miércoles, 8 de enero de 2014

Un grito y un poema


Este texto lo publiqué en junio de 2011 en el blog “Grito de Lobos” (http://gritodelobos.blogspot.com.es/2011/06/un-grito-y-un-poema_1213.html) Hoy lo retomo y se lo ofrezco  a mis amigos y amigas lectores/as de este otro blog personal, dado que sigue estando de rabiosa actualidad. El poema fue escrito en enero de 2010.


Un grito y un poema

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Hace algún tiempo compuse este poema. Ya se divisaba la aplastante acometida que el sistema estaba realizando. La crisis estaba siendo gestionada en beneficio de unos pocos, curiosamente quienes la protagonizaron, sus causantes. Era su crisis y se sintieron con derecho a resolverla enfocada a sus intereses, sin pensar en los cadáveres que quedaran en el camino, en las familias rotas y arrojadas a la miseria. Si alguien se enriquece, alguien se empobrece cuando no se crece.

Pensé que el mundo había caído en manos de una mafia terrible. Una mafia que se había adueñado de los medios de comunicación y los usaba para manipular opiniones de la gente, que había colonizado los partidos políticos mediante el arma terrible de la deuda bancaria y la acomodación de sus instintos corruptos, por lo que los hacía bailar a su son. Una mafia que controlaba el flujo del dinero, de la banca y las finanzas, de la bolsa y la especulación, que se había apropiado y ajustado las leyes para atrincherarse en su poltrona y dominar el sistema. No tenía escrúpulos y, día a día, se adueñaba de todo lo material, las empresas, los servicios públicos, la educación, la universidad, la sanidad, los medios y vías de comunicación… todo, absolutamente todo, en base a una cacareada libertad del dios mercado que todo lo puede y lo regula. Era la ley del más fuerte. Donde cabe el chantaje, la mentira, la manipulación y el juego sucio. El sistema había fagocitado las ideologías políticas, la democracia había sido adulterada hasta convertirle en un mero rito del voto en plan pantomima, donde los programas y promesas no se cumplen, donde se vota para huir del más malo y no para apoyar al más bueno. Donde la ilusión se pierde y se grita sálvese el que pueda.

Para ello fueron creando al hombre y la mujer mediocres. La tele se encargó de desvirtuar la esencia de los debates, de la denostación sistemática, de la invasión en la vida ajena y dinamitar un concepto, viejo y apreciado concepto, como es el respeto. Presentadores histriónicos fueron tomando protagonismo hasta convertirse en estrellas de la tele, en hacedores de mitos, de héroes y modelos, destrozando valores y principios y entrando en el todo vale. Dios los confunda!!!

Entonces vi con claridad que bogábamos en un mar cargado de negrura, una noche tenebrosa que no nos dejaba ver el horizonte ni el mañana, la luz que da la vida con el amanecer de un sol. Nos querían confundir y atrapar en sus redes hasta someternos a una nueva dimensión, una situación donde perdíamos la esencia de un Estado gobernado por votación popular, por políticos éticos y honrados, en una democracia real, para ser dominados desde la empresa y la banca, desde la economía y la especulación financiera… Ellos dicen: Yo tengo el dinero, yo invierto, yo creo trabajo, yo decido… Los gobiernos, en lugar de afrontar la situación con reformas de leyes más justa, que hicieran patente que su dinero había sido producido por el colectivo social, y que debían revertir en el bienestar común, le apoyaron y los salvaron, cagados de miedo, acojonados ante la amenaza de quiebra del sistema… Eso ya se sabe y no insistiré…

Y aquí danzaban a la par políticos, capital y banca, empresas y multinacionales, religión adoctrinadora, justicia y gobierno… Al pueblo solo le quedaba indignarse. Muchos lo hicieron, pero los acomodados mediocres, no solo no rechazaron el sistema sino que vieron en él la salvación en una huída hacia delante suicida. Las políticas neoliberales se fueron imponiendo, con sus agencias calificadoras, su valoración de riesgos, su juego interesado hasta doblegar al opositor y llevarse el gato al agua… Muchos se cegaron, no quisieron ver más allá, ni los programas ocultos, ni estrategias serviles a intereses bastardos y espurios; en suma, no adivinaban la tendencia y objetivos que se planteaban determinados políticas neoliberales y acabaron prefiriendo la sumisión, dejando de ser soberanos de un Estado para convertirse en súbditos de una empresa… Desmontan, pues, el Estado, que es nuestro, y lo venden a privados para que sea suyo…

Yo, hoy, quiero hacer mi grito de lobo, mi aullido desde la montaña al amparo del bosque de la vida, con este poema como réplica a estos tiranos que forman la “mafia” conjurada que nos amenazada… Perdonen que le llame mafia, pero cuando hay un grupo organizado que trata de defender sus intereses a costa de otros, creo que es un término adecuado para definir la mafia del poder…

Negra y tenebrosa noche

Y tú, tirano, me dices:

“No mires en tu interior,
sino mírame a la cara,
que soy quien tiene el poder
de decidir tu mañana”.

