martes, 15 de diciembre de 2015

Debate: ¿A quién votamos el 20D?


Reconozco que no vi el debate, andaba en otros menesteres, pero ¿quién puede escapar a los comentarios del posdebate? Que si Rajoy se vio acorralado, que si se pasó de frenada Pedro Sánchez con lo de la decencia o no de Rajoy, que si fue más de lo mismo, que si ganaron los ausentes, que Rajoy dominó mejor la economía y Pedro las cuestiones sociales.... etc.

Yo no vi el debate porque para mí ya se había debatido a lo largo de la legislatura con los hechos mostrados por cada cual. El debate me parece, no diré una pantomima, pero sí el vociferar del mercader que a última hora y antes de cerrar el mercado quiere vender el pescado, como última oportunidad, para aquellos que llegan tarde a la compra. Ya sabemos qué pescado vende cada cual y cuáles son las normas del mercado que condicionan las cosas. Ahora nos han abierto otros puestos nuevos donde se anuncian otros productos que, queramos o no, pueden ser más de lo mismo con algunas variables que parecen tentadoras. Estamos en la U.E, que es quien decide, y los gobiernos que la integran seguirán la voz de su amo con ligeros márgenes de maniobrabilidad. No se van a permitir cambios radicales, véase el caso de Grecia sometida tras tanta parafernalia de libertad para decidir en referedum cosas que no se pueden decidir, porque si vas por libre te echan del club.

Ya hice mis análisis hace tiempo y los fui publicando en este blog. Dije, entre otras cosas, que estábamos en una guerra de intereses entre los grupos de poder económico y la generalidad de la ciudadanía. El dinero rompió fronteras, pero los derechos humanos y laborales se estancaron. Se fabrica a precio de “inframundo” y se vende a precio de opulencia. Se paga 5 al currante que fabrica en China, India o Vietnam y se vende a 100 en EE. UU. o Europa. ¿Quién gana? Esa es la manipulación de la globalización pensada para que gane la banca, o sea, el dinero y el capital inversor. Yo me pregunto: ¿cómo puede un sujeto acumular un capital tan grande como el de Amancio Prada viviendo una sola vida? Decía Balzac: “Detrás de toda gran fortuna siempre hay un crimen”. No diré yo tanto, pero sí una injusticia. Una injusticia distributiva que ha permitido que la plusvalía generada por el trabajo vaya a manos de unos y no de otros.

¿Dónde nos ha llevado esto? A competir, a la baja, con esos países en bajos precios. Estrategia: bajar salarios para que el capital no se vaya a otro lugar, crear un mercado de trabajo atrayente al inversor, es decir beneficioso para él… o lo que es lo mismo, bajar salarios, incrementar los sujetos en venta laboral, facilitar bajadas de impuestos a las multinacionales y, de camino, abrir nuevos campos de inversión, privatizar seguros, sanidad y empresas, dejando al Estado como gestor del gasto de los impuestos, comprando servicios a la privada…. a la americana. Todo lo que huela a negocio está sometido a la avaricia del mercado, sea sanidad, educación, asistencia social, seguros médicos, pensiones… allá donde se mueva dinero quiere estar el capital, porque el capital es el dinero y entiende que los Estados han de dejar que sea el mercado el que lo regularice todo.

¿Qué ha pasado? Pues que la mayoría de nuestros políticos juegan a lo que dicen sus amos, que son los que manejan la pasta. Ejemplo: Llega Rajoy y su partido con unas promesas que embaucan al electorado, pero cuando toman el poder no cumplen el programa y lo justifica en su desconocimiento de la realidad, cuando antes había dicho que sabía perfectamente lo que había. Si se ha de modificar el programa por otro no votado, se ha de de convocar nuevas elecciones y ofrecer otro programa que solucione la situación imprevista. Sospecho que, realmente, había un programa oculto bien planificado. De entrada, vamos a demoler todo lo que te dejen para reconstruir en la línea de la filosofía liberal, de libre mercado y de domino del capital sobre los intereses de la ciudadanía. Se salva la banca, pero no a los hipotecados. Los tres primeros años se deja en caída libre al país y cuando lleguen las elecciones ya estaremos en una situación de tocar fondo… con un ligero empujoncito parecerá que empezamos a salir de la crisis, cuando la realidad es que ya nos hemos instalado en ella definitivamente y se venderá, como salida, la amortización del impacto. Ya no caemos tanto, ya estamos frenando esa caída, ya se crea trabajo (eso sí precario, de baja calidad y sueldos por los suelos como corresponde a la nueva situación) y todos gritamos: "Virgencita que me quede como estoy"… me andaba ahogando y estos señores que provocaron la tormenta (me refiero al mundo financiero y sus secuaces) ahora me tiran un salvavidas para evitar que me ahogue y siga nadando dentro de la crisis, memos mal que, en el fondo, hay gente buena que aprieta pero no ahoga.

