domingo, 21 de marzo de 2010

Ocurrencia 16 (Creciendo con las vivencias)

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“Lo que desarrolla al hombre no es lo que vive, sino cómo lo resuelve”.

Muchas veces nos planteamos cómo pueden ser tan distintas dos personas que han pasado por las mismas circunstancias. Dos hermanos, de los mismos padres, criados de forma similar en un mismo hábitat, resultan ser muy diferentes.

Podríamos entender que un mismo hecho debe tener la misma incidencia en la educación de un sujeto. Nada más lejos de la realidad. El hecho en sí mismo es un estímulo que nos da la oportunidad de vivir y resolver una determinada situación, aquella que se nos presenta. De aquí la dificultad y complejidad de un proceso educativo y/o formativo solvente.

Pero lo que realmente nos enseña, lo que nos hace crecer y conformar una determinada personalidad, un estilo y forma de acometer los problemas, una actitud ante la vida, en suma, un posicionamiento ideológico, actitudinal y conductual, es la forma en como hemos ido resolviendo las vivencias.

Cuando nos enfrentamos a una situación conflictiva, y no la resolvemos adecuadamente, puede quedar un trauma o frustración psicológica que nos marca y condiciona las conductas futuras, en todo o en parte. Pero si la respuesta ha sido la adecuada el problema, o situación conflictiva, ha quedado resuelto y habremos aprendido de la experiencia, lo que implica un desarrollo.

Por tanto un mismo problema mal resuelto es frustrante, castra la evolución y desarrollo, mientras que una adecuada respuesta que lo solucione, nos permite adquirir conocimiento y capacidad de solventar esa y situaciones similares.

Podemos pensar, entonces, que una situación conflictiva, más que un peligro, es una oportunidad de cultivarnos, de desarrollo personal. Al fin y al cabo la propia vida es un campo de aprendizaje donde, día a día, vamos adquiriendo experiencia y conocimiento. El miedo, producto de la inseguridad y desconocimiento ante una situación complicada, debería ser sustituido por una actitud de alerta y disposición para acometer el problema sin temor a las consecuencias, sino con la expectativa de resolución y, en todo caso, de aprender de la experiencia, sea cual fuere el resultado del intento de resolución. Nuestro aprendizaje se produce mediante la valoración final de la respuesta y sus consecuencias. El feedback, o retroalimentación, nos dará la información que nos permita evaluar la idoneidad de la conducta ejercitada.

En este sentido, creo que la clave está en el sistema de afrontamiento de los problemas. Sin descartar la elección contingencial para cada caso, es decir, según que circunstancia cabe un sistema de afrontamiento, es aconsejable que, en principio, sea el sistema de afrontamiento directo el que prevalezca. El afrontamiento directo implica una disposición para resolver el problema definitivamente, para dar respuesta, a la circunstancia que se presenta, de forma eficaz. En contraposición, el escape-evitación solo es aconsejable ante una circunstancia que no podemos resolver con los recursos de los que disponemos y estamos sobrepasados por la demanda. En el convencimiento de que es una situación puntual, difícilmente repetible o, al menos, es evitable en un futuro. Si el león te va a comer en plena selva, corre y escapa. Pero si trabajas allí, procura tener medios adecuados para neutralizar ese peligro la próxima vez.

En suma, para facilitar nuestro crecimiento personal, nuestro desarrollo, es conveniente ver en cada vivencia una oportunidad, más que un peligro, aunque ambas cuestiones se manifiestan a la par. Es la ocasión de dotarnos de recursos para resolver la situación de forma definitiva y evitar la amenaza hoy y siempre.

LA VIVENCIA NO ES LO MAS IMPORTANTE, SINO COMO LA RESOLVEMOS.


51 comentarios:

emejota dijo...

Absolutamente de acuerdo, algo lógico dado que durante nuestras trayectorias hemos extraído parecidas conclusiones sobre la vida. Esta actitud está muy desarrollada en USA y por lo que se ve no tarde en incorporarla al sistema de vida. Un abrazo.

