domingo, 1 de marzo de 2015

El compromiso andaluz



Pasado el día 28 es buen momento para reflexionar sobre nuestra realidad y el reto que representa el compromiso andaluz. Yo lo hago mediante este pequeño poema donde reflejo mi pensamiento sobre esta tierra nuestra y el reto que nos plantea.
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Hoy podría ser chauvinista
al hablar de Andalucía
y decir a boca llena:
“que mi tierra es maravilla
que no verás otra igual
que deslumbra más que nada
que no la compararas
sin que resulte sobrada
para poder resaltar
sobre todas las demás”.

Más mi tierra es como todas
es compleja y no cabal
va cargada de injusticias
plena de desigualdad,
los ricos siguen creciendo
el pobre más pobre está
el dinero es de unos pocos
el hambre de los demás.

El clero sigue buscando
a la mente dominar
con sus dogmas y sus credos
de sumisa caridad
que perpetua la injusticia
mientras clama “su verdad”,
con su pompa y su boato
nos quieren adoctrinar
para que sigas sufriendo
tu calvario personal
con la fe de que mañana
se te recompensará
a la diestra de Dios Padre
por haber sido leal.

Despierta hermano del sueño
y no te vuelvas a hincar
de rodillas ante otros
para poder mendigar.

Pide tierra y libertad
porque esa tierra es muy tuya
aunque no es tu propiedad.

Siéntete libre y demanda
respeto a esa libertad
para poder caminar
haciendo el propio camino
que te lleve a tu verdad
sin vincularte a exigencias
de mafias y de conjuras
que te quieren subyugar
y someterte a su antojo
con su espíritu feudal
donde solo te contemplan
si eres siervo y te doblegas
a su capricho fatal.

Por eso hoy amigos míos
empezamos a luchar
para que esta tierra nuestra
sea la nuestra de verdad
para que siga creciendo
para crecer cada cual
para que todos hagamos
el mundo de la igualdad
donde podamos tener
la misma oportunidad
para  llegar al destino
que tenemos cada cual
para que sea convertida
en tierra de libertad.

¡SEA POR ANDALUCÍA LIBRE
Y POR TODOS LOS DEMÁS!


sábado, 28 de febrero de 2015

28 F. Día de Andalucía



Hoy, que es el día de Andalucía, le haré un pequeño homenaje. Me quedaré con el estribillo de su himno, que dice así:

¡Andaluces, levantaos!, 
¡Pedid tierra y libertad!, 
Sea por Andalucía libre, 
España y la humanidad. 

¡Qué linda estrofa! Llama a todo un pueblo a salir de la somnolencia, de la abulia, del conformismo histórico, para despertar y gritar a una voz algo tan importante como pedir dos elementos básicos, la tierra que es la madre nutriente de toda la vida y la libertad que es la esencia del desarrollo y progreso de la mente, del individuo, de la sociedad. Tierra para aliarse con ella y poder nutrir el cuerpo con el pan del día a día, para integrarse en el todo del ecosistema que nos envuelve. Al fin y al cabo somos hijos de la tierra y a ella volvemos para alimentar la vida que emana de sus entrañas. La tierra, que ya estaba aquí mucho antes de llegar nosotros, no puede ser propiedad de nadie, pues lo que le pertenece a uno es solo aquello que creó. En todo caso la tiene en usufructo mientras sea capaz de conjugar y desarrollar su potencial productivo en beneficio de la colectividad. Tierra sí, simbólicamente tierra, porque la tierra es lo que nos une y lo que nos hace iguales en esa simbología vital de un todo inmerso en un ecosistema del que formamos parte.

Luego hay otro alimento tanto o más importante, como es la libertad que se reclama. Es el alimento de la mente, del espíritu creador que nos eleva como seres humanos, pensantes y creativos, como sujetos en proceso de desarrollo universal hacia un conocimiento inescrutable que se escapa a la imaginación, pero que nos llama poderosamente hacia la búsqueda de la verdad a través de la ciencia y la ilustración desarrollada por la inteligencia.

Al pueblo andaluz, como a la mayoría de los pueblos, le fue vetado, o dado en cuentagotas, el acceso a sus alimentos… al pan de la tierra y a la libertad del espíritu. De todos es sabido que no se puede pensar si no se vive, por tanto lo primero que todo ser busca es la nutrición de su cuerpo para, después, poder pensar o realizar cualquier otra actividad. Si tengo que dedicar todo mi esfuerzo a conseguir mi sustento, no podré pensar y estaré sometido y esclavizado por el alimento para mi subsistencia. Los pueblos se sometieron y se esclavizaron desde esa doble vertiente: control de sus nutrientes y conformismo desde la falta del criterio y discernimiento que otorga el conocimiento y la enseñanza. Eso se dio en una perfecta alianza entre el poder impuesto por las armas y la leyes y el adoctrinamiento para crear sujetos conformistas y sumisos que aceptaran su incapacidad para tomar decisiones, delegando, en otros más preparados, el gobierno de las cosas, aceptando, pues, ser parte de un rebaño guiado por el pastor y sus perros guardianes. Supongo que os suena esa filosofía, esa forma de concebir la sociedad desde el anacronismo oligárquico (el gobierno de unos pocos sobre los demás).

