos capaces de aportar algo en esa dirección de utilidad social dentro de un mercado de transacciones comerciales materiales. Por tanto en una sociedad injusta, de engaño y rapiña, el éxito lo obtendrá quien consiga más dinero, más comercio y transacciones mercantiles, y poder, sin importar demasiado las formas de lograrlo, al existir una moral y ética laxa que permite subterfugios alegales para lograrlo. Hace unos días, cuando Trump ganó, incompresiblemente para los europeos, las elecciones americanas, un amigo americano me justificaba su elección en que era un hombre de éxito empresarial, pragmático. La ideología pasó a un segundo orden. Y es aquí, precisamente, donde está el dilema bajo mi punto de vista. Las ideologías son las que determinan los principios y valores que conforman la cultura de los pueblos y, por ende, enmarcan el concepto de éxito en función de esos valores. Si no hay ideología sino materialismo puro desideologizado, acabaremos sin el soporte o sostén que delimitan la convivencia y las normas sociales de justicia, solidaridad y fraternidad que definen a los pueblos y su gente, en suma a los seres humano.

Por tanto, el dilema de nuestra sociedad no está tanto en pragmatismo sí o no, sino en cuales son los principios que rigen la convivencia, la justicia y los valores de una sociedad que anda pivotando desde un concepto de solidaridad a otro de avaricia y codicia personal basado en la potenciación y cultivo del egoísmo de la ciudadanía en su conjunto, que es verdaderamente lo peligroso por el poder que se genera en la masa social… y mal asunto cuando ese pragmatismo va enfocado a esos objetivos. De aquí a pasar de la problemática de los otros seres o ciudadanos, a mirarse el ombligo y a fomentar una idea facistoide como valor social, solo hay un pequeño salto. La justicia distributiva empieza por la igualdad de oportunidades, es decir porque cada ciudadano tenga la posibilidad de desarrollarse en la misma proporción y con los mismos recursos. No se trata de subsidiar a nadie, que se ha de hacer cuando no hay más remedio, sino de apoyar su realización e implicación en el desarrollo de la sociedad mediante el ejercicio de una actividad acorde con sus capacidades.


Es aquí donde estamos haciendo aguas, donde la barca puede hundirse en un mar de egoísmos y de insolidaridad con los propios del lugar y con los demás seres humanos a los que les fuimos poniendo fronteras a conveniencia de los grupos de poder. Se juega el marco social del futuro, las ideologías que determinarán ese marco y la cultura social que los soporte. Estamos en un momento de especial trascendencia, de crisis estructural… o mejor dicho, de crisis cultural, de valores, principios y axiomas que determinen qué tipo de sociedad queremos de cara al mañana.

Hay dos modelos de fondo: uno es el modelo neoliberal de mercado, materialista y de desarrollo alocado, que siempre responde con una fuga hacia adelante cuando hay una crisis. Es una bola de nieve que va creciendo y arrasando todo a su paso. Los recursos de la tierra se acabarán y esa idea inventará algo para vivir en el desierto, bajo tierra si es preciso, mediante el uso y abuso de la tecnología.  El agua contaminada es un buen argumento de negocia, pues habrá que descontaminarla y ese asunto dará dinero; el aire contaminado igual… acabaremos con escafandras para salir a la calle dentro de un tiempo pero pagando, los alimentos no los dará la tierra sino la química y los invernaderos, si se colapsa la economía mundial, como es el caso del mundo de la construcción, se hace una guerra, con su negocio armamentístico, se destruye lo construido y se vuelve a construir con una tecnología más moderna, total sobra gente sobre el mundo, y así todo… el negocio, siempre el negocio. El ser humano es un mero accidente para el pensamiento de los negocios, solo sirve si construye y consume, si no qué más da, no sirve y no importa lo que ocurra con él. Alguien dijo que el sistema capitalista y de libre mercado es el enemigo número uno del desarrollo sostenido por esa filosofía que todo lo fija en el mercado y en el abuso de recursos y consumo; son los antisistema que acabarán con el mayor sistema que hay en la tierra, que es la propia tierra en equilibrio.

Otro modelo, de corte más humanista, es el que pretende llevar a término un desarrollo sostenido, donde los recursos usados se repongan de forma natural por la tierra sin mermar sus capacidades de regeneración, mediante un balance equilibrado entre lo consumido y lo producido. En este caso, entiendo que se considera más al ser humano que al negocio; aquí todo está pensado para facilitar la vida de la ciudadanía, para potenciar su desarrollo personal e intelectual centrando en ello los objetivos básicos de esa cultura social donde se enmarca la dinámica productiva. Los valores dejan de ser el egoísmo, que es un valor innato en el sujeto basado en su instinto de supervivencia, para evolucionar hacia otro de solidaridad desde la lógica de la inteligencia y no de las emociones. Existe una idea dicotómica del concepto progreso que lo interpreta a conveniencia, habiendo dos tipos de progreso, uno material y otro personal o intelectual. Aquí aconsejo que os deis una vuelta por un artículo que publiqué allá por 2007 en mi blog. Pinchar aquí para el enlace. En él encontraréis lo que yo entiendo por progreso y el desarrollo de estas dos acepciones.

Estos dos modelos discutibles tienen defensores acérrimos en nuestra sociedad y entiendo que cada cual defienda sus posiciones, pues cada cual tiene sus intereses y su formación, por no decir su personalidad y sus valores, lo malo es cuando esa defensa se hace de forma irracional, sin considerar la bondad y la maldad de cada uno de ellos. La producción y el mercado no pueden ser objetivo de una carrera desenfrenada, sin pararse a pensar qué y cuáles son las necesidades del ser humano y no las de una empresa de hacer dinero en ese mercado. Qué macro-objetivos y misión tiene el hombre en este mundo, cuál en su fin y su desarrollo personal. De aquí se desprenderá si lo importantes es el ser humano en su conjunto y sus potencialidades o el factor empresa con su desarrollo económico en un mundo de locura dominado por el dinero.

