jueves, 8 de noviembre de 2012

Llueve

Imagen tomada de Internet

Hoy llueve y, cuando llueve, me gusta oír esa música celestial que me provoca paz interior. Hoy, además, me ha incitado a escribir este poema que comparto con vosotros


Llueve

La lluvia fuente de vida
son lágrimas de consuelo
que riega la sementera
e impregnan la tierra entera
aliada con el cielo.

Con ese dulce candor
tamborilea en la ventana
entregando a la mañana
el cariz de su dulzor.

La música celestial 
se orquesta con los tejados
con las calles y azoteas
y mientras repiquetea
su mágica melodía
va sembrando la armonía
junto a mi paz interior.

¡Cómo me gusta escuchar 
tan hermosa sinfonía!
¡Cómo me gusta olvidar
displaceres de la vida
la hipocresía y la mentira
que nos sigue rodeando
mientras nos vamos creando
cada cual su propia vía!.

Ya sé que el agua me evade
que es la madre de la vida
que Gaia no nos olvida
y que el inhóspito otoño
es promesa de un mañana
de floridas primaveras
de soñados renaceres 
a otras vidas venideras
de bellos amaneceres.

El éxtasis que provoca
su infinita sinfonía
fusión de naturaleza
que suena a monotonía
de incomparable belleza
siembra mi alma de armonía.

9 comentarios:

emejota dijo...

La lluvia es agua, el agua es vida, la vida es sagrada, la lluvía también.
Si resultare en inundación como la del diluvio universal, por ej., seguiría siendo sagrada pero a la inversa para sus víctimas. ¿Alguien se considera víctima por aquí cerca? Pues eso.
Ahora en serio, la lluvia es algo que también me priva. Bss. familiares.

Antonio dijo...

Ya se sabe querida amiga, que se suele desear aquello que se tiene menos y, en el sur, la lluvia es deseada casi siempre, salvo cuando hace estragos.
Nesosss

RGAlmazán dijo...

La lluvia es vida y tú lo has expresado en tu poema perfectamente.

Salud y República

Antonio dijo...

Gracias, Rafa.
Un abrazo

Alma Mateos Taborda dijo...

¡Excelente poema!Muy bellas imágenes. Un abrazo

Prudencio dijo...

Hola, Antonio. Has plasmado muy bién lo bueno que nos traerá la lluvia en el futuro, y el gusto, que comparto contigo, de ver llover. Un abrazo.

Alfonso Saborido dijo...

La lluvia nos inspira mucho. Será porque nuestro cuerpo es, en general, agua. Pero también nos aterra con su fuerza y su descontrol. Bonito poema. Un abrazo.

Nómada planetario dijo...

Mientras llueva mansamente el alma se regocija, otra cosa es que diluvie como ocurrió el sábado.
Un abrazo ahora que estamos libres de alertas.

ana dijo...

Precioso poema, pero que llueva mansamente sin hacer daño, la lluvia es esperanza para la tierra seca, que no se convierta en un desastre.

Un abrazo.