Y yo, rebelde, respondo:

Negra y tenebrosa noche,
noche negra
amenazante y soberbia,
que amedrentas desde el mar
al amparo de la sombra.

Viento bronco y desalmado,
viento frío, viento helado
que me gritas al odio,
que me espantas e intimidas
dejándome en desamparo.

Mar retador y bravío,
mar vigoroso y osado,
orgulloso y altanero
de oscuro abismo cargado
con amenazas de muerte,
hacia el fondo sepultado.

Ola asoladora inmensa,
soberbiamente dotada,
coronada por espumas
que me lanzas a la cara
para cegarme los ojos,
para acobardar mi alma.

Oscuridad ofuscadora
que bloquea mi mirada,
que no deja vislumbrar
el horizonte perdido,
la suerte de mi mañana.

Al fondo vislumbro algo,
los confines de otra vida
si venzo tanta patraña,
si lanzo mi vela al viento,
si remo con mucha saña.

Ahora voy comprendiendo
por qué se da esta alianza
entre la noche y el viento,
entre la mar y las sombras
junto a esa ola espumada.

Quieren cambiarme mi barca,
que navegue sobre el miedo,
que abandone la esperanza,
que convierta en bajel viejo
la ilusión que me acompaña,
que abandone mis ideas
y me preste a su doctrina,
a su credo y su enseñanza.

Aunque navegue en un bote,
aunque sea insignificancia,
flotaré como la espuma
sobre las aguas bravías
al amparo de mi barca.

Así no podrán conmigo
y aguantaré sus bravatas
hasta las claras del día
que me abra las ventanas
y poder mirar al frente
y poder buscar con calma
el horizonte perdido
que me lleve a la esperanza.

Gritad, malditos jodidos,
clamad vuestras amenazas
que por mucho que gritéis
el miedo no me hace mella,
el miedo no me atenaza,
el miedo a viejos fantasmas
erradiqué de mi vida,
lo lancé al fondo del mar
sepultándolo en la nada.

Políticos y vampiros,
cardenales de gran panza,
saprofitos y banqueros,
ladrones, desfalcadores,
guantes blancos,
moral flaca
y corrupciones a manta.
¿Qué buscáis con el discurso
que quiere prender mi alma?

Sobre el agua de la noche,
mecido sobre olas blancas,
cargado de nueva fuerza,
duermo tranquilo mis sueños.
Contra mí no pueden nada,
soy yo el dueño de mi rumbo,
quien burla sus pretensiones,
quien busca mis horizontes
y gestiona mi esperanza.


11 comentarios:

Myriam dijo...

Gracias por traer este poema aquí, que lamentablemente sigue siendo actual.

Un abrazo, Antonio

Cayetano Gea dijo...

Sigue vigente a pesar del tiempo transcurrido.
Feliz 2014.

Antonio dijo...

Pues sí, amiga Myriam, la situación persiste por desgracia y parece que se cumple la hipótesis de esa mafia.
Besoss

Antonio dijo...

Cayetano, de todas formas yo sigo reivindicando que el problema no se reorienta bien si no empezamos a considerar una reflexión personal y profunda que modifique las disposiciones de cada cual y cree una nueva sociedad donde se busque el desarrollo personal.
Un abrazo

Prudencio dijo...

Lamentable oscura realidad que crean personas deslmadas. Y belleza poética de un hombre con alma. Un abrazo.

Anónimo dijo...

así es Antonio, esa nuche negra, ese viento frio, ese mar bravía, en definitiva la tempestad provocada para suscitar el miedo y la sumisión. nos estábamos acostumbrando a vivir bien y eso no lo podían soportar, les somos mas útiles y rentables con miedo, ahora la juventud acepta cualquier empleo aunque sea mal pagado, después de este mangoneo mal llamado crisis, somos mas manejables. Queda la rebeldía de cada uno, pero hasta eso lo quieren controlar quitándonos con una ley el derecho a salir a la calle a protestar. lo que no nos quitaran como bien dices es la esperanza y la confianza en nosotros mismos para construir un mañana mejor.
Dolores Romero

Camino a Gaia dijo...

Crimen económico organizado legislando y un poder miserable que con toda solemnidad administra la desfachatez.
Es lo que tenemos.
Un saludo

Modesto Reina. dijo...

Todo por el pueblo, pero sin el pueblo; ya te suguerí una pequeña idea para intentar suavizar la presión. Te llamo en otro momento y hablanmos. Un abrazo, amigo.

Antonio dijo...

Prudencio, efectivamente, esta sociedad crea personas desalmadas que se aprovechan y esclavizan a otras personas, negándoles su propia esencia como seres humanos.
Un abrazo

Antonio dijo...

Dolores, qué bien lo has dicho. Firmo todas tus palabras.
Un abrazo

Antonio dijo...

Cierto, Camino a Gaia. "Crimen económico organizado legislando". Ellos hacen las leyes para legalizar su robo, su indecencia y su codicia.
Saludos