sábado, 29 de noviembre de 2025

La larga mano que mece la cuna

 

Opinión | Tribuna

Por: Antonio Porras Cabrera

Publicado en el diario La Opinión de Málaga el día 29 NOV 2025 7:00

https://www.laopiniondemalaga.es/opinion/2025/11/29/larga-mano-mece-cuna-124250367.html

La derecha europea luchó contra el fascismo y nazismo, la nuestra sobrevivió y se transmutó en una falsa reconversión a la democracia


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Siempre le vi saludar con la mano en alto, como amenazando con darte un cogotazo si te descarriabas, advirtiendo a quienes no compartían sus ideas. A la par, sus acólitos también la levantaban uniéndosele en coro intimidatorio. La mano era su arma, no la palabra. La mano empuña pistolas, sables y artilugios amenazantes y sus dedos aprietan gatillos. La mano firma sentencias y órdenes, saluda a los fieles y adeptos que se congregan en la plaza para aclamarle. La mano da prebendas y anuda, lo deja todo atado y bien atado. La suya era una mano de hierro, que dirigió media España contra la otra media en fratricida guerra.

La palabra comunica ideas, posiciones y argumentos, intenta convencer, no matar. La palabra es el instrumento de la democracia, mientras que la mano armada, la de hierro, es de la imposición y la violencia, del dictado y la muerte. También sirve para abrazar y apretar la de otras personas, abriendo camino al diálogo social y político.

Cuando la mano temblaba parkinsonianamente, aún firmó sentencias de muerte. Y cuando la parca le acechaba a los pies de la cama, retando a los artilugios médicos que le sostenían, reclamó la otra mano, la de Santa Teresa, la incorrupta, para ver si esa le podía echar una manita para esquivar a su hado.

El cambio controlado

Él había tenido la protección de la Santa Madre Iglesia, de sus jerarcas, aunque no de algunos fieles que ya le criticaban, ni de Mons. Tarancón y sus muchachos, al que gritaron sus huestes: «Tarancón al paredón». Pero mejor no arriesgarse, pues la sangre derramada era mucha, los muertos en las fosas demasiados y las torturas, tormentos y agravios al pueblo que pensaba diferente, eran incontables. Mas él era el Caudillo de España por la gracia de Dios, al menos eso ponía en sus monedas, y había iniciado y completado triunfalmente su cruzada. También había ordenado la obra magna para crear una basílica sublime, horadando las rocas del monte, adornada por una inmensa cruz. Además sirvió para que purgaran sus pecados, con trabajos forzados, los enemigos de la iglesia y de la patria, los vencidos republicanos, que, por cierto, muchos eran católicos, como lo fue el propio presidente de la República Niceto Alcalá-Zamora, consuegro del sanguinario Queipo de Llano.

Pues esa mano, al parecer, lo dejó todo atado y bien atado. La ley de amnistía del 77, elaborada en un proceso de sumisión a sus herederos, amnistió a todos los que ‘omnihostiaron’, es decir a los que dieron hostias a todo el mundo, al amparo de su régimen. Por tanto, bloqueó la posibilidad de rendir cuenta de los hechos, de los ‘presuntos’ crímenes que, en su nombre y el de sus ideas, se realizaron.

La metafórica mano no es una mano sino una idea, una actitud o credo político que fue inoculando el sistema a la ciudadanía, desde niños, con el inicio del levantamiento militar. En el pasado vivimos una formación férrea desde los principios del llamado Movimiento Nacional, un adoctrinamiento político y religioso que trasciende la lógica, donde se planteaba al individuo que su misión era la sumisión al sistema, renunciando a la propia libertad, aceptando un caudillaje, que lo era «por la gracia de Dios», en lugar de por la imposición de las armas. Existía una asignatura llamada Formación del Espíritu Nacional para adoctrinarnos en la causa… ¡Ahí es nada! Aunque en muchos casos pinchó en hueso.

Su influencia persiste a través de sus adeptos o seguidores. Ese complejo conjunto, que conformaba la férrea mano, tuteló sagazmente la transición, controlando los hilos del poder, a sabiendas de que el cambio era inevitable si querían una España en desarrollo e integrada a nivel internacional. Colonizó los lugares desde donde se gestaba todo proceso de gobierno. Mantuvo la estructura judicial, la orientación del ejército, la influencia del clero, la banca y los grandes centros de decisión económica… la mano seguía dominando los medios.

