viernes, 17 de agosto de 2012

Las cosas nunca son lo que parecen

¿Es una vieja o una joven?


Decía Unamuno que entre tú y yo contamos seis personas… tú tal como eres, tú tal como te ves y tú tal como yo te veo… y a la inversa, como yo soy, como me ves y como me veo. Pero las cosas parecen ser porque uno las interpreta, o sea, como una visión subjetiva de una realidad inconfirmable por esa propia subjetividad.

La cuestión queda demostrada cuando nos presentan a alguien y hacemos una hipótesis de cómo es el sujeto en cuestión, que se va modificando conforme vamos tratándolo en mayor profundidad. Esto no ocurre solo con personas, sino con parejas o grupos humanos de distintos niveles.

Pero vayamos un poco más lejos. Un sujeto, cuando se nos muestra, considera, por lo general, al auditorio y los intereses que le atan al mismo, de tal forma que hay matices de conducta que solo se aprecian bajo una especial sensibilidad. La conducta ante una chica o chico que nos guste nunca será la misma que la mantenido ante un sujeto anodino de escaso interés personal, o bien cuando quien nos escucha tiene la llave de una decisión que nos pueda beneficiar o perjudicar. Son pocos, pues, yo diría que nadie, los que se escapan de esta conducta interesada. En conclusión: Qué imagen queremos dar…

Pero hay más, también influye el sujeto receptor, aquel que está escuchando y que se formarán la opinión de como es tal o cual. La interpretación interesada, le llamaremos, consiste en sacar y sustraer del mensaje del otro aquello que nos interesa más o que nuestro estado de ánimo condiciona. No es lo mismo la interpretación en un estado pesimista que optimista. Por tanto, ¿qué es lo que yo quiero escuchar de lo que me están diciendo? O bien ¿cómo me gustaría que fuera el sujeto que me habla y al que ando valorando?  Deberíamos pensar que esas diferencias, que son sutilezas, determinan variaciones importantes en la disposición del que observa. El lunar del enamorado acaba convirtiéndose en verruga cuando desaparece esa actitud de delirio amoroso, donde hasta el pedo tiene gracia. Y aquí, también, en conclusión: Qué imagen necesitamos recibir…

Existe otra variable que nos acaba despistando, como es el proceso evolutivo de cada uno, por el cual lo que eras ayer no lo eres hoy. Eso implica un ejercicio sistemático de adaptación y comprensión de los cambios y la capacidad de adecuar el juicio sobre el otro al momento presente, considerando que hasta nuestra propia capacidad de discernimiento y manera de razonar también sufre variación.

O sea, que siguiendo a Unamuno, lo que yo pensaba de ti hace un tiempo no es lo que pienso ahora, y me pregunto: ¿Cuánto has cambiado tú? ¿Cuánto he cambiado yo en mi forma de apreciar? Y a la vez ¿Cuánto he tenido que modificar mi hipótesis primara por error de apreciación inicial?

Conozco matrimonios que parecían ideales y al poco tiempo se fueron al traste. Casos de empresas que parecían solventes y al poco tiempo se fueron a la quiebra, personas que parecían tus amigos y al poco tiempo desaparecen, etc…. En el fondo NADA ES LO QUE PARECE, por lo que la cautela a la hora de emitir juicios debe ser exquisita, para evitar que sean falsarios, cuando no falaces o mentirosos.

Por tanto, si no nos conocemos a nosotros mismos, ya que como nos vemos no coincide con como somos realmente, ¿por qué nos atrevemos a sentenciar como son los demás? A veces son ensalzamos en resolver los problemas que se dan en casa ajena, en un acto inútil de proyección de nuestros verdaderos problemas, cuando en realidad no sabemos, ni somos capaces de, resolver los propios.

Recuerda: “Lo que los demás piensen de ti, no dependen tanto de cómo tú eres, sino de cómo son ellos”.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Amigo de la luna (En rima libre)




Me he hecho amigo de la luna
Para pasar a tu alcoba
Entrando así a media noche
En caminos de quimeras
Y buscar entre tus labios,
Mientras tú te das al sueño,
Los amores que te llevan
Por senderos de tormento.

Y volando en suave brisa
Del color del terciopelo
Voy acariciando tu piel
Desde el dosel de tu cama
Insinuando un te quiero
Para enlazarme contigo
En un espléndido ensueño
Entre besos de pasión
De dulzura y de deseo.

Para darle rienda suelta
Al caballo que yo llevo
Cabalgando en mi interior
Trotando en mi corazón
Por praderas de locura
Que me arrebatan el sueño
En mil delirios de vida
Que solo tienen contigo
Desenlace a tal empeño.

(Antonio Porras en rima libre.
Málaga, agosto 2012)

viernes, 10 de agosto de 2012

Para entender un poco sobre el Banco Central Europeo.




