domingo, 20 de diciembre de 2015

En las noches del sur


Hoy, relajado y reflexionado, antes de ir a votar, le canto al sur, a mi tierra y sus noches luminosas, cálidas, claras y cristalinas que permiten la simbiosis con el cosmos infinito, en una profunda visión del etéreo espacio cargado de estrellas titilantes y una luna celestina plateada testiga y protectora de los amores y sentires que cultiva la noche. Tal vez, en este caso, mi reflexión fue más lejos del voto y vi la nimiedad del ser humano cuando lo enmarcamos en el inmenso cosmos que nos envuelve.
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En las noches del sur

En las cálidas noches del sur
florece un cielo de promesas.
Estrellas titilantes
compiten con la luna luminosa
mientras se abre mi ventana embelesada
a la pálida luz
de sus rayos de plata.

La luna de pergamino
curiosea tras los cristales
oteando las esencias de las almas.

Es luna de miel enamorada
que siembra entre las sábanas
destellos de ternura
de besos y caricias
precursores del alba.

En las cálidas noches del sur
la luna canta
sus canciones de amor y de fragancia
hiriendo la nostalgia,
sembrando en las penumbras
la esperanza.


Autor: Antonio Porras Cabrera

(Málaga, 19 de diciembre de 2015)

sábado, 19 de diciembre de 2015

Remembranza navideña


Corría diciembre de 1973, un año clave para mí por múltiples hechos, además de ser joven a mis 22 años. Terminaba la mili en Sant Climent Sescebes (En aquellos tiempos coleteaba el franquismo y era San Clemente de Sasebas, pues el catalán estaba prohibido como lengua del Estado). Hablo de un campamento militar, de un CIR (Centro de Instrucción de Reclutas) ubicado en esa localidad del alto Ampurdán, cercana a Figueras.

La Navidad se aproximaba, la mili se terminaba, y esperábamos marchar licenciados antes de las fiestas y cerrar, definitivamente, aquella etapa forzada de la vida. No me puedo quejar comparativamente, pues hacer la mili en la enfermería nos proporcionaba algunas prebendas prohibidas a otros compañeros de penurias, si bien prestar nuestros servicios sanitarios a 4.000 reclutas cada tres meses era un trabajo, en muchos casos, agotador. Fueron quince meses obligados, donde, en muchos casos, se nos mostró dónde estaba y cómo se ejercía el poder desde la falta de respeto al ser humano, al soldado, que era un mero servidor del jefe u oficial, más que de la patria. En más de una ocasión se sentía uno humillado, ninguneado y sometido a los designios de algún gilipollas (perdóneseme la expresión pero no encuentro otra más afín) que, al amparo en sus galones o estrellas, se sentía un dios miserable ejerciendo el poder desde el despotismo y el desprecio al pobre soldado reclutado, en la mayoría de los casos, contra su voluntad. Era lamentable ver como una especie de chulo de barrio se creía superior a otro con carreras universitarias, mayor inteligencia y calidad humana, por el mero hecho de tener unos galones.

Aún recuerdo el día 20 de diciembre, estando preparado el macuto para irnos a casa y no volver. Ese día, un jarro de agua fría cayó sobre nosotros. ETA asesinaba a Carrero Blanco haciéndole volar por los aires en un atentado espectacular. Todo fue confusión y caos. La duda era si se nos acuartelaría, si se liaría la de “dios es padre”, o qué narices pasaría ante tal confusión. Teníamos un brigada ATS, amigo de juergas y jaranas, de vodkas con naranja, con el que nos unía una gran amistad, a pesar de ser un militar de profesión. Los enfermeros de reemplazo habíamos decidido, en caso de que se liara la marimorena, traspasar la frontera de Francia, que estaba a 7 kilómetros, y evadirnos antes de servir como sostén a un sistema político agónico con el que estábamos en total desacuerdo. No queríamos participar en el sostenimiento del  franquismo, en caso de que se produjera un conflicto. Entonces, y en base a la amistad que nos unía al brigada, decidimos comentarle el proyecto. Su reacción fue furibunda, nos dejó acojonado, cuando inició su discurso: “Ni se os acurra, antes os mando a un consejo de guerra esperando se os fusile… (esto nos dejó anonadados, pensando el error que habíamos cometido al pretender que un militar de carrera aprobara nuestra conducta, cuando continuó su discurso)… si no me avisáis antes para irme con vosotros…”. Las carcajadas afloraron a modo de liberación de la presión a que aquel sujeto nos había sometido. Nunca olvidaré el paso del miedo a la satisfacción, de la discrepancia a la complicidad.

