Opinión | Tribuna
Publicado en el
diario La Opinión de Málaga el día 28 FEB 2026 6:59
Enlace: https://www.laopiniondemalaga.es/opinion/2026/02/28/28-f-dia-andalucia-127367582.html
No, no somos tan buenos. Ni lo seremos mientras no vayamos resolviendo los grandes problemas que nos aquejan y nos bloquean el acceso a la felicidad de los pueblos y su gente
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| Bandera de Andalucía, la Arbonaida, izada en el Patio del Recibimiento del Parlamento andaluz / Rocío Ruz (EP) |
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Opulenta celebración se espera hoy,
día de Andalucía. Insigne fecha para exaltar las virtudes de nuestra tierra,
sus componentes históricos más sobresalientes y reconocer a sus hijos más
afamados, ilustres y prominentes en muy diversos campos. Claro que el criterio
de la designación será el que consideren oportuno las autoridades políticas y
administrativas pertinentes. Yo no quiero quitarle méritos a nadie pero estoy
convencido de que entre tantos hijos de esta tierra es extremadamente difícil
de acertar con la elección y siempre quedarán apartados otros merecedores de
tal distinción. Eso sí, dada la tendencia que tenemos al cultivo del nepotismo
pudiera aparecer algún sesgo interesado, que no niego ni afirmo, líbreme Dios.
28 de febrero día de fastos
Hoy, 28 de febrero será día de
fanfarrias, chirimías y trompetas, de discursos grandilocuentes rayanos en el
más puro chauvinismo que engorda egos y va creando opinión sobre lo excelsos
que somos. No es cosa menor ensalzar a este pueblo, darle autoestima y elevar
su autoconcepto para sembrar un ego pleno de seguridad y gallardía, para evitar
y destruir complejos del pasado sumiso y hacer patente el pretérito sublime,
aunque haya que retrotraerse varios siglos, pues somos lo que somos también por
lo que fuimos, si bien también hubo deconstructores, pasando de un pueblo
ilustre, de alto nivel cultural y hábitos envidiables, a ser sometido y
colonizado por el peso de las armas, hasta entroncarlo en otra dimensión. Mas
esa reflexión se la dejo a los historiadores más avezados que yo en el tema del
pasado.
En todo caso, hoy es día de fastos,
de exaltaciones y festejos, de manifestaciones pomposas que engordan egos del
mundo político, ya casi metido en campaña electoral. Me parece bien y no pondré
pega alguna, pero también me gustaría que fuera un día de reflexión sobre cómo
andan las cosas en nuestra tierra. Un momento para recordar que no somos tan
maravillosos, que los orgasmos intelectuales sobrepasados no caben por falta de
motivos para ello. No cabe, o debería no caber, el uso de los fastos para
engorde del político de turno… pero ya se sabe, las fotos y los relatos
hiperbólicos conforman estrategias.
Mientras la melodía de nuestra
grandiosidad invade el habiente no puedo olvidar que hace aguas el barco de
nuestra sanidad. Que desde el 13 de noviembre, tras una prueba diagnóstica con
biopsias incluidas, me acaban de informar del resultado pasados tres meses y
medio. Que seguimos siendo el último de la fila en demasiadas cosas en nuestro
país. Que nuestro sistema educativo no acaba de despegar, atrapando a tantos
chicos y chicas en el fracaso escolar. Que nuestras carreteras andan plenas de
baches, tanto las nacionales como las locales. Que nuestros políticos siguen a
la gresca, insultándose y descalificándose, ejerciendo una estrategia política
canallesca, de oposición y reacción, que evita las sinergias necesarias para
una buena gestión de la cosa pública, mientras arrastran al ciudadano al
combate en lugar de al encuentro.
No somos tan buenos
No, no somos tan buenos. Ni lo
seremos mientras no vayamos resolviendo los grandes problemas que nos aquejan y
nos bloquean el acceso a la ansiada felicidad de los pueblos y su gente.
Mientras los jóvenes no encuentren un acceso al trabajo, ganen un salario digno
y puedan resolver su hábitat para crear una familia o elaborar su propio
proyecto de vida con cierta garantía de éxito. Mientras nuestros ancianos anden
desprotegidos en su dependencia y la comunidad mire para otro lado ante sus
demandas. Mientras nuestros hijos estudien carreras para luego tener que hacer
un master de servicio en barra de bar o chiringuito para ganar un mísero
salario. ¡Y así tantas cosas!
