lunes, 22 de febrero de 2010

De noble arte a oficio de la política. (Parte I)

Bueno, tras mi viaje a Mallorca y dejaros fotos con bonitas vistas y suculentos manjares, vuelvo a comerme el tarro e iniciar algunas reflexiones que me aclaren dónde andamos, por qué y para qué. A ver si consigo descifrar las causas y circunstancias que nos rodean y la génesis de tanta injusticia, deshumanización y conflictividad. Ardua y difícil tarea, por lo que solo podré dar unas pinceladas dejando huecos o imprecisiones subjetivas que conforman mi opinión personal.

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El asunto de la “Res pública” (cosa pública) para los romanos o politeia para los griegos está en seria crisis. Ya en tiempos griegos, la politeia hacía alusión a la gestión de las ciudades estado y por ende al noble arte de ejercer su administración como servicio a sus habitantes, a la política. Por tanto, entendían la política como la actividad humana que tiende a gobernar o dirigir la acción del estado en beneficio de la sociedad.

Creedme si lo entiendo como un noble arte, pues lleva implícito la justicia, la búsqueda del bien común de todos los gobernados, la equidad, la justa distribución de los bienes y riquezas, del desarrollo, velar por la seguridad y el bienestar de los ciudadanos, etc.. Pero también gestiona las penalidades cuando se presentan, los sacrificios y las exigencias en la aportación al colectivo social.

A lo largo de los años, esta filosofía del bien común se fue centrando en el bien del grupo dominante, en la explotación del poderoso sobre el débil, en la creación de clases sociales según su implicación en el poder y en la distribución de ese poder para ser usado en beneficio propio. Aparece un cultivo e incremento del nepotismo. La nobleza y la estructura social que la sustenta, incluida la moral religiosa, se impone como resortes de una sociedad donde el sujeto no vale nada, salvo para el propio servicio del noble y el entramado que lo sostiene. Se le exige, incluso, la vida por Dios, por la Patria y el Rey. Entramos en la oscura edad media.

Son los siglo XVIII y XIX los espacios claves dónde se rompe, o intenta romper, esa hegemonía de estas clases. La revolución francesa, la revolución industrial, la independencia de EE.UU. crea un contexto diferente, que permite que los sujetos se relacionen y organicen para defender sus intereses. La burguesía toma el relevo de la nobleza, pero a la larga, con todos los cambios y consignas de libertad, igualdad y fraternidad, se va imponiendo el interés de una clase sobre el conjunto de la sociedad, aunque el concepto de soberanía se vaya adjudicando al pueblo. La religión, en teoría, se segrega del poder en los países que viven esta metamorfosis sociopolítica, llegando a quedar más en la privacidad espiritual y creencias de los sujetos.

Durante el siglo XIX y XX surgen movimientos sociales, políticos y sindicales al amparo de la evolución ideológica y de grandes líderes, que producen importantes y significativos cambios. Para mí, los más significativos se centran en la dignificación del sujeto y en la prevalencia del bien común sobre el privado.

Existen tres grandes ideas o planteamientos políticos como formas o propuestas de gestión del Estado que se desarrollan y enfrentan a lo largo del siglo XX:

Las democracias a la norteamericana u occidentales, que ya están implantadas en gran parte de Europa. Están sustentadas por modelos constitucionales que consideran que la soberanía reside en el pueblo y se ejerce mediante el voto. El sistema, anclado en el capitalismo, tiene su base en el libre mercado, en la competencia, y sostiene a la empresa como motor de la producción y del enriquecimiento y desarrollo del país. Mi cuestionamiento básico de este modelo consiste en comprender en qué medida es la empresa la que está al servicio del país, del ciudadano de a pie; o si es un sistema de explotación en beneficio del dueño, sin importarle los intereses de la ciudadanía, salvo para que le compren sus productos y trabajen para producirlos.