En todo caso, para luchar contra la marginalidad y la pobreza que alimentan al cuarto mundo, habrá que pensar en qué dirección enfocamos la economía y las plusvalías que se generan con la actividad humana. Aquí aflora el concepto de “economía humanista” al servicio de la sociedad en su conjunto, de la humanidad, en lugar de al servicio de las corporaciones multinacionales, de las empresas y la banca. La empresa está condicionada al ser humano y no al revés. Es el trabajo el que produce, no el dinero, salvo que estemos en la indeseada economía especulativa.

Para concluir, es un problema de valores, de principios que conforme una sociedad enfocada al ser humano y su desarrollo intelectual, espiritual, mental o como quiera llamarlo… al SER y no tanto al TENER. Ese es nuestro reto en un mundo tremendamente complicado, donde el interés de unos que dominan el poder está en una dirección diferente al de la sociedad en su conjunto y que lo implementan con el consentimiento de una ciudadanía a la que acaban alienando mediante el uso de técnicas manipulativas utilizadas por los medios que tienen a su disposición, desde la propia escuela donde forman sujetos conformistas y sumisos, hasta el manejo de la información para crear estados de opinión que les sean propicios, elaborando y potenciando valores de insolidaridad, codicia, avaricia y, en suma, egoísmo defensivo. Nuestra crisis, como ya he mencionado en otras ocasiones, no es solo estructural, sino cultural… y por lo que se ve, tras los últimos acontecimientos, no vamos por buen camino para solucionarla. Parece que si no tomamos medidas más precisas el cuarto mundo seguirá creciendo.



miércoles, 2 de noviembre de 2016

Qué hacen los medios que están en medio


El conflicto, o la guerra política, tiene una proyección innegable en los medios de comunicación, lo que permite, siguiendo la actuación de esos medios, ver hacia dónde y de mano de quien marchan. En 1989, en un curso de gestión que realicé en Granada, el periodista Joaquín Arozamena nos dio una charla muy interesante; decía que la línea editorial será la que diga el dueño de la empresa y que los periodistas tendrán mayor o menor autonomía en función de esa línea, no pudiendo pasarse de lo permitido en la misma. Por tanto es el amo quien decide, claro está, para eso andamos en un mercado libre. Cuando escucha en los debates a determinados periodistas, cuando se leen los diferentes periódicos y se ven las distintas televisiones, se acaba con la convicción de que los medios no están exclusivamente al servicio de la verdad y de la información, sino al servicio de sus dueños, permitiendo variabilidad en un abanico que justifique su independencia al tratar temas de orden inferior y nada comprometidos con sus objetivos programáticos. ¿Por qué las noticias se eligen dejando unas en la cuneta y resaltando otras que, a veces, no se le ve su importancia? ¿Por qué se busca sacar los trapos sucios de los adversarios al grupo, aunque sean insignificantes, y se ocultan los otros trapos, más sucios incluso, de los amiguetes o afines?

En estos días, viendo la editorial de El País descalificando, incluso insultando, a Pedro Sánchez, la entrevista a Felipe González abriendo la veda de su caza y el asalto al poder mediante la estrategia de la dimisión masiva de miembros del Comité Federal ese mismo día, no queda la más mínima duda de que los medios son herramientas o instrumentos al servicio de los intereses del sistema económico supranacional, que mediante la manipulación y la creación de los estados de opinión, interfieren la voluntad de los ciudadanos a través de la reorientación del pensamiento en función de determinadas técnicas. Parece evidente que existen grupos de poder que actúan más o menos en la sombra, donde se mezclan los intereses del poder político con el económico en proyectos para la sociedad, de futuro inconfesables.

Bueno, dejemos que sea el lingüista Noam Chomsky, que elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios de comunicación de masas, quien nos aclare algo más este confuso asunto. Yo me permito reflejarlas aquí para que, a cada uno, sirvan de base en un análisis crítico sobre la conducta de los medios, en la línea que ya he mencionado. Ha llegado la hora de pensar libremente, sin dejarse alienar y someter por el discurso político intencionado, sin la criba del criterio propio, de ninguna organización, considerando que estas verdades son las que te hacen libre. Un amigo mío decía el otro día que después de ver cómo ha actuado El País en este asunto de la crisis del PSOE, ya no sabe qué periódico leer, pues se le ha desmontado la teórica independencia de ese medio.

A continuación veremos en qué consisten las 10 estrategias de manera detallada, como influyen a la hora de manipular las masas y en que se basan realmente.

1. La estrategia de la distracción.
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción, que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales” (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’).

2. Crear problemas, después ofrecer soluciones.
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad.
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que  condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez. (Esta estrategia es de vigencia total hoy día).

4. La estrategia de diferir.
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad.
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad” (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’).

6. Utilizar el aspecto emocional más que la reflexión.
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores” (ver ‘Armas  silenciosas para guerras tranquilas’).

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto, malhablado, admirador de gentes sin talento alguno, a despreciar lo intelectual, exagerar el valor del culto al cuerpo y el desprecio por el espíritu…

9. Reforzar la autoculpabilidad.
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la  mayor parte los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
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Bueno, he aquí una visión que conlleva un diagnóstico de la situación  totalmente diferente al que se nos quiere hacer ver. Ahora, amigo, tu pensamiento y razonamiento es tuyo y tuyas las conclusiones personales





sábado, 29 de octubre de 2016

Y qué hago yo con mis cenizas.


¡Vaya por Dios!... y nunca mejor dicho.  Yo andaba insistiendo en que cuando la palme me incineren y mis cenizas, embutidas en un espléndido columbario o jarrón, las coloquen en mi bodeguilla presidiendo los jolgorios y jaranas donde corra el vino y buen yantar, incluso, donde a alguno se le escape un cantecillo flamenco o de otro calado para amenizar la velada, exaltando el valor de la amistad, de la solidaridad y del compartir aquellas cosillas nimias que nos ofrece este mundo traidor. No es por nada, pero así podré estar presente, aunque sea “achicharrao” en los actos lúdicos más interesantes de la familia y amigos. Ello llevaría a que, de cuando en cuando, aunque fuera por exceso de los efluvios del alcohol, se brindara por mi salud o, en este caso, por mis cenizas y mi recuerdo. Considerando, como ya he dicho en otras ocasiones, que los muertos viven en la memoria de los vivos, me daría vidilla el asunto de la remembranza, si no eterna, al menos, temporal, instantánea o de pasada, por parte  de una o dos generaciones, hasta que la casa y la bodeguilla se fuera al garete. Ya me gustaría ver, desde el más allá y aunque fuera entre tinieblas, a mis nietos, tataranietos y retataranietos, requetataranietos, ect. lanzando su proclama deseosa de salud y vida eterna del viejo ascendente que anduvo por estos andurriales en otros tiempos y se le ocurrió fraguar con sus propias manos un lugar que, aunque pequeño, puede ser acogedor.

