lunes, 23 de septiembre de 2013

A Pablo Neruda

Pablo Neruda

Hoy hace 40 años que falleció Pablo Neruda. Las causas de su muerte siguen investigándose para dilucidar si fue el cáncer o el envenenamiento por los seguidores de Pinochet, que había dado el golpe militar el día 11 de septiembre. Fue un militante de la poesía, de las ideas y la palabra. Mi homenaje a su memoria es este pequeño poema:

Y muere la canción herida por las balas
y muere la palabra quebrada de violencia
y matan las ideas sin pizca de clemencia
cuando las armas hablan y calla la conciencia.


miércoles, 18 de septiembre de 2013

No al toro de la vega…

¿Puede ser la crueldad un divertimento?

Existe un instinto asesino en el ser humano, una tendencia a inferir daño a otros como forma de reafirmar el propio poder y, por ende, su propio yo. Es una manera de mostrarse superior, de soslayar complejos infantiles, inseguridades y reacción por estar sometido a conductas impositivas desde la propia sociedad. Este tipo de sujeto es un ser humano inmaduro que quiere mostrar su poder a través  del dominio sobre otro, a través de su capacidad de hacer daño a los demás. En estos demás incluyo a todos los seres de la creación. El placer desprendido del maltrato y el suplicio infligido a los animales es una forma de dar rienda suelta a ese instinto asesino. Ya que la sociedad no permite hacerlo de otra forma lo sublima de esta.

Por tanto, aquel que ejerce ese maltrato, aquel que ejecuta el suplicio es, además de un inmaduro, un desequilibrado mental, pues es incapaz de comprender y entender la vida, en su sentido más amplio, ni comprender su propio medio. Es un desajustado al entorno, pues para disfrutar ha de agredir a elementos que lo integran. Una de las características esenciales de  la madurez humana es la capacidad de respeto, la comprensión de la realidad en su sentido más amplio, el equilibrio emocional, la empatía, la responsabilidad con su hábitat, etc.

El ser humano maduro no se consigue de la noche a la mañana, sino que va madurando con el tiempo, con la propia evolución, pudiendo darse el caso que, estando sometido a procesos educativos inapropiados, no consiga madurar en toda su vida desde el punto de vista psicológico. La llamada cultura de los pueblos está repleta de actos y conductas inmaduras, impropias, impresentables, inhumanas, que se presenta como conductas adecuadas en un sistema cultural inamovible. Pero la cultura, al ser la expresión de las personas y los pueblos, también se va transformando con el tiempo a través del progreso de la gente y de la asunción de nuevos valores más coherentes con los principios de una civilización moderna. Por tanto, justificar y potenciar conductas inmaduras, inhumanas, mediante el sostenimiento de la cultura de un pueblo es otra aberración que frustra y coarta la evolución de ese pueblo. Para el desarrollo y progreso de una sociedad se ha de someter a la crítica y análisis continuo todo el sistema, de esa forma se provoca y sustenta el proceso evolutivo. Es retrógrado y anacrónico el conservador a ultranza de culturas, o actos definidos como culturales, de componente agresivo con el mundo que nos rodea, cuando estamos tendiendo a una integración del ecosistema y de todos y cada uno de los elementos que lo componen.

Y ustedes dirán que a qué viene toda esta cascada de argumentaciones…  Pues es consecuencia de una reflexión sobre el espectáculo del famoso Toro de la Vega. Esa especie de martirio que se inflige a un toro a las puertas de la ciudad de Tordesillas, por parte de unos salvajes inmaduros, que dan muerte a lancetazos, siguiendo la tradición de unos energúmenos que vivieron en el pasado con su violencia a cuestas y carentes del más mínimo respeto al animal, algo heredado de sus ancestros. Se desata el instinto asesino, el sadismo, la propensión y el atavismo de parte de un pueblo que ve en ello un  divertimento.

Por tanto, si queremos una sociedad más moderna, más madura y humana, empecemos por deshacernos de esos atavismos que nos anclan a un pasado de violencia y brutalidad, de crueldad y salvajismo. Nuestra cultura no puede justificar esas conductas, no debemos dejarla atrapada en un pasado impresentable de bestialidad. El ser humano ha de evolucionar y apartar comportamientos y actitudes irracionales de componente sádico y cruel. Hoy, la crueldad no tiene cabida en el concepto “cultura”, aunque haya gente interesada en sostenerla.