¡España va bien! Qué frase más merketiniana. Hay menos paro, quiere decir que hay menos personas registradas en las oficinas del INEM. Pero ¿hay más gente trabajando que hace 4 años? Parece que no. Veamos estas y otras cosillas de interés sacadas de ese maravillo mundo de internet que nos vacunó contra las mentiras de muchas proclamas políticas de partidos. Os dejo unos datos en esta tabla:

 
Otros datos complementarios de interés:
  1. En empleo público se han perdido 138.000 empleos desde 2011.
  2. La tasa del riesgo de pobreza se mantiene en un 22,2 %, pues es la misma en 2011 que en 2014.
  3. El número de ricos creció en España un 40% desde 2008.
Lo dejo aquí. Creo que nos están engañando con la información económica y que aquello de que: ¡España va bien! nos debería llevar a la pregunta: ¿Para quién va bien España? Los que no nos podemos quejar deberíamos pensar en los que sí pueden y deben hacerlo. Para qué sirve un Estado, si no es para garantizar la vida digna de sus ciudadanos y no para ejercer de control de la ciudadanía delimitando marcos de beneficio para unos colectivos en contraposición a otros. Ser ciudadano de un país debe garantizar el derecho a esa vida digna. Si se vota habría que ver quién te ofrece esa posibilidad de justicia distributiva que vele por la calidad de vida del votante.

No, en los mítines, en los debates, en la propaganda electoral no se dice la verdad, sino aquella verdad, o medias verdades, que les interesan a ellos, a cada cual que se presenta. Yo soy de los que creen en las ideologías, es decir, en una filosofía que enmarca un pensamiento político que debe orientar esa actividad en la línea de los objetivos que la propia ideología establece. Cuando aparece alguien que dice no tener ideología, creo que evita definir el marco que determine lo que se compromete a hacer. No me gustan esos, los que no hablan de ideología, pero ¿las ideologías han desaparecido? Espero que no… eso sí, toda ideología debe adaptarse al momento para gestionar las cosas en función del macro objetivo que tiene establecido. No es lo mismo anteponer los derechos de la ciudadanía al empresariado que disponer, desde el punto de vista legal y organizacional, que esa ciudadanía ha de estar al servicio del mundo empresarial por entender que si gana la empresa gana la sociedad, cuando eso es falso si esa empresa no está al servicio de los colectivos sociales. El objetivo es el ciudadano y la empresa es un medio de desarrollo social y económico que hará que el ciudadano viva mejor si se realiza esa política de orientar todo al beneficio común de la sociedad. En ningún caso el Estado debe consentir que una empresa se enriquezca a costa de la pobreza de la sociedad gestionada por ese Estado. En todo caso, cualquier Estado debe potenciar al empresariado de su país, al pequeño y mediano empresario, como forma de acercar la producción a su pueblo, de implicar la sociedad en esa actividad que debe formar parte del tejido económico y social que enriquezca a esa nación antes que a otras. 

Y ahora vote usted. Pero no vea esto como un partido de futbol entre Barça y Madrid, entre su equipo, al que se mantiene fiel “manque pierda” y valore el juego de verdad para que gane el mejor, pues así ganamos todos. Ahora somos los árbitros no los espectadores y debemos obrar en consecuencia. Si se le ha de sacar tarjeta a este o aquel porque ha jugado sucio y anda corrompido, se ha de hacer, y si se ha de expulsar del terreno de juego a algún contendiente también se hace, para eso estamos eligiendo lo mejor; que se vaya al banquillo y verá las cosas mejor para otra ocasión, para el próximo partido.

Mas no pierda de vista que los seres humanos están por encima del mundo materialista que nos quieren imponer. El desarrollo no es tener más, sino ser más cada día… más inteligentes y con  más conocimiento, más libres para pensar, más desarrollados intelectualmente, más idealista, más solidario y pacífico… en suma, más humanos viviendo integrados con un entorno que facilite la vida de nuestros descendientes, o sea de la especie, en equilibrio sostenido con el medioambiente.  


Es complicado, porque no encuentro nadie que cumpla estos requisitos, pero de momento ya sé a quién no he de confiar el mañana, ahora toca devanarse los sesos para ver quién se puede aproximar más a esa idea que pretendo.


2 comentarios:

bustiello dijo...

Ya somos dos Sr Atonio los que nos hemos perdido el famoso litigio de dos fuerzas paralelas que tienen la misma filosofia o casi la misma linea,pero...? a quien votamos ¿.
Toda mi familia a sido del PSOE incluso una hija fue concejala de cultura y hoy no quiere oir hablar del partido,es mas ,se a dado de baja y a mi me esta pasando lo mismo ya que estoy desilusionado por que mis ''heroes'' a los que yo admiraba descubro que tienen los pies de barro cuando yo pensaba que eran de acero,en fin,es una pena que usted que proviene de un status humilde no participe en politica,seria un puntal muy bueno para defender con su inteligencia y su humildad un buen puntal para aguantar este sombraje en el que estamos muchos metidos.Un saludo y......Felz Navidades.

Antonio dijo...

Pues ahí andamos, amigo Bustiello. Yo también anduve militando en política, pero no quise ser gregario y prefería ser librepensador antes que comparsa, cuando vi como había evolucionado el asunto. Ahora sigo manteniendo mis principios y el problema es encontrar quien los defiende con garantía en ese mundo, tal vez nos quede como recurso el ser felices desde nuestra singularidad y expresar nuestro sentir aunque no trascienda más allá de nuestra puerta.
Un abrazo y felices fiestas.