Txema dijo...

Estoy de acuerdo y, además, me acabas de dar la pauta para resolver un enigma.

saludos

mariajesusparadela dijo...

Supongo que la resolvemos según los recursos con los que contamos.
(Y no solamente en cuestiones de diversos tipos de inteligencia, que también, sino los recursos materiales y afectivos de los que se nos ha dotado hasta ese momento,y creo que NUNCA dos hermanos tienen lo mismo: por el lugar que ocupan, por el momento que pase la relación entre sus padres, el momento económico familiar, etc. Creo yo. Pero el psicólogo eres tu)

Antonio dijo...

emejota, yo creo que es la actitud constructiva en la vida. Enfrentarse a los problemas con ánimo de resolver y aprender es la clave del desarrollo.
Un abrazo

Antonio dijo...

Me alegro, Txema.
Un saludo

Antonio dijo...

Pues sí, Maria Jesús. Estoy de acurdo. Los recursos son básicos, pero se van potenciando con el tiempo y la experiencia, aunque algunos vengan dados. Son recursos materiales, intelectuales y circunstanciales o dependiendo del entorno.
La escuela de la vida crea grandes psicólogos sin titularse en facultades.

MAJECARMU dijo...

La experiencia nos aporta nuevos recursos para afrontar las circunstancias,que sin duda alguna nos prueban y nos hacen crecer o estancarnos en el camino..
La naturaleza es madre y sabia y nos pone cerca el maestro y el instrumento para seguir adelante.Hemos de estar atentos y ver las "pistas y lecciones" que la vida nos muestra cada día..

Aprendemos continuamente,vivimos y morimos cada instante que pasa.Evolucionamos y hemos de agradecer a la vida las oportunidades, que nos da para crecer y perfeccionarnos.

Mi felicitación por tu amplia perspectiva y mi abrazo,Antonio.
M.Jesús

Flor dijo...

Maravillosa ocurrencia,haces reflexiones que dan que pensar y al mismo tiempo ayudas con las vivencias,creo que todos hemos pasado y pasaremos alguna vez por esos dilemas,es bueno saber que los pensamientos de personas que no se conocen coinciden y ademas nos sirven de apoyo,asi que muchas gracias por lo que me toca y un saludo.

Olga i Carles dijo...

Hay que ocuparse y no preocuparse, de esa forma, la resolución es mucho más facil.


Gracias.

Peter Pantoja Santiago dijo...

...Por eso cada nuevo día refuerzo mi teoria en práctica que existen causas y efectos, propósitos, no casualidades, no creo en la resignación de las cosas o eventos que hayan pasado porque es olvidar, simplemente creo en aprender a vivir con ello y buscar cada ves más el mejor provecho de todo hecho ocurrido en la vida, hacer de ello la mejor de tus escuelas, aprender y colocar en práctica.

Siempre existiran múltiples opiniones y que bien por ello, sino nuestro mundo sería monótono y aburrido, así que a aprender y a colocar en práctica lo aprendido.

Annick dijo...

Lo que me sorprende es como actuan hermanos que se supone tienen la misma educación y el mismo ambiente social .
Muy interesantes tus aportaciónes .

Un abrazo desde Málaga.

Antonio dijo...

M.Jesús, vivir es aprender, si no se pierde el sentido de la vida.
Un abrazo

Antonio dijo...

Flor, el dilema del enfrentamiento es una constante en nuestra vida. Partimos del desconocimiento y vamos aprendiendo ante cada circunstancia.
Un saludo

Antonio dijo...

Olga i Carles, Yo creo que hay que preocuparse, entendiendo el término como ocuparse previamente, pero en valorar los recursos disponibles para el afrontamiento, y siempre que sea posible. La preocupación obsesiva es mala, pero la que implica una preparación para el enfrentamiento a la circunstancia equivale a una disposición positiva para la resolución del problema, para ocuparse con éxito. Al menos eso pienso yo.
Un saludo

Antonio dijo...