Por tanto: 
¡NO AL TORO DE LA VEGA¡ 
¡NO AL MALTRATO ANIMAL DE CUALQUIER CLASE¡


domingo, 15 de septiembre de 2013

Defiendo la política, a pesar de los políticos…

El genial Forges siempre da en el clavo...


Ando leyendo en estos días un interesante libro, al menos para mí, titulado Revolución sin enemigos, de Daniel Gabarró y Jaume López, editorial Boira, que se puede bajar sin coste de internet en formato PDF (aquí), tras leer, hace algún tiempo, otro sobre la actualidad política y social titulado “Hay alternativas” que me pareció, también, muy interesante. Si bien dejan sobre la mesa un sinfín de argumentos, ideas y sugerencias para ponerse  a pensar, con las que podríamos llenar infinidad de páginas y realizar interminables reflexiones, he querido resaltar una que últimamente me llena de preocupación.

Veréis, tengo total y absoluta convicción de que el deterioro del mundo político solo sirve para dar poder a las fuerzas ocultas, o poderes facticos, que van gobernando el planeta, como son aquellas que hacen del dinero el principal valedor de toda nuestra sociedad. Son los que dominan la economía, las transacciones monetarias, los que manejan las empresas multinacionales, la banca, la bolsa, los créditos, el flujo económico en general… los que han atrapado al sistema bajo su dominio con el juego del mercado y están sometiendo a los estados a sus propios designios. Los que anteponen el valor del dinero a las personas… Han globalizado su poder e influencia en el mundo mediante el mercado, pero seguimos con gobiernos separados, incluso enfrentados entre sí, por lo que la ciudadanía está semihuérfana ante ello.  Podríamos pensar que la religión, que busca en teoría unos fines humanistas, es una aliada, pero visto como se mueve la economía en el denostado y nada ejemplar Vaticano, y su trayectoria histórica, más bien son un opositor que un compañero… En todo caso, los adeptos y creyentes tendrían la potestad de criticar y reconducir su propia organización religiosa hacia la congruencia de sus ideas y credo, salvo que el credo dogmático sea, sobre todo, sumisión al papado por su ministerio divino.

Los únicos que podrían poner coto a tanta ignominia son los legisladores, los que tienen el poder de hacer e instaurar las normas y leyes. En un sistema democrático, esos legisladores, emanan de la voluntad popular y el afecto entre el pueblo y el político tiene como resultado que la voluntad popular sea la que determine las leyes, siempre que el político responda al programa por el que se le ha votado y con el que se ha comprometido a gobernar ante el pueblo que le eligió. Esto no es plausible si no existe esa connivencia, ese entendimiento, entre la sociedad y su gobierno, a la vez que una capacidad de exigir responsabilidades a los gobernantes por parte de quien los votó, de dar y retirar el voto en función de los resultados del programa aplicado. Ahora bien, para ello la ciudadanía tiene que tener una serie de valores que conformen una línea ideológica elemental, donde el ser humano sea la base de la misma y considere al dinero como mero instrumento para procurar el desarrollo de las personas y no al revés. Donde el progreso se entienda inherente a la evolución de planteamientos humanistas, a la realización del individuo en consonancia y equilibrio con su entorno, y no como un mero poseer más medios materiales, más tecnología innecesaria invadiendo el mercado, más consumismo irracional. Si queremos un sistema sostenido de desarrollo debemos atenernos a lo que la tierra da como recursos y gestionarles equitativamente, para que alcance al conjunto de la población y no se mantenga el despropósito que tenemos en la actualidad… inmensos ricos versus inmensos pobres.

