martes, 1 de abril de 2014

¿Salvarán los españoles a Hollande?


Anne y Holande
La izquierda francesa tiende a la baja. Sus últimos resultados electorales son poco prometedores. Salvo la hispano-francesa, nacida en San Fernando (Cádiz), Anne Hidalgo, que ha arrasado en las elecciones a la alcaldía de París, el asunto no les fue muy bien a los de Hollande. El amigo Hollande había despertado muchas esperanzas. Yo mismo le dediqué una entrada en este blog dándole la bienvenida (ver).

En ese momento, la derecha reinaba en Europa y los intereses del mundo capitalista y de su sostén ideológico neoliberal prevalecían sobre los de la población civil, sobre los intereses de la ciudadanía, que debía someterse a los inversores, a los artífices de las ingenierías financieras que nos llevaron a la crisis. Ese sometimiento implicaba aplicar la receta de estos mismos, de los causantes del desastre. Todo apuntaba a una estrategia perfectamente orquestada por el mundo financiero para  tensar la cuerda y delimitar y ampliar su poder en la economía mundial. Su lema: “O nosotros o el caos”.

Cualquier persona de mediana inteligencia que reflexionara sobre los hechos que nos llevaron a la crisis, concluiría que la jugada estaba clara. Apoyándose en la libertad de movimiento de capitales, en el invento de la globalización y desaparición de fronteras para la inversión y el tránsito de fortunas, en los repugnantes paraísos fiscales, en la capacidad de manejo de los bienes y el dinero que tienen los grupos de poder en la sombra… pues bien, apoyados en todo esto, los grupos económicos absorberían la capacidad de gestión y dirección de un mundo nuevo diseñado para satisfacer sus intereses. Para ello debían contar con el manejo de la información y su manipulación… compraron los medios y sus agentes; debían deteriorar la imagen de los políticos a los que compraban con facilidad, y los hicieron responsables de la crisis y mostraron sus vilezas humanas; tenían que conseguir el desafecto del pueblo a la política, para ello airearon la corrupción del político y taparon la de ellos, asociaron mala gestión con lo público  y la buena con lo privado; debían despertar en el ser humano su egoísmo, su codicia y  avaricia, su insolidaridad… y lo hicieron hasta tal punto que volvieron los racismos, nacionalismos excluyentes, la xenofobia, el integrismo impositivo de viejas culturas antidemócratas, etc.

Hay abundante bibliografía para dejarnos, cuanto menos, con la duda de quién dirige, realmente, este mundo y su economía. Tremendamente preocupados por no saber en manos de quien estamos. El grupo Bilderberg es uno de esos grupos, según algunos pensadores, junto con otros que han ido mostrando su intencionalidad de orientar y dirigir un nuevo Orden Mundial. Según la enciclopedia del Nuevo Orden Mundial Wiki, “los Bilderbergers buscan terminar con los Estados-Nación a favor de la soberanía omnipotente de un Gobierno Mundial, controlado por corporaciones, y ejecutado por la acción militarizada”. Eso me suena a pérdida de la democracia directa, de la soberanía popular y del sentido humanista de la vida, en pro de una estrategia de control basada en intereses de grupo. Me suena al sometimiento de los gobiernos a sus dictados, como ya se está viendo, de los contrario los bloquearán, los sitiarán y acorralarán  hasta que no se rindan y se sometan… ya lo estáis observando con el rollo de las agencias de calificación, con las primas de riesgo, con la desinversión y la fuga de capitales. El mercado define los intereses de la deuda, pero la banca tiene acceso al dinero del Banco Central a bajo interés (un 0,25%) mientras se lo presta a los Estados a un interés oscilante según su nivel teórico de solvencia, que puede llegar, incluso, hasta un 7%. Lo jodido y lamentable es que luego, ese mismo Estado, ha de salir pasa salvar y avalar a ese banco ladrón que le saca la sangre con esos intereses desorbitados. En España tenemos ejemplos deplorables… ahí está el caso de Bankia y otros.  ¿A la vista de esto, juega la ley a favor de la banca o no? No es posible nacionalizar la banca, eso está fuera de las normas de juego de la UE…

