miércoles, 4 de junio de 2014

Yo, si fuera Felipe, pediría un referéndum…


Yo, si fuera Felipe, pediría un referéndum. Sí, sin dudarlo. No se puede gobernar a un país al amparo de la soberanía popular obviando esa soberanía. De entrada, plantearía un nuevo marco de convivencia, donde quedara atrás todo lo obsoleto que tiene el sistema actual. Se cerró en falso la primera transición, tal vez porque no había otra forma de cerrarla. Pero ahora, cuando la perspectiva histórica es otra, cuando los intereses personales de gente implicada en un pasado marcado por la guerra, por la muerte, el asesinato y el desprecio a la vida de los considerados enemigos, cuando no queda nadie  del ayer, de los manchados de sangre directamente, y muchos del mañana, es conveniente pensar en los que quedan, en los de un nuevo ciclo, en los que tienen derecho a vivir su vida y estructurar su sistema de relación como demanda del sentir de una moderna generación.

Cada generación tiene derecho a vivirla en función del momento, del espíritu de los tiempos, de no verse condicionados por el pasado de sus antecesores que andan a la defensiva y que pretenden perpetuar un sistema anacrónico para el momento presente, un lastre insoportable al no ser presentable ese pasado desde la mentalidad del presente, vergonzoso pasado del que se ha de pasar página, dejando para la historia la verdad, reivindicando que cada cual quede donde ha de quedar, honrando a los muertos, pues los asesinos ya están desenmascarados.

El rey ha abdicado y con él debería hacerlo toda una generación marcada por la primera transición. Ahora, cuando Podemos y otros movimientos nacientes se reivindican políticamente, cuando aflora la demanda de esa juventud de la que forma parte el mismo príncipe, cuando han sufrido el desengaño en tanto su perspectiva de vida era halagüeña, con grandes esperanza en sus estudios y niveles de conocimiento, con su desarrollo en el dominio de las tecnologías, esa juventud, digo, que acabó en ser forzados al exilio o trabajar en situación de semiesclavitud, solo cabe darle el protagonismo que reclaman para fraguar un mañana sólido, su mañana. Lo de ayer ha dejado de ser el elemento sobre el que ha de pivotar la vida y, sin olvidar sus enseñanzas, se ha de pasar a una nueva dimensión.

Sé que el asunto es complejo, que hay diferentes y muy variadas posiciones, que los intereses económicos, políticos, ideológicos y de poder condicionan todo cambio, puesto que nadie está en disposición de perder nada y sí de ganar muchos; pero si se quiere buscar la convivencia, la gobernanza y la adecuación al momento y sus circunstancias, se ha de empezar a dar el relevo, sin límite, desde el tan cacareado reconocimiento de la soberanía popular. No podemos andar en la disonancia cognitiva de hablar de soberanía popular y ejercer dictadura solapada desde el manejo y la manipulación de los medios de comunicación, desde el adoctrinamiento y aborregamiento de la ciudadanía.

Si creemos en esa soberanía ¿qué mejor forma de confirmar o afianzar al rey o la república que preguntando al pueblo? ¿Podrá este u otro rey, ejercer su reinado en confrontación con las masas populares que lo rechazan si antes no ha tenido el respaldo democrático del conjunto del Estado? Evidentemente no. Por tanto, si yo fuera Felipe, pediría el referéndum…

Claro, que ya puesto, también buscaría un consenso previo, como una oferta de un marco de convivencia nuevo, donde cupieran todos y cada uno de esos ciudadanos. Analizaría los problemas que verdaderamente afectan al Estado en su conjunto y especialmente a los ciudadanos que, al ser soberanos, deben entender, comprender y compartir ese marco donde no haya vencedores y vencidos, cosa tan poco habitual en esta España nuestra. Esa sería mi aportación, mi tarjeta de presentación para merecer la confianza de la gente… Pero ¿es ello posible?

Dicho esto, pienso que este país tiene muchos frentes abiertos, y no hablo solo de la cuestión separatista de vascos y catalanes, que son para mí de vital trascendencia, sino de justicia y contrato social, mafia y corrupción, nepotismo, vileza y falta de calidad en los que ejercen la política, rearme ideológico, manipulación, adoctrinamiento anacrónico basado en un pretérito no muy lejano, heridas supurantes de un pasado no superado, democracia real…

Hoy día, da la sensación de que el poder no está para servir al pueblo sino a quienes lo ejercen. Cuando se pagan los impuestos se queda uno con la impresión de que es un tributo para sostener al entramado que conforma la estructura de ese poder, para pagar salarios, prebendas y privilegios de una casta política que cada vez se aleja más de la realidad social. Hacienda no somos todos. Es esa amarga sensación de que hemos dejado de ser soberanos para convertirnos de nuevo en súbditos de su graciosa majestad y su gobierno, que paga sus impuestos para mantener el estatus quo piramidal que nos gobierna.