Y, claro está, al mundo económico desalmado que piensa antes en el dinero que en las personas, que cultiva los valores de la competencia salvaje, y para el que la gente solo tiene valor si sirve a sus propósitos de desarrollo económico, le interesa dominar la política de todos los países, cosa conseguible al dominar a la clase política. Este dominio puede ser directo o indirecto. Es decir, sometiendo a los políticos a sus deseos para que ejecuten la política que les interesa a ellos, o sea, hacerlos sus lacayos mediante el chantaje, la compra o la corrupción; o bien, desprestigiarlos a todos ante sus propios votantes, la ciudadanía. El desprestigio es un proceso simple, pues se les acaba responsabilizando de todo lo nefasto que ocurre, dado su poder, aunque sea la banca y sus adláteres quienes provoquen la crisis, o bien se les corrompe, cosa relativamente fácil cuando llega a la política gente de bajos valores morales y éticos aupados por una sociedad poco exigente, partidista a ultranza e ideológicamente mediocre. La alternativa es la liberación de la mente del clientelismo político e ideológico, la educación para pensar y discernir, el ejercicio del libre albedrio implicándose responsablemente en la gobernanza mediante el voto. Es un proceso educativo que libera al sujeto de los dogmas y lo dota de criterio, que lo hace más libre a la vez que más comprometido con la propia sociedad, respondiendo y haciendo responder a los gobiernos.

Hay un trabajo subliminal que se realiza desde los propios medios de comunicación, dominados por el capital y aliados con grupos políticos poco democráticos, que va alienando al ciudadano hasta jugar con ese libre albedrio y hacerles ver verdad donde hay mentira. En ello incluyo valores morales y éticos, la adoración al dios dinero, los nacionalismos exacerbados, ideologías totalitarias, partidos políticos nada democráticos en sus propias estructuras, y a todos aquellos que entiende, o quieren, al individuo como súbdito y no soberano.

En todo caso, para conseguir el desafecto entre el pueblo y la política, solo basta con generalizar e incluir a toda la clase política en un grupo dominado por la corrupción, bajo la expresión: “Todos los políticos son iguales”. Así acabaremos no creyendo en la política, sin diferenciar la política del político, que son, a mi entender, dos cosas bien distintas, aunque deberían ser complementarias. Yo creo en la política como forma de gobernar una sociedad y en la democracia como forma de controlar, regular y determinar la política. Reclamo la dignificación de la política y condeno a los políticos y a los grupos de poder que la deterioran, utilizan y manipulan en el propio beneficio.


Pero, en fin, dije que quería resaltar una reflexión para compartirla con vosotros y no la he mencionado aún. Es la siguiente: “NO HABLEMOS MAL DE LA POLÍTICA: RECUPERÉMOSLA Y ECHEMOS A QUIENES ABUSAN DEL LUGAR QUE OCUPAN”.  La política, como decía, es necesaria e imprescindible para gobernar una sociedad, para ello hacen falta políticos de calidad, implicados y solventes, que cumplan su papel adecuadamente y sean democráticos respetando la decisión soberana de los pueblos. Si eliminamos la política democrática  aparecen las dictaduras, que consideran al ciudadano como un súbdito obediente, al servicio del sistema, y se amparan en su opacidad para gobernar a su antojo. 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

A Ronda monumental


Los próximos días 20, 21 y 22 de septiembre tendrá lugar en la ciudad de Ronda el I Encuentro poético internacional de Naciones Unidas de las Letras España (Ronda de versos), coordinado por Isabel Miguel, al que tengo el honor de haber sido invitado para asistir entre otros 29 poetas más. Como homenaje a esa maravillosa ciudad le dedico este poema en verso alejandrino y en formato de cuartetos…


A Ronda monumental

Ronda de versos:
(I Encuentro poético internacional de
Naciones Unidas de las Letras España)
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Colgada temeraria de barrancos
cargada con su historia por delante
bailando la ciudad tan arrogante
retando rutilante a los espantos.

Pintados de solera sus balcones
se consagra amable al visitante
que la va transitando relumbrante
disfrutando de todos sus rincones.

Plazas, calles y antiguos arrabales,
ofrecen su solera cantarina,
rondeñas y serranas, tan taurina,
colmando de cultura sus anales.

Forjadas lindas rejas y balcones
presentan mil recodos de armonía
marcados por la inmensa cortesía
de espléndidas fachadas y blasones.

Presión impresionante, fantasía
anclada a los abismos y a ese tajo
de vértigo, con miedo y vuelo bajo,
va incitando a mirar y a la porfía.

Pasado con marchamo de valía
de una antigua y espléndida ciudad
que trasiega gallarda su verdad
mostrándola en su vida día a día.

Ciudad cosmopolita, universal
que acoge en sus entrañas la cultura
con poemas, con versos y hermosura
de naciones ejerciendo sucursal.




viernes, 6 de septiembre de 2013

Viaje a Italia


El banquete de boda
Acabo de volver de un interesante viaje a Italia y observo que se han superado las 120.000 visitas a mi blog y se han consultado más de 163.000 páginas. Quiero agradecer esas visitas a todos y todas los que han pasado por esta casa y han compartido mis reflexiones, poemas  y escritos en general.
 
