martes, 26 de mayo de 2009

Excursión al Caminito del Rey

Hace algunos días que no cuelgo algo en el blog, aunque leo y contesto los comentarios. Me he sometido a una dosis de trabajo superior al que puedo soportar. Retomé una investigación de hace algún tiempo para publicarla; algo sebre el tema de la “Influencia de la opinión del endogrupo en el cambio de opinión en mandos intermedios de enfermería”, lo que llevó a la reorientación de la redacción, revisión de conclusiones, bibliografía, etc… Cuando se publique colgaré la dirección de la revista para que la puedan visitar los interesados/as.

El hecho es que después del acumulo de trabajo he decidido ir de excursión, de sentir sensaciones fuertes e impactos que te trasladen a otra dimensión del pensamiento. La primera vez que pasé por este camino que os presento fue en 1972 (ver foto de esa fecha), cuando era un jovenzuelo temerario. Ahora desde la madurez cronológica solo me atreví a ver el video que os pongo al final, pero antes os pongo al corriente de esta maravilla llamada Caminito del Rey. He dejado los enlaces para que podáis acceder a mayor información.

El Caminito del Rey es un paso construido en las paredes del Desfiladero de los Gaitanes en El Chorro, cerca de Álora (Provincia de Málaga, Andalucía, España). Se trata de un paso peatonal de 3 km. con largos tramos con una anchura de apenas 1 m. colgando hasta 100 m de altura sobre el río, en unas paredes prácticamente verticales. Actualmente se halla muy deteriorado, casi todo el recorrido está sin barandilla y hay segmentos que se han derrumbado, quedando sólo la viga de soporte. Todos estos factores han contribuido a crear una leyenda negra tras haber perdido la vida varios excursionistas tratando de cruzarlo.

Historia

La Sociedad Hidroeléctrica del Chorro, propietaria del Salto del Gaitanejo y del Salto del Chorro, necesitaba un acceso a ambos para facilitar el paso de los operarios de mantenimiento, transporte de materiales, y la vigilancia de los mismos. Las obras se iniciaron en 1901 y fueron terminadas en 1905. El camino comenzaba junto a las vías del tren de Renfe y recorría el Desfiladero de los Gaitanes, permitiendo el acceso a ambos saltos. En 1921, el rey Alfonso XIII asistió a la inauguración de la presa del Conde del Guadalhorce cruzando para ello el camino previamente construido. Fue a partir de este momento cuando se le empezó a apodar como Caminito del Rey, nombre que se mantiene vigente actualmente.

El paso del tiempo y el abandono de su mantenimiento hizo mella en el Caminito. En los años 90 presentaba un estado lamentable, con la barandilla desaparecida en prácticamente todo su recorrido, numerosas secciones derrumbadas y las que quedaban amenazando con hacerlo. Precisamente fue su peligrosidad uno de los factores que contribuiría a su fama, numerosos excursionistas se dirigían a El Chorro motivados por recorrer el Caminito (aunque también por su zona de escalada, una de las más importantes de Europa). Esto propició numerosos accidentes (algunos mortales) a lo largo de los años y acrecentó su leyenda negra.

En 1999 y 2000 sendos accidentes mortales que costaron la vida a cuatro excursionistas indujeron a la Junta de Andalucía a cerrar los accesos al camino, demoliendo su sección inicial. Esta medida no consiguió detener a los excursionistas, que seguían encontrando la manera de acceder a él escalando. También decretaron una multa de 6.000 € por transitar por las vías y los túneles del tren por las que se puede volver del Caminito.

La Diputación Provincial de Málaga, en colaboración con la Junta de Andalucía, ha incluido en sus presupuestos del 2006 un plan de restauración. En enero de 2009 salió a concurso la redacción del proyecto para su reparación.

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En la actualidad. Vive las emociones, aunque sea de forma imaginaria:

domingo, 17 de mayo de 2009

Mario Benedetti

Adios Mario.


Te vas, pero desde tu ventana has ido sembrando, con tu fina ironía y tu compromiso, a traves de tu obra, la semilla de la inquietud, de la búsqueda, removiendo conciencias, indicando el camino de la utopía que lleve al ser humano al encuentro consigo mismo y con los demás. ¿A quien darás el relevo, maestro? Yo me quedo con este poema mientras tanto...



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¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?


¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?


también les queda no decir amén


no dejar que les maten el amor


recuperar el habla y la utopía


ser jóvenes sin prisa y con memoria


situarse en una historia que es la suya


no convertirse en viejos prematuros


¿qué les queda por probar a los jóvenes


en este mundo de rutina y ruina?


¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?


les queda respirar abrir los ojos


descubrir las raíces del horror


inventar paz así sea a ponchazos


entenderse con la naturaleza


y con la lluvia y los relámpagos


y con el sentimiento y con la muerte


esa loca de atar y desatar


¿qué les queda por probar a los jóvenes


en este mundo de consumo y humo?


¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?


también les queda discutir con dios


tanto si existe como si no existe


tender manos que ayudan / abrir puertas


entre el corazón propio y el ajeno /


sobre todo les queda hacer futuro


a pesar de los ruines de pasado


y los sabios granujas del presente.




Mario Benedetti
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Ahora que te vas, puede que te encuentres a la mujer de tus sueños, porque... ¿Y si dios fuera mujer?

miércoles, 13 de mayo de 2009

Dedicado a Ana Márquez (En principio era el caos)


Ana Márquez tiene un excelente blog (http://coneltiempoenmisbrazos.blogspot.com/) por el que os invito a pasear, donde da rienda suelta a su creatividad, donde se junta, en una mesa simbólica, un amplio elenco de seguidores y tertulianos virtuales. Tiene un poema titulado “En principio fue la duda” del Obituario de horas, que me llevó a esta reflexión, y dado que no me parece correcto usar su espacio para exponer mis reflexiones en un sentido amplio, me someto a este otro, que es el mío, para llevarlas a término y compartirlas con todos los visitantes. Se lo dedico a ella porque ella fue la inspiración que hizo rular mi pensamiento sobre el tema. Gracias Ana…

Como sabes, yo no soy poeta, ni escritor al estilo, sino un sujeto pensante, como la mayoría, que intenta, al amparo de sus vivencias y experiencias, encontrarse, comprenderse y orientarse razonada y razonablemente en este tremendo laberinto de la vida, donde los esquemas, las emociones y los sentimientos nos mueven muchas veces sin llevarnos a la razón… Por eso he creado este blog, para compartir con mis amigos y amigas. Pienso en voz alta, y por eso escribo. Porque estimo que “Un amigo es aquel con el que puedes pensar en voz alta”. Todos los que escribimos tenemos el valor y la suerte de decantar nuestros amigos al manifestar nuestro pensamiento, como ya he manifestado en otras ocasiones, pues abrimos nuestra psique (para otros alma), permeabilizamos nuestra piel y emanamos flujo vital con el ansia altruista de compartir, en contraposición al egoísmo de los que se callan. Establecemos simbiosis singulares con los demás esperando enriquecer y enriquecernos en el trasvase de pensamientos, ideas y reflexiones…

Por tanto, al amparo de lo dicho he de manifestar que no estoy de acuerdo con lo que dice Rodrigues Dos Santos; no había un millón de alternativas para que se formara el universo, sino que hay muchas más de un millón de esas alternativas, en el presente, para que se siga creando el universo, pues no se ha creado, se sigue creando en el día a día, bajo mi punto de vista. Sigue el proceso evolutivo desde el caos hacia el caos mediante las leyes que nos rigen, porque crear es crecer y el día que deje de crearse habrá muerto. Cuando no exista el caos, que hace que funcione el cosmos, que interaccionen sus partes en busca del equilibrio, que se den y se quiten energía… cuando esto no esté, aparecerá la quietud, lo estático no mutante, desaparecerá la vida y las energías serán ausentes, no existirá el intercambio energético que nos hace funcionar, crecer, movernos y desarrollarnos, que nos da la vida… vamos hacia la entropía, ese será el fin...

Pero al caos le llamamos caos por que no lo entendemos, porque no conocemos el orden en que se desarrolla y sus leyes. Somos tan poca cosa y tan soberbios que cuando no conocemos algo lo descalificamos, lo negamos o ninguneamos, porque nosotros tenemos que saberlo todo. En todo caso, el ordenado caos puede regir el universo. Yo no creo en nada que no tenga demostrado su existencia, pero no niego que exista. De lo que estoy seguro es que un día se sabrá, aunque haya que esperar al infinito para saberlo, porque encontrar la verdad es una búsqueda asintótica que se pierde en el tiempo.

