sábado, 28 de mayo de 2011

La plaza de Cataluña se viste de grises.


Hoy, ante la televisión, me he sentido transportado a los años 60 y 70 del pasado siglo. Eran tiempos de represión y de sometimiento al régimen, de imposición violenta de ideas y principios patrios, de demonización de otras ideas que no fueran las imperantes en el régimen. Recuerdo el miedo que generaban los caballos, los camiones con mangueras de agua a presión, las porras contundentes, los uniformes grises de aquellos energúmenos que acometían, como perros salvajes, a ciudadanos que solicitaban libertad, que reivindicaban su derecho a ser respetados, a emitir su opinión y ser dueños de su futuro y sus decisiones, a quines luchaban porque hubiera lo que hay hoy, pero de verdad, mejor, más real democracia, una sociedad madura. Yo, que era miedoso, por no decir cobarde, para enfrentarme a semejante ataque, buscaba la boca del metro para desaparecer de escena ante el ataque de aquellos desalmados pero bien armados.

Fue una ilusión que cuajó en un proyecto social de convivencia democrática. Lástima que no se haya profundizado, que no se haya nutrido y enriquecido con una mayor y mejor participación de la ciudadanía, que se haya sometido, al final, a los designios de los poderes ocultos que manipulan la economía y dominan los medios para conformar (dar forma) a las generaciones sumisas que pretenden, para dominar al político de turno y comprarlo; si está con ellos gana, si está en contra muere políticamente. El arma son los medios de comunicación, la prensa afín, las televisiones Berlusconianas que nos berlusconizan a la italiana, hasta alienarnos con lo estúpido y alejarnos de lo profundo y real, de los intereses del pueblo y la ciudadanía. Nos han sumido en un sistema de debate grosero donde todo vale, donde las belenes, matamoros y jorges javieres han creado escuela; una escuela carente de escrúpulos argumentales, de insidiosa irrupción en la vida de la gente y de escándalos de personajes de tres al cuarto, dejando a un lado, o consumiendo, el tiempo y la energía para afrontar otros problemas de mayor calado.

De ahí se entienden las argumentaciones descalificadoras sobre el colectivo 15-M, al que tachan de cuatro gatos, de sucios, manipulados y algareros, amén de otras cosas salidas de las lúcidas mentes del sistema para neutralizarlos. No usan argumentos racionales y razonados para debatir y contrarrestar sus ideas, sino que vuelven a la eterna cantinela, tan acorde con las estrategias aznarianas, del márchese Sr. González, y la denostación y demonización del contrincante. Pero, en fin, qué va a decir un sujeto que vive de puta madre con su trabajo en un medio de comunicación adepto y defensor del sistema. Es obvio que no quiera ser cuestionado y tienda a descalificar a quien lo haga, pues fue enseñado en la práctica de combatir al oponente, sin entender que la clave está en comprender al oponente y sumar opiniones e ideas para sacar una conclusión más clara y precisa. La realidad es que no se siente identificado con el ciudadano, sino con los intereses del poder que lo sustenta. No es lo mismo ser librepensador que mercenario a sueldo y, hoy bajo mi opinión, nuestros medios de comunicación están cargados de mercenarios a sueldo, para eso paga el amo.

Dicho esto, y mucho más que podría decirse al respecto, se ve clara la movida. La tolerancia democrática es limitada, hay que eliminar a los movimientos peligrosos antes de que tomen cuerpo y fragüen una estructura oponente que ponga en riesgo la esencia del domino existente. Por tanto, medios de comunicación afines, policía al servicio del sistema, gestores de la opinión pública, etc… unidos para acabar con esta movida que puede convertirse en pesadilla para ellos. Desalojo de la plaza de Cataluña, a la vieja usanza, para que todo vuelva a ser normal, para que los aficionados del Barça festejen su victoria anunciada, para que, una vez más, veamos la barbarie del pueblo enarbolando banderas deportivas, cargados de proyecciones de sentimientos frustrados para satisfacer su ego alienado… ¡Qué grande es el Barça, qué grande es Cataluña! En el caso de Madrid, hasta protegen la Cibeles, para que no la destrocen, sabiendo ya que son gamberradas o chiquilladas de gente alegre por haber ganado su equipo. Por tanto, esos que queman contenedores, que destrozan el mobiliario urbano, que agreden a la policía, que manejan altas dosis de violencia… no son peligrosos, pues una vez que han dado rienda suelta a esa violencia, y han conseguido calmar y controlar sus impulsos, marcharán a su casa y seguirán siendo tan borregos como siempre.