Venecia. Santa María de Frari


El motivo de mi viaje a Italia, en este caso, ha sido que Luis, el hijo de mis amigos Frank y Eva, residente en Filadelfia, se ha casado con Beatrice, una encantadora italiana de Monselice. La boda se celebró en Venecia, en la basílica Santa María de Frari, un precioso marco. Venecia, espléndida y palaciega, con sus calles estrechas, saturadas de turistas, máquina fotográfica en mano, que la patean recorriendo sus rincones, saltando sus canales por infinidad de puentes, observando las góndolas, atrapándose en los innumerables escaparates de las tiendas con máscaras y cristales de murano, sorprendiéndose al volver cada esquina con majestuosos edificios, transitando con el vaporeto por el Gran Canal, cercado de construcciones con ricas fachadas renacentistas que dan testimonio del poderío que tuvo la Ciudad Estado de Venecia.

Monselice
 
Venecia. El puente de los suspiros

Venecia. Plaza de San Marcos y el palacio ducal

Venecia. Puente de Rialto

Venecia, Plaza San Marcos con la catedral y el palacio ducal

Mención aparte merece el afamado puente de Rialto, rebosante de turistas procurando observar y fotografiar la imagen del Gran Canal y el tránsito que lo ocupa, y, cómo no, la plaza de San Marcos, con la basílica de San Marcos, el majestuoso Campanile y el palacio del ducal. En suma, es un marco incomparable esta tierra de Marco Polo. Su singularidad hace de ella un atractivo cargado de magnetismo que invita e incita a visitarle. Es una de las ciudades del mundo que no debe perderse quien pueda permitírselo. Después de la boda, callejeamos por la ciudad hasta embarcar en un vaporeto (el vaporeto es un barco que actúa como un autobús transitando por el canal) que nos llevó a la estación de autobuses, y de allí nos desplazamos a Mira, lugar de la celebración del banquete. El ágape tuvo lugar en Villa Franceschi, y nos alojamos en la Villa Padronale, un palacete del siglo XVI esplendoroso, decorado haciendo honor a su historia, con sus jardines adornados por estatuas, fuentes y cargados de colorido. Yo aprovecho para establecer los hipervínculos que os lleven a más información sobre estos lugares.
 
Jardines de Villa Franceschi

Villa Padronale


Pero el viaje fue aprovechado. Visitamos, además, entre otros lugares de menor importancia:
1.     Milán, con su espléndido duomo (catedral), las galerías Victor Emmanuel II, la Escala de Milán, etc.
Catedral de Milán
La Scala de Milán

Galerias Victor Emmanuel II

2.     El Lago Como, la propia ciudad de Como, y sus alrededores, al que bordeamos hasta Menaggio para pasar a Lugano.
Catedral de Como

Vista de Como desde el lago

Lago Como

3.     Lugano en Suiza, donde disfrutamos de preciosas vistas del lago y la ciudad en el atardecer.


Lago Lugano. Suiza

Vista de Lugano al atardecer

4.     El lago Garda. Comimos en un restaurante típico a orilla del lago, llamado Vecchio Mulino.

Lago Garda

5.     Verona. Tras darnos una vuelta con el tren turísticos, paseamos por la ciudad, visitando sus calles y plazas y, cómo no, la casa y el balcón de Julieta (Romeo no apareció por ningún lugar).
Verona

Verona

Verona

6.     Turín. No conocía Turín y he de reconocer que me impresionó por su arquitectura, su luminosidad y espaciosidad, sus zonas verdes y su majestuosidad. El Duomo, donde se guarda la Sábana Santa, no es especialmente significativo en su arquitectura, al menos bajo mi modesta opinión.
 
Turín

Turín

Turín. Plaza San Carlos con gente cantando 


Bien amigos, este ha sido el viaje que quiero compartir con vosotros mediante las innumerables enlaces que hago a Google para que podías tener mayor información de la zona visitada. Han sido pocos días para conocer tanto, y solo se ha podido establecer un leve contacto con ese entorno tan maravilloso que nos ofreció el norte de Italia.