sábado, 28 de enero de 2012

Andalucía (II)


Bandoleros
Hablemos algo del fenómeno bandolerismo

Desde el siglo XVI, no es el comercio y la industria la que mueve la economía andaluza, salvo excepciones como el caso de la canalización por Sevilla y después por Cádiz, del comercio con las colonias americanas, o la explosión industrial de Málaga con sus altos hornos en el siglo XIX, potenciada por Agustín Heredia (malagueño de adopción y procedente de La Rioja) y Juan Girón (ascendencia de Mahon, aunque nacido en Gibraltar), antes de que se desplazaran al norte invitados por el uso del combustible carbón de coque, más rentable que el carbón vegetal. Estamos hablando, pues, de una región agrícola y ganadera con unas características singulares, cuasi feudalismo, en la relación obrero-patrón.

En el campesinado andaluz, tal vez, por motivación geográfica, aislamiento, falta de medios de comunicación, analfabetismo, explosión emocional, tendencia a no ser gregarios, etc.,  germinó con más fuerza y vehemencia la idea anarquista y socialista, donde vieron una ventana a la libertad y la justicia social.

Encuentro  Bandoleros-Guardia Civil
En este sentido, merece mención expresa un fenómeno, que si bien se dio en muchas partes de España, en Andalucía cobró una especial importancia. Me refiero al bandolerismo. La historia del bandolerismo en Andalucía se justifica en una conjunción entre la injusticia distributiva, el latifundio, la pobreza y el atraso, junto a la rebeldía de un pueblo que no se identifica claramente con la ley defensora del terrateniente. Por tanto, son muchos y variados los motivos que echaron al monte a los bandoleros y muchas las formas de etiquetarlos en función de quien lo hiciera. Para unos eran héroes defensores del pueblo y de la justicia, pues, en muchos casos, robaban al rico y eran generosos con el pobre. Para otros eran meros delincuentes, ladrones, asaltantes de caminos y extorsionadores que secuestraban a los adinerados para pedir buenos rescates.
José María El Tempranillo
Aún a riesgo de resultar algo pesado, merece la pena dar una pequeña vuelta por ese mundo que, de una u otra forma, se enlaza con la idea anarquista y libertaria del pueblo andaluz. Ser guerrillero patriótico, bandolero, delincuente o héroe defensor de la esencia patria es un término, como ya he referido, relativo. Curiosamente gran número de bandoleros se tiraron al monte a consecuencias de una desavenencia con la autoridad, casi siempre relacionado con un acto delictivo importante, que les obligaba a huir de la justicia. No obstante, el concepto de bandolero, como ya referí, suele aplicarse generosamente, por parte del poder establecido, a cualquier actividad de oposición  efectuada mediante guerrilla o asalto sorpresivo. Esto me lleva  a pensar si Viriato fue el primer bandolero o un héroe independentista.

Diego Corrientes
También los monfíes árabes, que asaltaban a las tropas y haciendas cristianas, eran considerados héroes por los musulmanes y criminales por los cristianos. Lo mismo cabe decir de los guerrilleros que lucharon contra los invasores napoleónicos, incluso, de los maquis que se opusieron al régimen franquista tras la guerra civil, a los que el régimen tildaba de bandoleros cuando en realidad era idealistas que, en esencia, luchaban por la libertad. Curiosamente, el apogeo del bandolerismo se dio tras la guerra de la independencia, cuando quedaron colgadas, sin oficio ni beneficio, las partidas de guerrilleros que se opusieron al invasor. Muchos de estos pasaron de ser héroes a bandidos, criminales que robaban para subsistir.

Recuerdo a Omar Ben Hafsun en Juzcar
Históricamente el monfí más representativo que se dio en Andalucía fue Omar ben Hafsun, guerrillero, rebelde, malhechor o libertador según quien opine. Sin entrar demasiado en su biografía, pues hay espacios suficientemente documentados que se pueden consultar, fue como una china en el zapato del emirato de Córdoba a caballo de lo siglos IX y X, llegando a controlar amplias zonas de Andalucía desde su refugio de Bobastro.  Empieza sus andanzas como proscrito y desterrado o huido tras asesinar a un pastor que le robaba el ganado a su abuelo en la serranía de Ronda (actual Parauta). El clásico inicio del bandolero o del monfí árabe, si bien acabó siendo un caudillo en la lucha contra el emirato de Córdoba, que acumuló el dominio sobre gran parte de Andalucía llegando hasta las puertas de la misma ciudad.

