lunes, 23 de septiembre de 2013

A Pablo Neruda

Pablo Neruda

Hoy hace 40 años que falleció Pablo Neruda. Las causas de su muerte siguen investigándose para dilucidar si fue el cáncer o el envenenamiento por los seguidores de Pinochet, que había dado el golpe militar el día 11 de septiembre. Fue un militante de la poesía, de las ideas y la palabra. Mi homenaje a su memoria es este pequeño poema:

Y muere la canción herida por las balas
y muere la palabra quebrada de violencia
y matan las ideas sin pizca de clemencia
cuando las armas hablan y calla la conciencia.


5 comentarios:

KRT dijo...

Los enemigos

Ellos aquí trajeron los fusiles repletos
de pólvora, ellos mandaron el acerbo
exterminio,
ellos aquí encontraron un pueblo que cantaba,
un pueblo por deber y por amor reunido,
y la delgada niña cayó con su bandera,
y el joven sonriente rodó a su lado herido,
y el estupor del pueblo vio caer a los muertos
con furia y con dolor.
Entonces, en el sitio
donde cayeron los asesinados,
bajaron las banderas a empaparse de sangre
para alzarse de nuevo frente a los asesinos.

Por esos muertos, nuestros muertos,
pido castigo.

Para los que de sangre salpicaron la patria,
pido castigo.

Para el verdugo que mandó esta muerte,
pido castigo.

Para el traidor que ascendió sobre el crimen,
pido castigo.

Para el que dio la orden de agonía,
pido castigo.

Para los que defendieron este crimen,
pido castigo.

No quiero que me den la mano
empapada con nuestra sangre.
Pido castigo.

No los quiero de embajadores,
tampoco en su casa tranquilos,
los quiero ver aquí juzgados
en esta plaza, en este sitio.
Quiero castigo.

Pablo Neruda. Canto general, 1950

Antonio dijo...

Excelente poema, aunque sea en demanda de castigo y de violencia justiciera.
Un abrazo

KRT dijo...

No pide violencia, pide que los violentos sean juzgados, cosa que no siempre sucede. Un abrazo.

Antonio dijo...

Cierto KRT. Violencia y justicia no pueden ir de la mano. Si se ejerce justicia con violencia deja de ser justicia. Buena apreciación. Abrazos

Camino a Gaia dijo...

Muere la muerte con el verso,
con la sangre de una voz
se crece el agua en la semilla
de la palabra presente
y la canción de la cosecha.
Un saludo