martes, 21 de abril de 2009

La rosa


Si la rosa se despoja de espinas,
brilla con todo su esplendor y su belleza.
Si mantiene las espinas
confirma su realeza,
mezclando la belleza
con el crudo sufrir del deseado tacto,
y realza la humana ambivalencia
del coste de lo excelso
que representa el dolor de su pinchazo.


Al amparo del debate abierto en el blog de mi amiga Inma (Sílice) sobre las lilas, (puedes visitarlo en:
http://siliceamni.blogspot.com/2009/04/las-lilas.html)
y mi ocurrencia 8: "Lo que los demás piensen de ti, no depende tanto de cómo tú eres, sino de cómo son ellos", vengo a recalcar que el color del cristal con que se mira está mediatizado por todas las vivencias que hemos tenidos a lo largo de nuestra vida y su impacto. El rojo, por ejemplo, para algunos significa pasión amorosa, para otros sangre. Cuan diferente será la percepción de la rosa roja según el caso. Eso sin contar los posicionamientos políticos, donde la rosa roja se asimila con los socialistas y el azul con la falange y el facherío. Por tanto, la simbología juega un papel importante que condiciona la percepción.

Pensamos que hablamos el mismo idioma y que se nos entiende perfectamente cuando usamos la palabra. Craso error. La interpretación no siempre es la que lanzamos sino la que infiere el oyente (los matices son importantes), por eso es conveniente el uso del feed-back, para confirmar que se ha comprendido en su justo término lo que dijimos. Esto entronca con mi ocurrencia 4: “El arte de comunicar está en hablar el idioma del que escucha”.

Hablando de simbología, en este poema simple, sencillo, intento plasmar el ejemplo de la percepción y el disfrute de la belleza dentro de la ambivalencia de la vida, donde casi todo conlleva placer y sufrimiento…
Añado que siendo el próximo 23, festividad de Sant Jordi, el día de los enamorados, especialmente en Cataluña, y que es tradición secular regalar una rosa a la mujer amada, ofrezco esta de la foto a mis queridas amigas en general y a las catalanas en particular, junto a la canción de Mecano "Una rosa es una rosa", que se ajusta bastante a la idea que sostengo en el poema...

2 comentarios:

Sílice dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Antonio, y quiero pensar que parte de esa rosa me pertenece por ser el día 23 día de "Sant Jordi".
En mi blog he dejado unas para ti en prueba de amistad.

Un abrazo,
Inma

Antonio dijo...

He cogido las rosas de tu blog y me he sentido feliz. Nunca me regalaron una, siempre me regalaron libros portadores del conocimiento, la ciencia y la fantasía de los demás para hacerme crecer objetivamente, para hacerme más hombre, sin pensar que los hombres también necesitamos rosas al igual que las mujeres libros. Hoy siento que también recibo el afecto, la sensibilidad, la belleza y el perfume... En suma el flujo de los sentidos, de la percepción y la humana naturaleza. La energía que transmite tu regalo supera a todo lo tangible y vuela a lo intangible, lo excelso y sublime que fluye de la amistad y el sentimiento de la comunicación y comunión entre los seres que comparten la idea de la excelencia.

Gracias por tu regalo.

Mi rosa te pertenece y mi libro lo compartes en mi blog...