Llegado a este punto es digno de alabanza que un pueblo grite y demande esa tierra y esa libertad, pero también que ese grito no sea una mera jaculatoria demandante. Que este día no sea una Navidad nacionalista donde se siente el “orgasmo” de lo buenos que somos y de las buenas pretensiones que tenemos y, pasado el día, todo quede en agua de borrajas. Ahora nos queda a cada cual asumir la parte que le corresponde de su propio desarrollo personal, de incrementar el valor de su mente para hacer más grande a esta tierra. El chauvinismo es paralizante y hemos de entender que estamos en el vagón de cola de este tren de la vida española y europea y no en la cabeza que pudiera hacernos ver el orgullo de este viejo pueblo. Decía Epicteto: “Engrandecerás a tu pueblo, no elevando los tejados de sus viviendas, sino las almas de sus habitantes”. Y Emilio Lladó comenta: “La riqueza de un pueblo no es la del suelo, sino la del cerebro”.

Nadie cede su poder de forma gratuita, sin estar sometido a presión de demandas responsables, lógicas y de justicia, al amparo del poder de la razón y, si fuera necesario, de la fuerza física y/o intelectual. El pueblo que sabe, que ha desarrollado su mente y no se somete a dogmas irracionales, es un pueblo con grandes posibilidades de progreso. El reto de Andalucía está en eso, en desarrollar la capacidad intelectual de sus ciudadanos de forma generalizada, abarcando a todos y cada uno de sus integrantes y no dejando en manos de unos pocos el acceso al conocimiento… en aceptar de forma responsable y comprometida que seremos lo que queramos si somos capaces de luchar por ello hasta conseguirlo, que nadie da nada, como ya he dicho, si no es desde la simetría o desde la asimetría sumisa. Sé que hay grupos de poder empeñados en la regresión a estadios pasados, con viejos esquemas de adoctrinamiento de mentes y de almas, que nos llevarán a la sumisión y a la ausencia del espíritu crítico que construya el progreso. El poder juega su baza y ejecuta los pasos que le interesan. Usa la engañifa y la falacia, asusta y amenaza para hacer desistir a los pueblos de sus derechos elementales y entrega a los grupos de poder afines sus ciudadanos con las manos atadas por las leyes y las normas. Si el dinero se hace dueño del mundo, el ser humano será, definitivamente, su esclavo.

Pero hay otro aspecto más que me gusta en la letra de este himno andaluz. Es ese sentido de integración en un todo universal, como queda reflejado cuando dice: “Sea por Andalucía libre, España y la humanidad”. No habla de fronteras, no dice nada de rechazo, no se opone a la concepción universal del hombre. Entiende que el ser humano está por encima de los límites impuestos por el poder de los Estados, de la organización parcelaria en países sometidos al gobierno de unos pocos. Acepta esa taxonomía sistémica, de menor a mayor en el grado de pertenecía. Cada uno es un subsistema de otro superior y, a su vez, comprende otros subsistemas de orden inferior, como forma de articular la interdependencia. En todo caso el elemento máximo de referencia ha de ser la humanidad. Pero cuidado, que los gobiernos del mundo han dejado de ser los aliados de la ciudadanía para convertirse en los lacayos del poderoso sistema económico, solo hay que ver con espíritu crítico sus falacias, sus manipuleos, sus ataques entre ellos y sus formas de reconducir y de analizar los problemas y sus soluciones.

Sea pues, tengamos el alimento, que mana de la tierra, para nuestros cuerpos; bebamos el agua de la ciencia y el conocimiento como alimento para nuestras mentes y concibamos la vida desde esa perspectiva universal que hermana a los seres humanos en un conjunto universal. Vigilemos, cuidemos y exijamos nuestra libertad: “SEA POR ANDALUCÍA LIBRE, ESPAÑA Y LA HUMANIDAD”.



lunes, 23 de febrero de 2015

Oscuridad



Sombra indeleble y tétrica
de aspecto indomable
que eleva al cosmos infinito
el sortilegio del mañana.

Pérfida crisálida que arrastra
en su metamorfosis
a arquetipos quiméricos
de polícromas mariposas
que seducen y obnubilan
el alma confiada.

Alienación enajenante
miedo, desasosiego
falsas esperanzas fundadas en falacias,
cínico recoveco de la mente
que siembra la estulticia
matando la decencia.

Estrellas rotas de apagados colores
que solo marcan y definen
caminos y veredas enrejados
donde la libertad en su utopía
va muriendo en el día a día.

Cruel autoflagelo  que injerta en la mente
conciencias de la culpa,
autocastigo y humillación
que solo es lavado
en la sumisa confesión.

Alma atrapada por espurios intereses,
tambores de guerra
que dominan el ritmo de la vida
amilanando y sometiendo
a los ingenuos espíritus dolientes.

Siembra de la negra codicia
que te atrapa con grilletes
al sistema y su estructura
de vicio y avaricia.

Perfidia,
sumisión sumisa,
su misión, su misa,
su miedo y su dolor,
sufrir que libera el alma
y hace llevadera la injusticia.

¿Podremos romper este terrible cerco
que atrapa en su espiral incontrolable
la esencia de lo humano y lo divino
en el cultivo alienante
de doctrinas y credos amasados en la nada
para hacer de argamasa
de este averno donde se confrontan
el cielo para unos y el inframundo para otros?

