jueves, 14 de octubre de 2010

Crónica de la Fiesta Nacional… aplausos y pitos

(La razón del grito amparado en el aguilucho)

El doce de Octubre se celebró el acto de la fiesta nacional. Yo no la vi en la TV, al igual que no suelo verlo cada año, pero leí crónicas y oí comentarios al respeto. No fue una corrida, con perdón, pero sí una pasada. Tropas representativas del ejército español desfilaron como homenaje a las fuerzas armadas en el llamado día de la hispanidad, al que otros llaman, al otro lado del charco, del genocidio, por los hechos acaecidos en el proceso de colonización de nuestras queridas Américas.

Sin entrar en estos pormenores, o pormayores, que nunca se sabe, queda uno estupefacto al ver como un importante grupo de sujetos asistentes al desfile, vociferan como energúmenos, irrespetuosos hasta con los símbolos que presentan a su propia patria, que no identifico a estas alturas con la mía, dejando muchas dudas sobre lo que es nuestro ejército actual y cuantos nostálgicos hay, que se sienten vinculados al pasado y manchan un acto de este tipo con banderas preconstitucionales y pitos hacia un gobierno libremente elegido, como lo fue el de la República al que se enfrentaron sus ascendientes ideológicos de la mano de un ejército trasnochado y traidor. Pidieron las orejas y el rabo del torero y aplaudieron a rabiar el comisario de la plaza. En el fondo el espíritu nacional tiene mucho de corrida sanguinaria y sobre todo en algunas plazas.

Y, ciertamente, a uno le quedan muchas y variadas preguntas, dudas e inquietudes. La primera es por qué no se han condenado desde la oposición, al igual que desde el conjunto de los partidos políticos, estos hechos; serán porque se sienten identificados con el mensaje que vociferaban los susodichos sujetos, que teniendo derecho a expresar libremente su opinión, dejaron de manifiesto su catadura política e, incluso, moral y ética. La segunda es quien se esconde detrás de estos aspavientos y qué pretenden. La tercera sería, si bien no está permitida la expresión de ideología política a los militares, considerando que muchos de los asistentes eran familiares, si no estaremos ante un ejército de dos caras, cumplir el deber y por detrás jugar, en muchos casos, a lo contrario, sembrando deslealtad en la intimidad. La cuarta sería si no estamos ante una democracia tutelada, desde la sombra, por los descendientes del viejo régimen, en mayor o menor medida; los hechos acaecidos desde la judicatura, el mundo empresarial, el posicionamiento de la religión, las fuerzas fácticas que intrigan sistemáticamente para ampliar su cuota de poder y un largo etc. de segmentos sociales que quieren volver a los principios que se defendieron en la posguerra, nos vienen a mostrar que tenemos la asignatura pendiente de la convivencia ciudadana y el respeto a los demás desde la concepción democrática de la vida social.

No todo vale en democracia. Cuando alguien abuchea a un gobierno y muestra su falta de respeto, lo hace también a todos los ciudadanos que democráticamente lo votaron. Pero, claro, para entender esto se ha de tener espíritu democrático y eso no es posible en sujetos que se creen que ellos son las España y los demás sediciosos y traidores. De todas formas, pienso que esa lacra ideológica sigue estando presente, sin entender que España la conforman el conjunto de sus ciudadanos, con derechos y deberos, donde el valor de la convivencia se ha de centrar en la libertad y el respeto a los demás y a las normas y leyes que nos rigen, aunque no sean de nuestro agrado en muchos casos. El nexo o amalgama que une España debería ser la voluntad popular y el sentirse todos integrantes de un mismo proyecto político y social, pero sigue la España invertebrada, por haber las dos Españas, que no han resuelto aún su convivencia. Una ubicada en el centralismo y la imposición de la historia subyugante y sometida desde el proyecto de los Reyes Católicos; la otra desde la necesidad de la soberanía popular y el respeto a la democracia como forma expresión libre del ciudadano.

¿Aplauden la monarquía por lo que significa de imposición de reyes soberanos, de tradición en el ejercicio del poder desde ideologías totalitarias, desde el conservadurismo y el sometimiento del súbdito a su rey y sus señores? Esto implicaría que niegan el derecho que el ciudadano tiene a decidir quien le gobierna desde su soberanía popular, pues no entienden de eso, de soberanía popular, sino de su modelo político anclado en el pasado y en la imposición por la fuerza de las armas, si fuera necesario. Les faltó corrección, pero dejaron claro cuales fueron sus consignas y, por ende, cuales son sus ideas y posiciones… Eso está bien en cuanto clarifica las cosas y su posicionamiento, pero, si bien todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión, también tiene la obligación de hacerlo en los lugares adecuados, respetando los actos y a los integrantes de los mismos. Parecen sentir al ejército como propio.

