
viernes, 29 de enero de 2010
Ocurrencia 15 ¿Usted para quien trabaja?

martes, 26 de enero de 2010
La línea roja del sexo (II) (Concluyendo)
Para ello deberíamos diferenciar las conductas, hábitos, sentimientos y forma de afrontar la vida de uno y otro sexo, junto a la gestión de las propias emociones. Podéis ver una interesante descripción de las características o valores definitorios de ambos sexos, según nuestra cultura, en un post de Abuela Cyber: “El Hombre y la Mujer…” (http://abuelaciber1000.blogspot.com/2010/01/el-hombre-y-la-mujer.html) dónde presenta un poema de Victor Hugo alusivo al tema, escrito en el siglo XIX.
Pero, volviendo al tema de mi reflexión personal, por un lado hay comportamientos incuestionables, en tanto son contingentes con la función conservadora de la especie; es decir, aquellos derivados del rol fisiológico, gestante y reproductivo. El embarazo, gestación, parto y amamantamiento es de la mujer, por definición. Pero hay otro sinfín de conductas que se han implantado o adquirido mediante la imposición cultural a través del llamado proceso de socialización. Esas características o comportamientos son definitorios de la feminidad o masculinidad en esa cultura. Su nivel de tolerancia establece el límite entre el macho y el homosexual, entre la mujer femenina y la lesbiana. La sociedad te ubica en un lugar del continuo en función de esa percepción de tu conducta. Si no quieres que te llamen maricón, no muestres comportamientos afeminados, aunque las tengas que reprimir. ¡No pases la línea roja!
Con objeto de plasmar mejor mi idea, he diseñado un esquema donde se puede observar el acople de los factores en la línea continua propuesta:

En la zona A (color rosa) se acumulan los comportamientos femeninos, que son mayoritarios en el extremo izquierdo de la línea y van reduciéndose conforme nos desplazamos a la derecha, donde aparecen mayoritariamente los masculinos, zona B (color verde). Mayor feminidad a la izquierda y mayor masculinidad a la derecha.
También se puede observar que, en un corte transversal, en ningún caso hay una línea pura de actuación masculina o femenina, que se ajuste a los valores que predica nuestra cultura. Siempre aparecen ambas conductas en mayor o menor grado. Cualquier sujeto, sea del sexo que sea, se podrá ubicar en un lugar determinado del continuo, más a la izquierda o más la derecha, pero sin abandonar su parte del sexo contrario.
LA LÍNEA ROJA NO EXISTE, se la han inventado los homófonos, machistas, integristas y reprimidos que se adjudican la vigilancia y el patrimonio de la moral. Su simpleza intelectual les ha privado de ver la esencia del ser humano por encima de convencionalismos históricos y clasistas. El hombre también es corazón, sueña, canta y llora…mientras que la mujer tiene cerebro, piensa, razona con asertividad y es orden. Pero eso no es lo que nos quisieron ensañar, sino señalar los elementos que nos disgregaban, que nos diferenciaban. Y eso hay que empezar a romperlo razonable y responsablemente.
Por tanto, y a modo de conclusión:
1.- Cualquier ser humano se ubica en un determinando lugar del continuo A-B.
2.- Todos tenemos maneras o conductas, en mayor o menor medida, del sexo contrario.
3.- Existe, pues, la superposición de manifestaciones y formas en un solo individuo.
4.- La sociedad establece un límite que determina la línea roja, que no has de sobrepasar, para seguir siendo considerado macho, o hembra, en sentido puro.
5.- Si renuncias a tus propios sentimientos o sensibilidades, que son propios del sexo contrario, estás renunciando a parte de ti mismo.
6.- La rigidez es castradora de sentimientos y expresiones afectivas.
7.- Las sociedades rígidas potencian la expresión de la homofobia. Establecen la línea roja muy próxima a los extremos y los sujetos tienden a ser intolerantes con las expresiones de conductas homosexuales, en el proceso de su propia reafirmación sexual.
8.- La homofobia sostiene una miopía donde se rechaza la esencia de los valores humanos en su sentido más estricto y universal.
9.- La diferenciación entre masculino y femenino solo tiene sentido en lo relacionado con el campo del sexo reproductor.
10.- Los hábitos y costumbres en el rol de género tienen más relación con la cultura, que es quien pone las líneas rojas, que con el propio sexo.
11.- La línea roja no existe, asume y reivindica el respeto a tu posición dentro del continuo.
Finalmente, no querría terminar si aludir a un hecho que, creo, ha determinado actitudes y conductas definitivas en nuestra cultura. Me refiere a esa parte del control y gestión pulsionar, en sentido freudiano. Es falaz, a mi entender, la dicotomía o separación eros-tanatos, vida-muerte, placer-displacer, dicha-sufrimiento. En el ser humano conviven el yang y el ying, lo positivo y lo negativo… en suma, ambas pulsiones forman parte de la vida. Lo curioso es que se ha frustrado y reprimido el culto a la vida (erótica), al placer, a la dicha; mientras se ha potenciado el culto al sufrimiento, al sacrificio y al dolor.
Obsérvese que, según el cristianismo, Cristo redime por el dolor y no por el placer. Ello ha significado establecer modelos de vida fijados en su ejemplar sufrimiento. Algunas mentes han desterrado el placer y lo han asociado al pecado de la carne, del cuerpo, por entender que era el propio demonio el que nos tentaba con él. Nuestro cuerpo es nuestro enemigo, por lo que nos demanda, y hay que domarlo y someterlo, hay que flagelarlo y aplicarle el cilicio.
Un ejemplo claro se ha dado con el sexo. Todo se relacionó con los placeres de la carne, pero nadie pensó que el sexo era la expresión de una necesidad espiritual de encuentro entre dos seres. Se aceptó para reproducirse y se llevó a la mujer a la anorgasmia, aceptando el orgasmo del hombre como mal menor, como algo imprescindible para la eyaculación. Por tanto, si se entiende el sexo como un instrumento de la reproducción, exclusivamente, la búsqueda del placer sexual está proscrita y se acepta en el macho como mal menor, pero nunca una búsqueda contranatural. Desde esta perspectiva, una relación homosexual no busca la reproducción y por tanto no es admisible, es detestable.
Denostar el placer, ensalzar el sufrimiento, es la gran aberración de nuestra cultura, pues crea frustración, y, en consecuencia, genera violencia y desencuentro, disfunción social. Yo creo que el ser humano no ha venido a este mundo a sufrir, sino a disfrutar y compartir el placer de la vida.
En consecuencia, si amas a un amigo o amiga del propio sexo, no le prives, ni te prives, del placer de mostrarle tu afecto y compartirlo. Y si tu tendencia sexual es contraria a tu sexualidad morfológica, y además le quieres, asúmelo y vívelo. Tú eres un ente diferente, único, singular, distinto a los demás, con tus peculiaridades y potencialidades. Saca lo que tengas dentro sin importarte lo que digan los demás. No escondas al artista y creador que habita en tu interior. Desarrolla la espiral de tus potencialidades. Respeta a los demás para exigir que te respeten a ti.
Ubícate en el continuo feminidad-masculinidad. Reivindica tu lugar y tu libre concepción de la sexualidad, pero no quieras imponerla a los demás.
domingo, 24 de enero de 2010
La línea roja del sexo (I) (Contextualizando)

Llevo un tiempo meditando sobre la línea roja que han ido colocando los homófobos y defensores del poder del macho a lo largo de la historia, para diferenciar el sexo masculino y femenino. Aprovechando que Geni ha colgado un post en su blog bajo el título “Homofobia escolar” (lo podéis ver en: http://llampsitrons-crepiq.blogspot.com/2010/01/homofobia-escolar.html) he retomado el tema y me gustaría exponer algunas consideraciones sobre el asunto. Entiéndase que no soy experto en el asunto de la sexualidad humana, aunque sí leído, por lo que el análisis no lo planteo desde esta perspectiva, sino desde el proceso de la evolución social (tampoco soy antropólogo, sino psicólogo social y, sobretodo, librepensador), en suma desde mi propio enfoque, desde mi ventana, con todas las reservas que ello pueda representar.En primer lugar cabe entender que dentro del concepto de ser humano se incluye tanto al hombre como a la mujer. Parece obvio, pero es conveniente recordarlo. Es decir el ser humano, en su esencia, como tal, es asexuado. Eso no quiere decir que el sexo no tenga influencia en el sistema de relación, sino más bien que no debería ser tan determinante, salvo en lo relativo a su función principal, con todas las connotaciones que conlleva. La represión de la sexualidad y los condicionantes que presenta, son elementos suficientemente complejos para tratarlos aparte y no perdernos aquí en mayores disquisiciones.