Me llegó por correo y me parece interesante compartirlo para aclarar algo más las ideas y tener conciencia de como nos están desmontando el sistema. Yo añado que, con la deuda y las primas de riesgo, los Estados se verán obligados a vender su patrimonio a bajo precio y desmantelar el Estado del Bienestar para someternos a los designios tiranos del mercado, que tiene poco de humano y de principios solidarios, ya que es un dinamitador del sistema de justicia y equidad social.
Bien, entonces, pregunta…
¿Qué es el BCE?
El BCE es el banco central de los Estados de la Unión Europea que pertenecen a la zona euro, como es el caso de España, Portugal, Grecia, Italia, Irlanda, etc. 
Y ¿de dónde vino el dinero del BCE?
El dinero del BCE, o sea el capital social, es el dinero de todos nosotros, los ciudadanos de la UE, en proporción a la riqueza de cada país. Así, a Alemania le correspondió poner un 20% del total. Los 17 países de la UE que se adhirieron al euro, entraron en conjunto con un 70% del capital social y los restantes 10 países, de los 27 Estados de la UE, contribuyeron con un 30%. 
Y, ¿es mucho  ese dinero?
El capital social era de 5,8 billones de euros, pero a final del año pasado, se decidió hacer un primer aumento del capital, desde que fue creado hace cerca de doce años, en tres fases: A finales del 2010, a finales del 2011 y a finales del 2012, hasta elevar el capital del banco a 10,6 MIL millones.
Entonces, si el BCE es el banco de estos Estados, puede prestar dinero a España, Portugal, Grecia, Italia, Irlanda, etc.  como cualquier banco puede prestar dinero a cualquiera de sus accionistas. ¿O no? 
No, no puede.
¿Por qué?
¿Por qué? Porque… porque… bueno, son las reglas.
Entonces, ¿a quién puede prestar dinero el BCE?
A otros bancos, a bancos alemanes, franceses, españoles, portugueses, etc.
¡Ah! ya me entero… Entonces, España, Portugal, Alemania, etc. cuando precisan dinero prestado, no van al BCE, tienen que ir a otros bancos que sí acuden al BCE…
Sí.
Me pregunto que para qué complicar tanto… ¿No era mejor que España, Portugal, Grecia, etc.  acudieran directamente al BCE?
Bueno sí… En cierto sentido, sí… pero de ese modo los banqueros no ganarían nada en ese negocio…
¡Ahora caigo…!
Está claro, los bancos precisan ganar alguna pequeñez… El BCE, de mayo a diciembre del 2010 prestó cerca de 72 MIL millones de euros a países del euro, a la llamada “deuda soberana”, a través de un conjunto de bancos, al 1%. Y ese conjunto de bancos prestaron a los Estados (España, Portugal, Grecia, etc.) al 6 o 7%.
Pero eso es un negocio redondo: Sólo por ir a Bruselas a buscar el dinero, fíjate lo que se llevan…
No tienen que, ni siquiera, desplazarse a Bruselas. La sede del BCE está en Alemania, en Frankfurt. Tomando a Portugal como ejemplo, en el crédito a Portugal, los bancos ganaron entre 3 y 4 MIL millones de euros…
Eso es un verdadero robo… con ese dinero que nos quitan, no tendríamos por qué congelar o rebajar las pensiones, o el subsidio de desempleo, recortar la Sanidad, la Educación, o descontar a funcionarios, o… 
La gente tiene que ser consciente de que los bancos tienen que ganar mucho dinero, si no ¿cómo podrían pagar los dividendos a los accionistas, a los consejeros, a los altos directivos que son gente “tan especializada”…?
Pero, quien manda en el BCE ¿cómo puede permitir un escándalo de este tipo?
En el BCE mandan los gobiernos de los países de la zona euro; Alemania en primer lugar, que es el país más rico, pero también Francia, España, Portugal y los demás países…
Entonces, los gobiernos de nuestros países, ¿dan nuestro dinero al BCE para que ellos presten a los bancos al 1%, para que, después, ellos presten del 5 al 7% a los gobiernos de los países, que son los dueños del BCE?
Bueno, no es exactamente así. Como Alemania es rica y puede pagar bien las deudas, los bancos sólo le cobran un 3%. A Grecia, Portugal, Irlanda, etc. que están asfixiados, es a quienes les elevan los intereses al 6, 7 ó más por ciento.
Entonces, ¿somos los dueños del dinero y no podemos pedir a NUESTRO propio banco…?
¿Somos? ¿Quiénes somos? Nuestros países, España, Portugal, Italia, o Alemania no están formados por gente vulgar como nosotros. No queramos comparar un limpiabotas de nada, que gana 400 ó 600 euros al mes, o un albañil que anda desempleado, con un gran accionista que percibe 5 ó 6 millones de € de dividendos por año, o con un administrador de una gran empresa, o de un banco que ganan, con las primas a que tienen derecho, unos 50, 100, o 200 MIL euros por mes. No se puede comparar.
Y, ¿nuestros gobiernos, aceptan una cosa así?
Nuestros gobiernos… Por un lado son, en la mayor parte, amigos de los banqueros (todos los partidos políticos lo son), o están a la espera de sus favores, o de un privilegiado empleo cuando ya no consigan los votos necesarios…
Pero, entonces, ¿ellos no han sido elegidos por nosotros?
En cierto sentido sí, claro, pero después… ya sabes, quien gobierna, es quien tiene la sartén por el mango. Y es lo que se ve claramente en esta crisis mundial, la mayor desde hace un siglo. Esa cosa que llaman “sistema financiero”, transformó el mundo de las finanzas en un casino mundial, realmente como ningún casino había nunca visto, ni sospechado, y llevó a los EE.UU. y a Europa al borde la de ruina. Está claro, esas personas importantes se llevaron el dinero para su casa y dejaron a la gente como nosotros, que tenía el dinero en los bancos, o los fondos de inversión, a la luna de Valencia… Los gobiernos, en los EE.UU. y en Europa, para evitar la ruina de los bancos tuvieron que reponerles el dinero…( o sea, rescatarlos con dinero público, que es el dinero de nuestros impuestos).
 Y ¿dónde fueron a buscarlo?
¡Dónde los iban a buscar…! En los impuestos, en las pensiones, en los salarios, en los funcionarios, en la enseñanza, en la sanidad, en las prestaciones sociales… ¿De dónde podía proceder el dinero del Estado?
Pero, ¿metieron a los responsables en la cárcel?
¿En la cárcel? ¡Qué disparate! Entonces, ellos que montaron la cosa, ingenierías financieras sofisticadísimas, sabrán aplicar el remedio. Sólo ellos podrán poner orden en la casa…
Está claro que a algunas personas más comprometidas, como Raymond McDaniel, que era el presidente de la Moody’s, una de esas agencias de “rating” que clasificaron la credibilidad para pagar la deuda, de Portugal, Grecia, etc. como de bono basura, y que tiraron a los países por el suelo, fueron… apartados y pasados a la reserva… Como el tal McDaniel, y otros, es una persona importante, se llevó una indemnización de 10 millones de dólares, a los “que tenía derecho”…
Entonces, ¿cómo es? ¿Nos lo tragamos y a callar…?
¡Ah! ese ya no es mi problema… Yo sólo estoy explicando…

miércoles, 8 de agosto de 2012

El dios dinero

Habrá que pedir socorro ante esta agresión.


Es curioso, pero una sola frase de Draghi (“Haré lo que sea necesario para salvar el euro…”) ha bastado para salvarnos o, al menos, reconducir la especulación financiera, y otra sobre que los países deberán solicitar el fondo de ayuda, ha disparado la deuda y dinamita la bolsa. Esa expresión bíblica denota el poder que ejerce el dinero en este jodido mundo. Similar a aquella otra de humildad y sometimiento al poder divino que dice: “Señor no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme”. ¿Bastará la palabra del señor Draghi para sanar la economía de nuestro país, o el precio de la deuda se mueve al son que tocan sus palabras?

Este minidios del dinero, gestor del BCE (Banco Central Europeo), con capacidad para decidir a quien se le da la pasta y a quien no, acaba siendo uno de los responsables sublimes de la crisis. Pues si esa frase primera la hubiera dicho antes, nuestra deuda no sería tan grande. ¿Cómo no lo  ha hecho sabiendo que andábamos empobreciéndonos y al amparo de los especuladores de las finanzas?