Cuando uno la palma se cumple aquello de que “vienes del polvo y en polvo te convertirás”. Y aquí aflora  el concepto de polisemia, es decir de los diferentes significados que puede tener una palabra, porque hay polvos y polvos. A mí eso de ser polvo todo el tiempo me viene largo, yo lo prefiero de cuando en cuando, pero hay una máxima donde la muerte es la única que te aparta de los placeres de la vida definitivamente… hasta que la muerte os separe, dice el cura cuando te casas, y yo añadiría, “y te conviertas en polvo” de los otros, claro, no de los sexuales. Porque no me negará usted que las cenizas que se obtienen de la incineración no son unos polvos especiales; o sea, son usted hecho polvo (hecho de hacer, no de echar, que va sin h) de donde se deduce que la muerte te hace la vida polvo definitivamente.
 
Cementerio de mi pueblo
Y ya, hablando de los curas, sabemos que siempre fueron muy propensos a demonizar el polvo entendido polisémicamente como el sexo, aunque en la intimidad, como la carne es débil, el asunto tiene más permisividad y perdón; es pecado, pero desvestido del escándalo la cosa tiene mejor pronóstico. Por tanto empiezo a comprender que el Papa quiera evitar que no hayan tantos polvos por el mundo de Dios, que la promiscuidad se ha de controlar y solo se ha de ejercer el sagrado mandamiento de la reproducción en la intimidad y en los espacios reservados al efecto, como son tálamos nupciales y lugares de marcada honestidad. Tal vez habría que remarcarles que el polvo y las cenizas no son lo mismo, al menos en el sentido que he ido hilando. Por tanto, las cenizas se pueden echar en cualquier sitio sin producir escándalo, los otros no, claro…

Bien, dejando esta cháchara irracional e imprecisa que confunde polvo y cenizas, vayamos a otra forma de enfocar el asunto. Ante lo que ha dicho el Papa, yo pregunto: ¿No me pueden dejar tranquilo ni después de muerto? ¿Tienen que condicionar hasta mi voluntad en la gestión de mis restos? Aunque en el fondo, lo único que he reivindicado es ser una quimera, un referente simbólico a través de mis cenizas para evitar el olvido de los míos. ¿Es tan difícil aceptar que los familiares dolientes quieran tener al ausente, aunque sea en la simbología de sus restos, al lado, en la casa donde vivió siempre, junto a sus seres queridos? Ya no se pudre, ya no traerá mal olor o enfermedades, solo será ceniza, como la del puro o la chimenea, como un presente del pasado que nos ubica en el recuerdo. Su alma, que anduvo presa en ese cuerpo calcinado, ya voló, ya está al lado de su dios y de sus credo… ¿Qué más da donde anda el soporte que la mantuvo en vida, o sea el cuerpo, si sabemos que se pudrirá como cualquier materia orgánica? Son células muertas que, según y como, darán vida a otros seres de rango inferior para seguir el ciclo de la vida. Decía Hernández en su elegía a Ramón Sije:

Volverás a mi huerto y a mi higuera;
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.

O sea, volverás a dar vida con tu cuerpo, que vivió de otras vidas, a las flores, a las plantas, al gusano y a la abeja que te tomará como sustento…

En esa línea, yo sería partidario del ideario musulmán, enterrado en la tierra sin cajas e impedimentos que eviten que te integres en esta sin problema, en un acto de total humildad y de justa devolución a la tierra del cuerpo que prestó para albergar al alma, en el credo de las religiones... Pero, incluso no siendo creyente, se ha de pensar que ya no se es lo que se fue y ahora solo eres unos retos sin vida propia que se entregan a la tierra como sustancia nutriente de otras vidas.
 
Cementerio musulmán
Pero el ser humano tiene una característica propia que se llama vanidad; su necesidad de trascender para su mayor gloria. No queremos morir y, en todo caso, queremos que se nos recuerda por siempre, con lápida, con ceniza o con lo que fuere, estemos en la bóveda, en la tierra o en el jarrón en la bodega. Cuentan que un socio de toda la vida, creo que del Real Betis balompié,  murió y su hijo mantenía el carnet y asiento del padre fallecido para llevar sus cenizas a ver el futbol al estadio del club. Eso sí que es trascendencia con la complicidad del hijo.

Bueno, cambiemos de enfoque. Entiendo y así debe ser en una sociedad laica o, como mínimo, aconfesional,  que lo que diga el Papa va a misa para sus seguidores, pero no va para los no creyentes, faltaría más; a pesar de la continua intromisión de la iglesia en las labores de legislación, donde debería comprender que no es su campo, salvo el adoctrinamiento de sus fieles que ejerce en otros espacios propios. Quiero decir que es evidente que la iglesia cuando habla, habla para sus fieles. Es más, entiendo que lo que puede hacer es identificar conductas reprobables, pecados y faltas, que orientan a sus feligreses en el buen camino, dejando a su libre albedrio el cumplimiento o no de esas conductas, pues en el juicio final el máximo hacedor les juzgará, ya que la relación de Dios con cada uno de sus hijos es singular y específica.

No entro, dado el caso, en los posibles intereses que se desprendan del uso de los espacios religiosos para acoger las cenizas de los muertos, de los pagos derivados de las transacciones comerciales que conllevan, pero sería un atentado a la libertad y al derecho a disponer del propio cuerpo, en este caso de los restos en plan cenizas, si se exigiera a todos las mismas conductas que plantea una religión determinada, sin respetar el credo o las ideas de los demás.
 