La sexualidad es la base intrínseca para el desarrollo y perpetuación de la especie. Es la clave de la reproducción, el instrumento que garantiza la preservación. La realidad es que, en una situación ideal, ambos sexos deberían conjugarse armónicamente asumiendo cada cual su papel reproductor, asignado por la naturaleza. Estaríamos hablando de una sociedad donde sus valores fueran más humanos, donde prevaleciera la evolución de la especie, a nivel general, sobre los intereses particulares de los que se adueñan del poder del grupo.
Pero nuestra sociedad se fraguó en la injusticia, la desigualdad, la violencia y la guerra. Los bienes los creaban la buena gente y los violentos los tomaban por la fuerza, la coacción y la amenaza, cuando no la eliminación física del oponente. El botín de guerra era un elemento de movilización para llevarla a término. La riqueza y su ostentación fue pareja al poder. Por tanto, era la fuerza del “sufrido y aguerrido” combatiente la que se imponía.
El placer sexual era tomado como un botín más en premio al triunfo. La mujer era un objeto de deseo y no vista en términos de igualdad. Todo ello se enmarca en las consecuencias del acto sexual; el hombre disfruta y vase contento, sin secuelas, mientras la mujer queda embarazada, con la carga del hijo. Por tanto, para el hombre el placer sexual es libre de compromiso, mientras para la mujer significa comprometerse en un proyecto de vida nueva. La mujer, como objeto del deseo y del placer, era violentada, usando su cuerpo para el disfrute en contra de su voluntad, por la fuerza, que era una de las cualidades o esencias del macho.
Por otro lado, siguiendo la idea de Engels, la propiedad privada se fragua y necesita de un Estado con sus leyes para prevalecer y trascender de padres a hijos. De aquí surge la necesidad de mantener a la mujer sometida a su esposo, para garantizar que los hijos concebidos por esta sean engendrados por el marido, por el dueño del legado. Su rol se establece desde la subordinación y la debilidad frente a la fuerza y el poder masculino. El modelo familiar encaja en este objetivo, el hombre busca los recursos y la mujer cuida de la casa y los nutrientes familiares, incluso forma a los hijos en la cultura de su pueblo.

Otra cuestión a considerar es que, biológicamente, la función reproductora del hombre acaba en la eyaculación, mientras que la mujer requiere de nueve meses más para dar a luz un hijo. Las guerras fueron diezmando al grupo masculino por los muertos en combate y era imprescindible la reproducción para mantener al grupo competitivo con el entorno. Ello llevó, en muchos casos, a la poligamia. Un solo hombre, en nueve meses, podía fecundar a cuantas mujeres quisiera, mientras que la mujer requería ese periodo de gestación, como ya he comentado. La fábrica estaba ubicada en la mujer (perdón por la expresión tan instrumental). Por tanto, la mujer tenía una doble función, la de dar placer y la de gestar. Era una relación objetal, es decir entendida como un objeto o instrumento. De aquí la necesidad de la sumisión y control de la mujer por parte del macho.
Por otro lado, la sensibilidad, la ternura, la afectividad, se asocia a lo femenino; mientras que la fortaleza, firmeza, dureza, fuerza, musculatura, brutalidad y violencia se asocia al género masculino, cuya característica principal está fundamentada en los valores guerreros y en su capacidad de gestión del grupo, en contraposición a los valores maternales, protectores y nutrientes del rol femenino. Se fraguan los términos sexo fuerte para el hombre y sexo débil para la mujer… ¡Qué ilusos!
Pero eso no es así. En todo caso se impone por la fuerza y la coacción. Las conductas sexuales, o de género, se establecen en consonancia con esta filosofía del desarrollo grupal y del poder, de la cultura de ese pueblo. Entonces se establecen las líneas que separan ambos sexos en cuanto a esas conductas, cómo debe actuar un prototipo de hombre y de mujer. Cualquier incursión en las conductas del otro género era considerada una trasgresión y, por ende, una deshonra. Se van creando dos mundos paralelos, perfectamente delimitados y estancos, donde no se puede traspasar la línea divisoria sin entrar en conflicto social o de reputación.
Para ello se ha sacrificado el conocimiento y potenciación de las emociones y sentimientos que, emanando de nuestro interior, no eran compatibles con la norma. Había, pues, que reprimirlos. Es decir, que un hombre no podía mostrarse sensible y exponer su parte femenina sin entrar en conflicto o ser catalogado como homosexual, salvo en los casos que se entendiera expresión artística, poética o musical, que aceptaba este tipo de expresión. Lo mismo ocurría con la mujer, pero en sentido inverso. Se amputó al hombre su parte femenina y a la mujer su parte masculina.
Aludía antes a la cultura de los pueblo. Esta cultura se enlaza con las convicciones religiosas, que son, al fin y al cabo, los grandes pilares de los valores y principios que sustenta esa sociedad. La religión instaura y ampara estas diferenciaciones. Es más, las consolida mediante el dogma y el propio concepto de creación. La Biblia estable que Dios creó a Adán y después, de una de sus costillas, sacó a Eva, dado que estaba solo y aburrido, para que le acompañara y se reprodujera. Claro, yo de pequeño, al amparo de esta versión, entendía el discurso en el que el hombre era superior a la mujer y, a la vez, su dueño, puesto que había salido de su propia costilla para ponerla a su servicio.
Este conglomerado de ideas, formas de entender la vida y las relaciones humanas y de grupo, persiste a lo largo del tiempo en nuestra sociedad. Es más, existen grupos de sujetos que son adeptos a estos principios, bien a través de los planteamientos religiosos, de los políticos o de los filosóficos. En todo caso, entiendo, que defienden un inmovilismo ventajoso para ellos o, al menos, de pereza intelectual o de incapacidad de ir más allá en sus razonamientos. Por tanto, la homofobia está servida como propuesta educacional.
Someto a la consideración del lector los conceptos de querer y amar. Yo ubico al verbo querer dentro de la satisfacción de una necesidad, de un deseo, enfocándolo hacia un objeto determinado que instrumentaliza su complacencia. La sexualidad es una necesidad fisiológica aceptada y definida por los expertos como incuestionable, por lo que responde a un deseo innato con base reproductiva. La pasión, el ardor y la fogosidad propia de la sexualidad es un claro exponente de ello. Suele estar enfocado casi siempre hacia el sexo contrario, pero la satisfacción sexual no se canaliza necesaria y exclusivamente hacia sexo contrario, sobretodo en lo referente al placer. Podemos encontrar placer en muy diversos objetos y sujetos, desde la autosatisfacción, hasta las fantasías más peregrinas..
El amor, por el contrario, es más objetivo, menos centrado en la satisfacción personal. Es un elemento sublime de la relación humana y no suele implicar posesión, sino respeto a la individualidad y desprendimiento. El amor pretende la realización del otro, la admiración de la belleza, la sorpresa y encantamiento que se siente ante lo excelso, respetando su individualidad, su idiosincrasia e independencia. Existe una identificación con la otra persona, por lo que cualquier cuestión buena para ella lo es para nosotros.
Ambas cosas suelen acompasarse en la relación de pareja, si bien, en un principio, el querer se superpone al amor, después se va cambiando el orden, prevaleciendo el amor sobre el querer, cuando todo evoluciona positivamente. Sin embargo, en la amistad predomina el amor, en la relación con los hijos y los padres también. Mientras más necesidad se tenga del otro más se establece el querer y más nos alejamos del amor desprendido. Mientras más se necesite al otro más se tiende a su control posesivo, si bien la sinrazón puede hacernos caer en la dependencia del otro, del objeto de deseo y, por ende, convertirnos en sumisos ante él o ella; en dominados
El amor también significa caricias, contacto y connivencia. Es esa química que se siente ante y con la otra persona. Por tanto, cuando amas a alguien, sea tu hijo, tu madre o tu amigo o amiga, sientes la necesidad de abrazarlo, de tocarlo y besarlo. Y, claro, como el amor no tiene sexo, ese sentimiento se puede dar hacia las personas del propio sexo. Entonces llegan los homófonos, los machistas e integristas de la tradición más anacrónica y catalogan esta situación, de expresión afectiva, como anómala, perversa y patológica. Pobre gente. Su mente cerrada les ha llevados a no comprender la esencia del ser humano y pretenden encapsularlo en unas normas obsoletas y represoras que maten parte de su ser.
No querría pasar el tema sin hacer alusión a otro aspecto. Me refiero al de la disonancia cuerpo-sexo. El cuerpo humano no desarrolla la sexualidad hasta la pubertad, aunque esté dotado, anatómicamente, de unos órganos sexuales determinados. Quiero decir con ello, que existen sujetos sexualmente contrarios a su fisionomía, lo que les crea un importante y significativo conflicto consigo mismos y con la sociedad. Son hombres atrapados en cuerpos de mujeres o mujeres atrapadas en cuerpos de hombres. Por suerte, hoy se están resolviendo con la llamada “Cirugia de Reasignación Sexual”.