A esto se le ha de dar la vuelta. No sé si será con rey o sin rey, pero lo verdaderamente importante es que el pueblo se defina, que determine cómo se ha de instrumentalizar la gobernanza del país. Si hablamos de república, que se nos diga de qué tipo de república, de cómo se estructura, de cómo ha de ser su funcionalidad. No quiero una república bananera, más bien una que se acerque a postulados de la ideología de base donde se sustenta la idea de la república verdadera. La monarquía debe tener su chance, pero ¿cómo justificarla en una era donde lo que se exige es el respeto a la soberanía popular? Solo cabe, bajo mi punto de vista, que sea aglutinadora y capaz de ofertar ese marco de convivencia que convenza a la mayoría de la ciudadanía.

En conclusión, que si el nuevo rey quiere reinar en paz, ha de someterse al criterio y aprobación de los ciudadanos y, de camino, ofertarles esta segunda transición hacia la verdadera democracia. De lo contrario será más de lo mismo y persistirá el desencuentro entre las dos Españas, como viene siendo habitual.

Referendum, pues, y un proceso de revisión de la Constitución para adaptarla a los nuevos tiempos pensando en el ciudadano en su conjunto y no en los territorios, el dinero y en el beneficio de la banca y las multinacionales a los que se les está entregando la llave del futuro económico y social de este jodido mundo que nos quieren implantar.


Pida Sr. Príncipe que le refrenden, con el voto, la mayoría de los españoles y, de lo contrario, dé paso a la III República, al fin y al cabo su principal preocupación es España y su gente, supongo… 

lunes, 2 de junio de 2014

Abdicación, un salvavidas del sistema ante la crisis.

El gran debate

Notición que, por su impacto, no dejaba de ser esperado. El rey ha abdicado… que no es lo mismo que dimitir. En este caso no es cuestionable quien le sustituirá, ya está definido y lo hace convencido de que da los bártulos y arreos de matar (permítaseme el símil taurino) ha su heredero. El cargo se ocupará, no por designación de elección democrática, sino por derecho de sangre. En fin, eso es lo que establece la tan vapuleada Constitución.

Pero vayamos por partes. La intención u objetivo, más o menos encubierto, debe ser rearmar la corona, hacer una transición política que obligaría a determinados cambios constitucionales para dar respuesta a la crisis que estamos viviendo. Tal vez una nueva, o modificada, constitución donde cupieran las aspiraciones de los pueblos que integran el Estado español. El rey andaba lacrado por los negocios y presuntas corrupciones de su yerno, por la sospecha de connivencia sobre la casa real, por el “perdón y el ya no volverá a suceder más”… y un amplio etc. que ha ido deteriorando el prestigio y la imagen del rey y la casa real, a la vez que se amplía el deseo republicano entre la ciudadanía.

Felipe VI (eso suena a anacrónico) podría representar el papel de su padre en la primera transición. Ahora, con el desencuentro ante determinadas comunidades, se produce una situación que demanda cambios importantes y que se ofrecen al nuevo rey como carta de presentación, como forma de consolidarse en su reinado con estilo propio, dejando en la cuneta la vinculación al pasado de su padre y la primera transición. Ser el artífice de un nuevo encuentro entre los distintos pueblos del Estado le daría fuelle para reivindicarse como garante de esa entente cordial entre las fuerzas políticas que representan, en mayor o menor grado, a la ciudadanía. Si, además, esa nueva situación se consolida mediante un referéndum, la monarquía se fortalece.

Han sido especialmente meticulosos en mantener la imagen del príncipe impoluta, libre de implicaciones en los tejemanejes de otros miembros de la casa real de los que procuraba apartarse mostrando su rechazo, en presentarlo como un hombre más cercano al pueblo, que se casa con una plebeya, que ha ido haciendo oposiciones al puesto de forma sistemática mediante viajes, actos y apariciones en busca de la aprobación del ciudadano. Ahora, lo que, bajo mi opinión, se oferta es la asunción, de nuevo, del papel aglutinador, de catalizador de las distintas posiciones y salvador del sistema, enfocando la situación hacia esa entente que refería.