En este contexto, allá por el 2012,  pensamos que solo la derecha estaba comprometida con este proyecto traidor a los intereses ciudadanos, si bien en nuestro país teníamos el ejemplo de Zapatero que ya andaba con los ajustes y recortes. En Europa había que pararle los pies a la alemana cuyo nombre sonaba a mercado (Merkel). Por tanto, la elección en Francia del socialista Hollande podría dar un vuelco a las cosas. Craso error. Los partidos de gobierno están comprometidos con el sistema y eso hace que, de una u otra forme, sean los mismos perros con distinto collar. Las reglas de juego se han descrito para que la jugada se lleve a cabo desde los intereses ya mencionados. Para eso la banca deja dinero a los partidos. Por eso los partidos en el gobierno anteponen los intereses de esos grupos a los de la ciudadanía. Con tal fin se proponen programas de gobierno que luego no se cumplen… aunque eso ellos lo saben de antemano, pues en su ética incluyen la perfidia del engaño. Por ello los políticos corruptos se venden.

La estrategia está clara: prometen y luego, cuando llegan al poder, amparándose en lo que han heredado, acaban sacando a relucir su verdadero programa. Antes que el ciudadano está el rescate la banca, las autopistas, el mundo financiero que anda detrás de todo. Mientras la empresa gane todo va bien, pero si pierde se ha de salvar para que no se vaya al garete. No importa a costa de qué. Si se ha de desahuciar se desahucia, si se ha despedir se despide, si se ha de bajar el sueldo se baja, si se han de recortar derechos laborales y sociales se recortan, si se han de eliminar becas se eliminan, si se ha de reducir la inversión en investigación se reduce… De todas formas, como los intereses que se defienden son los de las multinacionales, ¿qué más le da al Estado? Esto se llama, en términos concluyentes: “Socializar las pérdidas y privatizar las ganancias”. Si pierde la empresa, el Estado la ha de salvar… Si gana, basta con que pague sus impuestos, aunque si puede evitar pagar el IVA lo hará, y se llevarán el dinero a otra parte donde se pague menos.

Pues bien, en este contexto, del que se podría seguir hablando y escribiendo horas y horas, surge la figura de Hollande. El artículo de mi blog al que me refería, titulada: Bienvenu monsieur Hollande, lo termino diciendo:  Por tanto, señor Hollande, como se canta en los estadios, A POR ELLOS!!! si se atreve y no nos defrauda, nosotros no hemos perdido la esperanza…”.  Craso error de nuevo, amigos. En este sistema es imposible reconducir las cosas. Todo está atado y bien atado. El Banco Central juega para la banca privada, las normas y leyes determinan los derechos de ellos y las obligaciones de nosotros. A ellos los protegen y rescatan como promotores de la economía, a nosotros nos mandan al paro sin protección ni rescate. Mientras más paro haya, mientras más miseria se padezca, más posibilidad hay de conseguir mano de obra esclavista. Por tanto, lo que hay que hacer es cambiar la norma para que la ley proteja a la gente, a las personas, antes que a los grupos de poder y sus intereses espurios. Conclusión: Llega alguien al poder, le damos nuestra confianza, le apoyamos para que cumpla un programa y al final… nada de nada.

Pero, tras dos años de gestión,  el señor Hollande está de capa caída, sus votantes desilusionados, sus militantes preocupados, sus ideas congeladas o encorsetadas, su capacidad de maniobra  maniatada… Ahora llega nuestro medio paisano Carlos Manuel Valls Galfetti (nacido en Barcelona, de padre español y republicano y madre del cantón italiano de Suiza) para sacarle las castañas del fuego. Este barcelonés naturalizado francés es del ala dura, pero tiene en su haber el mayor nivel de popularidad de su partido entre el electorado francés (un 63% de aceptación si no me equivoco), lo que puede representar la quema del último cartucho que le queda a Hollande.

