martes, 8 de septiembre de 2009

¿Somos ciclotímicos?




¿Somos ciclotímicos? Entendiendo por tal la variabilidad del estado de ánimo que oscila de un lado a otro, de la euforia a la tristeza, en ciclos o momentos de mayor o menor duración. Nuestro ánimo es variable en función de múltiples causas, estímulos y vivencias que vamos computando en nuestro coco y que nos llevan a la génesis de las emociones, que son la madre de nuestro estado anímico.

Permitidme un símil informático y de computación o procesamiento de datos. Todo ello depende del “hardware”, que sería nuestra estructura física, sobre todo cerebral, producto del aporte y calidad genético que sustenta, entre otros, nuestro nivel de inteligencia y los procesos metabólicos, fisiológicos y los sentidos de la percepción por los que nos entra la información mediante los estímulos sensoriales; y del “software”, que viene a integrar los programas de computación y procesamiento de datos que se nos han ido instalando a lo largo del proceso de educación y maduración.

Por tanto, el “hardware” está relacionado con nuestra estructura física y el “software” con nuestra personalidad y características psicológicas. La cuestión está en que el “hardware” es relativamente azaroso al estar condicionado por la suerte, puesto que un espermatozoide determinado es el que llega antes a fecundar el óvulo, mientras que los demás se quedan a dos velas y tirados en la puerta. Si bien esa carrera está para seleccionar al mejor, no es siempre así y puede ser cualquiera de ellos el ganador. Eso sin contar el estado del sujeto emisor (padre en potencia) en el momento de su producción y la calidad del producto que eyacula. Sin embargo, los esquemas educacionales o “software” sí son previsibles y se van instalando progresivamente en el sujeto desde su más tierna infancia, en función de la cultura imperante en esa sociedad. Las técnicas de razonamiento, la capacidad de observación, los sistemas de afrontamiento, la calidad de las inferencias y el discernimiento, el conocimiento y entendimiento de las ideas y de las materias que conforman la ciencia y el saber humano, etc. dan al sujeto el soporte para desarrollar el proceso de computación con mayor o menor garantía de éxito.

El aprendizaje vicario y modelado tiene una especial importancia en el establecimiento de conductas. Los niños suelen aprender de los mayores y estos transmiten, mediante el proceso de socialización, mucha información sobre los comportamientos socialmente aceptables y cuales son reprobables. Pero también generan angustia e inseguridad haciendo que nos preguntemos continuamente si es adecuada o no la respuesta que emitimos. ¿Está bien o no está bien? ¿He fallado o no he fallado? ¿Sirvo o no sirvo? ¿Me aceptan o no me aceptan? Por un lado: ¡Dios, qué éxito! Soy cojonudo… por otro: ¡Vaya por Dios! No valgo para nada…nada me sale bien…Si a ello le sumamos el sentimiento de culpa que se nos instaura desde pequeños cuando fallamos, tenemos servido el cultivo de la variabilidad de nuestro estado de ánimo.

Pues bien, entendemos que el funcionamiento de un “software” tiene una orientación lineal, causa efecto, podemos decir que es unicausal, mientras que el sistema de computación humano es más complejo, sistémico, diríamos que es pluricausal. La pluricausalidad es de difícil computación y suele generar inseguridad, dando una serie de alternativas de solución que nos obliga a elegir la más adecuada, dejando las otras fuera. Eso nos lleva a establecer que nadie puede garantizar que el resultado de la computación es el más adecuado y veraz, sobre todo porque entran en juego las emociones, con su poder desestabilizador, apartándonos, o complicando, el razonamiento lógico, además de la inseguridad sobre si valoramos adecuadamente todas y cada una de las causas y estímulos que se nos presentaron. Por tanto, crea la duda y, la duda, que es la madre del conocimiento, también lo es de nuestras emociones y, por ende, del estado de ánimo.

Por tanto, en una duda permanente y oscilante entre la satisfacción por el acierto y el desencanto por el error, solo cabe que nuestro estado de ánimo le acompañe en el trayecto. Así pues, queridos amigos y amigas, estamos condenados a ser ciclotímicos en mayor o menor medida en tanto que estemos más o menos satisfechos con nosotros mismos y con nuestro entorno. Al menos eso pienso yo…

Ando yo estos días con un estado de ánimo bajo, tendré que ver las causas y buscar soluciones… Puede que el "hardware" esté deteriorándose con la edad y el uso e, incluso, que el "software" no haya actualizado los programas; que tenga un virus, un gusano o similar, que no permita su normal y adecuado funcionamiento.

25 comentarios:

JUAN dijo...

