jueves, 27 de diciembre de 2012

El gran expolio


Aclaración previa según la definición de la RAE:
Expoliar: Despojar con violencia o con iniquidad.
Iniquidad: Maldad, injusticia grande.
Despojar: Privar a alguien de lo que goza y tiene, desposeerle de ello con violencia.

Bien, aclarados estos conceptos para no llevarnos a engaño, empecemos la reflexión. El expolio siempre ha existido, es más, las guerras se hacía para expoliar al vencido y someterlo. El expolio fue la fuente principal de la riqueza del poderoso. Se hace trabajar al siervo en la edad media, al asalariado en la actual, para explotarle, que es lo mismo que expoliarle del beneficio justo de su trabajo, con iniquidad.

El siglo pasado se realizó el gran expolio de uno de los más importantes estados del mundo. Me refiero a la Unión Soviética. El patrimonio acumulado con el sudor de la clase trabajadora, que gestionaba el Estado, fue mal vendido o regalado a los sujetos del propio régimen y otros, que se subieron al tren del cambio “democrático capitalista” desde el sistema comunista. Todo un patrimonio de la clase trabajadora representada en el Estado soviético se privatizó sin que dicha clase obtuviera la más mínima recompensa. El robo o expolio estaba servido y amparado por sus nuevos valedores, el sistema capitalista. La iniquidad quedó manifiesta en el despojo.

Ahora estamos asistiendo al otro gran expolio que nos atrapa de lleno. Se trata de la privatización de los bienes y empresas comunes al conjunto de la ciudadanía, las de patrimonio estatal, propiedad de todos los españoles, pues el Estado somos todos, al menos eso se dice para justificar los impuestos. La empresa privada acecha, como buitre carroñero, el momento oportuno para lanzarse a la caza y ejecución de ese expolio. Ejemplo, la sanidad, que es un goloso pastel económico para las multinacionales de la salud y sus empresas  al estilo americano. ¿Cómo lo hacen? Veamos.

1.     El partido en el poder traiciona su programa. Ello implica que el contrato que firmó con la ciudadanía en las elecciones no se cumple, lo que comportaría la nulidad del mismo, pero el sistema le otorga el poder aunque no ejecute lo pactado en su programa. ¿Es esto constitucional? Habría que echarlos por incumplimiento de contrato.
2.     Establece una estrategia de desinformación para intoxicar al ciudadano con falacias y crisis cuya única salida es la que ellos proponen, divinizando la gestión privada y denostando la pública, que es su responsabilidad precisamente. La empresa privada, la banca, ha provocado la crisis, no sé donde está la excelencia de su gestión.
3.     Tiran piedras sobre su propio tejado denigrando la actividad política, denostando la gestión pública. No hablan del fracaso y la ruindad de las gestiones privadas en un sinfín de empresas, pero sí de la inviabilidad de lo público. Socializan las pérdidas de la privada, sobretodo de la banca a la que deben ingentes cantidades de dinero los partidos, cuando no se han beneficiado de créditos blandos o han participado en el propio expolio de la institución, como las cajas de ahorro.
4.     Colocan Caballos de Troya al frente de la gestión de lo público, sobre todo hospitales. Son expertos en gestión que se fraguaron en la privada y no comulgan con la filosofía de lo público. Difícilmente puede un sujeto obrar contra sus propias convicciones. Está claro, pues, que irán a privatizar, ese será su principal objetivo, dejando de manifiesto la inviabilidad de lo público.
5.     A la par, van creando empresas que se beneficien de las privatizaciones. Son grupos de amigos e inversores cuyo objetivo común es adueñarse de las empresas públicas a privatizar. Extraños intereses que se entrelazan, políticos, empresarios, banca, financieras, técnicos, grupos de poder, etc… Habría que estudiar la composición y los entresijos de esas empresas. Objetivo: El expolio.
6.     La estrategia del endeudamiento. Más paro, menos ingresos, más deuda pública… Atrapados en la deuda pública, que siempre es culpa del anterior gobierno, aunque el PP gobernara en la mayoría de las comunidades de mayor endeudamiento, solo queda vender las propiedades para equilibrar la balanza y justificar la privatizaciones.
7.     Objetivo cumplido. Todo el expolio quedará presentado como una buena gestión de la crisis… El plan ha resultado, han engañado al votante, que suele votar en plan hooligan, y le volverán a engañar si no se espabila y deja de dar crédito a sus falacias.