No sé, por supuesto, al menos de momento, cual ha sido el detonante real de la decisión a pesar de lo que se diga, pero sigo pensando que un análisis serio de la situación, desde el punto de vista político, económico y social, acabará por despertar el olfato de cualquiera, llevándolo a valorar la influencia que ha tenido el batacazo de los dos grandes partidos, defensores de la monarquía, en las elecciones europeas; la demanda reiterada del Sr. Más y adláteres en el derecho a decidir como alternativa al desprecio del gobierno central a sus intereses; el conflicto vasco, donde persiste el lastre de ETA y sus presos (interesante situación para dar una amnistía a los presos, condicionada por la aceptación de una constitución y modelo nuevo de  relación entre Euskadi y el resto de España); la salida de la crisis económica y la reafirmación de la llamada marca España, tan deteriorada por la corrupción en general, que toca a la propia casa real y, por último, la amenaza de cambios importantes en la tendencia política de la ciudadanía, que ha sorprendido elevando a Podemos a los alteras de la representación.

Pero, también, una vez abierta la caja de pandora, abierto el melón, es normal que cada cual quiera llevarse su tajada… o lo que es lo mismo, que quieran plantear su derecho a decidir sobre el sistema o estructura democrática que prefieram para la gobernanza del Estado. Se aproximan tiempos convulsos, tiempos de debate, de encuentros y desencuentros, de confrontación política entre el modelo monárquico y el republicano para la jefatura del Estado e, incluso, del modelo de contrato social, aunque este anda muy condicionado a nuestra pertenencia a la UE. Ahora depende de lo que quieran plantear en el Congreso, de hasta dónde esté dispuesto a mover ficha D. Mariano y su habilidad e inteligencia para hacerlo. Y surgen las preguntas:

  1. ¿Modificamos los Estatutos y la autonomía en función de la historicidad y las peculiaridades de cada una?
  2. ¿Eliminamos o potenciamos el Senado?
  3. ¿Reconocemos o no el derecho a decidir de la ciudadanía respecto a su vinculación con el Estado?
  4. ¿Cuestionamos el derecho de la monarquía?
  5. ¿Hablamos de las listas abiertas y del sistema de representatividad?
  6. ¿Se cerrará la herida de la guerra civil y se reconocerá y se honrará a los muertos que lucharon por la democracia, o sea por el régimen que tenemos ahora, o seguiremos traicionándolos?


Todo ello se presta a un debate democrático profundo, que veremos cómo lo articulan los representantes políticos en su conjunto y el gobierno de turno en particular. Tiempos convulsos, pues, pero apasionantes. Esperemos que sean sosegados, responsables, clarividentes, con sentido de Estado y preservando y reforzando el papel de la soberanía popular.

Ahora solo queda esperar a que vayan moviendo ficha…


martes, 27 de mayo de 2014

SORPRENDIO PODEMOS

 
Confieso que he pecado, tras votar reiteradamente al que fuera mi partido, donde milité hace tiempo, he sido desleal al mismo,  y he votado a PODEMOS. Me pareció que encarnaba el descontento del ciudadano, que mandaba un mensaje de limpieza, de ética, de moral y respeto a la soberanía popular que sustenta la verdadera democracia; que denunciaba la corrupción, reprochaba los privilegios, descubría el montaje con tufo mafioso que venimos viendo en la televisión y los medios de comunicación; que pensaba en el ciudadano y sus necesidades antes que en los intereses de las empresas; que señalaba las vías de agua que tiene el sistema que ya no le permite navegar si tirar lastre por la borda, el lastre de los salarios y la vida digna de la ciudadanía.

