lunes, 16 de marzo de 2015

El niño de Rajoy


Supongo, que en tiempo de elecciones es lícito y aconsejable que cada ciudadano pueda manifestar su libro opinión sobre los postulantes y sus soportes políticos. Es más, creo que cada ciudadano debería razonar y publicar sus conclusiones para que el debate trascendiera el plasma televisivo y se convirtiera en una forma más democrática de valorar y conocer el programa de cada cual. Hoy no voy a entrar en grandes consideraciones, aunque expresaré algunas sensaciones e intuiciones que condicionan mi pensar.

No sé porque se me viene a la cabeza la imagen de aquella niña a la que aludía Rajoy hace ya años, creo que en las elecciones del 2004, cuando veo a su candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía. Lo siento, me es inevitable el recuerdo. ¿Será por alguna similitud que puedan tener? Aparte de que aquella niña, presumiblemente, debe ser algo más joven que este otro joven que aspira a gobernarnos. Claro que viendo las cosas parece que sí se le pueden encontrar similitudes.

Moreno es su hijo ideológico, ambos descendientes del abuelo Fraga, y está en entredicho si su bisabuelo no fue don Francisco, el señor bajito que nos caudilló durante cuarenta años por la Gracia de Dios y el uso y abuso de las armas, y del que los sesentones tenemos muy vivos recuerdos, en la mayoría de los casos, troquelados con muy malas formas. No sé si la madre ideológica, celosa y protectora, podrá ser la señora vicepresidenta o tal vez la señora Cospedal. Menos mal que parece, oh Dios mío, que no lo es la lideresa madrileña, que juega más el papel de madrastra quisquillosa en conflicto sistemático con el marido, al borde del divorcio y en continua reyerta y desafío a la autoridad parental. En todo caso su padre y estas señoras suelen venir últimamente a visitarlo con bastante asiduidad, parece que para defenderle  ante la señora Susana y los demás que están empecinados en optar y conseguir la plaza a la que aspira el chico. Lo cierto es que no habían venido mucho por estas tierras estos importantes personajes de la política española, pero desde que mandaron al niño a estudiar al sur no dejan de acudir los fines de semana para ver, supongo, como le va el curso, apoyarlo y alentarlo para el próximo examen, que, por lo que parece, no tiene muy buena pinta. De camino, palmaditas y abrazos, besos y refuerzos, como debe hacer todo buen padre con sus hijos emancipados o en proceso de hacerlo. Son unas oposiciones a “funcionario transitorio”, cuyo examen tiene importante contenido de chalaneo y buenas intenciones, más que compromisos serios y exigibles desde la legislación. Vamos que si el niño aprueba y se lleva la plaza no pasa nada si luego no hace lo que dijo, porque nadie le pedirá cuentas hasta dentro de cuatro años, donde se podrá bombardear al populacho para hipnotizarlo de nuevo y poder llevarlo nuevamente al huerto, para eso están sus teles y medios de comunicación con su ejército de venales, adeptos incondicionales. De eso el papá sabe mucho… bueno el papá y la mayoría de los políticos que llegan al poder.

El papá ganó las elecciones diciendo que iba a hacer miles de cosas y nunca haría otras y, al final, parece que se ha confundida y hace las que dijo que no iba a hacer y no hace las que prometió hacer. Claro que eso es porque el saliente, Sr. Zapatero, le había puesto las cosas al revés, y pensó que el mar era el cielo, que la noche la mañana, creyó que el trigo era agua y, entonces, por ir al norte fue al sur… y aquí lo tenemos, en el Sur. Ahora, el muchacho (disculpe que me permita esta licencia, pero por edad puede ser mi hijo) que fue a la escuela primaria regentada por el tito Aznar, de la mano de papá, tiene un buen bagaje y un ejemplo especial en su papá, que anda  a la gresca con los amigos de sus oponentes, como el que le pega al hermano pequeño del chico con el que se ha peleado, ya que no puede pegarle a él. Tiemblen pues, Venezuela y Grecia, por estar en la onda del coletas, que tiene verbo fácil, sabe recoger el desencanto que han sembrado ellos y, si lo dejan, es capaz de resucitar la república mostrando al pueblo que no era tan mala como decían los rebeldes y traidores al sistema democrático, sino que se la cargaron las clases dominantes, como las de ahora, para no perder el poder oligárquico de la casta de antaño.