Querido Peter, la casualidad es azarosa y la causalidad es objetiva. Del estudio de la casualidad se puede desprender la causalidad… Parece un divertido juego de palabras, jejeje…
Un abrazo y seguiremos aprendiendo

Antonio dijo...

Annick, ese es el caso que intento clarificar. Por mucho que queramos no hay dos circunstancias totalmente iguales. Cuando no es el hecho, es el estado de ánimo, la disposición emocional, la personalidad del sujeto, la actitud puntual, la aceptación o rechazo del otro… un largo etc. que hace diferente cada caso.
Otro abrazo desde Málaga también.

Belkis dijo...

Definitivamente lo que nos ayuda a crecer, no son las vivencias que vamos teniendo a lo largo de nuestras vidas, sino como las afrontamos. Los resulados pueden ser muy distintos. El aprendizaje se asimila de diversa manera y luego el uso que hacemos de él también nos lleva por distintos caminos a unos y otros.
Un abrazo muy grande Antonio

Camino a Gaia dijo...

Supongo que en la vida pocas cosas están completamente determinadas, supongo que es el resquicio que queda para el libre albedrío y lo que debemos al esfuerzo consciente.

Antonio dijo...

Belkis, compartimos ideas.
Un abrazo

Antonio dijo...

Yo creo, amigo Camino, que las circunstancias o las situaciones son pluricausales y son oportunidades para aplicar y desarrollar el libre albedrio, que montado en el razonamiento complejo nos lleva a la evolución.
Un saludo

MAMÉ VALDÉS dijo...

La vida está llenas de éxitos y de fracasos y eso nos condicionan, o nos suben la autoestima o caemos en depresiones, lo que hay que saber es sumistrar las dos sensaciones, pero eso nos resulta muy difícil porque a cada persona nos afecta de maneras distintas aunque estemos criados en todo los aspectos de formas iguales. Un saludo desde "Tomara que tu viera..."

MarianGardi dijo...

Antonio, una entrada muy interesante y corta que se deja leer.
Un abrazo

Abuela Ciber dijo...

La fuerza para resolverlas es lo interesante de evaluar no??

Grato leerte.

Cariños

Antonio dijo...

Mamé, bienvenido a esta casa virtual. Ciertamente la vida está llena de éxitos y de fracasos, de eso se trata, pero los éxitos reafirman y los fracasos enseñan también. Lo malo es no acometer los problemas por el miedo a fracasar, ya que el fracaso es una fuente de información considerable para aprender.
La depresión se daría al bajar la autoestima por no saber dar respuesta a las circunstancias, pero no cabría si se entiende que no tenemos que saberlo todo, sino aprender de cada cosa que vivimos.
Un saludo

Antonio dijo...

Marian, es verdad, en este creo que he acortado el discurso y se hace más fluido.
Un abrazo

Antonio dijo...

Hola Abu. Ya colgué otro post donde hablaba de los tres verbos mágicos, que son: saber, querer y poder. Es como conjugar el conocimiento, la voluntad y la fuerza. De aquí sale el éxito.
Un saludo

Maripaz Brugos dijo...

Me ha encantado tu entrada...realmente se nota que eres entendido en la materia.
Pienso que la actitud ante la vida y el propio caracter para enfrentarse a ella, es lo que nos hace distintos habiendo tenido la misma formación y vivencias.

Pero vamos, como dice Maria Jesus, tu eres el entendido.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

... es para interiorizar tu entrada de hoy, me viene perfecta.
Buen día Toñin

Antonio dijo...

Gracias, Maripaz. Me alegro de que te guste la entrada, conocer y compartir es un placer.
Un abrazo

Antonio dijo...

Buen día, Maria Ángeles. Estamos en vasos comunicantes, hoy te nutres tú de esto y luego voy yo a tu blog y también me alimento.
Un abrazo

María dijo...

Hola, Antonio:

Me ha gustado mucho este post, y tiene mucha psicología todo lo que has escrito, a mi me encantan estos temas, me ayudan mucho.