Ahora, tras ver los resultados, observo que había sintonía entre mucha gente, lo que ha permitido sacar 5 diputados… cosa notable, que ha puesto de los nervios a muchos. A los del PP les ha dejado estupefactos y sus tertulianos han  pasado a la descalificación y la insidia, cosa que ya andaban haciendo desde que le vieron las orejas al lobo: que si eran de Maduro, que si Irán, que si qué país nos esperaba si ganaban, etc… Es más, al PP se niega a hacer autocrítica e inicia una campaña de criminalización contra Podemos: Pons recuerda que Podemos es “antisistema” y Floriano afirma que son los mismos que hace poco querían asaltar el Congreso y la “misma gente” que rodeó su casa. Yo no participé en esos actos por razones diversas, pero si no dejan hacer escraches, manifestarse frente al Congreso, expresar públicamente la indignación, al menos, que no descalifiquen a las urnas, puesto que están en el poder gracias a ellas y es la forma en que habla el pueblo definitivamente. He aquí su bajo perfil democrático. Y lo dicen ellos, con su estilo cínico y prepotente, los que han sido protectores y valedores de ladrones, defensores de banqueros corruptos, los “antisistema” que han modificado la propia constitución para adecuarla a los intereses espurios del mundo de la banca dejando en la cuneta a los otros intereses que debían defender, los de los ciudadanos. Ellos, los reguladores del sistema para que la crisis la pague el currante de a pie levantando así la economía del país mediante el fortalecimiento de los poderes económicos y financieros, hundiendo los salarios, sembrando el caos en el mercado laboral hasta orientalizar los sueldos y la relación laboral. Quien entiende el progreso como el tener más cosas acaba sometido al dios dinero, olvidando que el progreso es el desarrollo del intelecto de las personas, la evolución de los seres humanos en su conjunto y no la sumisión a los poderes económicos. La economía está para servir al ser humano y no al revés… ¿Quién es el “antisistema”? y, en todo caso, ¿cual sistema?

Luego está el PSOE, patidifuso ha quedado con la fuga de votos, esa herida sangrante que no saben, o pueden, zanjar. Mucho han tardado en percatarse de que su proyecto político estaba anclado y sometido a los designios de la troika. Eliminaron de sus filas la ideología marxista y la lucha de clases… pero ahora, cuando se vuelve a ver el despunte de las clases, los adinerados, las empresas, el mundo financiero y especulador por un lado, que van ganando la batalla, y por otro las clases asalariadas, los currantes con nómina sean limpiadoras, fontaneros, albañiles, funcionarios, profesores o médicos, las pequeñas empresas, los autónomos, etc. que la van perdiendo, podemos ver la soledad y el abandono en que se encuentran los perdedores, los condenados por la crisis, los candidatos a la exclusión social, el paro y la pobreza. ¿Ahora dónde está el partido que pueda sustentar los deseos, las ilusiones y la esperanza de este colectivo tan maltratado por la crisis?  Rubalcaba se va, pero ¿serán capaces de fraguar una alternativa creíble digna de ser votada?

Ahh, ya, está IU. Pero IU está muy contaminada, su trayectoria es criticable en muchos casos y se les ha asociado, por parte de mucha gente, al entramado que sostiene el sistema de injusticia. De ahí que, habiendo ganado muchos votos, le haya hecho pupa el movimiento social  PODEMOS. Luego están los sindicatos que, de alguna forma, están vinculados a las ideologías de los dos partidos ya mencionados. De ellos han dado, o están dando, buena cuenta los medios y los juzgados, llevándonos a la desconfianza, al desconsuelo de ver cómo quienes tenían que defendernos en estos momentos, están atados de pies y manos, por el pesebrismo y por el descrédito social.

No diré nada de Rosa Diez y su UPyD, que se ha visto adelantado por la izquierda (es normal, ellos van muy a la derecha) por Podemos. Sus declaraciones diciendo que Podemos “Tiene una coincidencia enorme con Le Pen” la descalifican, no solo como política, sino como analísta política, lo que no sé que es peor. ¿Dónde ha estudiado ciencias políticas esta señora que confunde un planteamiento “lepeniano” con este de Podemos?  Lo que le duele es haberse quedado por debajo de ellos, cuando ella se las prometía muy felices como tercera fuerza política, y se ha ido a la quinta. Rosa Diez, por su trayectoria y sabiendo y viendo de donde viene y por qué se viene, no es alternativa válida para la gente que votó podemos. Es más de lo mismo… 

¡Dios, que solos se quedan los muertos! Por eso antes de morir buscamos alguien que nos salve, aunque sea con cánticos de sirenas. Tal vez, sabedores de que estamos ante una muerte inminente de la democracia real y verdadera, de que nos están asesinando ideológicamente desde la televisión y los medios al servicio de las multinacionales y de los poderes fácticos del mundo financiero, andemos buscando alguien que nos salve, que recoja nuestras inquietudes y nos dé algo de esperanza, que respete nuestras ideas y procure una sociedad donde se fragüen verdaderos valores humanos, donde se defiendan los inquietudes de las que ya dejé constancia en mi entrada anterior, donde la soberanía popular vuelva a tener su valía y no pretendan llevar al ser humano a la sumisión y al consumismo exacerbado, a una mediocridad donde el mediocre sea el rey y el idealista la excepción.