Por tanto, entiendo, que un sujeto se identifica con unas vivencias y actitudes emocionales asociadas a un género, generalmente coincidente con su presencia física, con su cuerpo. Pero no tiene por qué ser siempre así, pudiendo producirse el desajuste que lleva a la expresión de la homosexualidad, que no ha de desembocar forzosamente a la cirugía de reasignación sexual, manteniendo su propia anatomía intacta.
La realidad es que determinadas mentes enfermas, consideraron a la homosexualidad como una enfermedad y siguen en sus trece muchos sujetos de sexualidad dudosa, amparados en el ejercicio del celibato o de la idea del más puro machismo.
Sé que el tema es amplio y complejo, que requiere mayor reflexión y análisis, que nos quedamos cortos, con lagunas y ausencias argumentales significativas. Pero una entrada de un blog no puede convertirse en un tratado sobre la concepción social de la sexualidad y su influencia en las relaciones humanas y de poder, ni tampoco lo pretendo. En todo caso es la expresión de unas ideas personales que se plasman para contrastarlas dentro de “mis cosas”. La función de lo expuesto hasta ahora es solo contextualizar el problema. a través del análisis del proceso evolutivo de nuestra sociedad, con mayor o menor acierto, con el ánimo de sacar las conclusiones que expondré en el siguiente post.
viernes, 22 de enero de 2010
Y con la banca qué hacemos?

Será Obama, el nuevo Thomas Jefferson (1743-1826), el que fue tercer Presidente de los EEUU desde 1801 a 1809. Este señor dijo, con referencia la banca:
“Considero que las entidades bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que las fuerzas militares… Si los ciudadanos americanos permiten a los bancos privados controlar la moneda, primero mediante la inflación, y después mediante la deflación, la banca y las corporaciones que proliferen alrededor (de los bancos) despojarán a los ciudadanos de toda la propiedad hasta que sus hijos se queden sin casas en un continente que conquistaron sus padres y a quienes pertenece todo lo que haya alrededor”.
No era el Sr. Jefferson un opositor a la propiedad privada, ni precursor de los principios marxistas, sino un adelantado de la estructura democrática, si bien hay quien sostiene que formaba parte de una corriente del liberalismo que, en cierto sentido, era anticapitalista. Sorprende la actualidad de las palabras y de las inquietudes de Jefferson.
Yo sí quiero hacer algunas observaciones. Es sorprendente el nivel de ingresos y beneficios que acumula la banca. Lo curioso es que todo lo sostienen con la ayuda del dinero de los impositores. Es decir, tú le dejas el dinero que ahorras y ellos se lo prestan a tus hijos a unos intereses muy por encima de los que te dan a ti. Eso sí, con garantía absoluta de recuperarlo o hacerse con la propiedad que avala el préstamo. Son pues, maestros de la especulación. Especulación que muestran en sus inversiones financieras y empresariales.
Nos alarmamos de lo que ganan los políticos y de lo poco que hacen, pero difícilmente nos fijamos en los ingresos multimillonarios de estos señores que guardan nuestros dineros, de sus retribuciones y primas escalofriantes, de sus contratos blindados y otra serie de artimañas que emplean para su beneficio. No me digan que lo hacen porque actúan con su dinero, que no es cierto, lo hacen con el dinero del impositor, como ya he dicho y lo que deben hacer es servir a sus clientes y no chuparles la sangre, succionársele de forma morbosa.
Su habilidad les ha llevado a tener como rehenes a los partidos políticos, como acreedores que son. Les pueden conceder créditos, incluso, perdonar deudas si son buenos con ellos, de lo contrario podrían arruinarlos y acorralarlos ante los tribunales. Esta tácita alianza, supuesta, tiene muchos visos de ser una realidad que resulta beneficiosa para ambos. Y entonces mi pregunta es: ¿Quién le pondrá el cascabel al gato?
En todo caso, yo le deseo buena suerte al señor Obama en este cometido y me alegro por su pueblo y por la repercusión a nivel mundial que pudiera tener esta decisión.
sábado, 16 de enero de 2010
Negra y tenebrosa noche

Y tú, tirano, me dices:
“No mires en tu interior,
sino mírame a la cara,
que soy quien tiene el poder
de decidir tu mañana”.
Negra y tenebrosa noche,
noche negra
amenazante y soberbia,
que amedrentas desde el mar
al amparo de la sombra.
Viento bronco y desalmado,
viento frío, viento helado
que me gritas al odio,
que me espantas e intimidas
dejándome en desamparo.
Mar retador y bravío,
mar vigoroso y osado,
orgulloso y altanero
de oscuro abismo cargado
con amenazas de muerte,
hacia el fondo sepultado.
Ola asoladora inmensa,
soberbiamente dotada,
coronada por espumas
que me lanzas a la cara
para cegarme los ojos,
para acobardar mi alma.
Oscuridad ofuscadora
que bloquea mi mirada,
que no deja vislumbrar
el horizonte perdido,
la suerte de mi mañana.
Al fondo vislumbro algo,
los confines de otra vida
si venzo tanta patraña,
si lanzo mi vela al viento,
si remo con mucha saña.
Ahora voy comprendiendo
por qué se da esta alianza
entre la noche y el viento,
entre la mar y las sombras
junto a esa ola espumada.
Quieren cambiarme mi barca,
que navegue sobre el miedo,
que abandone la esperanza,
que convierta en bajel viejo
la ilusión que me acompaña,
que abandone mis ideas
y me preste a su doctrina,
a su credo y su enseñanza.
Aunque navegue en un bote,
aunque sea insignificancia,
flotaré como la espuma
sobre las aguas bravías
al amparo de mi barca.
Así no podrán conmigo
y aguantaré sus bravatas
hasta las claras del día
que me abra las ventanas
y poder mirar al frente
y poder buscar con calma
el horizonte perdido
que me lleve a la esperanza.
Gritad, malditos jodidos,
clamad vuestras amenazas
que por mucho que gritéis
el miedo no me hace mella,
el miedo no me atenaza,
el miedo a viejos fantasmas
erradiqué de mi vida,
lo lancé al fondo del mar
sepultándolo en la nada.
Políticos y vampiros,
cardenales de gran pancha,
saprofitos y banqueros,
ladrones, desfalcadores,
guantes blancos,
moral flaca
y corrupciones a manta.
¿Qué buscáis con el discurso
que quiere prender mi alma?
Sobre el agua de la noche,
mecido sobre olas blancas,
cargado de fuerza nueva,
duermo tranquilo mis sueños.
Contra mí no pueden nada,
soy yo el dueño de mi rumbo,
quien burla sus pretensiones,
quien busca mis horizontes
y gestiona mi esperanza.
jueves, 14 de enero de 2010
La muerte es cobarde


La muerte es cobarde porque siempre se ceba con los débiles, con los indefensos, con los marginados, enfermos, hambrientos, pobres, ancianos… Arrebata la vida a los menos desarrollados, a los sin recursos.
A los poderosos le tiene miedo. A ellos obedece. La mandan a los sitios más inusitados a ejercer su innoble oficio. Se embriaga en la sangre de la guerra, montada en el caballo de la sinrazón, se carcajea con el hambre de los desheredados, se vanagloria de su poder ante los enfermos, se mofa de los ancianos… Pero con ellos no puede. Los ha de esperar al final, cuando ya están viejos y decaídos, cuando Cronos se le alía al cumplir el ciclo de la vida. Mientras tanto no se atreve con ellos, con los poderosos y ricos. Solo se permite, montada en la idiocia de una vida hedonista, acechar en la curva de una carretera, oculta en una botella de alcohol o dosis de sustancias prohibidas, para arrebatar furtivamente una vida joven del civilizado mundo.
Solo hace falta darse una vuelta por el planeta. La esperanza de vida al nacer lo dice todo. Según dónde, nada más nacer la ves venir merodeando amenazante. La conocerás por el entorno. Siempre va acompañada de miseria, enfermedad, desamparo, hambre y necesidad, de conflictos y de mala calidad de vida. Detrás de ella se nota la sonrisa de los otros, de los que la resisten y dominan, de los que, sabiéndote sufridor, se vanaglorian de su privilegio y de sus recursos para afrontarla. Ellos son los poderosos, los que la doblegan, los que solo se entregan cuando el dios Cronos les amenaza.
Lo grave, amigos míos, es que cuando se cabrea lo paga con los más débiles. Con aquellos con los que puede. Es esa cobardía de actuar con el sumiso, con el vencido, con el decrépito y humillado… Así se siente poderosa, como le enseñaron sus padres: “Yo soy más mientras tu seas menos”.
