lunes, 31 de enero de 2011

La adulteración del conocimiento.



Empezaré por explicar el título. Adulteración, como es lógico, hace alusión a la acción de adulterar, mientras que adulterar se refiere a: “Viciar, falsificar algo”. Por tanto, si hablamos de adulterar el conocimiento estaremos planteando el proceso mediante el cual se vicia o falsifica dicho conocimiento. Pero… ¿Éste se puede adulterar?

Es evidente que a lo largo de la historia se ha manipulado, bien orientándolo a conveniencia del poder, bien neutralizando y bloqueando el desarrollo del mismo. Los procesos y programas educativos, el desarrollo cultural, el enfoque de la investigación y la ciencia, etc. han sido orientados hacia los intereses de los colectivos que ostentaron y ostentan el poder. Es más, el control del conocimiento supuso siempre el control de la propia sociedad. Un claro ejemplo lo tenemos en las religiones, que condicionaron la evolución de la ciencia y la sometieron a sus intereses y creencias. No sería necesario sacar a colación a Hipatia, a Galileo u otros muchos, que fueron reprimidos, cuando no eliminados, por defender la ciencia y la razón en contraposición a la fe y los dogmas irracionales. Si bien hay científicos que sostienen la compatibilidad entre religión y ciencia, no es menos cierto que solo se sostiene esa afirmación con la asimilación y adaptación de la religión al modelo explicativo de la ciencia. Ya no son Adán y Eva nuestros primeros padres, ni el mundo se hizo en seis días y al séptimo descanso (como si Dios tuviera que descansar, lo que viene a manifestar que ese dios ha sido creado a imagen y semejanza del hombre y por este), sino que se dice que era una forma de explicar las cosas para que la gente sencilla lo entendiera. Llegados aquí, la religión se ha desprendido de su soberbia impositiva para poder subsistir, argumentalmente, ante la ciencia y ha renunciado a su intransigencia para contrarrestar el efecto de la misma. Se acepta, en general, el proceso evolutivo darwiniano, pero se critica desde muy diversas fuentes hasta dejarlo cuestionado en la esencia humana, los principios y valores que colisionan con los religiosos.

En este sentido cito a Steven Weinberg, físico estadounidense Premio Nobel de física en 1979, que escribe en The New York Review of Books que “las creencias religiosas se han debilitado en Occidente gracias al avance científico, que ha golpeado algunas de las bases de la religiosidad. Una de ellas: el hecho de que la ciencia explique fenómenos antiguamente considerados como misteriosos (el trueno o el fuego). Otra importante tensión es que la ciencia nos haya obligado a replantearnos el papel del ser humano en el mundo: de ser un actor creado por Dios ha pasado a ser un producto de la evolución animal”. En definitiva, señala Weinberg, la ciencia ha debilitado las creencias religiosas.

Pues bien, mientras que las religiones (obsérvese que no hablo solo de la católica aunque sea la nuestra, culturalmente hablando) tuvieron, o tienen, el control del conocimiento, manipularon, ocultaron o destruyeron aquello que no les interesaba y potenciaron y desarrollaron aquel que les era afín. Lo curioso es que presentaron, y presentan, este hecho como salvador del conocimiento, dado que se autoproclaman guardianes de la ciencia y la erudición a través de sus monasterios, cuando eso es un falacia, pues si bien es cierto que lo custodiaron, no lo es menos que lo controlaron y manipularon en su propio beneficio hasta adulterarlo. De aquí el título de mi escrito.

Pero no son las religiones las únicas que manipulan y adulteran el conocimiento. Aunque en un tiempo fueron aliados inquebrantables, incluso, simbióticamente, del poder terrenal, asumiendo esta función mientras los otros se ocupaban de las armas y la administración, hoy, al menos en nuestra esfera, como dice Weinberg, esta responsabilidad la comparten con las empresas, los medios de comunicación, las universidades y un largo etc. que ha llevado a diversificar el cultivo del conocimiento.