Claro, luego llega la diablesa Merkel, a la que hay que echarle de comer aparte con su proteccionismo alemán, y da al traste con todas las promesas de intervenir el BCE, mostrando quien manda en la casa común europea y le hace puntualizar lo segundo. Lo que no consiguieron por las armas en la II guerra mundial, parece que lo podrían conseguir con esta política de la tercera guerra mundial sin derramamiento de sangre, pero sí derramando la ilusión de los pueblos y sembrando la pobreza

El problema es que estos minidioses andan, como muchos otros, barriendo para casa. Me acabo de enterar que la propia UE ha iniciado un proceso de investigación sobre el Sr. Draghi por no cumplir sus reglas éticas, al se miembro de un foro internacional de líderes financieros (¿o habría que llamarles ladrones de guante blanco por su capacidad especulativa?) del sector público y privado, el llamado Grupo de los Treinta o G30. Por tanto su casa no es la nuestra, su casa es la de los ricos y poderosos, la de aquellos sujetos de las finanzas que nos hacen bailar al son que ellos tocan, con el beneplácito de sus hordas de políticos afines, que entienden el neoliberalismo como la forma de funcionar el mundo. Esa forma especulativa, de juego sucio donde se impone el más hábil, el que más recursos tienen, el que está mejor apoyado por el poder del dinero. No importa el servicio que haga a la humanidad, puede producir armas de destrucción y muerte, innecesarios objetivos que satisfagan el ego del comprador, o elementos que mejoren la calidad de vida y cubran las necesidades básicas de la gente. Lo importante es el dinero que reporta su venta. Es más rentable vender armas para matar, que alimentos para eliminar el hambre.

El señor Draghi, si barriera para nuestra casa o, al menos, para la justicia social, debería plantearse muy seriamente por qué el BCE deja el dinero a tan bajo interés a la banca, incluso insolvente, para que luego cerquen la economía de los países de la U.E. y especulen con su deuda haciendo grandes negocios y arrojando al patrimonio público a los pies de los caballos. En estos momentos, los dirigentes europeos, si pensaran en sus pueblos y no en los grupos de poder financiero, tendrían que asumir el calentar la economía, facilitando más dinero a la ciudadanía a través de mecanismo prestatarios avalados por el Estado, que somos todos, y no dejar la iniciativa en manos de desalmados, sin ética ni moral ciudadana, de perversos manipuladores, que usan la ingeniería financiera para atrapar a los propios Estados y su ciudadanía en un sistema depravado. Lo malo es que los políticos, como vengo diciendo, no saben, no quieren o no pueden atajar esta situación desde la raíz, que arranca en la actuación irresponsable y pretenciosa, cuando no tendenciosa y ladina, que nos llevó “calculadamente” a la crisis para hacer este pulso a los estados, sabedores de ganarlo.

La globalización económica, que no social, es una baza importante para ellos, pues controlado el mercado mundial tienen en su haber el arma para hundir y levantar economías nacionales y poner de rodillas a los estados que no se sometan. La dicotomía que se siembra con el 11 de septiembre y sus consecuencias, de estar conmigo o contra mí en la lucha antiterrorismo, se traslada al mercado y a la política en general, incluyendo la económica, y si estás con ellos te estrujan hasta donde pueden pero no te matan, eso sí, te puede dejar caer al vacío como están haciendo con Grecia, pero si no estás con ellos te montan un aquelarre social donde se sacrifica, en el altar del dinero, al propio Estado y la paz ciudadana, llevando a la confrontación al entramado social mediante revueltas, conflictos y desestabilizad social. Aquí ganan los vampiros, los buitres carroñeros que se aprovechan de la miseria y la debacle de los pueblos. Como en todas las guerras, mientras más grande es la derrota del vencido, más grande es la victoria del vencedor.

Habrá que aludir a aquel principio de la conservación de la energía: “La energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma”… pero diciendo: “El dinero ni se crea ni se destruye solo cambia de dueño, al menos en gran parte”… Lo cierto es que el empobrecimiento de un importante sector social se acompaña de un enriquecimiento de otro sector mucho más localizado en altas capas sociales; o lo que es lo mismo, el pobre cada vez es más pobre y más numeroso y el rico cada vez más rico, dejando tocada a la clase media, cada vez, también, menos numerosa y lanzada en tobogán hacia la pobreza.

Necesitamos protección y amparo de nuestros Estados, pero ellos andan, a través de sus gobernantes, en otra dimensión, pensando en cómo salvar los muebles de su propia casa. Hace falta una catarsis social para volver a encontrar el camino de la salvación, de la cohesión social y de la integración ciudadana en sinergias que posibiliten un nuevo sistema que sea más justo y garantice nuestro desarrollo personal y social. Pero solo se conseguirá si a estos minidioses se les da una patada en el trasero para que se marchen con viento fresco a otra parte, a ser posible, de características similares a la que habitamos los ciudadanos de a pie, pero llevándose sus juegos bursátiles, sus indicadores y sus distintas formas de engañar al personal desde el mal llamado libre mercado e ingeniería financiera de la banca y los grandes Holdings. 

martes, 7 de agosto de 2012

Sobre la riqueza

Rousseau


Hoy no me voy a enrollar, ni con el sarcasmo poético, ni con la pesada prosa, para hablar de la riqueza y la abundancia de unos y de la miseria de otros. Al parecer tenemos en nuestro país el tercer hombre más rico del mundo y, tal vez, también el más pobre... ¡Qué vergüenza!



Hoy dejaré que hable, como ya habló, el mismísimo Jean Jacques Rousseau, cuando dijo:



"La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, ninguno tan pobre que se vea necesitado de venderse".




También cabe esta otra frase de León Tolstoi:




“Todos quieren cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”.




Cada cual que haga su propia reflexión.

domingo, 5 de agosto de 2012

Sobre el aborto




Y nos viene Gallardón
Que siempre fue tan moderno
Y nos mete en el averno
De una pura regresión

Regresión al Movimiento
Y principios nacionales
Si estás con ellos si vales
Y si no al aislamiento

Es proyecto personal
De mujeres de conciencia
Apoyándose en la ciencia
Ver si su parto va a ir mal

Y si el feto es malformado
Quien habrá de padecerlo
Soportarlo y entenderlo
No es el ministro afamado

Sino su madre y familia
Y no el cura del lugar
O la monja o el seglar
Que andan con tanta perfidia

Así señor Gallardón
Déjese de chuminada
Usted aquí pinta nada
En asuntos del cordón

Del cordón umbilical
Que le une a mi matriz
Y seré yo su nutriz
Pasando del clerical.

Por tanto es mi voluntad
Y no su libre albedrío
Quien tiene ese poderío
Para juzgar mi verdad.