Por eso hay algo que se me escapa. Mi duda está en si es este el ejército que nos representa y sirve al pueblo y a la hacienda que les paga, o si el aplauso de este sector, al rey y a las fuerzas armadas, se centra en el convencimiento de que siguen siendo suyas ambas instituciones.

Yo hubiera quedado más contento si este sector del público hubiera abucheado a ambas instituciones, por ser servidores del pueblo que votó al gobierno, ante un posicionamiento democrático de las fuerzas armadas y un enfoque claro de la corona en defensa de la democracia, aunque es difícilmente comprensible que una institución que no se funda en la democracia y en la elección de representantes del ciudadano de forma periódica, como podría ser un presidente de la República, pueda defender o ser un ejemplo de actitud democrática. De todas formas, lo ideal habría sido que, ante esta actitud vociferante, el colectivo asistente, mayoritariamente, les hubiera inducido al silencio y al respeto, confrontándolos que un posicionamiento racional y respetuoso. Hasta que eso no se dé, no estaremos en un país suficientemente maduro políticamente, al menos eso pienso yo…

38 comentarios:

ana dijo...

buena entrada sí señor, sobre lo mismo hablo yo en mi blog coincidimos en foto y opinión.

saludos

ana dijo...

con tu permiso Antonio, voy a poner el enlace en mi blog. Gracias.

mariajesusparadela dijo...

Pues a la oposición se le llena la boca diceiendo que eso es "libertad de expresión"

Antonio dijo...

Gracias, Ana, sin problema puedes hacer la referencia a mi entrada.
Un abrazo y me alegra coincidir contigo en este aspecto al igual que en otros.

emejota dijo...

Son los mismos energúmenos de siempre, da igual bandos que colores, siempre los mismos, generalmente ruidosos, cobardes y descerebrados. Bien se sabe que las cajas mas vacías son las que más ruido hacen al agitarlas. Esperemos que con eso de la "natalidad responsable" dejen de parirlos. Un fuerte abrazo. Ya veo que andas bien.

Antonio dijo...

Martía Jesús, entre tú y yo, jejeje... Creo que se identifican con los energúmenos que gritaban y pitaban a Zapatero.. Ellos son los herederos ideológicos del pasado régimen, aunque lo quieran ocultar y disimular, se les escapa en el mensaje no verbal... La libertad de expresión tiene un límite, que es la educación y el saber estar, junto a la argumentación racional y sólida.

Antonio dijo...

Emejota, no podría haberlo dicho mejor y con más gracia que tú.
Sí, estoy mejor, aunque me canso muy facilmente... debe ser la edad, jejeje....
Un abrazo afectuoso

Anónimo dijo...

Hola Antonio. Lo primero que me alegro que estés recuperado, andaba un poco perdido.

Tu entrada me parece estupenda. Desde luego que la libertad de expresión es un derecho innegable a cualquier ser humano, si bien estoy convencido de que toda libertad conlleva unos límites. En unos casos, el tope esta donde empiezan las libertades y los derechos del otro. En otras ocasiones, simplemente, la frontera tiene que ponerla el sentido común de quien la ejerce.
Pero claro, el sentido común le pega a los energúmenos, tengan la ideología que tengan,como a un cristo dos pistolas.
Y bueno, al fin y al cabo, no incurrían en ninguna ilegalidad, por eso no les ha pasado nada. Lo grave no es el tema de si se puede hacer, parece evidente que si. El tema es si resulta lógico que los abanderados de la patria, los que día si, día también, lloran porque España se rompe, revienten el único acto (o uno de los pocos)en los que ese patriotismo trasnochado se exhibe sin complejos.
A lo largo de la historia, los fascistas siempre hacen lo mismo: se apropian de los símbolos, las instituciones y las fiestas que deberían ser de todos.
ESA ESPAÑA ES SUYA... PO' PA' ELLOS

Anónimo dijo...

Como siempre, me voy sin firmar.
Soy Eloy, un abrazo!