Pero, veo que ando dispersando respecto a lo que quería contar, sigamos. En la enfermería habíamos formado un grupo cohesionado entre soldados y alféreces de complemento en el que considerábamos incluido al brigada. Enfermeros y médicos nos sentíamos unidos en el mismo ejercicio profesional, aunque fuera por obligación de “manus militaris“. No podíamos escapar de aquellas obligaciones pero, desde nuestra insumisa juventud articulábamos mil estrategias para hacer más llevadera la situación y distraernos de aquel soberano aburrimiento en los espacios de intercampamento.

Ese año, cuando se aproximaba la Navidad y andábamos sin reclutas y a la espera de terminar de una vez la jodida mili, mostramos nuestra creatividad, que siempre estaba aflorando, como forma de huir de la monotonía. Para ello decidimos montar un Belén. No teníamos figuras, ni Niño Jesús, Virgen o San José. Faltaban los pastores, las ovejas, la mula, el buey y demás comparsas. Pero… ¿Qué teníamos a mano? Pues cosas de la enfermería: jeringas, ampollas, cápsulas, pastillas, tarros de penicilina, cajas y envases de fármacos… pocas cosas. ¿Cómo hacer un belén con tan pocos recursos? Entonces inventamos una cosa que ya existía y no lo sabíamos: la tormenta de ideas, el Brainstorming del mundo anglosajón (ese concepto aparecería en mi vida más adelante cuando fui desarrollando mi vocación de gestor y psicólogo organizacional). He de reconocer que se dio con cierto cachondeo y, tal vez, irreverencia, pero empezamos a pensar qué poner y cómo hacer un Belén como Dios manda, si es que Dios manda hacer o montar un Belén de alguna forma.

Bueno, decidimos: Unas cajas de cartón dónde venía material médico servirían para formar el portal y el castillo de Herodes, mientras que las cajas de medicinas más pequeñas harían de casas de Belén, eso sí, se pintarían puertas y ventanas y se les daría un formato adecuado con el que pudieran simbolizar lo pretendido. De San José se pondría una jeringa de 10 cc. (os recuerdo que en aquellos tiempos las jeringas eran reutilizables, de cristal, y se hervían para esterilizarlas), la Virgen se representaría por una de 5 cc. y el Niño Jesús por otra de 2 cc. (perdónadme los defensores de la igualdad entre hombres y mujeres por esa diferencia entre 10 para San José y 5 para la Virgen, pero en aquellos tiempos las cosas eran como eran, estábamos bajo el influjo agónico del franquismo, que es cuando los coletazos son más consistentes). El niño reposaría en un pesebre formado por la propia cajita de acero inoxidable que se usaba para guardar las jeringas, incluso, para hervirlas y esterilizarlas. El buey y la mula decidimos construirlos modelando alambre, si no recuerdo mal.

