lunes, 30 de julio de 2012

Réquiem por la democracia o regeneración política

Y ahora en prosa...
El sistema es perverso


Hace bastante tiempo, dos o más años, que vengo sosteniendo que esta crisis es una guerra de intereses, que la estamos perdiendo. También digo que la política es un arte que se debe recuperar como medio de gobierno democrático de los pueblos. O lo que es lo mismo, estamos en tránsito hacia la muerte de la democracia, herida por la nefasta gestión del mundo político y su sumisión a los intereses de grupos de poder económico y financiero. El voto ha dejado de servir a los intereses del votante, si alguna vez sirvió de algo, y el programa votado se lo pasan por el forro alegando intereses generales y de Estado.

Bien, pues hoy vengo a dar un repaso a este asunto. Empezaré diciendo que el sistema es perverso, porque el propio mercado ya lo es, sus intereses económicos rigen el sistema y eso lleva a una dejación de valores de solidaridad, de respeto; a un nefasto reparto de riquezas generadas, donde el mercader se lleva la mejor parte, gestando así la explotación del hombre por el propio hombre. Luego está el supramercado, que es el mundo financiero, donde se determina si se apoya o no a un proyecto empresarial y mediante el cual se juega a la bolsa y a las finanzas especulativas en lugar de la producción de bienes que mejoren la calidad de vida del ciudadano. Por tanto hay que buscar alternativas viables a este mercado, obviando las testimoniales que son inviables desde la perspectiva general y sí sirven para reavivar las dormidas conciencias.

El mercado, en la actualidad, tiene un poder imparable. Compra y vende mercancías, mano de obra, maquinaria, etc.. y para colmo, cada vez más, voluntades. Los valores humanos cayeron en picado cuando se ensalzaron a los “yuppies” y sus formas agresivas de gestión, ese estilo de triunfo arrollador que dejaba tanta gente en la cuneta. Eran gente admirada, triunfadores valerosos que conseguían éxito y prestigio personal sin mirar a qué precio. Se usaba el descrédito del contrincante, la droga para rendir y estimularse, el chantaje y toda técnica que hundiera al competidor y enriqueciera a la propia empresa. Juego sucio, manipulación, inducción al consumo, propaganda subliminal, expertos en marketing y apoyos cognitivos para seducir al cliente. En suma, deslealtad humana, maldad y generación de frustración en la misma proporción que éxito del susodicho.

Lo malo es que ese perverso mercado es el que manda. Al que se refieren los políticos cuando hablan de ganar su confianza. O lo que es lo mismo, hacer lo que ellos quieren para que inviertan su dinero (inciso: creo que debería estar prohibido superar una cantidad de dinero como propiedad). Podríamos decir que, sutilmente nos dan las órdenes para que el político de turno actúe según su conveniencia. Lo malo es que tienen cogido por los cataplines a ese político, al que le prestan o dan, sagazmente, financiación  para sus campañas. La banca y las empresas dan dinero a los partidos pero no a cambio de nada. Creo sinceramente, que las bombas que se andan lanzando por esos mundos de guerras tienen mucho que ver con decisiones políticas que benefician a las empresas de armamento y sus negocios, tras su aportación a las campañas electorales. Por tanto, mercado es sinónimo de poder sobre el mundo político actual, manipulación, deslealtad y chantaje.

El político no tiene agallas ni es capaz de legislar para yugular ese poder y someter el mercado a los intereses generales de la ciudadanía, sobre todo al financiero. Prefiere sostener a la banca corrupta con miles de millones de euros, antes que proteger al sufrido parado, diciendo que si no hay banca sana no hay posibilidades de crear puestos de trabajo… Serán cínicos!!! Pues a nacionalizar la banca o a vigilarla con mayor empeño para evitar esas situaciones, y si el problema es de pasivo inmobiliario, que a cambio entreguen las viviendas para que la gente siga hitándolas hasta que se remonte la situación y se las paguen al Estado. Y si fuera necesario a cambiar la Constitución si la actual no permite esas cosas. Cuanta razón tenía el visionario Thomas Jefferson cuando advertía, a principio del siglo XIX, de la malignidad de la banca, que nos dejaría sin tierra y sin casa, además de empeñados.

Por otro lado, creo que la salida de esta situación solo es posible, sin derramamiento de sangre, desde la propia política. Pero cómo hacerlo con un mundo político tan desacreditado. Si el sistema de mercado ha promovido su corrupción, la compra de voluntades, la sumisión a sus principios, la creación de la propia U.E. desde esa perspectiva mercantilista, obviando los intereses de la ciudadanía desde la orientación humanista.

La cuestión estriba en recuperar la ética política, y si nunca la hubo habrá que crearla. Habrá que sembrar esa ética en todos y cada uno de los ciudadanos, para que sean ellos los que sepan usar su voto sin alienación. Crear esa ética implica hacer al conjunto de la ciudadanía consciente de la importancia de la política y de sus derechos y obligaciones, de implicarles en el destino, no solo del país sino de la propia humanidad, y hacer de cada ciudadano un sujeto político, capaz de saber y comprender como se ha de gestionar un sistema y del papel que ha de jugar cada uno, asumiéndolo. El político profesional debería tener formación, en un amplio sentido, de todo lo relacionado con la gestión de la cosa pública, para lo que habría que prepararlos mediante una formación reglada que abarcara esa ética referida,  la economía, sociología, leyes y gestión, etc… Sin embargo se le da más importancia a enseñar en la escuela pública el misterio de la Santísima Trinidad, difícilmente masticable, que a aspectos mundanos y reales de la vida y la convivencia responsable. En resumen, si queremos regenerar la política, además de lo ya dicho, tenemos que conseguir que el político advenedizo se convierta en un verdadero valedor del ciudadano, comprometido con su programa, teniendo mecanismo para que, ante un incumplimiento, la ciudadanía pueda reprobarlo y degradarlo.

Con estos ciudadanos y políticos podremos crear otro sistema alternativo desde la fuerza de los votos y la confianza entre la ciudadanía y la gestión política. Un nuevo tipo de  empresas donde la propiedad sea compartida entre el dinero y el trabajo, donde los resultados beneficien a todos y no a unos cuantos, donde los salarios sean adecuados y no escasos por un lado mientras por otro son desorbitados; un consejo de dirección donde todos tengan su voz para elegir a los gestores en función de resultados. O sea, democratizar la empresa desde la implicación del sentido de la propiedad que debe emanar de todos y cada uno de sus componentes. Este modelo debería sembrarse, potenciarse como alternativa a la crisis y ser mimado por los gobiernos para ensayar y conseguir un mejor resultado que lo consolide, a la par que ir legislando al respecto.

Lo curioso es que, en la actualidad, es muy habitual escuchar conversaciones de salón o de barra de bar, donde se pone a parir a los demás y uno se queda como víctima maltrecha y propiciatoria, cuando no se entra en dislates que provocan enfrentamientos entre las bases sociales, que son las más perjudicadas por la crisis. Se critica a los políticos, a la banca y a todos dios, pero nadie se para a pensar qué se podría hacer para mejorar esto. Si no damos opciones acabaremos siendo lo de siempre, sujetos guiados por iluminados que nos engañan como a chinos (los de antes, estos no se suelen engañar tan fácilmente), cuando no pidiendo un dictador o caudillo que nos guíe a cambio de entregarle nuestra libertad.

Hay otro asunto que habría que retomar desde la inteligencia y la flexibilidad que ello conlleva, me refiero a la prolongación de la actividad laboral, que a la larga deberá considerarse como imprescindible, pero revolucionando los roles sociales, la propia ergonomía laboral relacionada con las capacidades puntuales de los trabajadores. Un sujeto mayor es un pequeño tesoro en conocimientos, por lo general. Si no sabemos sacarle el máximo provecho sin agobiarlo, desde su responsable implicación, y hacer que su experiencia sea un libro para los que vienen detrás estaremos desperdiciando una excelente oportunidad de dignificar al mayor y sacarle un rendimiento a su conocimiento. La imaginación debería darle salida para que su actividad final fuera adecuada a sus posibilidades en esos años de prolongación de su vida laboral.