Anónimo dijo...

muy a tu altura

Jose Vte. dijo...

Según la Cospedal, a unos le abuchean (Zapatero) y a otros le aplauden (Rajoy en una reunión de sus bases), las carcajadas se han unido a las que aun no han parado desde que dijo que ellos eran el partido de los trabajadores.

Muy buena entrada Antonio, análisis certero.

Un saludo

Txema dijo...

Antonio. Cualquier político, y ZP no es una excepción, debe asumir que su gestión pueda provocar descontento entre la ciudadanía que puede expresar en la calle de forma más o menos ruidosa.

Esto vale para ZP, Rajoy y Cayo Lara y cualquer otro.

Otra cosa es que el momento sea el más adecuado y, posiblemente, no lo fue por eso que se ha dado en llamar respeto institucional.

Pero resulta paradójico que en Catalunya sea haya silbado a todos los representantes en la ofenda a Rafael Casanovas desde hace años y la reacción no haya alcanzado esta dimensión.

¿Es que el homenaje a ese personaje tiene menos significado y valor que el del 12 de octubre? ¿Merece menos respeto? Evidentemente parece que sí.

Si el Psoe y su gobierno no hubieran puesto tanto empeño en asumir las celebraciones del régimen anterior esto no pasaría. Pero claro, son más papistas que el papa y así les va.

Que no pretendan decir que esta fiesta es la de todos, porque no es así. Así que no pretendan hacer de esto una cuestión de estado.

saludos

Myriam dijo...

Hola Antonio:

Como latinoamericana, a mí lo que me gusta de todo el cuento es que puedo decir que mi idioma materno es el español, Castellano. NO el guaraní, mapuche, coya, ingles o portuguez.

Y me encanta nuestra lengua.

Ahora lo que plantesa del irrespeto, segpun lo que aqí relatas, estoy de acuerdo en que en partee s mala educación ( o parendizaje) y en parte es pura inmadurez política.

Un fuerte abrazo

Camino a Gaia dijo...

Lo que mas me preocupa de lo que expones es el crecimiento del fascismo a partir de la crisis económica. El neoconservadurismo aboga por la abolición de los estados y en ello se ha empleado a fondo, pero todavía los necesitan para presentarlos ante nuestros ojos como responsables de sus propias perversiones.
Nos encontramos así ante una derecha que trata de identificar izquierda con ineptitud en gestión de la economía y en ese juego creo que ha caído el resto de la izquierda opositora. Se protesta contra el gobierno pero no contra la banca internacional. La situación económica nos lleva sin remedio a un país de desesperados y esa desesperación probablemente fructifique en forma de violencia.

Pero a la derecha le interesa canalizar esa violencia de forma que se convierta en una lucha de desesperados contra desesperados, quedando impune como simple árbitro de la contienda y depositaria del orden. ¿No es acaso esto el fascismo?

Antonio dijo...

Gracias, Eloy, por tu aportación ponderada y cargada de razón. Yo creo que el mundo entero debería ser propenso a expresarse desde la perspectiva de darse a conocer, para que nadie se lleve a engaño. Eso está bien, ya sabemos de que pie cojean, pero lo malo es su crecimiento mediante el reclutamiento entre sujetos de tendencia fascista, intentando crear un Estado poderoso, por encima de los ciudadanos y de sus intereses y al socaire de los poderes de siempre. El PP calla, luego otorga… Eso quiere decir que se siente a gusto con esta situación…
Hace falta una buena dosis de democracia y educación ciudadana para hacer convivir los intereses de gentes tan dispares, marcadas por la historia y tirada al monte…
El problema es que esa España suya nos la quieren hacer nuestra.

Un abrazo

Antonio dijo...

Anónimo, ciertamente, cuando uno hace algo suele hacerlo a su altura, pues al fin y al cabo, uno es capaz de razonar hasta donde lo es, y si no llega a más es por que ya no está a su altura ese otro nivel.

Gracias por tu comentario, aunque me gustaría que no fuera anónimo.

Antonio dijo...

Gracias, José Vte. El PP en este y en otros asuntos está perdido, Messing, pues no se sabe muy bien si lo que dice la Lideresa, la Cospedal, la Santamaría, la Pinta o la Niña, es lo que piensan de verdad. Dicen muchas cosas, desmienten muchas otras y donde dije digo, digo Diego. Es una estrategia en espera de que ZP se estrelle, para saltar ellos a salvar la patria. El problema es que puede que el pueblo, al final, prefiera malo conocido que bueno por conocer.