Columbario ibero-romano
Por tanto, diga el Papa lo que diga para sus creyentes, cosa muy respetable, eso no ha de afectar para nada a los no creyentes, y si me apetece poner mis cenizas en tal o cual lugar, o esparcirlas por los sitios donde viví y disfruté mi existencia, no sea un señor que piensa distinto de mí el que determine mi conducta, al fin y al cabo, la incineración ya lanzó al aire parte de mi cuerpo en combustión. No acepto ese dogmatismo de credos que invaden y condicionan la voluntad y libertad de la gente desde el convencimiento de una verdad que ellos solos entienden poseer, ninguneando el pensamiento ajeno.
 
Columbario en casa

Mantengo, pues, la esperanza de que mis cenizas se depositen en el lugar que yo elija, con el consentimiento de mis herederos, eso sí… Mientras tanto, para trascender, creo que será mejor que escriba mis pensamientos dejándolos claros como resultado del tránsito por esta vida y dando pábulo a la frase: “Pienso, luego existo”. En este caso sería: “Así pensé, y escribí como existí”.

jueves, 27 de octubre de 2016

Lo que da de sí una coma.


La coma es un signo de puntuación que es imprescindible en algunas ocasiones para evitar entuertos o malas interpretaciones. Estos ejemplos, que nos ofrece Julio Cortazar y pongo a continuación, lo demuestran:

“La coma, esa puerta giratoria del pensamiento” (Julio Cortázar)

Una coma puede ser una pausa. O no…
No, espere.
No espere.

Puede crear héroes…
Eso solo, él lo resuelve.
Eso, solo él lo resuelve.

Puede ser la solución.
Vamos a perder, poco se resolvió.
Vamos a perder poco, se resolvió.

Cambia una opinión.
No queremos saber.
No, queremos saber.

La coma puede condenar o salvar.
¡No tenga clemencia!
¡No, tenga clemencia!

Finalmente, esta conocida genialidad autoral de Julio Cortázar:

Lean y analicen la siguiente frase:
“Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda”.
Si usted es mujer, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra mujer.
Si usted es varón, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra tiene.

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¿A qué viene esto? Pues a una cosa muy sencilla y tan de actualidad. Ya estamos viendo que el PSOE donde pensamos que había dicho Digo ahora dice Diego… ¿o dijo Diego y nosotros entendimos Digo? Tal vez el asunto sea tan sencillo como una coma. Me refiero a la afirmación tan manida y vituperada de: No es NO. Yo no soy experto en el idioma por lo que me gustaría que filólogos y académicos me aclaran lo que querían decir desde el PSOE, vaya a que sus votantes estén quejándose de que han faltado a su promesa, de que les han traicionado, y donde decían No ahora se abstienen.

Yo recuerdo que estando en el seminario, porque yo estuve en el seminario, amigo mío, había una frase adoctrinadora que sembraba buena voluntad, compañerismo y entrega a los demás, Esta era: "Lo mejor y lo primero para mi compañero". O sea, lo importante era el compañero, a él se le daba la preferencia en todo lo bueno. Esto tenía un doble objetivo, servir a los demás y someterte a los principios de la fe. Algunos, y yo era uno de ellos, tal vez esa fuera una de las causas por las que tomé las de Villadiego, cambiamos la frase con una coma y un acento, resultando: "Lo mejor y lo primero para mí, compañero". ¡Caray, cómo cambia la película! 

No crea usted que nuestro cambio era producto de una meditación y rechazo al noble deseo de servir al compañero, sino de desarrollar la genialidad y comprobar los vericuetos del nuestra lengua escrita, a través de esos pequeños detalles e, incluso, de ir descubriendo la polisemia del léxico de nuestro rico acervo cultural referente al lenguaje.

Yendo un poco más lejos, ya sabemos que los contextos complementan a las frases y las dotan de un contenido referencial aclaratorio. Nadie puede pensar que un partido de oposición, que a lo largo de todo el periodo electoral andaba como alternativa al PP, no dijeron No donde decía NO. Pero ahora resulta que su No era Abstención. En el fondo puede que los tontos hayan sido los votantes que no entendieron nada al revestir el mensaje de ese contenido referencial del contexto político e ideológico que acompañaba al partido de Pablo Iglesias, al antiguo Pablo Iglesias me refiero, desde su inicio. Veamos:

¿Si yo digo: NO es NO, es lo mismo que si yo digo: NO, es NO?

En una afirmación normal, como por ejemplo: Juan es Juan, parece que ratificamos esa afirmación casi en la misma medida que si decimos: Juan, es Juan, si bien en este caso podríamos estar diciéndole a un Juan que es otro Juan al que nos referimos. Pero existe una regla del lenguaje lógico que dice que dos negaciones en una misma frase nos dan una afirmación. O sea: No es no, querría decir que es otra cosa distinta al no, en este caso podría ser la abstención. O sea, que la primera negación niega a la segunda. Ahora bien, si después del primer No coloco una coma la cosa cambia, quedando: No, es NO, dando como respuesta una reafirmación del No primero.

Y ahí viene mi duda, ¿cómo dijo el PSOE que votaría no a Rajoy, si acaso lo dijo? La cuestión tiene enjundia, pues en función de ello se les puede acusar de traicionar a los votantes o de no haber dicho las cosas claras, por lo que estos no lo entendieron bien, y eso es diferente. No es lo mismo una mala interpretación que una traición.

Hoy, viendo al señor Hernando defendiendo la abstención en el congreso, se me vino a la mente este asunto interpretativo y, con cierta sorna y cachondeo, me puse a cavilar sobre el arte manipulativo que tienen los políticos con esos discursos ambiguos donde dicen una cosa y la contraria a la vez. El problema es que ya no sabe uno qué y a quién votar, pues donde parece que dicen Digo al final dirán Diego. Vamos, digo yo… ¿o debería de decir Diego yo?

Buenas noches, que ustedes descansen bien hoy que mañana ya veremos… Digo yo.