Por ejemplo, cuando se me presentan problemas, me traen de cabeza, me cuesta resolverlos, porque enseguida me hundo en un vaso de agua, ya que soy muy sufridora, y hasta que no lo resuelvo no paro.

Y, efectivamente, vamos madurando, a medida, que vamos afrontando los problemas, yo creo que esa es la edad que tenemos, no la de nuestros años, porque hay personas que han tenido una vida muy dura, y por ella, han tenido mucho aprendizaje, son personas muy maduras y les cuesta menos resolver cualquier problema, en cambio, otras, pueden tener mucha edad, y en cambio, como su vida ha sido más fácil, son menos maduros, y eficaces a la hora de resolver sus problemas.

Saludos, Antonio.

María dijo...

Antonio:

Acabo de dejar tu blog entre mis seguidores, para tener tus posts actualizados en mi Reader.

Un saludo.

Antonio dijo...

Hola María. Gracias por tu comentario. A mí me gusta escribir sobre estos temas porque, aunque tenga formación académica al respecto, me aclaran mucho las ideas. Si de camino le ayuda a alguien a aclarar las suyas, mucho mejor.
No sé si leíste los temas que colgué el año pasado sobre el amor y las relaciones de pareja, con distintas teoría que fui analizando. Ahí también intenté desgranar las dependencias y conductas de una relación especial como es la amorosa, complicada y singular.
Un saludo afectuoso

Ramon.Eastriver dijo...

Uau, haciendo pensar al personal, que es de lo que se trata. Nuevamente algo sencillo pero que tiene la densidad suficiente como para significar un problema, o un reto. Francamente interesante.

Al comienzo del artículo pensaba en algo que me dijo una compañera la semana pasada: "Cada día estoy más convencida de que la importancia de la genética es decisiva. Dos hermanos absolutamente diferentes, uno puede tener un gen heredado de ese abuelo materno y otro de la tatarabuela paterna. Y que ese gen sea decisivo.

Bueno, ya ves de que manera se plantean dudas y se complementan teorías. Pero en síntesis, totalmente de acuerdo contigo.

Antonio dijo...

Ramón, tocas un tema interesante que nos lleva a la eterna confrontación entre genetistas y ambientalistas. Yo suelo decir que la genética define la calidad del papel en el que se escribe y el ambiente, o entorno experimental, determina qué se escribe y como se preserva o cuida esa calidad de papel. Ambas cosas son a tener en cuenta, si bien su influencia en el desarrollo del sujeto no está porcentuada, como es lógico. No podemos decir que un 30% se debe a una cosa y un 70% a otra, por ejemplo.
Un abrazo

Jose Antonio Cabrera Ramirez dijo...

Totalmente de acuerdo con tu reflexión.
Es un verdadero tratado de psicología. Me agrada cada vez más tus entradas.
Un abrazo Antonio

m.eugènia creus-piqué dijo...

Antonio , te había perdido y ni te encontraba, bueno pues bien hallado, tienes razón en lo que dices, hermanos que se han educado igual y no se parecen en nada, eso me recuerda a alguien muy cercano a mí.Petonets.

Antonio dijo...

Gracias, José Antonio, por tu refuerzo positivo.
Un abrazo

Antonio dijo...

Geni, guapa, te echaba de menos. Veo que vuelves a tu actividad normal y compartir ideas y vivencias.
Besos

Mónica López Bordón dijo...

a mí de la vida lo que más me gusta es vivirla. es sensacional.

bss

Antonio dijo...

Ciertamente, Mónica, pero hay gente que no sabe vivirla desde el disfrute y el desarrollo personal.
Besos

escribes conmigo dijo...

Estoy de acuerdo con lo que planteas
pero definitivamente somos seres que nos dejamos guiara por lo que centimos y eso nos hace reaccionar mas con temor que viendo ua oportunidad de crecer.
muy buen tema.
hasta luego mario

Ramon.Eastriver dijo...