Luego quedaba lo demás. Los pastores serían ampollas de 5 cc, el perro del pastor una ampolla de 2 cc, las ovejas cápsulas de diferentes medicamentos y colores, el ángel anunciador y otros, lo formaría los tarros de penicilina colgados con un hilo del árbol que estaba anclado a una cubeta, de esas que se usaban para esterilizar las gasas. Ese árbol de Navidad, que incluimos en el Belén, llevaba colgados regalitos y algunos caramelos, mientras el río lo formamos con papel brillante…

Un día, nos dijeron que el coronel se había enterado de la obra y quería vernos. ¡Córcholis! Lo que faltaba. Ahora vendría aquel señor serio y malhumorado y nos reprendería por nuestra irreverencia y por el gasto que habíamos hecho con el material del servicio, aunque fuera poco. El hombre se presentó, nos cuadramos delante de él y pasó a ver el invento. Se dio media vuelta tras observarlo y mirándonos, sostuvo su seria mirada unos segundos, hasta que con cara distendida nos felicitó por la originalidad de la obra. La noticia corrió como la pólvora… (ya sabéis que en el mundo militar es normal que corra la pólvora)  y pasaron por la enfermería todos los mandos y la soldadesca del campamento mostrando, en términos generales, su agrado.

Luego, el día 20, saltó la alarma, se cargaron a Carrero y nos acojonamos en demasía hasta el punto que ya os he contado. Hoy, no sé por qué, me encontré esta foto que me trajo a la memoria aquellos tiempos, de los que mi mejor recuerdo es que entonces era joven y la alegría de ser joven y las ganas de vivir y de fraguar un futuro pueden con todas las adversidades.


FELIZ NAVIDAD, que los viejos tiempos no vuelvan y que el futuro se escriba felizmente en el libro de la dicha con letras de abundancia, paz y encuentro entre los pueblos de España y del mundo. Espero que este relato, que no es cuento, os haya gustado y sacado alguna sonrisilla de las que deben surgir en estas fechas.

Aprovecho para mandar mis recuerdos a mis amigos y compañeros de aquellas experiencias: Tonacho, Tonet y Miguel Cazcarro con quien he seguido manteniendo una intensa amistad... y a todos los demás que fueron pasando por aquel lugar. Aquí estamos los cuatro con el brigada en cuestión.


De izquierda a derecha: Tonet, yo (ambos con bigote), el Brigada, Tonacho y Miguel Cazcarro

jueves, 17 de diciembre de 2015

El insulto distrae la verdad del debate en la política


Las anécdotas se adueñan de la campaña electoral. Casi siempre, cuando no se quiere entrar en materia, se busca algún elemento distractor que evada el tema, sacando el mayor beneficio electoral posible. Ahora estamos dando protagonismo a hechos de segunda división y obviando los de primera. No es que no tengan importancia los de segunda, que la tienen, como el caso de los posibles insultos o, lo que es peor, la agresión a Mariano Rajoy, que es un delito en toda regla. Este segundo caso, el de la agresión, es deleznable y producto de una mente perturbada, mal educada en el respeto a las diferencias, y propia de un sujeto con trastornos de la personalidad, que le lleva a considerarse justiciero y castigador de los atropellos que, según él, podía haber causado el gobierno de Rajoy. ¡Cuánto echa uno de menos esa Educación para la Ciudadanía que debería formar a nuestra sociedad en el respeto a las diferencias y enseñarnos el ejercicio de la democracia!

Claro que, las formas, en esto de los insultos, son sutiles. Por ejemplo, si el señor Miguel Ángel Rodríguez, el que fuera portavoz y ministro del gobierno en tiempo de Aznar, hoy tertuliano partidista en diferentes medios de comunicación, se permite dudar de la existencia de la señora de la carta a que se refirió Sánchez en el debate con Rajoy, está tildándolo de mentiroso y fullero por inventarse ese escrito. Eso, en sí mismo, implica un insulto. Menos mal que la citada señora llamó por teléfono para mostrar su existencia y la veracidad de los hechos.

Sánchez, en su desespero por escapar de la persecución de Podemos por su banda izquierda y del acoso de Ciudadanos por su banda derecha, arriesgó… se mostró agresivo y contundente (yo creo que se dejaron cosas muy importantes en el tintero) hasta tal punto que resbaló al calificar a Rajoy de indecente. Es un calificativo grueso, rechazable y nada diplomático. Pero, en este país, en los últimos tiempos andamos acostumbrados a oír cosas peores, no nos alarmemos. No diré yo que el señor presidente es indecente, porque entiendo que no lo es, pero sí que ha cometido actos de indecencia política. No es de recibo su mensaje al Bárcenas delincuente, ni su mentira al Congreso, ni la sombra de dudas que se cierne sobre los sobres cobrados, ni el pago en negro de la obra de su sede en Génova, ni la falta de contundencia con los casos de corrupción en su partido, o el mismo incumplimiento de su programa electoral… lo decente, ante estas circunstancias, siempre bajo mi modesto punto de vista, hubiera sido presentar la dimisión. Decía Tom Hanks, en Forrest Gump, que “tonto es el que hace tonterías”. El problema es cuántas tonterías se han de hacer para ser calificado como tal. O lo que es lo mismo: Como todos podemos ser indecentes en algún momento ¿Cuántas indecencias se han de cometer para ser calificados de indecentes? No sé, eso lo dejo a criterio del lector.

Pero, ¿es indecente el que usa términos groseros, descalificativos e insultantes? ¿Se puede volver ese calificativo contra el mismo sujeto que lo emite? Si hablamos de descalificar o insultar, las hemerotecas nos pueden dar un amplio abanico en sus formas. Ya que hablamos de Pedro Sánchez y Rajoy, veamos algunas perlas que el propio Rajoy le dedicó a Zapatero como forma  agresiva de ejercer la oposición.

Rajoy, en el Congreso, ya había tildado a Zapatero de:
"bobo solemne", "cobarde sin límites", "antojadizo, veleidoso e inconsecuente", de tener una "desfachatez sin límites", "irresponsable", "grotesco", "frívolo", "acomplejado", o de "confuso".

Pero también le acusó de:
tener "mala conciencia", chalanear "con los terroristas", tener "la cabeza de adorno", de "indigno", "cobarde", “perdedor complacido", de dar "coces", de comportarse como un "hooligan británico", "radical, taimado y maniobrero", de hablar "en batasuno" , de "chisgarabís", de "insensato", de faltarle "criterio y opinión", de "ambiguo, impreciso, débil e inestable", y así un largo etc.

En este caso tampoco quedó a la zaga el jefe del Ejecutivo, calificando el comportamiento de Sánchez, como él lo describió en el debate: "ruin, mezquino y deleznable”. Rajoy, al igual que bastantes políticos, tiene un importante ramillete de calificativos poco presentables. No se nos hagan ahora los señores del PP victimas del insulto cuando son maestros en ese arte. Quién no recuerda aquella frase de Villalobos a su chofer Manolo: “Venga!! Coño!! No son más tontos porque no se entrenan”. Otro experto en estos menesteres era el señor Guerra, agudo y punzó avispero de la derecha en sus tiempos.

Pero, en fin, dejemos estos asuntos que son cortinas de humo para no hablar de lo que realmente importa al ciudadano, de cara a decidir su voto. Le interesa saber, entre otras cosas:
  1. Qué van a hacer con la educación y cuál es el modelo de ciudadano que piensan fraguar desde la misma.
  2. Qué pasará con la Sanidad.
  3. Qué política laboral pretenden y qué papel juega el trabajador en los medios de producción y en el beneficio de las plusvalías que se generan.
  4. ¿Tendremos las coberturas decentes al desempleo para que ningún ciudadano sufra la miseria y la pobreza?
  5. El derecho a la vivienda digna, ¿se respetará y se protegerá por el gobierno?
  6. Qué solución se va a dar al desencuentro entre un importante sector de la población catalana y el Estado Español
  7. ¿Se adaptará la Constitución a los nuevos tiempos?
  8. Qué pasará con los impuestos.
  9. Qué programas de inversión se establecen para ayudar al desarrollo, a la investigación.
  10. Y otro cúmulo de preguntas y cuestiones que todos tenemos “in mente”, esperando la respuesta para la próxima legislatura, referentes a las políticas de la U.E., al TTIP y su repercusión social, a las energías renovables, a la protección del medioambiente, a la cuestión religiosa, al conflicto del yihadismo, de las migraciones, etc. 