El universo no es estático, es dinámico. Tampoco sabemos cual era o es la buena alternativa para su creación, ya que no conocemos otras y nos movemos en hipótesis ficticias. Sin embargo, querida Ana, tú si das en el clavo, bajo mi modesta opinión, cuando hablas de “un orden extraño”. Ese orden extraño es el gran desconocido, el que justifica el esfuerzo de la ciencia, el que nos puede acercar al conocimiento de la propia creación (¿a Dios? pero… ¿que es Dios?), el que daría explicación a la causalidad y casualidad, entendiendo cada vez la segunda más cercana a la primera. Es decir, toda casualidad tiene una causa que la hace causal, pero que al desconocerla la asignamos a la casualidad o le buscamos explicaciones mágico-religiosas que nos tranquilicen. En todo caso, ese orden extraño es el orden del caos.

Cualquier acción, dándose un conjunto concatenado de circunstancias, puede provocar un resultado imprevisible, pues son tantas las variables, que se escapan a nuestro control y conocimiento, que difícilmente podríamos determinar el impacto y cambio en el sistema. “El efecto mariposa”, dentro de la teoría del caos, es un claro exponente de ello, pero eso, dado que no soy un experto, lo dejo para los matemáticos y físicos competentes, limitándome a la compresión y análisis menos estructurado con mis conocimientos básicos sobre la teoría sistémica.

Pues bien, mientras más sabe uno, menos cree saber, pues a cada investigación con sus conclusiones se adhieren más preguntas, se abren más ventanas que te muestran más campos y presentan más cuestiones… Ese "orden extraño" es de una gran complejidad y su desconocimiento evidente. Lo fácil es no preguntarse, dejar que te lo expliquen y creértelo, pero entonces no creces. Y entonces aparecen los expertos, los dogmáticos, los entendidos que ofrecen su verdad… y tú vas y te la crees, y quedas tranquilo. Son esos sujetos que, como digo en mi reflexión “Deje que me salve yo”, pretenden dejarte pequeño y crecer ellos a tu costa.

Por tanto, conocer el funcionamiento de ese orden extraño, al que aludes, es el objetivo de la búsqueda de la verdad, bajo mi punto de vista, y en ello andamos o debemos andar para acercarnos a la comprensión de la creación y de ese hipotético dios al que tanto se alude y tanto se utiliza torticeramente. O sea, que aunque esté convencido de muchas cosas, seguiré dudando hasta el último día de mi vida para poder seguir creciendo y acercándome a la verdad… No me dejaré embaucar por los dogmáticos que te piden fe sin explicar razonadamente sus creencias, pero no les negaré la razón salvo que yo tenga la convicción absoluta de ello.

Persisten mis dudas, persiste mi búsqueda, mi reducida capacidad mental me condiciona, mis pocos conocimientos me confinan a una parcela del entendimiento pobre que no puede dar respuesta a todo, pero nuestra actitud de mente abierta es el garante de que vamos por el buen camino mediante el desarrollo de la capacidad de discernimiento…
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Una hipótesis:

lunes, 11 de mayo de 2009

Romería de San Marcos


Las tradiciones están íntimamente ligadas a las vivencias religiosas. Ello es lógico si entendemos que nuestra cultura tiene la fundamentación que ya he manifestado en otras ocasiones. La religión carga de simbología y fantasía determinados acontecimientos reales o imaginarios y modula conductas y determina actos, como es esta romería de San Marcos, canalizando la necesidad y conveniencia de controlar y dirigir los encuentros y eventos sociales…


San Marcos es el patrón de mi pueblo (Cuevas de San Marcos) y cada año, el día del santo, se realiza una romería en la que participa casi todo el pueblo y mucha gente de los aledaños.


Existe una leyenda que sustenta esta tradición que paso a transcribir. Está tomada al pie de la letra de Internet:


“La tradición cuenta que en los tiempos de la Reconquista, el propio diablo vivió en la Cueva de Belda, un enclave en el que se han hallado restos del Neolítico, ante el temor de sus habitantes, que interpretaban como ira del demonio los rayos que veían y el azufre que desprendía la cavidad. Se cuenta que un grupo de caballeros cristianos pasó la noche junto a la cueva, situada cerca del entonces Camino Real, que unía Antequera con la localidad cordobesa de Rute, en posesión por aquel entonces de los árabes. Tras un sorpresivo encuentro con el demonio del lugar, los soldados pidieron auxilio al gobernador Fernando de Antequera, quien les envió un fraile para que conjurara la presencia maligna. El religioso fracasó en todos sus exorcismos, pues el demonio le respondía con todas sus artimañas hasta que el piadoso monje se quitó la cruz y, al grito de “con esta cruz yo te ato”, lo amarró al suelo con una planta de jara mago, con el significado de que el diablo era vencido y quedaba atado a los pies de la cruz. Desde ese momento, el pueblo fue un remanso de paz, por lo que sus habitantes decidieron repetir el gesto cada año en la festividad de San Marcos. El pueblo de Belda fue rebautizado tras la Reconquista con este nombre debido a que la montaña en la que se encuentra la cueva y la fortaleza árabe tienen forma de león, símbolo tradicional del evangelista”.



martes, 5 de mayo de 2009

Málaga la nuit


Como sabréis el pasado 28 de marzo colgué un poema a Málaga y el mar como anticipo de un trabajo audiovisual (pps) con imágenes de Málaga iluminada en su cálida noche (en principio iban a ser antiguas), con fondo musical, para compartir con mis amigos y amigas. El trabajo ya está hecho y enviado a aquellos de los que tengo correo electrónico, pero como hay gente que me lee y no tengo su correo, le ofrezco la posibilidad de conseguirlo. Para ello solo tienen que remitirme su correo a la dirección electrónica de este blog (apcblog@gmail.com) y gustosamente se lo enviaré.
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A raíz del comentario de mi amigo Eloy os presento las dos versiones completas de la canción para que podáis disfrutarlas...
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Malagueña Salerosa por Nana Mouskouri:
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Malagueña Salerosa por Pasión Vega:

jueves, 23 de abril de 2009

¿Dios existe?


Hace algún tiempo que no cuelgo una reflexión de cierto nivel de profundidad y complejidad. Desde abril de 2007, en que colgué Dios es laico, que puedes leer más abajo, tengo el compromiso de hablar sobre la idea de Nietzsche que reflejo como inicio de este escrito. Ahora quiero compartir contigo la reflexión sobre el tema que sigue.
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“Dios no existe, lo que existe es la idea de Dios”.
Nietzsche

Nietzsche pone el dedo en la llaga. Dios no existe, pero sí las ideas. Las ideas son reales, aunque sean falaces, y se viven como tales. Si bien una idea surge de la aplicación de un proceso lógico y estructurado de nuestro pensamiento en busca de una verdad, podemos aceptar ideas no contrastadas como verdaderas, bajo el manto de la fe. Quien asume una idea y la hace suya, asume que esta condicione su propia existencia. Pero cuando esa idea se impone por la fuerza, el chantaje o la amenaza, es aceptada como precepto o condición necesaria para subsistir en un entorno hostil si no se asume la misma. En este caso la fidelidad no está garantizada salvo por la presión y amenaza sobre el sujeto sometido.

Por tanto, la imposición de ideas, principios, valores y demás elementos que conforman la cultura de una sociedad y, por ende, mantiene su estructura relacional, es la base del sostenimiento del poder y la autoridad que la gobierna. La asunción de principios tiene mayor fuerza impositiva cuando provienen de un ser superior, cuando la razón está sometida a la existencia de una divinidad que dirige y ordena la convivencia en base a conductas correctas, que tendrán su gratificación o, en su defecto, su castigo. Son verdades incuestionables que emanan de una gran razón a la que nos sometemos, pues entendemos que esa razón suprema se basa en el conocimiento absoluto del creador.