No, no son peligrosos. Los peligrosos son esos que andan pensando, reflexionando y reivindicando cambios que lleven a la justicia distributiva, a la democracia real, al control de la actividad de grupos de intereses para converger en los intereses generales de la sociedad. Aquellos que cuestionan y rechazan las válvulas de escape que otorga el sistema para mostrar y gestionar las propias frustraciones. Los peligrosos son quienes denuncian la corrupción, quienes ponen en evidencias la manipulación mediática, quienes muestran las inmorales acciones de la banca, los políticos, los gobiernos, la justicia, etc... quienes denuncian la especulación de la ingeniería financiera y el control de los mercados, quines ponen contra las cuerdas al sistema, tan provechoso para el grupo de elegidos y sus leales gestores.

La ideología ha muerto, viva la especulación egoísta y materialista. Si ese grupo del 15-M, o como quieran llamarse, si ese grupo, insisto, de pensadores reivindicativos con ideas peregrinas que pueden acabar cuestionando el sistema, sigue concentrado y trabajando la reflexión y argumentación como forma de establecer ideas y proyectos sociales, habrá que desalojarlos y neutralizarlos hasta hacerle volver a la masa, a su lugar, que es la obediencia y el orden, la alienación y la delegación de sus intereses en los líderes políticos establecidos. Aunque para ello haya que vestir de gris a los mossos d’escuadra y a la propia plaza de Cataluña.

Pero, cuidado, las ideas, cuando se intentan diluir, contaminan al entorno diluyente. Este grupo ya no entiende de fronteras, porque el ser humano, en su esencia, no tiene fronteras… Ya no se da solo en las ciudades españolas, sino que se apoya el movimiento desde Berlín, Praga, París, Budapest, Atenas, Lisboa y un importante y nutrido grupo de ciudades europeas. El sunami se ha iniciado…

13 comentarios:

Circe La Hechicera dijo...

Querido Antonio, que excelente tu post!!!!! suscribo todo lo que dices,y más aún cuando nosotros aqui vivimos las consecuencias de un movimiento pensante que se cansó del bipartidismo, de las injusticias, de tanta limitación... pero ojo! hay que tener cuidado que esas ideas, pensamientos y movimiento, tengan un buen norte y no busquen pescar en rio revuelto, porque si esas ideas no están claras, y no hay un liderazgo que asuma bien los cambios, pueden desemborcar en soluciones anárquicas, que al final sigue siendo más de lo mismo, pero del otro lado. Me encantan tus reflexiones, y te sigo, como siempre!!! besos grandes!!

Txema dijo...

antonio, no soy tan optimista. Como dijo ayer Sarkozy, España, a la que calificó de una gran democracia, no es Egipto no es Túnez.

En mi opinión esto quiere decir que el sistema cree que aquí no hay que cambiar nada. Todo está acorde con sus deseos. Y ellos tienen, como se ha demostrado, en Plaza de Catalunya el monopolio de la fuerza.

saludos

RGAlmazán dijo...

Ha sido a la vez que una carga desproporcionada y violenta, un error político. Han conseguido que este movimiento vuelva a estar en el candelero, aunque desgraciadamente haya costado más de cien herido.
El consejero Puig debería dimitir, aunque ya sabemos que en este país este verbo no se conjuga.

Salud y República

Roberto R Bravo dijo...

Plenamente de acuerdo contigo. Una absoluta vergüenza que mancha a la institución policial y a los políticos que están detrás, una acción digna del subdesarrollo mental, que nunca esperé ver en una España democrática y europea. Solo espero dos cosas: que haya acciones legales, y que la vergüenza los cubra para todo el país y para el resto del mundo.

emejota dijo...

Antonio, está mal que lo piense, pero me parece que ya vamos muy avanzados en la cuenta atrás. Me temo que la ley del péndulo funciona, me consuela pensar que siempre cambia de nivel; de lo cual no estoy segura pero si interpreto el término NIVEL como TIEMPO, podría valer. Beso.

Anna Jorba Ricart dijo...

Todos hemos visto la violencia empleada por els mossos...totalmente una fuerza desproporcionada conta los indignados.
Hay que pedir responsabilidades y ese Felip Puig "dimisión"....
que no calle el clamor de la calle.
Recibe mis saludos.

izara dijo...

