lunes, 19 de octubre de 2009

Siempre debe llover para arriba

Estaba, hace algunos años (sobre 1986), en una reunión del equipo de gestión de mi hospital. Seriamos más de veinte personas entre supervisores de unidad, supervisores generales, jefes de bloque y la directora, con la intención de decidir y definir los objetivos a cumplir para el siguiente año. Por tanto eran objetivos que afectarían al conjunto de los trabajadores que integraban nuestra división, equivalente a unos 1500 aproximadamente.

Se inició un turno de palabra y, a modo de tormenta de ideas, se fueron recogiendo las aportaciones y sugerencias que cada uno iba exponiendo. Una vez reflejados en el encerado se procedió a la discusión sobre cuales eran los adecuados y cómo implementarlos, considerando que eran objetivos que debían cubrir los profesionales de la base operativa. Uno de los aspectos que más preocupaba era el concienciar a las enfermaras y auxiliares para que se implicaran en la consecución de los mismos. El problema era cómo vender el producto al colectivo profesional de base. Evidentemente, si ellos no habían participado en su definición su compromiso era cuestionable, o al menos se podría dudar de que se implicaran al nivel deseado.

Alguien propuso (nótese que andamos por 1986) que se consultara con las enfermeras y auxiliares para valorar la viabilidad de cada uno de los objetivos planteados y su implementación. Era un acto democrático de participación en el que el ejecutor podía valorar su nivel de compromiso en función de las capacidades y recursos para llevar a efecto el objetivo.

Esto creó cierta polémica y un supervisor pidió la palabra y, en plan chulesco, creo recordar que dijo: “¿Cuándo se ha visto que llueva para arriba? El agua cae para abajo y riega los campos y salen los frutos y se coge la cosecha. Nosotros estamos arriba y debemos hacer llover nuestras ideas para que ellos las ejecuten. Nosotros mandamos y ellos obedecen.”

Yo, que era partidario de considerar la opinión y la participación de aquellos que debían ejecutar las actividades, aunque fuera a modo de consulta, no pude resistirme. Pedí la palabra, o no, no lo recuerdo bien, y empecé a exponer, de la forma más pedagógica posible, la idea de que “antes de caer (llover) para abajo el agua subía para arriba en forma de vapor”, por tanto me parecía que era una estupidez despreciar la información y el aporte del colectivo de base, que eran los que de verdad conocían la problemática real de la asistencia y las dificultades para ejecutar las tareas que llevaran a la consecución de los objetivos, puesto que la evaporación y elevación de sus ideas podrían enriquecer los planteamientos de la dirección y orientar en la definición de objetivos alcanzables.

El debate se produjo y se aceptó mi sugerencia, diseñando un proceso de consulta que elevara los resultados a la dirección en un tiempo prudencial para, sobre ello, establecer los tan ansiados objetivos de forma participativa. Cuando salíamos, el colega me susurró en plan guasón: “En el fondo me estás resultando un rojillo”. Yo le respondí: ¿Tú de qué color eres, azul? Ello me indujo a otra reflexión personal muy interesante que puede que os cuente en otro momento, pero desde entonces empecé a sentirme sistémico y apliqué esa filosofía de vida en mis actos.

39 comentarios:

Sílice dijo...

Aprovecho, que aún nadie te ha puesto un comentario, para decirte que me parecen muy interesantes todos los temas que planteas. ¡Lástima no tener el tiempo suficiente para debatirlos y desarrollarlos como se merecen!
Mañana miércoles es probable que lea otro poema tuyo.

Un abrazo y enhorabuena por tus escritos.

Susana dijo...

Como ando algo metida laboralmente en temas de asistencia médica, sé muy bien de qué hablas: veo continuamente médicos que se creen de una estirpe superior, que eluden el contacto fraternal con enfermería, y no digamos ya con los administrativos o el personal subalterno! Por suerte, hay gente de convicciones plenamente democráticas, como tú lo fuiste precozmente en aquellos 80, que es consciente de que, no sólo puede ser interesante contar con la opinión de la gente que está de lleno en el terreno, digamos, sino que obviamente su participación hará que los objetivos sean asumidos con mayor compromiso y, por tanto, haya una mejor consecución. Y, por supuesto, se consigue un mejor clima de trabajo.

No ya entonces, sino los que aún hoy en día siguen resistiéndose a la participación de todos los estratos, sólo pueden ser anacrónicos, pedantes y antidemocráticos.