Un saludo

Antonio dijo...

Txema, totalmente de acuerdo en que en el sueldo de cualquier político lleva incluido eso, el aguantar los abucheos de los descontentos. También comparto tu tercer párrafo en cuanto al respeto institucional, al líder votado por los otros, pues es el portador de su voluntad soberana. Si respeto al contario respeto a sus votantes y a los conciudadanos. Váyase señor González, es un claro ejemplo de desautorización democrática, cuando la frase debería ser convoque usted elecciones señor González que, bajo mi opinión, ya perdió usted la confianza del pueblo que le votó.

El caso catalán con el homenaje a Casanovas, reúne, bajo mi punto de vista, algunos parecidos con este, aunque, como es lógico, existan diferencias significativas. El parecido es que es un homenaje institucional a un personaje importante del catalanismo y algunos otros energúmenos también, en un acto irrespetuoso, descalifican y abuchean a los líderes votados por el pueblo. Para mí es condenable igualmente.
Pero si nos paramos a ver las diferencias entre los dos actos, son evidentes. Rafael de Casanova luchó, junto al pueblo catalán, en defensa del Archiduque Carlos, como pretendiente al trono español, pretendía un gobierno en España de la casa de Austria. Perdió la guerra y apareció el decreto de Nueva Planta castigando a las comunidades que no apoyaron a Felipe de Anjou. Por tanto, existe una cierta incongruencia entre homenajear, desde un régimen borbónico a aquel que luchó contra ellos. Tal vez por eso algunos exaltados se apoyen en esa idea, sin considerar que la historia ya fue reconducida en un proceso evolutivo de siglos y que la situación actual no es la misma, aunque se pretenda despertar aquellos principios con contenido algo confuso en su análisis histórico. Es apasionante esa etapa de la historia y cómo fue evolucionando hasta dejar a España rota y desunida.
En cuanto al ejército español y su homenaje con este desfile, tiene un componente diferente. El pueblo español no se identifica con el ejército tan fácilmente. Está cargado de historia agresiva hacia el pueblo y de desastres que llevaron a la ruina a España. Muchos lo miran como el heredero del ejército franquista que se levantó contra la república y que aún no pasó la revalida democrática. Otro empiezan a aceptarlo tras las depuraciones del 23F, su integración en la OTAN y sus nuevas misiones… Pero sigue sonando a rancio mientras no se identifiquen plenamente con el pueblo y su sistema democrático.
La transición pagó su impuesto y este acto es uno de ellos. Lo lamentable es que los símbolos se nos hayan metido con calzador y que la derecha siga asumiéndolos como propios… la bandera, el himno nacional, el ejército, la religión, la monarquía… Parece que son suyos. El resto o no litigamos por ellos o pasamos tres pueblos de esas cuestiones.
Bueno no me extiendo, que va a parecer un intercambio excesivamente amplio de una idea que nos une más que nos separa.

Un saludo

Antonio dijo...

Myriam, yo amo mi lengua materna, aunque también hable catalán, pues me permite expresarme mejor que en cualquier otro idioma. Ahora bien, si hay en el mundo varios cientos de millones que la hablan es debido a ese proceso de colonización cargado de errores e injusticias, como lo fueron todos, pues primaron los intereses de la potencia colonizadora sobre los autóctonos.
En cuanto a los gritos y abucheos, comparto la expresión de inmadurez política de los gritones. Lo que pasa es que puede no tratarse, bajo mi punto de vista, de inmadurez política, sino de un posicionamiento político que detesta la democracia y clama por la vuelta al poder de viejos planteamientos.

Un abrazo afectuoso

Antonio dijo...

Camino, comparto esa visión del proceso de destrucción solapada del Estado, de descalificación sistemática del político por inepto y de la necesidad de crear agentes que defiendan la privatización como salvadora de la gestión de lo público, cuando lo que se pretende, en realidad, es convertir lo público en privado e integrarlo en el sistema de mercado libre que defiende el neoliberalismo a ultranza.

Bajo mi punto de vista, tal vez no sea interesante el fascismo para el capitalismo, pues estos pretenden hacer un Estado poderoso de sumisión popular al líder y solo beneficiarían a los intereses de los suyos, como ya se vio en el pasado siglo. No obstante, creo que desde la derecha neoconservadora se pretende usar esta militancia como rompedora para después tomar las riendas salvadoras del barco que se hunde.