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Consideración final:

No soy mujer, por tanto, no puedo saber lo que se siente ante un embarazo no deseado, ante un proyecto de vida que se sabe saldrá tarado, ante la necesidad de tener que truncar ese proyecto, de abortar, pero entiendo, tal como defino en mi entrada de hace tres años ya, y que puedes ver en: http://www.antoniopc.blogspot.com.es/2009/10/manifestemonos.html donde digo que el asunto “no deja de ser complejo. Por un lado, se trata de un proyecto de vida que cursa en el vientre de una mujer; es decir es un proyecto supeditado a la gestante. No tendrá vida propia independiente hasta que no sea viable el feto, hasta que se le pueda administrar los nutrientes sin el recurso de cordón umbilical, cuando ya no dependerá de la madre. Por tanto, es la futura madre o gestante, la única responsable de mantener y desarrollar ese proyecto, que se integrará en una sola unidad funcional hasta el parto, entendiéndola como una subunidad subordinada fisiológicamente a otra unidad matriz, donde la madre le nutre con su sangre, le elimina las toxinas de su propio cuerpo y le protege de infecciones y agresiones externas, pero que también, según mi opinión, puede ser abortado en función de criterios que corresponden determinar a la gestante, como máxima responsable del proyecto, dentro de los límites que establezca la ley. La sociedad no puede ni debe, bajo mi punto de vista, decidir u obligar a nadie a realizar un acto contra su voluntad, respetando la libertad de decisión de los sujetos en aquello aspecto de tal intimidad, donde su implicación está muy por encima de cualquier otra consideración por parte de sujetos ajenos al problema.

Yo mantengo que nadie está más capacitado para tomar una decisión, en este o aquel sentido, que la propia gestante. Es ella la que, conocedora de sus circunstancias y de la trascendencia que pudiera tomar el hecho, debe decidir. Yo, desde fuera… ¿cómo voy a tener capacidad para tomar una determinación en su nombre? En todo caso, puedo intentar darle la mayor información posible para que ella pueda conocer todas las alternativas y tomar la mejor decisión viable, pero nunca imponerla”.

Tampoco veo correcto, desde mi punto de vista, que unos padres decidan por su hija de 16 años, sabiendo que el verdadero problema lo toreará la hija y no ellos, pues el resultado del embarazo será inherente a la madre hasta que se muera y no a los abuelos.

jueves, 2 de agosto de 2012

Coplas de la crisis (III)



Traducción libre:
Gallina: Estoy preocupada... parece que cada día quedamos menos.
Zorro: Hey, da al libre mercado la oportunidad de trabajar                 .

El zorro en el corral

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Al cuidado del corral
Guardando bien las gallinas
Protegidas de vecinas
Pusimos  a un buen zagal.

Mas hete aquí que el raposo
Sin despeinarse siquiera
Largó las gallinas fuera
Y las devoró goloso.

Y mientras las desplumaba
Cantando hacia el otro lado
Nos viraba de costada
Y así nadie se enteraba.

Luego llegaron las plumas
Y la pregunta siguiente
¿Donde se metió la gente
Que no observó al quitaplumas?

Al final amigo mío
Nos quedamos sin gallinas
Y le dimos sus propinas
Como si hubiera “servío”.

De todo se ha de sacar
Una buena marelaja
Si quieres vivir sin queja
Ven al zorro a pedrear.

De esta forma lo echarás
Cerrándole bien la puerta
Y manteniéndote alerta
No le dejarás pasar
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Ejercicio: Adivinar de qué zorro se habla.
Advertencia: Como nos descuidemos nos desmontan el patrimonio del Estado (las gallinas) y se lo malvenden (se lo devoran golosos) a sus amigos y compañía…. al tanto…

miércoles, 1 de agosto de 2012

Coplas de la crisis (II)

Sin comentarios
Parece que la enjundia del verso cala más que  la prosa, al menos eso se desprende del número de comentarios habidos en la entrada anterior. Esta es la segunda entrega de estas coplillas.

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El otro día fue Rajoy
y me cuenta el muy ladino
que lo que ayer era tino
ya no sirve para hoy.

Que observó con sumo gusto
como el país se ahogaba
llevándonos  a la nada
a caballo de un gran susto.

Pensó el dicharachero,
por llamarlo de algún modo,
que si se perdía todo
y estando en el agujero

él con todo su salero
nos rescataría solo
con su gente y a su bolo
sin un rescate extranjero.

Mas el paro se incrementa
los salarios a la baja
el pobre va a la mortaja
y el dinero se incrementa

para aquellos de los suyos
que alardean de pelotillas
esperando maravillas
a caballo de chanchullos.

Ya se ha visto lo que era
tal vez pólvora mojada
que saliendo de la nada
nos pasó por la gatera.

De cada cien treinta y tres
le dieron voto al sujeto
y puso en cinturón prieto
con el pueblo del revés.

Cómo pudo conseguir
un señor tan aburrido
ese voto tan nutrido
y que nos puso a parir.

Dice que piensa en nosotros
mas yo pienso de verdad
que en el fondo en su maldad
anda pensando en los otros

en la banca y el dinero
en su bien y patrimonio
en regalar al demonio
la empresa y él de casero.

Mal tiempo para la lírica
buen tiempo de sufrimiento
pues ya nos falta el aliento
pero no a la gente rica.

Nos engañan como a chinos
mientras los chinos engordan
y en sus tiendas de tres gordas
venden productos tan finos

Y lo que pasa señores
en las multinacionales
tanto tienes tanto vales
y a joder trabajadores

Es que todo anda en un juego
el juego especulativo
que no es nada productivo
pero enriquece su ego

Y si hablamos de la bolsa,
que si el Ibex 35
que si luego va el Dow Jones
el CAC 40 o DAX 30
el Nikkei o qué se yo

Todo es un galimatías
inventado por la mafia
que con un toque de magia
se nos lo juega en porfías.

Así que mi buen amigo
hoy te quedan dos opciones
o le pones más cojones
o te tragas al ladino.

lunes, 30 de julio de 2012

Réquiem por la democracia o regeneración política

Y ahora en prosa...
El sistema es perverso


Hace bastante tiempo, dos o más años, que vengo sosteniendo que esta crisis es una guerra de intereses, que la estamos perdiendo. También digo que la política es un arte que se debe recuperar como medio de gobierno democrático de los pueblos. O lo que es lo mismo, estamos en tránsito hacia la muerte de la democracia, herida por la nefasta gestión del mundo político y su sumisión a los intereses de grupos de poder económico y financiero. El voto ha dejado de servir a los intereses del votante, si alguna vez sirvió de algo, y el programa votado se lo pasan por el forro alegando intereses generales y de Estado.