En estos días nos ha hecho una exhibición de su fuerza. Ha arrasado Haití, el país más pobre de Latinoamérica. Qué cobardía. Se cebó en un pobre pueblo cargado de miseria y necesidad. Ahora nos toca a los demás ser solidarios, ayudar a superar la situación insuperable. ¿Podremos o sabremos desviar los dineros que le dimos a la banca para su salvación económica, hacia la salvación de esa gente, que son más importantes? O tal vez, el dinero se aferre desesperadamente a sus dueños, teniendo miedo unirse a la miseria de ese pueblo y se niegue a ir…
Esta muerte miserable y cobarde me persigue a mí y a todos. De momento yo soy más rápido, pero ella se sabe ganadora, por eso me deja una vida por delante, una vida de ventaja. Al final sucumbiremos, incluso esos prepotentes y caprichosos sujetos que la burlan con su poder terrenal. Nuestro final está en el mar, allí van a diluirse todos los ríos perdiendo su identidad. No piensen, señores, que la van a esquivar siempre… Todo lo que nace muere.
Este es mi homenaje a ese pueblo que sufre en sus carnes un desastre natural potenciado por su pobreza, el pueblo haitiano. Por cierto, os exhorto a colaborar con alguna ONG o sistema de ayuda para hacer más llevadera la situación.
domingo, 10 de enero de 2010
Money, Money (Concluyendo) (III)
Ante todo quiero agradecer los comentarios que cada uno ha ido colocando sobre las dos entradas anteriores. Era mi intención tocar el tema del dinero, dentro de la triada de los deseos típicos navideños de salud, dinero y amor. El debate está siendo interesante y han surgido otros temas que merecen mayor reflexión, que han manifestado lo poliédrica que es la vida, las interacciones y complejidades que se dan, entrelazando toda nuestra existencia, desde lo fisiológico hasta la elaboración mental o cognitiva de los estímulos, de las creencias, la espiritualidad, los principios, esquemas educacionales, las ideologías y todo lo relacionado con las evolución y proceso vital. De todas formas, pretendo plasmar algunas cuestiones o conclusiones que, bajo mi punto de vista y siguiendo el objetivo de este post, clarifiquen el objeto final de la exposición.Entiendo el dinero como higienizante siguiendo la teoría de Herzberg. Su objetivo debe ser cubrir las necesidades básicas, dado el sistema comercial imperante, pero nunca es aconsejable que sea un fin en sí mismo. Indudablemente, el primer objetivo del sujeto es sobrevivir, después viene el realizarse.
Si bien es cierto que no todo el mundo necesita la misma cantidad de dinero, que los hábitos, los recursos, la personalidad y las culturas definen los límites, existen variables que pueden enmarcar un uso adecuado. La raya está en saber usarlo para satisfacer lo material y dejarnos en disposición de acometer otras empresas de mayor interés para el desarrollo personal, lo que implica un problema de priorización. Si priorizamos el dinero, al amparo de la avaricia y la codicia, aflora un desajuste entre los intereses reales del proceso evolutivo personal y la inmadurez deslumbrada que le pone freno a esta, bloqueando dicho proceso y creándose, pues, la iniquidad, la miseria, el hambre y las desigualdades al amparo del egoísmo insolidario.
La historia se ha fraguado desde la injusticia, la tiranía, el despotismo, la guerra y la rapiña, como ya he mencionado en alguna otra ocasión, en contraposición a los valores humanos y al respeto. Los grupos sociales, estructurados jerárquicamente, se enfrentaban a otros grupos en la lucha por los recursos y el ejercicio del poder. Pero el propio poder intragrupo era autoritario e irrespetuoso con los que se desviaban de las normas o las cuestionaban, con aquellos que se rebelaban contra la injusticia, que no aceptaban las deferencias jerárquicas y se sometían a los designios del poder.
El sistema capitalista es hijo de esa madre, se fundamenta en la desigualdad, en la explotación del asalariado por parte del capital, en la usura y la sutil sustracción, a bajo precio, de las materias primas para elaborar productos que se venderán al mayor precio posible. No importa que se deje sembrado el camino de injusticias. El dinero no tiene moral porque el usurero tampoco la tiene.
Ese poder asimétrico lleva inherente el mantenimiento de la pobreza. Para ello es imprescindible controlar los recursos que necesitan los otros para subsistir. De esa forma, el pobre lucha por cubrir sus necesidades y se humilla ante el poderoso, poniéndose a su servicio con tal de que le suministre esos recursos que precisa para su subsistencia.
No le interesa, al poderoso, desarrollar el intelecto del pobre para que le cuestione su capacidad de dirigir y protegerlo. El pobre, falto de recursos intelectuales y materiales, se someterá a la protección de su señor para que este, con mejor criterio, le ampare ante las vicisitudes de la vida. Esto fue así hasta que se destaparon las conciencias y denunciaron esta infamia. Desde entonces andamos en la lucha por intentar implantar un sistema más justo y equitativo; pero la resistencia del poder, al amparo de la manipulación de las conciencias, la alienación y el uso de los medios de comunicación y los procesos educativos que imparten sus aliados, que usan como instrumentos, parece más efectiva.
No han funcionado los intentos revolucionarios por las armas, derrocamientos e instauraciones de ideologías que pregonaban la igualdad y la justicia, eso es evidente, aunque han sido un revulsivo importante. En todo caso, el sistema democrático ha mejorado la calidad de vida del ciudadano medio. Pero el fondo sigue siendo la educación, la formación e incremento de capacidades de discernimiento de los sujetos, el desarrollo de la inteligencia y sus potencialidades desde un sistema social justo y centrado en el ser humano, en lugar de en “las cosas”. El control de la educación es clave, por eso se resisten a la instauración de la asignatura EpC. Porque el poder, en última instancia, reside en la inteligencia y el conocimiento.
De todas formas son sibilinos. Permitidme una anécdota. Recuerdo una ocasión en que discutíamos de la injusticia distributiva, de las desigualdades y derivados. Un sujeto de poder adquisitivo superior, es decir ricachón, me sugirió que repartiera con los pobres mi patrimonio: “Dale tú lo que tienes si tanta justicia quieres”. Es esa eterna patraña que suelen emplear para descalificar los discursos reivindicativos. Mi respuesta fue: “Yo creo que los demás deberían estar como yo estoy, si les doy lo mío me sumaré a su pobreza, y tú seguirás siendo rico, pero si se lo das tú, ellos estarán como yo ahora y tú también… seremos más iguales”… Pues el jodido me retiró el saludo por una temporada.
Estas son algunas de mis conclusiones, de mis reflexiones finales, pero seguro que todo el que haya pensado sobre el asunto debe tener una visión personal muy interesante de esa vida poliédrica a la que me he referido. De todas formas, tengo la sensación de haberme vuelto a enrollar en exceso, pues cuando las neuronas comienzan su proceso es difícil pararlas. Disculpad, una vez más, pero solo he seguido el curso de mi pensamiento y sigo teniendo la sensación de haber obviado cosas importantes… el pensamiento sigue su curso…
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El video es muy espresivo:
jueves, 7 de enero de 2010
Money, Money (Interacción mente-cuerpo y me llevo una) (II)

Ello implica la lucha, el interés por arrebatar la energía que poseen los otros, para alimentarse, para desarrollarse y crecer, aunque entrañe la destrucción de los demás. Lo primero es su propia subsistencia y proyección, la conservación y evolución de su especia. En este contexto nos alimentamos de otros seres, a la vez que existen otros depredadores nuestros, eliminados en su mayoría a través del uso de la fuerza e inteligencia desarrollada en grupo, de la invención y utilización de herramientas. Quedan depredadores microscópicos, agentes patógenos que pretenden alimentarse de nuestra energía, colonizar nuestro interior para desarrollarse a nuestra costa. La investigación médica y biológica está en la lucha por eliminarlos a ellos en defensa propia. La conjunción de una mente sana, capaz de desarrollar todas las potencialidades del ser humano, solo es posible cuando está soportada por un cuerpo sano en el sentido funcional.
En todo caso, la mente es la encargada de elaborar, analizar y racionalizar todos los estímulos que recibe del exterior, de realizar la función primordial y diferenciadora del ser humano, mediante el uso de la inteligencia, hasta llevarlo al sumo y gran objetivo de la autorrealización, que, entiendo, entroncado con la sabiduría. Por ello, podríamos comprender aquella famosa frase de Decimus Iunius Iuvenalisen: “Mens sana in corpore sano”.
Por tanto, el cuerpo es el soporte de la mente, es el encargado de su mantenimiento y nutrición energética. Todo está ordenado y organizado para que el ser humano evolucione mentalmente, psicológicamente hasta la autorrealización, hasta el máximo nivel posible del conocimiento y de la sabiduría en su sentido más amplio.
La mente, en justa correspondencia, sabe que sin él no puede subsistir y prioriza sus esfuerzos y su interés en conseguir que funcione esa máquina, que le alimenta de la energía necesaria para su funcionamiento. Existe una alianza tácita: Yo te alimento, pero tú priorizas las necesidades básicas que tengo para poder hacerlo. Es decir, tu principal interés, como ser inteligente, ha de ser mantener vivo ese cuerpo, proporcionar la satisfacción de las referidas necesidades básicas para que pueda cumplir con su cometido.