En mi entrada anterior, como he referido, terminaba manifestando que: “Aunque de momento, solo diré que podemos votar, ¡¡¡PODEMOS!!!  Luego veremos…” Me refería, tras una amplia exposición de deseos a ejecutar, si podríamos llevar a término esos deseos, sabiendo que era tremendamente difícil conseguir la fuerza suficiente para poder hacerlo desde el poder que emana de la expresión democrática de los ciudadanos.

Dicho esto, solo me queda añadir que es justo y democrático lo que ha pasado y si los partidos perdedores, sobre todo el PP y el PSOE, no son capaces de hacer una autocrítica, como se está viendo hasta el momento (tal vez el PSOE se salve con la salida de Rubalcaba, aunque va muy lastrado), sino que andan descalificando al agente de la sorpresa, lo único de demuestran es su frivolidad democrática, su falta de respeto al sistema de libertades, su intolerancia y prepotencia y su incapacidad para gestionar un sistema democrático. Confirma su intento de manipular mediante declaraciones destructivas, en lugar de hacer un análisis sosegado del porqué se ha dado esto y qué es realmente lo que quiere la ciudadanía, aunque ello vaya en contra de sus patrones y amos, los de la banca y el entramado económico. Piénsenlo, señores perdedores, hagan para la próxima una mejor oferta y, antes, demuestren que la pueden llevar a cabo y que no nos traicionarán con el programa, haciendo lo contrario de lo que dijeron.

SALIO PODEMOS, ahora veremos si tiene alguna repercusión en la consecución de los ideales que dicen defender. En todo caso, los partidos en general deben aprender la lección, si quieren recuperar los votos perdidos. El pueblo está desengañado en una importante proporción, solo quiere volver a tener políticos honrados, comprometidos con sus programas, defensores de los intereses generales de la ciudadanía, valedores y veladores por la democracia, respetuosos con las diferencias y cargados de un importante contenido humanista, donde la persona esté por encima de lo material. Estas son las razones por las que he decidido dar mi voto a quien se lo he dado, es mío y, por esta vez se lo entregué a Podemos. 

Mi confesión no es de pecado, sino de libertad…



miércoles, 21 de mayo de 2014

¿Podemos cambiar esto?


Tres verbos hay en la vida que son mágicos per sé, si se dan todos ellos a la vez, casi seguro que se consigue el objetivo. Estos son: Querer, Saber y Poder. En el mundo político la cosa se complica, pues no sabemos lo que, los partidos, quieren en realidad, ni si sabrán hacerlo y si realmente podrán hacerlo, por lo que es posible que nos estén vendiendo humo.

Pero los ciudadanos seguro que queremos, es posible que sepamos, pero no sé si podremos conseguir nuestros propósitos.

Ahora, cuando la campaña electoral toca a su final, me llevo a la reflexión de qué partido se aproxima más a mis ideas, a mis apetencias democráticas. Hago, pues, a vuela pluma, un repaso a lo que querría conseguir y si hay alguien capaz de conjugar esos tres verbos a la vez en esa línea.

Por tanto yo me pregunto si podremos:

1.     Constituir una sociedad con igualdad de oportunidades
2.     Disfrutar de una verdadera democracia.
3.     Abrir una nueva etapa donde se regenere o cree un sistema más en consonancia con la voluntad de la gente.
4.     Establecer una sociedad solidaria, justa e igualitaria
5.     Desplazar la caridad por la justicia.
6.     Gozar de una sanidad universal a cubierto de intereses espurios
7.     Instaurar un sistema educativo que nos haga más libres, independientes, con mayor educación y responsabilidad… que nos permita la autorrealización personal.
8.     Proteger a nuestros mayores indefensos y dependientes para que tengan un final sosegado y en paz.
9.     Dar casa y cobijo a los ciudadanos
10.                       Eliminar el hambre y la miseria
11.                       Concluir con este paro procurando trabajo decente y estable.
12.                       Percibir salarios justos que nos lleven a una vida laboral digna.
13.                       Acabar con los buitres que chupan la sangre con sus estrategias de especulación financiera.
14.                       Hacer una mejor distribución de la riqueza
15.                       Abolir los paraísos fiscales.
16.                       Determinar un sistema impositivo justo donde pague más el que más tiene.
17.                       Desterrar la práctica del nepotismo entre el mundo político y la administración de la función pública.
18.                       Tener políticos honrados, responsables y democráticos que cumplan lo que prometen, no manipulen y digan la verdad al pueblo maduro.
19.                       Vivir en tolerancia, respetando de los derechos de los demás.
20.                       Disponer de una legislación que haga a la justicia justa.
21.                       Someter a la banca para que esté al servicio de la sociedad puesto que se sostiene con la imposición de la ciudadanía.
22.                       Evitar los abusos de los gestores financieros con sus sueldazos y sus primas y seguros de pensiones.
23.                       Lograr que paguen la crisis aquellos que la provocaron.
24.                       Restañar las heridas de las dos Españas.
25.                       Conseguir un Estado donde podamos vivir en paz respetando su diversidad, donde quepan vascos, catalanes desde la concepción universal del ser humano.
26.                       Infundir una filosofía humanista donde la persona esté por encima de cualquier otro interés material.
27.                       Procurar una sociedad feliz, humana, donde los valores sean constructivos y democráticos.
28.                       Expulsar la influencia de los poderes fácticos, ocultos tras bambalinas, y someterlos voluntad de la ciudadanía.
29.                       Hacer, en este caso, una Europa de los ciudadanos y no de las empresas, dineros y negocios.
30.                       Sentirnos en una sociedad segura donde los derechos y obligaciones de los ciudadanos sean patentes.
31.                        Y algunas cosas más que se me puedan olvidar…


Aunque de momento, solo diré que podemos votar, ¡¡¡PODEMOS!!!  Luego veremos…



martes, 13 de mayo de 2014

Asesinato de Isabel Carrasco




El asesinato de ayer en la persona de la presidenta de la diputación de León, Isabel Carrasco, fue terrible. Un acto detestable y vil que no tiene ninguna justificación. Nadie tiene derecho a arrebatar la vida a otro ser bajo ningún concepto, ya sea un individuo, un colectivo ideológico o religioso o un Estado por mucho que lo quieran justificar con sus leyes.


Pero ayer me debatía en valorar el asunto como un drama de trascendencia política o un drama personal. En una campaña electoral, recurrir al asesinato de un miembro de un partido que, además, ostenta la presidencia de una institución tan importante, trasciende al mero asesinato de esa persona para asesinar o atentar contra todo un sistema democrático que nos hemos dado los ciudadanos, o sea, asesinar nuestras propias ideas de libertad y democracia. Era, pues, una agresión generalizada a la ciudadanía. 

Luego he ido viendo que el asunto no tenía contenido político, sino que estaba más orientado a cuestiones personales e, incluso, que las presuntas asesinas eran de su propio partido. Ello los desvistes del dramatismo social y lo ubica en el personal, que tampoco es nada despreciable. El secretario de los populares en Castilla León, aludía ayer en la tela al ajuste de cuentas. Al parecer esta señora, de la que yo no conocía ni el nombre, con su carácter vehemente, podría haber generado conflictos con las presuntas asesinas que han desembocado en esta trágica acción. No entro en valoraciones que ya se están haciendo en los medios de comunicación, donde se eleva a los altares a esta señora o se le baja a los infiernos más profundos. 

Eso sí, me quedo más tranquilo al saber que no se trata de un atentado de contenido político y relego el caso a su justo término. Estamos viendo dramas terribles que afectan a familias y personas variadas, con los que nos solidarizamos, como puede ser este, pero la relación en la esfera privada es singular y respetable y, a veces, trae consecuencias tan trágicas como esta, en función de conductas y relaciones interpersonales que se nos escapan. Ahora solo queda que trabaje la policía, que descubra la cruel verdad y que la justicia obre su papel. Eso es lo que debe ser. 