PD: No obstante propongo un análisis sintáctico de la frase: No es No, desde otra perspectiva, donde el sujeto es NO, seguida de un predicado nominal (es) y de un atributo, que en este caso se localizaría en el segundo NO; o sea, No (sujeto) es (predicado nominal) No (atributo). De esta forma sí queda claro que el segundo NO se plantea como reafirmación del primero y sujeto NO, pues aclara su esencia con el atributo que le otorga.


miércoles, 19 de octubre de 2016

Visitando Roma

Panorámica del Vaticano desde Via de la Consolación.
Italia es un país sorprendente. Habiendo sido Roma uno de los mayores imperios de la historia, provoca con su caída un desgranado de toda la península que, por su ubicación en el centro del mar Mediterráneo, se convierte en principal actor de la historia, incluso con la desaparición del imperio, con sus ciudades estado como Florencia, Venecia, Génova, Milán, Estados Pontificios, Reino de Nápoles, etc.
 
Largo di Torre Argentina

Plaza del Quirinale

En este ambiente de competitividad entre ciudades aflora con fuerza el arte del renacimiento y puja por mostrar su poderío a través de las obras de arte y la arquitectura. Sus catedrales y su ornamentación religiosa, sus palacios y esculturas tanto de tipo religioso como pagano y civil, la dotan de un patrimonio impresionante, sobre todo en Florencia, Roma y Venecia, pero sin olvidar el esplendor de Génova, Milán,  Turín, Siena, etc.
 
Palacio Venecia

Templo de Ercole Vincitore

En este relato, referente al viaje a Roma y la zona de Nápoles (de la que hablaremos en otro momento) que hemos realizado con AMADUMA (Asociación de Mayores Amigos de la Universidad de Málaga) de la mano de la agencia Nautalia, dejaremos de lado comentar algo sobre las otras zonas, que aunque afloran a la memoria nada más pensar en Italia, fueron objeto de otros viajes anteriores que no vienen al caso.
 
Teatro Marcelo

Escalinata Basílica Araceli

Roma es espectacular y requiere varios días, yo diría que semanas, para poder conocer su oferta monumental desde los tiempos romanos hasta nuestros días. Existe un contraste entre lo muerto y lo vivo, entre el imperio romano todo poderoso representado por sus ruinas y el todo poderoso imperio de la fe representando por el Vaticano y un sinfín de iglesias monumentales que, en muchos casos, conservan grandes restos del imperio fenecido. Lo pagano de la Roma antigua frente a lo cristiano de la actual. Tenía Roma, en su imperio, la habilidad de hacer suyos los dioses de los pueblos conquistados, con lo que la sumisión mantenía un cierto cariz de integración. Bebía de las culturas de los territorios que fueron ocupando, ya que los romanos no eran gente de alto nivel cultural y filosófico, por lo que iban asumiendo valores, principios e ideas de los grandes pensadores, como por ejemplo los griegos, incluso su mitología la copiaron cambiando sus nombres Zeus se convirtió en Júpiter, Afrodita en Venus, Poseidón en Neptuno, Perséfone en Proserpina, etc. (La obra de Bernini El Rapto de Perséfone o de Proserpina, visible en la Galería Borguese de Roma, hace alusión a un mismo mito). Roma era pragmática, técnica, ingeniera de caminos y estructuras, estratega y guerrera, poderosa y demagoga con su pueblo al que daba pan y espectáculo. Manejando a la perfección el material hasta haber dejado tal impronta que las carreteras actuales, en muchos casos, transcurren por las mismas vías que nos legaron ellos (130.000 Kms. de carreteras empedradas) y persisten sus obras civiles, como el acueducto de Segovia, con tal esplendor que podría ser utilizado en la actualidad con un pequeño reciclaje.  En Djem (Túnez) dejaron otro anfiteatro, llamado Coliseo de Thysdrus, muy bien conservado al que visité hace algunos años. En España tenemos gran cantidad de restos arqueológicos en muy diversas ciudades que dan fe de su paso esplendoroso por la Península Ibérica.
 
Castillo de Santangelo

Fontana dell'Acqua Felice. El Moises

Roma alberga las ruinas del mayor imperio de la antigüedad, que tras su caída fue saqueado hasta la extenuación, quedando una inmensidad de obras repartidas por los museos, sobre todo el Vaticano. Las monumentales edificaciones de la antigua Roma, o bien se saquearon y destrozaron mediante el robo y rapiña en momentos de total anarquía y desgobierno, o bien el tiempo las fue deteriorando de forma natural o por fenómenos como terremotos en el caso del Coliseo, las termas, etc.

Templo de Adriano

Obelisco en la Piazza della Minerva sobre el elefante de Bernini
Poco queda de lo que fuera el gran Circo Máximo Romano, que podía albergar 300.000 espectadores y del que solo se aprecia la explanada para hacerse una idea de lo que pudo ser, con más de 600 metros de largo y unos 150 de ancho. Augusto manda colocar en el centro de la spina un gran obelisco de Ramsés II traído desde Heliopolis, que en la actualidad está ubicado en la plaza del Popolo. Su construcción fue continuada desde su inicio en el reinado del etrusco Lucio Tarquinio Prisco, 5º rey de Roma, allá por el siglo VII antes de Cristo, estando activo hasta 549 de nuestra era en que se celebra la última carrera de cuadrigas. Fue usado como gran cantera para construir otras edificaciones posteriores y podemos decir que se “desguazó” tras más de mil años en activo.
Circo Máximo Romano

Circo Máximo Romano

Circo Máximo Romano
Circo Máximo Romano

Las termas de Caracalla o Antoninas son una inmensa construcción realizada a primeros del siglo III que se dejó de usar el año 537, siendo destruidas definitivamente por un  terremoto en 847 (como cosa curiosa podemos decir que la Estación de trenes Pennsylvania en Nueva York está inspirada en su estructura). No nos olvidemos de las termas de Diocleciano, también con capacidad para más de 3000 personas, convertidas hoy en la iglesia de Santa María de los Ángeles y de los Mártires en la Plaza de la República.