Bien, pues hoy vengo a dar un repaso a este asunto. Empezaré diciendo que el sistema es perverso, porque el propio mercado ya lo es, sus intereses económicos rigen el sistema y eso lleva a una dejación de valores de solidaridad, de respeto; a un nefasto reparto de riquezas generadas, donde el mercader se lleva la mejor parte, gestando así la explotación del hombre por el propio hombre. Luego está el supramercado, que es el mundo financiero, donde se determina si se apoya o no a un proyecto empresarial y mediante el cual se juega a la bolsa y a las finanzas especulativas en lugar de la producción de bienes que mejoren la calidad de vida del ciudadano. Por tanto hay que buscar alternativas viables a este mercado, obviando las testimoniales que son inviables desde la perspectiva general y sí sirven para reavivar las dormidas conciencias.

El mercado, en la actualidad, tiene un poder imparable. Compra y vende mercancías, mano de obra, maquinaria, etc.. y para colmo, cada vez más, voluntades. Los valores humanos cayeron en picado cuando se ensalzaron a los “yuppies” y sus formas agresivas de gestión, ese estilo de triunfo arrollador que dejaba tanta gente en la cuneta. Eran gente admirada, triunfadores valerosos que conseguían éxito y prestigio personal sin mirar a qué precio. Se usaba el descrédito del contrincante, la droga para rendir y estimularse, el chantaje y toda técnica que hundiera al competidor y enriqueciera a la propia empresa. Juego sucio, manipulación, inducción al consumo, propaganda subliminal, expertos en marketing y apoyos cognitivos para seducir al cliente. En suma, deslealtad humana, maldad y generación de frustración en la misma proporción que éxito del susodicho.

Lo malo es que ese perverso mercado es el que manda. Al que se refieren los políticos cuando hablan de ganar su confianza. O lo que es lo mismo, hacer lo que ellos quieren para que inviertan su dinero (inciso: creo que debería estar prohibido superar una cantidad de dinero como propiedad). Podríamos decir que, sutilmente nos dan las órdenes para que el político de turno actúe según su conveniencia. Lo malo es que tienen cogido por los cataplines a ese político, al que le prestan o dan, sagazmente, financiación  para sus campañas. La banca y las empresas dan dinero a los partidos pero no a cambio de nada. Creo sinceramente, que las bombas que se andan lanzando por esos mundos de guerras tienen mucho que ver con decisiones políticas que benefician a las empresas de armamento y sus negocios, tras su aportación a las campañas electorales. Por tanto, mercado es sinónimo de poder sobre el mundo político actual, manipulación, deslealtad y chantaje.

El político no tiene agallas ni es capaz de legislar para yugular ese poder y someter el mercado a los intereses generales de la ciudadanía, sobre todo al financiero. Prefiere sostener a la banca corrupta con miles de millones de euros, antes que proteger al sufrido parado, diciendo que si no hay banca sana no hay posibilidades de crear puestos de trabajo… Serán cínicos!!! Pues a nacionalizar la banca o a vigilarla con mayor empeño para evitar esas situaciones, y si el problema es de pasivo inmobiliario, que a cambio entreguen las viviendas para que la gente siga hitándolas hasta que se remonte la situación y se las paguen al Estado. Y si fuera necesario a cambiar la Constitución si la actual no permite esas cosas. Cuanta razón tenía el visionario Thomas Jefferson cuando advertía, a principio del siglo XIX, de la malignidad de la banca, que nos dejaría sin tierra y sin casa, además de empeñados.

Por otro lado, creo que la salida de esta situación solo es posible, sin derramamiento de sangre, desde la propia política. Pero cómo hacerlo con un mundo político tan desacreditado. Si el sistema de mercado ha promovido su corrupción, la compra de voluntades, la sumisión a sus principios, la creación de la propia U.E. desde esa perspectiva mercantilista, obviando los intereses de la ciudadanía desde la orientación humanista.

La cuestión estriba en recuperar la ética política, y si nunca la hubo habrá que crearla. Habrá que sembrar esa ética en todos y cada uno de los ciudadanos, para que sean ellos los que sepan usar su voto sin alienación. Crear esa ética implica hacer al conjunto de la ciudadanía consciente de la importancia de la política y de sus derechos y obligaciones, de implicarles en el destino, no solo del país sino de la propia humanidad, y hacer de cada ciudadano un sujeto político, capaz de saber y comprender como se ha de gestionar un sistema y del papel que ha de jugar cada uno, asumiéndolo. El político profesional debería tener formación, en un amplio sentido, de todo lo relacionado con la gestión de la cosa pública, para lo que habría que prepararlos mediante una formación reglada que abarcara esa ética referida,  la economía, sociología, leyes y gestión, etc… Sin embargo se le da más importancia a enseñar en la escuela pública el misterio de la Santísima Trinidad, difícilmente masticable, que a aspectos mundanos y reales de la vida y la convivencia responsable. En resumen, si queremos regenerar la política, además de lo ya dicho, tenemos que conseguir que el político advenedizo se convierta en un verdadero valedor del ciudadano, comprometido con su programa, teniendo mecanismo para que, ante un incumplimiento, la ciudadanía pueda reprobarlo y degradarlo.

Con estos ciudadanos y políticos podremos crear otro sistema alternativo desde la fuerza de los votos y la confianza entre la ciudadanía y la gestión política. Un nuevo tipo de  empresas donde la propiedad sea compartida entre el dinero y el trabajo, donde los resultados beneficien a todos y no a unos cuantos, donde los salarios sean adecuados y no escasos por un lado mientras por otro son desorbitados; un consejo de dirección donde todos tengan su voz para elegir a los gestores en función de resultados. O sea, democratizar la empresa desde la implicación del sentido de la propiedad que debe emanar de todos y cada uno de sus componentes. Este modelo debería sembrarse, potenciarse como alternativa a la crisis y ser mimado por los gobiernos para ensayar y conseguir un mejor resultado que lo consolide, a la par que ir legislando al respecto.

Lo curioso es que, en la actualidad, es muy habitual escuchar conversaciones de salón o de barra de bar, donde se pone a parir a los demás y uno se queda como víctima maltrecha y propiciatoria, cuando no se entra en dislates que provocan enfrentamientos entre las bases sociales, que son las más perjudicadas por la crisis. Se critica a los políticos, a la banca y a todos dios, pero nadie se para a pensar qué se podría hacer para mejorar esto. Si no damos opciones acabaremos siendo lo de siempre, sujetos guiados por iluminados que nos engañan como a chinos (los de antes, estos no se suelen engañar tan fácilmente), cuando no pidiendo un dictador o caudillo que nos guíe a cambio de entregarle nuestra libertad.