Ahora lo interesante es quien insulta a quien. Esta especie de Gran Hermano en la política deja fuera de la escena a las cosas importantes y se fija en las de segundo orden, como decía al principio. De ello tienen bastante culpa los venales (venales son, según la RAE: vendibles o expuestos a la venta. Que se dejan sobornar con dádivas) y los llamados “periodistas”, cargados de ideología, que parecen políticos en campaña electoral, que vemos en los medios de comunicación, y los “tontulianos” de la tele, que andan más en nimiedades que en cuestiones de profundidad, y cuando emiten un juicio se ve la voz de su amo. No tenemos más que cambiar de canal e iremos observando cómo son utilizados los medios para orientar, cuando no manipular, la opinión del ciudadano en uno u otro sentido. Ojo, pues, que las cosas no son como nos las pintan y, sospechamos, que detrás de todo hay algo más que nos sumerge en la duda.

Pero no quiero dejar de romper una lanza a favor de los otros periodistas, aquellos que son claros, precisos e incisivos con el político, exigiendo respuestas a las inquietudes y preocupaciones de la sociedad. A los que arrojan luz, con sus análisis imparciales, sobre el momento político y social por el que andamos. Gracias a los que acorralan al político de turno dejando en evidencia sus deficiencias, sus incongruencias e incoherencias, a los que exigen que aclaren los programas haciéndoles comprometerse de cara al futuro, para que luego les podamos exigir el cumplimiento de lo que dijeron ante tal o cual medio de comunicación. Luego, cada cual, dentro de sus capacidades y criterios, debe decidir lo que estime conveniente, pero nunca debe ser como Vicente, que va donde va la gente…

Que usted lo vote bien, o debería decir, tal vez, que usted los bote bien, pero sin acritud ni insultos, desde la razón y su soberano voto…





martes, 15 de diciembre de 2015

Felices Fiestas y año 2016


Ya se aproximan las Navidades y demás fiestas con el fin de año. Os dejo esta felicitación para todos los amigos y amigas de este blog, montada sobre fotos de Málaga en estos días.


"Cuando la luz crepuscular se pierde por el horizonte, un nuevo amanecer pregona primaveras de esperanza".


FELICES FIESTAS DE TODO CORAZÓN a todos y todas los que me seguís. 



Debate: ¿A quién votamos el 20D?


Reconozco que no vi el debate, andaba en otros menesteres, pero ¿quién puede escapar a los comentarios del posdebate? Que si Rajoy se vio acorralado, que si se pasó de frenada Pedro Sánchez con lo de la decencia o no de Rajoy, que si fue más de lo mismo, que si ganaron los ausentes, que Rajoy dominó mejor la economía y Pedro las cuestiones sociales.... etc.

Yo no vi el debate porque para mí ya se había debatido a lo largo de la legislatura con los hechos mostrados por cada cual. El debate me parece, no diré una pantomima, pero sí el vociferar del mercader que a última hora y antes de cerrar el mercado quiere vender el pescado, como última oportunidad, para aquellos que llegan tarde a la compra. Ya sabemos qué pescado vende cada cual y cuáles son las normas del mercado que condicionan las cosas. Ahora nos han abierto otros puestos nuevos donde se anuncian otros productos que, queramos o no, pueden ser más de lo mismo con algunas variables que parecen tentadoras. Estamos en la U.E, que es quien decide, y los gobiernos que la integran seguirán la voz de su amo con ligeros márgenes de maniobrabilidad. No se van a permitir cambios radicales, véase el caso de Grecia sometida tras tanta parafernalia de libertad para decidir en referedum cosas que no se pueden decidir, porque si vas por libre te echan del club.