Al final se enriquecieron amigos y ellos. El saqueo está servido y el patrimonio del Estado pasó a manos privadas, curiosamente, muy vinculadas a aquellos que organizaron y gestionaron la privatización.  Ya no tenemos nuestros hospitales, nuestras escuelas, nuestras autovías, trenes y demás. El Estado recoge impuestos y paga una mínima cartera de servicios a las empresas privadas, si quieres más y mejores servicios has de pagarlos de tu bolsillo.  En todo caso lo que era nuestro, de la ciudadanía, ya no lo es. Entramos en el modelo maestro, el norteamericano, donde lo privado es el rey y el público la beneficencia. ¿No es esta una conducta mafiosa, donde la solidaridad social está ausente? Pues este es el futuro que nos espera si no espabilamos…

Mi pregunta es: ¿Es constitucional este expolio? Lo sea o no, para mí es un robo descarado, una venta fraudulenta hecha por quienes no tienen el reconocimiento democrático para hacerla, pues su programa no incluía estos actos… Si, a lo largo de la historia, los expolios se asociaron a la guerra, posiblemente estemos en una guerra donde las armas son la mentira y el embaucador los propios gobiernos. Quienes nos deberían defender y luchar por nuestros intereses nos están vendiendo, traicionando, tal como yo lo veo, claro… El problema es que nos sentimos impotentes y sin recursos para neutralizar sus malévolas acciones hasta que no lleguen las próxima elecciones y eso si ellos, con la habilidad que les caracteriza, no nos han vuelto a engatusar y se presentan como mal menor en una situación de terror económico. Recursos en medios de comunicación no les faltan, capacidad de manipulación y dinero tampoco…

Conclusión: Posiblemente seamos imbéciles y no sepamos gestionar el voto, ni luchar por nuestros intereses de Estado. Vean el video, piensen, razonen y observen las incongruencias y falacias (mentiras) que se desprenden.  Salud para el próximo año, que la cosa se pone fea…


sábado, 22 de diciembre de 2012

La profecía Maya


Hoy, 21 de diciembre de 2012, según la profecía maya, el mundo cambiará, se dará por terminado un ciclo y se iniciará otro diferente. Yo no creo en estas cosas, pero cuando se desviste de lo irracional, de los miedos y aprensiones que genera para la gente poco avezada en dar labor a su intelecto, acaba uno reflexionando desde otra dimensión sin fantasías. Es cierto, el mundo cambia cada día, pero hay momentos históricos en que se produce un punto de inflexión, donde se cambia el rumbo de las cosas y aparecen elementos nuevos que condicionan un futuro más desvinculado del pasado. Los mayas podían haber puesto este punto de inflexión en la caída del imperio romano, pero no estaban en ese mundo, también en el descubrimiento de América que les afecto más de lleno, o en la revolución francesa que condicionó el proceso evolutivo de nuestra sociedad a nivel mundial, o en otros muchos momentos de trascendencia histórica. Pero no, lo colocaron aquí. Yo, por darles la razón, me paro a reflexionar por qué es este y no otro el momento que ellos definen como cambio de era, el instante para eliminar una dinámica social y la aparición de otros valores que modifiquen sustancialmente el conjunto y contexto social que nos condiciona.

Y tienen razón. Nunca antes en la historia de la humanidad, han concurrido tantos elementos que puedan producir ese cambio de forma tan sustancial. No es un planeta que se acerca a colisionar con la tierra, ni un cometa, ni una catástrofe natural que nos haga desaparecer de esta faz, sino un conjunto de variables de contenido social, político, económico, tecnológico, del conocimiento  y humano como os plantearé a lo largo de esta reflexión.

Lo cierto, al menos para mí, es que, en términos generales, esta era ha sido un fracaso. Cargada de guerras, de destrucción, confrontaciones ideológicas intransigentes, integrismo religioso, explotación del hombre por el hombre, desencuentro, etc. Por otro lado, la codicia y la avaricia ha sido una constante como motor de un progreso material que solo trajo consumismo exacerbado, agresión a la naturaleza y expolio de recursos. No se ha conseguido crear una cultura del respeto y la tolerancia, de las sinergias donde se sumen todas las potencialidades de los sujetos, sino que se ha ido adoctrinando en la sumisión al poder, en lugar de a la libertad responsable que es la que suma y fusiona el conocimiento y el crecimiento personal y colectivo.