Me ha encantado leerte, Antonio, he aprendido ( siempre aprendo algo nuevo de ti, gracias a la facilidad y amena explicación que das a tan complejos temas)que somos como la estructura de una vivienda,con elementos sólidos, comunes y fijos, a la que cada cual añade diversos complementos que hacen más o menos acogedora y lujosa para vivir.
El mobiliario con que adornemos la vivienda dará más o menos comodidad y valor añadido al conjunto. Así mismo, el conocimiento y las condiciones de vida, la experiencia vivida... todo ello enriquecerá de manera diferente a las personas aunque tengan un origen común. Se entiende así que dos hermanso, habiendo nacido con los mismo genes y oportunidades acaben viviendo de forma diferente según el "mobiliario" adquirido a lo largo de su andadura.

¿Dices que estás con el ánimo bajo?
¿Y qué esperabas después de pasártelo tan bien en vacaciones?
¡Pssss! No hagas caso a eso, amigo.
Un abrazo.

marian dijo...

Hola Antonio, interesante el tema que planteas. Yo creo que, y si he entendido bien el artículo, ser ciclo tómico implica un caracter oscilante en función de si lo haces las cosas bien o mal, o lo que es peor aún, SI CREES que lo haces bien o lo haces mal. Lo cual nos sitúa en un continuo juego de jueces de nosotros mismos, y un continuo estado de alerta para detectar "fallos".
Pienso que nuestro estado de ánimo es extraño, muchas veces nos resulta incluso ajeno a nosotros mismos, pues nos vemos sumidos en la alegria y no sabemos bien porqué! o al contrario en la tristeza y no recordamos la pena.
No obstante creo que esto se debe a una falta de autoconocimiento y que no a todos pasa, quiero decir que hay gente que se conoce muy bien. A pesar de todo siempre hay algo más que escapa a nuestra razón y autoconocimiento, cuyo analisis requiera una fuerza tan desproporcionada, que estoy segura que salvo casos clinicos, no compensa entenderlo, y me refiero al subconsciente.
Por otro lado, siempre nos exigimos estar contentos, ser felices, y las emociones como la tristeza son necesarias para el crecimiento personal; no creo que haya que luchar contra ellas, sino gestionarlas de manera adecuada, y eso es lo complicado del asusnto.
Bueno Antonio, espero que ya estes un poco mejor de ánimos.
Un saludo
Marian

Sílice dijo...

Siempre expones temas tan interesantes, que me encantaría estar en la "bodeguilla" contigo y todos los amigos que por aquí navegan,para comentar, pero, como por ahora no puede ser, me contento con decir aquello tan cierto: "Yo soy yo y mis circunstancias..." y eso es real.
Intenta animarte, el desánimo sólo lleva, igual que los enfados, a tener más "trabajo" para volverte a animar/desenfadar... Y sigue escribiendo, eso siempre va bien.
Recibir el afecto de los amigos también va bien. Por lo tanto, ahí va el mío con un abrazo.
Inma

Antonio dijo...

Gracias por tu comentario, amigo Juan. Efectivamente, la genética proporciona la estructura y el ambiente la va adornando, con todo lo que tú planteas, para determinar una personalidad singular, irrepetible y diferenciada, incluso en el caso de hermanos gemelos, monocigóticos. El hecho es que el software lo vamos creando con el aprendizaje, día a día, y este es específico de cada cual, pues las propias experiencias van encadenándolo, trabándolo, argolla a argolla, hasta formar un estado de conocimiento y personalidad dinámico único, ya que el aprendizaje no concluye hasta la muerte.
Sobre el análisis de mi estado de ánimo introduje una observación final en el escrito, que no habrás leído aún, siguiendo el símil informático… es una de mis tonterías interpretativas, pero que merece una reflexión más amplia. Hace bastante tiempo que mi amigo Pablo y yo discutimos sobre este símil y puede que desarrolle un tema especial sobre la evolución del software.
Un abrazo

Antonio dijo...