Por consiguiente, lo primero es el cuerpo. La mente se vuelca en su sustento antes que en otras cosas y, una vez cubierto ese objetivo, se plantea otros menos materiales o biológicos. Cuando se han cubierto las otras necesidades la mente desarrolla el intelecto con mayor fertilidad. Ello no es caprichoso, bajo mi punto de vista, sino producto de la lógica liberación de las energías e interés que antes se enfocaban a la alimentación y sostenimiento del cuerpo.
En este sentido, hago una llamada de nuevo para analizar la pirámide que Maslow nos propone y dejé reflejada en la entrada anterior. Supongamos que cada sujeto tiene un potencial energético para desarrollarse. Esa capacidad la deberá emplear en aquella actividad que priorice, en función de la cobertura que haga de las necesidades ancladas en cada una de las fases anteriores o escalones de la pirámide. Mientras más energía tenga que emplear en cubrir sus necesidades básicas de alimentación, menos posibilidades tendrá de actuar sobre las otras y más se centrará en la actividad manual y de producción de los bienes que satisfagan ese déficit. El escalón primero (fisiología) y el segundo (seguridad) tienen un claro componente corporal, mientras que el componente intelectual se va fraguando en la consecución de los posteriores hasta llegar al vértice con la autorrealización. Como ya he dicho, lo principal es la subsistencia del cuerpo para poder avanzar en lo demás a posteriori.
Concluyo, en primer orden, que esta alianza mente-cuerpo, formando la unidad funcional que representa el ser humano, tiene como objetivo único y específico la autorrealización de este, de forma individual y, por ende, colectiva, mediante el proceso de socialización. Por tanto, la estructura social debe y ha de responder a este gran objetivo general, priorizando la evolución individual y libre de cada sujeto, articulando una sociedad respetuosa y potenciadota de los valores individuales, orquestados hacia una mejora social compatible con la evolución intra e intersujetos.
Una sociedad justa, bajo mi punto de vista, antepone el desarrollo de todos y cada uno de sus miembros en igualdad de condiciones; crea las estructuras sociales al servicio del ciudadano y no lo subyuga, a esta, de forma esclavista, sino racionalmente, mirando el progreso y evolución colectivos del que se nutran todos sus miembros. La historia nos ha engañado... claro que, la historia siempre la escriben los vencedores, los que ostentan el poder y, por ello, pueden manipular y conformar sujetos en función de sus propios intereses.
Los inteligentes poderes de la política económica y social que, a lo largo de la historia, han ido ejercitando el mando y la administración de la cosa pública, han sabido situarse en un plano superior de la pirámide, al tener cubiertas sus necesidades básicas, lo que les ha permitido una mayor capacidad de desarrollo intelectual. Esto, a su vez, ha sido usado perversamente. Manteniendo a la clase productiva, la que crea o cultiva los elementos necesarios para satisfacer sus necesidades básicas, en un plano de inferioridad, de mayor necesidad y sometidos al esfuerzo de cubrir sus propias necesidades elementales de subsistencia, los han embrutecido, subyugado y controlado bajo parámetros sociales injustos.
Si mantenemos enredado y ocupado al colectivo social inferior en la cobertura del primer nivel de la pirámide, en el sustento, el pan y el agua, con una dosis de palo complementaria, podremos controlarlo. No le dejaremos acceso al conocimiento, a la cultura y a desarrollar su nivel intelectual. No podrá, ni se preocupará de ello, dado que estará ocupado en cosas más terrenales. La pobreza y la riqueza serán estados admitidos socialmente, no exentos de resignación y fraguados en el clasismo, y potenciados por creencias y esquemas que merecen otra reflexión propia, singular y extensa.
El premio a la pobreza es diferido. Recordemos: “es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja a que un rico entre al Reino de los Cielos”... y el pobre cree que ahí esta su salvación, su premio diferido, su tarjeta de presentación en el Reino de los Cielos. Por tanto, resignación que estos, los ricos, irán al infierno y nosotros, los pobres, entraremos en la morada divina. Dios nunca perdonará el papel de sostén que están ejerciendo las religiones que hablan en su nombre. Claro que, si a ese Dios se lo inventaron ellos mismos para controlar, estructurar y consolidar, desde un punto de vista moral, esta sociedad injusta, pero tremendamente rentable para ellos, deberá ser su aliado y nos dejará a los demás con el culo al aire... ¡Qué injusta es la vida....! De ahí lo de me llevo una, en el título de la entrada.
lunes, 4 de enero de 2010
Money, Money. (I)

En el tema del amor me explayé ampliamente el pasado año, dedicándole varias entradas a caballo de la poesía, al amparo de varias teorías motivacionales y otras, que fui interpretando a mi manera e, incluso, creando. Empecé el asunto el 9 de julio, cerrando el tema el 16 de septiembre. En ello incluí un relato: La berrea, que explicitaba una experiencia imaginaria, pero clarificadora a mi modesto entender.
Abordé la salud recientemente, retrotrayéndome a un artículo que publiqué hace 22 años en la prensa. La presenté como tridimensional, bajo la perspectiva biopsicosocial. Y es que en este mundo nada es unicausal. La pluricausalidad es la esencia de un sistema abierto, con todos sus elementos en interacción entre sí y con el exterior. En nuestro caso los factores biológicos, psicológicos y sociales se concatenan en una interacción que sustenta el grado de bienestar, de salud, del sujeto.
Me falta tocar el asunto del dinero. La verdad, es un tema complejo, pues nuestro mundo lo tiene como motor y andamos esclavos de él, es el que nos permite comprar todo, al menos en apariencia, el que nos da prestigio social, y nos acerca a la felicidad, insisto, aparentemente. Poderoso caballero es Don Dinero, decía Quevedo con toda la razón hace ya cuatro siglos. El asunto es que sigue siéndolo y no sabemos hasta cuando. Pero la felicidad no está en poseer cosas, en la ostentación y el deslumbramiento de los demás o, al menos, no debe de estar cuando un sujeto es maduro y no se deja llevar por estos infantilismos.
Para mí, esta reflexión tiene una especial importancia, pues determina mi posicionamiento respecto a ese perverso motor, que se ancla en la codicia que tanto mal ha hecho, y está haciendo, en nuestros días. Veamos, si no, la crisis financiera y la consecuente especulación que nos ha llevado a esta profunda tribulación. Esta situación la comenté el año pasado en la entrada: “El tobogán de la codicia”.
Me pregunto, entonces, si el elemento motivador de nuestra conducta es, o ha de ser, el dinero. Si este ha de marcar la pauta del desarrollo de los seres humanos y la evolución que, previsiblemente, nos acecha. Si el dinero es un medio o es un fin en sí mismo. En todo caso, si el dinero es mi aliado o mi enemigo. Si es como una buena medicación, que aplicada en su justa medida sana y en grandes dosis envenena.
Para situar el tema, en esta primera parte, me gustaría referirme a un par de teorías o postulados, que nos ubiquen en disposición de entender los razonamientos y argumentaciones que expondré posteriormente. En su interpretación me apoyaré para consolidar la idea central del debate.
No sé si conocéis la teoría bifactorial de Herzberg aplicada a la motivación laboral. En ella se mantiene que hay factores motivadores y factores higienizantes. Los primeros, bajo mi punto de vista, e interpretando a Herzberg, son los que surgen intrínsecamente, del interior, y tienen relación con la consistencia psicológica interna del sujeto, con los aspectos cognitivos y la forma de afrontamiento, con sus principios y valores, con su capacidad intrínseca de implicarse en un proyecto o idea. Son los verdaderamente motivantes. Los segundos, los higienizantes, llamados también de mantenimiento, son factores externos que suelen crear un contexto, entorno, o ambiente, que facilitan la existencia de los primeros; es decir, la situación adecuada para que aflore la motivación verdadera.
Herzberg sostiene que los primeros hacen alusión a la satisfacción, apareciendo esta cuando se dan, y la “No satisfacción” aparece cuando no existen. Los segundos, o higienizantes, los relacionan con la insatisfacción. Si se dan hay “no insatisfacción” y si no se dan aparece la insatisfacción. Obsérvese que no es lo mismo, para él, la insatisfacción que la no satisfacción; la satisfacción, que la no insatisfacción.
¿Y esto por qué? Yo, siguiendo sus planteamientos, sitúo el concepto de satisfacción en los aspectos intrínsecos del sujeto, en lo más profundo, en su interior y los valores y principios que nos mueven verdaderamente hacia los objetivos. Me refiero al mayor nivel de implicación por convencimiento propio, dimanante de lo más profundo de su ser. Son los verdaderos motivadores basados en la esencia del ser humano, como ya hemos apuntado.