Autor: Antonio Porras Cabrera

Málaga, febrero 2015

jueves, 12 de febrero de 2015

Entre ventosidades y heces


Pedro le da la pedrada a Gómez. Gómez se pone chulo y al  final puede que lo lapiden. Susanita pasa del asunto y sigue buscando a su ratoncito andaluz.

La Espe vuelve a sus andadas y en lugar de plantar a la policía municipal y largarse, deja plantado a Evole en Salvados de la sexta. .. muy propio de su prepotencia y chulería, aunque le digan desparpajo.

A Rajoy no le gusta el griego, dice que eso son mariconadas y que prefiere el francés, pero se deja hacer el griego por la Merkel cuando lo ningunea.

La Tania da un portazo y se va. ¿Se marchará de casa a vivir con el novio sin el permiso paterno? Bueno, al fin y al cabo, es mayor de edad y responsable de sus decisiones. Si llega a exclamar ¡Garçón! pudiera haber hablado con él y lo hubieran despedido con una cervecita, con tapa, claro, que hay mucho que tapar.

Madrid anda confuso en todas sus dimensiones y la Botella, que nunca se sabe cuando está medio llena o medio vacía, se siente feliz. Aunque yo siempre pensé que la felicidad la trae la botella vacía, después del trago.

Claro que podemos… para eso están los monederos para llenarlos. Monedero no tiene miedo pero anda missing por si acaso. Montoro salta como un toro sobre Monedero, pero no entra al trapo de los suyos. Su bravura se  diluye cuando torea en su plaza, en casa, frente a lo que siempre fue, a lo que ya estamos habituados. Ese toro hay que salvarlo y no vamos a meter cornadas contra los de casa. Le escandaliza un pedo de Monedero pero no le hace asco la mierda (en sentido figurado, claro, vayamos a tonterías que con la ley mordaza se puede confundir la libertad de expresión con un ataque terrorismo o insulto a la autoridad… miedo me da) que pulula por los partidos gobernantes, ni le asusta el tufillo de la lista Falciani.

Aquí me paro y me pongo escatológico. Perdonen que me sirva de la porquería para explicar lo que pienso, pero es que con la que está cayendo cómo se puede uno olvidar de la mierda.

Vuelvo al Monedero… al mío no, que está vacío, sino al polítólogo asesor e idealista que hace informes, los cobra y luego regulariza su situación con Hacienda cuando ve las orejas del lobo. Este hombre no es un patriota, este hombre trabaja en el extranjero y se trae el dinero a España ¡vaya patriota de pacotilla! Y por eso lo cazan. Él tenía que haber dejado el dinero en una cuanta del HSBC en Suiza; si hombre, ese banco que, según he leído por ahí, andaba metido en el asunto de Gescartera y que dio sospechosos préstamos blandos a determinados políticos de determinado partido para determinados fines relacionados con la opacidad de la vista o la edulcoración  de voluntades … usted ya me entiende. Pero no, él erre que erre, que quiere traer la pasta a España para gastarla en no sé qué manía de proyecto político o lo que fuere. 

Explicado el asunto escatológicamente cabe pensar que Monedero ha producido una ventosidad, o sea un pedo, muy fétido y feo, que ha provocado el enfado de Montoro y de otros muchos que no suelen tirarse pedos públicamente. Ha sido señalado por el acusica de turno y él se ha ido al wáter a reparar el entuerto…. Bueno pienso que debe andar allí, limpiándose el trasero para quedar limpio como los chorros del oro y poder seguir en la brecha sin despertar mal olor. Pero claro, el acusica de turno, que tenía información privilegiada por cuestiones de poder y ubicación, que debe limpiar la porquería del mundo financiera desde el erario público, se lanza intempestivamente contra el tirapedos, monta el escándalo, y deja en standby los verdaderos casos cargados de suciedad, heces, o sea mierda y no pedos. ¿Cuáles son? dirán ustedes…  pues a estas alturas lo más urgente es ver quienes andan en la lista Falciani, esa del HSBC, que según Montoro ya tenía el PSOE (cosa cierta) pero que él lo sabe desde antes de llegar al poder. Pero usted, amigo lector, sabe que hay más, mucha más porquería que limpiar. No todos están en la cárcel, ni siquiera identificados, pues existe un sustrato de donde emana un olor repugnante que está descomponiendo la sociedad y sus principios de justicia social, dinamitando sus valores y facilitando la impunidad de los futuros señores del universo o mundo conocido, los mandatarios del nuevo orden mundial en proyecto. El poder está pivotando de la soberanía popular, si es que alguna vez lo tuvo, al mundo de las finanzas, del capital y las multinacionales. La democracia ha dejado de ser real para convertirse en una payasada manipulada por los medios que crean opinión desde un análisis sesgado de la realidad y del poder de la propia sociedad. Despiertan emociones, solidaridad grupal, sentimientos de pertenencia y no sé cuantas turbaciones más para nublar la razón.