Pero no nos engañemos, las religiones, en según que países, siguen ejerciendo ese control y siendo las encargadas de la formación y educación desde la escuela primaria a la universidad de forma absoluta, mientras en otros, como el nuestro, se defienden como garo panza arriba ante lo que ellos consideran adoctrinamiento civil, sin renunciar a la idea de adoctrinamiento que ellos mismos han practicado, y practican, para su reafirmación y captación de fieles. Lo malo de las religiones, cuando muestran su rancio integrismo y su idea de posesión de la verdad absoluta, es que no admiten otro pensamiento, otra forma de ver las cosas, y se autoproclaman iluminados de Dios, como si ese Dios fuera idiota y hubiera permitido negligentemente aparecer otras ideas, por lo que necesitaría de esos iluminados para hacer ver la verdad. Esa idea megalomaniaca y mitómana raya en lo patológico y desprecia al propio Dios, que dicen representar, en tanto lo descalifican, pues yo entiendo que la vía para ver y conocer la verdad es el desarrollo del conocimiento y la inteligencia, con el libre albedrío, con que dotó al propio ser humano. Dios, de existir, ya ha creado los mecanismos para el avance del conocimiento que acerque el hombre a la verdad y estos son la razón, la investigación y la ciencia.

Pero, no es que pretenda no dejar títere sin cabeza, es que esa vieja tendencia y la firme convicción de que el poder se ejerce desde el control del conocimiento, se ha instalado en nuestro sistema, llevando a este por los caminos del interés general de los poderosos, de las empresas, de la banca y del desarrollo tecnológico económicamente rentable para ellos. Se investiga en aquello que puede dar beneficios y se obvia, neutraliza, oculta o desprecia a la investigación que no aporta beneficios mercantiles. El dinero pues, es el nuevo dios, que orienta, manipula, controla y, por ende, adultera el desarrollo del conocimiento. Cuando se le escapa algo, tiende a comprarlo. Obsérvese los intentos de influir en la investigación universitaria mediante acuerdos de cooperación entre esta y la empresa, aportando capital y recogiendo los frutos. La universidad cada vez orienta más sus investigaciones a los intereses del desarrollo social, que representan las empresas y su filosofía de vida y de progreso, en el sentido de TENER, mientras relaja el enfoque investigador hacia el sentido del SER HUMANISTA y su desarrollo integral.

Eso quiere decir que nos están adulterando el conocimiento mediante el enfoque exclusivo hacia aquello que les interesa a los poderosos, económicamente hablando, mientras que obvian aquel que se orienta al desarrollo del individuo, como comentaba. Investigan en armamento, en genética tanto de salud como alimentaria, en astronomía, en tecnologías, etc… pero, en todo caso, las armas se emplearán para matar en casa de los otros, mientras que los demás adelantos se utilizarán para mejorar nuestra casa, que es donde hay dinero para pagar y sacar beneficios y rentabilidad. Eso sí, la tendencia neoliberal, entiende que los adelantos solo pueden llegar a quien los puedan pagar, los demás que se espabilen, que entren en el mercado y jueguen si son capaces para entrar en la rueda de la fortuna mercantil, del trabajo explotador y del comercio…

En este sentido, sin soslayar ningún tipo de expansión del conocimiento, me parece mucho más constructiva la búsqueda de la evolución del ser humano como ente individual y colectivo que centrarse en lo meramente material y comercial. Evidentemente, los nutrientes del cuerpo son básicos, facilitar la actividad mecánica es deseable, pero han de servir para un mayor crecimiento del ser integral, de su intelecto, de lo contrario andaremos anclados en la simpleza de lo instrumental.

Si bien es cierto que se ha complicado el tema del control del conocimiento debido a los medios informáticos y al campo desarrollado en Internet, que está permitiendo el flujo masivo de ideas e información entre los pueblos y la gente, no es menos cierto que la alta tecnología y el control de esos flujos sigue estando en las manos del poder que, como se está viendo en los movimientos populares de Túnez y Egipto, los gobiernos y ese poder pueden bloquearlo a conveniencia cuando se sientan agredidos o cuestionados por los ciudadanos a través de estos medios.