Las religiones han sido armas y sostén de las ideologías y de los valores culturales de nuestras sociedades, fraguando muchos de los principios imperantes, con su dogmatismo enquistado, con sus credos a ultranza y la negación de otras verdades tan posibles como la propia, han provocado confrontación y caos, guerras y agresiones, imposiciones  y radicalismo. El dogma es el dogma y si alguien lo critica es un hereje y hay que erradicarlo como enemigo de Dios… ¡Qué barbaridad! Desde los ebionistas, pasando por el arrianismo, los cátaros o albigenses, el gnosticismo, el protestantismo, etc… hasta llegar a las más de 50 herejías contabilizadas por el catolicismo, sin considerar las de otras religiones, que también fueron “casus belli”, todo el asunto de creencias ha sido cuestión de confrontación.  Hoy, existen tendencias claras de tolerancia en muchos casos, pero siguen habiendo integrismo, radicalismos y dogmatismos encapsulados que llevan hasta la inmolación llevándose vidas ajenas por delante… ¡Qué horror!  Para mí, la religión solo tiene sentido social y estima si es respetuosa con las demás creencias. El problema, en muchos casos, es que estas religiones forman una estructura social a semejanza de los otros poderes terrenales y acaban cayendo en la misma dinámica a través del ejercicio de la autoridad de sus líderes, con unas bases críticas, en muchos casos, pero sumisas.

Volviendo al asunto, el momento es de encrucijada y, dependiendo del camino que se tome, iremos a uno u otro lugar, siendo dos los objetivos básicos, que definiría como humanismo y materialismo, y que parecen incompatibles, si bien han de convivir de forma inevitable. El clásico dilema entre el SER y el TENER con el que tanto se juega para arrimar el ascua a la sardina de cada cual. Para unos, progreso, es tener muchas cosas, pero para otros el progreso es ser un sujeto desarrollado y realizado en la vida desde la concepción humanista. El sistema capitalista entiende el progreso como material, pero el humanismo no lo ve de esa forma.

Pero vayamos por partes. Hablaba antes de variables de diverso contenido que condicionan el momento y son causa de un posible cambio. Me refería, entre otras, a las de contenido social, donde incluyo la tendencia a garantizar los derechos humanos y otros recogidos en las constituciones, como el derecho a la salud, a la educación, a la vivienda, el de sufragio,  y valores como la equidad, la justicia distributiva, la solidaridad, etc.  En este caso, a la vista de los derroteros que está tomando el asunto, hemos de convenir que nos estamos alejando de esos principios, salvo que demos un giro de 180 grados y volvamos a pensar desde esa solidaridad y respeto al conjunto de los seres humanos.
Desde el punto de vista político ya se han creado instituciones que, si bien en un principio parecían apropiadas para el conjunto de la ciudadanía, nos han llevado a un campo de mero mercado abierto y libre para los intereses del poder, como el caso de la U.E. Se impusieron los intereses del mercado a los de los pueblos. En este sentido también estamos bajo la sombra de otro ente militar de importancia que nos tiene atrapados en el sistema, como es la OTAN y sus conflictos a los que hemos de someternos. Mientras tanto el político y su prestigio se han ido al carajo, o mejor dicho, ha perdido la credibilidad social, aunque ejercen el poder como si nada hubiera pasado. Sus programas no se cumplen y traiciona al electorado que les dio su confianza para que desarrollara estos programas. Al final se han convertido en aliados de una de las partes, como son los intereses del materialismo capitalista y financiero.

Si analizamos el aspecto financiero, observamos que estamos sometidos a la especulación, a la ingeniería financiera, al chantaje económico y un sinfín de variables que consolidan el poder del dinero sobre cualquier otro. Han provocado una situación, con sus hipotecas “surprime” , de crisis total y ahora salen reafirmados del conflicto, con los Estados que los salvaron a los pies de los caballos, pues al especular con las primas de riesgo y otros indicadores, han sometido a los gobiernos a la deuda pública y han llevado al pueblo al paro, caminando hacia la indigencia. No se están estableciendo políticas económicas que refuercen el poder del Estado, sino que se está desmembrando este para que al final toda actividad productiva esté en manos de las empresas y sus grupos de poder, incluido los servicios públicos elementales y las empresas estratégicas que permiten el funcionamiento de los otros servicios imprescindibles para el desarrollo, como es el suministro de agua, luz, gas, etc. Hubo un momento donde cabía la nacionalización de la banca quebrada, la desaparición de paraísos fiscales, el control de la economía por los estados, pero ya pasó y ganaron ellos ese proceso. Recuerdo una propuesta de Zapatero en la ONU pidiendo la desaparición de esos paraísos fiscales… fue si principal error, pues desde el poder económico, que anda a sus anchas en esos paraísos, se le acometió con todos sus medios y se creó opinión sobre su incompetencia, lo que sirvió también como maniobra de distracción, evitando que la gente centrara la responsabilidad de la crisis en la banca irresponsable y cleptómana. Estamos en sus manos…

Otro aspecto de principal importancia es la expansión de la tecnología, su auge y consolidación como motor de desarrollo. Las telecomunicaciones, la televisión, medios audiovisuales, internet, etc. son instrumentos que nos muestran una paradoja entre la bondad de su uso y la maldad de su poder. Por tanto, bien usada, puede ser una fuente de progreso social, pero a la vez, también pueden ser instrumento de manipulación y alienación.