Mis felicitaciones al gran "rojo" que ya eras por el 86... Unpost muy interesante!

Un abrazo

m.eugènia creus-piqué dijo...

Fenomenal, me parece estupendo, tuviste toda la razón del mundo, en todas partes existen esos listillos que estan por encima de los demás, y para rematarlo era un azul !!. Petonets Antonio, me encantan tus historias.

mariajesusparadela dijo...

Muy bueno, Antonio.
Pero, aun hoy, difíciles de erradicar los que por razones de cargo se creen en posesión de una única verdad absoluta.

Naveganterojo dijo...

Pues ese "amigo tuyo",acerto de pleno y es un orgullo tener a un rojillo escribiendo verdaderas maravillas en los blogs.
PD:te he enviado u correo, espero que te sirva de ayuda.
Salud y felicidad

Abuela Ciber dijo...

La tecnocracia es de humanos, lástima de las cosas que se pierden.

Muy grato leer parte de tus acciones en la vida.

Cariños

Ciberculturalia dijo...

Interesantísima historia la que nos has contado hoy, Antonio. Me ha encantado y sobretodo tu magnífica respuesta. Lamentablemente aunque hablas de hechos ocurridos en 1986, ahora en 2009, ese tipo de personajes siguen dándose. Personajes que no entienden que los proyectos se enriquecen con la aportación de todo el "sistema". Y luego en ese engranaje cada pieza tiene su responsabilidad.

Me encanta venir a tu casa.
Un beso
Carmen

MAJECARMU dijo...

Efectivamente Antonio,gracias a que el vapor asciende hacia arriba,llenando las nubes,después llueve hacia abajo nutriendo y renovando la tierra..

La cabezas dirigentes han de llenarse de perspectivas amplias para decidir y dictaminar con justicia y generosidad..!!

La naturaleza es madre y maestra y nos sigue enseñando a través de sus ciclos y fenómenos atamosféricos, su generosa solidaridad con todos los seres vivos.

Mi felicitación y mi abrazo,amigo.
M.Jesús

Antonio dijo...

Gracias Sílice (Inma). Estos ecritos y los comentarios que colgáis me están ayudando mucho para conocerme y hacerme madurar. Busco compartir como verbo sinónimo de crecer.
Un beso

Peter Pantoja Santiago dijo...

...Es colectivo Antonio, los que laboramos en Hospitales es asi, pura "burocracia" que en muchas ocaciones simplemente no llevan a nada de valor.

Se obvia mucho el talento y las opiniones en ocaciones las desechan.

De mis 9 años como Funcionario de Gobierno los últimos 5 y medio han sido en Hospital, asi que me observo en ese camino.

Pero que bueno es tener la valía de levantarse y colocarse al frente sin temor de poder exponer con democracia lo que se siente o piensa.

En abril 21 de 2009 yo tome una desicion importante, si no lo hubiese hecho realmente me hubiese arrepentido toda la vida, a la Administradora del Hospital paso a regir la Oficina donde laboraba y en su primera reunion simplemente expuse que yo deseaba cambio donde pudiera producir mas, porque llevaba un año quieto y no era lo mio, y aqui estoy, solo un dia bastó para comenzar como Manejador de Casos en Vanguardia Contra el Cáncer, y lo digo con orgullo, estos 6 meses compensan esos 9 años, los he trabajado fuerte, he aprendido mucho, pero cuando ya uno cumple su norte en un lugar y aspira a hacer mas, es bueno exponer lo que se piensa sin temor y ver que siempre habra algo mas para ti esperando a que te atrevas.

Un abrazo y como siempre, toca agradecer la virtud de presentar cada tema y hacernos reflexionar, se que tengo unos dias muy liados, pero hay algunos Blogs que no puedo pasar por alto.

Peter

Ely Cadillo dijo...

Me gusta la lluvia, no quisiera que lloviera para arriba.
Besos, lindo blog

Circe La Hechicera dijo...

Querido Antonio, hay personas que son visionarias y tienen la intuición de reconocer aspectos importantes en los procesos, ese es tu caso. Eso de incluir a los operativos en las toma de decisiones gerenciales es un fenómeno que se está dando de un tiempo para acá y es un gran paso, además con ello nace el hecho de hacerlos responsables porque han participado en las decisiones, más que simple mandantes y conlleva a que estén más pendientes de los resultados de las gestiones. Es una lástima que la soberbia mal entendida se interponga ante el mejor manejo de los asuntos que afectan a muchos. Darle colores a las posturas son caprichos politicos. Besossss!!!