Un saludo

Eastriver dijo...

Un texto muy interesante, típico tuyo, con esa forma tan detallada de analizar la realidad, desde un punto de vista yo creo que bastante razonable. Estoy de acuerdo contigo.

Me molesta el análisis real. Al rey le molestaron, pero no por su naturaleza, sino porque no eran oportunos en aquel momento. En otro momento, le hubieran dado igual, siempre que no se le silbara a él, porque es ilegal. No puede gustarme una monarquía que se mueve en esos parámetros.

Estoy a favor de que se silbe a los políticos libremente, es necesario que todo el mundo se pueda expresar. Pero a la vez tiene un peligro, que se convierta en norma sin discernimiento. Cuando el 11 de septiembre se hace la entrega de flores al monumentos a Casanovas en BCN lo normal era que pitaran a todos, absolutamente a todos (menos al Barça). No tenía ningún sentido. Es comprensible que se pueda silbar por razones diversas. Un año a unos, otro a otros. Pero, ¿cada año sistemáticamente? Eso deja de tener sentido, creo yo. Se convierte en norma, y por tanto se vacía de significado.

Gran texto, Antonio. Me gustan tus dudas numeradas, las comparto. Estamos en manos de lo peor, y por eso temblamos. Un abrazo.

RGAlmazán dijo...

Lo preocupante es que esta historia que se repite está preparada, lo que significa que hay premeditación, y además se realiza en un acto concreto, donde está presente el rey y el ejército. Y es que como bien comentas, ellos piensan que esas instituciones son de ellos y que el presidente del gobierno es un intruso ajeno a su mundo.
No reconocen el poder democrático y sí lo hacen al rey y al ejército, dos instituciones nada democráticas.
Son fascistas exaltados que buscan socavar la democracia.
A mí que piten al presidente del gobierno, me parece normal, entra en su sueldo, pero que esto esté organizado --además, el PP desde sus NNGG ha llamado al abucheo-- cómo y cuándo lo está, es lo peligroso.

Salud y República

Txema dijo...

Antonio tu respuesta ya es por si sola toda una declaración de principios y motivo para un debate muy serio sobre la llamada fiesta nacional.

Sinceramente preferiría otro tipo de fiesta más vinculada a la sociedad civil y a los valores democrátricos, no a los castrenses que deben estar en otro ámbito.

Como tiene que ser, respeto a los caídos y comparto con sus familias la trsiteza que esas muertes en misiones de "paz" les han ocasionado. Por supuesto.

Pero ello no me lleva a sacralizar el acto de homenaje a los caídos. Ni siquiera si todas -es sólo un ejemplo- fueran de IU. De la misma forma que no sacralizo de ese modo tan institucional los muertos por la República. No sé si me explico bien.

Entonces, el debate debe ser no cómo alejar al público para que no vean al gobierno de turno. Creo que el asunto es suprimir esta fiesta. Así de sencillo. Es una rémora con connotaciones militaristas de otros tiempos.

un abrazo "civico"

almalaire dijo...

Siempre leo tus textos dos veces :) Antonio. Siempre suelo estar de acuerdo, además. Esta vez también.

Un apunte solo y es que yo prefiero que lleven la bandera franquista cuando se "manifiesten". "Por sus obras les conoceréis", a mi me da igual que abucheen al gobierno, me da igual que lo hagan en una acto para el que son los primeros en llenarse la boca pidiendo respeto, aunque luego a Rajoy le parezca un coñazo y no le apetezca ir, como se le escapó hace unos años (a mi también me lo parece), me da igual que griten , que chillen, que den vivas a Franco, que se den golpes en el pecho...me da igual todo lo que haga esa gentuza pero el hecho de que lleven mi bandera (y no soy mucho yo de banderas tampoco, la verdad) si que me molesta. Así pues que lleven la suya y luego que pongan el grito en el cielo cuando en otras situaciones, otros, con mucha más dignidad que ellos, lleven la bandera republicana. Eso es lo suyo, lo de la paja y la viga, exigir un respeto que no merecen ni demuestran nunca y llamarlo "libertad de expresión".

Pero luego ganan, probablemente dentro de poco estén gobernando con mayoría absoluta, Garzón seguirá suspendido, la iglesia seguirá dirigiendo los modelos de enseñanza...es descorazonador.