La gestión del conocimiento es otro de los aspectos básicos a considerar. El conocimiento es poder y debería estar al alcance de toda la ciudadanía. La educación gratuita y universal permite ese acceso al conocimiento, pero se están complicando las cosas al incrementar los costes y repercutirlos en el ciudadano usuario. Otra cosa es el adoctrinamiento, que si bien es una vieja práctica dentro del proceso de socialización, debería reenfocarse hacia la formación de sujetos librepensadores, responsables e implicados en la res pública y no sujetos sumisos y alienados.
Finalmente el humanismo, que debería ser la clave en que se moviera la sociedad. Pero los valores humanos que se están desarrollando, al amparo de ese mundo mercantilista y competitivo, chocan de frente con él y lo van eliminando paulatinamente. Como ya he dicho, sobra la codicia, la avaricia, la excesiva competitividad, la usura, el desprecio, la incomprensión, la insolidaridad, la soberbia, etc. Falta una sociedad donde el ser humano esté por encima de cualquier otro valor, que se perciba como la clave y la célula principal del desarrollo, que se entienda que cada cual debe asumir su alícuota parte de responsabilidad en la consolidación social, que, en suma, el ser humano sea el eje donde pivote cualquier actividad social y productiva, la esencia principal y primigenia de la vida en equilibrio con su entorno.

En resumen, el cambio de ciclo ya está en marcha. La dirección es imprevisible, pero vamos por mal camino. La globalización del mundo es imparable, pero se está ejecutando desde el mercado y no desde las personas. En este cocido, en ebullición, donde están los ingredientes en cantidades desproporcionadas, habrá que darle a cada parte su valor y buscar otra interacción que nos lleve a mejor vida, entiéndase en esta tierra…  Tal vez la cosa pase por:
1.     Redefinición de la política con reajuste de las ideologías adecuándolas al momento. Purga de políticos incompetentes y corruptos mediante un rearme ético, moral e ideológico ejemplarizante.
2.     Sometimiento del mundo de las finanzas y la producción a los intereses sociales y no a la inversa. Eliminar el componente mafioso que invadió el escenario público.
3.     Dar un buen uso a las tecnologías quedando al servicio de la ciudadanía y no siendo un instrumento de manipulación y de negocio lucrativo del poder.
4.     Establecer procesos educativos para hacer a la gente más libre y responsable, implicados en el devenir de la sociedad.
5.     Establecer el humanismo en un sentido de transversalidad, que impregne a toda actividad de esa idea del ser humano como base o pivote de todo.
Si empezamos por aquí y con esas premisas, la cosa empezará a ir mejor. Creo que el camino a recorrer, en esta nueva era que los Mayas nos aventuraban, es largo pero que se deberá basar sobre el desarrollo del sujeto de forma individual y colectiva y no sobre el sometimiento a poderes fácticos que manipulen y conspiren mafiosamente en la sombra. ESPERO Y DESEO UNA ERA MÁS HUMANA, MAS ESPIRITUAL Y MENOS SUJETA A RELIGIONES Y A INTERESES DE GRUPOS DE PODER.

Empecemos una CATARSIS SOCIAL para espulgar los errores y potencias los aciertos buscando la vía del encuentro…


viernes, 14 de diciembre de 2012

La prima de riesgo


Mi prima y su riesgo


Tengo una prima en mi casa
que ya me está mosqueando
de golpe se va al terrao
y cundo más le conviene
se vuelve a venir abajo.

No sé yo si tiene novio
si se la están cepillando
o qué narices le pasa
que la están manipulando.

Yo la tengo por obesa
y la quiero en tratamiento
pero la Unión Europea
va poniendo impedimento
que la quiere tan gordita
con su tipo barrileño.