Gracias Marian, siempre es un placer contar con tu aportación. Hablamos de ciclotímico – ciclotimia – entendiéndose que –timia es un sufijo procedente del gr. thymós, aliento, alma. Denota relación con la inteligencia o el espíritu, por tanto con el estado de ánimo, capacidad de afrontamiento y, consecuentemente, humor personal. Desde un punto de vista psicopatológico la ciclotimia es un trastorno bipolar relacionado con la psicosis maniaco-depresiva, pero yo no he querido llegar a esa definición, sino a las manifestaciones básicas y simples de unas mínimas variaciones del estado anímico del ciudadano normal…
Ciertamente, como tú bien dices, muchas veces es extraño, dada la complejidad de su génesis, que surge desde nuestro interior sin comprender muy bien cuales son las verdaderas causas de ese estado. El autoconocimiento es una forma de comprender las causas y motivos que lo generan. Otros aspectos, como el “locus de control” interno o externo, la autoestima, el autoconcepto, etc. establecen diversas formas de involucrarse en ese estado anímico.
En todo caso el papel del subconsciente, como tú refieres, es relevante en tanto que, de forma independiente y subliminal, influye en nuestra situación anímica mediante valoraciones que no controlamos conscientemente, que se nos escapan, lo cual justifica la angustia que acompaña a los estados depresivos… Complejo el asunto, no seguiré por aquí, pues necesitaríamos sentarnos, como bien dice mi amiga Inma, y debatir ampliamente sobre ello o escribir páginas enteras para definir con precisión los detalles e, incluso, las especulaciones, que pudiéramos hacer.
Un abrazo, mi amiga.

Antonio dijo...

Hola Inma. No es mala idea eso de un encuentro en la bodeguilla con los amigos y amigas blogueros para conocernos personalmente y debatir sobre temas de interés. ¿Cómo se podría organizar eso y cuánta gente estaría interesada en acudir?
Acepto humildemente eso de “yo soy yo y mis circunstancias”, aportación del insigne Ortega y Gasset que en el acerbo popular se traduce por “Cada cual es cada cual”, pero las circunstancias, a veces, no son agradables y piensas en que podrías crear otras más agradables y no sabes como hacerlo, pues no dependen totalmente de ti.
Un abrazo y gracias por comentar pues vuestros amplios comentarios son los que dan un mejor contenido a este blog.

Abuela Ciber dijo...

.....estamos condenados a ser ciclotímicos en mayor o menor medida en tanto que estemos más o menos satisfechos con nosotros mismos y con nuestro entorno. Al menos eso pienso yo…........

Me pareció muy acertado esto que mencionastes.
Y creo que somos ciclotímicos desde siempre, bebés, niños, adolsecentes, jovenes y adultos.

Luego aprendemos a amarnos y amar, se nos abren puertas mostrandonos colores y sonidos que acompañan nuestro transitar, permitiendonos acomodarnos a la vida y a nuestros sentires convirtiendonos en seres felices.

Tienes una buena etapa por delante, como mujer la pasamos diferente.

Espero logres centrarte y la paz y serenidad abarque tus días.

Saludos

ISABEL MIRALLES dijo...

Me gusta leerte, Antonio, porque siempre aprendo algo nuevo. Los hombres al igual que la naturaleza, nos movemos por ciclos. Todo lo que hay en nuestro entorno nos atañe. Hay quien se siente feliz y pletórico en otoño y a otros (yo misma)... el otoño me deprime.

Besos.

Antonio dijo...

Querida Abu, gracias por tu aportación. Toda acción conlleva un efecto de reacción. Es decir, oscila y esta oscilación me recuerda al péndulo. El péndulo es uno de los efectos que mueve nuestra existencia…
Un saludo

Antonio dijo...

Querida Isabel, somos sistemas abiertos expuestos a un entorno del que bebemos y nos nutrimos y eso es tremendamente complejo de analizar. En la teoría sistémica se dice que cuando introducimos un elemento nuevo, o una variación en cualquiera de los existentes, podemos asegurar un cambio pero no predecir el final.
A mí también me afecta el otoño, creo que es un acto de solidaridad con la caída de la hoja, aunque evito el proceso de hibernación… Gracias por tu opinión.
Un beso

Peter Pantoja Santiago dijo...

¡Saludos desde Puerto Rico Antonio!

Siempre es grato leerte y aprender de ese caudal genuino de sabiduria y madurez de palabra.

El 8 de enero de 2001 comencé a ser parte como Funcionario del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

El primer año como Asistente del Director de Asuntos de la Juventud, crecí mucho y pue dar mucho en mis funciones.

El 22 de enero de 2002 hasta el 22 de abril de 2009 pase a ser el Facilitador de Asuntos Tecnológicos de la Oficina de Asuntos Personas con Discapacidades.

Y desde el 22 de abril de 2009 paso a ser el Manejador de Casos en Vanguardia Contra el Cáncer.

¿Que cómo han sido algunos de estos años?...

...Pués para ser mas preciso, este pasado fin de semana del "Labor day" en el que ayer Lunes 7 de septiembre de 2009 fue Feriado, fue un fin de semana en el cual mi "software" se fue en baja, y ayer Lunes se fue mas en baja.