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Buenos días Antonio... ¿cuántas veces te hemos dicho lo amano que eres?
De mi profesión de las 1º cosas que me enseñaron fueron las tormentas de ideas; son bárbaras.
Buen dia amigo

Estrella Altair dijo...

Muy interesante Antonio.

Bueno.. antes decirte que paseaba por tu tierra y me gustó lo que lei...

.. y por eso te comento..

En aquellos momentos tener en cuenta a las bases o "tropa", como decimos en mi trabajo... era verdaderamente creativo, y sobre todo operativo, realista y la unica manera de que los de abajo se impliquen..

Esto esta claro y a día de hoy ... son muchas las empresas que a pesar de estar demostrada la eficacia de tales reuniones...

.. siguen sin hacerlo, quejándose de la falta de desmotivación.

.. lo de sistémico no lo he entendido..

... pero me gusta tu actitud ante el trabajo.. y ante las personas... donde no sólo cuenta la jerarquia... sino el trabajo en equipo, que es lo realmente importante..

Volveré por tu blog... pues me quedo con las ganas de ver como..

.. reaccionaste.. con lo de azul o rojo..

... las idelogías, todos las tenemos pero cuanto mas las modulemos mejor.

Un saludo

Mónica López Bordón dijo...

EL GRADO SUMO DEL SABER ES CONTEMPLAR EL PORQUÉ.

Sócrates (470-399 a.C.).


Bss
Mónica

JUAN dijo...

De valientes es dar la cara y exponer sus ideas aun cuando sean impopulares.Para eso está el debate, no para aplaudir a los jefazos.
Y si eso es ser rojo, vivan los rojos.
Aún recuerdo cuando el Parte de Radio nacional o Telediario, mostraban las fotos de las Cortes reunidas y el comentarista decía:
Se han reunido para APROBAR bla,bla,bla.
Nótese que no decían para DEBATIR, función de un Parlamento, sino aprobar lo que ya estaba decidido arriba, que convertía a los consejeros en cortesanos. Y en payasos.
¿De qué sirve un congreso, sea del ámbito que sea, si nadie osa oponerse a la voz del que manda?
Mis felicitaciones, Antonio. Un abrazo

Antonio dijo...

Susana, mi experiencia en el mundo sanitario es amplia. Yo formé parte de las primeras direcciones de enfermería entendidas al mismo nivel que otras direcciones, lo que creó ciertas resistencias que hubo que vencer. Cuando dejé la gestión en 1998 y pasé, en exclusividad, al mundo universitario intenté trasmitir a mis alumnos esa filosofía de exigencia de recursos e implicación para conseguir los objetivos de forma participativa.
En este blog hay algunos posts que hacen referencia a esos valores.
Un abrazo y, ciertamente, tengo la sangre roja. Ya te contaré.

Antonio dijo...

Gracias, Geni. Hay cosas en la vida, sucesos, que te van dando cantidad de información y creando actitudes para que tu evolución vaya en un sentido o en otro según el análisis que se va haciendo. Yo siempre consideré esto importante y sucesos como este me fueron marcando el camino de mi filosofía práctica.
Petonets tambe per a tu.

Antonio dijo...

Hola Maria Jesús. A veces pienso que esa gente que dices, son unos inseguros, que temen a los demás y no quieren que resalte nadie para que no le quiten el puesto. Cuando lo importante en la gestión es gestionar las sinergias para que confluya todo lo mejor de cada uno en el objetivo común.
Un saludo afectuoso

Antonio dijo...

Bueno, el calificativo de rojillo fue de él, yo solo me limité y me limito a intentar ser consecuente con mis ideas, si estas son de rojillo… encantado. Para mí lo importante sigue siendo la coherencia en el propio discernimiento, y desarrollar el espíritu democrático respetando los límites que establecen los roles de forma razonable.
Gracias por la información que me has enviado es muy precisa.
Un saludo afectuoso

Antonio dijo...

Perfecto Abu. Lo que no podemos permitir es que esa tecnocracia nos supla en valores humanos y de relación personal. Yo reivindico mi papel de abuelo para contar mis historias y experiencias a mis nietos, aunque solo tengo uno pequeño, y que ellos puedan nutrirse y asimilar nuestra cultura de forma humano y cargada de cariño, algo que la tele no le dará aunque intente suplirnos.
Cariños…

Antonio dijo...