Un saludo, Antonio.

MarianGardi dijo...

El pueblo culpa de sus males al Gobierno y piensan que para cambiar a mejor tiene que irse el culpable.
Esto es la Politica, el pueblo le importa un rabano que partido gobierne, lo que desean es prosperidad y no que los undan en la miseria.
Quién les unde?
Qué cosas hace el gobierno?
Les importa poco, sólo quieren bienestar y si este gobierno los lleva a la miseria lo abuchean, igual es el mismo a quienes votaron en las selecciones.

Es el pueblo, ese mismo pueblo que votaron ayer, hoy renuncian a su voto e insulta a su Presidente.

El pueblo quiere llevar la razón aunque no sepan de argumentos ni de justificaciones.

A mi lo que me parece muy bien es que gobiernen cuatro años y luego que cedan el paso a otro.
Igual si van rotando más rapido se mejoran las cosas.
O si uno lo hace mal pues afuera, a pedir la dimisión. Igual el próximo lo hace mejor.
Besos Antonio

Abuela Ciber dijo...

Alegra tu retorno , que es lo positivo en estos momentos.

Recibe mi afecto con el deseo que disfrutes un buen fin de semana!!!!!

Antonio dijo...

Amigo Ramón, gracias por tu aportación y comentario. Estos asuntos me rebelan… posiblemente porque sea una persona más madura y a mi edad entienda la diversidad de la gente y la necesidad de respetar a los demás, incluidas sus formas de expresar un desacuerdo. Pero hay formas y formas. Los dos casos que mencionamos son evidencias de que hay gente que carece del respeto adecuado a las formas y a la gente.

Un abrazo

Antonio dijo...

Estoy contigo, Rafa. La intencionalidad es lo importante. Aquí hay dos elementos claves, uno es el abucheo más o menos merecido del presidente, aunque no fuera el lugar, y otro es la exaltación del ejército y el rey como evolución de un pasado que sigue coleando, sobre todo para estos nostálgicos del régimen y de ideas no democráticas. Lo preocupante es la actitud del PP que callando otorga y sus NNGG echan leña al fuego… ¿Qué partido tenemos en la oposición que no tiene idea de Estado democrático y de respeto?

Un saludo

Antonio dijo...

Txema, yo haría un homenaje privado, como se hace esa famosa Pascua Militar, se reúnen en los cuarteles o donde sea y se toman unas copas, charlan amigablemente y se acabó. Al igual que se hace en las empresas cuando llega la Navidad…

El ejército en la calle siempre me causó cierta desazón. El ejército está para la defensa del país en caso de conflicto y para ayudar a la ciudadanía, pero no para desfilar haciendo ostentosidad de su fuerza y capacidad de coacción. Eso les crece y les “legitima” para pensar en que son los salvadores de la patria, pues solo ven esa parte de la ciudadanía que les alienta en los desfiles y no se percatan de la posición de la inmensidad de la sociedad. Espero que nuestro ejército se haya moderado en este aspecto y sea consciente de cual es su misión, aunque siempre le queda a uno la duda ante estos hechos…

Otro abrazo cívico para ti.

Antonio dijo...

Hola Almalaire. Yo defiendo que la gente diga o se exprese con total libertad. Critico las formas, pero esas formas son las que definen la catadura de los sujetos que las practican. Mejor así, ciertamente. Pero eso no quita que uno se preocupe por el crecimiento y la actitud de determinados partidos políticos que, de una u otra forma, alientan estas conductas poco presentables, bajo la idea de que ellos saldrán ganando si se abuchea a ZP. El asunto está en que el rechazo a esta conducta por parte de la mayoría de la ciudadanía se puede trocar, también, en rechazo a estos partidos que la apoyan.

Un saludo

Antonio dijo...

Marian, yo, sinceramente, no creo que estos señores, por decirle algo, que le abuchearon le hayan votado, más bien al contrario. Pero en ese interesante análisis que planteas sobre las presencias del pueblo hay elementos sociales y culturales que a uno le hacen pensar mucho.

Nuestro pueblo no es un ejemplo de implicación en la gobernabilidad y el progreso del entramado social, más bien al revés. Somos un pueblo de pícaros que evade impuestos en cuanto puede, que engaña y busca el beneficio sin pensar en los demás. No nos salvamos nadie.