Si me huele mal el pedo de Monedero, ¿cómo me ha de oler el escándalo del señor presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, cuando gobernaba en su país, Luxemburgo, que firmó un acuerdo secreto con 340 empresas, facilitando a las multinacionales el fraude a las haciendas públicas de los países dónde tenían sus ganancias? Ese acto de trampa a los intereses del colectivo de la UE no solo no se ha lavado sino que se le ha premiado con su mantenimiento en primera línea del poder en la UE. O los escándalos españoles que ya todos conocemos y no dejan de surgir. Eso no son ventosidades, eso son heces, cagadas de clara injusticia social.

Pero el asunto tiene su dosis de cinismo. A la vista está lo que va pasando con el caso de Grecia. Un país sumido en la más absoluta dinámica de destrucción, empujado por una deuda, o venta de su soberanía, al mundo mercantilista europea, o sea a la banca y los intereses del sistema aderezado por la troica, que será imposible pagar en varias generaciones, en el caso de que las cosas fueran bien o a mejor. Pero los neoliberales, con nuestro presidente a la cabeza, advierten que nada de quitas, ni perdones de deuda, ni  negociación a la baja; no, eso no, que se jodan los griegos porque no les van a soltar el cuello hasta que vean que la van a palmar y entonces aflojarán, ya que podrían dejar de pagar definitivamente. Eso lo sostiene un señor que tiene las barbas en remojo, ya que se las están cortando a este vecino al que no defiende.

La cosa va así. Aviso del PP a caminantes españoles: Si votáis a los Syriza de aquí, o  sea a los monederos, coletas y demás, ese será vuestro fin.  Por tanto, lo mejor es someterse, aceptar los designios del señor (el señor dinero, claro, pues este papa es capaz de decir que ya no se le ha de dar al Cesar lo que es del Cesar y que todo es de los hijos del Dios verdadero) y dar por buenos la pérdida de derechos laborales, los desahucios, la pobreza, los bajos sueldos, los contratos basura, incluso la miseria que facilita el enriquecimiento de los poderosos para que puedan, con lo que les sobra, dejar caer las migajas de la mesa. Si ellos no tienen el dinero que necesitan (no sabemos cuánto es) no podrán crear puestos de trabajo y riqueza para ellos y migajas para nosotros. No traerán su dinero de los paraísos fiscales  y quedaremos burlados, pobres y desahuciados de la vida. Eso lo dice su mensajero, su servidor, el defensor del sistema ideológico que los sustenta, aquellos que entiende que la economía ha de estar en manos privadas y la sociedad al servicio de esa economía. Niegan y rechazan la actuación libre del propio Estado, por considerarla una competencia desleal. No aceptan una acción económica en la línea de Keynes, pero sí en la de Friedman. O sea, arriman el ascua a su sardina, que no es la del ciudadano, que se ha de conformar solo con los boquerones o, en todo caso, con la raspa y la cabeza de la sardina desechada por ellos.

Claro que llegada la crisis, socializan las pérdidas. El Estado ha de estar para salvar la economía nacional, que, desde esta perspectiva, es la suya propia, la de ellos. Y el Estado salta raudo y veloz a salvarlos. Rescata la banca y deja hundirse las familias. Yo creo que su interés debería estar en rescatar a las familias, el dinero dado a  Bankia, y demás bancos, yo se lo habría prestado a los hipotecados que no pueden pagar, estos se lo habrían pagado al banco, y ahora la gente tendría casa y el banco también tendría el dinero… ya sé que la cosa es compleja, pero el razonamiento es sencillo y pura lógica.

Por tanto, no perdamos de vista donde está la mierda aunque nos digan que este o aquel andan ventoseando.  Yo ya hace tiempo que decidí establecer prioridades y dar más importancias a limpiar las heces que ha denunciar ventosidades, aunque tampoco me gustan porque pueden ser premonitorias de la llegada de más heces. 

Ojalá algún día se comprenda que la economía esta para servir al hombre y no este a la economía. Un justo reparto de los beneficios de producción enriquecen a la sociedad, lo que pasa ahora es un enriquecimiento ilícito de unos pocos llevando a la pobreza a muchos. Antes que la economía capitalista está la economía humanista.




viernes, 23 de enero de 2015

Exito económico versus desastres social


El Roto, como casi siempre, sigue dando en el clavo con sus viñetas de humor. En esta deja en evidencia la gran incongruencia que hoy, como siempre, se da en nuestra sociedad. Existen dos mundos distintos, con filosofía de vida diferente, con intereses dispares, que tienen que convivir en un mismo tiempo y espacio. En estos momentos y en este lugar se da el conflicto entre el egoísmo que siembra el dinero invertido en los negocios productivos o especulativos, que es lo peor, y el bienestar social, es decir el bien de la ciudadanía. Sociedad y dinero no acaban de encajar… o el bien social no encaja con la opulencia de las minorías que acumulan el capital.

Ayer, sin ir más lejos, leía que el 1% de la población tiene más dinero que el 99% restante… ¡Qué barbaridad! Así convendrás conmigo que quién tiene el dinero tiene la fuerza y la posibilidad del chantaje, por lo que el poder lo ejercen, de una forma directa o indirecta, ellos. Mientras, los gobiernos bailan al son que les tocan.

Yo creo que estas es la base de la indignación que se observa. No es solo la corrupción política, que no deja de ser un elemento sintomático de la sumisión y venta del político de turno ante estos señores de la pasta, sino ver que cada día hay más ricos y más pobres. Más de todo pero en un lado está la pobreza y en otro la riqueza, con lo que el desequilibrio va ganando terreno día a día.