Tragabuches
Esta parte del componente libertador y justiciero del bandolero trasciende a los monfíes del reino de Granada en los siglos XVI y XVII y, por ende, a los propios bandoleros andaluces de siglos posteriores, a lo que no son ajenos los visitantes extranjeros que le dan su toque de romanticismo como justicieros que roban a los ricos para dárselo a los pobres, acercándolos a la denominación de “bandidos sociales”. Fueron famosos Diego Corrientes, el Cristo, el Tragabuches, el Tempranillo cuyos restos están enterrados en la parroquia de la Alameda (Málaga), el Vivillo que escribió sus propias memorias antes de suicidarse, El Pernales, el Cojo de Encinas Reales, el Maruso, Navarro el de Lucena, Caparota el de Doña Mencía, Pepe San Nicolás, etc.

El Pernales
Por otro lado, no es solo Andalucía la que presenta este fenómeno social, sino Cataluña, Galicia, los montes de Toledo, etc. Incluso podemos hacer referencia a La Garduña, una organización secreta y criminal, a la que determinados autores identifican  como madre de la Camorra napolitana. En todo caso el declive de esta actividad se da cuando es nombrado gobernador de Córdoba, con amplias competencias sobre Sevilla y Málaga, Julian Zugasti, incansable perseguidor y represor del bandolerismo al amparo de una Guardia Civil más efectiva y disuasoria.

Bandoleros en la sierra
Saco a colación todo este fenómeno para mostrar la insubordinación transgresora del pueblo llano, que siendo sometido a la voluntad del señorito y terrateniente, veía esta actividad como justiciera, cuando no vengadora, sobre la clase opresora. Por tanto, era habitual que los bandoleros encontraran soporte y ayuda en determinado colectivo social con el que se identificaban. Sobre todo en los llamados, no con cierto gracejo andaluz e ironía, los “Santos lugares”, que abarcaban los pueblos enclavados en la confluencia de Sevilla, Córdoba y Málaga en el entorno al río Genil. Téngase en cuenta que por la zona discurre la vía que une el sur con el centro, por donde circulaban bastantes viajeros en diligencias y otros medios, incluidos las remesas de dinero, siendo un excelente reclamo.  

Julian Zugasti (Gobernador de Córdoba en 1870)

17 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Has enmarcado perfectamente el bandolerismo andaluz y le has dado las connotaciones precisas que tenía.
Nos acercas más a tu tierra y su historia, una tarea elogiable.

Salud y República

Antonio dijo...

Gracias, Rafa. Creo que mi tierra es una gran desconocida, pues la historia manipuló su realidad, dando la sensación de que con su folclore era el corazón de España, cuando en realidad era el patio trasero...
Un abrazo

francisco Rodriguez Soto dijo...

Me ha gustado mucho tu artículo sobre el bandolerismo, Antonio, de hecho yo vengo viendo una serie de antena 3 que se llama Bandolera, y cuenta anéctdotas y vivencias de aquella época, los abusos de la guardia civil conchabados siempre con los terratenientes,la quema y destrucción de terrenos de los jornaleros para despues quedárselos los bancos o los señoritos, obligándoles así a vender, los escarceos de la guardia civil quitándoles el estraperlo a los traficantes del mismo, para despues ellos llenarse los bolsillos revendiéndolo,y siempre de todo lo que pasaba echándoles las culpas a los bandoleros...En fin, que si viviese yo ahora en aquellos tiempos me echaba un trabuco a la espalda,un caballo andaluz, y pal monte Antonio, porque supongo que habría de todo en las diferentes sierras y partidas, pero no era tan fiero el león como lo pintan...Te felicito por este maravilloso y documentado artículo, ah, los monfíes creo que estaban mucho por mi tierra, las Alpujarras...Un abrazo Antonio.

Antonio dijo...

Ciertamente, Francisco, el mundo de los monfies tuvo su apogeo en las Alpujarras, sobre todo con la rebelión de los moriscos, al menos eso tengo entendido.
Algún día pienso escribir sobre los monfíes, es una parte de nuestra historia muy interesante.
Un abrazo y gracias por tu comentario

Josep dijo...

hola Antonio. Yo siempre he pensado que no podian existir tantos como se ha dicho siempre.En Galicia no lo se, pero en Catalunya los había, pero no en la misma proporción que en Andalucia, y creo que bien podría haber sido al revés, precisamente por los caminos de montaña que iban a Francia. Sin embargo mira como en tiempos de nuestra guerra y después de ella pasaban entre otros los maquis.

Un abrazo.

Antonio dijo...