Por otro lado, es un canto a la libertad, ciertamente, y se amparan los derechos humanos, al menos en teoría, la libertad de expresión, de culto, etc. sobre cualquier otra cuestión, entendiendo al individuo como eje o centro del sistema. Es su voluntad, en último término, la que decide quien gobierna las Instituciones del Estado. A partir de aquí, la trampa consiste en manipular, dirigir y orientar a la masa votante para que el poder recaiga en aquellos que interesen a los poderes fácticos, sobre todo al capital. Por tanto, los partidos políticos han de ser sometidos, de una u otra forma, a sus intereses, estableciendo presiones y control sobre ellos para que no cuestionen en exceso el sistema y sigan apoyando y permitiendo las desigualdades, la explotación y el normal funcionamiento del sistema productivo. Los medios están en manos privadas, el gobierno legisla, pero dentro de un orden y sometido al libre mercado, como he comentado. Por lo tanto, con las manos atadas en parte. El capital no tiene alma, moral o ética, solo quiere mercado e interés para ganar dinero, aunque se revista con la hipocresía de las creencias religiosas y busque su apoyo, connivencia y bendición.

Otro modelo, que surge de la revolución rusa, al amparo de las ideas marxistas, como consecuencia a la monarquía zarista, dictatorial, impositiva y clasista, es el modelo comunista. Este modelo naciente desde la utopía, el idealismo y la lucha de las clases trabajadoras, se sustenta en la dirección del partido, que tiene sus principios programáticos elaborados en base a la ideología que le dio vida. El Partido es el instrumento básico y único para dirigir el Estado. La propiedad privada no existe como tal y todos los medios de producción son colectivos. Por tanto, en teoría, están al servicio del pueblo, cuyo representante máximo es el Partido, quien asume la responsabilidad de adminístralos y velar por los intereses de los ciudadanos.

En contraposición no se tiene libertad de opinión ni disidencia, el voto solo se ejerce desde las estructuras del partido, donde reinan las oligarquías, y los derechos humanos pueden ser conculcados, si fuera necesario, en función del bien colectivo, que siempre lo determinará el propio partido. El sistema, tiene sus perversiones, bajo mi punto de vista, en el dominio de las referidas oligarquías, ejerciendo nepotismo y carentes de controles directos desde la ciudadanía; a la par que no se producen suficientes elementos motivadores para la producción.

A lo que se llamó la dictadura del proletariado, se convirtió en la dictadura de la clase política que se forja en el partido. Las purgas, las luchas internas y las confrontaciones, desconfianzas y paranoias que se fueron cultivando entre los integrantes del partido, dieron pie a las policías secretas, tipo KGB, que dominaron el poder y movieron los hilos de la política y la administración del estado entre bastidores. Esto es sumamente peligroso en tanto crearon estructuras de poder basadas en la información, la influencia y la coacción e intimidación.

El tercer paradigma, llamado el nacional-socialismo y/o fascismo, tiene cierta similitud con el comunista en cuanto al funcionamiento dictatorial, pero grandes divergencias en cuanto al modelo productivo e ideológico. La exaltación de la raza, de la patria y de los valores tradicionales en aras de un Estado poderoso, centralizado, que dirige el sistema con mano dura, con principios y valores rígidos, incuestionables, donde la idea única que sustenta el sistema es indiscutible, llegando a calificarse al disidente como enemigo, desafecto y traidor a la patria, merecedor del más absoluto desprecio e incluso de cárcel o muerte, según el caso. Estos tipos de planteamientos, al igual que las religiones integristas, se fundamentan en un proceso de alienación que atrapa al sujeto en una dinámica perversa basada en la obediencia y en el ejercicio del deber por encima de cualquier otra consideración. La jerarquía se impone y la subordinación es un valor incuestionable y exigible por encima de todo.

El modelo organizacional es el jerárquico, tomando como ejemplo a las instituciones con estructuras férreas, de tipo militar, con su parafernalia ornamental, uniformidad, ritos y un largo etc. que lleva al cultivo y exaltación de la autoridad. Se premia la fuerza, el arrojo y coraje, el valor y el propio desprecio a la muerte, la obediencia y sumisión al líder. Se destierra la ternura, los sentimientos y la fragilidad, que quedan como patrimonio del sexo femenino, supeditado siempre al valeroso guerrero, ejemplo de fortaleza.