Esto, a lo que definen ellos como el cortijo regentado por Susana, es una finca autónoma, donde se vota en clave autonómica y la gente quiere candidatos lo más autónomos posibles para delegar en ellos su soberanía mediante el voto y acercar la democracia al pueblo. O sea, que cuando Rajoy dice que no tiene que pedir permiso a nadie para venir, como otros, debe querer decir que esta finca la quiere comprar para ellos, o que ya la considera de ellos, e inscribirla, como buen registrador, en el registro de la propiedad de Madrid. Lo cierto es que con el desembarco sistemático desde la capital, a uno le da la sensación de que podríamos ser una colonia del Estado a la que la metrópolis envía a sus gobernadores para que la gestionen en plan virreyes. Los andaluces, cuando vemos que viene un aguerrido señor del norte nos acordamos de las Navas de Tolosa y nos echamos a temblar, sobre todo si aparece bajo el lema Santiago y Cierra España, algo así como que el Estado se ha de centralizar y gobernar desde Madrid, para lo que vienen a ver y adoctrinar al chiquillo, por si se le hubieran olvidado las enseñanzas de la escuela de FAES. Prefiero la frase que Ramón María del Valle-Inclán, coloca en su obra Luces de Bohemia:  "Santiago y abre España, a la libertad y al progreso", pero esa me parece que no está en el alegato de las huestes del muchacho, a la vista de la gestión que están haciendo con el conflicto catalán y de los comentarios y actitudes que les vamos viendo.

El chico, el otro día, en el debate, parecía que iba sobrado, pero esa prepotencia es falaz porque no tiene fundamente cuando se carga con la cruz de la ignominia de ha colgado sobre su partido la corrupción, no solo en asuntos relacionados con Génova, sino en otros que acontecieron en distintas comunidades gobernadas por ellos, sea en Madrid, Valencia, Mallorca, etc. Mal legado, mal ejemplo, poca confianza generan los hechos. El lastre de Susana también anda pesando como una losa sobre sus  aspiraciones, si bien no lleva imputados en sus listas mientras Moreno sí los lleva… (perdón, que han cambiado la denominación y ahora no hay imputados sino investigados). Es curioso como cambian las conceptualizaciones a placer y conveniencia. De esos hechos en esta legislatura ya llevamos unos cuantos, y todo por no llamar a las osas por su nombre para que no se asocien a incumplimientos. La subida de impuestos es una subida de impuestos, el rescate bancario no tiene otro nombre, la bajada de salarios no es un incremento negativo, decrecimiento, o algo así, la amnistía fiscal es eso y no otra cosa, etc. Es decir, aunque la mona se vista de seda, mona se queda.

Saco todo esto a colación porque me sabe mal que este señor que se ha escondido tras un plasma en tantas ocasiones, venga ahora a azuzar la campaña, sin darse cuenta de que estos actos dejan en evidencia a su pupilo, al reconocer su incapacidad para afrontar el reto por sí mismo. Está bien que venga algún día a mostrarle su apoyo y solidaridad, pero de ahí a venir cada semana, con la corte ministerial, hay una abismo. Señor Rajoy, deje al chico que se faje, que demuestre lo que es y ya veremos como sale la cosa. De momento, el legado no es nada prometedor si usted viene, con sus ministros, a refrendar al candidato, pues se le asociará a sus políticas nada benefactoras con Andalucía y con el resto del país, sino vea cómo andan las encuestas por mucho que ustedes digan que la encuesta final es el acto electoral. Ya, de paso, decir que, visto lo visto, no es buen agente para hacer “merchandising” por estas tierras tan lejanas, bajo mi opinión le falta empatía con la ciudadanía y le sobra con la banca y las multinacionales, como buen neoliberal, claro. Eso sí, los andaluces, con su sentido universalista, solemos acoger bien a todo sujeto que traiga buenas intenciones, sea catalán, como el de Ciudadanos con su cara angelical Joseantoniana (¿o debo decir ciutadans, o ciutatans, parafraseando a Floriano?),  o gallego como usted, eso sí que vengan a servir a los intereses de este pueblo y no a explotarlo y llevarse los dineros a Madrid, o similar, mediante procesos que  rayan en la colonización.

El problema es que se apuesta mucho más que lo que hay en juego, de momento. Estamos ensayando una nueva etapa donde el equilibrio de fuerzas clásico se va a romper y la repercusión de lo que pasé aquí va mucho más allá de Despeñaperros. Su desembarco deber ser entendido como una guerra preventiva para evitar la debacle o para dimensionar la capacidad de respuesta que tienen ante esta adversidad, que ustedes mismos han provocado con sus políticas restrictivas de la mano de la nueva dama de hierro alemana, la señora Merkel. Ay, por Dios, qué jugada más sucia nos hicieron, con alevosía y nocturnidad, con el artículo 135 de la Constitución; sí, esa que tanto les cuesta tocar para adecuarla a la situación actual, pero que no importa si ello es a conveniencia de los grupos de poder económicos.

Ahora nos queda hacer lo que aconsejaba aquel spot publicitario de un detergente, que decía: “Busque, compare y si encuentras algo mejor cómprelo”. El problema es que si el detergente comprado te salía malo lo podías cambiar de forma inmediata, pero el partido ganador te lo has de tragar cuatro años, aunque te salga más malo que la cicuta…



1 comentario:

Myriam dijo...

Hola, Antonio, vuelvo luego a leerte, peor no quería dejar pasar un minuto más sin agradecerte tu comentario en casa. Yo también he estado alejada de los blogs y retomé esta semana.

Así que muchas gracias y besos a los dos.