miércoles, 2 de enero de 2013

Sobre los ojos



Preciosos ojos
Existen amplios estudios, investigaciones y tratados sobre la comunicación no verbal, sobre las expresiones del cuerpo, que se escapan a nuestro consciente y son reguladas por el subconsciente. Por tanto, nuestro cuerpo traiciona nuestras expresiones racionales al hablar, nuestras engañifas, pues anda desvestido, en gran medida, de tapujos y condicionamientos educacionales. La no verbal es la madre de toda comunicación, es ancestral y sigue anclada a nuestros genes desde tiempos pretéritos. Pero no pretendo disertar sobre asunto tan complejo que pudiera resultar un pesado. Sí deseo llamar la atención sobre una de las partes de nuestro organismo que más nos delata, que más información da y nos compromete. Hablo de los ojos. Siempre se dijo que son el espejo del alma… pero yo digo que son el espejo de las emociones, el chivato o detector de ellas.

Hess, citado por Allan Peace,  refiere que los ojos dan señales de comunicación más precisas y reveladoras porque son puntos focales del cuerpo y las pupilas funcionan de forma independiente. Es decir, que por ellos se percibe el mundo en sus mayores y mejores dimensiones. Cuando alguien se entusiasma las pupilas se dilatan hasta cuatro veces más del tamaño normal, como si quisiera absórbelo todo, sin que se escapara ni gota. Pero si está de mal humor se contraen pareciendo unos “ojos de vidrio” de disgusto e incomodidad.  Un aspecto muy interesante es que los ojos son una pieza clave en las conquistas amorosas, de ahí que las mujeres se los maquillen y embellezcan. Cuando a una mujer le gusta un hombre o a un hombre una mujer, dilatará las pupilas, lo que lleva al otro a una interpretación correcta de ese sentimiento de forma automática e inconsciente. Si al mirarte alguien observas sus pupilas dilatas y brillantes puedes pensar, sin mucho temor a equivocarte, que esa persona es receptiva contigo y que está en disposición de establecer contacto relacional. Cuando los enamorados se miran a los ojos no hacen más que buscar la confirmación de su amor a través de la dilatación de las pupilas respectivas. La investigación ha demostrado que, ante la visión de películas de contenido sexual, las pupilas, tanto de hombres como de mujeres, incrementan su tamaño hasta tres veces el normal… no se me escandalicen, que eso es fisiológico. Claro que ello conlleva una pequeña trampa detectora, pues si a un hombre o una mujer se le dilatan las pupilas ante un sujeto de su mismo género, cabe pensar que se siente atraído por esa persona, lo que denota cierta tendencia homosexual o bisexual. No entraré en más disquisiciones en este sentido, pero hay estudios muy interesantes sobre la diferente forma de vivir y reaccionar ante la visualización de videos eróticos, según se sea hombre o mujer, tal como demuestra un estudio de la universidad de Cornell, que tomó como hipótesis que la orientación sexual de una persona se puede detectar por la dilatación que experimentan sus pupilas, y puedo asegurar que más de una se llevaría alguna sorpresa.

Por otro lado, los antiguos comerciantes chinos de piedras preciosas observaban la dilatación de las pupilas de sus clientes antes de fijar el precio según el interés que observaban.  Listos los tipos…  Como curiosidad, diré que Aristóteles Onasis usaba gafas oscuras para sus tratos comerciales con objeto de no delatar su interés en el negocio. El tal Fabra, que fuera presidente de la Diputación de Castellón y miembro del PP con variados aferes de corrupción a sus espaldas, también suele llevarlas.

Por otro lado, hace siglos, ya se ponían las prostitutas gotas de belladona en los ojos para que sus pupilas se dilataran y brillaran, lo que les hacía más deseables. Las cortesanas en Versalles y todas las cortes europeas, al igual que las seductoras damas de probada o intencionada promiscuidad, también recurrían a esta técnica de seducción.  ¿Recuerdan aquella canción titulada Amores de barra que cantaba el dúo Ella Baila Sola? En ella se hablaba de pegote de rímel, “colirio en los ojos”… buscaba el brillo en los ojos y las pupilas dilatadas para seducir al cliente y hacerle pagar copas.

Según Allan Peace “Solo cuando dos personas se miran directamente a los ojos existe una base real de comunicación”.  Comenta que para entablar una buena relación con otra persona, se le debe mirar del 60 al 70 por ciento del tiempo.  Aunque aquí hablamos en nuestra cultura, pues existen culturas que es ofensivo el mantenimiento de la mirada a los ojos tanto tiempo. Y no solo es importante la duración de la mirada sino la zona geográfica a que va dirigida. No es lo mismo la mirada de negocios, que la  mirada social, la mirada íntima y la mirada de reojo. 

En la mirada de negocios aconsejan mantener la vista en un triángulo formado por los ojos y el centro de la frente. Al parecer da serenidad y confianza. La mirada social se centra en otro triángulo, el formado por los ojos y la boca. La mirada íntima tiene más juego, recorre los ojos, pasa por el mentón y se dirige hacia otras partes del cuerpo que copan nuestro interés. Cuando se está cerca, esta mirada, se pasea por el triángulo formado por los ojos y la zona genital. Tanto los hombres como las mujeres usan esta mirada para mostrar su atracción por la otra persona, y si esta está interesada devolverá entonces una mirada similar. La mirada de reojo, según que otros aliños le acompañen puede trasmitir interés u hostilidad. Aún reconociendo que existen otros muchos tipos de miradas que denotan emociones y actitudes, las obviaré para no hacer de esta entrada un tema intratable.