Si aparte se puede contar con el apoyo de instituciones religiosas para legitimar el sistema desde los principios que ellos predican, habrán conseguido el poder por la gracia de Dios y solo ante Él deberán dar cuentas, dado que el caudillaje es una de las claves del movimiento. El líder es incuestionable y se le ha de amar, obedecer y alabar por encima de todo. Él es quien sabe y dirige el Estado y todos a la vez le han de seguir hasta la muerte si es preciso.

Pues bien, en los años treinta, estos tres modelos convivían en Europa y se estaba fraguando su confrontación. Era el preludio de la guerra más cruel, devastadora y sanguinaria que nunca se vio. Se preparaba el conflicto entre los tres paradigmas de donde surgiría el que se impondría como modelo predominante de organización social y de la gestión de los Estado y de sus recursos.

En resumen, un modelo democrático, pero con el poder colocado en el mercado y sus dueños, el capital; otro con el poder centrado en el partido y con los recursos en manos del pueblo, en teoría; y otro con el poder absoluto del líder, que lo controla todo como padre omnipotente, donde el ciudadano y el mundo empresarial están sometidos a las directrices que emanan de su filosofía nacional-socialista.

Tres modelos en conflicto potencial que desembocan en guerra abierta para ver quien prevalece sobre cual. El fascismo y nazismo son vencidos en la contienda mundial quedando reductos como las dictaduras de España y Portugal, pero el capitalismo “democrático” y el comunismo perviven en contienda soterrada mediante la guerra fría, hasta la caída del muro de Berlín y el desmontaje de la URSS, si bien otros países siguen manteniendo esa ideología y forma de organización social, aunque sin el hacha de guerra levantada. De esta confrontación quedan ascuas y secuelas que definen, en parte, las divergencias y conflictividad que vivimos en la actualidad. Esto nos abre otro interesante campo de deliberación sobre cómo anda al mundo y por qué. Pero, eso lo dejamos para otra reflexión posterior donde intentaré poner en claro al batiburrillo de ideas que me pululan por la cabeza, lo necesito…

Sería bueno aclarar que es el progreso y cómo se ha de buscar; si el objeto de la sociedad es producir bienes de consumo y tener cosas, o SER sujetos de contenido humanista, con principios y valores que sustenten esta idea y no la idea de la posesión, la competitividad y la codicia. Mi idea de progreso la colgué hace algún tiempo en este mismo blog y la puedes ver en: http://antoniopc.blogspot.com/2007/05/progreso.html.

21 comentarios:

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

promete y como es largo lo imprimo y me lo leo en el bus
un besote, y buen día

MarianGardi dijo...

Antonio, soy atea en política, voto por simpatías y si no me gusta me cambio sin temor a traicionar a mi partido.
Un beso

m.eugènia creus-piqué dijo...

Cuando leo todo lo que llegas a escribir me acuerdo de mi época de estudiante en la que teníamos que plantar los codos y aprenderlo de memoria,un beso querido Antonio.

mariajesusparadela dijo...

El chiste es buenísimo, porque , desgraciadamente, refleja lo que "casi" han llegado a hacernos creer

Abuela Ciber dijo...

Grato leerte, has tomado el regreso muy en serio.

Siempre me pregunto: porque en el momento de votar los pueblos se equivocan????

Cariños

LUNA LLENA dijo...

Todo ese proceso historico que tan bien describes, nos ha llevado al estado actual donde la bestia del Neoliberalismo nos devora en beneficio de unos pocos. Lo que me parece más patético es la apatía el pasotismo del ciudadano que contempla aletargado la situación. Sin duda los políticos no pintan nada, sin la autorización del Capital.

Saludos

Peter Pantoja Santiago dijo...

...Realmente jaja una Conferencia a los politicos de mi tierra no les vendria nada mal, asi que el mejor recurso serias tu, cuanta razon llevas y cuantas verdades que acentuas de un modo simple y sencillo para que los que no se nutren mucho del tema puedan asimilarla y comprender la grandeza de ese pulpo de tentaculos venenosos por demas llamado politica.