El ser humano por definición es un ser social, ya que por sí mismo no podría haber sobrevivido a sus enemigos. Está dotado de inteligencia, que es esa capacidad inductiva y deductiva que hace que cualquier vivencia propia o vicaria sea fuente de información y desarrollo, de acondicionamiento a su entorno y de integración en los procesos sociales de su grupo de referencia. Sabemos que para ser respetados por los demás debemos respetarlos, que seremos tratados por los otros en la misma medida en que nosotros los tratemos a ellos, que es imprescindible vivir bajo unas normas sociales de convivencia para poder desarrollarnos y crecer en paz y poder dedicar todo nuestro esfuerzo a ello. Por tanto, somos conscientes de que debemos aceptar y cumplir unas mínimas normas o leyes. Entre ellas está la disposición a luchar y defender el grupo social incluso con la muerte, pues la trascendencia de la vida se da en la proyección de los propios hijos y demás miembros del grupo. Sabemos que moriremos algún día, pero si es antes de lo previsto (si se puede prever), nos gustaría que fuera por una causa justa. Esa causa justa la determinará el grupo y la cultura que compartimos. Decía un antiguo paciente psicótico de mi equipo que los muertos viven en la memoria de los vivos. Por tanto, nuestra trascendencia se garantiza en dejar una memoria heroica que sirva como ejemplo en tiempos venideros. Es una excelente forma de seguir viviendo.

Bien, pues ya tenemos la necesidad de una serie de principios, valores, creencias y doctrinas que conformen la argamasa que deberá consolidar la sociedad. Ahora, para hacerlas más creíbles, con mayor asunción por parte de los componentes del grupo social, con menos contestación y mayor aceptación, crearemos al ser supremo que mediante su doctrina vaya determinando cuales son esos principios y valores. Si mantenemos que la espiritualidad puede ser producto de la exaltación de la duda, en busca de una verdad superior que nos redima del sufrimiento y nos explique todas esas dudas que nos acompañan, dando paz y estabilidad a nuestra psique, podemos estar en condiciones de aceptar doctrinas divinas que nos estructuren la convivencia.

Entonces, si los sujetos inteligentes y atrevidos, se alían para ostentar el poder, solo tendrán que, por un lado, dominar el conocimiento y hacerse enviados de esa divinidad; de esta forma garantizan el control de esos principios y el sometimiento del pueblo a los mismos. Para ello solo tienen que controlar el sistema educativo y gestionar la influencia religiosa. La introyección de principios y valores en los sujetos es mucho más efectiva si se asume desde la conformación de un superyo (conciencia) rígido con esos principios, que actúe como guardián de los mismos dentro del propio sujeto, creándole conflicto interno y culpa al infringirlos; o sea, el Pepito Grillo de Pinocho. Curiosamente, en nuestra religión, se han dado hechos de especial relevancia en esta línea, como son el control de las infracciones mediante la confesión y la necesidad de penitencia para el perdón, es como tomar el pulso a la sociedad y ver en que estado de salud se encuentra. Esta penitencia puede ser un camino para reinsertar al sujeto infractor y, a la vez, para conseguir de él que actúe como policía de los demás. Curiosamente, el poder de influencia de esta convicción pudo llevar a muchos al sacrificio, incluso a la mutilación del miembro responsable del pecado, como forma de purificación.

Por otro lado, si el poder religioso tiene la capacidad de controlar y modular las conciencias, el poder político tiene la capacidad de gestionar los bienes materiales y articular las leyes y normas que determinen las conductas adecuadas. El súmmum del descaro y la manipulación se da cuando el dirigente político (rey, emperador, faraón, etc.) declara su divinidad o, en su defecto, es nombrado por la gracia de Dios, adorándole sus súbditos como la reencarnación de un dios que defiende los principios y valores que sustentan el sistema que gobierna este sujeto.

Vayamos un poco más lejos en las apreciaciones. Yo, como emperador, necesito un dios que defienda los principios y valores que a mí y a mis adláteres nos interesan, pero como no existe debo crearlo para que me dote del poder superior que permita el dominio sobre los demás. Para ello debo crear una estructura de tinte religioso que canalice y/o establezca la vía de comunicación necesaria y convincente con ese ser superior. Por tanto, potenciaré a los que piensen, prediquen y orienten en el sentido del interés de esta estructura cultural, elevándolos al nivel de héroes, mitos, santos o modelos a seguir y eliminaré como herejes y enemigos, aliados del diablo, a aquellos que vayan en contra del sistema. O sea, gestionaré las espiritualidad o religiosidad que emana espontáneamente del sujeto o se la inculcaré en la línea adecuada a los intereses del grupo dominante.

Claro que… para que haya una sintonía entre los intereses del grupo dominante y los planteamientos o principios que lo sustentan, dando validez a las decisiones que emanan del emperador, debe existir un dios a su imagen y semejanza. Pero eso no lo puedo plantear, puesto que sería una clara manipulación, por lo que es mucho más sensato decir que ese ser superior o dios, nos creó a su imagen y semejanza, por lo que contamos, hagamos lo que hagamos, con su beneplácito al ser hijos suyos y hacemos más comprensible y aceptables las conductas que presentamos, aunque sean aberrantes y perversas, pues él siempre sabrá perdonarnos.

Concluyendo; cada cultura crea un dios, unos principios y valores sociales que emanan del mismo en función de su historia, vivencias e intereses, para servir de perpetuador del sistema de convivencia. Cuando se ha dado un conflicto importante de intereses entre clases, la religión ha sido un elemento de combate. Véase si no el caso de la Revolución Francesa, de la Bolchevique y de la gran cantidad de guerras de religión que conmocionaron al mundo a lo largo de la historia y que siguen haciéndolo en la actualidad, incluso llevando a grupos extremistas al empleo de la inmolación en atentados terroristas.

Por tanto, citando a Nietzsche: “El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza”. No nos ha creado a su imagen y semejanza, sino que nosotros lo hemos creado a él a nuestra imagen y semejanza. Ahora bien, de existir un Dios verdaderamente, la idea que tenemos de Él ¿se acercaría o no a esa Realidad hipotética? Yo estoy convencido de que no, pues todo indica, en el funcionamiento del mundo, que estamos muy lejos en nuestras apreciaciones de esa posible divinidad. De todas formas este es el mundo que tenemos, con sus principios y valores, con sus limitaciones e injusticias, con sus errores y conflictos. Todo es producto de una evolución en el tiempo donde el azar y la necesidad, que refería Jacques Monod, ha jugado su papel y donde no cabe el razonamiento contrafáctico, pues nunca sabremos qué habría sido de nuestra sociedad si se hubieran dado otros principios y valores, otros hechos determinantes de la evolución sociopolítica. Lo que sí sabemos, o debemos saber, es que el conocimiento, la educación y desarrollo de todos y cada uno de los miembros de la tribu puede llevar a una evolución más justa y humana, a una sociedad más solidaria, pacífica y armónica, en función de la asunción de la libertad responsable…

martes, 21 de abril de 2009

La rosa


Si la rosa se despoja de espinas,
brilla con todo su esplendor y su belleza.
Si mantiene las espinas
confirma su realeza,
mezclando la belleza
con el crudo sufrir del deseado tacto,
y realza la humana ambivalencia
del coste de lo excelso
que representa el dolor de su pinchazo.


Al amparo del debate abierto en el blog de mi amiga Inma (Sílice) sobre las lilas, (puedes visitarlo en:
http://siliceamni.blogspot.com/2009/04/las-lilas.html)
y mi ocurrencia 8: "Lo que los demás piensen de ti, no depende tanto de cómo tú eres, sino de cómo son ellos", vengo a recalcar que el color del cristal con que se mira está mediatizado por todas las vivencias que hemos tenidos a lo largo de nuestra vida y su impacto. El rojo, por ejemplo, para algunos significa pasión amorosa, para otros sangre. Cuan diferente será la percepción de la rosa roja según el caso. Eso sin contar los posicionamientos políticos, donde la rosa roja se asimila con los socialistas y el azul con la falange y el facherío. Por tanto, la simbología juega un papel importante que condiciona la percepción.

Pensamos que hablamos el mismo idioma y que se nos entiende perfectamente cuando usamos la palabra. Craso error. La interpretación no siempre es la que lanzamos sino la que infiere el oyente (los matices son importantes), por eso es conveniente el uso del feed-back, para confirmar que se ha comprendido en su justo término lo que dijimos. Esto entronca con mi ocurrencia 4: “El arte de comunicar está en hablar el idioma del que escucha”.

