lunes, 11 de mayo de 2009

Romería de San Marcos


Las tradiciones están íntimamente ligadas a las vivencias religiosas. Ello es lógico si entendemos que nuestra cultura tiene la fundamentación que ya he manifestado en otras ocasiones. La religión carga de simbología y fantasía determinados acontecimientos reales o imaginarios y modula conductas y determina actos, como es esta romería de San Marcos, canalizando la necesidad y conveniencia de controlar y dirigir los encuentros y eventos sociales…


San Marcos es el patrón de mi pueblo (Cuevas de San Marcos) y cada año, el día del santo, se realiza una romería en la que participa casi todo el pueblo y mucha gente de los aledaños.


Existe una leyenda que sustenta esta tradición que paso a transcribir. Está tomada al pie de la letra de Internet:


“La tradición cuenta que en los tiempos de la Reconquista, el propio diablo vivió en la Cueva de Belda, un enclave en el que se han hallado restos del Neolítico, ante el temor de sus habitantes, que interpretaban como ira del demonio los rayos que veían y el azufre que desprendía la cavidad. Se cuenta que un grupo de caballeros cristianos pasó la noche junto a la cueva, situada cerca del entonces Camino Real, que unía Antequera con la localidad cordobesa de Rute, en posesión por aquel entonces de los árabes. Tras un sorpresivo encuentro con el demonio del lugar, los soldados pidieron auxilio al gobernador Fernando de Antequera, quien les envió un fraile para que conjurara la presencia maligna. El religioso fracasó en todos sus exorcismos, pues el demonio le respondía con todas sus artimañas hasta que el piadoso monje se quitó la cruz y, al grito de “con esta cruz yo te ato”, lo amarró al suelo con una planta de jara mago, con el significado de que el diablo era vencido y quedaba atado a los pies de la cruz. Desde ese momento, el pueblo fue un remanso de paz, por lo que sus habitantes decidieron repetir el gesto cada año en la festividad de San Marcos. El pueblo de Belda fue rebautizado tras la Reconquista con este nombre debido a que la montaña en la que se encuentra la cueva y la fortaleza árabe tienen forma de león, símbolo tradicional del evangelista”.



4 comentarios:

Ana Márquez dijo...

Y es que durante la Reconquista, el diablo seguramente tuvo muchísimo trabajo, don Antonio, :-) Y no digamos hoy día, no da abasto. Interesante su entrada, como siempre, amigo. Reciba un abrazo muy cordial desde tierras gaditanas.

Antonio dijo...

Algún día, querida Ana, escribiré la historia real alternativa del conflicto de la villa tras la conquista, con la existencia de los monfíes y su confrontación con las huestes cristianas... es más, voy a empezar a hacerlo en plan relato corto.

Un abrazo desde Málaga

Sílice dijo...

Pues yo creo que deberías escribirlo pero en relato "largo", porque tú siempre tienes mucho que decir y además lo "dices" muy bien.

Abrazos.

Antonio dijo...

Gracias Sílice, eres estimulante y eso es lo mejor que se le puede decir a una persona, pues no solo crece ella, sino que hace crecer a los demás...

Un beso, Inma.