lunes, 3 de octubre de 2011

V Encuentro de poetas en la red y viaje por Castilla


Portada y contraportada de la antología

A propósito de encuentro, quiero agradeceros, a todos y todas, las más de 50.000 visitas que habéis hecho a este humilde blog en los últimos dos años, además de las entradas por facebook. Gracias por el interés que mostráis en él y por honrarme con vuestra visita y comentarios. Pero vayamos al tema, pues quiero compartir con vosotros mi último encuentro poético y el viaje…

En el recital

El pasado fin de semana, 24 de septiembre, hemos celebrado en Sigüenza un importante encuentro de poetas en la red, es el 5º, y se ha editado por primera vez una antología con los poemas presentados por cada uno de los participantes. Yo, aprovechando la circunstancia, me he dado un “voltio” por otros lugares para disfrutar de una turné turística por la zona acompañado, lógicamente, de Loli. Pero vayamos por partes.

Catedral de Sigüenza

El encuentro, después del celebrado en Granada hace 6 meses, ha sido todo un éxito, no solo por los poemas que se han aportado y editado en la antología, sino por el propio concepto de encuentro, aunque, tal vez, deberíamos hablar de reencuentro, puesto que no es la primera vez que se lleva a efecto esta especie de hermanamiento.

Sigüenza es un lugar singular. En él te sientes identificado con la historia, entras en el debate de los conflicto que generaron esta España que nos cobija y, como andaluz, observas la fuerza de la Castilla que conquistó Granada. No entro, pues, en la cultura adusta y guerrera castellana que aniquiló a la hedonista nazarí y de la que quedó el gran testigo y sacrificado doncel, Martín Vázquez de Arce, que dejó su vida en la vega granadina a los 25 años, cuando corría 1486, en la acción de la Acequia Gorda. El doncel no deja de ser una excepción, junto a Jorge Manrique y otros pocos, con el libro entre las manos, pues la guerra y la pluma son difícilmente conciliables, antes, ahora y siempre…


Sigüenza. Plaza Mayor

Para un sujeto del sur, Sigüenza no es un buen lugar para vivir, pero sí para visitar y maravillarse de su pasado esplendor, de su majestuosidad y monumentalidad. Hay dos elementos básicos que denotan la cultura castellana y cristiana; por un lado está el castillo, una fortaleza inexpugnable que habla de su poderío militar (donde se ubica el parador de turismo), ya se sabe, una organización férrea, como la militar, acaba sumando esfuerzos impresionantes bajo la sumisión de sus miembros y expandiendo el poder de sus gestores. Y por otro encontramos la magnificencia de su catedral. La otra gran organización, en este caso religiosa, que sostuvo, para lo bueno y para lo malo, a esta cultura nuestra que nos lleva hoy día a ser tan críticos con ella, donde el poder se antepone al humanismo.

Decía que no es buen sitio para vivir un andaluz acostumbrado a la brisa del mar, a la atemperada meteorología y al dulzor de su cálido invierno. El clima continental nos resulta bastante enclaustrante, en sus crudos inviernos, a los expansivos sujetos sureños. No veo, pues, a Sigüenza como una ciudad para vivir, pero sí para visitar y disfrutar de su singularidad y de su estación estival… por favor no se me ofendan los seguntinos, pues cada lugar tiene sus pros y sus contras…

Pero volvamos a la causa de esta entrada. Bajo mi opinión, el encuentro fue todo un éxito pues ya se encargó Ana de su organización y de que todos nos sintiéramos como en casa. Gastronómicamente buena cena en la Taberna Seguntina el viernes; emotivo recital el sábado, con lectura de dos poemas por parte de cada participante, con su variabilidad, su temática diversa y la singularidad de cada cual, que nos abrió el campo de la poesía, de la que yo, humildemente, me siento un alumno interesado, y la cena del propio sábado con algunos problemillas por la poca calidad y vista de los gestores del Asador de Sigüenza, que mostraron su ineficacia en el saber y entender de marketing y clientes. Pero en resumen, nos encontramos una espléndida ciudad que nos otorgó un magnífico marco para el encuentro.




Sigüenza. Plaza Mayor y Catedral

Volver a encontrarnos con amistades fraguadas en el encuentro de Granada, descubrir otras y conocer en persona a amigas del mundo bloguero, como es el caso de mi estimada Cristina Gracia Barreto, ha sido un verdadero placer. Es esa magia de Internet, que te conecta con gente con la que compartes motivaciones y al final te facilita el encuentro con la faena ya hecha, la criba y selección de amistad está fraguada… ello te da garantía de cierta afinidad.