Hablando de simbología, en este poema simple, sencillo, intento plasmar el ejemplo de la percepción y el disfrute de la belleza dentro de la ambivalencia de la vida, donde casi todo conlleva placer y sufrimiento…
Añado que siendo el próximo 23, festividad de Sant Jordi, el día de los enamorados, especialmente en Cataluña, y que es tradición secular regalar una rosa a la mujer amada, ofrezco esta de la foto a mis queridas amigas en general y a las catalanas en particular, junto a la canción de Mecano "Una rosa es una rosa", que se ajusta bastante a la idea que sostengo en el poema...

jueves, 16 de abril de 2009

LA CALÇOTADA















Vivir implica un proceso de selección natural, donde cada uno va tomando aquello que más oportuno le parece, mediante el procesamiento del flujo que aporta el escenario. Asimilamos las cosas del entorno en función de nuestra personalidad y disponibilidad, modulados por nuestras propias actitudes y capacidades de elección y aprehensión de la savia que fluye de otras personas, de otros lugares y culturas. Es una forma simple de enriquecerse, de evolucionar, ser feliz y potenciar lo bueno de cada uno, que une a la gente, los pueblos y los conocimientos, cuando el proceso es constructivo.

El pasado día 7 la calçotada fue la escenificación del hecho. Nos reunimos en mi bodeguilla gente de Cataluña y Andalucía. Habíamos pedido a una empresa de Valls el envío de los calçots. La salsa la elaboramos en casa con el apoyo de mis amigos de L’Hospitalet, Magda y Miguel, que por e-mail y teléfono nos proporcionaron la fórmula magistral. El resultado, con la Thermomix, fue espectacular. Quedó riquísima, que sumado al insuperable trabajo de quien asó al fuego los calçots, nos proporcionó una excelente ofrenda, acompañada de una butifarra estupenda que la tarraconense Maribel aportó. La fusión se produjo cuando introdujimos un salmorejo de Cuevas de San Marcos (entiéndase diferente al salmorejo cordobés, pues este es un picadillo donde se sazonan con sal, vinagre y aceite de oliva virgen, habas tiernas con cebolletas y huevo duro, si bien admite otros condimentos a gusto del consumidor), morcilla de la tierra y relleno (especie de morcilla blanca), tomate y anchoas del Cantábrico, junto con otros variados aportes nutrientes de adhesión a la base del tronco, o sea a la cintura o barriga. Todo ello estuvo bien regado con caldos variados, vino de Castilla León, de La Mancha (de mis amigos Antonio y Rosa de Almansa), Albariño (que me recordó a mi amiga Chelo, gallega de pro), Gadea crianza de Mollina (Málaga), vino Utiel-Requena traído de Ademuz por José Ginés, vino de Navarra… y algún otro que los efluvios consiguientes no me dejan recordar. Antes iniciamos el encuentro con una bienvenida implementada por un catavinos de oloroso seco mezclado con dulce, el llamado “Ligaillo”. La mezcla resultante, de 16 a 17 grados, tiene un especial buqué, que le permite el paso por el gaznate con un arrebato de placer. El sabor suave que le da el dulce al áspero del seco no tiene parangón. Es otro ejemplo de fusión enriquecedora para el paladar.

El resultado final fue un acto de convivencia, de encuentro entre gente y culturas, donde uno acaba por no entender a esa otra gente que solo pone sobre la mesa las diferencias, los desencuentros, las líneas divisorias, los enfrentamientos y los prejuicios, la ofuscación segregadora y/o impositiva falta de consistencia humana… Con fondo musical de Luz de Luna, bulerías de El Cabrero (la puedes oír en youtube.com al final) nos entrelazamos las manos, a modo de sardana, para simbolizar esa unión que se había producido en la mesa entre Cataluña y Andalucía, además de otros pueblos de los amigos ausentes. Siempre me sentí cerca de mis amigos catalanes, gallegos, vasco, madrileños, castellanos, valencianos, etc… Tienen tanto que enseñarme, tanto de lo que aprender, que ahora, desde la distancia y la sobriedad solo me atrevo a decirles: ¡GRACIAS POR SER COMO SOIS! La bidireccionalidad nos enriquece.

viernes, 3 de abril de 2009

Ocurrencia 9 (Los principios)


"Un principio sostenido en el tiempo puede ser la negación de la evolución".

Todas las culturas y sociedades han establecido y fomentado principios que las solidifiquen, que las sostengan en el tiempo. Los principios dogmáticos típicos de las religiones, son un claro ejemplo de ello. Son los que plantean la mayor resistencia al cambio y la innovación. Por tanto, pretenden conformar en los sujetos unos esquemas de valores inamovibles y de proyección que garanticen el sistema de pensamiento y poder establecido. Cualquier evolución que cuestione esos principios es rechazada y, por ende, vivida como agresiva, a la que hay que desmontar (al pobre Galileo le tocó la china). La cuestión, entonces, está en la dicotomía mente cerrada, mente abierta. Mientras mayor rigidez social se dé respecto a los principios que la sustentan, mayor esfuerzo y contundencia es necesario para modificarlos y mayor resistencia al cambio y la evolución.

Creo que un principio (valores) se mantiene en un principio (tiempo), pero estamos en disposición de cuestionarlo y modificarlo en función de las nuevas aportaciones que se vayan presentando en el proceso evolutivo y de crecimiento personal, sin que ello deba causar ningún tipo de trauma. Por tanto, estos son mis principios (no como decía Groucho) y estoy dispuesto a modificarlos si usted me demuestra que hay otros mejores. Lo contrario es intransigencia, integrismo religioso, o renuncia al crecimiento racional y razonable.

sábado, 28 de marzo de 2009

Málaga y el mar




Ahora ando preparando un pps sobre la Málaga antigua, donde quiero conjugar fotos, música y poesía. Adelanto el poema que ando fraguando para compartirlo con todos vosotros, amigos lectores.


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Háblame del mar marinero.
Marinero, háblame del mar…

Me llaga su aroma,
se baña en mi falda
y observo a lo lejos a su infinidad.
Yo sé de su vida y de sus hazañas,
puesto que las olas vienen susurrando,
y con el susurro me van desvelando
toda la verdad.

Desde mi atalaya le acecho,
entre las almenas me escondo
para vislumbrar sus cambios de luz.
Me lanza sus guiños
jugando las aguas entre la salobre brisa
y el plácido ritmo de su ondulación.
Mis ojos se pierden sobre el horizonte
y mi fantasía en un vuelo ignoto,
busca otros lugares de imaginación.

Él es mi compinche
y en las noches blancas me lanza destellos de luna
que doran mi falda y adornan mi cara
hasta la núbil llegada del alba.
Y yo, plateada, sueño con amores de otras dimensiones,
amores de allende junto a lunas claras.

Dame tú la nuevas que yo necesito,
dime cosas lindas que vieras allá.
Háblame del porte y de su tronío,
de su feroz fuerza y su dulce calma,
de su vida interna que lleva preñada
entre sus entrañas miles de esperanzas.
Pues yo, Malaka,
desde que naciera vivo de su savia,
miro por sus ojos,
siento que da vida a todos mis hijos,
mientras que sus olas, su brisa y su canto,
me colman de gozo y se van mezclando
entre las biznagas de suave perfume
que impregna mis calles
desde el mismo Palo hasta los Percheles,
en la calle Larios, la Constitución,
desde el Molinillo hasta la Estación.

Háblame del mar marinero.
Marinero, háblame del mar
que si no me muero.






Ocurrencia 8 (Heteroimagen)


"Lo que los demás piensen de ti, no depende tanto de cómo tú eres, sino de cómo son ellos".

La opinión que se forma la gente está condicionada por los esquemas que se han fraguado por razón de sus principios, valores, experiencias, etc. mediante cuya aplicación evalúan aquello que perciben. En suma, depende más de su propia personalidad y cogniciones que de cualquier otra cosa. Por tanto, la heteroimagen o imagen que creemos que los demás tienen sobre uno, es carente de fundamentación sólida, pues a su vez también se aplica el principio de esta ocurrencia, por lo que se desvía de la realidad. La gente no suele pensar de nosotros aquello que creemos. En todo caso, la relación y la comunicación corrigen las desviaciones. La proximidad, o no, de esquemas entre uno y otro, sí permite que podamos acercarnos en las apreciaciones de valoración, pues nos dota de baremos similares.

jueves, 26 de marzo de 2009

Gracias Sílice


En un principio estas reflexiones estaban dedicadas, exclusivamente, como respuesta al comentario de Sílice en mi escrito Sawabona del pasado 23, pero he decidido, por su extensión y la dimensión argumental, exponerlo en el blog dándole entidad propia y buscando una mejor accesibilidad al mismo por parte de los visitantes. Espero, pues, que no le importe las referencias que hago a su participación, a sus observaciones y a la expresión afectiva que conlleva.