Me viene a la memoria una historieta que se cuenta en mi pueblo sobre un incidente gracioso que se dio en un bar en tiempos pasados. Estaba el señorito tomando unos vinos y al lado un pobre diablo cargado de necesidades. El señorito despreciaba las tapas y no se las comía, diciendo

-         No, tapa no me pongas, no tengo hambre…  

El que estaba al lado dijo

-         Pónselas que ya me las como yo.

Y volviéndose al señorito le dijo

-         Es que tú no lo vas a tener todo, hombre, si tú tienes el dinero yo tengo que tener el hambre.

Pues allá vamos. Ese es el dislate de nuestro tiempo, la deshonra de una sociedad y de unos gobiernos que han antepuesto los intereses especulativos del dios dinero a las necesidades reales de las sociedad. Este sistema es perverso y los éxitos económicos se convierten en desastre social, sobre todo porque no se reparte bien el beneficio del producto, con lo que me viene a la memoria algunas frases interesantes para meditar sobre lo que está pasando:

“Detrás de toda gran fortuna siempre hay un crimen”. (Honoré de Balzac).

“No te confundas, la pelea contra el hambre no está en luchar contra la extrema pobreza, sino contra la extrema riqueza”. (Ixchel Welt seudónimo de Leticia Quiroz).

“La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, ninguno tan pobre que se vea necesitado de venderse”. (Jean Jocques Rousseau)

Todo esto, para mí, demuestra la gran injusticia social que se está viviendo en nuestros tiempos. El reparto de los beneficios y de los bienes derivados del producto elaborado no es justo. Por esa justicia deberían velar los gobiernos, pero los gobiernos ya no son de la ciudadanía, ya no la sirven, ahora, atrapados en un mundo donde todo es mercancía, están en una balanza los intereses del poderoso y en la otra los de la población, y el fiel, que debería ser el gobierno, se ha inclinado descaradamente hacia el lado primero. Cuando su mesa esté repleta caerán las migajas de ella para alimentar al resto de la humanidad.


Mientras tanto, cuánta razón tiene El Roro con su frase: ¡¿Qué sistema es este que cada éxito económico es un desastre social?! Ojalá hubiera justicia distributiva y se evitara el desastre. Las cifras macroeconómicas van bien, pero las micro, las que afectan al ciudadano de a pié, van fatal y nos quieren engañar.


domingo, 18 de enero de 2015

El humor está a debate


Está el humor a debate. Es bueno que se hable del humor y de su significado para la gente. Yo entiendo que el humor es una manifestación de liberación del alma. Una forma de expresión singular y cargada de sarcasmo que nos permite ver las cosas sin el dramatismo de una realidad, a veces preocupante, que nos encorseta. El humor es la chispa que ilumina la mente para decir algo de forma diferente, imprevista y trasgresora, en muchos casos, que nos provoca la sonrisa, pero que casi siempre conlleva un mensaje.

A mí me encantan los humoristas y sus viñetas, como Forges, el Roto, Mafalda y ese importante elenco que tenemos en nuestro país. Desde el esperpento y lo absurdo te dan un mensaje que has de interpretar según tu propia mente y actitud, aunque la mayoría de las veces es de una rotundidad aplastante. Recuerdo la película “La vida de Brian”, una parodia, magistral muestra de humor de la vida de un sujeto paralela a la de Cristo, donde se le confunde en varias ocasiones con el propio Mesías. Me imagino que esto, en el Islam integrista, es condena de muerte segura, pero el cristianismo inserto en una sociedad laica como la occidental, tiene el justo nivel de tolerancia para criticar esta obra con las armas de la palabra y no con las otras que disparan balas en lugar de argumentos, siendo consciente de que la fe, quien la tiene, es inalterable por estas parodias.

En la expresión humorista se conjugan dos variables como son las formas y el mensaje. Tomemos, por ejemplo la viñeta del danés Kurt Westergaard donde representa a Mahoma con un turbante-bomba. A primera vista y en su forma, podría interpretarse como una agresión a Mahoma y sus seguidores en tanto lo asimilan al terrorismo, por lo que todo islamista se puede sentir ofendido… pero, por otra parte, se podría interpretar que de las ideas, principios y dogmas religiosos que predica Mahoma alguien ha concluido que se pueden poner bombas para matar a los infieles, ya que, al grito de Alá es grande, se inmolan llevándose por delante a gente inocente, incluso, creyentes del propio islam. Esta locura y desenfreno no tiene sentido ninguna, ni puede haber religión a credo que la justifique, salvo que el integrismo lleve a la alienación completa de los asesinos, como es el caso, donde se pierdan los valores humanos y el espíritu religioso. La espiritualidad va más allá de la confrontación y busca la bondad y el acercamiento a ideales de generosidad, tolerancia y paz equilibrada en un mundo creado, por ese dios en el que se cree, para el encuentro de toda la creación. Entiendo que ofende más a cualquier dios un acto de semejante barbarie, hecho en su nombre, que una viñeta por muy irreverente que sea. Por tanto, el islamismo debería considerar la gran ofensa que le hacen a Alá aquellos que, en su nombre, matan y yugulan las vidas creadas por Él, en comparación con una viñeta de humor.

