sábado, 2 de febrero de 2013

Tu mano



Hoy vuelvo a la poesía, tal vez ande huyendo de  la bazofia que nos rodea en este jodido mundo político y social de engaños y manipulaciones. Solo el valor de la amistad y la lealtad que conlleva puede paliar la desazón que nos causan. El poema se llama 


Tu mano


Me tiendes tu mano amiga
para salir del deshielo
que atrapó  mis sentimientos
y me llevo al desconsuelo.

Me ofreces esa sonrisa
entre tus labios serenos
que adivina tus encantos
y va anidando en mi pecho.

Sonrisa de sementera
que da vida y valentía
a los corazones muertos
anclados en la apatía.

¡Ay, la soledad del alma
de esquivos resentimientos
que va danzando en la vida
rodeada de tormentos!

Un sonsonete de risas
es clamor de turbaciones
que te arranca de esa nada
y te lleva a un mundo nuevo.

Un cariño denodado
una amistad en silencio
una dosis de ternura
un suspiro y un te quiero.

Hoy, esa mano amiga
que conduce a tu sonrisa
me levantó hasta el aliento.

Málaga, 1 de febrero de 2013

7 comentarios:

emejota dijo...

Ostras marinas qué bonito Antonio, ahí va otra, otra de las muchas manos que se tienden ante tus "narices". Gracias por advertirlas. Bsss.

izara dijo...

Tu mano, tiene el perfume del sur,
y aquí en el norte entrelazo,
tus dedos con estos dedos,
que como muchos soñaron,
con otro mundo posible,
de paz, amor y trabajo.
Tu mano mantiene el sueño,
y Antonio, yo con agrado,
estrecho tu mano amiga,
aquí entre mis dos manos.

Antonio dijo...

Gracias, emejota, por esa mano amiga que tanto aprecio...
Besosss

Antonio dijo...

Precioso poema, amigo Izara, que comparto y agradezco.
Un abrazo afectuoso

Prudencio dijo...

Entiendo, Antonio, este bello poema como la mano extendida del poeta a la poesía, que la estrecha agradecida, y te otorga lo que buscas, cariño, risas, amores, amistad. La poesía, sensible al desaliento, acude al rescate del poeta. Si tenemos manos, unamos todas las manos.
Un abrazo.

Antonio dijo...

Amigo Prudencio, las interpretaciones son libres, lo importante es sentir lo que elicita en cada uno la poesía.
Un abrazo

Myriam dijo...

y aquí tienes la mía, Antonio.

Besos