jueves, 10 de mayo de 2012

Bankia rota


Sacado de Internet

Ya estamos en bankia rota y esto se sabía desde hace Rato, desde antes de perderse la Esperanza de aquí te Aguirre aquí te Mato. Esto no lo arreglan ni en años Marianos, ni rezando a Santamaría, ni yendo a Fátima… ¿pero tú que Arias? Tal vez coger al Montoro por los cuernos, es más, es posible que anden justificando el yo te lo Guindo. Comprendan este arrebato de similitudes entre mi verbo y los nombres de políticos en el poder que solo pretende hacer un juego de palabras, clarificador, lo más ajustado a la reflexión que planteo y darle algo de humor a este maldito rollo que nos andan colocando. Perdonad que en mi gallardía deje de ser un Gallardón reflejando tantas cosas que vienen a la ocasión. Tal vez sea mi indignación…

Desde hace unos días se andaba con la preocupación de la situación de Bankia, esa institución financiera producto de una amalgama de cajas rotas, o al menos agujereadas por la mano del político de turno y del gestor interesado en sus intereses antes que en los de los demás. Si hay mucha mierda en distintas entidades, no la vamos a limpiar juntándola en una sola gran mierda. Aquí se junta la mierda de Bancaja, Caja Madrid y, luego, La Caja de Canarias, Laietana, La Rioja, Ávila y Segovia. Un suculento grupo que anduvo intentando remontar en este mundo donde las finanzas acaban jodiéndolo todo. Productos tóxicos, bolsa inmobiliaria, deuda, impagos, morosidad y, sobre todo, mala gestión y grandes sueldos, escandalosos sueldos, de los gestores de turno, sin contar esas especie de primas de jubilación y otros artilugios inventados para enriquecerse a costa de los accionistas e impositores, cuando no de los currantes de base.

Tenía la Doña Aguirre muchas ganas de poner a los suyos, los otros también y así les fue. Uno llega a pensar si esto de los bancos no es una organización basada en la filosofía mafiosa, donde un grupo organizado intenta expoliar a los que tienen menos poder enriqueciéndose a costa de los demás. Y, claro, con estas actuaciones políticas surge la duda, cuando no se confirma, sobre la honorabilidad de los políticos, su honradez y su hipocresía falaz que nos vuelve a engañar, ya que se presentan como servidores de la sociedad cuando, en el fondo, andan sirviendo a la banca y su mundo especulativo. El caso más flagrante es la imposición de un gobierno en Italia con un señor de probada sumisión a los intereses de los grupos financieros, al igual que lo ocurrido en Grecia. En el nuestro se trata de otra situación política esperpéntica. Un partido que gobierna en la mayoría de las comunidades y ayuntamientos que han generado la deuda, dice que no conocía la herencia del partido saliente… ¿Pero serán incompetentes o nosotros imbéciles que nos lo creemos? Vaya gestores son, que no conocían ni su propia administración…  Es más, ese es el fundamento para darnos gato por liebre. Con esa excusa andan al recorte, al desmoronamiento de las conquistas sociales habidas a lo largo de tantos años y a introducir y potenciar un modelo económico neoliberal que ha provocado la crisis.

Se ve en este caso. Una entidad financiera ruinosa recibirá, finalmente, más millones que lo que ha representado el recorte en Educación y Sanidad. ¿Qué es, pues, lo importante para esta gente que nos gobierna? ¿Por qué dicen que no hay dinero para una cosa y aparece para otra? Lo suyo es afianzar su sistema injusto y proteccionista de los mecanismos morbosos del mercado. Enriquecer al posible inversor y sus bancos, haciendo más pobres a la clase currante, hasta que la insaciabilidad del sistema financiero permita flujos económicos rentables; que serán cuando los salarios estén por los suelos y los trabajadores en paro vayan mendigando un puesto de trabajo aunque sea al mínimo salario. Entonces aflorará el capital, sobre todo desde los paraísos fiscales, para invertir y ganar más aún.  


Pero, volviendo al tema… ¿Quién paga el sueldo y la indemnización del sujeto director que ha hecho la debacle y se va de rositas a su casa? Y, en todo caso, ¿es justo que un sujeto, o sujetos, tome como suyo una imposición de dinero, procedente del ciudadano normal, que se lo deja a modo de guarda, y hagan de su capa un sayo especulando con lo que se le dejó en confianza a un bajo interés? ¿Por qué no se le piden explicaciones y se le aplica la justicia por esa mala gestión que ha empobrecido a tanta gente, haciéndole pagar por ello? Y en todo caso, ¿Cómo consiguen algunos partidos que les votemos sabiendo como están actuando y hacia dónde nos llevan? Hay que reconocer que son astutos, que su gobierno bajo cuerda y entre bastidores sigue siendo efectivo y que su discurso oficial es la antítesis de lo que realmente piensan hacer, como ya he mencionado. Si el Estado está para velar por los intereses de la ciudadanía, debería atar más corto a esta pandilla de especuladores y ladrones de guante blanco que juegan con el dinero ajeno y, cuando las cosas van mal, andan con amenazas sobre el hundimiento del sistema y sus nefastas consecuencias para la sociedad. Otra vez la tan traída y llevada privatización de las ganancias y socialización de las pérdidas.

