martes, 9 de abril de 2013

A José Luis Sampedro

Imagen tomada de internet


Hoy es un día triste, no porque nos hayan dejado en estos días Sara Montiel o la  cuestionada Dama de Hierro, sino porque se ha marchado uno de los grandes. Un humanista como la copa de un pino. Hay gente de inteligencia privilegiada que sabe usarla y dirigirla a un bien común, a sembrar ideas, que son la energía de la máquina que mueve el mundo buscando un progreso real del ser humano en su conjunto, un  mundo de justicia social y desarrollo donde se le dé a cada cual aquello que facilite su inmersión en una sociedad que nos abarca a todos, a la que debemos y tenemos que aportar cada uno lo que podamos en función de nuestras capacidades, donde exista la posibilidad de sacar un máximo provecho a la inteligencia de cada cual, bajo el prisma del humanismo.

Hoy ha muerto José Luis Sampedro, ha sido un escritor, humanista y economista que abogó por una economía “más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos. Es el autor de: Congreso en Estocolmo, 1951; El río que nos lleva, 1961; El caballo desnudo, 1970; Octubre, octubre, 1981; La sonrisa etrusca, 1985; La vieja sirena, 1990; Real sitio, 1993; La estatua de Adolfo Espejo, 1994; La sombra de los días, 1994; El amante lesbiano, 2000; La senda del drago, 2006; Cuarteto para un solista, 2011…

Ejerció su humanismo crítico acerca de la decadencia moral y social de Occidente, del neoliberalismo y las brutalidades del "capitalismo salvaje". En referencia a esto, puso su grano de arena en las protestas en España de mayo de 2011 escribiendo el prólogo a la edición española del libro ¡Indignaos!, de Stéphane Hessel.

Su Credo en la Vida es un manifiesto de su pensamiento sobre la esencia vital y sus valores. Dice así:

Creo en la Vida Madre todopoderosa
Creadora de los cielos y de la Tierra
Creo en el Hombre, su avanzado Hijo
concebido en ardiente evolución,
progresando a pesar de los Pilatos
e inventores de dogmas represores
para oprimir la Vida y sepultarla.
Pero la Vida siempre resucita
y el Hombre sigue en marcha hacia el
mañana.
Creo en los horizontes del espíritu
que es la energía cósmica del mundo.
Creo en la Humanidad siempre ascendente
Creo en la Vida perdurable.
Amen.


Hoy, cuando la mediocridad está a la orden del día y vivimos en la alienación y el sometimiento a un sistema cruel, donde el humanismo brilla por su ausencia, hemos de reivindicar el idealismo, las ideas innovadoras y creativas que nos lleven a un mundo mejor, a un mundo para y por el ser humano.

Este es mi pequeño homenaje a un ser que sembró la semilla de la vida con sus ideas, con la aportación de su privilegiada inteligencia, iluminando el camino a seguir para todos aquellos que tuvieran inquietudes y pretendieran hacer de este mundo un lugar más digno y habitable, más amable y pacífico, más de encuentro y sincronía, más sinérgico y respetuoso. Te vas pero te quedas, ya no puedes evitarlo, estás inmerso en este mundo nuestro para siempre, tu verbo te atrapó en esta dimensión como camino para otra más justa…

Nota: Pongo algunos enlaces a internet para mayor información y este video.


17 comentarios:

Roberto R Bravo dijo...

Gran pérdida. Sin duda alguna.

Pero como las almas grandes y nobles, nunca se pierde del todo.

siroco dijo...

Querido Antonio, sin duda las palabras con que homenajeas al maestro son sabias y sentidas, es una pérdida relativa porque si bien ya no podremos disfrutar de esos ojillos vivos y esa voz con un tono tan jovial llamativo, siempre nos quedarán sus enseñanzas que seguro irán creciendo en la memoria de las gentes de buenhacer, te invito al homenaje que también yo le he dado en mi blog siroco-encuentrosyamistad.blogspot.com
Un abrazo, un comentario en él sería un soplo de aire.

ibso dijo...

Me uno a tu despedida, este hombre lo vale.

JUAN dijo...

El mundo necesita a personas como él. No hace mucho le entrevistaron en televisión y sus respuestas a los problemas actuales fueron una verdadera bofetada al Gobierno y las políticas que es están aplicando.
Continuamente, y por ley de vida,nos enteramos de la muerte de personajes famosos o de líderes encumbrados por el Sistema que me dejan indiferente; pero la muerte de José Luis Sanpedro me ha afectado mucho.Siento que nos quedamos solos ante las fieras neoliberales, como a una abuela que abandonan en la gasolinera. Me caía bien este hombre, lo admiraba y lo admiraré siempre.

Antonio dijo...

Lo bueno, Roberto, es que, como digo, sembró sus ideas y formas de ver la vida.

Antonio dijo...

Gracias, Siroco. Visito tu blog y comparto tu otro homenaje. Un saludo

Antonio dijo...

Gracias, Ibso. Seguro que sí lo vale.

Un abrazo

Antonio dijo...

Juan, celebro coincidir contigo en esta apreciación, como casi siempre. Era un sujeto deslumbrante.
Un abrazo

Isolda dijo...

Ha sido y será un referente en mi vida. Estoy viendo en este momento, en la 2, "El río que nos lleva"
Se ha ido un humanista, como bien dices Antonio, de los grandes, los más sencillos. Un artículo delicioso, Antonio. Besos

Josep dijo...

Ha sido una pérdida muy sentida, creo que somos muchos los que lo teniamos como referente. Solo espero que nadie se aproveche de su fallecimiento para uso propio como tantas veces pasa. Antonio, nos estamos quedando sin los mejores.

Un abrazo.

Antonio dijo...

Isolda, efectivamente ha sido un referente y lo seguirá siendo. Aún recuerdo una entrevista en la TV con Saramago y él donde dejaron claro la nitidez de sus ideas, la precisión de sus argumentos y la visión de una realidad oculta que nos van tapando los medios para seguir alienándonos.
Besos

Antonio dijo...

Amigo Josep, está cambiando la generación. Se van, nos vamos, los de la nuestra, donde hemos conocido a muchos buenos como él y el relevo se ha de producir. La somnolencia que ha producido el bienestar de los últimos años, la protección parental a nuestros hijos y la alienación promovida por los medios, nos deja un relevo difícil, pero con la que está cayendo seguro que surgen nuevos líderes y referentes para un nuevo orden mundial... al menos eso espero, A nosotros nos queda poco y el sistema lo sufrirán más nuestra descendencia.
Un abrazo

Andrés dijo...

¡Sentido homenaje! José Luis Sampedro no es de los que se van, queda en obra y ejemplo, en un tiempo donde la realidad pide a gritos lucidez y compromiso. Fue y seguirá siendo un referente. Un abrazo.

Antonio dijo...

Gracias, Andrés, por tu comentario y aprovecho para pasar por tu blog.
Un abrazo

Myriam dijo...

Un emocionante homenaje a un grande que permanecerá en nosotros y sembrará en generaciones futuras también. Al menos su rio, me lleva a mi también.

Un fuerte abrazo

Antonio dijo...

Amiga Myriam, espero que ese río no lo seque el capitalismo salvaje y siga el curso de una economía humanista.
Besoss

Ana dijo...

Llego tarde, estoy liada como siempre :-) Un artículo muy bello y certero, un hermoso homenaje al gran humanista Sampedro.

Descanse en paz el Maestro de maestros.
Un besazo, Antonio.