Lo cierto es que la despensa
me la tiene empobrecida
que no me queda más pasta
para pagar su osadía
y que de seguir así
pediré que me rescaten
para evitar mi agonía
y que estos riesgos me maten.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Sobre el poder


Poder y sumisión
A tenor del video que colgué anteriormente, he desarrollado esta reflexión que comparto con vosotros. Me parece que es adecuada, considerando que estamos inmersos en una lucha por el poder de gestión de los recursos, donde el capital intenta escapar al control del Estado, incluso, ponerlo a su servicio en contra de los intereses de la ciudadanía en general. Aunque es un contenido largo y denso he preferido dejarlo en una sola entrada para mantener la consistencia y evitar la dispersión. 

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En cierto sentido, aunque uno esté jubilado, añora algunas actividades docentes que realizaba en tiempos pretéritos. Y ahora, desde la perspectiva que da la madurez, se pueden usar determinados conceptos emanantes del tema para buscar una aplicación más real a la vida cotidiana.

Tenía uno en una de mis asignaturas que trataba sobre el poder, el conflicto y negociación, todo ello entendido dentro de una organización empresarial o laboral. Ahora, que paso de esas apreciaciones y mi situación me ha llevado a mirar la vida desde la prevalencia del ser humano en un entorno social amplio, que sobrepasa la organización empresarial, me lleva a otras reflexiones más propias para compartir con mis amigos y seguidores del blog.

No obstante, como decía, tomo de mis temas docentes algunos conceptos como son los siguientes:

¿Qué es el poder? Podemos decir que existe una relación de poder cuando las acciones de un sujeto están determinadas por la influencia de otro u otros; o sea, que, siguiendo a Pruit (1981), concluimos que el poder es “la capacidad de influir sobre otra persona”.

¿En qué se basa el poder? Lawles (1979) distingue tres bases en la relación de poder: Los recursos, la dependencia y las alternativas. Es decir, si necesito un recurso que no poseo, del cual soy dependiente, estaré en manos de quien lo posea y me lo ofrezca en función del peso de dicha necesidad y de las alternativas que tenga para poder conseguirlo. Si necesito pan y solo lo puedo conseguir en la tienda de fulano, ese fulano tendrá mucho poder sobre mí, pero si tengo alguna alternativa para conseguirlo ya podría valorar en cuál de las panaderías me es más provechoso su adquisición. Es más, el colectivo de clientes podría tener un gran poder sobre él si se organiza y le boicotea la compra en su establecimiento. En resumen, yo tengo necesidad de su pan y él tiene necesidad de los clientes para subsistir.

Eso llevado al mercado amplio nos da un ejemplo en la gestión del mercado libre, donde la astucia, especulación y alianzas pueden organizar monopolios donde quede atrapado el cliente. Por tanto, si poseo un recurso, le creo necesidad al cliente y controlo las alternativas al mismo, tendré un inmenso poder sobre el consumidor… petróleo, energía, alimentación, transporte… salvo que haya un Estado que legisle en defensa del ciudadano y controle y neutraliza los desafueros que se puedan cometer. Bajo mi punto de vista, en este sistema de mercado, el Estado está para eso, para vigilar y controlar que los mercaderes no abusen y dominen ese mercado con sus estrategias y para que todo fluya buscando el bien del conjunto de la ciudadanía.

¿Cuáles son las fuentes del poder? Entendiendo ello por dónde y cómo se justifica el poder de un sujeto o grupo sobre otro u otros.  French y Raven establecen cinco tipos distintos de poder:

1. Poder de recompensa: Cuando alguien tiene la capacidad de proporcionar elementos valiosos al sujeto que realiza las conductas demandadas. En su simpleza mayor sería: “Niño si haces esto te daré un caramelo”. Estos nos debe sonar pues es una forma de influir desde el poder muy extendida.

2.   Poder coercitivo: Es la percepción que tiene el destinatario sobre la capacidad del portador de poder para distribuir castigos. Entiéndase que hablo de percepción, que no tiene por qué ser real, sino que uno interprete que tiene ese poder. Es importante, porque si uno modifica la percepción y desviste de ese poder al sujeto, acaba desmontando el sistema de relación.

3.   Poder de experto: Se refiere al reconocimiento de la superioridad del agente de poder en cuento a conocimientos, habilidades, etc. sobre la materia en cuestión. Aquí cabe el catedrático, el maestro, el padre, el mayor y hasta el cura. Asuntos médicos del médico, matemáticas del matemático, la religión del cura, etc. que son los que más saben sobre esa materia.

4.  Poder referente: Cuando el portador del poder posee para él otro valores, características o rasgos personales atractivos y valiosos. Sería como el modelo a seguir. 