De todas formas no se entiende muy bien la política de fusión fría cuando se ve la insolvencia de las distintas cajas y sus intereses, no solo económicos, sino ideológicos. Recuerdo un comentario de un amigo, alto miembro del clero, que me defendía la negativa a la fusión de Cajasur (religiosa, mayoritariamente del obispado de Córdoba) con Unicaja, civil y muy introducida en el mundo andaluz de las finanzas, argumentando que no le iba a dar su caja a los “sociatas”  de la Juta de Andalucía, pues ellos dominaban Unicaja. Al final acabó en manos de la Kutxa y descubierta su malversación de los fondos a base de apoyar iniciativas poco claras de sus acólitos, sujetos y empresas afines a sus intereses. Eso sí, el cura magnate, o tal vez habría que decir mangante, señor Castillejo, tuvo una excelente jubilación que haría sonrojar al mismo Paul Marcinkus, el llamado banquero de Dios.

Pido amparo al gobierno que debería defender los intereses de la ciudadanía contra esta panda de delincuentes de guantes blanco, aún sabiendo que si están donde está no es para defenderme, sino para servir a quienes les pasan la pasta para sus gastos electorales, para engordar las decrépitas arcas de sus partidos y para chalanear sobre las decisiones que satisfagan su nepotismo.  Es más, creo, como se ha demostrado en muchos casos, que existen tramas precisas para cerrar el círculo del reparto mediante la gestión de entidades financieras, el mundo político y el empresarial. De eso en Valencia saben mucho, claro que se puede dar uno una vuelta por cualquier lugar y en el momento que ahondes saldrá un flujo similar, aunque no fuera tan espectacular. El arte de la política no ha de ser  la falacia, y el engaño, sino la franqueza, el compromiso y la implicación en el proyecto votado, liderando a todo un pueblo que quiere ser soberano y ejercerlo.

Ya no sé si estamos en un mundo de locos o de imbéciles, o las dos cosas… Tampoco sé si es mejor hacerse el loco o el imbécil, o las dos cosas… Tal vez, lo mejor sea que se espabile esta juventud que andan aletargando y que se está jugando su futuro y el del planeta. Mi generación ya tuvo una lucha que no dio todo el resultado apetecido. Ahora les toca a ellos, aunque desde la nuestra se les pueda ayudar mostrando todo el apoyo…


miércoles, 9 de mayo de 2012

Bienvenu monsieur Hollande



Hace unos días que quiero escribir algo sobre las importantes elecciones que se han producido en la vecina Francia. Importantes porque ya sabemos como funciona ese invento de la UE. Nos hemos sometidos a su dictado económico, a su moneda única y a sus consecuencias. Hemos perdido democracia, se nos ha arrebatado la posibilidad de decidir sobre nuestra economía y quedamos al amparo de las decisiones de otros más poderosos. Europa no es como pudiera parecer una hermandad de comunión de intereses, sino un ente donde domina el acaudalado y doblega al otro a base de poder económico. Los alemanes eligen a su gobierno, pero nosotros no podemos opinar, aunque, luego, eso gobierno nos gobierne a nosotros también de una u otra forma. El poder alemán lo gestiona la señora Merkel, apellido que suena a mercado, aunque no lo signifique en alemán, y nos andan sometiendo a los dictados del mismo.

No nos engañemos. Ya sabemos por donde van los tiros y las posibilidades mínimas que se tienen, para reconducir la situación, si no hay una verdadera oposición a la política neoliberal que sustenta esta señora, poco adepta a los pepinos españoles. En el fondo estamos atrapados en una situación de difícil salida no traumática. Bajo mi punto de vista, sin romper el sistema, hay dos salidas bien diferenciadas basadas en el tratamiento del sistema capitalista y de mercado: La neoliberal fundamentada en el liberalismo económico, dejar hacer (laissez faire) de Adams Smiht (Ver) y Milton Friedman (ver), que lo cimientan todo en el mercado, sometiendo a la propia política a sus reglas, con lo que dejan fuera de juego la verdadera democracia, en tanto las decisiones del mercado están por encima de las decisiones políticas y el Estado solo debería velar por dejar libertad y facilitar las normas para que dicho mercado actuara a sus anchas en una libre competencia de dudosa moralidad. Para ello, el Estado ha de ser mínimo, sin competencias en la gestión de recursos, dejando esa actividad a los mercados y las empresas que los conforman.