Mientras tanto, retomando la idea de librepensador de mi entrada anterior, les mando a la mierda y me doy cuenta de que me tienen atrapado en este sistema consumista. Mi alienación me somete, pero al tomar conciencia de ella empiezo a imponer criterios de uso y dependencia que me permitan liberarme de esa subordinación… No sé si lo conseguiré en todo o en parte. Si es, al menos, en parte me empezaré a dar por satisfecho según evolucione… Eso sí, queridos amigos, eso de poder expresar mis ideas y leer las de los demás a través del ejercicio libre que nos facilita el mundo bloguero, me ayuda a enfrentar esta situación de búsqueda y de encuentro del conocimiento.





29 comentarios:

emejota dijo...

No voy a decir esta vez hasta que punto llega mi concordancia, pues resulta evidente. Solo unas palabras de ánimo que siempre vienen bien: Ahí estamos, amigo; aunque infortunadamente sigo necesitando usar el coche para trasladarme de ciudad, o para determinadas urgencias. Un fuerte abrazo.

La Loca Y El Flaco dijo...

¿Y qué es para ti el conocimiento? ¿Estás seguro de que el hombre es capaz de conocer la verdad de las cosas? ¿Crees que somos capaces de encontrarle una respuesta a todo? ¿No será que creemos saber más de lo que realmente sabemos?

Abuela Ciber dijo...

En lo personal no encasillo solo en "las religiones" el adulteramiento.
Sino en el hombre en si que, por poder adultera para su propia proyeccion.
Y en realidad mas que adulterar....MIENTE.
Sin ir mas lejos la Historia del hombre ha sido adulterada segun el conquistador que la escriba.
Creo que esta en nosotros preocuparnos por leer diferentes facetas para llegara conlusiones mas acertadas.

Cariños

Antonio dijo...

Emejota los hábitos nos tienen atrapados junto a la confortabilidad que da el uso desmesurado de los recursos. Somos animales de costumbres y anteponemos el egoísmo a la razón. No importa lo que cueste al entorno, a la naturaleza, a los demás y al sistema, lo importante es que yo esté cómodo... así nos va…
Un abrazo afectuoso

Antonio dijo...

Loca, flaco favor nos hacemos si no sabemos de qué conocimiento hablamos. Ello daría para otra entrada. De todas formas es una palabra polisémicas y podemos recurrir al diccionario, que es una forma de acuerdo establecido para saber de qué hablamos. Si te das una vuelta por allí, yo me quedo, en este sentido, con: “Noción, ciencia, sabiduría” como la más afín. En todo caso lo importante es lo que cada uno entienda y en que nivel esté del conocimiento, puesto que cada cual ha de gestionar el suyo en función de sus capacidades y de la base en que se encuentre y sus consecuentes limitaciones.

Para mí, lo más determinante en el ser humano para vivir, aprender y desarrollarse está unido a la actitud de ir buscando siempre en función de donde se encuentre, de lo que sepa, sea poco o mucho, que siempre es poco.

Las otras preguntas espero que ya te las hayas contestado tú, pues por la forma en que las planteas creo que tienes una opinión hecha al respecto.

De todas formas me atrevo a mostrarte mi modesta opinión. Entiendo que hay dos verdades, una transitiva que es mutable por lo que es una verdad puntual, del momento, en función de donde esté en el continuo del proceso evolutivo, y otra final, que no está a nuestro alcance y que no deja de ser una utopía o elucubración hipotética. Esa es una verdad asintótica. Al menos esa es mi opinión.

Un saludo y gracias por tu visita y comentario

Antonio dijo...

Abu, coincido en lo que comentas. La religión, por su trascendencia y poder acumulado y ejercido a lo largo de los tiempos ha sido un elemento clave en esa adulteración, manipulación o mentira, como dices. Posiblemente eso sea debido a que la religión responde a intereses humanos de organización y estructura social, o lo que es lo mismo, de poder, como tú bien dices “…el hombre en si que, por poder adultera para su propia proyección”.