Hay otra persona, de ascendencia española, en la política francesa que pisa fuerte y que es miembro del partido socialista. Me refiero a Anne Hidalgo. Otra paisana naturalizada francesa. Nació en San Fernando (Cádiz), aunque su vida no deja de ser una odisea marcada por su ascendencia republicana, el exilio de su abuelo, la vuelta, su condena a muerte por el franquismo, la conmutación de la pena, su marcha a Francia con sus padres y su doble nacionalidad. Ahora, tras estas elecciones a la alcaldía de París, se presenta como un bastión, una fortaleza de ideología socialista que ha consensuado un buen apoyo electoral.


Solo queda esperar, pero visto lo visto, previsiblemente, será más de lo mismo… El corsé sigue apretando, la banca siempre gana, nosotros a perder, hasta que seamos capaces de cambiar las reglas respetando los derechos de los seres humanos. ¿Podrá Hollande apoyarse en los españoles para salir de su atolladero?

3 comentarios:

Prudencio dijo...

Cuando uno lee en artículos como este lo que piensa una ola de pesisismo le ahoga. Vamos perdiendo derechos que tanto esfuerzo y tiempo costaron. A corto plazo no se vislumbra recuperación económica en Europa, gobierne quien gobierne pues los grupos de poder financieros lo impiden. Me temo que el " estado de bienestar" está pensando más en otras geografías llamadas emergentes por ahora. Son países ricos en energia y recursos naturales cuyos gobiernos se someterán al
dictado del poder económico a fin de seguir gozando del poder, del dinero, a costa de una
población de la que solo los elegidos podrán vivir dignamente. Asi que vuelta a empezar. A fin de cuenta los ciudadanos solo somos números a quienen manipulan, prometen, traicionan, y si servimos para algo, es para engordarles a cambio de emitir nuestro voto. Por eso es tan importante la cultura, la información, el sentido crítico. Pero mu has veces, demasiadas, no está en nuestras manos.
¿Podrá Francia y con su ejemplo Europa salvarse?. Aún en el pesimismo hay que esperar que surjan hombres y mujeres más valiosos, más humanistas y más inteligentes que los que vemos ahora. Un abrazo Antonio

Prudencio dijo...

Cuando uno lee en artículos como este lo que piensa una ola de pesisismo le ahoga. Vamos perdiendo derechos que tanto esfuerzo y tiempo costaron. A corto plazo no se vislumbra recuperación económica en Europa, gobierne quien gobierne pues los grupos de poder financieros lo impiden. Me temo que el " estado de bienestar" está pensando más en otras geografías llamadas emergentes por ahora. Son países ricos en energia y recursos naturales cuyos gobiernos se someterán al
dictado del poder económico a fin de seguir gozando del poder, del dinero, a costa de una
población de la que solo los elegidos podrán vivir dignamente. Asi que vuelta a empezar. A fin de cuenta los ciudadanos solo somos números a quienen manipulan, prometen, traicionan, y si servimos para algo, es para engordarles a cambio de emitir nuestro voto. Por eso es tan importante la cultura, la información, el sentido crítico. Pero mu has veces, demasiadas, no está en nuestras manos.
¿Podrá Francia y con su ejemplo Europa salvarse?. Aún en el pesimismo hay que esperar que surjan hombres y mujeres más valiosos, más humanistas y más inteligentes que los que vemos ahora. Un abrazo Antonio

Antonio dijo...

La tendencia, amigo Prudencio, está en globalizar, lo que implica homoheneizar el mundo. Lo malo es que lo están haceindo a la baja para las clases currantes y al alza para los poderosos y las mutinacionales, que son sus instrumentos para controlar la economía mundial sin implicarse con nombres y apellidos. Las Sociedades Anónimas no tienen nombres y sus acciones cambian de mano, por lo que sus dueños juegan con esos movimientos para despistar y controlarlo todo.