Ya estamos trabajando para el próximo encuentro en Bilbao, de la mano de Santiago Liberal, que hace honor a su apellido liberando toda la energía necesaria para la organización del evento siguiente.

Pero como el mundo es poesía, también os quiero contar los efectos colaterales del viaje. Aprovechando tan importante motivo adornamos el viaje con otros desplazamientos, de los que nos gusta hacer, por este impresionante país que tenemos a bien disfrutar y, a veces, padecer, como es España.

Valdepeñas

Para no cansarnos mucho en el viaje, pues la edad y las limitaciones propias se han de considerar, hicimos noche en Valdepeñas, hotel Veracruz, un **** que a través de Booking.com, con quien solemos trabajar en las reservas vía Internet, nos salió con una excelente relación calidad precio. Valdepeñas, al que habíamos visitado de pasada y visto algunas bodegas y museos, nos sorprendió en esta ocasión con su iglesia mayor, la plaza aneja y sus bien cuidadas calles del casco antiguo. No se queda a la zaga la Venta del Comendador (no el de Fuenteovejuna), recomendada y recomendable, donde por 9 euros nos atizamos 6 copas de buen vino y doce buenas tapas (entre los dos, claro está); bonito lugar bien ambientado.

Ayllón

El domingo, terminado el encuentro poético, tras desayunar con Juan Pan y Carmen, nos dirigimos a Carrión de los Condes, en Palencia, donde nos esperaban nuestros amigos Pablo y Marisa. En ruta paramos a tomar café en Ayllón (Segovia), de donde es mi amiga y compañera Petri, para hacer alguna foto y darle un poco de envidia. Bonito lugar... valió la pena la parada. Después, Aranda de Duero fue un buen sitito para comer… a resaltar un exquisito foie de pato sobre lecho de cebolla caramelizada, presentado en tosta, que era una verdadera delicatessen… son de aquellos productos que solo la calidad justifica su exigüidad.

Carrión. Pantocrator

Llegada a Carrión de los Condes, pequeña siesta reparadora, que ya no tiene uno 30 años, y a saludar y departir con los amigos, además de Pablo y Marisa, Ana, Carmina, Celes, Ricardo, etc… Unas copas y una buena sopa castellana en la cervecería “J.M.” de Belén, de esas que ella sabe, a la que le mando un abrazo con mi agradecimiento por sus detalles, y después… a retirarse.

Orbaneja. El beso de los camellos y vista del pueblo

Al día siguiente visitamos Orbaneja del castillo, en la provincia de Burgos. Singular y preciosa villa que ofrece espléndidas vistas de sus caprichosas figuras en un entorno kárstico modelado por el alto Ebro y sus manantiales, como la Cueva del agua, con techos modulados por el agua que creó caprichosas oquedades, en ausencia de las fálicas estalactitas, semejando otros órganos reproductores complementarios a ellas (ver foto). De esta cueva mana abundantemente agua, que atraviesa el pueblo y huye en cascada hacia el cauce del Ebro… Sólidas casas de piedra, bien cuidadas calles y espléndidas panorámicas. Un excelente lugar para tomar una cerveza en plan bucólico, antes del buen cocido montañés.

Cueva del Agua. Esta oquedad está en el techo, puede que nuestra madre naturaleza se haya subido la falda... Al lado, por si acaso, la cascada. (Orbaneja)

Dejamos otro día para visitar la villa romana de La Olmeda y Saldaña. Aunque ya conocíamos ambos lugares, los cambios habidos nos permitieron encontrarnos con bastantes novedades, sobre todo en la primera. De La Olmeda hay que resaltar, singularmente, sus mosaicos romanos, su magnitud como villa residencial de los patricios o señores romanos dueños del entorno y el importante yacimiento que presenta para conocer la vida en la zona durante los últimos tiempos del imperio romano.

La Olmeda. Mosaico con motivo de caza

Saldaña es una villa que me atrapa con su monumental Plaza Vieja, la Casa Torcida, convertida en bar restaurante en la actualidad, el Bodegón, sus gitanillas, cargadas de colorido primaveral en su otoñal resistencia, colgando de los balcones, su mercadillo de martes y el complemento museístico de La Olmeda en su Iglesia de San Pedro. Una cerveza en la plaza, al amparo de los soportales, acompañada de una buena tapa, crea el entorno perfecto para sentirse de maravilla.