5.   Poder legítimo: El destinatario entiende que el agente de poder está investido legítimamente del mismo, siendo obligación acatarlo. Un ministro, el juez, el padre, el maestro, el cura, etc.

6.   Incluyo yo, con permiso de French y Raven, otro tipo de poder de las organizaciones sociales, como es el Poder democrático, que es un poder legítimo pero con la salvedad de estar otorgado por el verdadero dueño del poder, los miembros de esa comunidad, en función de un acuerdo programático, por lo que es un poder temporal y delegado.


En mi reflexión me querría parar en el primer planteamiento sobre la base del poder. Es decir, recursos, dependencia y alternativas. El poder en el mundo, desde que es mundo, se ha basado en el control de los recursos, de los bienes y, para ello, se ha recurrido a las diversas formas de poder: recompensa, coercitivo, experto, referente, legítimo y, en nuestra era, democrático. Lo importante era controlar los recursos y los medios de producción y en ello andan.

Y si hablamos de recursos…  ¿para qué sirve un Estado? Un Estado no tiene sentido si no está para garantizar que cada uno de los ciudadanos tenga cubiertas sus necesidades básicas, su alimentación, cobijo, abrigo, educación y salud, amén de otra cosas de orden superior. Eso lo reconocen las constituciones modernas, pero, en general, se las pasan por el forro al aprobar las leyes que las desarrollen. 

El poder, por tanto, está en el control del recurso. Se tendrá más poder si ese recurso es imprescindible para la supervivencia. Dado que el instinto principal del ser humano, o sea, el objetivo primordial, es la supervivencia de la  especie a través del protagonismo personal de cada individuo, este se ve obligado a priorizar aquellos elementos que necesita para ello. Maslow, en su pirámide de necesidades (ver aquí), que tiene mucha vigencia a pesar de sus más de sesenta años, lo deja bien claro. Lo primero es nutrirse, es decir, respirar, hidratarse, comer y dormir, junto a las excreciones (orinar y defecar), luego afloran las demás tal como se observa en la pirámide.

Pero vayamos a desmenuzar un poco este asunto de la pirámide:

En primer lugar, en la base, aparecen las necesidades llamadas fisiológicas, que serían: respiración, alimentación, descanso, sexo, homeostasis.

En segundo lugar las de Seguridad, que corresponderían a: seguridad física, de empleo, de recursos, moral, familiar, de salud, de propiedad privada.

En tercer lugar las de Filiación, que incluyen: amistad, afecto, intimidad sexual…

En cuarto lugar las de Reconocimiento, que integran: autorreconocimiento, confianza, respeto, éxito.

Y finalmente la Autorrealización, donde aparece: la moralidad, creatividad, espontaneidad, falta de prejuicios, aceptación de hechos y resolución de problemas… Es decir la maduración del ser humano con el desarrollo máximo de sus potencialidades.

Bueno, pues este es el proyecto de ser humano que llevamos dentro: “Desarrollar nuestras potencialidades”, si nos dejan, claro. ¿Y por qué no nos dejan? No nos dejan por una cuestión cultural, de funcionamiento del sistema, donde el poder lo ostentan unos pocos desde siempre y los otros se dedican a producir bienes de consumo que inundan el mercado en beneficio de los poderosos que son los dueños de los recursos. O lo que es lo mismo, hay un grupo que anda por el vértice superior de la pirámide viviendo su “realización” personal (entre comillas), mientras en la base y primeros escalones andan atrapados los menesterosos, los pobres, sin recursos y que han de someterse a quien los tiene para conseguir subsistir. Eso ha pasado siempre y sigue pasando, porque hay miopes, egoístas, codiciosos y avaros, que entiende su mayor beneficio desde la pobreza de los demás. En el fondo somos más o menos ricos en función de quienes nos rodean, pero ese es otro tema de reflexión a tener en cuenta.

El gran beneficio social está en conseguir ciudadanos competentes, creativos, con capacidad de enfrentarse y resolver los problemas desde la implicación responsable, crear una sociedad sana de gente realizada y contenta consigo misma, motivada y socialmente solidaria. Ahí ganamos todos porque hay un mecanismo de sinergia que nos enriquece como personas. Aquí entra en juego el Estado, la conveniencia de tener un gobierno democrático, que procure el bien del colectivo y no de unos cuantos para hacer a la sociedad más libre y humanamente rica, en humanismo, desde la soberanía del ciudadano. Un Estado que controle el mercado y la producción de bienes desde la conveniencia social y la sostenibilidad para garantizar el progreso del SER en equilibrio con el entorno. Que neutralice esa codicia mercantilista y haga que este se cometa a los intereses del colectivo general, como ya he apuntado.

Pero eso no es lo que se pretende. A la vista está. Es el mercado el que esta adueñándose de los recursos, que se traducen en finanzas en un último sentido, y al controlar los recursos someten al pueblo y al propio Estado, como se está viendo. Estados de rodillas ante la banca mundial enfrentados a sus pueblos, con una jodida prima de riesgo por en medio. El juego se ha impuesto a la razón y, perdida la razón, vienen los miedos, el terror a quedar marginado por ese poder que se antoja cada vez más inhumano, cruel e insensible, pues no son personas razonables y de moral límpida las que lo ostentan, sino organizaciones macroeconómicas dirigidas, entre bastidores, por mafias poderosas.

Por tanto, si el Estado no controla los recursos básicos como alimentación, vivienda, educación, sanidad, empleo, etc. y los deja en manos de grupos privados de poder con intereses de mercado ajenos al colectivo social, acabaremos a los pies de esas organizaciones que nos van apretando el lazo en la garganta hasta hacernos rendir por la miseria y situarnos en la base de la pirámide, donde por cuatro ochavos andaremos entregándonos al trabajo para poder subsistir y no buscando ese desarrollo de potencialidades de cada cual, como decía. En lugar de evolucionar los países en vías de desarrollo acabaremos involucionando nosotros hacia su situación actual. Pero el tema de la globalización es otro asunto de debate que no cabe en esta entrada pero que promete interés para su desarrollo.

Pirámide Maslow









martes, 11 de diciembre de 2012

¿Por qué no piensan un poco?



¿Por qué no piensan un poco? Esta mujer chilena lo tiene claro. Los poderosos juegan con los pobres hasta servirse de ellos para neutralizar sus propias reivindicaciones de justicia social y distributiva. El camino es la alienación y la dependencia del plato de comida...



lunes, 3 de diciembre de 2012

La zanahoria morá (Daucus carota)

Ejemplares de zanahoria morá

Uno, como cuevacho, o sea, hijo de Cuevas de San Marcos, no tiene por menos que sentirse dolido y triste por ver que un producto tan propio como la zanahoria morá acaba siendo reivindicado en exclusividad por un pueblo vecino como es Cuevas Bajas. Es bien cierto que el cultivo de dicha zanahoria, en esa zona, es ancestral, de siglos. Pero no es menos cierto que Cuevas de San Marcos tiene en su haber y su historia un no menos amplio y consolidado sistema de producción de ese artículo, compitiendo en calidad con este y otros lugares que presumen de su cultivo. Lo cierto es que la calidad y su identidad están relacionadas con su color morado y, habiendo visto gran cantidad del producto de diversa procedencia, acaba uno entendiendo lo de la exclusividad de la zanahoria morá genuina de esta zona de las cuevas de Belda. Solo se ha de dar una vuelta por internet, buscar imágenes en Google y ver la diferencia de color y presentación que hay entre ellas.

Para conseguir un buen cultivo, según tengo entendido por los agricultores de mi pueblo, se requiere, además de una buena semilla, una tierra adecuada, esponjosa, que permita la expansión de la raíz y su crecimiento en todas sus dimensiones, sin quedar ahogada. Lógicamente necesita unos cuidados especiales, como es el clareo entre las distintas plantas, la eliminación de la competencia de otros contendientes como hierbas y demás que le arrebaten o mermen el acceso a los nutrientes, y un adecuado sistema de regadío. También el abono natural es un elemento primordial para conseguir unos buenos ejemplares. Todo esto lo refiero por lo que he oído, pues aunque mi padre era hortelano y las cultivaba en la Aceña, no es mi especialidad, más dedicado al mundo intelectual que al agrícola. No obstante, tengo muy buenos amigos y familiares en Cuevas de San Marcos, que son expertos hortelanos y maestros en este arte del cultivo de la zanahoria morá.