Una vez más, amiga Inma, tu comentario cierne mi mente y en ese proceso de tamizado del razonamiento me obliga a desmenuzar las ideas que sustentan mis argumentaciones, cosa que agradezco enormemente. Ello hace posible, no solo que revise mis planteamientos, sino que los consolide y estructure, que me aclare y vislumbre más objetivamente la verdad, siempre relativa, que sustenta mis creencias.


El pasado 4 de febrero, mi 58 cumpleaños, colgué un relato titulado: ¡Vaya día que llevo! en cuyo último párrafo dice: “…Y llega uno a pensar que no le da miedo estar solo, no tienes tanta dependencia de otros, eres más autosuficiente que antes… y ves un peligro que contaré luego…” El peligro a que me refería es ese que tú identificas perfectamente, la no necesidad del otro como complemento a algo que requieras y, en consecuencia, la obligación de redefinir la relación en otra línea, en apoyarse en otras vinculaciones que la sustenten. Pero la gran cuestión es si estamos suficientemente maduros para enfrentarnos a ese cambio inequívoco, que nos trae la evolución social, y si seremos capaces de gestionarlo exitosamente.


Yo, en mi proceso de razonamiento, supongo que en consonancia con la mayoría de la gente, lo establezco con meridiana claridad, lo asumo e identifico, incluso me siento capaz de comprender e identificar los elementos que se tendrán que redefinir, que modificar, para esta gestión exitosa; pero en la práctica no es tan fácil, no estoy solo, tengo que compartir el análisis con mi pareja y existen, como es lógico, visiones divergentes de muchas cuestiones que implican negociación y toda negociación conlleva pérdidas y ganancias que se han de valorar para facilitar el ajuste. Existe otro problema añadido que es el “troquelado” que nuestro sistema educativo nos realizó en la infancia, los esquemas sobre conductas, principios y valores que se introyectaron y hacen de Pepito Grillo; al igual que la acomodación a determinadas situaciones, la creación de hábitos de relación e interacción familiar y los bienes materiales que en ese proceso negociador pueden quedar tocados. Esos siguen estando ahí, solidificados como una roca, a la que hay que ir diluyendo con la lluvia constante de la reflexión, la argumentación y la elaboración de nuevos pensamientos que den respuestas razonables y razonadas a la evolución social, al proceso de cambio en el que estamos inmersos, sin que te causen conflictos internos, que es el mayor y más complejo de los conflictos. Digo esto porque el conflicto interno es las antípodas de la felicidad. Una situación insostenible donde la disonancia cognitiva puede incidir, cuando no acabar, con nuestra propia salud y equilibrio mental. Por eso sostengo que el flujo evolutivo es conveniente que sea lento y pausado, acompasado y acomodado a las características de cada uno. Que permita ir digiriendo los cambios de forma no traumática para evitar esos conflictos internos y externos a los que me he referido.


En esta línea, los tres escritos que colgué en Enero, habían versado sobre este asunto, pero en especial “Relación objetiva Vs. relación objetal”, que ya habrás leído. Después seguí reflexionando sobre el tema y colgué “Ajuste de roles en la pareja” el 20 de febrero, y este que estamos comentando de Sawabona. Estos son los que sustentan mis planteamientos actuales sobre el tema, aunque a lo largo de mi blog se vislumbra, cuando no se aprecia con total claridad, mi posición vital con relación el proceso evolutivo que estamos viviendo y su complejidad. No obstante, me he sentado frente a la ventana que me abres y he iniciado un proceso de ampliación sobre estas reflexiones, que ahora cuelgo, y continuará como es natural.

Un abrazo y como siempre, gracias por hacer de musa, motivadora, estímulo o como quieras llamarlo, para mis reflexiones.

lunes, 23 de marzo de 2009

SAWABONA


A veces recibimos montajes en pps con impresionantes fotografías y magnífica presentación, adornando a un excelente mensaje. La presentación es tan llamativa que acaba imponiéndose al texto y el mensaje queda mediatizado, cuando no anulado, por ella. Si bien he remitido a muchos de mis amigos y amigas el pps SAWABONA, no he podido ni querido evitar detraer el texto y colgarlo en mi blog. No suelo, ni es la misión de este blog, colgar cosas que otros elaboren o construyan, puesto que una da las variables que lo caracterizan es la creación propia o el modo peculiar que tengo de entender y ver las cosas. Ahora bien, cuando el acuerdo es total y me identifico con lo expresado por otra persona de forma integral, hago mío ese razonamiento, esa reflexión, esa manera de ver el mundo y las cosas que nos rodean. Entonces me siento con la obligación moral de colgarlo en el blog para seguir con la filosofía que lo justifica.

El 12 de enero pasado colgué “Leyenda sioux”, que completaba magistralmente mi reflexión sobre la “relación objetiva Vs. relación objetal”. Hoy cuelgo esta que considero que también la complementa en la línea que yo sostengo. Por ello quiero hacérosla llegar, para que la reflexionéis conmigo y saquéis vuestras propias conclusiones personales. Como siempre, será un placer contar con vuestra aportación a través de los comentarios.


SAWABONA
- Sobre estar solo- (Flávio Gikovate, médico psicoterapeuta)

No es solo el avance tecnológico lo que marcó el inicio de este milenio. Las relaciones afectivas también están pasando por profundas transformaciones y revolucionando el concepto de amor.
Lo que se busca hoy es una relación compatible con los tiempos modernos, en la que exista individualidad, respeto, alegría y placer por estar juntos y no una relación de dependencia, en la que uno responsabiliza al otro de su bienestar.

La idea de que una persona sea el remedio para nuestra felicidad, que nació con el romanticismo, está llamada a desaparecer en este inicio de siglo. El amor romántico parte de la premisa de que somos una parte y necesitamos encontrar nuestra otra mitad para sentirnos completos.

Muchas veces ocurre hasta un proceso de despersonalización que, históricamente, ha alcanzado más a la mujer. Ella abandona sus características, para amalgamarse al proyecto masculino. La teoría de la unión entre opuestos también viene de esta raíz. El otro tiene que saber hacer lo que yo no sé. Si soy manso, ella debe ser agresiva, y así todo lo demás. Una idea práctica de supervivencia, y poco romántica, por más señas.

La palabra de orden de este siglo es asociación. Estamos cambiando el amor de necesidad, por el amor de deseo. Me gusta y deseo la compañía, pero no la necesito, lo que es muy diferente.

Con el avance tecnológico, que exige más tiempo individual, las personas están perdiendo el miedo a estar solas, y aprendiendo a vivir mejor consigo mismas. Ellas están comenzando a darse cuenta que se sienten parte, pero son enteras. El otro, con el cual se establece un vínculo, también se siente una parte, no es el príncipe o salvador de ninguna cosa, es solamente un compañero de viaje.

El hombre es un animal que va cambiando el mundo, y después tiene que irse reciclando para adaptarse al mundo que fabricó. Estamos entrando en la era de la individualidad, que no tiene nada que ver con el egoísmo. El egoísta no tiene energía propia; el se alimenta de la energía de los demás, sea financiera o moral. La nueva forma de amor, o más amor, tiene nuevo aspecto y significado. Apunta a la aproximación de dos enteros, y no a la unión de dos mitades. Y ella solo es posible para aquellos que consiguieron trabajar su individualidad.

Cuanto más fuera el individuo capaz de vivir solo, más preparado estará para una buena relación afectiva. La soledad es buena, estar solo no es vergonzoso. Al contrario, da dignidad a la persona. Las buenas relaciones afectivas son óptimas, son muy parecidas con estar solo, nadie exige nada de nadie y ambos crecen. Relaciones de dominación y de concesiones exageradas son cosas del siglo pasado. Cada cerebro es único. Nuestro modo de pensar y actuar no sirve de referencia para evaluar a nadie. Muchas veces, pensamos que el otro es nuestra alma gemela y en verdad, lo que hacemos es inventarlo a nuestro gusto.

Todas las personas deberían estar solas de vez en cuando, para establecer un diálogo interno y descubrir su fuerza personal. En la soledad, el individuo entiende que la armonía y la paz de espíritu solo se pueden encontrar dentro de uno mismo, y no a partir de los demás. Al percibir esto, el se vuelve menos crítico y más comprensivo con las diferencias, respetando la forma de ser de cada uno.

El amor de dos personas enteras es el bien mas saludable. En este tipo de unión, está el abrigo, el placer de la compañía y el respeto por el ser amado. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien. Algunas veces hay que aprender a perdonarse a si mismo...


