lunes, 23 de febrero de 2015

Oscuridad



Sombra indeleble y tétrica
de aspecto indomable
que eleva al cosmos infinito
el sortilegio del mañana.

Pérfida crisálida que arrastra
en su metamorfosis
a arquetipos quiméricos
de polícromas mariposas
que seducen y obnubilan
el alma confiada.

Alienación enajenante
miedo, desasosiego
falsas esperanzas fundadas en falacias,
cínico recoveco de la mente
que siembra la estulticia
matando la decencia.

Estrellas rotas de apagados colores
que solo marcan y definen
caminos y veredas enrejados
donde la libertad en su utopía
va muriendo en el día a día.

Cruel autoflagelo  que injerta en la mente
conciencias de la culpa,
autocastigo y humillación
que solo es lavado
en la sumisa confesión.

Alma atrapada por espurios intereses,
tambores de guerra
que dominan el ritmo de la vida
amilanando y sometiendo
a los ingenuos espíritus dolientes.

Siembra de la negra codicia
que te atrapa con grilletes
al sistema y su estructura
de vicio y avaricia.

Perfidia,
sumisión sumisa,
su misión, su misa,
su miedo y su dolor,
sufrir que libera el alma
y hace llevadera la injusticia.

¿Podremos romper este terrible cerco
que atrapa en su espiral incontrolable
la esencia de lo humano y lo divino
en el cultivo alienante
de doctrinas y credos amasados en la nada
para hacer de argamasa
de este averno donde se confrontan
el cielo para unos y el inframundo para otros?

Autor: Antonio Porras Cabrera

Málaga, febrero 2015

No hay comentarios: