miércoles, 7 de agosto de 2013

Réquiem


Espantosa imagen de Hiroshima
Hoy se cumplen 68 años de la masacre de Hiroshima. Ante estos hechos y todos los que se desprenden de las guerras y la vileza del ser humano, acabamos con un sinfín de preguntas incontestables. ¿Hasta dónde es capaz el ser humano de llegar en su violencia? ¿Cómo puede buscar argumentos que justifiquen estos actos y encima queden como héroes los asesinos que los perpetran? ¿Dónde y quien dirige la conciencia del hombre? ¿Con qué cara se invoca a Dios ante la guerra? ¿Cómo es posible que pueda vivir en paz consigo mismo quien ha tomado parte en estas vilezas, bien dando la orden o bien ejecutándola?

No, no es posible creer en la bondad del ser humano cuando se observa su recurso a la guerra para dirimir conflicto o desencuentros. La guerra, que siempre fue producto del ejercicio del poder y la rapiña de un grupo sobre otro, responde a la codicia de estos grupos. Desde los tiempos más pretéritos la confrontación fue por los bienes y el poder, por el dominio de la zona y sus recursos,  por la imposición y explotación de unos sobre otros, por la obtención de un botín y el sometimiento del vencido. La paranoia, la desconfianza, la locura de un líder trasladada al colectivo fue el motor… Los actos heroicos de la historia están cargados de ejemplos. Los grandes y despiadados guerreros fueron héroes, ejemplos de patriotismo según el resultado de la contienda, pues la historia la escribe el vencedor. Su instinto asesino se entendió como salvador, su conducta criminal como ejemplar.

Desde ese poder se ejerce el dominio sobre el pueblo y se le fuerza a actuar y hacer de carne de cañón en el conflicto, mientras sus verdaderos responsables y beneficiarios se esconden tras la estructura dominante. Hoy, hace 68 años, fue masacrado un pueblo, la ciudad de Hiroshima, después vendría Nagasaki. No sé si le tembló el pulso al asesino de niños, mujeres, ancianos y gente indefensa, pero lo que quedó claro es que la masacre indiscriminada pretendía la rendición de un señor que no fue atacado… ¿Por qué no lanzaron la bomba sobre el palacio del emperador? ¿Por qué eligieron a un mundo de inocentes ciudadanos? Ese es el juego… El poder respeta al poder y busca su rendición pero no su exterminio, sino su sometimiento. El emperador siguió siendo emperador en Japón y los muertos de Hiroshima y Nagasaki siguieron siendo muertos e incrementándose… Como curiosidad diré que el nombre del avión que soltó la bomba en Hiroshima, era el de la madre del piloto, el coronel Paul Tibbets (Enola Gay) ¡¡¡Qué bonito ponerle el nombre de la madre al bombardero que segará tantas vidas!!! Mientras el Enola Gay se alejaba a toda velocidad de la ciudad, el Capitán Robert Lewis, copiloto del bombardero, comentó: «Dios mío ¿Qué hemos hecho?».[ El presidente de los EE. UU. era Harry Truman, a él le correspondió dar la honrosa orden del bombardeo y amenazar con más si no se aceptaban los términos de la Declaración de Potsdam.

Mientras tanto, el juego del miedo sigue amenazando al mundo. Los arsenales nucleares desafían la paz, aunque digan que la mantiene a través de ese miedo, de ese escarmiento visto en Hiroshima y Nagasaki. El trauma social persiste. Pero, en el fondo, no tenemos ninguna garantía de que un día cualquier loco que llegue al poder, cosa bastante factible como se  está viendo, pueda apretar el botón porque piense que es necesario y patriótico ese acto en defensa de los intereses de su grupo, olvidando que el gran grupo es la humanidad y debe ser el elemento prioritario en toda decisión. El hombre es universal mientras que los grupos de poder se han fraguado desde el dominio y la imposición por la fuerza…


Hoy, en este aniversario, canto un réquiem por esas víctimas y condeno sin paliativos a quienes tomaron la decisión y la ejecutaron, produciendo tanto dolor, tanta muerte y desespero, tanto sufrimiento y destrucción mostrándonos hasta donde es capaz de llevar la vileza humana…


lunes, 5 de agosto de 2013

No salimos de la crisis, sino que nos instauramos en ella.



En otros tiempos se hablaba de brotes verdes, pero es el mismo discurso. Los políticos del gobierno hablan de indicios de salida de la crisis, de datos esperanzadores, de que se anda viendo el final de la crisis, etc. Nada más lejos de la realidad… En todo caso nos están instaurando en la crisis perenne. Me explico:

Salir de la crisis sería volver a donde estábamos, a tener pleno trabajo, salarios dignos, derechos de los trabajadores, contratos fijos, pagas decentes, una Estado del Bienestar que garantizara los derechos constitucionales de salud, educación, vivienda digna, ayuda al discapacitado y al dependiente, etc. Pero eso no va al volver. Olvidémonos de aquellos sueldos, de aquella situación, tal vez alocada, que nos prometía futuro, que nos llevaba a endeudarnos pensando que el boom iba a durar toda la vida, a aquel paraíso que produjo una burbuja y que nos estalló entre las manos. La pincharon la banca, el mundo financiero, el capital que jugó con el mercado del dinero. Yo sospecho que intencionadamente, con los pasos medidos y sabedores de que al final la banca siempre gana, no solo en los casinos, sino en todo el juego donde se mueve el dinero.

Lo cierto, bajo mi punto de vista, es que para el mundo neoliberal y su dinero no existen fronteras, las acaban de desmontar ellos, pero solo las fronteras económicas. Tampoco ideología alternativa que les ponga en peligro. El mundo comunista y su fantasma cerniéndose sobre occidente han sido desbaratados y en su lugar priman los poderes mafiosos amparados en sus antiguos dirigentes y serviles lacayos. Han desmontado el Estado para ir entregando a grupos de poder económico el entramado empresarial que era comunitario. ¿Les suena eso también aquí? Es un programa de privatización donde el patrimonio del Estado se ha entregado al mundo privado no sin muchas zonas oscuras, donde muchos políticos de turno han sido integrados después para seguir disfrutando, incluso más que antes, de los beneficios de esas empresas públicas privatizadas. Es el pago a su servicio…

Antes había una internacional socialista, comunista, etc… que contrabalanceaba al mundo capitalista, un fantasma amenazante que les hacía ceder ante la presión del mundo laboral para evitar revoluciones que atentaran contra la existencia del sistema de mercado libre. Una vez destruida esa amenaza, solo se toleraron residuos puntuales a los que se les descalificó y ridiculizó. La ideología de izquierda, defensora de la masa trabajadora, se ha hecho el haraquiri y acabó sucumbiendo al canto de sirena de un sistema democrático teórico que ha resultado ser una falacia, una quimera, al servicio del gran capital y de los intereses de las multinacionales y el mundo financiero. Los derechos y la solidaridad humana han hecho mutis por el foro y han pasado a segundo orden. Se defiende antes a los intereses de la banca que al ciudadano que no tiene donde vivir si se le desahucia de la casa que compró, amparado en ese canto de sirena que la propia banca alentó.