He vuelto a leer tu texto, y tu respuesta a mi comentario. Sobre lo de genetistas me has recordado esa idea, defendida incluso por los más progresistas de la época, que consistía en un control genético: hoy nos parece fascista pero en su momento fue progresista, grandes progresistas la defendieron. Se trata de la eugenesia. Me gustaría preparar un texto para mi blog sobre una gran eugenetista española que tenía solamente diecisiete años.

Sobre el tema de las frustraciones coincido contigo. Y pienso que la frustración no tiene nada que ver con la enseñanza: de hecho es una enseñanza mal hecha. La experiencia siempre enseña, cuando nos bloquea es que no la hicimos bien.

Como siempre no son una sino mil las cosas que me sugiere tu lectura.

Antonio dijo...

Amigo Mario, el aspecto emocional rige nuestras conductas en gran medida y eso condiciona el crecimiento, como es lógico.
Un saludo

Antonio dijo...

Amigo Ramón, la eugenesia se vuelve a poner de moda como la técnica aplicada a las leyes biológicas de la herencia, de la genética, buscando la mejora de la especie. Bajo mi punto de vista, no se trata de eliminar sujetos o condicionarlos, sino de perfeccionar técnicas biomédicas para afrontar las distintas patologías que pudieran presentarse. Esto sí que está creando una controversia entre los defensores de la medicina genética y entre lo detractores.
A mí me parece un tema muy interesante. Considero que la eugenesia tiene sentido cuando se trata de ofertar esas técnicas biomédicas al ciudadano, para que sea él quien decida sobre su uso y aplicación en su propio caso, pero nunca como una estrategia desde los poderes que determinen o delimiten su aplicación en contra de la opinión de los propios ciudadanos afectados.
La libre opción del sujeto es la que ha de prevalecer sobre el uso de la técnica y no la voluntad que emane de los poderes gobernantes. Esto es al menos lo que yo pienso.
En todo caso, el intento se centraría en mejorar la calidad del papel al que aludo (genetista), para poder escribir con más calidad sobre él (ambientalista) pero contando siempre con el consentimiento del propio sujeto o de sus progenitores.
Un abrazo

Lola Mariné dijo...

Hola Antonio,
una exposición muy interesante con la que estoy totalmente de acuerdo, la pena es que aprender a afrontar los conflictos nos lleve toda la vida, y cuando lo hemos conseguido...se acabó.
Feliz finde.

Myr dijo...

Me gusta la claridad de tu exposición. Estpy de acuerdo con tu ocurrencia 16.

Un abrazo

Antonio dijo...

Hola Lola. Yo creo que, como vamos aprendiendo toda la vida, cuando se acaba nos sigue congiendo sin haber llegado al final del aprendizaje... Eso sí, sabiendo mucho más, como es lógico...
Un abrazo

Antonio dijo...

Gracias Myr, por compartir mi visión del asunto.
Un abrazo

Circe La Hechicera dijo...

Mi querido Antonio, que lujo siempre al leerte. Un tema que da para mucho y nos invita a ser màs precisos al momento de resolver un conflicto. Quizas muchos de nuestros problemas sean menos dificiles de resolver, pero hay circunstancias internas que nos diluye en nuestras percepciones, que al ojo de los demas es màs fàcil y para uno mas complicado. El temor a errar o a enfrentar la incertidumbre que nos puede dar la solucion pueda ser la causa de la inercia que invade al momento de resolver un conflicto. Hoy te escribo desde mis propias experiencias y esto me ha brindado luces para entender un poco todo mi proceso interno. Te mando un grandisimo beso!!!

Antonio dijo...

Querida Circe, los temores y los miedos son los culpables de no poder desarrollar las potencialidades de cada cual. Si nos desprendiéramos de ellos y acometiéramos los problemas sin miedo, descubriríamos nuestras capacidades y quedaríamos sorprendidos de ellas.
Un beso y gracias por ser tan nutriente y reforzante.