Mi enhorabuena por este post.
En mi interior, ya hace tiempo que era también mío.
Ahora lo veo en el escrito de un amigo.

Mis saludos Antonio.

MAMÉ VALDÉS dijo...

Penoso que eso esté pasando en pleno siglo XXI en un país democrático, luego el día que arden contenedores y coches nos llevamos las manos a la cabeza, así nos va, esto solo será el comienzo por que la gente ya esta cansada, vienen tiempos duros y salvajes, a las trincheras!!!!! un saludo. VIVA LA DEMOCRACIA Y LA LIBERTAD!!!!!!! NO A LA VIOLENCIA!!!! Un saludo a todos.

JUAN dijo...

Antonio, como siempre admiro tu entrada, dices lo que me hubiera gustado saber decir a mí porque coincide con lo que pienso.
Lo sucedido ayer en Barcelona es una vergüenza inadmisible; deberían rodar cabezas.
Pero a ní no me coje de sorpresa: ya he vivido cómo se las gastan los antidisturbios en varias ocasiones: con Franco (Asalto de una iglesia en Buñol, en la que se habían encerrado las mujeres de los trabajadores de la fábrica de cementos. Asalto en que dieron una patada en el vientre a una mujer embarazada, que casi se muere en el aborto) y con los diferentes jefes de Gobiernos "democráticos".
Con Adolfo Suarez la Asociación de padres de alumnos de Parque Alcosa- Alfafar, acompañados de nuestros hijos pequeños, hicimos una sentada ante la Delegación de Educación en Valencia para exigir aulas decentes (Las que tenían nuestros hijos eran extremadamente calurosas en verano y frías en invierno.Tenían el techo de uralita, porque eran provisionales mientras construían el colegio nuevo, y llevábamos 12 años esperando. Y los antidisturbios nos arrearon fuerte. Luego en Cádiz, con Felipe, he visto saltarle los ojos con las pelotas de goma a trabajadores de Astilleros. La misma dureza luego con Aznar y Zapatero. No es verdad que estemos en una democracia; nunca lo hemos estado del todo.Los antidisturbios son los grises del franquismo vestidos de azul marino. Los poderosos harán cuanto sea posible por impedir cualquier cambio en contra de sus intereses.
Los Indignados tienen todo mi apoyo y solidaridad, y ahora que muchas conciencias han despertado no hay que dejarlos en la estacada, al contrario: seguir adelante y sacar algo provechoso de todo esto. Un abrazo

LUNA LLENA dijo...

Antonio estoy pasando unos dias en Cunit y estoy deseando ir a Barcelona la próxima semana para ir a la plaza de Cataluña, me sentare con estos ciudadanos y les transmitire mi solidaridad. Este mundo no nos gusta, tanto criticar a los jovenes por su pasotismo y ahora que se estan moviendo debemos respaldarlos, ayudarlos a cambiar esta mierda de sistema.
Que costara, ya lo sabemos debemos decir "NO" a toda injusticia.

Todo lo que dices es la pura verdad.La gente en Catalunya es tranquila y nos cuesta revelarnos pero algo a empezado a cambiar en las conciencias y esto no se para con palos y represión.
Un abrazo.

Myriam dijo...

Si, lo vi en las noticias: ¡¡¡Horrible!!! aún cuando se tuviera que desalojar la plaza en consideración a lso vecinos y comerciantes. La forma es HORRIBLE.

Besos

MarianGardi dijo...

Toda resistencia crea violencia, queramos verlo o no.
El pueblo mueve al pueblo y el gobiernos mueve al orden.
Besos Antonio

Antonio dijo...

Mis queridos amigos y amigas, gracias por vuestros comentarios, siempre enriquecedores. Ciertamente, este sistema tiene la habilidad de fagocitar a sus propios hijos, a los movimientos que genera, como ya lo ha demostrado.
Creo que en este movimiento se dan confluencia muchos elementos motivantes, desde el paro hasta el deseo de cambio radical de nuestra propia cultura social, pero el riesgo que eso tiene es que se vayan segregando y se acabe dando una solución puntual a cada demanda sin dar una global de conjunto.
Ya lo he comentado, estamos ante una crisis cultural y, creo, que se debe empezar una catarsis social para hacer nacer otra forma de vida y de relación entre los seres humanos y el conjunto de su entorno.

Reitero mis gracias para Circe, Txema, Rafa, Roberto, emejota, Anna, Izara, Mamé, Juan, Luna Llena, Myriam y MarianGardi.

Abrazos para todos y todas