El único país comunista al que se le habrá de temer es a China, que ya ha dejado de ser comunista para convertirse en una especie de dictadura de las clases dominantes aliadas con el sistema occidental. Ya son, desde un punto de vista productivo, uno más de los nuestros, pero, como alumno aventajado, se ampara en el poder de Estado sobre sus ciudadanos para gestionar su desarrollo en beneficio de los grupos de poder, del partido, creando un selecto club de capitalistas ostentosos de su riqueza. Los bajos sueldos, la localización de empresas occidentales, sus precios supercompetitivos y un sistema de explotación sólido le auguran un futuro arrollador. Otros países en vías de desarrollo le andan a la zaga. Explotación de la infancia, terribles condiciones de trabajo, ausencia de derechos laborales, escenarios infrahumanos del trabajador, sueldos miserables y un largo etc. andan definiendo el futuro del currante. Mientras tanto, esos productos se venden aquí a precios muy ventajosos con un amplio margen de beneficio, ya que su coste es bajo y el precio de venta elevado comparativamente. Es la única forma de entender la evolución económica de algunas empresas, por ejemplo del sector textil, en las que sus dueños han pasado de casi nada a supermillonarios cotizados en los ranking mundiales de hombres más ricos.

Pues volviendo al tema, ese es el modelo que persiguen los inversores para crear empleo. Que el trabajador cobre poco, que sea competitivo con ese mundo de explotación y que los derechos laborales beneficien al empleador como elemento principal del sistema productivo. No, ya no es el ser humano lo importante en el sistema productivo, si alguna vez lo fue, sino el dinero y el beneficio. El Estado, que debería velar por los ciudadanos, se ha plegado al grupo económico y solo le cabe al político, mientras continúe este sistema de elección “democrática”, engañar a la ciudadanía, proponerles un programa de gobierno para conseguir su voto y luego hacer otro justificándose en los argumentos más sibilinos... ¿les suena? ¿Esto nos es un fraude electoral? Se han cambiado las reglas del juego y el político ha dejado de ser un ideólogo responsable y comprometido con el pueblo para ser servidor del jefe que le sostiene con sus dineros, cuando no les compra. El “patriota” tienes sus dineros en Suiza, el ciudadano no tiene nada y lo poco que tiene lo deja en los bancos de los “patriotas” para que sigan especulando.

Por tanto, señores, no vamos a salir de la crisis nunca, en todo caso nos vamos a instaurar en ella definitivamente. Ahora, lo que nos quieren decir cuando hablan de ello, es que ya no nos van a castigar más y que hemos llegado al punto donde querían llevarnos. El trabajo precario se institucionaliza, la sumisión del trabajador se garantiza, los sueldos se congelan o se bajan algo más, las pensiones, que deben ser un derecho legitimado por una cotización que ya se les entregó, van a la baja… La educación y la sanidad, que son empresas golosas que mueven mucho dinero, se las deberá pagar usted de su bolsillo a medio o largo plazo.

El futuro es la crisis si no somos capaces de reivindicar y desarrollar una alternativa humanista a esta situación. Otro mundo es posible, hay alternativas, pero quienes dirigen el cotarro no las aceptan porque van en detrimento de ellos. El humanismo les importa un bledo, incluso en su frío análisis saben que sobran millones de seres humanos para hacer viable ese mundo que pretenden.

Una economía humanista pasa por crear empresas competitivas pero donde los dueños sean el dinero y el trabajo, el capital económico y el capital humano, donde el trabajador esté implicado en la propia empresa como dueño consustancial por su aportación laboral y el Estado vele para que las normas y leyes protejan el sistema de esos especuladores y sinvergüenzas que andan a lo buitre acechando; para que los derechos humanos sean respetados y se considere, en todo momento, el derecho de la ciudadanía a una vida digna, donde sus necesidades básicas sean cubiertas, donde la solidaridad social esté garantizada y el sistema educativo conforme sujetos libres, con capacidad de crítica constructiva que aporte un valor añadido al sistema evolutivo de la propia sociedad . Sin un Estado fuerte y democrático, capaz de ordenar y clarificar las cosas, es tremendamente difícil conseguirlo… El Estado, en todo caso, debería reservarse el derecho a gestionar o controlar toda empresa que sea consustancial a los derechos de la ciudadanía y no dejar en manos del mundo empresarial el poder decisorio en esos campos.