Hay otro asunto que habría que retomar desde la inteligencia y la flexibilidad que ello conlleva, me refiero a la prolongación de la actividad laboral, que a la larga deberá considerarse como imprescindible, pero revolucionando los roles sociales, la propia ergonomía laboral relacionada con las capacidades puntuales de los trabajadores. Un sujeto mayor es un pequeño tesoro en conocimientos, por lo general. Si no sabemos sacarle el máximo provecho sin agobiarlo, desde su responsable implicación, y hacer que su experiencia sea un libro para los que vienen detrás estaremos desperdiciando una excelente oportunidad de dignificar al mayor y sacarle un rendimiento a su conocimiento. La imaginación debería darle salida para que su actividad final fuera adecuada a sus posibilidades en esos años de prolongación de su vida laboral.


Si bien el asunto tiene para rato, lo dejo aquí, de momento, y resumo mi visión del objetivo: Conseguir un Estado moderno capaz de ser el referente de la voluntad de la ciudadanía, sin opresión, con propósito de servir al ser humano en lugar de usarlo como mero elemento productivo, entregándolo al mundo empresarial y del mercado bajo las condiciones que nos andan exigiendo. El Estado no puede acabar siendo una mera empresa gestora de servicios en función de cómo vaya la economía, sino como un garante de los derechos de la ciudadanía ante las agresiones externas, incluyendo las del propio mercado y el mundo de las finanzas. Para mí, su función principal sería que todos y cada uno de sus miembros, los ciudadanos, pudieran desarrollar sus potencialidades, crecer personal  y humanamente hasta sus máximas posibilidades, satisfaciendo la cobertura de sus necesidades básicas, su formación y salud para compartir de forma solidaria los recursos que se fueran generando. Entonces me pregunto: ¿Somos sus protegidos o sus empleados? Dejo la reflexión aquí…

viernes, 27 de julio de 2012

Coplas a la crisis


Ando, como decía en mi entrada anterior, con un cabreo del carajo, y para expresarlo he recurrido a estos versos de rima poco ortodoxa, pero que dicen  lo que siento y eso me basta.
Mal reparto se está haciendo

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Ya estoy hasta las narices
De la que me están montando
Andan p’arriba y p’abajo
Al mundo manipulando

Es que no tienen vergüenza
Y nos quieren engañar
Para quedarse con todo
Sin que lo vea el personal

Primero dicen que crisis
Después que si depresión
Luego que la deuda viene
Más tarde a venderlo to.

Es que quieren repartirse
El patrimonio de tos
Vendiéndolo mal vendío
A su amigo y protector.

Más tarde nombra a ellos
Los gestores del invento
Siguen chupando del bote
Tal como yo lo presiento.

El asunto está, señores
En hacer lo que fue siempre
Unos cuantos vividores
Se aprovechan de la gente.

El pobre sigue más pobre
Sin dinero y sin trabajo
Y si pretende currelo
Será con un sueldo bajo.

Esta es la historia señores
Del mundo capitalista
En cuanto el pobre se crece
Salta encima y se lo pisa.

Y de nuevo a la miseria
A servir al señorito
Que antes montaba a caballo
Y ahora en Mercedes bonito.

Al fin y al cabo el chorizo
Puede ser un bandolero
O ladrón de guante blanco
Aunque se llame banquero.

Y en este rollo que estamos
Comen y se dan la mano
El banquero y el político
Y se jode al ciudadano.



lunes, 23 de julio de 2012

Amar y/o querer



Ando demasiado ocupado para poder seguir el ritmo de publicaciones que me gustaría. Escribir es un gusanillo que te llama en cuanto te descuidas y, una vez puesto, tu mente baila al ritmo de las ideas y tus dedos danzan al compás de la mente.

Tal vez uno de los problemas que tenga para escribir sea la cantidad de circunstancias que merecen pararse a hablar y reflexionar sobre ellas. Son tantos los frentes que acabas disperso e indeciso. La crisis me tiene a maltraer y debo más de una explicación sobre lo que pienso de esta jugada magistral que nos está colocando el mundo de las finanzas en colaboración con la traición de las ideologías políticas adosadas al pesebre. Pero como hay tantos y tan buenos escritos sobre el asunto, hoy me dedicaré a compartir con vosotros unas ideas que expuse en mi conferencia sobre el tema del amor y la convivencia en pareja, que no es de menos calado, pues afecta sobremanera a la vida cotidiana.

Mi intención fue clarificar algunos conceptos que, bajo mi opinión, se presentan como sinónimos y son bastante diferentes, como enamoramiento, amar y querer. También pretendí, dentro de mi modestia, dar cuatro visiones en las que el amor, a nivel general, es explicado de forma más funcional. Estas visiones estaban fundamentadas en entradas anteriores, ya publicadas en este blog. Después anduve transitando por cómo se ha producido el cambio desde una estructura familiar y de pareja asimétrica y machista a otra más simétrica y enfocada a la igualdad, para concluir con la leyenda sioux sobre el águila y el halcón.

Pero vayamos al tema. Me permitiréis que le dé esta forma a la palabra EN-AMOR-A-MIENTO. Por qué? Porque el enamoramiento no es amor, sino una ilusión que reviste al otro de múltiples y falsas virtudes y atributos, que se irán despejando con el tiempo. Por tanto es una mentira de amor. Pero sí tiene en su haber algo muy importante, como es la oportunidad de establecer una relación adulta y seria, de respeto y afecto, que genere el verdadero amor que persista a lo largo del tiempo y dé cobertura a los conflictos venideros, para garantizar una buena solución, evitando la desilusión y el desengaño. Existe una verdadera disposición al entendimiento, aunque ocasionalmente también se den casos de cierta morbosidad con los celos y la sumisión de uno a otro, en función de la microcultura familiar que se haya vivido.

Y del AMOR qué? Hay una expresión de Sócrates sobre el mismo, cuando le dice al joven Lisis: "el amor es desear que la persona amada sea lo más feliz posible". Qué bonito! No lo toma como un trabajo, no dice que se le haga feliz, sino desear que lo sea y procurarlo, lógicamente. Pero eso tiene una lectura inversa, la otra persona también debe desear y procurar que lo sea el otro. Nadie se sacrifica, pues el otro no lo permitiría, más bien se respetan y procuran que el compañero/a realice su vida de una forma completa para desarrollar su personalidad y potencialidades. Entiende, así mismo, que el nexo es la voluntad y no el derecho de uno sobre otro, es una unión en libertad que respeta, por propia iniciativa, unas normas que emanan del amor verdadero.