Termas de Caracalla.Foto tomada de internet.
Basílica de Santa María de Los Ángeles y Los Mártires
(En las antiguas Termas de Diocleciano)

Basílica de Santa María de Los Ángeles y Los Mártires
(En las antiguas Termas de Diocleciano)

Basílica de Santa María de Los Ángeles y Los Mártires
(En las antiguas Termas de Diocleciano)

La Domus Aurea era un grandioso palacio construido por el emperador Nerón tras el gran incendio del año 64. Ocupaba, según se ha calculado, alrededor de 50 hectáreas. Quedan restos importantes al haberse conservado tras ser tapada, por orden de Trajano, con escombros y no redescubrirse hasta el siglo XV. Sus lujos incluían incrustaciones de oro, piedras preciosas y marfil, y se cuenta que los techos de algunos salones tenían compuertas por donde se arrojaban flores y perfumes durante las fiestas ofrecidas por Nerón.

Domus Aurea. Foto tomada de internet.

De los grandes arcos del triunfo que se construían en honor de los vencedores en batallas trascendentes, quedan solo tres, el de Tito, el de Septimio Severo y el mejor conservado de Constantino el Grande, que es el más bello, situado junto al Coliseo y en un excelente estado de conservación. El foro de Trajano, (aquel emperador de origen hispano nacido en Itálica) que llevó al imperio a su mayor extensión, sigue contando con su Columna de Trajano donde está esculpida en una forma espiral la crónica de la guerra contra los dacios, además de la construcción de lo que fuera un importante centro comercial de aquellos tiempos… una especie de El Corte Inglés a la sazón.
Arco de Constantino

Arco de Constantino

Lógicamente seguimos hablando de los Foros Imperiales, que bajo mi punto de vista sufrieron uno de  los atentados mayores de la mano de Benito Mussolini, cuando hizo construir una gran avenida sobre los mismos, a la que llamó Vía del Imperio, tapando definitivamente los restos arqueológicos de los diferentes foros sobre los que transita, con objeto de desfilar sus tropas y poder arengar a su gente en medio de tanta esplendorosa ruina romana desde el llamado Balcón de Mussolini en el Palacio de Venecia, mientras al fondo se presentaba, en un majestuoso marco, el Coliseo. En este espacio podemos encontrar lugares muy significativos o foros de diferentes emperadores, como el de Cesar, Augusto, de Nerva, además del de Trajano ya mencionado y, finalmente, el Templo de la Paz mandado construir, del 71 al 74, por Vespasiano, que lo hizo levantar cerca del Foro de Augusto, donde se almacenaron las riquezas saqueadas tras la caída de Jerusalén.

Foro de Trajano

Foro de Trajano

Vía Imperial

Foro de Augusto y Nerva al fondo

Foros Imperiales

Columna de Trajano

Del Coliseo habría para escribir un libro, pero como es tan conocido por todos, solo daré algunos pinceladas. Fue construido en la segunda mitad del siglo I, iniciando Vespasiano su construcción, y lo inaugura su hijo Tito en el año 80 (este solo fue emperador dos años pues falleció en el 81) concluyendo las obras su hermano Domiciano cuando le incorpora el último piso. Tenía una capacidad de 50.000 espectadores. Lo de la muerte de cristianos devorados por las fieras en el Coliseo en tiempos de Nerón es un bulo, pues este emperador murió antes de que, incluso, se iniciaran las obras. También parece ser un bulo eso de que los gladiadores que perdían el combate solían morir. Había una norma bastante extendida, cuando uno de ellos caía se daba por vencido y se paraba el combate. Los gladiadores eran sujetos muy caros, con un coste en su preparación muy elevado y sus dueños no estaban por la labor de arruinarse con su muerte. Era como una forma de tirar la toalla que se suele hacer en el boxeo. Pero volviendo al Coliseo, que tiene forma oval, se utilizó hasta el siglo VI, luego tuvo muy diversas funciones, incluso lúdico y religiosas, hasta convertirse, tras el deterioro producido por los terremotos, en una cantera de la que se sacaba el más diverso material para emplearlo en otras construcciones, cosa común con la totalidad de las ruinas romanas.
Panorámica del Coliseo

Gradas del Coliseo

Panorámica de las gradas del Coliseo

Entrada al Coliseo

Vomitorios del Coliseo

Vista de la zona deteriorada de la arena

Otra obra espectacular es el Panteón (Templo de todos los dioses) llamado de Agripa, construido sobre otra edificación de Agripa en el año 27 a.C., de ahí su nombre. Lo construye Adriano a principios del siglo II y es de corte circular, con una cúpula única de grandes dimensiones, con un óculo de 9 metros de diámetro en su parte superior que desagua la lluvia en el suelo mediante unos agujeros centrales que ejercen de imbornales, por lo que no tiene clave que la cierre sino anillos concéntricos que se fueron construyendo uno sobre otro con importantes refuerzos de nervios, tal como se ve en los casetones, lo que ha permitido que perviva durante 19 siglos.  Bonifacio IV lo recibió del emperador Bizantino Focas, convirtiéndolo en el año 608 en la Iglesia de los Mártires. En ella descansan, no sin polémica, los restos del rey Víctor Manuel II, su hijo Humberto I y su esposa Margarita. Es una de las maravillas que no debe perderse ningún visitante de la ciudad de Roma.

Imbornal de desagüe para  lluvia del óculo

Fachada principal del Panteón de Agripa

Intyerior del Panteón de Agripa

Panteón de Agripa visto desde la plaza

Esperando para visitar el Panteón

Fachada lateral del Panteón de Agripa

Vista trasera del Panteón de Agripa

Cúpula oculada

Interior Panteón de Agripa

La Plaza Navona es un lugar muy concurrido por ser una de las más famosas de Roma, que reúne esculturas, fuentes y edificios de gran valor artístico y supone un centro de la vida social, cultural y turística de la ciudad. Está construida sobre el estadio de Domiciano, lugar de juegos con capacidad para 30.000 espectadores, de ahí su forma. En la actualidad se puede resaltar sus tres grandes fuentes. La del centro o Fuente de los Cuatro Ríos, es obra de Bernini, coronada por el obelisco de Domiciano. Bernini representó a los ríos más significativos de cada uno de los cuatro continentes conocidos en ese momento, el Danubio (Europa), el Nilo (África), el Ganges (Asia) y el Río de la Plata (América). Las otras dos fuentes se encuentran en los extremos, una es la Fuente de Neptuno y otra la Fuente del Moro. Resaltar también la iglesia de Santa Inés en Agonia ubicada en el centro, junto a la embajada de Brasil en el Palazzo de Pamphili.