Ahora bien, tras los últimos acontecimientos, los amantes de la expresión humorística andamos preocupados. Es cierto que hay, y debe haber, límites, pero esos límites van en función de las distintas culturas, de su forma de expresión y de la tolerancia en cada caso. No podemos imponer nuestra forma de expresión a otros, pero tampoco podemos consentir que esos otros nos la impongan a nosotros. El límite, en nuestro caso, lo ponen las leyes y a ellas nos remitimos cuando alguien atenta contra el honor de otra persona o grupo. Esa es la ley y la forma. Los límites, pues, son discutibles, pero eso lo ha de hacer el parlamento que legisla y las ciudadanía que lo vota. Si alguien se pasa, se ha de recurrir al sistema legal y demandarlo sin que nadie se tome la justica por su mano. Las leyes de los dioses son para sus creyentes, pero las leyes de la sociedad son para todos.

En estos días se habla muchos de esos límites, y eso es bueno. Su Santidad el Papa, en un acto poco santo, ha hablado y comentado que si alguien ofende a su madre él le da un puñetazo. Yo creo que, con todos mis respetos, la ha cagado con esta forma de expresarse. Sobre todo porque alguien, en estos momentos claves, puede desprender que esté justificando el acto de Paris al sentirse ofendidos por las viñetas de Charlie. Siendo un comentario normal, que cualquiera pudiera firmar, se puede sacar de contexto y usarlo como argumento de justificación de la violencia. El Papa, bajo mi modesta opinión y considerando que no soy yo quien para cuestionar cómo debe actuar el máximo representante de una religión como la católica o cualquier otra, se ha pasado y faltado a los principios que el propio Cristo nos enseñó. Él dijo lo de poner la otra mejilla, a San Pedro le recriminó que le cortara la oreja al romana que le prendía y se la volvió a colocar en su sitio milagrosamente, pregonó el perdón del enemigo, etc. No está bien que el Santo Padre, que personalmente me cae bastante bien por un sinfín de manifestaciones e iniciativas que está llevando a término, diga estas cosas en un momento tan delicado. Supongo que lo ha pensado antes de decirlo y pretenderá jugar a una de cal y otra de arena para acercarse a las otras confesiones, de lo contrario sería un resbalón muy cuestionable dado que alguien puede entender que es una incitación a la violencia física ante una expresión insultante de contenido verbal o escrito.

Pero volviendo al tema, todo esto me hace pensar que el aceite y el agua no son mezclables y que cada cual sigue manteniendo su identidad sin poder formar una sola sustancia. O sea, que la alianza entre civilizaciones es muy compleja de llevar a término en tanto no se determine un marco común de encuentro. No tiene sentido, en esa tendencia de encuentro, que en determinados países musulmanes, bajo el pretexto de la defensa de la verdadera fe, no se permita la construcción de iglesias y en Europa sí las mezquitas, cosa que yo no critico en nuestro caso, pero sí en el de los otros. Lo cierto es que en el proceso evolutivo social estamos a años luz (abro el paréntesis de nuestro anterior régimen que también nos llevó al ostracismo y regresión a estadios del pasado anclado en el integrismo religioso del nacionalcatolicismo). En Europa y el mundo occidental se ha pasado por revoluciones ideológicas donde se enterraron las formas feudales de gobierno y esa filosofía de pensamiento, emanante del siglo de las luces, con su ilustración, abrió los ojos de la sociedad occidental y le llevó a la evolución de su cultura (la revolución francesa marca sus consignas de libertad, igualdad y fraternidad). La espiritualidad pasó (o al menos se intentó y socializó la idea) a formar parte de la privacidad, los credos religiosos y las leyes civiles se separaron dejando a cada cual en su sitio, la sociedad se hizo, o definió, laica y la religión se respetó como un derecho inalienable de cada cual, al igual que las ideologías dentro de los principios y valores de esa sociedad. La ciudadanía, en su conjunto, establece las leyes para gobernarse en función de cada momento y del interés del colectivo que la forma, y la religión dicta las normas de conducta que han de sostener sus fieles desde un punto de vista exclusivamente personal. Esto solo se puede llevar a término desde el laicismo.

Un Estado laico y democrático es la única forma de enmarcar la convivencia entre unos y otros desde el respeto y la tolerancia. Pero esto, cuando la teocracia se ha practicado y sigue practicándose en determinados países, es complicado de hacerlo entender, al igual que conseguir que renuncie al poder la estructura religiosa que sustenta a los credos y a su intento sistemático de intromisión en las leyes civiles. Eso sí, si entran al debate de las leyes civiles deben tolerar que, en ese proceso de debate, se les critique y rebata todo aquello que ellos consideran sagrado, ya que, en el debate, los dogmas no caben sino el cuestionamiento sistemático de todo aquello que es objeto de ese debate.

Pero, volviendo a retomar el asunto del humor, yo sí creo que el humor es una válvula de escape y de comunicación que alegra la vida, a la par que trivializa las cosas dejándolas en el justo término de la nimiedad del ser humano… la risa es salud y reírse, incluso de uno mismo, es una buena vacuna contra la infelicidad. En todo caso, el humor y la palabra no se pueden matar con las armas, eso significaría que se pueden matar las ideas y si se matan las ideas se mata la libertad y consecuentemente, al propio ser humano en su dimensión creativa, en su esencia… se mata la vida. 