Esperemos que, ni unos ni otros, conviertan el hecho en “casus belli” para las elecciones… pero no tengo claro que lo hagan sabiendo cómo se la juegan algunos políticos. Esta mujer no es una mártir de la democracia, sino una persona asesinada por rencillas personales… Descanse en paz, paguen su crimen los asesinos y mantengamos la mente clara para que no nos lleven a la confusión partidista algunos manipuladores.

jueves, 8 de mayo de 2014

Empieza la campaña electoral



Hoy, si no recuerdo mal, se inicia la campaña para las elecciones europeas. Creo que, como siempre, es oportuno repensarse el asunto, aunque sea un poco. La UE ha significado para España y para las clases sociales trabajadoras un muro, una losa sobre el desarrollo del Estado del Bienestar. Se han impuesto los intereses de las empresas, sobre todo los de las multinacionales, y de la banca y sus estructuras financieras, sobre los propios intereses de las personas. Un claro caso es ver como el BCE maneja los fondos que lo sostienen, provenientes de los Estados que forman la UE, para cultivar la especulación financiera de la banca privada en contra de los propios Estados que lo nutren. Es decir, el BCE deja a la banca privada el dinero a un interés irrisorio, y estos se lo prestan a los Estados, mediante la compra de deuda pública, a intereses de mercado que, al fin y al cabo, los marcan ellos mismos con sus agencias de calificación privadas (léase Standard & Poor's, Moody's - Moody's Investors Service, Fitch - Fitch Ratings, en Estados Unidos - Reino Unido o la China Dagong Global Credit Rating), donde se entremezcla capital de muy diversa procedencia para especular y garantizar el éxito de sus operaciones financieras. Por otro lado, mediante este procedimiento pueden hacer hincar la rodilla a los Estados que se resistan a su juego, pues elevan su prima de riesgo y lo atrapan en su deuda. La banca privada domina el control del dinero y a los bancos centrales. Extraños negocios e intereses personales se entremezclan entre lo público y lo privado. El servidor público, elegido democráticamente para servir al pueblo, a la ciudadanía, se acaba entregando al servicio de intereses superiores, de la mano de las grandes grupos en la sombra, que dominan la economía mundial y que les beneficiarán con buenos puestos en sus empresas, excelentemente bien remunerados.

Los Estados, pues, han perdido su poder de control sobre el dinero que simbolizaría el crecimiento y la productividad de un país, para caer en manos de los especuladores, que crean dinero y riqueza de la nada mediante subterfugios financieros. El Nuevo Orden se basa en el poder del dinero, de la economía, que ha roto fronteras para ir ganando terreno hasta en los países que no hace mucho decían defender el sistema comunista, como el caso de China. No se rompen fronteras para defender los derechos humanos, para implantar un sistema de trabajo digno, una estructura social de libertad y defensa de los derechos de la ciudadanía, sino que se pretende aprovechar las diferencias, las desigualdades internacionales, para explotar con bajos sueldos a los ciudadanos de los países pobres, donde el coste del producto es irrisorio, pero se le vende al rico a precio de oro.  ¿A quién se le roba, a quien paga más de lo que costó a al que cobra menos de lo que se vendió?

Mientras, para distraer en luchas estúpidas a la gente, se reafirman las fronteras, los partidos excluyentes, los nacionalismos, etc. detrayendo la energía de la verdadera lucha para orientarla a sentimentalismos henchidos de patriotismos. Cada vez suben más en las encuestas los partidos neofascistas, xenófobos y nacionalistas. Cada vez se proyecta la frustración de la gente con simbolismos sociales, como el futbol, que acaba aglutinando el fervor patrio, y recompensa la pobreza, la miseria, el desaliento y la desesperanza cuando tu equipo gana… qué suerte tener a dos equipos españoles jugando la final de la Champion ligue. Qué importa la crisis, el paro, la desigualdad, la pobreza, la mentira política, la corrupción, etc. si viviremos una jornada épica, donde gente, que cobran sueldo astronómicos, en algún caso un millón de veces superiores a los que cobra un empleado, se batirán en titánica lucha por nuestros colores (no importa que sean portugueses, argentinos, ingleses… si sirven a nuestros clubes). ¿Cómo hemos caído tan bajo? ¿Cómo hemos llegado a esta mediocridad intelectual que consiente en anteponer valores estúpidos a los valores reales de la humanidad? Hemos perdido el norte. No importa que uno sea andaluz, madrileño, catalán, vasco o gallego… francés, alemán o chino, cuando lo importantes es reconsiderar el sentido de la lucha, identificar al enemigo real y no al que te pregonan para ocultar sus intereses.