Vista general de la plaza

Vista general de la plaza

Iglesia de Sant'Agnesein Agone

Fuente de los Cuatro Rios y obelisco

Fuente de los Cuatro Rios. Esculturas de Bernini

Fuente del Moro

Fuente de Neptuno

Vista general de la plaza

Interior Iglesia de Sant'Agnese in Agone

Interior Iglesia de Sant'Agnese in Agone

Visita obligada es la Plaza de España. Es una de las plazas más famosas de Roma. Toma su nombre del Palacio de España, sede de la embajada española ante la Santa Sede y ante la Orden de Malta. En la plaza destacan la conocida escalinata que sube hasta la iglesia de Trinità dei Monti y la barroca Fontana della Barcaccia, construida por los Bernini padre e hijo. Delante de la embajada española se encuentra la columna de la Inmaculada Concepción. Merece la peña subir la escalinata de 135 peldaños que te lleva hasta la iglesia de Trinitá dei Monti, desde donde se aprecian unas vistas estupendas.

Fontana della Barcaccia

Palacio de España

columna de la Inmaculada Concepción

Escalinata de la Trinitá

Vista desde la escalinata

Escalinata subida a iglesia de Trinitá dei Monti

Placa conmemorativa en la casa de Bernini

La Fontana di Trevi es la mayor (con cerca de 40 metros de frente), más ambiciosa y más famosa de las fuentes monumentales del Barroco en Roma. Resaltar la estatua de Neptuno domando a los hipocampos en el centro, flanqueada en los nichos laterales por las de la Abundancia y la Salubridad. Es aconsejable buscar diferentes perspectivas para completar la visión en todo su esplendor, de cerca y lejos. La pila del agua es un lugar muy concurrido ya que la gente suele hacerse fotos en el borde tirando monedas al agua. Se dice que las monedas se han de arrojar, estando de espaldas, con la mano derecha sobre el hombro izquierdo. Si arrojas una moneda volverás a Roma, si son dos aseguras un nuevo romance y tres significa que hay divorcio. Cuidado con los voluntarios para hacer fotos que pueden saltar con la cámara a otra parte y te quedas sin ella.

Fontana di Trevi

Fontana di Trevi

Fontana di Trevi

Fontana di Trevi

Fontana di Trevi

Santi Vincenzo e Anastasio
Hablar del Vaticano es meterse en uno de los más grandes espacios culturales del mundo. Su riqueza artística es incalculable atiborrando de obras todos sus museos y espacios religiosos. Creo que no volveré más a verlo. La primera vez fue más o menos bien, con una fluidez adecuada y tiempo para ver lo expuesto, pero esta otra las salas parecían pasillos del metro plagados de chinos que te hacían caminar sin ver lo apetecido, cuando no era la guía que apresuraba para poder visitar lo establecido en el programa. No describiré las galerías y su variado contenido en esculturas, pinturas, tapices, etc. pues me resulta excesivamente engorroso por su complejidad. En todo caso resaltar que fue el papa julio II, con su gran colección, el mayor exponente de esta inmensa misión que acumuló obras de arte desde entonces hasta conseguir el patrimonio que tienen. Por suerte para los interesados pueden obtener un caudal de información en las páginas de internet (pongo enlace cliqueando aquí).

Museos Vaticano

Entrada Museos Vaticano

Museos Vaticano

Museos Vaticano

Museos Vaticano

Museos Vaticano

Museos Vaticano

Museos Vaticano. Cleopatra, que no era tan guapa

Museos Vaticano

Museos Vaticano

Museos Vaticano

La Capilla Sixtina merece trato aparte. Toma su nombre de Sixto IV (anteriormente era llamada la Cappella Magna), que fue el gran impulsor de su restauración con obras de un importante colectivo de pintores renacentistas que incluía a Sandro Botticelli, Pietro Perugino, Pinturicchio, Domenico Ghirlandaio, Cosimo Rosselli y Luca Signorelli y que decoraron los espacios entre y bajo las ventanas. Pero el trabajo pictórico más  significativo es el realizado por Miguel Ángel bajo el mandato de Julio II.  Miguel Ángel decoró la bóveda con nueve escenas del Génesis en su parte central y escenas de profetas, sibilas, antepasados de Cristo, etc. en los laterales de la bóveda, creando una obra de arte sin precedentes que cambiaría el curso del arte occidental. Años después, tras el Saco de Roma, pintó también El Juicio Final en la pared del altar entre 1536 y 1541, para los papas Clemente VII y Pablo III. Lástima de la masificación que hay. Aunque se ruega silencio, no se pueden hacer fotos y el tránsito debe ser ordenado y dirigido por unos vigilantes, no deja de ser un follón poder verlo con tranquilidad, tienes el tiempo que necesites pero te falta espacio para sentarte y la incomodidad se acaba imponiendo. Conseguí un asiento en un banco, pero la aglomeración no te permitía la tranquilidad y el sosiego que requiere contemplar una obra de semejante magnitud… otra vez chinos por doquier y poca posibilidad contemplativa. Es una obra que no te cansas de ver pues son tantos los matices que vas descubriendo que acabas enganchado, absorto, camino del éxtasis. Como curiosidad, remarco que Miguel Ángel tuvo una disputa con el maestro de ceremonias del papa, Biagio de Cesena, por lo indecoroso que eran las pinturas de desnudos. Miguel Ángel, dado el desencuentro, lo representó en el fresco como Minos, el juez del infierno, con orejas de burro y una serpiente enroscada al cuello, por lo que este se quejó al papa a fin de que rectificara la pintura, pero el papa le respondió que él no tenía jurisdicción en el infierno y el retrato se quedó así. Al final los genitales del fresco fueron cubiertos más tarde por el artista Daniele da Volterra, al que este trabajo le hizo ganarse el apodo de "Il Braghettone" ("El Pintacalzones"). Por otro lado y a modo de firma, Miguel Ángel pintó su cara en la piel que sujeta en sus manos San Bartolomé, que, como sabréis, fue despellejado vivo.