P.D. Si tienes curiosidad por saber el significado de SAWABONA, es un saludo usado en el sur de Africa y quiere decir: ”YO TE RESPETO, YO TE VALORO, Y TU ERES IMPORTANTE PARA MI".

Como respuesta las personas dicen: SHIKOBA, que es "ENTONCES, YO EXISTO PARA TI"
Stolen kiss
( Ernesto Cortazar )

jueves, 12 de marzo de 2009

Ocurrencia 7 (El encuentro)


“La vida es el arte del encuentro”. (Facundo Cabral)


La expresión de Facundo Cabral la avalo con todas las ocurrencias que he publicado hasta ahora. Todas ellas aportan algo significativo a ese arte del encuentro entre las personas, pero también al encuentro con la naturaleza y con todo el entorno que nos nutre o nos acosa. El encuentro, con visión positiva, siempre será interesante, pues hasta de lo malo se sacan consecuencias provechosas.

Ocurrencia 6 (Sonrisa)



“Una sonrisa es el inicio de la felicidad”.

En uno de aquellos cursos que solemos hacer en busca del perfeccionamiento, la felicidad y el amejoramiento en general, Fidel Delgado, psicólogo avezado en estas lides, nos decía que para empezar bien el día era conveniente asomarse al espejo y durante quince segundos mantener la sonrisa, lo que nos llevaría al buen humor, pues la distensión muscular y la disposición psicológica que se generaba, garantizaba el inicio de una buena jornada de trabajo. Yo, con el tiempo acabé confiando en ello y colgué en mi despacho un cartel con la frase de esta ocurrencia. Hoy sigo pensando que una sonrisa es el primer paso para entrar en la senda de la felicidad, tal vez por eso las sonrisas me enamoran…

Ocurrencia 5 (Paracaídas)




“La mente es como un paracaídas, solo funciona cuando se abre”.

Es una expresión que siempre me gustó. Plantea la necesidad de mente abierta para crecer y desarrollarse, hacer de esponja que capte todo lo que hay en nuestro entorno. Ahora bien, el que funcione no quiere decir que se lo trague todo, sino que inicie el sano proceso de la digestión intelectual, que el razonamiento y el discernimiento sean los jugos gástricos que permitan una buena digestión de las ideas. En boca cerrada no entran moscas, pero tampoco comida y acabas falleciendo de inanición.

lunes, 9 de marzo de 2009

La Misión



Hace algún tiempo, una amiga me pidió que le prologara un libro sobre enfermería de salud mental, cosa que realicé con sumo placer. Esta es, en parte, la reflexión que sustentó el prólogo a la obra y que ahora quiero compartir con mis lectores, tanto de España como de América, a los que animo a colgar los comentarios que estimen oportunos. Ya sabéis que no es necesario contar con una cuenta propia en blogger para aportar algún comentario, sino que basta con usar el apartado de anónimo, pudiendo identificarse en el escrito.


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La Misión


Algunas de las preguntas que sistemáticamente nos hemos planteado los seres humanos hacen referencia a qué pintamos en este mundo, cuál es nuestra misión, qué mueve nuestra existencia y hacia dónde vamos o debemos ir. Yo me atrevería a identificar la conservación de la especie como esta gran misión. Llevamos un mensaje genético (instinto de conservación) que nos orienta hacia la mejora del linaje a través de uno mismo y de su “inteligente complejidad”.

Un sujeto tan indefenso como el hombre no podría haber subsistido sin la inteligencia, sus depredadores le habrían eliminado a las primeras de cambio. Debió sentirse muy acorralado y, ante ello, desarrolló algo que le distinguió de las demás especies: el análisis de lo empírico. Ese recorrido desde lo inductivo a lo deductivo y viceversa, le permitió la creación de instrumentos para suplir sus carencias y deficiencias, a la vez que percatarse de la necesidad de asociarse para defenderse del agresor. Esto le llevó a la socialización como medida de “solidaridad de conveniencia”. Sabía que por sí mismo no podía resolver su problema de supervivencia y necesitaba de los demás para sobrevivir, tanto en lo relativo a la nutrición, como a la reproducción. Por tanto hablaríamos de una triada de instintos que garantizarían la especie; es decir, que consolidarían la gran misión de conservarla: nutrición, socialización y reproducción.

Podemos entrar en la dialéctica de cuál es la motivación central que permite esa actuación, pero no podremos negar que el celo conservacionista lleva, en último caso, al egocentrismo, siendo este una de las bases motivadoras. El primer objetivo es mi propia conservación, pero si para ello he de asociarme con otros lo haré, incluso en contra de aquellos de mi propia especie que pongan en peligro mi existencia. Por otro lado, mi poder garantizará mi independencia y libertad, y mi elección en la reproducción estará mediatizada por la competencia del compañero/a de procreación.

Por tanto, ese equilibrio entre el egoísmo hedonista instintivo y la necesidad de los demás para sobrevivir (en psicoanálisis nos llevaría a estructurar el ello, yo y superyo), es la razón del procedimiento de socialización; un equilibrio dicotómico entre puedo por mí mismo y necesito de los demás. Es el proceso de intercambio social en las relaciones humanas. Evidentemente, mientras menos necesitemos de la ayuda de los demás, más libres y autónomos seremos, pero el autoabastecimiento total es imposible y contrario a los principios que han permitido nuestra propia evolución.

Mi impresión es que en cada uno de nosotros existe un microcosmos donde se conjugan todos los elementos que integran y definen la existencia universal. Solo es necesario despertarlos en su justa medida para conseguir de cada sujeto aquello que se pretende. La socialización es el proceso por el que se elicitan e instauran esos valores o principios, que pretendemos universales, y que conforman la vía de desarrollo personal dentro del grupo al que pertenecemos. Su objetivo final sería nuestra autorrealización en un marco, muchas veces conflictivo, dentro del entorno social. Nuestro intelecto nos ha de llevar al convencimiento de que la mejoría de la sociedad solo se dará mediante una comunión de principios sembrados y aceptados libremente. Es una nutrición en vasos comunicantes. De aquí que, todos y cada uno, debamos tener conciencia de aportar lo más y mejor posible al desarrollo social en la vía hacia la excelencia.

Esa especie de búsqueda asintótica de la perfección, se plasma en la tendencia a la autorrealización, estadio final del vértice de la pirámide que Maslow nos propone. Es un camino complejo, donde vamos subiendo peldaños conforme cubrimos los anteriores, total o parcialmente; el gran reto u objetivo de nuestra vida. La inteligencia nos ha permitido, desde nuestros ancestros, forjar instrumentos y herramientas para evolucionar en la satisfacción de las necesidades. La complejidad del sistema nos ha llevado a la especialización, como mejor forma de estructuración funcional. El problema, bajo mi punto de vista, radica en la dificultad de visión total u holística; en la cantidad de elementos que escapan a nuestra comprensión y capacidad de respuesta ante una circunstancia determinada. El afrontamiento de esas situaciones, en la cotidianidad, representa el esquema básico de instrumentalización de las soluciones, hasta tal punto que debemos fraguar un repertorio de técnicas y habilidades que nos garanticen, lo mejor posible, el éxito de dicho afrontamiento.

Es evidente que mientras más y mejores recursos tiene un sujeto para enfrentarse a su entorno, mayor capacidad y poder posee para superar demandas conflictivas y estresantes. Yo diría que es más libre y autónomo, menos dependiente y con más capacidad de control sobre su propia evolución. De aquí, un justo uso de la inteligencia como continente del poder y el conocimiento. No podemos olvidar que, en gran medida, “mi poder es mi inteligencia” en la relación con mi entorno.

Mi corazón se ancla en el ayer


Mi corazón se ancla en el ayer
y confunde el pasado y el futuro.
Se aferra a la nostalgia,
y piensa que todo es como antes,
negando el vuelo de la vida
se resiste a perderte por el horizonte.

Pobre y torpe se cree tu dueño
amparado en la escritura de promesas
de delirios amorosos juveniles.

Se olvidó de cultivar el huerto del amor
y dejo que los hierbajos lo arrasaran en el tiempo,
que otros plantaran su semilla furtiva
recogiendo el fruto clandestino.

Ahora, en la vejez,
no tengo fuerza para repoblarlo,
y los nobles y maduros frutos que requiero
no los dan los árboles sembrados.