Amiga Carmen, los cambios en la cultura relacional, en un mundo como el nuestro, son lentos y siempre encontraremos frenos como estos sujetos que suelen ser bastante miopes.
Un beso

Antonio dijo...

Amiga M. Jesús, cuanta razón tienes. Si nos miráramos en la naturaleza aprenderíamos más que en la mejor universidad del mundo. Pero somos tan prepotentes y nos creemos los reyes de la creación sin darnos cuenta de que el ecosistema funcionaría mejor sin nosotros, que somos sus mayores agresores.
Un abrazo

Antonio dijo...

Amigo Peter. Tocas un tema interesante con esa idea de la burocracia. Esa es una de las trabas para un desarrollo libre de las capacidades de cada sujeto que interviene en el proceso asistencial. La concepción del trabajo con su componente intelectual en contraposición al mecánico, dos aspectos a balancear.
Un abrazo y gracias a ti por participar con tus comentarios.

Antonio dijo...

Hola Ely. Bienvenida. No te preocupes que al final el agua siempre caerá para abajo.
Besos y mi blog es también tu casa

Antonio dijo...

Querida Circe, como casi (lo de casi es bueno considerarlo casi siempre) siempre me siento cerca de tus planteamientos. El trabajo en equipo requiere de actitudes de confianza, responsabilidad e implicación que se están desarrollando en los últimos tiempos. Ese paso del mecanicismo funcional al humanismo participativo es la clave del progreso social y personal, además del económico que dignifica la actividad humana.
Besossss que vuela a Venezuela

Antonio dijo...

Hola Mª Ángeles. Gracias por tus palabras, que viniendo de una persona como tú, con tu habilidad en el manejo de la pluma, es un verdadero placer estimular.
Yo daba a mis alumnos un tema llamado Métodos creativos para organizaciones y en ellos incluía la tormenta de ideas, los grupos nominales, etc. Me lo pasaba de maravilla en esos seminarios. Confieso que lo echo de menos.
Un saludo afectuoso

Antonio dijo...

Gracias por tu visita y comentario, Estrella. Vuelve cuando quieras, esta es tú casa no solo para leer sino para dejar que te leamos los demás.
Pues fíjate que el concepto de tropa, que tiene su gracejo, implica un sentido peyorativo. La tropa es la que obedece, la que da la cara la primera y la vida si es preciso, el mando anda detrás. Hasta ahora tiene su sentido, pero eso es lo que creo se ha de ir cambiando. La tropa es el conjunto de seres pensantes que se involucran en primera fila como parte operativa aportando todos sus conocimientos y potencialidades para conseguir un fin común y compartido. Esa tropa me gusta más.
Lo de sistémico que no entendiste, hace alusión a la Teoría General de Sistemas(TGS) que definió Bertalanffy en torno a los 40. Aplicado a la interacción y concepción de la sociedad es interesante en tanto establece cierta circularidad en lugar de la linealidad de acción-reacción. La terapia sistémica es una aplicación práctica de este planteamiento y su concepción funcional que se usa en psicología. Puedes encontrar bastante información en ese maravilloso mundo de internet buscando en google. Verás otra forma de entender el dinamismo de los grupos, los conceptos de homeostasis, plataforma homeostática, interacción, límites, sistemas, subsistemas y demás… Un mundo muy interesante al que tuve acceso en bastantes cursos de formación hace tiempo.
Un saludo afectuoso y vuelve a dejarnos tus comentarios

Antonio dijo...

Mónica, has dado en el clavo de la evolución. Si eso que ya decía Sócrates se hubiera mantenido en el tiempo otro gallo nos cantara, pero el medioevo y el ostracismo se cargó a la ciencia en beneficio de las religiones dogmática. El renacimiento por un lado y la revolución industrial por otro nos volvieron a dar alas. El porqué de las cosas es lo que te hace buscar causas efectos y funcionamiento de todo.
Besos y gracias por tu aportación.

Antonio dijo...