Pero hablemos de zanahorias. La zanahoria, al igual que muchos productos de la huerta anteriores al descubrimiento de América, inicia su cultivo en la zona de Oriente Medio, desde Mesopotamia (actual Irak) a Afganistán, al menos las que aterrizaron aquí de manos de los musulmanes. Se dice que son más de 3000 años los que avalan el cultivo de la zanahoria en esos lugares y que con la llegada de los árabes a Europa, desde el norte de África, se incorporan cultivos de esta índole a la agricultura Española y Europea. Aunque la zanahoria, básicamente la de color naranja, tiene en Holanda y los Países Bajos su mayor difusión, hay indicios bastante fidedignos de que la morada, que nos ocupa, desembarcó en nuestra tierra también de manos de los árabes. Por lo que he leído en esos mundos de google buscando tratados que me aclararan las dudas, ya Ibn al-Awwam, agrónomo andalusí que vivió a caballo de los siglos XII y XIII, describe tanto las variedades rojas como amarillas, si bien se cree que se introdujo en Europa entre los siglos VIII y X. Curiosamente, la zanahoria naranja apareció en el siglo XVII en los Países Bajos. Se dice que los genetistas y botánicos consiguieron ese color en homenaje a Guillermo de Orange, que luchó contra España en los referidos Países Bajos buscando su independencia. Pero esto es otro tema.
Parece ser que las primeras noticias que se tienen de la zanahoria morá por esta zona, datan, aproximadamente, del siglo XIV, cuando se ubica el cultivo, por parte de los habitantes musulmanes, en los aledaños de las Cuevas de Belda. Mirándolo fríamente, sin chauvinismo barato, debieron de extenderse por las huertas regadas por el río Genil en las Cuevas de San Marcos y Bajas, llamadas a la sazón Altas y Bajas respectivamente, además de los Llanos a la falda del Camorro donde se inserta la propia cueva Belda. Por tanto es un cultivo compartido en la zona de las cuevas que no podría ser patrimonio singular de ninguna de las partes. Es cierto que la zanahoria morada se cultiva en otros muchos lugares de España, hay muchas evidencias de ello, pero el colorido y la calidad que se ve en esta zona es singular. Morado intenso, con un corte transversal donde se observa un círculo o corazón interior morado y una corona circular, también morada, que forma el perímetro. En su corte longitudinal se puede observar una cobertura morada, un cuerpo blanco y un eje central morado.
Ahora bien, dada la iniciativa manifiesta de los cueveños (gentilicio de Cuevas Bajas) de mayor ímpetu y oportunidad que la de los cuevachos (gentilicio de Cuevas de San Marcos), que parecemos más alelados para el negocio que los cueveños, cabe felicitarles por su ingenio y sumarse al festejo, sin bien, por hacer honor a la historia y la verdad, Cuevas de San Marcos debería tomar partido en estas celebraciones con su aportación singular. Tal vez, el mundo político local tome, en alguna ocasión, iniciativas al respecto y busque un protagonismo cuevacho con este y otros productos. Mientras tanto seguiremos disfrutando de esa exquisitez de zanahoria que acompaña tan bien la mesa y el arte culinario de la zona.
No se olvide que la zanahoria, en general, es un producto rico en componentes nutricionales, vitamínicos y minerales que son requeridos por nuestro organismo. Son ricas en caroteno y su pigmentación morada está causada por una sustancia hidrosoluble llamada antocianina, altamente antioxidante y con efectos beneficiosos como antitumoral, antidiabética y antiinflamatoria. Mejora la actividad coronaria, la agudeza visual y el comportamiento cognitivo. La sabiduría popular la considera muy buena para la vista, cicatrizante intestinal, diurética y astringente. También para curar la afonía se hervían zanahorias, se exprimían mezclándolas con agua y con miel (una especie de te de zanahoria). Eso sí, no olvidemos que también sirve para acompañar un buen vino a modo de tapa, al igual que variado condimento gastronómico.
Le propongo desde mi blog, a la señora alcaldesa, uniendo esta a la fiesta de las Candelas, que convoquen un concurso gastronómico exclusivo para desarrollar una cocina creativa a base de este producto… ¿Se apunta señora Lourdes? Tal vez sea una forma de reivindicar nuestro protagonismo con la zanahoria morá y completar los festejos del vecino pueblo, además de redescubrir e inventar distintos platos para disfrutarlas. 

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Os presento unas fotos de diversos ejemplares cultivados y donados por Isidoro Romero Moreno y José Ángel Cabrera Roda, que han tenido a bien obsequiarme con tan maravilloso producto. Brindamos por su salud con una copa de buen vino fino y una tapa de tan rica zanahoria, ahora que Isidoro anda luchando por su salud. Gracias a ambos.
Capricho genético

Su interior en corte longitudinal y transversal


Su diámetro

Su longitud


Corte transversal

Corte longitudinal

Su presencia al corte

Su aderezo con ajo, pimienta, vinagre, aceite, sal... al gusto

Buen ejemplar de raíz
Y después una buena olla de habas