“No te tomes tan en serio esta vida, pues, al final, no saldrás vivo de ella”.



jueves, 15 de enero de 2015

El dinero tiene que servir, no gobernar


He leído por ahí que el papa ha dicho: “El dinero tiene que servir, no gobernar”.  Celebro compartir esta frase que, por cierto, ya hace tiempo que la vengo diciendo yo, aunque sea con otras palabras. Pero lo que intento razonar en esta entrada es que nuestros políticos y gobernantes piensan a la inversa, no ponen como elemento principal de la vida y la sociedad al ser humano, sino al dinero y su dominio sobre todo, en un mercado neoliberal sin cortapisas.
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Cuando las cosas van mal, cuando la crisis ataca, lo que queda demostrado es que se ha de salir de ella mediante una solución adecuada, pero… ¿adecuada para quién? ¿Se ha pensado en que para ser adecuada ha de ser justa y humanitaria? Yo creo que no. Esta crisis fue provocada por quienes pretendían sacar provecho de ella y así lo están haciendo. El asunto está en lo dificultoso que pueda ser implantar soluciones beneficiosas para ellos en un sistema democrático, donde se eligen los gobiernos por el pueblo. Entonces solo cabe engañar al pueblo para que vote un programa que luego no se cumpla y se pueda justificar ese no cumplimiento, de tal forma que te vuelvan a votar a pesar del engaño.

Lo cierto es que, en nuestro caso, ya el gobierno anterior trabajaba a favor del mundo de las finanzas, aunque el presidente, al inicio de la crisis, demandara, en la misma ONU, el control y abolición de los paraísos fiscales y otras ocurrencias atentatorias contra el sistema del que se nutre en la sombra el inhumano entorno del dinero. Por tanto, era de más garantía colocar un gobierno afín, al que no le chirriaran las decisiones desde un punto de vista ideológico. Y a ello se pusieron. Ciertamente que Zapatero se lo puso fácil con su política económica, y derribarlo culpabilizándolo de todo no fue nada complicado (de algo se podría escapar y algo sería culpa de los conspiradores en la sombra que movían los hilos económicos de un mundo globalizado, donde ellos sí tenían el poder de jugar a estrangular la economía de un país si no se sometía). Él era el mismísimo demonio, con tal fuerza y capacidad, que había producido la crisis desde el ejercicio de su responsabilidad de gobierno…nos olvidamos de las hipotecas surprime americanas, de los desfalcos de la banca, de los negocios sucios y mafiosos del mundillo financiero, etc. El bambi, para algunos, se había convertido en maléfico y poderoso destructor… una especie singular de Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

Ante esto, la cosa estaba cantada. Un Rajoy prometedor, que nos sacaría de la miseria y crearía puestos de trabajo, reflotaría la economía y volveríamos a ser felices una vez eliminado el maléfico Zapatero… y se le mandó a sus zapatos, cosa lógica dadas las circunstancias.  Algunos pensaban que aquel señor que había llegado al poder sabía lo que había y, además, lo dijo en la campaña electoral. Habló de no pasar líneas rojas, de lo que reforzaría, de lo que no tocaría y de Alicia en el país de las maravillas, de crear puestos de trabajo, de sanear la economía, etc. Su malévola intención quedó de manifiesto cuando, ya en el gobierno, empezó a culpar de todo a la herencia recibida como estrategia que justificara el programa oculto que tenía que aplicar… ¿Pero no habíamos quedado en que ya la sabía?  ¿Cómo culpa de todo al otro si ustedes andan gobernando en la mayoría de las comunidades autónomas, que, además, tienen el mayor nivel de endeudamiento? ¿A quién quieren engañar?

Durante tres años no se ha resuelto el problema, más bien se ha agudizado. Que no me hablen de recuperación económica, pues recuperar es conseguir lo que se ha perdido. Que hablen de frenar o parar la caída libre en la que estamos y que se ha mantenido durante estos años de su gobierno mediante la estrategia de apretar, casi hasta ahogar, para soltar antes de las elecciones y ganar votos. (Ese sistema se usa en una técnica de relajación muscular, llamada relajación muscular progresiva de Jacobson: Tensa el músculo un tiempo, luego lo destensas y cuando desaparece la tensión se nota la relajación). A mí me suena esto a lo mismo: Aprieta, económicamente, el cuello, pero no asfixies, después suelta y el sujeto pensará que lo has salvado… Le has demostrado que tienes el poder de apretar y la benevolencia al no ahogarlo… Eso sí, para ello hace falta dominar los medios de comunicación y manipular la opinión pública, despertando inquietudes y miedos para que al final acabemos diciendo: “Virgencita que me quede como estoy, esto es inevitable y debemos aceptar lo que el gobierno nos propone como mal menor”.  Mientras tanto ellos legislan, como en Luxemburgo, para  satisfacer a las multinacionales y aprietan el bolsillo del contribuyente de a pié para conseguir la pasta que se le ha de pagar a la banco por los intereses de la deuda pública y para salvarla del abismo en que sus propios dirigentes, puestos a dedo en muchos casos, la han metido… el “crimen” económico se premia con la absolución incondicional y sin penitencia. Qué sarcasmo, aquellos que provocaron la crisis burlando el sistema, andan ahora asfixiando a los pueblos para su propio beneficio. Resultado: Gana la banca.