Hola Josep, ciertamente es una actividad que se dio en mayor o menor medida por toda España, yo diría que por el mundo como es el caso del famoso “Cartouche” en Francia, cuando las cosas se ponen mal la gente se tira al monte. En Cataluña son famosos Serrallonga, Antonio Roca, Testa de Ferro, etc.
Hablé de Viriato al que los romanos calificaban de bandido, ya que era requerido por bando de la autoridad. Pero hay una curiosa etapa del bandolerismo o bandidaje cuando se desmorona el imperio romano y el orden y la cobertura de la ley del Estado desaparece, por lo que cada cual campa a sus anchas. Fueron momentos complejos que acabaron influyendo en la instauración del feudalismo. Lo digo porque el señor feudal les daba protección a sus siervos a cambio de ejercer como tales. Es un tema interesante que merece una reflexión.
Un abrazo

Myriam dijo...

Me has has recordado la Novela "Rinconete y Cortadillo" y lo bien que retrata en ella Cervantes la sociedad andaluza de la época.

Besos

Antonio dijo...

Querida Myriam, el mundo de la picaresca ha marcado la cultura, los hábitos y conductas de este pueblo español. El pueblo andaba hambriento mientras el oro de América, la explotada, iba a parar al extranjero en mil batallas de religión sostenidas por sus majestades en defensa del catolicismo imperial. Quevedo lo deja bine clarito en su poema
Poderoso caballero en don dinero:

Nace en las Indias honrado
donde el mundo le acompaña;
viene a morir en España
y es en Génova enterrado;
y pues quien le trae al lado
es hermoso aunque sea fiero,
poderoso caballero
es don Dinero.

JUAN dijo...

Muy interesante y ameno, Antonio.
Yo he visitado dos casas museo donde supuestamente vivió Jose María el Tempranillo: una está en El Gastor, la otra en Ronda.Creo que es fue el más popular, pues los primeros tebeos que tuve eran de él.
Y la canción que más escucahba cantar a mi madre también. Sólo recuerdo una estrofa:
"Va una partía,
por la sierra Morena
va una partía
Y el capitán se llama
Jose María".

Bueno y también en tu querida Málaga hubo el Zamarrilla, que tiene una imagen en Semana Santa de una Virgen con una rosa roja clavada en el pecho.
Un abrazo,amigo.

Antonio dijo...

La verdad es que la vida de El Tempranillo es muy interesante. Está enterrado en el patio de la iglesia de la Alameda, localidad en donde fue muerto por el Barberillo, un antiguo compañero, cuando ya estaba indultado por el rey Fernando VII.
Grazalema fue otro ligar de interés para él, pues allí vivió su compañera y allí iba frecuentemente.
El último bandolero conocido por mí fue Pasos Largos, nacido en El Burgo (19873) y muerto en Sierra Blanquilla en 1934.
Un abrazo

JUAN dijo...

Antonio, no sé si conoces mi relato sobre la Banda del Cristóbal, el de la Zamarrilla.Si te apetece, lo puedes encontrar aquí:http://ellugardejuan.blogspot.com/2007/04/la-leyenda-del-zamarrilla_08.html
Un abrazo

emejota dijo...

Hasta aquí he llegado, aprendiendo, resulta curioso cómo nuestras generaciones, aún sin saberlo, llevan el espíritu de la tierra y las generaciones anteriores en el ADN, aunque sea recesivo. Bs.

Antonio dijo...

No juan, no lo conozco, pero iré a verlo inmediatamente.
Gracias y una brazo

Antonio dijo...

Yo creo, amiga emejota, que el ser humano lleva en sus genes muchas cosas que el sistema se ha encargado de neutralizarlas o esconderlas para sostenerse en este mundo de injusticia que nos toca vivir.
Besos

Eastriver dijo...

Qué interesante... Andalucía y Catalunya se parecen en muchas cosas: en su tradición libertaria, por ejemplo, o en el bandolerismo, como bien apuntas también.

En el Quijote, Sancho y su amigo se encuentran en los montes catalanes con Roque Guinard, un bandolero catalán que les acoge (el mito del bandolero bueno), basado en Perot Rocaguinarda, conocido como Perot lo lladre, un bandolero histórico, junto con otros como Joan de Serrallonga.

Lo que ya no sabía era lo de La Garduña... De piedra.

Antonio dijo...

Ciertamente, Andalucía y Cataluña tienen muchas cosas en común y más que podrán tener en el futuro, pues ambos pueblos han vivido un interesante nivel de fusión. Pero hay grandes cuestiones que los diferencian y que tocaré en mi próxima entrada. Espero tu interesante y formada opinión.
Una brazo

Antonio dijo...

Ciertamente, Andalucía y Cataluña tienen muchas cosas en común y más que podrán tener en el futuro, pues ambos pueblos han vivido un interesante nivel de fusión. Pero hay grandes cuestiones que los diferencian y que tocaré en mi próxima entrada. Espero tu interesante y formada opinión.
Una brazo