Un abrazo y bienvenido nuevamente a estos menesteres que aunque sea a lo Fernando Alonso ya es compulsorio pasar a leerte.

Hasta luego.

Peter

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

este párrafo quién lo cumple de nuestros queridos politicos "Creedme si lo entiendo como un noble arte, pues lleva implícito la justicia, la búsqueda del bien común de todos los gobernados, la equidad, la justa distribución de los bienes y riquezas, del desarrollo, velar por la seguridad y el bienestar de los ciudadanos, etc.. Pero también gestiona las penalidades cuando se presentan, los sacrificios y las exigencias en la aportación al colectivo social"

JUAN dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
JUAN dijo...

Muy interesante entrada, espero el resto con impaciencia para ver en qué sistema colocas al que en nombre de la Libertad y los Derechos Humanos permite que los asesinos salgan libres a los pocos días y vuelvan a delinquir; que los alumnos puedan pasar de curso aun copiando en los examenes y el profesorado no pueda ni llamarles la atención en voz alta so pena de ser atacado por los padres del alumno o ir a la cárcel; que unos niñatos de burlen de la Justicia obligando a gastar millones de euros en busca de un cadáver y luego cambien su declaración y noparaezca el cuerpo de su víctima, y que encima los ciudadanos deban soportar que estos asesinos vayan al mismo instituto que sus hijos.
Que un político que asegura que los trajes de 12000 euros que usa los pagaba él y luego diga que sólo tiene como patrimonio 900 euros en su cuenta y es copropietario de medio piso.
Me pregunto si al igual que soportamos vejaciones en un aeropuerto en aras de la seguridad, no deberíamos restringir un poco nuestras libertades en aras de la Justicia.
Perdona si me he salido del tema.
Un abrazo.

marian dijo...

Admiro tus reflexiones,tu capacidad de transmitir, de ordenar el conocimiento...
Muy buen post Antonio
Un saludo

Juan Antonio dijo...

Es tan dificil creer en algo en estos tiempos en los que la mayoria de la gente engaña.No hay sacrificio ni honradez y sin esa escala es imposible hacer politica.
Hoy politico es cualquiera que ama el dinero facil no a la cosa publica.Muy interesante Antonio.Gracias

Belkis dijo...

Es muy difícil Antonio que la política y la moral sean compatibles, por eso yo me inclino por el SER. Creo que el progreso radica en el factor moral de sus ciudadanos. Un placer como siempre pasar por aquí y llenarme de tanta información. Gracias.
Un abrazo muy grande

Maripaz Brugos dijo...

Antonio,muy interesante. Espero impaciente el siguiente capitulo.

Oye las fotos del viaje y los almendros, preciosas!!!

Un abrazo

Antonio dijo...

Hola amigos y amigas, gracias por vuestras aportaciones. He comenzado una reflexión sobre la situación actual de la política al estar harto de todo lo que se ve, observa y se nos viene encima. No sé hasta donde me llevará y si debo o no publicarlo en mi blog, pero su final es tener las cosas más claras desde mis propios principios y valores. No estoy contra los políticos y no soy, consecuentemente, apolítico. Entiendo que todo país de ha de gobernar y para ello se ha de ejercer el poder. La cuestión está en cómo y cuáles son los intereses que mueve ese poder. A eso quiero ir. En este caso solo he hecho una somera aproximación histórica para poder ubicarme en el momento presente.

Por eso he llamado a este tema “De noble arte a oficio”, por su relación con el servicio a la sociedad (arte) o con el dinero (oficio), como profesión para enriquecerse.

Geni, por favor no me digas eso que no pretendo sentar cátedra.
Te mando un beso para purgar mi pesadez.

Luna Llena, el otro día vi en la peluquería un periódico deportivo que hablaba de CR9 (es ese joven de 94 millones de euros que juega en el Madrid) al que ponían de dios… Me dio mucha lástima ver que hay gente que se identifica con ese planteamiento. ¿Alienados, andamos?