Juan, una vez discutí prolongadamente con mi jefa de un problema que había en mi área. Estábamos encontrados en el planteamiento en tanto yo conocía mejor que ella el funcionamiento de la unidad. Pero ella conocía mejor que yo la política de gestión de la gerencia y sus indicaciones. Al final me preguntó por qué le discutía tanto y le dije que porque me parecía lo leal y justo. Yo debía darle mi visión sin ambages, con asertividad y convicción, pero en disposición de entender su posición y aceptando la prevalencia de su decisión sobre la mía. Si yo me callaba mi opinión y no planteaba la visión y el análisis que tenía desde mi puesto, le privaría de esa visión de la realidad desde mi perspectiva y sus decisiones no se ajustarían a esa realidad… entonces para qué me quería allí, si yo no era una máquina ejecutora, sino un sujeto pensante? Yo creo que el trabajo en equipo es eso, cada uno aporta y luego se debate y toman las decisiones.
Tengo otro ejemplo interesante. En la universidad éramos tres personas en el área y cuando llegábamos a una reunión siempre llevábamos los mismos planteamientos y no discutíamos entre nosotros. Una vez una compañera me preguntó si siempre estábamos de acuerdo. Le respondí que no, solo al final...
Un abrazo y gracias como siempre por tus interesantes aportaciones.

Basurero Usurero dijo...

Me ha gustado esa frase "turno de palabras" creo que te la voy a robar. Suerte.

Elisa dijo...

Antonio, creo que nunca te he contado que trabajo en el ámbito de la salud mental, pero desde la rehabilitación psicosocial. Trabajo con un ratio de 15-20 usuarios a los que atiendo con una fercuencia semanal o quincenal en sus propios pueblos y domicilios. Por suerte, en mi centro de trabajo quien se coordina con los psiquiatras es la responsable técnica del recurso. Y digo por suerte porque, cuando he tenido que hacerlo, ha resultado de lo más desesperante. No voy a generalizar, porque hay facultativos estupendos, pero hay psiquiatras que aun no se han bajado de su pedestal. Ellos son los "clinicos" y no solo su "criterio clínico" es el único que les resulta válido, sino que les resulta sorprendente (y a veces ofensivo) que los técnicos que tenemos un contacto más cercano con los usuarios de nuestros servicios y con sus familias podemos tener también algo que opinar o incluso que les hablemos de un tratamiento integrado (clinico, psicológico, social y laboral).
Si queremos que el mundo mejore, al menos un poco, tenemos que cambiar la perspectiva desde la que miramos el mundo.
Por último, quiero aprovechar para felicitarte por las últimas reflexiones, que me han encantado, y por la cantidad de comentarios que has suscitado.
Un saludo.

Antonio dijo...

Basurero, lo siento, no puedes robarla, tendremos que compartirla con todos los que quieran usarla.
Un saludo y gracias por tu visita

Antonio dijo...

Bueno, Elisa, tenemos cosas en común. Yo trabajé en salud mental 10 años (de 1977 a 1987). Fui de los equipos que realizamos la reforma psiquiátrica en Málaga. Entonces no había grandes diferencias entre nosotros y formábamos equipos compenetrados. Ahora puede que no sea lo mismo, según dices. Yo guardo muy buenos recuerdos y gran satisfacción por mi labor asistencial, de aquellos tiempos. Puede que algún día escriba sobre esa impresionante experiencia que me marcó bastante y condicionó mi visión de la vida. En el congreso de Salamanca del pasado año de la AESM participé en una mesa redonda sobre el proceso evolutivo de la asistencia psiquiátrica en los últimos 25 años. Está en el blog la parte que yo aporté.
Un saludo y mucho ánimo para resolver esas cuestiones relacionales.
PD: Si quieres más comunicación profesional sobre el tema usa el e-mail.

María dijo...

Muy interesante lo que nos has contado en este post, y me parece muy acertada tu respuesta, gracias por compartirlo con nosotros.

Un beso.

Antonio dijo...

María, Gracias por tu comentario y gracias a ti por compartir también tus escritos tan interesantes.
Un beso

Belkis dijo...

Me gusta mucho tu óptica de la situación que has planteado Antonio, como siempre. Yo soy partidaria de eliminar las “patologías” jerárquicas. Las jerarquías “naturales” tienen sus ventajas. En ellas, la energía va de abajo hacia arriba y los líderes, sencillamente, emergen en lugar de ser nombrados. La participación de los subalternos en la toma de decisiones es fundamental para lograr la consecución de los objetivos. Un cariñoso abrazo

Antonio dijo...

Gracias, Belkis, por tu visita y comentario. Yo siempre mantuve que un buen lider, o gestor, siempre tiene que tener en cuenta la implicación de los líderes informales (no jerárquicos) en cada caso.
Un abrazo afectuoso

Anónimo dijo...

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