Cuando tengamos la idea del compromiso social de todos, empezaremos a sentirnos como se siente algunos países desarrollados de nuestro entorno. Pero eso es una cuestión cultural, de ecuación cívica e identificación democrática con las instituciones que elegimos y a las que debemos y tenemos que exigir una conducta irreprochable… ¿Se conseguirá?

Besos

Antonio dijo...

Gracias Abu. De nuevo estamos al pie del cañón, aunque aún no andemos en perfecto estado de revista…

Buen fin de semana para ti también.

JUAN dijo...

Curiosamente, los que salen en las fotos de los periódicos y en los reportajes televisivos abucheando al Gobierno y protestando y rompiéndolo todo en las manifestaciones, son jóvenes que no han conocido nada de lo que pregonan: ni la República, ni la guerra ni el franquismo.Son una generación mal criada, que apenas trabaja y se divierte, y a la que se han dado toda clase de lujos y libertades
Se nota que actúan teledirigidos por sus mayores, y ésos si que son peligrosos.
Una entrada excelente la tuya.
Un abrazo.

Antonio dijo...

Amigo Juan, creo que en el blog de Felipe, Reflexiones, comenta que "el fascismo se cura leyendo". Puede que estos "desilustrados", que se creen en poder de la verdad, no tengan la flexibilidad de la duda que permite la evolución de los seres humanos, tal vez por eso sigan anclados en el ayer siguiendo consignas e ideas trasnochadas. Lo mio es una opinión, claro está...
Un abrazo

ARO dijo...

DOS COSAS: Creo que debemos de perder el complejo de imperialistas que arrasaron América. Es un sentimiento que ciertos sectores sociales no paran de repetir. La Historia se hace como se hace: y en ella hay luces y sombras, ¿porque recrearnos solo en las sombras de nuestra historia? Roma también exterminó pueblos, pero dejó un legado cultural importante. ¿Están los italianos machacándose continuamente por los daños que causaron a los pueblos conquistados por Roma?

Por otra parte, yo creo que los energúmenos que abuchearon al Presidente del Gobierno de España, se han apropiado -hemos dejado que se apropien- de los símbolos nacionales, y en nombre de quienes no representan, actúan de esa manera bajuna. Yo creo que los sectores sociales progresistas deberían recuperar los valores y símbolos de un país que es de todos los que lo sentimos como propio y respetar y hacer respetar las instituciones que entre todos nos hemos dado. Y si no nos gustan, cambiémoslas. Saludos, tocayo, y me alegro de que ya estés en forma.

Antonio dijo...

Amigo ARO, somos lo que somos por lo que fuimos e hicimos. América, actualmente, al igual que el resto del mundo, es una resultante cultural que se fraguó en una tendencia injusta, pues no solo no se salvó su cultura ancestral, sino que se destrozó en beneficio de la imposición de la nuestra, con su componente religioso excluyente, y la rapiña de sus bienes a cambio de la integración en el mundo “civilizado”. Las cosas fueron así y no cabe, bajo mi punto de vista, quejarse, pero sí sacar conclusiones.

Hay, ciertamente, mucha maledicencia en estos asuntos. En una ocasión, un chico americano me increpaba que nuestros antepasados habían hecho barbaridades. Le respondí que habrían sido los suyos, pues los míos no fueron a allí, pero los suyos sí, se quedaron y, posiblemente, optaron por hacer esas barbaridades que él refería. Se calló y acabó la discusión.

Comparto contigo la idea de los símbolos, pero entiendo que al hacerse la transición quedaron demasiados símbolos recordatorios del régimen anterior y poco aceptados por los partidarios de los partidos políticos de la oposición al franquismo. Tal vez sea esa la asignatura pendiente, aceptar los símbolos como de unidad de todos los ciudadanos españoles y no como patrimonio de unos cuantos nostálgicos del viejo régimen.

Gracias, un saludo y voy recuperando la forma poco a poco, aún tengo secuelas que debo resolver.

Peter Pantoja Santiago dijo...

...Se siente y se percibe el malestar que resurgira en votos de odio en las urnas electorales!!

Antonio dijo...

Amigo Peter. Cuando el odio desplaza a la razón y mueve el voto del ciudadano, dice muy poco en favor de ese ciudadano y es símbolo de conflicto de emociones irracionales.
Votar por odio es lo más nefasto para la idea y viabilidad de la democracia.
Un abrazo