miércoles, 25 de febrero de 2009

A USSIA


Este poema es en respuesta a uno, que me mandó por e-mail una amiga, firmado por un tal Ussia, que de forma soez se metía con las víctimas del franquismo y mostraba su desacuerdo con la ley de la memoria histórica y, consecuentemente, con la rehabilitación de los caídos del bando republicano, incluso era insultante con el abuelo del presidente Zapatero. Lo compuse en 2007 y ahora lo encontré entre mis papeles, por lo que paso a colgarlo como homenaje a todos los que dieron su vida por un ideal o fueron perseguidos y marginados por esa misma causa:




A mí el Ussia, señora,
me es persona non grata.
Solo con mentar su nombre
su clasismo se destapa.

Usia, si no me equivoco,
en esa misma palabra,
lleva implícito el tratado
que a sus clases reservara.

Son los nobles que buscaron
trato especial a su casta
y para no ser tan larga
redujeron la palabra.

Nos impusieron usía
en lugar de señoría
para crear la distancia
entre el pobre y su trabajo
y el disfrute de su raza.

Yo no levanto los muertos
para dirigir palabras
solo quiero que al final
justamente descansaran
alejados de cunetas,
debajo de tierra santa.

No todo vale en política
y este señor sobrepasa
los límites que nos dicen
donde está la buena usanza.

Ya mataron al abuelo,
ya con ello les bastara.
Que descanse en paz el hombre
y que su nieto gobierne,
si los españoles mandan,
con sus votos el día nueve,
que el nieto nos gobernara.

La historia no nos la dieron
como realmente pasara.
Nos alumbraron con ascua
que a su sardina arrimaran.

No se pretende el conflicto
de nuevo entre las españas.
Se está buscando hoy día
que la memoria no caiga
en olvidos de la gente
que por España lucharan.

Que les sepulten con honra,
que reconozcan su talla,
que se curen las heridas
que la injusticia dejara.

Que la memoria que quede
sea la justa y la honrada
para que la historia diga
la verdad de esa batalla.
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Nota: La foto corresponde a la tumba de los asesinados en Cuevas de San Marcos (Málaga) por el bando franquista en 1936 y que permanecieron enterrados entre los olivos hasta la llegada de la democracia.

6 comentarios:

Ana Márquez dijo...

Nada, q me tengo q ir, y no consigo "desengancharme" de su blog, don Antonio :-) Este poema suyo me ha recordado un artículo q leí hace tiempo en ABC, un artículo del interfecto al usted dedica su texto. El señor Ussía se permitía decir públicamente q los Juegos Paralímpicos le parecían "patéticos", no usó esta precisa palabra, pero ya usted me entiende, y a él también se le entendía perfectamente. Quizás el hecho de q yo sea parapléjica hizo q la cosa llegara más honda de lo debido, no sé, pero el caso es q, la parte animal y vengativa q a veces me posee, deseó q a este señor la desgracia le tocara de la forma en q a tantos discapacitados toca. Sé q fue un deseo ruín, pero no hice nada por retenerlo.
En fin, me está bien empleado por leer panfletos tipo ABC.
Un abrazo, don Antonio, ahora sí q me voy. Hasta muy pronto
Ana

Antonio dijo...

Ana, mi más sincera admiración. No fue un deseo ruín, sino un deseo de justicia, buscando darle, a este sujeto, la oportunidad de poder ver las cosas desde otra perspectiva, desde el lugar de la gente a la que despreciaba o ninguneaba, para que hablara con la razón que da la vivencia, para que puedira entrar en contradicción consigo mismo desde la experiencia. Creo que la empatía es la madre del entendimiento y si no se pone uno en el lugar de las otras personas dificilmente podrá comprenderlas. Lo que pasa con este señor es que se cree en posesión de la verdad absoluta y le ciega la soberbia.

Un abrazo y hasta cuando quieras...

Francesc Cornadó dijo...

Magnífico poema, Antonio, magnífico.

Hay que decir las cosas por su nombre.

El mal estructural de España no parece que se acabe nunca.

... españolito que vienes al mundo te guarde Dios
una de las dos españas ha de helarte el corazón.
(Machado)

Salud

Francesc Cornadó

Anónimo dijo...

Hola, buscando cosas sobre este hombre A Ussia llegué a su página, y leí su poema. Le escribo desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me llegó un e-mail con comentarios de este hombre sobre una activista de derechos humanos de argentina Hebe de Bonafini. obvio que no concuerdo ni con sus mentiras ni con sus "modos" . Pero cuándo me encontré quién era, no me sorprendió y sentí hasta tranquilidad. Quiero pedirle permiso para subir si puedo, su poema a mi facebook en algún momento. Atte. Carolina

Antonio dijo...

Hola Anónimo, mis escritos publicados en este blog solo requieren ser citados para poder publicarlos en cualquier otro lugar...

Belkis dijo...

Estupendo Antonio. Siempre hay que ver las dos caras de la moneda. Gracias por permitirme conocer tu poema.
Un abrazo