El concepto de insatisfacción lo estable dependiente de los aspectos externos, de lo que incidan los hechos de los demás en nosotros, de la influencia del contexto; son cuestiones ambientales que nos facilitan las cosas o que nos las complican a la hora de ejercer una actividad. En todo caso, la no insatisfacción, como situación ideal, nos permite un estado o entorno adecuado para que se dé la verdadera motivación.
Dentro de los motivadores coloca: el trabajo en si mismo, los logros, el reconocimiento en la empresa, una justa carga de responsabilidad, las oportunidades de ascenso... y en los higienizantes: las condiciones de trabajo, las relaciones con superiores y subordinados, la seguridad laboral y el salario... Sí, sí, el salario, el dinero.
Por tanto, es imprescindible, o al menos deseable, que se den los factores de mantenimiento, o higienizantes, para que no aflore la insatisfacción que bloquee, o neutralice, una verdadera motivación al amparo de los factores motivadores. Un buen gerente deberá considerar esta situación para rentabilizar su gestión, facilitando los higienizantes. No incido más en ella, aunque es un interesante tema desde el punto de vista conceptual e instrumental.
Existe otro sugestivo planteamiento, más conocido, elaborada por Maslow. Se trata de una teoría que jerarquiza las necesidades humanas, siendo representada por una pirámide. Establece una priorización para cubrir las necesidades, que se inicia con las necesidades fisiológicas, pasa a las de seguridad, siguiendo con las de afiliación, salta a las de reconocimiento, para llegar, en última instancia, a las de autorrealización (Ver el dibujo de la pirámide). Sostiene que no se puede cubrir la necesidad superior si antes no se ha cubierto, con una satisfacción mínima, la inferior. Ello quiere decir que todo el esfuerzo del ser humano se orientará a conseguir la satisfacción de la necesidad básica y posteriormente a las otras. Uno de los grandes hándicap para el desarrollo cultural, artístico y de autorrealización pasa por tener resuelto el problema de la nutrición, el vestido, el hábitat, etc. Todo lo demás queda supeditado a ello. Si quieres ganarte al hambriento dale de comer y luego dile lo que quieras, que te entenderá mejor...
Pues bien, el dinero lo hemos definido como higienizante por permitir cubrir estas necesidades fisiológicas básicas, de supervivencia y sostenimiento. Ahora bien, pasa a ser motivante cuando la preocupación principal del sujeto viene determinada por la avaricia, por la codicia. Entonces, el acumulo de capital está por encima de cualquier otra necesidad, siendo más satisfactorio, para el individuo, que la propia satisfacción de una necesidad de orden intermedio, lo que no deja de tener un cierto componente psicopatológico. Solo en estos casos entiendo que se entronque al dinero en los factores motivadores, pero, insisto, lo ubico en una morbosa interpretación de su función principal y básica. Lo lógico es que nos facilite las cosas para estar en buena disposición hacia la motivación, cubriendo otras necesidades de índole más material y no que sea un motor o factor íntimo de la satisfacción, sino que evite la insatisfacción, higienizando el campo para que se dé la motivación.
Homenaje a Miguel Hernández

Quiero resaltar dos momentos de su vida de especial significado, cargados de sentimiento y aflicción. Uno es el famoso poema (Elegía) a su amigo Ramón Sijé, tras la muerte de este en 1936. Es sobradamente conocido:
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
. . . . . . . . . . . .. . . .. .. . . . . . . . . . . .
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
El otro momento es su estancia en prisión, desalentado, dolorido y humillado, ocasionalmente volaba su fantasía soñando su libertad; su Canción última es un claro ejemplo de añoranza y deseo de volver a encontrarse en su casa, retomar su vida. Es un canto a la esperanza, que se verá truncada por su muerte en 1942:
Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.
Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa,
con su ruinosa cama.
Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.
El odio se amortigua
detrás de la ventana.
Será la garra suave.
Dejadme la esperanza.
Y yo me pregunto: Qué extraña maldición lleva este pueblo en sus entrañas, que mata a sus hijos más ilustres, en nombre de la patria, que hiere con la espada al verbo y destroza la pluma que lo talla.
sábado, 2 de enero de 2010
Qué hacer en el 2010
Ando ya dándole vueltas al coco, como siempre, para empezar el año. En este año voy a intentar aclararme con relación a determinados temas, que estimo básicos, para mi proceso evolutivo y de maduración. Sobre todo referentes al aspecto social, de convivencia ciudadana, de comprensión de una realidad cambiante que hemos de asumir como normal, pero que debemos reconducir como necesaria. Por tanto, es mi inquietud por encontrarme a mí mismo en el papel o rol que debo desempeñar en la relación con mi entorno y en la búsqueda de los valores que dormitan en mi interior. Es un intento de definir principios válidos en una situación tan compleja como la actual. Los viejos esquemas están obsoletos. Los creencias religiosas no son válidas para todos, incluso, en muchos casos, tremendamente peligrosas por intentar controlar y asaltar el poder civil; la pluralidad y la diversidad es un hecho incuestionable; el desarrollo del ser humano pasa por cultivar su capacidad de juicio crítico constructivo y no destructivo, como se viene observando; la clase política se va deteriorando a pasos agigantados; el poder mediático asoma su cabeza amenazante de la mano de los poderosos económicamente; un largo etc. que me hace fluir un pensamiento expansivo, no en el sentido psicopatológico de la hipomanía, sino en el sentido de crecimiento y abarque de campos cada vez más amplios.En cierta manera es la causa de este blog. Si se lee el primer post que colgué, donde hacia la presentación, se puede vislumbrar esta inquietud. El porqué plasmarla en un blog tiene un doble objetivo. Por un lado está el hecho de que escribiendo se reafirman las ideas, se elaboran más y se estructuran sólidamente; por otro es más razonable airearlas para compartirlas con los demás, para potenciar la coherencia social y evitar el aislamiento. Tengo la costumbre, o la pulsión, hacia un razonamiento continuo, a la maquinación y elaboración de esos pensamientos que surgen en cualquier momento y si no los escribes se te escapan. Mi amigo Pablo dice que soy demasiado racional... puede que tenga razón, pero también soy calvo, gordo y tengo cantidad de defectos y virtudes; es decir, soy así y con ello he de trabajar.
Y vosotros diréis... ¿Y esto a qué viene? Pienso que el camino de la maduración pasa por compartir ideas, como he dicho, y contrastarlas con mente abierta, sin prejuicios (cosa harto difícil de conseguir) y oxigenándolas, para que no se enquisten, y tomen vitalidad. Los sistemas abiertos son los que crecen. La permeabilidad es nutriente.
No pretendo convencer de nada a nadie. Creo que cada uno está en su singular proceso evolutivo, en su etapa de elaboración, conformando su propia esencia y nada es transvasable en su totalidad a otra persona. Por tanto, ofrezco mi visión y razonamiento con el máximo respeto. Esto podría entenderse cargado de pedantería, pues eso mismo lo puedo hacer en una libreta, en mi ordenador, y dejarlo en casa, sin lanzarlo a los cuatro vientos, por donde vuelan los blogs. Pero creo que intercambiando visiones de la vida, de la realidad, ideas y reflexiones, se puede articular mejor la convivencia. Necesitamos establecer las reglas del juego desde la comunicación y no desde la imposición. Si a los ciudadanos de a pie se nos ha reconocido la soberanía, debemos ejercerla. Para ello es imprescindible que nos acerquemos, que nos conozcamos, que veamos como piensan los demás y entendamos que, en ese intercambio abierto, radica la energía y le semilla del crecimiento individual, colectivo y solidario. Los sujetos son más libres en cuanto más capacidad de discernimiento y de procesamiento de las informaciones tienen; en su potencial creación de libre opinión y posicionamiento personal, sin depender o dejarse manipular por otros.
Puede que sea egoísta, aplicando otra visión del asunto: lanzo al aire lo que pienso para que lo recoja quien quiera y espero que ese alguien me devuelva lo que piensa, lo elaboro y lo acepto, rechazo o adecuo a mi idiosincrasia , con lo que salgo beneficiado. Yo os propongo esta especie de negocio o relación comercial intelectual. Que cada uno haga de su blog un mercado de ideas. Es un mercado voluntario, donde cada cual expone lo que tiene y toma de los demás lo que le interesa, tendiendo al objetivo de que al final todos tengamos lo mismo o parecido; o sea, un equilibrio justo en función de las capacidades, intereses y necesidades de cada cual, en pura justicia distributiva. Puede que consigamos mejorar la gota de agua que representamos en este inmenso océano del mundo que nos ha tocado vivir, sostener, crear o cambiar para que el ser humano evolucione. Yo quiero que mi gota de agua sea coherente, racional, libre, limpia y capaz de mejorar el contenido fétido, contaminado y putrefacto que, a veces, podemos observar en nuestra sociedad. Quiero luchar para que, cuando me vaya, deje una herencia más limpia a los que están o vengan después.