Pero si el futuro es la crisis, habrá que reinventar la lucha, su internacionalización para conseguir, ya que nosotros vamos hacía atrás, que en el resto del mundo el trabajador, el ciudadano de base, sea dignificado y no se le explote. Si tenemos que ajustar los niveles entre el tercer mundo y el nuestro, que sea el nivel nuestro el que sirva de base, al que se deba tender y no a la explotación y la miseria que están sufriendo ellos. Ese es el verdadero problema de la globalización inventada por el mundo del libre mercado de bienes de consumo, pero no de derechos.


viernes, 2 de agosto de 2013

Esperpento parlamentario


El tesorero del partido del gobierno está en la cárcel acusado de varios delitos fiscales y demás… No estoy hablando del portero o el conserje, sino del tesorero, el responsable de las finanzas de ese partido. Todo suena a república bananera… El prestigio de la judicatura está en juego con este caso y, visto lo visto hoy, solo ella será capaz de darle un tinte de limpieza a esta situación. Esperemos que erradique cualquier duda al respecto, si vistas las pruebas no estable un ejemplar fallo, habrá que echarse a llorar, pues ya no nos quedaría nada donde agarrarnos, salvo la rebeldía ante el sistema.

Hoy hemos asistido al esperpento parlamentario. Después de lo visto es difícil creer en el mundo político. Uno, por ideología, ha esperado siempre que el parlamento sea un lugar de litigio leal, donde la verdad se imponga y el debate democrático y bienintencionado esté por encima de intereses espurios, donde se busque la justicia y se hable claro al pueblo. El espectáculo visto parecía un partido de futbol, donde había que derrotar al rival, con sus hooligans incluidos. Vergonzosa actitud de señores mayores, parlamentarios de pro, que quedaban en evidencia con sus algaradas. No se ha buscado esclarecer los hechos sino la descalificación del adversario, la desnaturalización de la democracia. En el pasado el PSOE ha hecho cosas mal, por eso está en la oposición, pero quien tiene la responsabilidad de gobernar ahora es el PP y ha de dar explicaciones de sus actos con la verdad por delante. Si se descubriera que está mintiendo, como opinan muchos, automáticamente perdería el crédito para seguir en el gobierno.

Mientras tanto, la sombra de sospecha no se ha difuminado. La verdad sigue siendo un secreto a voces para el pueblo y la sinrazón del poder anda sobrada de fuerza para seguir manipulando directa o indirectamente, a través de sus lacayos de la prensa y los medios, hasta hacernos ver la falsa verdad y obviar la verdadera.

Mi sensación sigue siendo que no es posible que un presidente de un partido político no sepa por donde van los tiros en su partido… y si es así es un mal presidente, por no decir incompetente, incapaz de gobernarlo y, por ende, mucho menos gobernar un país. Bajo mi modesta opinión, el señor Rajoy, al igual que ya ha anunciado el señor Griñán en su caso, debería dimitir, irse y dejar la política, pues ha demostrado su incompetencia para gestionar su propio partido. La cuestión es que en su partido le sufren sus afiliados, aquí le sufrimos todos los españoles.

Claro que si a ello le sumamos la presunta financiación ilegal del partido y el incumplimiento de su propio programa electoral con el que consiguieron los votos, solo caben unas nuevas elecciones, ya que de la financiación ilegal se desprende un fraude de ley. Parece que han ido a las elecciones dopados por el dinero de las empresas amigas. Es similar a lo que ha pasado con el Tour de Francia y el dopaje; a quienes han encontrado culpable de doparse se les ha retirado el título sin contemplaciones. Lo malo es que los entresijos del poder nos llevan a extrañas alianzas que acaban neutralizando el conflicto… si no al tanto. Tengo la sensación, al igual que una inmensa mayoría de españoles, de que el PP no habla claro y está pretendiendo hacernos ver lo negro blanco con ese discurso, rayante en lo cínico en muchos casos, pero sabiendo que sus hooligans son irreductibles pues se mueven por emociones y por adhesiones inquebrantables. Por muy acostumbrado que esté uno a comulgar, nos es aconsejable hacerlo con ruedas de molino, por el bien de la propia salud mental y de la libertad de pensamiento.