Pero no me quiero desviar. El asunto está en que hay un importante número de gente pensante, con criterio propio, que no se deja influir por los medios de comunicación que tienen a su servicio y critican y dan, o proponen, soluciones diferentes. Y este cabreo general con quienes te han engañado, ayudando a la banca y a las multinacionales y hundiendo la economía de las familias, provoca que aparezcan grupos críticos con alternativas que no les interesa a los especuladores financieros, a los que te prestan a un 10% el dinero que tú les dejas en depósito sin interés alguno y el que le deja el Banco Central Europea a interés irrisorio. Rechina también que en este país aún no se haya considerado la dación en pago ante el impago de la hipoteca. Y entonces llega el cabreo, la gente sale a la calle y no se soluciona nada mientras se legisla para penalizar el derecho a manifestarte, o sea, para neutralizar el movimiento de quejas. Ese movimiento se acaba convirtiendo en partido político y al poder establecido, que recuerda la alternancia programada entre liberales y conservadores de Sagasta y Cánovas, solo se le ocurre demonizarlo, acusarlo de populista (la palabra populista se centra en pensar en beneficio del pueblo) y sembrar el miedo.

Cuando uno ve que los partidos políticos están sometidos a poderes y a decisiones que se escapan al ejercicio democrático y obedecen o se venden a intereses ajenos a la propia sociedad, engañando en sus programas, corrompidos y anclados en las prebendas que ellos mismos se otorgan, es normal que acabes pensando que forman una casta, al igual que es normal que ellos se defiendan para no perder esas prebendas, sobre todo cuando las ideologías han desaparecido y el espíritu humanista se ha tirado por la borda en beneficio del dios dinero, mediante la traición al buen ejercicio del oficio de la política.

Entonces llega Rajoy y dice en Gracia, aludiendo a Syriza: “Prometer lo imposible genera frustración”.  Solo el  cinismo político puede justificar una afirmación de  tamaño calado, proviniendo de un señor que propuso una cosa y ejecutó otra, lo que en román paladino es un fraude electoral. A lo mejor es que, aludiendo a su caso y en un análisis racional, justifica el nacimiento de estos grupos dada la frustración social que se ha producido ante el incumplimiento de su propio programa. Eso sí, ahora trabajan para seguir con el engaño, para mostrar que se han creado puestos de trabajo (no hablan de la calidad y tiempo de dedicación, ni del nivel de ingresos de las familias que, incluso, trabajando están en la miseria, ni de la bajada de las cantidades económicas en las cotizaciones de la Seguridad Social), hablan de luchar contra la corrupción cuando en sus filas es una plaga que toleran y pretenden que la gente se olvide de la pérdida de derechos y del incremento de las diferencias entre ricos y pobres. Su discurso, y el de los otros, es patentizar lo malos y peligrosos que son los advenedizos porque ellos nos traerán el caos.

Nos engañan como a chinos, tal vez su objetivo sea que trabajemos como ellos, que ganemos como ellos y que nos sometamos como ellos… ya no gritan y exigen el cumplimiento de los derechos humanos en China, lo dejan para que veamos a dónde podemos llegar y, comparativamente, lo bien que estamos…

La globalización se ejerce mediante vasos comunicantes para equilibrar el mundo, pero esos vasos los controlan ellos y se nutren y enriquecen con ello, el equilibrio se busca en la igualdad a la baja, el flujo que debería enriquecer al explotado del país subdesarrollado se lo quedan ellos, nuestro nivel baja, pero el de los otros no sube, solo sube el del mundo financiero hasta adueñarse de todo, han hecho un “shunt” o derivación para succionar ese flujo desde una entelequia del derecho internacional que avala la globalización. Cuánta razón tenía Thomas Jefferson cuando decía: “Considero que las entidades bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que las fuerzas militares… Si los ciudadanos americanos permiten a los bancos privados controlar la moneda, primero mediante la inflación, y después mediante la deflación, la banca y las corporaciones que proliferen alrededor (de los bancos) despojarán a los ciudadanos de toda la propiedad hasta que sus hijos se queden sin casas en un continente que conquistaron sus padres y a quienes pertenece todo lo que haya alrededor”.

Ante el tremendo montaje de control y dominio sobre la economía europea y mundial que se han organizado, ahora le tienen miedo a que se funden movimientos contestatarios y alternativos que le puedan redefinir el sistema o que les exijan la vuelta a la situación anterior en derechos laborales. Si el ejemplo de Syriza en Grecia prolifera por Europa el desequilibrio que hay en beneficio de ellos quedará neutralizado y no podrán seguir con su política de dominio y control del poder de los Estados de la UE. ¿Con quién se identificará el ciudadano? “El dinero tiene que servir, no gobernar”



El torbellino que se avecina

  Opinión | Tribuna Por: Antonio Porras Cabrera Publicado en el diario La Opinión de Málaga el día 10 OCT 2026 7:01 Enlace: https://ww...