domingo, 14 de abril de 2013

82º aniversario de la II República

Imagen tomada de internet


Hoy se celebra el 82 aniversario de la proclamación de la II República española. Como bien sabemos acabó en tragedia por el levantamiento de parte del ejército y fuerzas políticas próxima a la filosofía e ideología imperante en Alemania e Italia, el fascismo y el nazismo, que les apoyaron hasta la victoria militar. La primera república descarriló por el caos creado, ante el otro caos que habían sembrado las guerras carlistas del siglo XIX. España en sí era un caos.

Ahora hay defensores y detractores del sistema republicano, como es lógico y lo fue siempre, pero el sentido común nos dice que lo importante es la consolidación del sistema democrático. Desde este punto de vista, la república es más democrática ya que permite elegir al Jefe del Estado de forma directa y soberana por el pueblo. La monarquía es arcaica y se sustenta en derechos históricos que se ampararon en la Gracia de Dios y no en la de los hombres. Fue competidora del concepto soberanía (por algo se les llama soberanos a los reyes) con la soberanía popular, lo que muestra la incongruencia de su existencia en un sistema democrático. Sobre todo, como he dicho, porque no se sostiene por el voto reversible o voluntad popular, sino por "derechos de sangre".

Últimamente se está reflexionando y debatiendo mucho sobre esta dicotomía: Monarquía-República, y cada vez aflora más gente que apoya la república. El incuestionable papel que asumió Juan Carlos en el tránsito hacia la democracia ha sido el aval que le ha sostenido, hasta ahora, en el trono. Es cierto que el tiempo pasa y las causas y rentas de los actos van caducando, pero lo que más puede llevar a esta caducidad es el descrédito y la falta de identidad y prestigio de la corona en el pueblo. En los últimos tiempos han apareciendo casos y cosas que dan de lleno en la línea de flotación del sistema, de la monarquía. A veces piensa uno que el mayor enemigo de la corana y el mejor aliado de la república es una mala conducta de los miembros de la casa real sin exclusiones. De seguir así, puede que acabemos diciendo que la monarquía, por sí misma, ha sido el mayor aliado de la república.

De todas formas, es la madurez de un pueblo, de la gente con su voto, la que puede garantizar un sistema democrático real, pero cuando digo real no hago alusión al rey, lógicamente, sino a lo más representativo, y ahí sí entra la república. Por tanto, si a la tercera fuera la vencida, entendiendo por ello a la que aglutinara la voluntad de la mayoría de los españoles, sería desde esa madurez y desde el derecho inalienable de elección soberana que tiene el pueblo en el sistema democrático que, en teoría, tenemos implantado… Por voluntad popular indirecta se instaló la corona, por voluntad popular directa debe elegirse al Jefe del Estado, pero siempre con derecho de reversibilidad ante el descontento o la apreciación de un error electoral. El rey podría ser presidente de la república, como cualquier ciudadano, pero no a título de rey.

Hoy, 14 de abril, cabe decir más que nunca: ¡Salud y República!... Si el pueblo lo quiere…

Para mayor información, os pongo enlaces en conceptos tan importantes como:

2 comentarios:

Cayetano dijo...

Si llega la tercera, diremos aquello que se decía cuando vino la segunda: la república la trajeron los monárquicos. Igual que ahora, con este desprestigio tan atroz de la institución por parte de la propia casa real.
Un saludo.

Antonio dijo...

El sistema monárquico, desde un punto de vista racional, es incompatible con la democracia, puesto que no se elige al rey sino que es un proceso hereditario.
Un saludo