Mª Ángeles, esa es la parte que entiendo por arte de la política. Ahora andamos en el oficio interesado de la política?

Juan, estamos cargados de incongruencias inexplicables. No te preocupes, el temas es todo lo que tocas en tu comentario.

Juan Antonio, yo creo que la culpa no es del todo de los políticos, sino de una sociedad donde se ha cultivado la competencia desleal, la engañifa y la codicia sin límites éticos ni morales… De ahí a que aparezcan políticos con estos valores solo hay un paso. Hoy nos encontramos con el corrompido y con el corruptor, dos figuras vergonzosas que cuestionan el sistema.

Belkis, el SER. El ser humano, ese debe ser el objetivo. Su desarrollo interior, facilitarle la existencia para que pueda emplear su tiempo en la evolución de su mente. Nuestra vida no tiene sentido si no es para ello, de lo contrario seremos burros de carga que transitan un camino sin dejar huella…

Sergio dijo...

Yo iría un poco más allá en tu comentario, porque la guerra fría la considero la III Guera Mundial. Y la ha ganado el capitalismo (que no la democracia). Al no tener en frente la referencia de otro modelo este ha actuado con absoluta impunidad poniendo como único eje de su conducta la ganancia (y ya toda ganancia es lícita, no hace distingos por cuestiones morales o éticas). Por lo demás, como siempre, me parece muy interesante tu reflexión.
Un abrazo.

Antonio dijo...

Amigo Sergio, me pisas el tema de la segunda parte de la reflexión que colgaré pronto. Pero me satisface que andemos por el mismo camino argumental y de convicciones.
Espero tu aportación a la seguiente parte.
Un saludo.

Dragon de Azucar dijo...

Yo sigo diciendo que Platón la pifió cuando definió al hombre como un 'animal político'.

Por mi parte borraría la palabra 'pólito' y dejaría solo lo que importa, la parte 'animal' del hombre

Saludos

Antonio dijo...

Supongo, Dragón, que te refieres a los instintos básicos del animal que lleva el hombre, movido por el egoísmo y el ejercicio del poder. No obstante le dejaría lo de animal político, creo que le da una connotación singular que se la merece por sus propias motivaciones personales en el ejercicio de la política y el poder.
Un saludo

Circe La Hechicera dijo...

Mi querido Antonio, soy apasionada del tema político, naci y crecí en una democracia un poco mal entendida, donde no se supo o no quiso capitalizar de manera equitativa las riquezas que nos proveía el Estado y donde pudimos llegar a ser un país desarrollado con bienestar para todos, es más recuerdo, que nos llamaban, en vías de desarrollo, eso derivó en un conflicto socio politico que nos ha llevado a estar donde estamos ahora, y pertenecemos más al tercer mundo, en este pseudofascismo legitimado por 500 elecciones en once años. Has expuesto de manera magistral los diferentes estilos de políticas dejando a la luz sus partes más oscuras, pero sin duda el sistema que esperamos todos es una verdadera democracia àquella donde se imparta la equidad, el trato justo, donde la ética esté presente en todo los actuaciones y el bienestar sea para todos y no vivir en desigualdades tan abrumantes, ni en nepotismos vulgares y corruptelas que tanto daño hacen. Super interesante, como siempre, besos grandes y feliz fin de semana!!!!!

Antonio dijo...

Yo creo, querida Circe, en la ley del péndulo. Las injusticias de la democracia capitalista lleva a planteamientos de salvadores revolucionarios que se autoproclaman defenseres de los derechos del pueblo, cuando al final acaban usurpando su derecho a decidir y les dirigen como borregos. El ser humano es mucho más que eso, es un sujeto con su intelecto para participar en las decisiones que le afectan, pero la historia nos ha demostrado que las cosas son distintas y los poderosos, sean del signo que sean, le arrebatan ese poder de decisión para someterlo a sus designios.
Habrá que seguir luchando por reivindicar nuestro derecho a decidir en aquello que nos afecta.
Un beso vuela hacia el Caribe.