Me siento solo, pues no supe cuidar
con arte de hortelano
el árbol de la savia fresca
que me diera la vida al final del camino.
Perdí la sombra refrescante y protectora,
espacio bucólico de encuentro,
que viera cumplidos mis proyectos
llevándome a un final sosegado
cobijado por el fruto de ese huerto


A modo de sentencia
me viene a la memoria los versos,
en vida retirada, de Fray Luis de León:


Del monte en la ladera,

por mi mano plantado, tengo un huerto,

que con la primavera

de bella flor cubierto

ya muestra en esperanza el fruto cierto.


Más yo, ya perdí mi primavera,
y la esperanza de la flor y el fruto cierto
que a la sombra ahora me nutriera.

domingo, 8 de marzo de 2009

El Concierto


Hace unos días asistí a un maravilloso espectáculo en el Teatro Cervantes de Málaga. Fui al concierto de San Valentín, organizado por la Universidad de Málaga. Actuó la Orquesta de Cámara de la UMA (OCUMA) y la “bailaora” Rosi de Alva y su grupo flamenco en un alarde de expresión musical y rítmica, donde se fusionó la música clásica con la más pura demostración del cante y baile flamenco.

Dos elementos provenientes y desarrollados en mundos tan opuestos. La orquesta de cámara, propia de actuaciones palaciegas, como exponente del disfrute de la música clásica por círculos reducidos, cercanos a la nobleza y alta aristocracia; y el flamenco, propio del pueblo llano, cuando no de colectivos marginales y desamparados de la vida, expresión de las penas y alegrías, del trabajo, el llanto y sufrimiento de una masa social explotada y sometida a la clase dominante, testimonio de sus vivencias y sentimientos más íntimos. Dos formas, pues, de manifestación artística y musical de grupos tan dispares y, generalmente, enfrentados. Ambas suscitaron en mí profundas emociones y me hicieron vibrar con su expectante audición. La orquesta de cámara con la introducción y el interludio y el cuadro flamenco con su farruca, guajira, tango y seguiriyas, creando un ambiente denso y penetrante, donde el baile, flexible y acompasado, se elevaba a la máxima expresión, cargando el aire de notas que hacían entusiasmarse a los espectadores. Para mí, el punto álgido fueron los momentos en que ambas músicas se entrelazaron en una sinfonía perfecta de compenetración y hermanamiento, en la máxima expresión de la cadencia clásica con sus instrumentos de cuerda y el canto y baile con acento popular amparado en guitarras, cajones y el ritmo trepidante de las palmas.

Y yo, como a todo le busco segundas lecturas y pretendo generalizar los fundamentos de cualquier manifestación, no pude detraerme a algunas reflexiones. Como miembro del colectivo universitario me sentí orgulloso de nuestra orquesta y como vocal de la peña flamenca Juan Casillas, percibí la esencia del flamenco, en un marco incomparable, arropado y fusionado con la música de cámara. Empecé a concluir que lo diverso, cuando hay actitud y voluntad de acoplar, suma y eleva el arte, la expresión y la calidad de las cosas, complementándose. Que, por muy diferentes que se sea, siempre hay elementos o nexos comunes que pueden llevar al entendimiento y la creación de espacios de encuentro. Que quien renuncia a ello, desprecia la creación y génesis de nuevas expresiones y rechaza el enriquecimiento personal que conlleva el sencillo intercambio sin imposiciones ni condicionantes, en ese intento armónico y creativo de fusión para engendrar algo nuevo, donde confluyan las esencias de las partes.

¡Nos cuesta tanto entendernos! Andamos obstinados en poseer la verdad, en despreciar lo diferente y rendir pleitesía a lo nuestro. No comprendemos que la elevación está en conjugar la diversidad y, siempre que seamos capaces de discernir de forma racional y razonada, aprehender e introyectar la esencia de las cosas, beber de las fuentes del saber ajeno, escuchar y compartir, sin insolencia y con la mente abierta, a los demás y armonizar las expresiones y las ideas para componer una nueva melodía donde el entendimiento, el respeto y la simbiosis nos lleven a la sinergia que sume y potencie el desarrollo humano. Pero nos empeñamos en separarnos, en poner fronteras, en la intransigencia, en el enfrentamiento y el conflicto, exhibiendo actitudes miopes, que solo son entendibles desde la alienación amparada en principios dogmáticos que atenta contra el libre razonamiento.

La fusión de estas dos manifestaciones artísticas, interpretadas por la orquesta de cámara y el grupo flamenco, es una excelente lección que manifiesta la sublime expresión de dos formas de representar las sensaciones más íntimas de colectivos sociales tan dispares, pero, a la vez, tan próximos en la propia esencia del ser humano. Bonito ejemplo de fusión creativa, que canaliza y gesta sensibilidades afines, que materializa el entendimiento y la conjunción, donde solo la inteligencia es capaz de inferir elementos positivos de cohesión social y desarrollo de la convivencia.

sábado, 7 de marzo de 2009

Imbecilidad e invisibilidad (ceguera)


A la sazón del siguiente comentario colgado en el blog de mi amiga Inma Arrabal (http://siliceamni.blogspot.com/) quiero seguir con la línea de razonamiento iniciada y profundizar un poco más en ello:

“Decía Ortega y Gasset: "Yo soy yo y mis circunstancias". Sabia afirmación pues uno no escapa al medio en el que se desenvuelve y sus influencias determinan nuestra situación y hasta la estructura de la propia personalidad. Ortega y Gasset, demuestra ser un gran filósofo.

Por otro lado, se dice que en las tertulias madrileñas de café, un torero (¿Joselito?) al que se tenía por inculto, respondió a quien le enfrentó a semejante afirmación filosófica: "Ezo eh que c'a cual eh c'a cual". Otra forma de decir lo mismo desde la expresión vulgar.

Podemos deducir que el ser humano es un filósofo por definición, en mayor o menor medida, y que solo le frena su expresión el miedo al ridículo; ridículo que definen los intelectuales mediante las formas expresivas académicas que les protegen y amparan.

Digo esto porque la imbecilidad a la que aludes es madre de la invisibilidad intelectual y los imbéciles intelectuales los hay muy cultivados. Yo, cuando voy a mi pueblo, en el bar, escucho la filosofía profunda de la gente expresada a su forma y estilo y debato con ellos para enriquecerme.”

Pues bien, hace un par de años realicé una exposición fotográfica en mi pueblo sobre su evolución en el pasado siglo, con motivo del segundo centenario de su segregación del ayuntamiento de Antequera, al que había sido integrado por Diego de Narvaez en 1424, tras conquistarlo al reino de Granada. La visitó una señora y me comentó que se habían hecho diversos trabajos para celebrar el evento y ella compiló 200 historias contadas por diferentes personas del pueblo según su forma y estilo. Fue un trabajo muy interesante y participativo. Esta mujer, me decía muy contrariada, que un conocido catedrático de lengua que daba clases en un instituto, la descalificó por la forma de la expresión y los fallos de sintaxis y desajustes a lo académico. Reverbero esta historia a raíz de la apreciación de mi amiga Inma sobre la invisibilidad y la imbecilidad y mi comentario al respecto.

Nuestra sociedad e historia están llenas de situaciones parecidas, donde se le presta pleitesía a las formas y se obvian los fondos. Catedráticos y "chulapos intelectuales" se ríen de la forma de expresión del pueblo llano y lo descalifican por no ajustarse a las formas académicas, sin considerar el contenido del mensaje que se transmite y su profundidad. Esta situación coarta la libre expresión de la gente y empobrece el flujo de información y conocimientos. Es una actitud calificable de imbecilidad conjugada con invisibilidad (entendida como ceguera), aplicable a la falta de visión de una realidad que trasciende las formas en el sentido de lo intelectual o uso del intelecto (inteligencia). En todo caso, subyace un posicionamiento de arrogancia, insolencia, envanecimiento, soberbia y desprecio hacia un sujeto que no usa correctamente los términos académicos. Esta actitud pueril, falta de madurez intelectual, es un mecanismo de defensa para hacer notar las diferencias que, pensamos, mantenemos con el "populacho" y evidenciar nuestra mejor y más completa formación, que lleva a la superioridad intelectual, descalificando las ideas, razonamientos y argumentos que puedan exponernos en contraposición a los propios.

Por eso, lo inteligente, si se quiere comunicar y relacionarse con los amigos, es adaptarse a su forma de hablar, de expresarse, y constatar que lo significativo es lo que se dice y no cómo se dice, siempre que sea entendido perfectamente o, al menos, saber descodificar fehacientemente el mensaje que recibimos. Lo importante es mi capacidad para comprender y asimilar las ideas, y pasando por encima de las formas en que se expresan, aprehender la esencia del pensamiento ajeno y su trascendencia. De esta forma dejaré de ser un perfecto imbécil y me convertiré en un sujeto lúcido y capaz de crecer sin complejos ni vanidades estúpidas, desde la humildad y la sencillez que lleva al respeto hacia los demás y al reconocimiento de sus propias capacidades.