Estoy proponiendo casi un desnudo. Descubrir las potencialidades. Hacer poesía, rememorar vivencias, plasmar ideas y reflexiones, hábitos, gustos, sentimientos y demás... abrir el sistema de procesamiento de dato que llevamos cada uno en nuestro interior para compartirlo. Me gustaría que, llegado el fin de año, pudiera hacer un balance que dejara sobre la mesa una idea de ordenación social y relacional cargada de humanismo, y estructurada en unos principios perfectamente asumibles por todos.
El 18 de diciembre, con motivo de la Navidad, comencé a colgar algunas reflexiones que me han ido dando la clave de por dónde puede ir el asunto... el año es largo y la mente una máquina de pensar ignota. Ya veremos por dónde salimos. Puede que sea un incauto, inmaduramente pueril, que tiene demasiadas dudas y cosas por aclarar para seguir creciendo, falto de fe y nada adicto al dogmatismo. Interesante camino nos espera en esta vida.
A todos y todas os deseo lo mejor, a la par que intercambiar nutrientes para crecer, recordando que el camino se hace al andar y que cada uno, según dónde esté, lo ve de una u otra forma.
jueves, 31 de diciembre de 2009
Mi brindis bloguero

- LIBERTAD RESPONSABLE. Para que tengas la tuya y respetes la de los demás.
- TOLERANCIA. Para comprender a los demás sin juzgarlos.
- PAZ. Para poder dedicarte a crecer sin tener que emplear tu tiempo en defenderte de las agresiones.
- SALUD. Que te otorgue la energía necesaria para afrontar los retos de tu vida.
- PROGRESO Y DESARROLLO PERSONAL. Para cumplir todos tus buenos objetivos.
- IGUALDAD. Para que sientas a los seres humanos desde el respeto a la diversidad.
- ILUMINACIÓN. Para que tu mente razone sabiamente y comprendas la esencia de la vida.
- ALEGRÍA. Para compartir con tus amigos la sonrisa que da inicio a la felicidad.
- AMISTAD Y AMOR. Para que sientas la hermosura de amar y ser amado.
- DIÁLOGO. Para que transmitas tus ideas y te nutras de las de los demás.
- FELICIDAD. Para que sientas la plenitud y la esencia de las pequeñas cosas.
- FORTALEZA. Para que puedas conseguir tus objetivos con constancia y asertividad.
- RESPETO. Para saber donde poner los límites de lo propio y lo ajeno.
- CREATIVIDAD. Para que desarrolles la espiral de tus potencialidades y la ofrezcas a los demás.
- SERENIDAD. Para reflexionar y elaborar el juicio de la sabiduría.
- INOCENCIA. Para fundamentar la afabilidad y sencillez que te lleve a la bonhomía.
- SOLIDARIDAD. Para que no te olvides de los que sufren la injusticia, la explotación y la miseria.
- JUSTICIA DISTRIBUTIVA. Para que los recursos de la madre tierra garanticen la vida digna de cada ser humano.
Y sobre todo, SENTIDO COMUN, otro mundo es posible...
Dejémosles de herencia un mundo mejor a nuestros hijos...
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La canción que cuelgo es un canto a la universalidad del hombre, a la diversidad constructiva, a una sociedad más humana y justa, a la ruptura de fronteras y al encuentro de una globalización social y no comercial, por eso la ofrezco. En el año 2007 la proyecté en el homenaje que se hace todos los años a los emigrantes de mi pueblo, a los que tuvimos que marchar para mejorar y desarrollarnos, para buscar el pan fuera de nuestro entorno... Al terminar hubo lágrimas y abrazos. Hoy también quiero ponerla al finalizar el año y empezar otro, en el que espero que mejore algo la vida de aquellos que dejaron su tierra para buscarse la vida...¡ VA POR ELLOS!
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Doctor, recéteme un cocido...
Ciertamente, buscamos la sociedad del bienestar, como es lógico. Pero fijaros que se fundamenta en el negocio. Solo se desarrollan y se imponen, con especial interés, aquellos aspectos del bienestar que generan dinero a las multinacionales, a las grandes empresas que manejan el cotarro entre bambalinas y a los colectivos afines.
Pongamos un ejemplo. El concepto de salud incluye la dimensión biopsicosocial. Es decir, afecta a lo biológico, a lo psicológico y al aspecto social del sujeto. Lo biológico hace alusión a lo orgánico, lo fisiológico, al funcionamiento del cuerpo; lo psicológico a la salud mental, al equilibrio psíquico, al desarrollo de la personalidad del individuo; lo social alude a la libertad, a la convivencia, a la integración en los grupos, al respeto, la solidaridad, la justicia social y un largo etc. que consolidad la vida de relación. Todo ello está concatenado mediante le interrelación, dando un resultado integral, desde una perspectiva holística o totalizadora del ser humano.
Hace 22 años, cuando yo era un chaval pletórico de fuerza y empuje, a mis treinta y pocos años, me publicaron un artículo de opinión en el diario EL SUR de Málaga llamado “El Derecho a la Salud” (lo podéis ver en este mismo blog: http://antoniopc.blogspot.com/2006/12/el-derecho-la-salud.html), que he releído ahora, comprobando cómo se siguen manteniendo y defendiendo los intereses de los colectivos más poderosos y lo poco que han cambiado las cosas. Se ha producido una modificación significativa a nivel de la asistencia primaria, como es lógico, pero los hospitales siguen absorbiendo la mayoría de los gastos presupuestarios y los grupos de poder siguen manejando, a veces con intrigas, chantajes y desviaciones poco profesionales, los resortes del poder. Alguien, en los años 80, cuando la reforma sanitaria, dijo: “No hay nada más peligroso que un médico con un bolígrafo y un talonario de recetas”, o puede que lo dijera yo...
De aquí que, curiosamente, siempre se desarrollara el aspecto curativo, privando sobre el preventivo. Este aspecto curativo se centró en lo biológico y, posteriormente en la farmacopea que se aplica en la psiquiatría, que trata lo psicológico. No se pensó en la calidad de vida sostenida, sino en restablecerla una vez perdida, en lo referente a la enfermedad biológica. Ello está por encima de los aspectos psíquicos y sociales.
¿Nos preguntamos por qué? Veamos: La prevención genera gastos de cuidadores y de formadores, de creación de hábitos saludables, de conductas sanitarias adecuadas... Lleva a un mayor conocimiento del ciudadano sobre la calidad de vida y la materia sanitaria; por tanto, a una mayor autonomía respecto al técnico y de los aspectos mágicos del curar, le hace más libre y menos dependiente. ¿Dónde está la multinacional de turno que sirva semejante producto? Sin embargo, póngase enfermo e inmediatamente aparecerá un abanico importantísimo de fármacos para su curación. La Seguridad Social gasta ingentes cantidades de dinero en estos productos; dinero que suele volar a las manos de las grandes multinacionales. Por tanto, el interés de estas empresas está en potenciar el uso y la venta de sus productos, que solo se venderán con la existencia de la enfermedad. Han sido tan hábiles que han destrozado el dicho popular tan acertado de: “Más vale prevenir que curar” y han centrado nuestros hábitos en la curación. Lo de vale por valor beneficioso, lo han traducido a coste, de costar. Si usted va al médico y este le dice que su estreñimiento necesita cambiar sus hábitos alimenticios y no le manda un fármaco, usted piensa que es un mal médico y en cómo anda de mal el sistema sanitario.
Sin embargo, si entendemos la salud en la dimensión que he referido, sería mejor para las arcas de la Seguridad Social y de los Estados, potenciar los hábitos saludables y esquivar la enfermedad. De esta forma, no solo se evitan gastos farmacológicos y terapéuticos, sino bajas laborales que afecten a la producción empresarial... o lo que es lo mismo, se obtendría una mayor rentabilidad, reduciendo el coste social.
Recuerdo, con cierto humor, que cuando veía un producto fabricado por los laboratorios Roche, acababa diciendo: esto es “de Roche”; y así vamos, derrochando dinero en unas cosas, porque le interesa a los grupos dominantes, y abandonando otras más importantes. Si no ganan bastante, nos acojonan con las gripes A y demás, y venden mediante el miedo, que muchas veces se convierte en terror.
Ya que la alimentación es básica para la subsistencia del ser humano y, por tanto, más importante que la medicación, sería aconsejable que el Estado se gastara más pasta en ella que en la medicina. El principal objetivo debería ser eliminar el hambre y la miseria de nuestro país y del resto del mundo, aunque eso no fuera rentable a las multinacionales.
¿Qué os parece si proponemos que la Seguridad Social, apoyada por los Presupuestos Generales del Estado, recetara alimentación a los hambrientos y necesitados? Aunque este mundo se mueve por la codicia, el dinero, el poder, el egoísmo, el interés personal o de grupos... se aparta del humanismo, de la justicia, de la filantropía constructiva, del respeto a los demás y al entorno, no estaría mal que se pudiera eliminar el hambre y la miseria, aunque fuera con recetas...