Atado y bien atado… o no

En este sentido lo dejó todo tan atado que, cuando el juez Garzón intentó iniciar una investigación, a solicitud de las víctimas, sobre crímenes de lesa humanidad ejercidos por su régimen, lo acabaron expulsando del sistema judicial. Aún persiste esta situación, a pesar de que el Comité de Derechos Humanos de la ONU concluyó que la inhabilitación de Baltasar Garzón por el Tribunal Supremo fue arbitraria y que se vulneraron sus derechos fundamentales, como el derecho a la presunción de inocencia y a un juicio con las debidas garantías. Solicitaron una «reparación efectiva», pero el Poder Judicial ha rechazado anular la expulsión de Garzón.

Ahora, cuando sus restos han sido exhumados del Valle de los Caídos (él no era un caído) y se abrió la posibilidad de la resignificación como ‘Cuelgamuros, lugar de memoria histórica’, vuelve a aparecer su mano para orquestar un gatuperio que deje claro quién manda y ha de mandar según sus ideas. Sus seguidores claman venganza por lo que ellos consideran un ultraje, mientras se mantiene el agravio de los represaliados del franquismo en las ignominiosas cunetas y fosas comunes, perpetuando las heridas de la guerra.

Pero esa larga mano, oculta y estructurada entre la gente que comulga con sus ideales, sigue actuando, no ya contra sus enemigos, sino como correctora entre los suyos. Si no que se lo digan a Casado que de ser el líder indiscutible del PP, pasó, en horas, al ostracismo político al haber pretendido actuar contra Ayuso, protegida por la mano. Eso lo sabe Feijóo y actúa en consecuencia, aunque sea como pollo sin cabeza dada la inseguridad que maneja por el miedo a cagarla.

La controvertida condena del fiscal

Por otro lado, acabamos de asistir a un escenario singular. Se ha condenado al fiscal general del Estado por un delito de revelación de secretos, del que conocemos el fallo pero no la sentencia, por lo que no podemos valorar el juicio, salvo por los criterios observados a primera vista. Lo curioso es que el fallo se publique el 50 aniversario de la muerte del dictador, amo y señor de la mano. No sabemos si es coincidencia o está hecho a posta.

La mano le tiene ganas a Sánchez. Todos sus dedos van cerrándose en torno al presidente con la intención de atraparle. No sé si lo logrará, Sánchez es hábil y resiliente. En algún caso puede haber caso, pero en otros es más que dudoso. Según mi humilde parecer puede haber caso en tres de ellos, Koldo, Ábalos y Cerdán… ya se verá, de momento prima la presunción de inocencia. No veo que lo haya en los casos de Begoña, el hermano de Pedro y el propio fiscal, que deberá recurrir para mostrar su inocencia tras el adelanto del fallo condenatorio. El cerco se cierra basado en hechos poco sólidos, mientras hay otros hechos, más que sólidos, en otros lugares en los que no se repara.

Nuestra derecha es diferente

Nuestra derecha tiene un problema. Gran parte de sus miembros son hijos del franquismo. La derecha europea luchó contra el fascismo y nazismo, la nuestra sobrevivió y se transmutó en una falsa reconversión a la democracia. En nuestra derecha conviven demasiadas sensibilidades que difícilmente son compatibles. Ahora hay una excelente oportunidad de diferenciar las cosas: Vox representa el franquismo y la derecha liberal debería asumir su papel democrático. Pero no es eso lo que se ve. El PP forma pare de esa mano, aunque mayoritariamente sea Vox, ellos también son dedos que mueven los hilos.

Hoy, cuando deberíamos haber superado el pasado desde la verdad de la historia, seguimos atrapados en discursos irracionales, demagógicos y tendenciosos que buscan fraguar hooligans más que ciudadanos concienciados y libres. Lo malo no es dónde estamos, sino hacia dónde vamos. El franquismo se instauró gracias al apoyo de Hitler y Mussolini, junto a la indolencia de los países democráticos de entonces. Hoy asoma la patita el pasado, con un Trump y seguidores que pueden retomar el papel de ambos líderes, para llevar al mundo a otra debacle sobre la que edificar su nuevo proyecto plutocrático de ideología inconsistente, acabando con la democracia.

La mano, que no es incorrupta, más bien al contrario, disfrazada de manos blancas, sigue amenazante sobre la democracia, meciendo la cuna, defendiendo grandes intereses ocultos, mientras nosotros seguimos sin saber lo que está ocurriendo, aunque lo sospechemos… 



 

1 comentario:

Presina Pereiro dijo...

Un repaso a la historia reciente. El saludo franquista mano al frente es casi carituresca

La larga mano que mece la cuna

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