Prohibido hacer fotos. Solo os puedo ofrecer esto

Prohibido hacer fotos. Solo os puedo ofrecer esto

La monumentalidad de la Plaza de San Pedro y la Basílica es incuestionable. Su impacto visual es la primera sensación que observas cuando entras en la Vía de la Consolación y encaras la Basílica de San Pedro al fondo, la plaza de San Pedro con su obelisco, traído desde el Circo de Nerón, y su entorno porticado por más de doscientas columnas (284), forma un cuadro espectacular (obra de Bernini). En la ejecución de la Basílica tuvieron especial relevancia los proyectos de Bramante, Rafael, Miguel Ángel y Bernini (Gian Lorenzo). Se inició en 1452, pero no se finalizó hasta 1626 en tiempos de Paulo V, que la financió con la venta de indulgencias. En ella, además de la tumba de San Pedro, podemos encontrar la de 54 papas más, de los 266 papas que ha tenido la iglesia y que están enterrados en otros lugares, incluso no se sabe que fue de los restos de algunos de ellos, según he podido investigar. Es a destacar el mausoleo de Alejandro VII, obra también de Bernini. Para mí, la escultórica de mayor belleza que podemos ver en la basílica es la Piedad de Miguel Ángel. Ahora, tras el atentado sufrido en 1972 la tenemos protegida tras un cristal blindado. Es aconsejable dedicar tiempo para deambular por la basílica y reparar en mil detalles, esculturas, tumbas de papas, bóveda, etc. para tener una visión del conjunto. Por cierto, se puede subir al exterior de la cúpula, pero eso lo dejamos para los más jóvenes.

Panorámica desde Vía de la Consolación
Basílica de San Pedro

Basílica de San Pedro. Altar y baldaquino 


Basílica de San Pedro

Basílica de San Pedro. La Piedad, de Miguel Ángel.

Basílica de San Pedro. Cúpula

Basílica de San Pedro. Baldaquino.

Basílica de San Pedro .
Mausoleo de Alejandro VII, obra de Bernini

Basílica de San Pedro. Santa Helena

Basílica de San Pedro.

Guardia suizo

Fachada principal de la Basílica

Obelisco en la Plaza de San Pedro

Existe otro lugar, en la plaza Venecia, controvertido y a la vez emblemático para algunos, como es el monumento a Victor Enmanuel II, que fue el primer rey de la Italia reunificada. También es llamado Altar de la Patria y, más popularmente, la tarta de bodas, la falsa boca o la máquina de escribir, dada su forma. Surgió la controversia porque su construcción supuso la destrucción de una gran área de la Colina Capitolina, una de las colinas históricas de Roma, y donde se encontraba un barrio medieval. Se respetó, cómo no, la adosada Basílica de Santa María en Aracoeli, con su famosa escalinata. La base del monumento acoge el Museo del Risorgimento. Su terraza nos proporciona unas panorámicas inmejorables. En un nivel justo debajo de la estatua ecuestre del Rey Victor Manuel II se encuentra la tumba al soldado desconocido, que desde 1921 acoge los restos de un soldado sin identificar muerto en la Primera Guerra Mundial. Dos soldados hacen guardia permanentemente junto a la tumba y dos pebeteros con una llama que se mantiene siempre encendida.

Monumento a Victor Enmauel II

Monumento a Victor Enmauel II.
Tumba del soldado desconocido

Monumento a Victor Enmauel II

Monumento a Victor Enmauel II.
Vista desde el foro romano

Si vais por Roma y os gusta la obra de Gian Lorenzo Bernini, el maestro del barroco italiano, hay cinco de especial relevancia de las que solo pudimos ver dos, son: 1) El rapto de Proserpina, expuesto en la Galería Borguese el cardenal que fuera su mecenas, que no pudimos ver; 2)  El Éxtasis de Santa Teresa, situada en la capilla Cornaro de Santa Maria della Vittoria, que nos impresionó; 3) Apolo y Dafne, en la Galeria Borghese, que quedó para otra ocasión; 4) Beata Ludovica Albertoni , monumento funerario que encuentra en la iglesia de San Francesco a Ripa, tampoco vista, y 5) Elefante y Obelisco, ubicada delante de Santa María Sopra Minerva. Encontraréis muchas más obras en Roma del insigne escultor como el Baldaquino de la Basílica de San Pedro, la Fontana di Trivi, la Fuente de los Cuatro Ríos ya mencionada en la plaza Navona, etc. Miguel Ángel no se queda atrás y no os perdáis la visita a la tumba de Julio II, con la obra escultórica del Moisés (está en la basílica de San Pietro in Vincoli), la Capilla Sixtina, la Piedad… Roma es un compendio de arte, sobre todo de contenido religioso dado el poder papal a lo largo de la historia y su mecenazgo, aunque a veces, como le pasó a Miguel Ángel con Julio II, malos pagadores. De Miguel Ángel se podría hablar muchísimo, pues tuvo una larga y fructífera vida, sobre todo en su Florencia natal, donde está enterrado en la Basílica de la Santa Cruz con la flor y nata de los artistas florentinos, y en la Roma papal de la mano del mencionado Julio II. Para los amantes de la lectura, podéis encontrar una novela biográfica titulada “La agonía y el éxtasis”, de Irving Stone, que se acerca bastante a la realidad vivida por el artista, con las limitaciones y desajustes que presentan toda obra de este género.

Parroquia de San Vitali.
Santa María de la Victoria

Éxtasis de Santa Teresa de Bernini
Moises de Miguel Ángel

Tumba deJulio II, en restauracion

Iglesia de San Pedro Encadenado.
Reponiendo fuerzas

Callejeando por la ciudad

Tienda de máscaras
Carta de restaurante
Interior San Andrés del Valle

Bóveda San Andrés del Valle

En fin, dejo aquí tanto texto porque esta ciudad daría para escribir folios y folios con su oferta monumental y artística. Espero que os guste el relato que comparto, pues mi idea principal es escribir para fijar mi memoria y aumentar mi conocimiento sobre la zona visitada, a la par que compartir con  vosotros mis fotos, percepciones y estudios, si os apetece visitar mi blog.

Finalmente, os aconsejo que carguéis este enlace donde se ve cómo es Roma en la actualidad y cómo era en el imperio romano.