viernes, 25 de noviembre de 2011

FUTURO INCIERTO…


En mi última entrada comenté que seguiríamos hablando. En esa línea vuelvo a centrar esta reflexión, que comparto con el lector, después de los últimos hechos acaecidos en nuestro país. No deja de ser curioso que los grandes poderes ya estén pidiendo al Sr. Rajoy que actúe, incluso orientándole en qué dirección debe hacerlo para ganar su confianza. Esa confianza que tanto ayudó él mismo a deteriorar con su política de hostigamiento. Entonces, cabe preguntarse si el Sr. Rajoy es su peón en este juego, al que han aupado al poder para hacer de él el títere que les interesa. Pero vayamos al tema…

Resuelta la manifiesta incógnita que con toda precisión se adelantaba, solo queda aceptar que en democracia el voto decide y determina quien gobierna a los pueblos. Cada cual es responsable de su decisión aunque pueda ser manipulado provocando emociones, machacado por el marketing y mil formas más de desviar el proceso de racionalización de la realidad. Entiendo que la gente adulta ha decidido, en su mayoría, apostar por una forma de resolver la crisis, si ello es posible…

Es posible que se empiece a resolver esta crisis, pero en la línea que desean los que la provocaron. Hace unos años se dedicaron a calentar la economía, a facilitar créditos a diestro y siniestro, a troche y moche, creando una etapa de bonanza económica, de trabajo y bienestar que no era más que una trampa saducea… A mi parecer su verdadero objetivo es adueñarse de lo público, de todo aquello que se ha ido haciendo y construyendo con el dinero del contribuyente, que no es poco.

Con la bonaza económica se estableció un río de ingresos para los Estados, para las Haciendas Públicas, que llevó a los gobiernos a invertir, a expandirse, y con ello a crear y consolidar gastos fijos, bien en personal, en plantillas, o en servicios y en infraestructuras. Se hicieron autovías en miles de kilómetros, AVE y vías férreas, aeropuertos, puertos, hospitales, universidades, escuelas, ayuda a los ancianos en dependencia, facilitación de las jubilaciones y un amplio etc… incluso se crearon y potenciaron privilegios a determinadas clases, entre ella a la clase política y al clientelismo que se fue desarrollando en ella.

No es menos cierto que la corrupción campó a sus anchas… ¿Quién iba reparar en ello cuando el dinero rezumaba de las arcas? Comprar políticos se convirtió en el deporte nacional de muchos inversores y “falsos” empresarios sin escrúpulos. La imagen del político se fue al garete, desacreditando indirectamente al propio sistema democrático. Conclusión a la que nos llevaron: El político no es de fiar.

En las múltiples muestras que se fueron dando se observa la privatización del tejido empresarial de los Estados. Comunicaciones, eléctricas, energías, banca, transportes, etc. fueron pasando del Estado al mundo privado y con ello se fue sembrando la idea de que el mercado libres es mucho mejor para gestionar que la administración pública, pero también se sembró la sospecha, cuando no la confirmación, de que muchas de estas empresas fueron a parar a manos de amigos del político de turno.

El hecho es que se ha dado un tremendo, cuando no terrible, proceso en el que hemos, o estamos cayendo, en las garras de los especuladores que se esconden en la globalización. Se han presentado varias fases, bajo mi criterio, a saber:

Fase 1.- Provocación de la crisis al amparo del libre mercado y la especulación financiera. Hipotecas surprime y demás… En España ha significado el robo más flagrante habido jamás sobre el pobre hipotecado, que debe abonar la totalidad de la hipoteca, aunque el precio de la vivienda se vaya al garete. Si no puede pagarla, la vivienda pasa al poder de la banca, pero además debe pagar la diferencia con el precio real restado del valor hipotecario… “GANA LA BANCA… HAGAN JUEGO SEÑORES… “

Fase 2.- Crisis financiera consecuente. Riesgo controlado de que los Estados nacionalizaran la banca en contra de los principios neoliberales. Apoyo en los grandes capitales y el poder económico para doblegar a los gobiernos y evitarlo.

Fase 3.- Provocar la ayuda de los gobiernos para evitar la quiebra bancaria sin perder el poder de gestión y la independencia de lo privado (Nacionalizar las pérdidas).

Fase 4.- Atrapar a los gobiernos, despojados ya de su capacidad de respuestas económica, en la deuda pública…

Fase 5.- Provocar paro hasta conseguir que los salarios se devalúen a niveles de máxima rentabilidad para el inversor capitalista, dejando discurrir, en el tobogán, la deuda pública.

Fase 6.- Hacer caer a los gobiernos no afines, o bien se someten a los designios del poder financiero. Colocar en su puesto a partidos que defiendan la misma filosofía de mercado que los provocadores de la crisis, o sea, los de ellos, mediante el uso sistemático de los medios de comunicación para orientar la opinión pública y el voto.