Pero no hablo solo de religiones, sino de intereses espurios relacionados con el poder y el dinero, como puedes apreciar a lo largo del artículo, relacionados con la codicia y la avaricia humana…

Cariños

Silencio dijo...

El capitalismo nos convierte en adultos "aniñados", caprichosos, que sólo ven sus deseos colmados cuando compran y compran... Claro, mejor, así no piensan, no cuestionan, se conforman. Malos tiempos...

¡Saludos!

belijerez dijo...

Me ha emocionado, lo siento.
También me gustaría (con perdón) mandar a la mierda, como usted, a más de uno. Como me cuesta sigo intentado salir de este lodo infernal que me artrapa.

Muchas gracias por su "librepensamiento".

Tomás Morales dijo...

Es, también, mi forma de ver las cosas.
Toda verdad humana es temporal y cambiante, como lo es el hombre. Pero tendemos a la verdad eterna, intemporal, algo imposible, pero que te incita a seguir caminando.

Los intereses en/del conocimiento, ni dudarlo, pero, quizá, sin esos intereses no podría haber conocimiento adulterado porque no habría conocimiento.

(Sé que te han traicionado las teclas y donde dice "astrología" debía decir "astronomía")

RGAlmazán dijo...

Totalmente de acuerdo. La religión a medida que ha ido perdiendo influencia en algunas sociedades, ha sido sustituida en su papel manipulador por otras instituciones, que quieren llevarse el agua a su molino, proteger al poderoso, mantener sus privilegios y apartarlo de la plebe al adulterar los mensajes en su propio beneficio.

Salud y República

Antonio dijo...

Efectivamente, Silencio, pero no es el capitalismo solamente, sino todo aquel que quiere tener ascendencia sobre nosotros, tener poder. Recuerdo aquello de “…dejad que los niños se acerquen a mí…” luego pasa lo que pasa. “Hay que se como niños…” el mensaje es claro, sembremos la inocencia para poder ejercer el dominio sobre el inocente.
Un saludo

Antonio dijo...

Beli, creo que ellos saben que no los podemos mandar a la mierda sin irse uno con ellos. El sistema de mierda está estructurado y todos formamos parte de él. Solo quedan dos posibilidades, ir cambiando el sistema con la lucha diaria y la concienciación y otro la revolución traumática. Luego está el más efectivo a nivel personal, que consiste en librarse uno de las ataduras y dependencias dentro de lo posible… al menos eso pienso yo, aunque no sea capaz de hacerlo, de momento…
Un saludo

Antonio dijo...

Hola Tomás. Eso que comentas encaja perfectamente en mi respuesta a La Loca y el Flaco sobre la verdad transitiva, que yo digo, y la verdad final y/o utópica.
Defiendo el interés por el conocimiento, de lo contrario no habría evolución, pero una cosa es el interés por el conocimiento y otra el conocimiento para mi interés.
Por cierto, no sé muy bien dónde aparece la palabra astrología a la que aludes…
Un saludo y gracias por tu enriquecedor comentario…

Antonio dijo...

Claro Rafa. Es como comentas. El poder es quien adultera la información. La religión, cuando anduvo ostentando el poder y/o se alió con él, es cuando más adulteró los mensajes sobre el conocimiento. Ahora anda a trancas y barrancas intentando convencer desde otras perspectivas, pero ya no cuela tanto.
Saludos

almalaire dijo...

Leí el post ayer y me pareció magnífico, no se me ocurrió nada que añadir ni comentar hasta ahora que vuelvo para decirte que suscribo totalmente el comentario de Tomás Morales.

Un abrazo

Antonio dijo...

Tomás, ya encontré donde ubiqué la palabra astrología y corregí el lapsus linguae que sufrí. Ahora pone astronomía, como debía ser.
Gracias y un saludo

Antonio dijo...

Hola Almalaire. Me alegra que suscribas ese comentario de Tomás, que yo también suscribo. Además corregí lo del lapsus linguae.
Un beso

JUAN dijo...