Yo, mientras tanto, me preservo muy opinión y sigo sosteniendo mi razonable duda sobre la catadura moral de esta clase política que nos ha tocando vivir. El idealismo se fue al garete y ahora les guía, en gran medida, el dinero y los intereses de grupos de poder que se mueven en la sombra… el político queda al servicio de una economía de mercado donde la corrupción y la compra de voluntades pueden estar al orden del día, en mercado libre. Sobre la crisis y su engañifa seguiremos hablando en otro momento…



jueves, 25 de julio de 2013

Triste día



Hoy es un día triste. Por si no tuviéramos bastante sufrimiento en este jodido mundo, con guerras, crisis, paro, injusticias, hambre, pobreza, enfermedades, miseria, insolidaridad, codicia, corrupción y un amplio etc. de maldades, se suma ese trágico accidente de tren ocurrido en Santiago de Compostela, con tanta muerte y dolor.

Es cierto que las escenas nos acercan al sufrimiento de los demás, la empatía entra en juego, y hacemos nuestro el sufrimiento ajeno, como es de humanos. Pero, cada día está plagado de desgracias a lo largo de este mundo y es bueno recordarlo, para que la insensibilidad no se adueñe de nosotros y solo nos haga sensibles cuando vemos lo próximo y palpable.


Sin olvidarnos de todo ello, hoy es día de duelo por lo ocurrido en Santiago y a ellos dedico mi pensamiento y pesar en un acto de solidaridad y duelo.  

martes, 23 de julio de 2013

Anda la verdad y la mentira



















Anda la verdad y la mentira
jugando entre las sombras del destino
guiando por un lado el buen camino
sembrando la mentira el desatino.

¿Dónde está la verdad en este caos?
¿Dónde se encuentra la franqueza?
¿Dónde se esconde la divina providencia
que pueda conducir a la excelencia?

Cada vez se observa más hipocresía
más falacias en un mundo de embusteros
más políticos y gobiernos mal agüeros
que nos van engañando en el día a día.

Lo que era ya no es
y no sabemos ni siquiera si lo fue.
Si acaso un espejismo en el desierto
una ficción en la plena transición
una ilusión de jóvenes ilusos
que buscaron la verdad de los conceptos
que lucharon por cambiar los anatemas
paradigmas, arquetipos e ideales,
que al final resultaron ser quimeras.

Y ahora,
en la soledad de mis propias reflexiones,
me siento sumido en la orfandad
traicionado por la dura realidad
en un mundo de esperpentos y maldades
buscando mi camino y la verdad…



domingo, 14 de julio de 2013

DE DIOSES Y NIÑOS



DE DIOSES Y NIÑOS

En la mirada de un niño descubrí
la desnuda verdad de Dios
ellos son en realidad los únicos dioses
los únicos espíritus libres
no los amaestréis como a monos de feria.

Diógenes Kynikós

Esta reflexión  me crea una duda, unas preguntas que me llevan a un debate:

  1. ¿Hasta qué punto el ser humano lleva en sus genes una forma de desarrollar su intelecto, su conducta y su forma de entender el mundo?
  2. ¿Hasta qué punto la sociedad debe actuar sobre él?
  3. ¿Hasta qué punto esa actuación no es una intromisión para domarlo y someterlo a los intereses imperantes del poder establecido en esa cultura dominante?
  4. ¿Hasta qué punto no están muchas respuestas sobre el ser humano en el interior del sujeto que se reprime en su expresión?


