jueves, 10 de julio de 2014

La irracional ley del talión israelita



¿Cuándo acabará esto?
Los tres jóvenes israelíes asesinas en Cisjordania

El otro día lloré, simbólicamente, por los tres israelíes asesinados por los palestinos, por sus familiares y madres, por el dolor que han tenido que encajar; pero hoy vuelvo a llorar más intensamente, con más lágrimas y fuerza, por Palestina, por los palestinos inocentes, por los niños y ancianos, por sus mujeres y madres, por el dolor que les está produciendo un Estado, un gobierno que debería ejercer la  justicia y no la venganza, por los 64 muertos palestino que se acumulan hasta la fecha.

Joven palestino quemado en Jerusalem

Cuando ante un grupo terrorista, como puede ser Hamas, que lanza cohetes de forma indiscriminada contra la población civil, un gobierno, como el israelí, actúa de la misma forma, solo cabe hacerle notar que esa actuación suya también es terrorismo, pero un terrorismo mucho más rechazable, más criminal, en tanto se asienta y lo potencia un gobierno irresponsable que dice ajustarse a la ley. Su deber sería localizar y hacer pagar los hechos a los asesinos. El ojo por ojo, del que no soy partidario, implica una respuesta proporcionada ante un hecho delictivo o criminal, pero cuando la respuesta es cien veces más contundente, cuando afecta a los inocentes, cuando se pretende sembrar el terror en la población civil para disuadir, mediante el miedo, a quienes han realizado el ataque previo y no entender que estos alimentan el odio hacia Israel precisamente con estas actuaciones terroristas del propio Israel, solo cabe pensar que ese gobierno ha perdido los papeles o, lo que es peor, ese es el guión que ejercen despreciando la vida de los palestinos, sus casas y bienes…

Ataque indiscriminado para vengarlos
Comprendo el derecho a la defensa que pueda tener Israel ante los ataques que recibe por parte de Hamas, pero no justifico en absoluto, es más la condeno sin paliativos, esa actuación indiscriminada donde mueren niños y población inocente para dar satisfacción a su deseo de venganza, de locura colectiva de grupos de poder israelitas, integristas deshumanizados que raptan y queman a un inocente palestino en Jerusalem, donde pierden el sentido de la justicia y siguen sembrando odio y confrontación entre dos pueblos condenados a entenderse. Su miopía les lleva a perpetuar una guerra que puede ir bien a sus intereses geopolíticos, a su propia economía y a su deseo expansivo, pero que clama al cielo y a la conciencia social de toda la humanidad que se mantiene impertérrita ante tanta desgracia, injusticia, muerte y violencia.

Si al pueblo palestino que vota a Hamas se le puede acusar de complicidad con ellos y sus planteamientos, al pueblo israelita, que vota a su gobierno también se le debe hacer cómplice de los hechos que este desencadena. En la democracia, que parece incuestionable en el caso de Israel, los gobiernos actúan por delegación de la ciudadanía y cuando no se está de acuerdo con ellos se les castiga con el voto para que no vuelvan a salir elegidos; esa es la forma de desvincularse de un gobierno que usa el terrorismo elevado a la enésima potencia como arma de lucha contra el terrorismo de menor intensidad que ejerce Hamas.

Lo lamentable es que no existe una justicia universal aplicable al caso, que se hayan pasado por el forro las determinaciones de las ONU a las que Israel hace oídos sordos, que estamos ante el poder de la fuerza, atizando el fuego del conflicto en función de interés de otros y masacrando a la población civil en lugar de a los verdaderos responsables materiales de los hechos y que todo ello esté alimentando el terrorismo de Hamas en una espiral incontrolable. No Israel, no apoyo esa forma de actuar indiscriminada aunque lo queráis disfrazar de intento de eliminar a los culpables, estáis actuando contra un pueblo y a la vista está. Una mentira, por mucho que se repita, no llegará nunca a ser verdad para quienes tienen criterio propio. Vuestra verdad es que estáis amenazados por un grupo, como es Hamas, pero, en  vuestra mentira no podéis olvidar que ello no os justifica para actuar contra toda la inocente  ciudadanía palestina.

Hago un llamamiento a los pueblos israelita y palestino para que sean capaces de cultivar el encuentro en lugar del conflicto. Hay que ser tontos, tercos y obtusos para no darse cuenta de que estos dos pueblos están condenados a entenderse y mientras más tarden en hacerlo más largo será el sufrir, más dolor, más sangre y muerte seguiremos observando. Para mí sobro Hamas, pero también los gobiernos integristas israelitas que andan con las orejeras, sin ver más allá de la venganza y del ojo por ojo asimétrico (si ellos matan tres, nosotros trescientos). Cuando el intento de escarmiento se convierte en martirio se cultiva y perpetúa el conflicto, pues el martirio dignifica y es alabado por la sociedad que lo fomenta, pero, en este caso, estamos ante la sangre de los inocentes…

Niños israelitas buscando refugio antiareo.

"No hay perdón para los asesinos de niños. Es el momento de actuar y no de hablar", advierte el ministro y líder ultranacionalista Naftali Bennett. Tiene razón el tal ministro en la primera frase, pero esa frase también es aplicable a los suyos. La segunda es la que siembra la intransigencia y la venganza… siempre es el momento de hablar para evitar la espiral, señor ministro, por eso están como están y seguirá en esa dinámica indefinidamente. Su actitud  genera violencia, terrorismo y muerte. Reconozca su propia culpa en la siembra y cultivo de la situación. Están ustedes alimentando al monstruo de Hamas en lugar de eliminarlo. Ellos quieren sangre y mártires para su causa, usted se los ofrecen en bandeja con su irracionalidad…

Hay alguna diferencia entre el potencial de cada cual y sus recursos.

Buscando refugio en Israel:





El terror se vive en la calle en Gaza:





2 comentarios:

Juan Pan dijo...

Excelente artículo, Antonio. Asumo como propias cada una de tus palabras. Un abrazo

Antonio dijo...

Gracias, Juan. En estos casos cuesta mucho ser sosegado en la reflexión.
Un abrazo