Fue un día de esos en el cual no desearias de salir de la cama, simplemente te despiertas y levantas porque no queda más, pero el resto del día te lo pasas como decimos en Puerto Rico "down".

Sinceramente pienso que son muchas las variantes (en mi caso), pues quizás soy una persona que deseo dar el 200% en todo, y no siempre se puede, me ha costado toda una vida (y a mis 32 aún no lo comprendo) aceptarlo.

No siempre se puede, porque cuando tienes vocación de servir, porque sabes que en tu interior esta el espiritu desinterezado de servicio, no puedes llegar a comprender a la perfección el porqué dentro de los Gobiernos, no todos pueden honrar lo que juramentaron ante el cargo.

Recuerdo yo que juramenté a ser Servidor Público, es decir, servir a Populares, Republicanos, Independentistas y No afiliados, péro que mucho cuesta aceptar que no todos lo ven así.

Y Sr.Antonio, tengo que aceptar que ese bajón de "software" fue debido a que en mi mente no hay espacio para hacer la vista larga, no lo hay, no me gustan las injusticias ni mucho menos los atropeyos, me gusta la realidad de hacer, de estar, de servir, y quizás el saber que no todos piensan igual, me desnima un poco.

Y ayer fue uno de esos dias en que me levante "down" y me acosté mas "down" aún, pero hoy, al despertar y llegar a la Oficina, me cnontraba un poco así aún, pero cuando vi llegar a los Pacientes y ver como sus rostros cambian cuando los ayudamos y canalizamos las ayudas, ver esos rostros me hace ver que no importa cuantos golpes se reciban en el camino, la armadura se afecte, pero el guerrero permanece en pié y se que no estoy solo en camino.

Asi que GRACIAS por compartir un poquito de lo que sientes y asi hacernos a nosotros compartir como en familia un pocote de nosotros.

Saludos y aqui continuaremos en pié de cañón.

Peter Pantoja

Circe La Hechicera dijo...

Querido Antonio, siempre expones temas interesantes, y aunque tengas esa merma en tu ánimo, eso no disminuye tu capacidad de expositor, yo aplico mucho ése término de ciclotímico a mis clientes difíciles, para no caer en términos más grotescos, ahora que conozco más del tema, gracias a ti, lo seguiré haciendo con más conciencia (es una broma). Ahora en serio, la genética tiene aportes que creo difícil que se puedan modificar, pero hay conductas y comportamientos, que indudablemente van a estar determinadas por áquellas circunstancias de nuestras viviencias y experiencias, y el nivel de conciencia sobre lo que queremos capitalizar para nuestra personalidad. Pienso que nadie se salva, de los altibajos emocionales, sólo que cada quién según su vivencia y su genética, tendrá diferentes detonantes, aunque sea un esfuerzo inutil controlarlos. También está nuestra ética que nos hace poner en perspectiva nuestras actuaciones. Realmente un tema muy interesante, cariños

Antonio dijo...

Estimado amigo Peter:
Comprendo perfectamente tu estado como el resultado de un balance que lleva al desánimo, aunque sea temporal, por el tiempo necesario para tener conciencia de la realidad y de que las cosas no son como uno quisiera; o sea, hasta que el proceso de racionalización no concluya en el análisis maduro de los hechos no influenciables por nosotros y que son responsabilidad de otro. Creo que la teoría de las expectativas nos da un poco la clave del porqué nos podemos sentir así ante los resultados de un hecho, o un balance, sobre conductas o actos que no responden a los deseado.
Enhorabuena por tu trabajo y sobre todo por sentirte satisfecho con ejercitarlo.
Un saludo

Antonio dijo...

Querida Circe: Es curioso como en el viejo debate dicotómico que montaron los ambientalistas y genetistas, andan intentando demostrar qué factor es el prevalente, el más importante e influyente en el desarrollo del ser humano. Yo sigo pensando que para escribir bien, con calidad, hace falta un buen papel, pero de qué sirve un buen papel si no sabes escribir. Que si el reparto de influencia es del 40% frente al 60%, que si el 70% al 30%, que si es mayor la influencia del ambiente frente a la genética, que si es al revés…
Ciertamente, yo sigo pensando que ambos aspectos son importantes, pero amparándome en la teoría bifactorial de Herzberg, catalogo a la genética como higienizante y al ambiente como motivante. Es decir, necesitamos una mínima calidad genética para que el ambiente pueda ejercitar, de forma exitosa, su influencia y podamos crecer y desarrollar nuestra mente y conocimientos.
Un abrazo y gracias a vosotros por vuestras aportaciones que enriquecen mis exposiciones.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Buenas tardes Antonio... primero pedir disculpas porque en alguna ocasión me has visitado y yo con mis despistes cotidianos, no he venido a verte.
Y ha sido todo un placer estar dando un paseo por esta tu casa. ahora te pondré en mi seguimiento para no volver a perderte de vista.
Y en cuanto a si somos o no ciclotímiscos, quién mejor que tú para saber la salud mental de aquí los presentes.
Un abrazo y repito, un placer

Antonio dijo...