Por otro lado esta la política económica del modelo keynesiano - Keynne (Ver) – que entiende a los Estados como motores y reguladores de la economía. Si un Estado invierte en producir algo, ese algo genera el recurso económico que costó producir ese elemento, lo que hace la circulación del dinero que soportó el gasto para producirlo.  La justificación económica para actuar de esta manera, parte sobre todo, del efecto multiplicador que se produce ante un incremento en la demanda agregada. Por tanto, como decía, el Estado asume el papel de motor de la economía mediante un proceso de inversión productiva que, valorando el coste de oportunidad, permite un mayor crecimiento del patrimonio público a la vez que, al calentar la economía, arrastra la actividad privada y dinamiza las inversiones. Para ello es lógico un control de los recursos financieros y su reorientación a la financiación de proyectos productivos eficientes. La deuda pública, siendo importante, es un instrumento de crecimiento que genera recursos económicos a medio plazo, y que la amortizan por una mayor actividad económica y de crecimiento. El Estado, así, crece en infraestructuras y patrimonio, hasta implicarse más en la actividad de servicios que cumplimenten los derechos constitucionales y faciliten el desarrollo del país.

Pero si el Estado somos todos y lo gestionamos a través del voto, con mayor o menor acierto en la elección de los gobernantes, nuestro interés debería estar en tener un Estado fuerte, poderoso, controlador de los recursos básicos, capaz de redistribuir las plusvalías y ganancias que se generaran a través de la actividad económica y de controlar la ética y moral empresarial, yugular las injusticias distributivas entre salarios y capital y velar por el cumplimiento de los derechos y deberes que afectan a la ciudadanía. O sea, con un gobierno enfocado al bien general, al común, y relegando a segundo lugar los intereses personales o de grupos de poder económico.

En resumen: En el primer caso procurarán un Estado débil, desarrollando sus competencias legislativas orientadas a dar libertad de acción a los grupos empresariales y económicos, lo que genera estrategias de ingeniería financiera y políticas discriminatorias basadas en intereses de grupo y organizaciones que dominen y controlen el mercado. Esto conlleva asfixiar al Estado protector del ciudadano, el Estado del Bienestar, y dejar en manos privadas la cobertura de los servicios reconocidos en las constituciones, a los que debería tener derecho la ciudadanía por ley, mermando el concepto de solidaridad social. Es decir: ciudadano con más recursos económicos, más acceso a los servicios; ciudadano más pobre, más marginado de los mismos… Es la ley del mercado!!! Esta es la idea neoliberal, la que defienden los magnates que están ganando la guerra en esta crisis y sus ideologías afines, que andan en la mayoría de los gobiernos europeos, como es el caso Sra. Merkel y su extinto, políticamente hablando, amigo Sarkozy. Recortar para morir, para eliminar, para vender luego a bajo precio y pagar la deuda pública y dejar al Estado anoréxico, esquelético, con la función de recaudar impuestos para pagar los servicios a que están obligados y que provean las empresas. Este es el modelo que defiende la derecha en su concepción neoconservadora. No gastar más de lo que se ingresa implica enfriar la economía y entrar en el círculo de “reducir inversión implica reducir crecimiento y con ello reducir ingresos” entrando en le tobogán del déficit público.

En este sentido, las políticas de ajuste, llamadas de equilibrio presupuestario, enfrían la economía hasta bloquear el crecimiento, entrando en una espiral de recesión e involución, dejando el mecanismo regulador en manos del propio mercado y del capital que lo maneja. Mercado laboral, de finanzas, se salud, de educación, de servicios, etc. Así, la ley de la oferta y la demanda, debidamente manipulada, hará que el salario baje ante el paro, se especule con los dineros, se limite la asistencia sanitaria, se complique el acceso a la educación, se recorten los servicios…

Si bien esa es la idea de la teoría clásica de Smiht y, posteriormente de Friedman, Keynes la refuta planteando otro sistema de desarrollo amparado en la acción dinamizadora de los Estados. En este sentido, recorte y crecimiento no se dan la mano, no es muy compatible la idea de ajuste presupuestario con la creación de riqueza y, por ende, una mayor actividad productiva que genere empleo y caliente la economía, sin entrar en la demencial espiral del globo inmobiliario que hemos padecido. Por tanto, aun a riesgo de incrementar el déficit público, al menos de momento, es imprescindible una política económica expansionista, de inversión y crecimiento, bajo el objetivo de crear una estructura industrial y productiva enfocada al desarrollo sostenible, aunque para ello fuese necesario recurrir a la devaluación monetaria. Ahora bien, si el Estado invierte grande cantidades de dinero en sanear la banca y esta, a su vez, no hace fluir ese dinero apoyando la inversión, estamos ante el principio del fin, alimentando a la zorra que se acabará comiendo a las gallinas…