Por tanto, sabiendo en el campo que se está jugando, es conveniente adaptar la mirada a ese campo y no a otro que puede llevarnos a una situación complicada y desagradable. Para eso está el feedback, también mal llamado retroalimentación. Es decir lanza la mirada, observa la reacción y reacóplate al juego… no insistas si no eres respondido salvo que quieras acabar como el rosario de la aurora.

Finalmente, nos pueden gustar los ojos negros, verdes o azules, pero no es solo el color lo que nos atrae sino su mensaje, lo que se descubre por ese ventana que da al alma del sujeto, junto al complemento de la sonrisa, de la amabilidad y del conjunto de otras formas de expresión no verbales que se escapan al consciente y nos laten en el inconsciente. De todas formas, a mí no me turba reconocer que me atraen los ojos azules más que ningunos otros, de entrada claro, luego ese embrujo puede quedar en aguas de borrajas, cuando no esconder una personalidad mórbida o pérfida, cosa que hasta ahora no he encontrado asociada a esas bellezas de ojos celestiales. Pero no nos engañemos, los ojos son una parte, pero lo importante es el ser en su conjunto…

Esta entrada se la dedico a los ojos de mi amiga Marijose, que son los de la foto.

13 comentarios:

MA dijo...

Hola Antonio.
Feliz año nuevo.

Magnifico post dedicado a los ojos.
Muy interesante lo escrito, bellos ojos los de Mari Jóse.
Azules como el mar, se ve en ellos una mirada limpia de paz.
Los ojos no mienten, esta claro que hablan en silencio...


Un abrazo fraternal de MA.

Antonio dijo...

Gracias MA. Que tengas un muy feliz año y que esa felicidad se prolongue a lo largo de tu vida junto a tus seres queridos.
Un abrazo

Modesto Reina dijo...

Antonio, como siempre , has desbrozado magistralmente, una de las partes del cuerpo que son básicas en el lenguaje corporal o no escrito. Pero que me dices de los ciegos de nacimiento o accidentalmente, que no se sabe que es peor, por no eludir la maldas y todas las iniquidades que afloran en muchas personas y destellean por los ojos. Siempre es tiempo de captar la mirada y actuar en consecuencia.
De todas formas coincido en tu disertación sobre los ojos, es lo que nos hará ver que el mundo ( interiormente cada uno ) nos hará percibir la belleza del entorno y los cambios " ten la seguridad" que paulatinamente se iran produciendo, o es que somo hijos de un dios menor.Vamos a pensar y actuar proacativamente, para VER lo mejor de nuestros semejantes.
Que todo te venga bien , buen hombre. Un abrazo.

Myriam dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Myriam dijo...

Preciosos los ojos de Marijosé.

Coincido con tu texto en su totalidad y en que si bien los ojos son muy importantes, lo es más el ser humano en su conjunto. Y es importante observar todo su lenguaje corporal.

Es cierto: distintas culturas tienen distintos códigos y eso es algo que es muy importante tener en cuenta a la hora de comunicarse. Sirva un pequeñísimo ejemplo: EN Bulgaria se dice Si y NO con los movimientos de cabeza opuestos a los nuestros.

Besos x 2, Antonio

emejota dijo...

... ojos claros, serenos....
Estos son preciosos. Muy interesante tu información, jajjj, algo tarde, ahora ya no hay dios que me mire a los ojos, jajjj ni falta que hace con mis chicas ya voy sobrada....
Ahhh no has mecionado lo de los animalitos ¿zoofilia? jajjj, venga era una broma, felices reyes y besos familiares.

Prudencio dijo...

Creo que hay un elemento que embelle todos los ojos, del color que sean, la sonrisa de los ojos. Una persona que sonríe con los ojos nos llama la atención enseguida. La Gioconda no sería el mismo retrato sin esa peculiaridad. Abrazos.

Abuela Ciber dijo...

Te deseo en este año que se inicia:

Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero.

Que la buena suerte te persiga, para que cada día y cada noche encuentres muros contra el viento, un techo para la lluvia y risas para consolarte.

Que aquellos a quienes quieres estén cerca de ti, y en fin,..¡todo lo que desees se realice!

Que de este día en adelante no conozcas nada más que senderos gratos........

Lola Mariné dijo...

Una entrada muy interesante, Antonio.
Creo que de una manera consciente o no, todos sabemos de manera innata interpretar y utilizar la mirada.
Preciosos los ojos de María José.
Feliz año!

Isabel Martínez Barquero dijo...

Es verdad que decimos mucho con e lenguaje no verbal. Y los ojos, aquí, nos informan sin que nos llevemos a engaño, como bien analizas en esta interesante entrada.
No sé cómo lo percibimos, quizá de manera inconsciente, pero así es. Los ojos no engañan y existen miradas que todos traducimos sin miedo a equivocarnos.
Los ojos de tu amiga María José son preciosos.
Un abrazo, querido Antonio.

ana dijo...

los ojos, la mirada, tienen su propio lenguaje, simplemente hay que estar atentos, porque mientras las palabras nos dicen una cosa, los ojos nos pueden estar diciendo otra.
Bellisímos los de la foto.

Besicos y feliz año.

MAJECARMU dijo...

Antonio,gracias por tu visita y tus palabras.
Nos dejas un interesante y completo post sobre el lenguaje y expresividad de los ojos.Ellos son las ventanas del alma y a veces dicen más que las palabras.
Feliz año nuevo para ti y los tuyos.
Mi abrazo inmenso y feliz semana,Antonio.
M.Jesús

Antonio dijo...

Gracias a todos y todas por vuestros comentarios que, como siempre, enriquecen mi reflexión.
Os deseo de todo corazón lo mejor para este año y los venideros, y que podamos mirarnos a los ojos viendo esa mirada limpia y cristalina, cargada de emoción que siembra el amor y la comprensión entre los seres humanos.
Un barazo