Han sido hábiles. Han colocado la culpa en el mundo de la política, que la tiene en gran medida, pero han sabido someterlos a sus intereses hasta presentarlos como chivos expiatorios de sus injusticias, de sus manipuleos, de sus maniobras para dominar y reconducir la crisis hacia su propio beneficio. El político se ha dado a ello. Nos presentan programas que no cumplen, nos manipulan con sus mentiras, nos quieren hacer ver blanco lo que es negro, nos venden como fin de la crisis el asentamiento en ella. Estamos saliendo de la crisis, lo dicen los ministros, el presidente del gobierno, porque ya no se pierde más empleo… ¿hasta cuándo y dónde se podría perderlo? Manejan macrocifras que es lo que dice cómo va el enriquecimiento de los grupos empresariales importantes, mas dejan fuera la microcifras, aquellas que denotan la miseria, el sufrimiento y la pobreza de la gente de la calle. Pero, en el fondo, se empezará a hablar de fin de la crisis cuando los sueldos se instauren en la miseria definitivamente, cuando se pierdan los derechos elementales de los trabajadores y cuando la empresa tenga el contexto propicio para dominar la situación, para ganar más dinero, para controlar el mercado del trabajo y para imponer sus tesis de crecimiento en base a las ganancias.

El desarrollo del ser humano ha pasado a segundo término. Nos están haciendo más egoístas, menos solidarios, más codicioso y avariciosos, más temerosos de perder lo poco que nos queda, nos están llevando a la mediocridad para desvestirnos de los ideales que sustentan el espíritu de los tiempos, para imponer sus esquemas… EL NUEVO ORDEN MUNDIAL donde el dinero es el puto amo y quien lo domina dominará el mundo. ¿Quién lo va a tener? Yo creo que si no se toman medidas todo el dinero acabará en manos de las multinacionales que irán haciéndose con el mercado, tanto el productivo como el especulativo, tanto empresarial como financiero. El Estado será un mero elemento de gestión sometido a las normas internacionales donde prevalecerán los intereses de los amos. Las constituciones se adecuan a ellos, como ya se ha hecho con la nuestra para garantizar los empréstitos recibidos, mediante le consenso del PP y  del PSOE en la pasada legislatura. Eso sí, desde la sombra, escondidos, casi en la clandestinidad, para evitar el debate entre la ciudadanía, a la que no se le explicó lo que podría significar ese cambio.

Por eso, ahora, me nacen y emanan estos versos que pueden resumir lo que digo, y que comparto al amparo de la propaganda electoral que se inicia.



Quintillas para elecciones.

Cansado estoy de aguantar
no te diré de vivir
y mucho menos de amar
pero sí de resistir
a tanto idiota medrar.

Se me acabó la esperanza
de comprender a esta gente
pues colgué de mi balanza
lo que dicen, lo que mienten
por defender su crianza.

Andan con su coalición
diciendo tantas patrañas
que me crean ofuscación
con esas cosas extrañas
que te suenan a traición.

El resultado final
lleva a la desilusión
y me parece fatal
que ganen su votación
en asunto electoral.

Yo no les daré mi voto
les retiro la confianza
que les di en tiempo remoto
pues mataron mi esperanza
con su estilo manirroto.

Por eso mi buen amigo
hemos de cambiar las cosas
y haciendo lo que te digo
les podremos las esposas
que les sirva de castigo.

Vota al que piense primero
en los factores humanos
que se olvide del dinero
y que trate como hermanos
hasta al mismo pordiosero.





jueves, 1 de mayo de 2014

LA AURORA DE UN TE QUIERO

Loli y yo en Cabo de Gata
Como soy un sujeto heterogéneo y polifacético, dejaré hoy otros asuntos y os dedicaré este soneto de amor para paliar, mitigar y sosegar este mundo que nos ha tocado vivir, cargado de tantos elementos estresantes y provocadores de infelicidad.

LA AURORA DE UN TE QUIERO

Yo no sé si la aurora traerá flores
no sé si el amanecer será florero
que contenga la esencia de un te quiero
anidando en tu alma mis amores.

Pero siento a la luz de estos albores
que dejé de sentirme prisionero
y pasé a juzgarme compañero
en un mundo impregnado de colores.

Las nubes del mañana se ausentaron
la vida retomó su fantasía
y mi dolor y miedos se apagaron.

Sabiendo que el tenerte día a día
es la obra de miradas que crearon
el goce de esta excelsa melodía.


Autor: Antonio Porras
Málaga, 1 de mayo de 2014



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