Entiendo, pues, que la política económica de corte social tiene más que ver con la idea keinesiana que con la teoría clásica y, tal vez, sea una de las pocas tendencias que puedan asumir los partidos de izquierdas sin romper la baraja. Por otro lado, creo que es importante hacer un Estado fuerte, con dominio sobre los recursos básicos que sustentan el buen funcionamiento del país y dotarse de poder para garantizar la viabilidad de los designios del pueblo soberano a través del desarrollo de la democracia real y no de la pantomima que estamos viviendo de la mano del histrionismo político que nos ha tocado vivir.

En este sentido, como posible oponente a la señora Merkel y defensor de una alternativa más realista y dinamizadora de la economía, habrá que darle la bienvenida al señor Hollande. Tal vez el señor de los recortes de los viernes encuentre, en el fondo, una alianza con su oponente ideológico gobernando el país vecino… Lo que son las cosas!!! A ver si Hollande pone en su sitio a la Merkel y el cumplimiento del déficit se relaja, salvando el culo de nuestro presidente y sus incumplimientos programáticos, aunque ande echando balones fuera con lo de la herencia, como si ellos no hubieran gobernado la mayoría de las autonomías.

Eso sí, nada de esto tendrá sentido si no se hace una política de austeridad, empezando por los políticos y su derroche, por los gastos superfluos y por la desmedida usura de las empresas, sobre todo la banca que, como en el caso Bankia, vuelven a cargar sus arcas del erario público y premian a sus jefes en huída con ingentes cantidades de dinero en concepto de no sé que artimaña.

Por tanto, señor Hollande, como se canta en los estadios, A POR ELLOS!!! Si se atreve y no nos defrauda, nosotros no hemos perdido la esperanza… 

jueves, 3 de mayo de 2012

Remachada


La familia Cabrera... extensa.

Yo alabo las iniciativas que buscan la convergencia, ese especie de sinergia que se enfoca a unir a la gente, a buscar en las raíces elementos comunes que permitan una identificación del grupo de pertenencia. No se trata de revitalizar los sentimientos excluyentes de las tribus ancestrales, sino de acercarse, con la mente abierta, a aquella gente que salieron y surgieron de una misma rama. Ahora que se habla de constelaciones y mapas familiares, de la sistémica familiar y de la búsqueda de raíces, no está nada mal brindar la oportunidad, al menos de cuando en cuando, para celebrar reencuentros donde compartir y departir, donde hacer valer y resaltar las cosas que nos unen y sentirse en familia. Eso es sembrar afecto y entendimiento, establecer vasos comunicantes por donde fluya el sentimiento familiar y se consoliden los nexos, que sustentan a las familias, en un ambiente de cordialidad.

Alabo, pues, el gusto de Loli Cabrera Collados, la promotora de una reunión anual entre los descendientes de la fusión entre las familias Remache y Chipés (también Colchones) que se dio en el caso de sus abuelos Concepción López Quintana y Francisco Cabrera Velasco.  Todos los años, por estas fechas, se viene celebrando esa reunión. Los Cabrera se juntan, aportan viandas y “bebeterio” y comparten el buen yantar y beber con conversación amena, de todo un poco, recordando el pasado familiar, el presente y el futuro y cuanto les apetece, en plena armonía. ¿Se puede pedir más?

Yo, siendo Cabrera, fui invitado hace dos años y es la segunda vez que voy, cosa que agradezco, a mi forma, con este escrito en mi blog como homenaje a Loli y su gente, que es la mía. Queridos primos y primas, gracias por vuestra invitación. Pasé un excelente rato, me satisfizo el encuentro, la conversación y la mesa y, aunque vaya de segundo, os coloco los primeros por vuestro agrado y bien hacer. Ya sabéis que contáis con todo mi aprecio sin excepción.

Permitidme que titule esta entrada como Remachada. Me parece que viene muy bien al caso, pues conjugan, en la palabra, dos elementos importantes, uno es el que todos erais descendientes de los Remache y otra que con este encuentro se remacha el afecto y la amistad entre toda la familia. Ya sabe, quien me conoce, mi afición a jugar con la polisemia de las palabras… Pero escribir esto no ha sido una machada y menos una remachada, sino una acto volitivo. voluntario, de afecto a todos y cada uno de los que salen en la foto...