Si el enfoque es de sometimiento servil al sistema, de asunción incontestable a la norma, de sacrificio por los intereses ajenos, ese niño está condenado a la represión, a la rendición a la autoridad impuesta y a la renuncia a su propia esencia… será  amaestrado como un mono para que sus conductas sean las que se esperan de él. Se le indicará qué tiene que amar y odiar, por qué tiene que morir y que matar, qué está bien y qué mal, cuáles de sus impulsos ha de controlar por inadecuados o impropios, cuales son las emociones y actitudes y dónde ha de volcarlas. Esta sociedad siempre ha forjado esclavos de la misma. Los libertadores fueron reprimidos y cuando llegaron al poder acabaron adoptando las conductas impropias que decían rechazar. Esta sociedad no busca el desarrollo de las personas sino el sometimiento al orden establecido. Un orden donde los principios y valores los imponen las religiones, los grupos de poder y las ideologías que los sustentan.

Si se educara para la libertad se potenciaría ese espíritu libre del niño, que emana del Dios que lo crea, para que se desarrollen en un campo de labranza, en este huerto de cultivo del espíritu y la inteligencia, que es la vivencia de la propia vida. En su interior va la semilla, solo hay que cultivarla y ayudarle a crecer, no a reprimirla, dominarla, podarla e injertarla con los intereses de los grupos de poder para hacerlo sumiso y esclavo de los mismos.

La sociedad está en crisis. Es una crisis cultural profunda, donde los valores no buscan la esencia del ser humano, sino su sometimiento; no busca su desarrollo, sino su capitulación para que ese desarrollo no sea intelectual sino servil y condicionado a los intereses del grupo dominante.

El gran problema está un nuestro sistema educativo incapaz de sembrar principios de respeto, tolerancia y aceptación de los demás. De educar a vuestro hijos en la libertad y la responsabilidad que conlleva, en ayudarles a encontrarse a sí mismos. En compartir el conocimiento. A discernir y desplegar su libre albedrio. A madurar como un árbol que al final da su fruto, distinto en cada caso, pero nutriente para los demás. Alguien dirá que para que crezca el árbol derecho habrá que obligarlo, pero olvidan que el árbol siempre busca la luz y a veces le hacemos crecer contranatura, obligándolo a desarrollarse en las tinieblas. Tal vez la luz esté en otro lado distinto al que nos está dirigiendo nuestro entorno, nuestro sistema, nuestra sociedad… Otro mundo es posible, pero habrá que redefinir los intereses de esta sociedad para encontrar la verdadera luz que alumbre al ser humano.

La inteligencia es la madre de la ciencia, de conocimiento, del saber y del bien hacer. Para educar a los niños no se ha de imponer la autoridad por sí misma, por la fuerza, sino por la razón y el sentido, por la convicción de que esa autoridad está revestida por esa razón y por la bondad que conlleva su ejercicio. La autoridad, en un mundo de iguales, se diluye y canaliza en sistemas democráticos donde el poder se delega, por lo que la autoridad no es de quien la ejerce, sino de quien se la ha dado… de todos los ciudadanos que se la otorgaron. Pero sobre el asco que despierta este sistema “democrático adulterado” y los representantes del poder y la manipulación que sufrimos será mejor hablar en otro momento para que la ira no nos nuble el pensamiento.

Esta sociedad no será libre mientras no se nos eduque en la libertad, pero para que esta sea efectiva habrá que ponerle el calificativo de solidaria: Libertad Solidaria y responsable, que busque el compartir el desarrollo de la esencia del ser humano para que cada uno aporte al conjunto de la sociedad lo mejor de sí mismo y no lo que determine un mercado manipulado y controlado por los intereses de los grupos de poder. ¡Ay! Hay que temerle a los grupos y los clubes tipo BELDEBERG que actúan desde la sombra dirigiendo a los gobiernos con su influencia económica. Es el cáncer del sistema: el dinero y cómo se usa por sus propietarios… el sistema capitalista avaricioso e inmoral y el mundo financiero.


