viernes, 2 de agosto de 2013

Esperpento parlamentario


El tesorero del partido del gobierno está en la cárcel acusado de varios delitos fiscales y demás… No estoy hablando del portero o el conserje, sino del tesorero, el responsable de las finanzas de ese partido. Todo suena a república bananera… El prestigio de la judicatura está en juego con este caso y, visto lo visto hoy, solo ella será capaz de darle un tinte de limpieza a esta situación. Esperemos que erradique cualquier duda al respecto, si vistas las pruebas no estable un ejemplar fallo, habrá que echarse a llorar, pues ya no nos quedaría nada donde agarrarnos, salvo la rebeldía ante el sistema.

Hoy hemos asistido al esperpento parlamentario. Después de lo visto es difícil creer en el mundo político. Uno, por ideología, ha esperado siempre que el parlamento sea un lugar de litigio leal, donde la verdad se imponga y el debate democrático y bienintencionado esté por encima de intereses espurios, donde se busque la justicia y se hable claro al pueblo. El espectáculo visto parecía un partido de futbol, donde había que derrotar al rival, con sus hooligans incluidos. Vergonzosa actitud de señores mayores, parlamentarios de pro, que quedaban en evidencia con sus algaradas. No se ha buscado esclarecer los hechos sino la descalificación del adversario, la desnaturalización de la democracia. En el pasado el PSOE ha hecho cosas mal, por eso está en la oposición, pero quien tiene la responsabilidad de gobernar ahora es el PP y ha de dar explicaciones de sus actos con la verdad por delante. Si se descubriera que está mintiendo, como opinan muchos, automáticamente perdería el crédito para seguir en el gobierno.

Mientras tanto, la sombra de sospecha no se ha difuminado. La verdad sigue siendo un secreto a voces para el pueblo y la sinrazón del poder anda sobrada de fuerza para seguir manipulando directa o indirectamente, a través de sus lacayos de la prensa y los medios, hasta hacernos ver la falsa verdad y obviar la verdadera.

Mi sensación sigue siendo que no es posible que un presidente de un partido político no sepa por donde van los tiros en su partido… y si es así es un mal presidente, por no decir incompetente, incapaz de gobernarlo y, por ende, mucho menos gobernar un país. Bajo mi modesta opinión, el señor Rajoy, al igual que ya ha anunciado el señor Griñán en su caso, debería dimitir, irse y dejar la política, pues ha demostrado su incompetencia para gestionar su propio partido. La cuestión es que en su partido le sufren sus afiliados, aquí le sufrimos todos los españoles.

Claro que si a ello le sumamos la presunta financiación ilegal del partido y el incumplimiento de su propio programa electoral con el que consiguieron los votos, solo caben unas nuevas elecciones, ya que de la financiación ilegal se desprende un fraude de ley. Parece que han ido a las elecciones dopados por el dinero de las empresas amigas. Es similar a lo que ha pasado con el Tour de Francia y el dopaje; a quienes han encontrado culpable de doparse se les ha retirado el título sin contemplaciones. Lo malo es que los entresijos del poder nos llevan a extrañas alianzas que acaban neutralizando el conflicto… si no al tanto. Tengo la sensación, al igual que una inmensa mayoría de españoles, de que el PP no habla claro y está pretendiendo hacernos ver lo negro blanco con ese discurso, rayante en lo cínico en muchos casos, pero sabiendo que sus hooligans son irreductibles pues se mueven por emociones y por adhesiones inquebrantables. Por muy acostumbrado que esté uno a comulgar, nos es aconsejable hacerlo con ruedas de molino, por el bien de la propia salud mental y de la libertad de pensamiento.

Yo, mientras tanto, me preservo muy opinión y sigo sosteniendo mi razonable duda sobre la catadura moral de esta clase política que nos ha tocando vivir. El idealismo se fue al garete y ahora les guía, en gran medida, el dinero y los intereses de grupos de poder que se mueven en la sombra… el político queda al servicio de una economía de mercado donde la corrupción y la compra de voluntades pueden estar al orden del día, en mercado libre. Sobre la crisis y su engañifa seguiremos hablando en otro momento…



4 comentarios:

Isolda dijo...

Un excelente artículo, Antonio. Esto es lo que tenemos. Todavía no comprendo hasta dónde podemos aguantar con tal desidia e impotencia.
Lo comparto en Facebook, vale la pena.
Muchos besos.

Antonio dijo...

Gracias Isolda. Es un placer coincidir en tus apreciaciones.
Besoss

Ana dijo...

La verdad es que no nos llevamos ninguna sorpresa, Antonio, yo al menos no me la llevé. Tuvimos ración extra de "yo no he sido, y si hubiera sido, tú más"... Exactamente lo que, supongo, todos esperábamos.

Niños en el patio del colegio :-( eso son y así se comportan. Y mientras tanto el país a la deriva.

En el congreso haría falta un representante del pueblo de verdad (los políticos son sólo representantes de sí mismos, ya no engañan a nadie), es decir, haría falta alguien que hablara en nombre de la ciudadanía y les cantara las cuarenta sin que ellos pudieran escudarse en el "tú hiciste lo mismo". A ver qué tipo de peteneras nos cantaban entonces.

Besos, Antonio, ando más perdida que el barco el arró, pero no olvido a los amigos :-)

Antonio dijo...

Amiga Ana, además de tener razón en lo que dices, siempre es un placer encontrarte por esta casa virtual. Espero que pases un feliz verano...
Besoss