Fase 7.- Seguir dejando caer a la economía de los estados hasta hacer imposible su financiación si no es con la venta de los bienes del propio Estado.

Fase 8.- Una vez arruinados y endeudados los Estados, solo queda provocar y obligar la venta de los bienes estatales, como son autovías, ferrocarriles, hospitales, escuelas, etc… para poder pagar esas deudas inmensas. Miedo me da pensarlo, y más exponerlo, por aquello de la profecía autocumplidora…

Fase 9.- Compra a excelente precio de los bienes estatales que se fueron creando con el esfuerzo de toda la comunidad, dejando al Estado como mero gestor de los impuesto para gastarlos en los bienes o servicios que producen las grandes empresas.

Fase 10.- Nuevo orden mundial, donde el libre mercado de la ideología neoliberal, campará a sus anchas como dueño de todos los bienes y servicios que consume la ciudadanía, quedando los gobiernos como meros títeres al amparo de los intereses de la empresa.

Conseguido este nuevo orden, donde el mercado decide, cualquier sujeto no útil podrá quedar marginado y solo vivirán, de forma decente, aquellos que sean válidos al sistema y se sometan a sus reglas… La tecnología proporcionará las armas y métodos para establecer sistemas de control capaces de orientar y dirigir a una sociedad mediocre donde el idealismo es marginal y testimonial. Ya tendremos, pues, un sistema democrático para elegir a quien ha de servir al señor de los dineros, que a su vez se ha de someter previamente al visto bueno del poder entre bastidores que ejercerán los medios económicos y sus agentes.

De aquí a la fantasía de Steven Spielberg solo nos quedaría un paso. Ya tenemos microchips en los animales y están demostrando que es bueno para su control, al igual que se hace en la fase investigadora de cualquier medicamento antes de aplicarlo a los seres humanos. También tenemos tecnología avanzada que podrá controlar al ser humano mediante el uso de telefonía de alta definición, GPS, etc. (véase hacia donde va la tecnología punta).

Dado que el dinero y la gente que lo maneja andan escasos de ética y son de flaca moral, cabe pensar que si no somos capaces de tomar conciencia de hacia donde nos llevan, acabemos cayendo en sus redes, mientras un amplio sector de la sociedad andará marginado, sometido al hambre y las privaciones (ya estamos en ello), otro nadará en la abundancia sostenidos en el poder por la tecnología y sus secuaces.

Pero no solo cabe decir: “A sus pies señores neoliberales, hagan de mí lo que estimen mejor para la sociedad según sus creencias”, sino rebelarse contra esa opción de fuga hacia delante, de loca carrera hacia el precipicio, buscando la esencia del ser humano y usando la tecnología como un medio de desarrollo personal y no de dominio e imposición.

Me quedaré con esta reflexión hasta el próximo lunes…

19 comentarios:

María dijo...

¿Y hacia dónde nos lleva todo esto?
Por que puede que los árboles no nos estén dejando ver el bosque.
¿Somos de esta era o nos apalancamos?
En fin, buen finde Antonio.

mariajesusparadela dijo...

Supongo que hace ya algún tiempo que sabemos que quien manda son los mercados.
La democracia es un barniz (que no importa demasiado, no hay más que ver a Gracia e Italia).

El Joven llamado Cuervo dijo...

Rebelarse, porque quieren los estados, y después a sus gentes y al fin sus almas. Pero no, nadie está obligado. Vamos por Foucault.

RGAlmazán dijo...

Me temo lo peor, y lo peor es que puedes llevar razón. Sólo una activa participación de los ciudadanos en una protesta global puede parar esto. Malos tiempos los que vivimos y si no reaccionamos peor pueden ser los que vengan.

Salud y República

carmen jiménez dijo...

Mi querido Antonio. Es un lujo contar con tu pensamiento. Un lujo leer tu análisis y casi podría decirse la profecía que se arranca de tu reflexión. Una profecía con la que comunlgan, comulgamos unos cuantos ya, y sólo espero que algun día no muy lejano, seamos muchos los capaces de plantar cara a este neoliberalismo que se nos viene encima. José Saramago decía que la única alternativa que tenemos para vencer al neoliberalismo es la "CONCIENCIA". La conciencia de saber que todo ocurrirá tal cual y habrá una parte del mundo que seguirá matándose los unos a los otros, librándonos así de tener que matarlos nosotros. Nosotros estaremos muy ocupados siendo esclavos, y ellos, ellos seguirán campando a sus anchas. ¿Vamos a consentirlo? Con tu permiso comparto mi comentario y tu artículo, aunque lamentablemente dejamos poco tiempo para lo importante. Un gran abrazo profesor.

Antonio dijo...