Creo que el ser humano peca de masoquismo al seguir dócilmente a sus dirigentes sin creer en ellos.

Escuchas a la gente decir que son ateos, pero no dejan de celebrar fiestas religiosas, bautizos y comuniones. Nos quejamos de los gobernantes y del sistema, pero participamos en el fraude votando y defendiendo programas que se sabe luego no cumplirán. De esta forma se pepertúa la adulteración.
Se hacen revoluciones para cambiarlo todo, pero se cae en lo mismo o peor.¿Es la anarquía la solución? Lo dudo; siempre se necesitan normas para la convivencia.
Un excelente artículo el tuyo Antonio.
Abrazoz.

J.M. Ojeda dijo...

¡Hola Antonio!
Un articulo el suyo, muy interesante, incluso me atrevería a decir que sigue siendo de alguna forma efectiva, y aprovechada esa adulteración del conocimiento, por todos y todas la clases con poder de influencia.
En fin que fuimos y seguimos siendo lo que somos.
Ello no quita que el libre pensamiento y la libertad de expresión siga su camino, que también lo tiene, a pesar de las zancadillas…

Saludos de J.M. Ojeda.
Me gusto mucho su artículo.

Antonio dijo...

Hola Juan. Añádele a eso de masoquismo, la palabra entreguismo, que es la que subyace bajo la alienación y de la pereza ante el impulso de investigar y conocer; o lo que es lo mismo, la comodidad que da delegar en otros para que piensen y luego yo me creo lo que me digan. En este país se suele decir aquello de “que inventen ellos”, luego pasa lo que hay.
La anarquía es una ideología romántica y preciosa, pero está desvirtuada porque nunca se llevó a término y, además, se asimiló a caos y desorden, cuando en realidad lo que pretende es un orden natural basado en el respeto y la libertad, ambas cosas entra en colisión cuando no son bien entendidas.
Un abrazo afectuoso

Antonio dijo...

Gracias J.M. Ojeda. Es una realidad lo que comentas, creo que estamos en ello. En la lucha por imponer el conocimiento que les interesa a los poderosos, en contraposición a la libertad de campos que nos interesa a los demás seres humanos.
Un saludo

Ana Márquez dijo...

Bueno, pues exprexémonos, Antonio, ya que por el momento, no nos queda otra :-)

Un abrazo grandote.

MarianGardi dijo...

Antonio, dicen que la historia hay que volver a reescribirla.
Un abrazo

Antonio dijo...

Querida Ana, en ello andamos con este invento del blog. Al menos buscamos, intercambiamos y aprendemos libremente, los unos de los otros.
Besos mil

Antonio dijo...

Marian, tal vez habrá que reescribirla pues esta historia que nos trajo hasta aquí no es de justicia.
Un abrazo

José A. García dijo...

No importa ahora quién lo haya dicho, pero la frase: ''miente miente que algo quedará'' parece que cada vez tiene más fuerza en nuestra sociedad.

En varios aspectos, y no sólo en el religioso y el político.

Saludos

J.

Camino a Gaia dijo...

Estoy de acuerdo contigo en que la única forma de asimilar ciencia y religión es el estudio de esta última mediante los métodos de la ciencia, en una palabra no se trataría de discutir si existe o no existe Dios y hacer especulaciones sobre como es, sino saber desde cuando existe la religión, análisis histórico, etc, etc. Es en este campo donde pueden surgir cosas muy interesantes.

Antonio dijo...

Me suena, me suena, esa frase y creo que la siguen ejerciendo algunos afines a los manipuladores de la información … una mentira a base de repetirla se convierte en verdad percibida…
Un saludo

Antonio dijo...

Yo siempre pensé, amigo Camino, que solo se llegaba a conocer la verdad del funcionamiento universal a través de la ciencia, que es la forma de acercarse a esa entelequia que llamamos la creación y otros lo asimilan a la omnipotencia divina…
El constructor religión se verá debilitado en cuanto le ciencia clarifique las cosas y determine su funcionamiento. A eso le temen ellos.
Un abrazo