Saldaña

He dejado Carrión de los Condes para el final, pues es donde pernoctamos, en casa de nuestros amigos Marisa y Pablo. Habría mucho que hablar de esta villa de gran solera histórica y núcleo importante en el Camino de Santiago y, ya se sabe, el románico palentino tiene su máxima expresión en esta zona del camino, empezando por la joya de San Martín de Frómista. Pero en Carrión os vais a encontrar con un espléndido monasterio de San Zoila, convertido hoy en hotel, que muestra distintos estilos o influencias arquitectónicas a lo largo de su existencia, desde el románico de su fachada occidental al barroco más esplendoroso de su fachada norte, incluso, el plateresco de su claustro es una joya.

Carrión. Fachada de San Zoilo.

No podemos olvidar el monasterio de las Clarisas, que como bien se sabe son las monjas que mejor manejan los huevos (entiéndaseme y no vayamos a pollillas, como dicen los granadinos), al menos en sus claras, con espléndida repostería. Es costumbre llevar huevos a estas monjas antes de casarse para garantizar un matrimonio feliz, lo que te llevaría a decir que eres feliz por los huevos… Dejemos las sutilezas picaronas y vayamos al tema… Tienen también un buen museo.

Maravilla veréis en los restos de la iglesia de Santiago, del siglo XII, quemada en tiempos de la invasión francesa, con su Pantocrator de la fachada de exquisita y magistral realización, que se rodea del Tetramorfos, los emblemas de los cuatro evangelistas, a la par que se puede observar en su pórtico la representación escultórica de distintos oficios de su tiempo. Santa María del Camino, iglesias de Belén, San Julián, San Andrés, etc. dejan de manifiesto el papel de la religión y el peregrinar por estas tierras camino de Santiago. El propio río Carrión, su puente del siglo XVI, sobre otro del XI, la plaza del Ayuntamiento, y el refrescante Plantío, arbolado al margen izquierdo del río, son también dignos de tener en cuenta.

Carrión. Plaza del Ayuntamiento

No dejaré de nombrar la casa de los Lomana, donde se crió mi amigo Pablo, y de la que conocí su patio porticado y el pozo brocado en el centro. Por cierto, por allí pasaba, de cuando en cuando, la famosa Carmen Lomana en su infancia, prima, aunque muy distinta, de Pablo que es carente del más mínimo histrionismo.

Bueno, como he sido un poco tostón y nunca sabe uno hasta donde llega la paciencia de cada cual, os dejo enlaces o hipervínculos en cada lugar para que podáis conocer más en profundidad la localidad en cuestión y si os apetece ver las fotos podéis visitar mi album picasa cliqueando aquí.

Adiós, Carrión...

12 comentarios:

emejota dijo...

Chiquillo es que no paramos, y una servidora por Alemania,pelando castañas, dándole a la birra y asistiendo a diversos conciertos de música clásica puesto que estos días se está celebrando la temporada de "cello" en Kronberg, el pueblecito donde vive mi gente.
Os habeis marcado un viaje estupendo. Besso.

Antonio dijo...

Emejota, a mí me encanta viajar. Un beso y disfruta de tu estancia en Alemania

JUAN dijo...

¡Qué lugares tan bonitos nos muestras, Antonio! ¡Uf! Hay tanto que ver en nuestra querida España...
Nosotros finalmente regresamos directamente al sur, Carmen estaba cansada.
Fue un placer estar contigo y Lola. Tal vez hasta nos hicimos pesados al acapararos y no dejaros un momento de libertad. Prometo ser bueno y comprensivo la próxima vez.
Gracias por todo, amigo. Un abrazo

mariajesusparadela dijo...

Qué viaje mas completo.

Antonio dijo...

Juan, fue un placer compartir con vosotros esos dos días.
Un abrazo para los dos

Antonio dijo...

María Jesús, fueron pocos días pero bien aprovechados.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

cuando he terminado de leer, quería más... es el ángel del buen narrador.
Un besote

Antonio dijo...

Gracias, Mª Ángeles, tú si que eres un ángel, como tu propio nombre indica...
Besos

Maripaz Brugos dijo...

Antonio, que cerquita hemos estado!! has hecho un reportaje estupendo de tu visita por la zona. Tienes razón en lo de que uno del sur, no se acostumbra facilmente a vivir los crudos inviernos castellanos.
Me ha gustado mucho lo de vuestro encuentro poético.
Me voy a Picasa a ver las fotos...

Antonio dijo...

Gracias Mari Paz, a ver si la próxima vez nos podemos encontrar y conocernos personalmente.
Un beso

Belkis dijo...

Gracias Antonio por esta magnífica reseña turístico-histórica de lo que fue el viaje a tan maravilloso enccuentro. Me alegro que lo hayan disfrutando tanto. Un beso

Antonio dijo...

Querida Belkis, juntar el placer de un buen encuentro poético y la expectación de la belleza natural es un verdadero placer...
Besos