No quiero ser Pepito Grillo en un
día tan señalado, pero cuando uno quiere a su tierra y a la gente que la
puebla, no puede detraerse de una visión holística, totalizadora, que abarque
todos y cada uno de los elementos que la integran y que articulan su estructura
y función social, económica y política. De ello depende que crezcamos y nos
desarrollemos, que alcancemos los objetivos que nos gustaría lograr. Siempre
sostuve que para crecer hay que saber de dónde partimos, dónde estamos y adónde
queremos llegar. Para ello debemos hacer una doble comparación: intra e inter;
es decir, analizar el propio proceso y ver los logros o mejoras respecto al
pasado dentro de nuestra comunidad (intra) y, a la vez, compararnos con las
otras comunidades del entorno (inter) para contextualizar el crecimiento y
competir con ellas para mejorar nuestras marcas.
Señores políticos y administradores
del sistema, alcancen hoy, si quieren, su orgasmo intelectual; disfruten del
artificio, siéntanse orgullosos de los logros aunque sean maquillados, pero, a
la vez, acepten sus limitaciones personales e insolvencia para tener conciencia
de que todo es mejorable, para aprender de los errores y los fracasos desde el
reconocimiento de los mismos.
Mañana dense una ducha fría
Mañana levántense y tras una ducha
fría que les haga salir de esta fabulación maravillosa de la pompa y el boato,
sientan sobre sus espaldas el peso de la verdad, de la cruda realidad que les
reclama decisiones y actuaciones para mejorar efectivamente nuestra tierra, que
es mejorar la vida de su gente.
Se acabaron los fastos y la
autocomplacencia. Fuera el chauvinismo patrio y los discursos exultantes sobre
que «no hay nada mejor que esta tierra», «somos la leche», la estrella de
oriente; «hombres de luz, que a los hombres, alma de hombres les dimos».
Tenemos muchas sombras que nublan
el futuro y lo hipotecan. Si miramos al resto de España nos encontraremos
cifras y datos desconsoladores: somos los últimos en RPC (Renta per cápita), en
alfabetización estamos en el puesto 15º, con elevado fracaso escolar, el
informe PISA nos sitúa en el último puesto de España en competencia científica,
y penúltimos en competencia lectora y matemáticas. No salimos bien parados de
esta comparación interterritorial que os propuse.
Saquemos provecho a nuestras
capacidades
Sin embargo, tenemos una gran
capacidad organizadora, ¡qué bien organizamos los desfiles procesionales, las
romerías y las ferias!; disfrutamos una sobredosis de ingenio, escuchen las
letras geniales de los carnavales, una buena dosis de creatividad, de contenido
lírico (tierra de poetas y artistas), etc. Entonces… ¿por qué esas virtudes no
dan su fruto en esta tierra y seguimos a la cola del país? Tal vez no estén
bien orientadas hacia el progreso, hacia el desarrollo de la comunidad… O puede
que subyazca un problema de cultura social, de hábitos y motivaciones anclados
a un pasado y a una estructura de valores sociales dignos de revisión para
establecer otros objetivos. Puede que sea esa tendencia a vivir la vida con una
filosofía Carpe diem: «vive cada momento de tu vida como si fuese el último».
Estoy convencido de que cada uno de nosotros, en el fondo, hemos hechos ese
análisis existencial del andaluz desde la autocrítica, de lo que no estoy tan
seguro es de que hayamos coincidido en el diagnóstico final.
De todas formas, yo sí creo en este
pueblo. Pero se ha de levantar, lavarse la cara y mirarse al espejo, perder sus
complejos, abandonar el servilismo y agarrar el protagonismo, la libertad y la
responsabilidad en su propio desarrollo, tomar verdadera conciencia de sus
potencialidades y de sus limitaciones, para conocerse, a fin de comprender que
el camino no es una fantasía sino un ejercicio activo, un trabajo para ir
haciéndolo en el día a día… «se hace camino al andar».
La genialidad es efímera si no se enmarca
en una actividad resultante de ella, si no se plasma en algo que la materialice
para que sea efectiva. Seamos geniales, seamos creativos, seamos comprometidos
para hacer de esta tierra algo más de lo que es, no caigamos en el chauvinismo,
en la autocomplacencia que adormece a la gente (para qué cambiar nada si ya
somos los mejores), los mejores no somos pero podemos ser de los primeros si
nos lo proponemos.
Mañana empezamos
Disfruten del 28 de febrero, pero
recuerden que en marzo nace la primavera, aparecen los brotes verdes que darán
la flor y el fruto que nos alimente. Creemos una primavera verde que nos
permita salir de la hibernación, donde aflore la creatividad, el ingenio y el
compromiso de un pueblo que pretende romper los grilletes que le atan a su
historia de sumisión e indiferencia.

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