Ocurrencia 4 (Comunicar)



“El arte de comunicar está en hablar el idioma del que escucha”.





Mi experiencia profesional en el mundo sanitario me hace concluir que hay gente que se parapeta en el idioma o la especialización para delimitar y ostentar el poder de su conocimiento incuestionable. Aún recuerdo la expresión del familiar de un paciente, ante la explicación del facultativo sobre el resultado de una gasometría, dándole información sobre la misma (PH, PO2, PCO2, saturación O2, etc.) que concluyó con la pregunta: ¿Y cuando lo operan?


A mis alumnos en la universidad siempre les recalqué la frase de la ocurrencia, pues entiendo que la comunicación es una herramienta de primera magnitud, no solo en la relación terapéutica, sino en todo tipo de relación humana. Cuando uno tiene por objetivo hacer llegar un mensaje a alguien, es imprescindible valorar el feed-back y reconducir el mismo mediante la conjunción del sistema de codificación y descodificación; es decir, ajustando la codificación para que sea descodificada por el receptor de forma fiel y veraz.

lunes, 2 de marzo de 2009

Ocurrencia 3




"Bienaventurado el que se ríe de sí mismo, porque nunca le faltarán motivos"

sábado, 28 de febrero de 2009

Selección de amigos



Si Un amigo es aquel con el que se puede pensar en voz alta”, puedo concluir que si digo todo lo que pienso, es decir, si soy asertivo, decantaré mis amistades y descubriré quienes son de verdad mis amigos. Por tanto, "aventaré mis ideas para separar la paja del grano".
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Os invito a participar aportando vuestras ocurrencias en los comentarios.

viernes, 27 de febrero de 2009

Ocurrencias (Dos son seis)


Empiezo a colgar, con esta etiqueta, algunas ocurrencias o pensamientos de mayor o menor ingenio, que afloran de forma inesperada como respuesta a un estímulo casual, dónde la reflexión singular pretende plasmar una idea de cierta originalidad y de especial trascendencia en el proceso de razonamiento o asimilación de las vivencias personales.

Esta no es mía (creo que es de Unamuno), pero siempre me ayudó a comprender mejor las circunstancias que se dan en una interacción con otra persona, por lo que creo tiene derecho al privilegio de ser la primera en publicarse:

“Entre tú y yo no somos dos personas, sino seis: Tú tal como eres, tú tal como te ves y tú tal como yo te veo; yo tal como soy, yo tal como me veo y yo tal como tú me ves”.

miércoles, 25 de febrero de 2009

A USSIA


Este poema es en respuesta a uno, que me mandó por e-mail una amiga, firmado por un tal Ussia, que de forma soez se metía con las víctimas del franquismo y mostraba su desacuerdo con la ley de la memoria histórica y, consecuentemente, con la rehabilitación de los caídos del bando republicano, incluso era insultante con el abuelo del presidente Zapatero. Lo compuse en 2007 y ahora lo encontré entre mis papeles, por lo que paso a colgarlo como homenaje a todos los que dieron su vida por un ideal o fueron perseguidos y marginados por esa misma causa:




A mí el Ussia, señora,
me es persona non grata.
Solo con mentar su nombre
su clasismo se destapa.

Usia, si no me equivoco,
en esa misma palabra,
lleva implícito el tratado
que a sus clases reservara.

Son los nobles que buscaron
trato especial a su casta
y para no ser tan larga
redujeron la palabra.

Nos impusieron usía
en lugar de señoría
para crear la distancia
entre el pobre y su trabajo
y el disfrute de su raza.

Yo no levanto los muertos
para dirigir palabras
solo quiero que al final
justamente descansaran
alejados de cunetas,
debajo de tierra santa.

No todo vale en política
y este señor sobrepasa
los límites que nos dicen
donde está la buena usanza.

Ya mataron al abuelo,
ya con ello les bastara.
Que descanse en paz el hombre
y que su nieto gobierne,
si los españoles mandan,
con sus votos el día nueve,
que el nieto nos gobernara.

La historia no nos la dieron
como realmente pasara.
Nos alumbraron con ascua
que a su sardina arrimaran.

No se pretende el conflicto
de nuevo entre las españas.
Se está buscando hoy día
que la memoria no caiga
en olvidos de la gente
que por España lucharan.

Que les sepulten con honra,
que reconozcan su talla,
que se curen las heridas
que la injusticia dejara.

Que la memoria que quede
sea la justa y la honrada
para que la historia diga
la verdad de esa batalla.
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Nota: La foto corresponde a la tumba de los asesinados en Cuevas de San Marcos (Málaga) por el bando franquista en 1936 y que permanecieron enterrados entre los olivos hasta la llegada de la democracia.

HAS ENTRADO EN MI VIDA


Cuando uno se cruza o ve a una mujer, en el caso opuesto hombre, especialmente atractiva, seductora y sensual, suele pensar: "Qué tía más buena..." Yo aplico otra frase a continuación: "Qué problema más gordo..." En esa fantasía parí este poema, que ahora os presento y que da cuenta del proceso de impacto y miedo a la vez, que nos genera lo deseado y lo prohibido.

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HAS ENTRADO EN MI VIDA


Has entrado con tal fuerza en mi vida
que hiciste brotar un tropel de sentidos.
Tus ojos penetrantes me trajeron
ternura.
Tus labios sensuales aportaron
pasión.
Tu cuerpo torneado
deseos libidinosos.
Tu voz firme y suave
paz a mi corazón.
Y ahora tengo miedo
de quedarme prendido
en esta situación.
Que el amor,
despertando emociones,
me quiebre la razón,
que un halo de belleza,
camino del sosiego,
me lleve a la locura
montado en un caballo
desbocado y sin control.

viernes, 20 de febrero de 2009

A MÁLAGA


En la bocana del puerto la estoy mirando. ¡Que esplendor, que belleza, que impacto! Me gustaría correr por sus calles y sobre sus tejados, para descubrir su alma, para sentir sus encantos. La diáfana luz la ilumina, preñada de mar, cargada de sal y frescura. Abro mis pupilas intentando egoístamente absorberla en el acto. En esto me invita la brisa a montar en su grupa y yo la acompaño. Volamos por entre sus calles, subiendo y bajando, y rozando a la gente con ellos jugamos. La brisa, que es muy descarada, se posa en las balconadas y mira de reojo dentro de las casas, luego, cuando la descubren, da un salto al vacío y desaparece por arte de magia. El sol que se pierde por Torremolinos queriendo gozar de una gran velada, da paso a la luna, que se nos presenta con cara plateada, como impresionada, lívida de frío buscando el calor que con él se marcha. Viene de La Cala y al pasar El Palo y ver Gifralfaro se olvida de todo y deja que se vaya el sol, y se queda en Málaga.

Y ahora me siento feliz, pues mientras la luna me presta la luz, la brisa me da la montura para visitarla. Subo por calle Granada y siguiendo a Picasso visito su casa. Atravieso el Pimpi y observo al teatro romano cantando canciones de amor, aferrado a la falda verde de nuestra Alcazaba. La catedral, de forma insolente, megalomaniaca, reta a todo el que pasa, haciendo que mire a su única torre, que levanta el vuelo sobre su fachada.

¡Qué plaza más bella! ¡Qué rincón más dulce! ¡Qué cuento de hadas! Paramos un rato y junto a una taza, tomando café, observo toda la fachada, que con al palacio doran de esplendor a toda la plaza. Entre las callejas vamos dando saltos, mirando entre las ventanas, ya nos acercamos a la calle Larios. La gente se agolpa y escucha canciones de amor de una aria furtiva, que con dulce voz les lleva en volandas de su fantasía. Al fin ya llegamos, la Constitución se muestra cargada de gente, toda iluminada. La brisa cosquillea por entre las palmeras que, en marcial fila, le prestan honores de guardia a la fuente de las tres gracias. En el Chinitas nos invita Lorca y oímos la voz de Paquiro a su hermano “Soy más valiente que tú, más torero y más gitano”. Y al final, para celebrarlo, nos vamos a tomar un vino a la Casa Guardia. La brisa me deja, la luna se apaga por el horizonte y yo, pleno de alegría, me marcho a mi casa guardando el secreto de nuestra alianza.