martes, 24 de mayo de 2016

La comunicaciòn no verbal en el discurso político

(Me gustaría conocer tu opinión sobre este blog para orientarme a la hora de tomar decisiones y cumplir el objetivo que me propuse. Si no te importa, te ruego contestes a una pregunta que aparece al margen izquierdo sobre el asunto. Gracias.)

 
Bueno, amigos y amigas, ya sabéis que volvemos a las andadas. Nos quedan unos interesantes, machacones, invasivos, ladinos y falaces días hasta el 26 de junio. Los políticos tras no ponerse de acuerdo, o tal vez no estar de acuerdo con lo que hemos votado los ciudadanos, nos piden que volvamos a definirnos. Al parecer no se han enterado de nada de lo que se les dijo y quieren echar tierra sobre el 20D y cambiarlo por el 26J. Siguen en sus treces, por tanto van a decir y proponer lo mismo, aunque puede que cambien de tono, pero yo os voy a proponer un ejercicio para que no os engañen de nuevo.

Supongo que ya conoces algo sobre la teoría de la comunicación humana y la diferencia entre la comunicación verbal y no verbal; de no ser así te aconsejo varias lecturas: Una puede ser la obra de Flora Davis, titulada La Comunicación no Verbal, que es bastante completa. Otra la de Allan Pease, titulada Comunicación no verbal (El lenguaje del cuerpo) que es más práctica pues va orientada al mundo del marketing y agentes de ventas. Ellos nos aclararán que no es lo mismo el lenguaje verbal que el no verbal.

Por simplificar un poco diremos que el verbal es la palabra y el no verbal son los gestos. La palabra engaña, se manipula y se piensa. Ya sabes que se suele decir: “No digas lo que piensas, pero piensa lo que dices”. La palabra la dominas y orientas, pero lo no verbal se te escapa: una sonrisa, un gesto, una posición corporal, una mirada, una postura… todo eso que no controlamos pero que dice mucho de lo que pensamos, se manifiesta mediante la comunicación no verbal. Lo que pasa es que no estamos acostumbrados al análisis de la no verbal, no se nos enseña en la escuela y solo la intuimos.

Pero si nos paramos a pensar se nos viene a la mente aquellos casos de gente muy educada, amable y servicial que, en el fondo, no nos cuadra, que sospechamos de ella, que nos da mala espina diciéndolo en Román paladino. Entonces pensamos: este tipo no es sincero, no mira a los ojos, evade el contacto directo de la mirada, parpadea demasiado, lo noto nervioso… no me cuadra, este sujeto no es de fiar… pero dice cosas tan razonables, tan lógicas, que deben ser así como comenta.

¿Qué está pasando? Pues que nos está dando un doble mensaje. Por un lado nos afirma una cosa con la palabra y por otro nos la pone en cuestión con sus gestos. En este caso su comunicación verbal y no verbal no son consecuentes, son contradictorias y la no verbal no confirma a la verbal. Es más, si hay alguna más de fiar esa es la no verbal. Ya he dicho que la palabra se controla, pero el gesto es más complicado de controlar y al final aflora delatando lo que se piensa.

Hecha esta pequeña introducción al tema, ahora te propongo el ejercicio. Se trata de ver lo que dicen de verdad los políticos antes de votarlos. Mira sus gestos, sus miradas, sus formas de moverse, sus arrogancias, su forma de caminar, su entonación, etc. Luego retira la voz de la TV y empieza a verlo sin sonido, sin interferencias para entender lo que dice la no verbal. Puede que no parezca lo mismo. Alguno te parecerá más bobo, otro más prepotente, más ladino, más teatral, menos de fiar, más mentiroso, menos dispuesto a cumplir, etc…

Puede haber una interferencia, puesto que ya conoces al tuyo, es posible que seas más indulgente con él que con los otros. De todas formas este ejercicio te dará otra visión que complete la que tienes del sujeto en cuestión, a la par que descubrir otra fuente de información que nos ha sido negada por el aprendizaje a la hora de comunicarnos.

¿Será tan hábil el político que no engañará también con esta otra comunicación? Es posible, pero intenta hacer ese análisis de los gestos, a ver si sacas algo en claro… pude que al menos te rías de alguno de ellos…

4 comentarios:

Myriam dijo...

Hola Antonio,
que gusto volver por aquí.

Tu artículo es muy pedagógico
Y, como es habitual en ti,
está escrito con mucha claridad.

Es cierto, aunque hoy en día sobren
cursos de comunicación no verbal,
para que no "se noten las mentiras"
sobre todo aplicados a hombres de negocios
y políticos, siempre hay gestos que traicionan.
ES que es imposible controlar permanentemente
el inconsciente -sincero- que puja por salir.

Un abrazo

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Son una pesadilla esta gentuza, el ciudadano de a pie ha hecho los deberes, ellos no y encima cobrando, una lucha de egos insufrible.

Antonio dijo...

Gracias, Myriam, por tu comentario. Yp incluiría una asignatura de comunicación verbal y no verbal para que la gente aprendiera a comprenderse mejor y valorar la verdad de los mensajes.
Un abrazo

Antonio dijo...

A mí me da mucha pena esta situación, Mª Ángeles, no tenemos políticos a la altura de las circunstancias. No son consecuentes, la honradez se la piden a los otros, pero ellos no dimiten cuando la corrupción los acosa y les falta sentido de la responsabilidad para gestionar a los pueblos y sus diferencioas, pudiendo llevarlos a la confrontación antes que al encuentro.
Un abrazo