Y entonces, qué es QUERER? La palabra querer viene del latín “quaerere”, que significaría tratar de obtener, buscar. Cuando uno trata de obtener algo, en este sentido, está planteando una relación objetal… busca un objeto conveniente para cubrir una necesidad. El diccionario de la RAE, en una primera acepción, habla de “desear o apetecer”; mientras en la segunda lo refiere a “amar, tener cariño, voluntad o inclinación a alguien o algo”. Obsérvese que introduce el término a alguien o “algo”; algo es cosa, no persona. En ese sentimiento equipara, pues, persona y cosa.

Yo plantearía esa diferencia entre amar y querer diciendo:
·        AMAR es desear que la otra persona sea feliz.
·        QUERER es tratar de obtener lo que se desea o apetece.

Pero no nos engañemos, en la relación de pareja existen esos dos verbos o, al menos, deberían existir. Por un lado está esa alianza que se hace en el matrimonio o en la formación de la pareja, donde se procura la mutua ayuda, el cubrir necesidades del otro, no solo sexuales, sino sociales y de relación, culturalmente hablando. El otro es un objeto de satisfacción y de complementariedad para cubrir nuestras necesidades, como ya he dicho. En todo caso, aquí hablo de lo material del rol social de la pareja y sus responsabilidades en el desarrollo de la misma, en la crianza de los hijos y en la propia marcha doméstica.

Pero existe otra alianza mutua, que no siempre se da, y que pretende el crecimiento compartido, la ayuda intelectual y el apoyo para que cada cual se desarrolle en esa intelectualidad, en esa forma de crecer su interior y desarrollar sus potencialidades y poder hacer aquello que les haga felices, que les motive y  permita su evolución personal. Aquí está el respeto a la esencia de la otra persona y el intento de hacer coincidir en un mismo proyecto los de ambas, converger en uno solo sin renunciar al propio.

Entonces, si se dan ambos verbos, el amar y el querer, cual debería prevalecer sobre el otro? Yo creo que lo importante es el amor, de esa forma el trabajo que da el querer se hace sin molestias. Pero si no hay amor, y solo se vincula la pareja por el querer, será muy frustrante la relación… “plancho y cocino para él”… “trabajo fuera para ella”… por poner un ejemplo. Cuántos matrimonios hay atrapados en esa relación social de compromiso y deber, que no quiere oír hablar de separación ni de que no se quieren, si se dan todo lo material que necesitan para sobrevivir, como no se van a querer? Pero, se aman? En el fondo, en muchos casos, si rompieran esa relación pasarían a peor vida, según ellos, ya que ahora son efectivamente dependientes.

Erich Fromm, en su libro El arte de amar, comenta algunas cosas interesantes de las que me voy a hacer eco, aunque no diferencia entre amar y querer y parece que ambos conceptos los engloba en amar, diferencia muy bien entre enamoramiento y amor (querer) :

“Cuando estamos enamorados nos parece que nuestra pareja es perfecta y la persona más maravillosa del mundo. Esa es la diferencia entre enamoramiento y el amor.”

“Empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados.”

“El amor requiere conocer a la otra persona, requiere tiempo, requiere reconocer los defectos del ser amado, requiere ver lo bueno y lo malo de la relación.”

“No quiere decir que enamorarse no es bueno, al contrario es maravilloso. Sin embargo es solo el principio.”

Dado que lo que se dijo a continuación fue un resumen de diferentes entradas de este blog, con ideas puntuales más o menos desarrolladas, os propongo, para quien tenga interés en el tema, que pase por esas entradas mediante los enlaces que coloco:

La relación amorosa según una interpretación libre de la pirámide de Maslow:

La perspectiva mercantilista del amor:

La teoría de con-juntos en la relación de pareja:

Otra visión del asunto:

Delirio de amor:

Cerrando el tema:

Hablemos de la familia (tres entradas continuadas sobre el tema familiar):

Aula de mayores (un repaso al proceso evolutivo social y familiar, con el ajuste de roles que se han dado en la pareja):

Leyenda sioux:

jueves, 19 de julio de 2012

Probablemente yo sea ateo…


Vuelvo a mis reflexiones, a veces, demasiado complicadas.. pero ahí están para quien quiera compartirlas .
Esta imagen, tomada de internet, que ya he usado otras veces,
representa claramente el camino hacia un espacio ignoto, donde
la fe puede cerrar la mente ante las dudas existenciales y bloquear
el pensamiento que busca la verdad de la mano de la razón.
Dando una vuelta por mi interior se me ha ocurrido esta afirmación: "Probablemente yo sea ateo..." O tal vez debería decir "duda", pues no hablo de certeza, sino de una posible realidad solapada y taponada por mi orientación cultural y mi proceso de socialización en una etapa del nacional-catolicismo.

Cuando era pequeño me metieron machaconamente, la existencia de Dios, de la iglesia y su estructura jerárquica como forma de traernos el reino de Dios a los hombres, regido por sus ministros y sacerdotes. La fe religiosa era la forma de estar integrado y sentirse querido o, al menos tolerado, por el sistema político y social dominante.

En todo este contexto nos fueron troquelando la idea del catolicismo y sus dogmas, esa necesidad de no pensar y creer en lo que se nos decía desde la palabra de Dios, que nos transmitía el evangelio. Las otras religiones, de las que se sabía más bien poco, eran falsas y heréticas, algo a lo que había que combatir mediante la evangelización, incluso por las armas, si nos sentíamos agredidos en nuestra fe.

Se veía la actuación de la santa madre iglesia como defensora de la verdad, quedando justificado cuanto mal pudiera haber ocasionado a los herejes, al pensar que lo hacía por la salvación de su alma, o también en defensa propia, al sentirse agredida por agentes externos que buscaban su exterminio. Toda actuación de la iglesia estaba avalado por Dios y eso significaba que tenía carta blanca para hacer y deshacer según su criterio, contando con el beneplácito divino… ¿Qué mayor salvaguardia que ese aval? Nosotros, creados por Dios a su imagen y semejanza, debíamos tender a ser como Él nos demandaba y seguir las instrucciones y directrices de sus ministros que, al fin y al cabo, eran los que partían el bacalao.