Ya hice mis análisis hace tiempo y los fui publicando en este blog. Dije, entre otras cosas, que estábamos en una guerra de intereses entre los grupos de poder económico y la generalidad de la ciudadanía. El dinero rompió fronteras, pero los derechos humanos y laborales se estancaron. Se fabrica a precio de “inframundo” y se vende a precio de opulencia. Se paga 5 al currante que fabrica en China, India o Vietnam y se vende a 100 en EE. UU. o Europa. ¿Quién gana? Esa es la manipulación de la globalización pensada para que gane la banca, o sea, el dinero y el capital inversor. Yo me pregunto: ¿cómo puede un sujeto acumular un capital tan grande como el de Amancio Prada viviendo una sola vida? Decía Balzac: “Detrás de toda gran fortuna siempre hay un crimen”. No diré yo tanto, pero sí una injusticia. Una injusticia distributiva que ha permitido que la plusvalía generada por el trabajo vaya a manos de unos y no de otros.

¿Dónde nos ha llevado esto? A competir, a la baja, con esos países en bajos precios. Estrategia: bajar salarios para que el capital no se vaya a otro lugar, crear un mercado de trabajo atrayente al inversor, es decir beneficioso para él… o lo que es lo mismo, bajar salarios, incrementar los sujetos en venta laboral, facilitar bajadas de impuestos a las multinacionales y, de camino, abrir nuevos campos de inversión, privatizar seguros, sanidad y empresas, dejando al Estado como gestor del gasto de los impuestos, comprando servicios a la privada…. a la americana. Todo lo que huela a negocio está sometido a la avaricia del mercado, sea sanidad, educación, asistencia social, seguros médicos, pensiones… allá donde se mueva dinero quiere estar el capital, porque el capital es el dinero y entiende que los Estados han de dejar que sea el mercado el que lo regularice todo.

¿Qué ha pasado? Pues que la mayoría de nuestros políticos juegan a lo que dicen sus amos, que son los que manejan la pasta. Ejemplo: Llega Rajoy y su partido con unas promesas que embaucan al electorado, pero cuando toman el poder no cumplen el programa y lo justifica en su desconocimiento de la realidad, cuando antes había dicho que sabía perfectamente lo que había. Si se ha de modificar el programa por otro no votado, se ha de de convocar nuevas elecciones y ofrecer otro programa que solucione la situación imprevista. Sospecho que, realmente, había un programa oculto bien planificado. De entrada, vamos a demoler todo lo que te dejen para reconstruir en la línea de la filosofía liberal, de libre mercado y de domino del capital sobre los intereses de la ciudadanía. Se salva la banca, pero no a los hipotecados. Los tres primeros años se deja en caída libre al país y cuando lleguen las elecciones ya estaremos en una situación de tocar fondo… con un ligero empujoncito parecerá que empezamos a salir de la crisis, cuando la realidad es que ya nos hemos instalado en ella definitivamente y se venderá, como salida, la amortización del impacto. Ya no caemos tanto, ya estamos frenando esa caída, ya se crea trabajo (eso sí precario, de baja calidad y sueldos por los suelos como corresponde a la nueva situación) y todos gritamos: "Virgencita que me quede como estoy"… me andaba ahogando y estos señores que provocaron la tormenta (me refiero al mundo financiero y sus secuaces) ahora me tiran un salvavidas para evitar que me ahogue y siga nadando dentro de la crisis, memos mal que, en el fondo, hay gente buena que aprieta pero no ahoga.