Puede que esté delirando. Puede que si me oye la multinacional de turno me ponga en tratamiento con Haloperidol (así me saca la pasta y vende su producto), pero de lo que estoy cada vez más seguro es de que hemos perdido los papeles y que en su lugar nos han colocado los papeles de los intereses del gran capital...
¿Podremos ser defensores de la vida, de la familia y la cultura occidental sentados en nuestras repletas mesas, mientras sucede lo que denuncia Jean Ziegler, y quedarnos tan panchos? Mirad el video...
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Al final, mis deseos...
Todos los años he hecho un montaje en pps felicitando a mis amigos, buscando cierta trascendencia a la Navidad. El año 2007 fue con fotografías de la exposición de Rodin en la calle Larios de Málaga, el pasado con fotos de la misma ciudad... Este año, por falta de tiempo, lo he montado sobre el del año pasado con algunas variables, dado que mis deseos e intenciones son los mismos. En todo caso, plasmé mis inquietudes y preocupaciones, mis deseos y visión de la vida para mejorarla y compartirla (Por cierto, si alguien está interesado/a en recibirlo solo tiene que hacerme llegar su e-mail al mío apcblog@gmail.com, y se lo remito).
Hoy os quiero desear a todos lo mejor de lo mejor, junto a vuestros seres queridos. En este año, y en los venideros, os deseo de todo corazón un buen caminar por el sendero de la felicidad, por el camino cotidiano de la vida; para que vayamos comprendiendo su esencia; para que entendamos sabiamente el espíritu de la convivencia; para que nuestro criterio, al amparo de la razón y el claro discernimiento, sea constructivo, positivo y edificante de un mundo de justicia, que nos saque de este situación de confrontación, incomprensión, guerra, imposición de la fuerza, engaño; para que el amor bien entendido sea el motor del desarrollo, en lugar de la codicia. Para que llegado el final del camino, hayáis sembrado la vereda de frutos y de flores; para que al hacer el balance sintáis el trabajo bien hecho, la plenitud de la vida, el orgullo de dejar vuestra simiente, el placer de haber colaborada a construir un mundo más justo y humano.
No hablo de salud, que os la deseo; ni de dinero, que solo es un instrumento y no un fin. Hablo de que podáis entrar libremente en vuestro interior, conocer vuestra esencia y desarrollaros como personas libres, como fuentes de energía positiva, con madurez y sentido de la justicia y el respeto, con visión holística, para que nos integremos y construyamos un entorno más justo, equilibrado y sostenible; para sacar a este mundo de la mediocridad y llevarlo en volandas al idealismo compartido, al sentido humanista de la vida.
No es que ahora sea Navidad, este deseos es para hoy, mañana y siempre. Para que toda la vida sea una Navidad en su mejor sentido de la palabra, desvestida del mercantilismo y centrada en las buenas intenciones. No es que no me guste la Navidad, es que me gustaría que durara toda la vida, despojado del aspecto comercial y centrada sobre la limpia luz de las buenas intenciones.
Yo he vivido muchas navidades a lo largo del año con mis amigos y amigas, con mi familia y seres queridos. Os presento algunas fotos en este slide con el deseo de que se repitan en el próximo año. Son un homenaje a todos ellos y ellas que me han permitido momentos de encuentro y felicidad, de compartir vida a lo largo del año pasado, una forma de darles las gracias por estar en mi vida y sentirlos cerca.
martes, 22 de diciembre de 2009
Hablemos de Navidad
Más tarde, cuando fui creciendo y digiriendo la realidad, me pareció bastante hipócrita, como un lavado de conciencia, como mostrarse a uno mismo que tenía bondad en su interior, la sacaba a relucir y, una vez comprobada, la guardaba contento, pues todavía existía, quedando almacenada para el próximo año. Lo malo es cuando descubro el mercantilismo, la manipulación y utilización comercial del mensaje navideño. Le regalamos y nos regalamos cosas, a nuestros hijos, familiares, amigos y a nosotros mismos, pero nos olvidamos de los que sufren durante todo el año, seguimos manteniendo las injusticias y las desigualdades. En esas fechas hay que ser felices, amables, bondadosos y estar cargados de buenas intenciones, pero todo por obligación. Ese ejercicio crea la incongruencia, digamos cognitiva, entre el tener que ser y estar por obligación, y el ser y estar realmente, desde tu interior.
Ciertamente, creo que hay mucha gente que mantiene ese espíritu generoso a lo largo del año y de toda su vida, que son ejemplares y que no tiene nada que ver con la Navidad, sino con el ejercicio de su bondad personal. Yo, ante esa gente, sean creyentes o no, me quito el gorro y digo: “chapeau”, aunque yo no sea creyente. Yo respeto las creencias si estas me respetan a mí, si no quieren imponerse descalificando mi visión. De lo contrario me parecen alienados hasta el punto de obviar la única gran verdad que hay en este mundo, que es la diversidad enriquecedora.
A lo largo de la historia ha habido grandes hombres que han sembrado la justicia y la bondad, la comprensión y el diálogo, una filosofía de vida basada en el humanismo y en el respeto al ser humano por encima del dinero y el poder. Esos hombres fueron removedores de conciencias, enemigos de lo establecido, buscadores de la igualdad y la justicia, buscadores y/o descubridores de la esencia del ser humano. Llámale Cristo, Buda, Zaratrusta, Confucio... y por qué no incluir a los grandes pensadores y filósofos griegos. Luego llegaron los otros, los poderos, los fariseos e hipócritas, se adueñaron del mensaje, se apoltronaron en el poder en el nombre de Dios y de esas grandes filosofías y se adueñaron de todo, manipularon y comercializaron con ello. Hábilmente, apoyados en la sensibilidad de la buena gente, los arrastraron a su terreno y volvieron a engañarlos para usarlos en beneficio propio... Los fariseos de las religiones se aliaron con el poder para dominar el mundo y perpetuar la injusticia, esa injusticia que les permitía estar arriba, encima de los demás, en lugar de luchar contra ella. Veo una gran similitud entre las estructuras religiosas actuales y la farisaica de hace dos mil años. Los templos, el oro, los oropeles, los ritos, los dogmas, el poder, la ascendencia sobre el pueblo, el intento de control educativo y del conocimiento, la alianza con el poder civil, el control sobre las conciencias, la limitación y definición del marco del pensamiento, etc...
No sé, creo que este año haré como siempre. Celebraré una gran cena el día 24 de diciembre junto a mis hijos, brindaremos con cava catalán, beberemos vino de procedencia variada según el plato, y comeremos las delicias que se cocinan en casa, después entregaremos los regalos... y es, amigos míos, que como cada año, el día 24 cumple años mi mujer, la compañera con la que vivo desde hace 35 años. El resto de la familia la homenajea ese día.
Aprovecharé para hacer un pequeño balance, aunque es un acto que suelo hacer de cuando en cuando, sin esperar a final de año, para ver como van las cosas, cómo puedo mejorar mi vida y las de los que me rodean, si ello depende de mí sin renunciar a mi esencia. Me cargaré de intenciones y volveré a mirar en mi interior sabiendo que mi felicidad no depende de lo externo, sino de cómo yo vaya haciendo el camino, de cómo me vaya desarrollando, de seguir bebiendo de todas las fuentes que juzgue adecuadas y nutrientes, de compartir con mis amigos y amigas aquellas cosas que tenemos y son compartibles en una cena interminable...
En suma, quiero que mi Navidad dure 365 días al año; este, el próximo y así hasta el final de mi vida... Me gustaría que todos mis amigos y amigas me acompañaran... ¿Tú te vienes?
Empezaré reflexionando sobre estos puntos u ocurrencias que me han venido a la mente, a lo que te invito:
1.- Amar a la gente es facilitar su crecimiento
2.- Disfruta compartiendo con tus amigos
3.- El mundo está en ti, según tú seas así será.
4.- El mundo te hace a ti, pero tú haces el mundo.
5.- Cada uno es responsable de lo que le corresponde.
6.- Abre tu mente a los demás, así comprenderás mejor la sociedad.
7.- Expresa lo que sientes para que los demás vean por tus ojos.
8.- La diversidad enriquece, la uniformidad encapsula.
9.- Piensa en positivo para crear.
10.- Crear fronteras es ser aldeano, romperlas es ser universal.
11.- ¿Egoísmo o Filantropía?
12.- La felicidad no está al final, sino en el camino.
13.- El hombre es dinámico, sus principios con él.
14.- Tu caminar va de la mano de tu inteligencia.
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(Desde mi bodeguilla)
Este brindis va por vosotros, con mis mejores deseos de felicidad para este y todos los años de vuestra vida.