Gracias por tu visita, Mª Ángeles. Yo suelo visitarte en cada post que cuelgas, aunque no te deje siempre mi tarjeta de visita. Me gusta como escribes y eso es lo que me impulsa a visitarte y a ser seguidor de tu blog.
Esta es tu casa y puedes dejar tus comentarios cuando quieras, pues ellos enriquecen mis aportes.
Un abrazo

Abuela Ciber dijo...

Gracias Antonio por tus comentarios, si esta entendido perfectamente lo de empatía , pero verás que es como una torta tu ponesd un tema en el post lo desarrollas y das tu parecer, esperando las contestaciones, por logica cada uno ve """una parte de la torta""" como decíamos en PLN.
Como es lógico tengo que acepar diferenes formas de sentir y...expresión.
Y por supuesto no imponer la mía.
De eso se trata de dialogar.
De ninguna forma me agrada armar como taller y dirigir el tema, no es esa mi idea al editar mi blog.
Ya hay muchos blog con profesionales y terapeutas, yo lo inicie con el deseo de expresarme y caminar por internet conociendo amigos, con quienes dialogar.
Los tegngo en mi entorno, pero esto es diferentes ya que dialogas con personas de diferentes paise, culturas y formaciones históricas.
Las vivencias son riquisimas y para mi es un placer que me comenten e ir a blogs amigos a comentar.

Recibe mi afecto y agradecimiento por siempre estar y dejar tus conceptos que enseñan.

Antonio dijo...

Creo que entiendo tu posición y la comparto querida Abuela Ciber.
Un saludo

Ana Márquez dijo...

Bueno, yo soy ciclotímica en función de lo que duerma, jaja :-D llevo dos días durmiendo poco y estoy que muerdo los muebles (porque la familia no se deja morder).

Pero, bromas aparte, por supuesto que sí, somos ciclotímicos y algunos más q otros. Y hay quien lo es, además, hasta extremos exacerbantes. Esos q un día están bromistas y divertidos y al día siguiente taciturnos y distantes sin mediar un hecho o circunstancia que lo justifique. Con esos no puedo... aunque tenga que poder.

Besos, Antonio, genial y pedagógico tu artículo como siempre.

Ana Márquez dijo...

Ah, y a animarse, eh? no te vea yo cabizbajo, alicaído y ojichiquito que te riño :-)

Antonio dijo...

Gracias, Ana, por tus ánimos. Yo pensé que lo de ojichiquito se aplicaba nada más que a los asiáticos… como siempre parece que están durmiendo…
Eso que dices tiene una traducción en el acervo popular; es lo de levantarse un día con el pie izquierdo y otro con el derecho, aunque se puede aplicar también a la suerte. Es verdad, somos veletas al viento, je, je, je…
Besos, gaditana preciosa…

Myr dijo...

Antonio, sin tiempo para detenerme mucho aquí, te digo que asi es, en la vida tenemos altos y bajos.

No sé si por eso, podría decir que somos "ciclotímicos". Creo que hay vaivenes... que hay dias malos y dias buenos. Que hay tormenta y luego sale el sol.

Espero que el sol te vuelva a salir y te de de su energia.

Mañana comienzo mis vacaciones, me voy de viaje, pero estaré conectada. Besos

Myr dijo...

Ya me di una vuelta y anduve revolviendo TUS COSAS.... Besos nuevamente.

Myr dijo...

Que bodeguilla, Que bodeguilla......

Antonio dijo...

Querida Myr, como tú bien sabes, el concepto de ciclotimia se estudia más como psicopatología, hasta hacerlo entroncar con psicosis maniaco-depresiva. Yo he intentado desmitificarlo y hacer notar que somos cíclicos, cambiantes, o cargados de labilidad. La ubicación en la patología tiene cierta relación con el concepto de normalidad y depende, en gran medida, de la denominada plataforma homeostática que establecen las teorías sistémicas.
La bodeguilla es un lugar de encuentro y está hecha en su totalidad por mí, en plan bricolage, para disfrutarla con los amigos/as. Me satisface que te haya gustado. Quedas invitada, aunque no sé si desde tu lugar de origen está asequible…
Besos