¡España va bien! Qué frase más merketiniana. Hay menos paro, quiere decir que hay menos personas registradas en las oficinas del INEM. Pero ¿hay más gente trabajando que hace 4 años? Parece que no. Veamos estas y otras cosillas de interés sacadas de ese maravillo mundo de internet que nos vacunó contra las mentiras de muchas proclamas políticas de partidos. Os dejo unos datos en esta tabla:

 
Otros datos complementarios de interés:
  1. En empleo público se han perdido 138.000 empleos desde 2011.
  2. La tasa del riesgo de pobreza se mantiene en un 22,2 %, pues es la misma en 2011 que en 2014.
  3. El número de ricos creció en España un 40% desde 2008.
Lo dejo aquí. Creo que nos están engañando con la información económica y que aquello de que: ¡España va bien! nos debería llevar a la pregunta: ¿Para quién va bien España? Los que no nos podemos quejar deberíamos pensar en los que sí pueden y deben hacerlo. Para qué sirve un Estado, si no es para garantizar la vida digna de sus ciudadanos y no para ejercer de control de la ciudadanía delimitando marcos de beneficio para unos colectivos en contraposición a otros. Ser ciudadano de un país debe garantizar el derecho a esa vida digna. Si se vota habría que ver quién te ofrece esa posibilidad de justicia distributiva que vele por la calidad de vida del votante.

No, en los mítines, en los debates, en la propaganda electoral no se dice la verdad, sino aquella verdad, o medias verdades, que les interesan a ellos, a cada cual que se presenta. Yo soy de los que creen en las ideologías, es decir, en una filosofía que enmarca un pensamiento político que debe orientar esa actividad en la línea de los objetivos que la propia ideología establece. Cuando aparece alguien que dice no tener ideología, creo que evita definir el marco que determine lo que se compromete a hacer. No me gustan esos, los que no hablan de ideología, pero ¿las ideologías han desaparecido? Espero que no… eso sí, toda ideología debe adaptarse al momento para gestionar las cosas en función del macro objetivo que tiene establecido. No es lo mismo anteponer los derechos de la ciudadanía al empresariado que disponer, desde el punto de vista legal y organizacional, que esa ciudadanía ha de estar al servicio del mundo empresarial por entender que si gana la empresa gana la sociedad, cuando eso es falso si esa empresa no está al servicio de los colectivos sociales. El objetivo es el ciudadano y la empresa es un medio de desarrollo social y económico que hará que el ciudadano viva mejor si se realiza esa política de orientar todo al beneficio común de la sociedad. En ningún caso el Estado debe consentir que una empresa se enriquezca a costa de la pobreza de la sociedad gestionada por ese Estado. En todo caso, cualquier Estado debe potenciar al empresariado de su país, al pequeño y mediano empresario, como forma de acercar la producción a su pueblo, de implicar la sociedad en esa actividad que debe formar parte del tejido económico y social que enriquezca a esa nación antes que a otras. 

Y ahora vote usted. Pero no vea esto como un partido de futbol entre Barça y Madrid, entre su equipo, al que se mantiene fiel “manque pierda” y valore el juego de verdad para que gane el mejor, pues así ganamos todos. Ahora somos los árbitros no los espectadores y debemos obrar en consecuencia. Si se le ha de sacar tarjeta a este o aquel porque ha jugado sucio y anda corrompido, se ha de hacer, y si se ha de expulsar del terreno de juego a algún contendiente también se hace, para eso estamos eligiendo lo mejor; que se vaya al banquillo y verá las cosas mejor para otra ocasión, para el próximo partido.

Mas no pierda de vista que los seres humanos están por encima del mundo materialista que nos quieren imponer. El desarrollo no es tener más, sino ser más cada día… más inteligentes y con  más conocimiento, más libres para pensar, más desarrollados intelectualmente, más idealista, más solidario y pacífico… en suma, más humanos viviendo integrados con un entorno que facilite la vida de nuestros descendientes, o sea de la especie, en equilibrio sostenido con el medioambiente.  


Es complicado, porque no encuentro nadie que cumpla estos requisitos, pero de momento ya sé a quién no he de confiar el mañana, ahora toca devanarse los sesos para ver quién se puede aproximar más a esa idea que pretendo.