De vuelta del I Encuentro de Poetas Andaluces de Ahora, en Córdoba, celebrado este fin de semana, paso por mi blog, corrijo algunas erratas y leo vuestros siempre interesantes comentarios, que agradezco por la aportación que hacen a mis reflexiones.

Antonio dijo...

María, estoy de acuerdo contigo en que los árboles no nos dejan ver el bosque. Es más, creo que hay muchos intereses en hacernos fijar solo en los árboles, para perder la perspectiva holística, que es la que nos clarifica el objetivo y rumbo en todo el sistema social en este mundo globalizado como un sistema abierto. Es imprescindible un cambio importante del sistema pero nos asustan esos cambios y volvemos a más de lo mismo, a la fuga hacía adelante.
Un abrazo

Antonio dijo...

Tal vez, María Jesús, la traición a la ideología y la falta de ética política, al amparo de la compra y venta del poder, nos ha desvirtuado la propia esencia de la democracia y vivimos en una engañifa, donde solo cabe reivindicar una democracia real en la que el político esté al servicio del colectivo y no de unos grupos de poder, aunque siempre fuera así…

Antonio dijo...

Joven Cuervo, supongo que te refieres a Michel Foucault, al teórico social y no a León, el del péndulo. En ese caso creo que compartimos ideas, ayunque el simbolismo del péndulo también tendría su lectura, pues si oscila sin represión, sin condicionantes y acción externa, muestra una verdad incuestionable, como es la rotación terrestre. Tal vez, si a nosotros nos dejan en libertad podríamos encontrar la verdad de la vida y la esencia del ser humano…

Antonio dijo...

Sí, Rafa, yo también me temo lo peor, hasta caer al precipicio que nos espera al final de esta carrera alocada. Solo quedarán los últimos que lleguen, que son los que suelen empujar a los demás, ellos… ¿Responde a un plan determinado arrojarnos al precipicio y quedarse con todo aquello que les intereses a los que empujan?
Saludos

Antonio dijo...

Carmen, gracias por tu comentario. Me satisface coincidir contigo en gran medida. Saramago era un gran escrito y un gran librepensador. Comparto la idea de que lo que mueve al mundo es la conciencia social y que se ha de trabajar sobre ella para dirigirlo. Los poderes ocultos lo saben muy bien y andan en ello, desconcienciándonos o creando conciencias que les sean afines a sus propósitos… El mundo no cambia si no cambias las personas… Ese es el gran trabajo de la intelectualidad en oposición a los tecnócratas…
Un afectuoso abrazo

Josep dijo...

Antonio, me gusta el comentario de MARIA. Por que puede que los árboles no nos estén dejando ver el bosque.
Yo creo que puede ser verdad. Pero ves...al no entender, o el no saber quien hay detrás de todo...que ignorancia la mia. Lo único que se ver es que llevamos demasiado tiempo dándonos cuenta que los árboles no nos dejan ver el bosque y nos quedamos tan tranquilos.
Un abrazo.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Terrorífico, pero cierto.
Llevo bastante tiempo diciendo a quienes me rodean que da igual quien mande, que el mundo (así, el mundo a nivel global) lo dirigen unos pocos y esos son los que deciden. Ahora, han decidido apretar el cuello de Occidente y apostar por otras economías en auge.
Como no paralicemos esto, la involución está servida.
Un beso, querido Antonio.

Myriam dijo...

Pso a dejarte un abrazo, peromme abstengo de comentar lo políco.

Deseo, eso si, que España encunetre el camino y que tods Europa redefina valores y cree ideas nuevas que sienten las bases para un futuro mejor.

Antonio dijo...

Josep. Como habrás visto a mí también me gusto y además creo que anda cargada de razón.
Un abrazo

Antonio dijo...

Isabel, creo que hay ya un nuevo orden definido y que va por esta vía. La cuestión es saber si se impondrá o no. En ese orden son las empresas y el gran capital, que domina las finanzas, los que dominarán el mundo sin distinción de fronteras. Podrá caer un país para levantarse otro, pero en todo caso el dinero siempre fluirá a las arcas de los poderes ocultos de la clase dominante.

Besos

Antonio dijo...

Isabel, creo que hay ya un nuevo orden definido y que va por esta vía. La cuestión es saber si se impondrá o no. En ese orden son las empresas y el gran capital, que domina las finanzas, los que dominarán el mundo sin distinción de fronteras. Podrá caer un país para levantarse otro, pero en todo caso el dinero siempre fluirá a las arcas de los poderes ocultos de la clase dominante.

Besos

Antonio dijo...

Myriam, gracias por tu visita y el abrazo que transporta. Ojalá que tus deseos sobre este país se hagan realidad.
Un abrazo

artadi dijo...

interesantes reflexiones.
lo peo de todo es que son muy ciertas.
un saludo.