Termino con una reflexión de Thomas Jefferson: “Considero que las entidades bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que las fuerzas militares… Si los ciudadanos americanos permiten a los bancos privados controlar la moneda, primero mediante la inflación, y después mediante la deflación, la banca y las corporaciones que proliferen alrededor (de los bancos) despojarán a los ciudadanos de toda la propiedad hasta que sus hijos se queden sin casas en un continente que conquistaron sus padres y a quienes pertenece todo lo que haya alrededor”.

viernes, 5 de julio de 2013

Las cifras del paro

¿La tele idiotiza?

Uno se pregunta por dónde coger las cifras del paro. Según nos informan, en junio el paro descendió en 127.248 personas, lo que debería significar que esa gente encontró empleo y que disminuyó el paro en España en esa cantidad. Qué alegría por esas 127.248 personas que han encontrado trabajo… ¡el paro ha descendido, tenemos más gente trabajando!    Pero hete aquí que si se lee la letra pequeña eso es mentira, es falso y se ve que intenta manipularnos, o lo que es lo mismo, engañarnos. El paro no ha descendido en esa cifra, pues de ser así se habría incrementado la cifra de cotizantes a la Seguridad Social en esa misma cantidad, pero solo se incrementó en 26.853 cotizantes. ¿Qué pasa con los 100.000 largos sujetos que ya no está en la lista de parados, que no cuentan como  tales? ¿Trabajan pero no están dados de alta en la S.S.? ¿Han fallecido? ¿Se han ido fuera de España? ¿O simplemente se han borrado de la lista por estar hastiados de tanto engaño e incompetencia? Posiblemente, en una proporción importante, los han aburrido y se apuntan eso como un triunfo los señores del gobierno, pero siguen en paro. Conclusión los parados no son los que están apuntados en las oficinas del paro, sino los que se desprenden de la encuesta de población activa, con todas sus limitaciones.

Si fueran exclusivamente los que hay apuntados en la oficina del INEM, poniendo trabas para que se apuntaran eliminaríamos el paro. Eso me recuerda a la original aportación de un alumno mío en un seminario sobre la gestión de las reclamaciones de los usuarios en los hospitales públicos, Estábamos en un Role Playing (juego de roles) donde uno hacía de gerente del hospital, otro de representante de los profesionales y otro representaba a los usuarios. El debate era sobre qué medidas había que tomar para reducir las reclamaciones. Resultó bastante interesante ver como cada estudiante había asumido su papel, con una perfección milimétrica, de arreglo a su propia concepción del rol de cada cual. Tras la representación se inició una tormenta de ideas (lluvia de ideas o brainstorming) y alguien dijo: “Lo mejor para resolver el problema de las reclamaciones es quitar el libro de reclamaciones, así no habrá reclamaciones”. Ello quería decir taparse los ojos y los oídos ante el problema, negarlo, pero el descontento y los hechos que provocaban las reclamaciones subsistirían, como es lógico, ahora bien, la estadística no registraría las reclamaciones y su existencia no figuraría en ningún lugar. Posiblemente muchos de esos 100.000 y pico que han desaparecido de la lista del INEM, y no cotizan en la S.S., no hayan encontrado trabajo y sigan en la misma situación lamentable en la que estaban, pero ya no nos martillean en los oídos sus quejas, o al menos eso pretende hacernos ver el gobierno.

Uno ya no sabe si estamos gobernados por gente incompetente de buena voluntad o si son, en gran medida, idiotas; también cabe que sean unos ladinos que nos van engañando tendenciosamente con las cifras y demás; o si piensan que los idiotas somos nosotros… o si, realmente, somos unos verdaderos idiotas la inmensa mayoría de la ciudadanía. El sentido del político manipulador, falaz y mentiroso solo tiene futuro si nos idiotizan y alienan. Sin dudan están en ello…


¿Para cuándo tendremos políticos valientes, que nos digan la verdad sin tapujos, que asuman su responsabilidad y compromiso con el ciudadano y tenga una visión estadista y no partidista de la res pública?

El conocimiento en un panal

  Opinión | Tribuna Por: Antonio Porras Cabrera Publicado en el diario La Opinión de...