Un extraño sentimiento de miedo y de respeto, de estar vigilado y sometido al criterio del Ser Supremo, te embargaba. El infierno y su fuego eterno era una pesadilla que te ataba y bloqueaba tu creatividad, tu reflexión, tus ideas y, sobre todo, tus conductas, pues la duda sobre si eran o no aprobadas o reprobables acababa creándote una inseguridad que siempre pasaba por el consejo del cura confesor y su control omnipotente y omnipresente sobre tu pensamiento y tus actos. Eras prisionero de su criterio y de sus orientaciones. Vaya, un proyecto de niño alienado, bueno y obediente a los principios que imperaban en una sociedad injusta, regida por el dictado de caudillos y sus sumisos servidores, tanto políticos como religiosos. El caudillo había sido designado por la Gracia de Dios (eso lo decían hasta las monedas) y estaba allí para salvarnos de la perversión de un mundo impío representado por los comunistas, con su forma demoníaca, sus cuernos y rabo… algo muy pintorescos, pues se asociaba a la imagen del demonio vencido por la Miguel y arrojado a los infiernos. Aquel mensaje subliminal nos mostraba a nuestro invicto caudillo como un San Miguel que vence al demonio (comunistas) y los arroja al infierno. Bonito mensaje para justificar todas las barbaridades y atrocidades cometidas por le dictador, amigo de Hitler y Musolini, contra las ideologías divergentes y la oposición a su régimen.

Podría seguir reflejando sentimientos, temores, imposiciones, angustias infantiles, inseguridades y un sinfín de cosas que nos fueron forjando como niños y como futuros adultos. Pero esto me parece suficiente para mostrar el desastre de proyecto humano que nos planteaban, que nos ofrecían y que ellos, con su intencionalidad, nos colocaban con calzador hasta llevarnos a circular por ese mundo alienante que es la religión sin respeto al criterio y la voluntad individual de las personas.

¿Cuales fueron las consecuencias? Evidentemente nos tuvimos que ir fraguando en el campo de la libertad que se avecinaba desde la lucha social, bebimos en diferentes fuentes y el resultado fue muy variado, desde ese proceso autodidacta arropado, muchas veces, por la clandestinidad y con claro componente contestatario, fuimos cuajando ideas e ideologías que, por lo general, chocaban con los esquemas infantiles impuestos. Se cuestiona la existencia de Dios, la competencia del clero, el papel de la religión y sus jerarcas, el mundo de la política y la propia capacidad del ser humano para desenrollar la espiral de potencialidades que posee y que no le dejan desplegar. En este cuestionamiento cobra protagonismo el propio movimiento del colectivo religioso y la influencia de la teología de la liberación al amparo del Concilio Vaticano II, de Juan XXIII, al que nuestra jerarquía eclesiástica detestaba en la intimidad, cuando ni públicamente. Es ahí cuando surge el conflicto entre el troquelado de la infancia y la verdad evidente o racional que se nos plantea en nuestro desarrollo. Lo malo es que cualquier cambio se ha de realizar sobre el software ya instalado de niño (ver mi idea sobre el tema del software y el harware en el proceso de formación del sujeto publicado en este blog) donde sostengo que “no podremos sustraernos a los esquemas educacionales que nos fueron instalados a lo largo de nuestra infancia, aunque les dejemos en el subconsciente más profundo. Por tanto tenemos que trabajar modificando los programas ya instalados, pero dentro de las posibilidades que estos nos dejen.”

Quiero decir con ello que cuando la razón y mi discernimiento me llevan a la conclusión de la inexistencia del dios de los creyentes, sigue martilleando en mi subconsciente la idea primigenia que me inocularon, de tal forma que ante una conducta irreverente salta la alarma que me instalaron de niño, aunque inmediatamente la anule de forma consciente. Dentro de esa estructuración cognitiva aflora la idea insustancial de la posibilidad de que exista el dios que me dijeron, en contraposición a la razonable negación que se impone por el proceso de discernimiento al que me referí. De ello se acaba desprendiendo mi agnosticismo, es decir, mi idea de que nada niego ni afirmo sino todo lo contrario y según la información que vaya poseyendo. (Obsérvese que he dejado de poner Dios con mayúscula, pasando a dios sin más, en el momento de mi paso a la incredulidad).

De todas formas hay dos ideas de Nietzche que me posicionan. Una es que dios no creo el hombre a su imagen y semejanza, sino al contrario, que fue el hombre el que creó a dios a su imagen y semejanza… según sus propios intereses de grupo, añado yo. Otra es que dios no existe, lo que existe es la idea de dios. Por tanto dios sería una entelequia creada por el hombre para satisfacer necesidades espirituales, de comprensión de las cosas e instauración de normas sociales mediante los valores propios de todo ser humano, adoptados como exclusivos por los espabilados de turno que ostentaban el poder civil y religioso, cosa que se sigue haciendo en la actualidad en muchas culturas y sistema de gobierno.

Pero al darle a la palabra dios el significado tan diverso, esa polisemia que nos presenta un dios tan distinto, aunque siempre intentando dar respuestas a cuestiones incomprensibles para nuestra situación puntual, si bien luego se demuestre lo equivocados que se estaba y la ciencia haga tambalear el credo y el dogma, como pasó con Galileo, viene a evidenciar la falsedad del dogma y del credo en este dios. Por tanto el TEO romano como sinónimo de dios, acaba siendo ATEO, al mostrarse su inexistencia como ser omnipotente que todo lo crea y dirige según los teólogos. Eneste sentido el asunto pasa a ser una cuestión de fe… y la fe y la razón se suelen dar de narices, por no decir de tortazos. No sé yo hasta que punto la fe se sustenta en ese esquema “sotfwariano” al que aludí y que nos colocaron a base de imposiciones siendo niños, bloqueando los intentos de retomar el cuestionamiento de la existencia de dios y evitando el conflicto existencial que nos provocaría.

Por tanto, si no fuera por los esquemas que me fueron colocando en plan software y su resistencia a ser modificados tajantemente, diría que soy un ATEO nato, dejando ese agnosticismo para las cuestiones a las que no encuentro explicación racional, más relacionadas con los asuntos mundanos y científicos.

De todas formas, como válvula de escape, acabamos diciendo: yo no creo, pero algo habrá… lo que existe es una ley que va conformando el cosmos… no, no, es la energía cósmica inteligente la que mueve ese cosmos… y un amplio etc. en buffet libre. En todo caso, de lo que estoy convencido es que el modelo de dios clásico que nos venden las religiones es una falsedad… o no? Pues no sé si soy, como siempre he dicho, agnóstico o ateo, aunque mientras más pienso más me voy al segundo calificativo… ahora, después de decir esto, noto en mi interior un cierto miedo de ir al infierno, idea que me inocularon de pequeño, pero eso no será posible pues ya han dicho en Roma que el infierno no existe… ese niño que llevo dentro, al que manipularon y troquelaron, ha de empezar a madurar para ver la verdad de las cosas con sus propios ojos y allá cada cual… Definitivamente, hoy por hoy, soy totalmente ateo a la idea que nos inculcaron de dios.