miércoles, 4 de marzo de 2026

Con los dientes apretados

Opinión | Tribuna

Por: Antonio Porras Cabrera

Profesor jubilado de la UMA

Publicado en el diario La Opinión de Málaga el día 04 MAR 2026 7:01

Enlace: https://www.laopiniondemalaga.es/opinion/2026/03/04/dientes-apretados-127510420.html

El peligro aflora cuando alguien, ejerciendo el poder de la fuerza, actuando como el matón del patio del colegio, pretenda imponer su voluntad

El presidente de EEUU, Donald Trump / Samuel Corum

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Con los dientes apretados, la faz tensa, serio y aturdido se muestra el azaroso mundo. Los últimos hechos son preocupantes. Ver cómo las bombas, misiles, drones y demás artilugios de guerra planean por los aires de diferentes países de Oriente Próximo, son más que un motivo de inquietud, de desasosiego y turbación. Desgraciadamente suenan tambores de guerra, destrucción y muerte.

Estamos en un mundo regido por excéntricos, por gente que desde sus despachos han desconectado con la vida real, con la gente de a pie, con el pueblo que sufre sus decisiones irracionales. Hemos entregado la gobernanza del mundo y el poder a modelados por la egolatría y por el delirio mesiánico a caballo de su megalomanía.

Rechazo los regímenes totalitarios y, sobre todo, a las teocracias integristas que, basándose en la religión, pretenden imponer por la fuerza y la represión los principios y valores de credos anclados a la historia, como es el caso de Irán. En España tuvimos la experiencia, no hace muchos años, con el Nacional catolicismo implantado por el franquismo. Fueron tiempos en que la religión invadió nuestras vidas, arrebató nuestra libertad, marginó a la mujer y nos sometió al dictado de una fe y unas normas y conductas impuestas por el clero en alianza con el poder militar que gobernaba desde la dictadura.

En ese sentido, el régimen iraní de los ayatolas es rechazables para cualquier demócrata. Su exigente imposición, su represión contra la disidencia, sus impunes ejecuciones y el desprecio a las libertades ciudadanas y a los derechos humanos, son evidentes. Por tanto, es justo y necesario, ante todo, manifestar la solidaridad con los iraníes, mostrando el estupor ante hechos inaceptables para nuestra concepción de la convivencia en democracia, donde ha de reinar el respeto y la tolerancia, la libertad de credo y de pensamiento…

Pero, ante esta situación de violencia impositiva, de aplicación del integrismo religioso, de desprecio a los derechos humanos que aprueba y predica la ONU, la pregunta es: qué hacer, cómo actuar ante un país que está sometido a un gobierno teocrático que no los respeta. La siguiente cuestión sería quién tiene derecho a intervenir desde fuera, unilateralmente, para imponer un régimen democrático o cambiar el actual, sin contar con el beneplácito de la ONU. El pasado nos demostró que las primaveras árabes fueron un fracaso y, sospechosamente, parece que guardaban otra intencionalidad orientada al negocio y a la obtención de recursos naturales y dominios geoestratégicos, no al establecimiento de la democracia.

En todo caso, respetando la multilateralidad representada en la ONU como órgano internacional, es a ella a quien compete, a través de su Consejo de Derechos Humanos, determinar el incumplimiento de esos derechos, denunciando su violación. Es a ella a quien concierne avalar la intervención en cualquier país que no los observe para que los restablezca, por la fuerza si fuera necesario. Mas no todos los gobiernos están por obedecer sus dictámenes, entre otros Israel, que ha pasado olímpicamente de ellos muchas veces y siempre fue por libre, apoyado incondicionalmente por los EEUU. Entiendo que solo la ONU tendría derecho a determinar una intervención, sobre uno de sus miembros, acogiéndose a los acuerdos establecidos en sus normas y reglamentos.

El peligro aflora cuando alguien, ejerciendo el poder de la fuerza, actuando como el matón del patio del colegio, pretenda imponer su voluntad rompiendo las reglas del juego. Ahí andamos. El señor Trump, al que la ONU le importa un bledo y ya ha dejado constancia verbal de que será su santa voluntad la que se imponga, va haciendo de su capa un sayo, reivindicando el papel de pacificador de la paz impuesta por las armas. Sin olvidarnos, en este caso, de la mano que mece la cuna, que es Netanyahu.

El riesgo es grande. Hoy toma esta determinación, mañana podrá tomar otra que nos afecte a los demás, pasándose nuestros derechos por el arco del triunfo. Ayer fue Venezuela, hoy es Irán, mañana ya apunta a Cuba y Groenlandia, ¿pasado será Europa? Maquiavelo ha vuelto de forma descarada, sin subterfugios. Al menos se le ve venir, aunque no nos guste adónde pretende llevar al mundo. ¿Qué han de hacer la ONU, la Unión Europea, los BRICS+?

Nosotros, haciendo honor a nuestra idiosincrasia, seremos D. Quijote. Europa ejerce de Sancho Panza. China, sentada a la puerta de su casa, espera ver pasar el cadáver de su enemigo, que se empieza a hacer el harakiri con su prepotencia y volubilidad. Traspasado mañana, tal vez, el mundo sea amarillo.

 

Con los dientes apretados

Opinión | Tribuna Por: Antonio Porras Cabrera Profesor jubilado de la UMA Publicado en el diario La Opinión de Málaga el día 04 MAR 20...