Si bien el asunto tiene para rato, lo dejo aquí, de momento, y resumo mi visión del objetivo: Conseguir un Estado moderno capaz de ser el referente de la voluntad de la ciudadanía, sin opresión, con propósito de servir al ser humano en lugar de usarlo como mero elemento productivo, entregándolo al mundo empresarial y del mercado bajo las condiciones que nos andan exigiendo. El Estado no puede acabar siendo una mera empresa gestora de servicios en función de cómo vaya la economía, sino como un garante de los derechos de la ciudadanía ante las agresiones externas, incluyendo las del propio mercado y el mundo de las finanzas. Para mí, su función principal sería que todos y cada uno de sus miembros, los ciudadanos, pudieran desarrollar sus potencialidades, crecer personal  y humanamente hasta sus máximas posibilidades, satisfaciendo la cobertura de sus necesidades básicas, su formación y salud para compartir de forma solidaria los recursos que se fueran generando. Entonces me pregunto: ¿Somos sus protegidos o sus empleados? Dejo la reflexión aquí…

viernes, 27 de julio de 2012

Coplas a la crisis


Ando, como decía en mi entrada anterior, con un cabreo del carajo, y para expresarlo he recurrido a estos versos de rima poco ortodoxa, pero que dicen  lo que siento y eso me basta.
Mal reparto se está haciendo

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Ya estoy hasta las narices
De la que me están montando
Andan p’arriba y p’abajo
Al mundo manipulando

Es que no tienen vergüenza
Y nos quieren engañar
Para quedarse con todo
Sin que lo vea el personal

Primero dicen que crisis
Después que si depresión
Luego que la deuda viene
Más tarde a venderlo to.

Es que quieren repartirse
El patrimonio de tos
Vendiéndolo mal vendío
A su amigo y protector.

Más tarde nombra a ellos
Los gestores del invento
Siguen chupando del bote
Tal como yo lo presiento.

El asunto está, señores
En hacer lo que fue siempre
Unos cuantos vividores
Se aprovechan de la gente.

El pobre sigue más pobre
Sin dinero y sin trabajo
Y si pretende currelo
Será con un sueldo bajo.

Esta es la historia señores
Del mundo capitalista
En cuanto el pobre se crece
Salta encima y se lo pisa.

Y de nuevo a la miseria
A servir al señorito
Que antes montaba a caballo
Y ahora en Mercedes bonito.

Al fin y al cabo el chorizo
Puede ser un bandolero
O ladrón de guante blanco
Aunque se llame banquero.

Y en este rollo que estamos
Comen y se dan la mano
El banquero y el político
Y se jode al ciudadano.



lunes, 23 de julio de 2012

Amar y/o querer



Ando demasiado ocupado para poder seguir el ritmo de publicaciones que me gustaría. Escribir es un gusanillo que te llama en cuanto te descuidas y, una vez puesto, tu mente baila al ritmo de las ideas y tus dedos danzan al compás de la mente.

Tal vez uno de los problemas que tenga para escribir sea la cantidad de circunstancias que merecen pararse a hablar y reflexionar sobre ellas. Son tantos los frentes que acabas disperso e indeciso. La crisis me tiene a maltraer y debo más de una explicación sobre lo que pienso de esta jugada magistral que nos está colocando el mundo de las finanzas en colaboración con la traición de las ideologías políticas adosadas al pesebre. Pero como hay tantos y tan buenos escritos sobre el asunto, hoy me dedicaré a compartir con vosotros unas ideas que expuse en mi conferencia sobre el tema del amor y la convivencia en pareja, que no es de menos calado, pues afecta sobremanera a la vida cotidiana.

Mi intención fue clarificar algunos conceptos que, bajo mi opinión, se presentan como sinónimos y son bastante diferentes, como enamoramiento, amar y querer. También pretendí, dentro de mi modestia, dar cuatro visiones en las que el amor, a nivel general, es explicado de forma más funcional. Estas visiones estaban fundamentadas en entradas anteriores, ya publicadas en este blog. Después anduve transitando por cómo se ha producido el cambio desde una estructura familiar y de pareja asimétrica y machista a otra más simétrica y enfocada a la igualdad, para concluir con la leyenda sioux sobre el águila y el halcón.

Pero vayamos al tema. Me permitiréis que le dé esta forma a la palabra EN-AMOR-A-MIENTO. Por qué? Porque el enamoramiento no es amor, sino una ilusión que reviste al otro de múltiples y falsas virtudes y atributos, que se irán despejando con el tiempo. Por tanto es una mentira de amor. Pero sí tiene en su haber algo muy importante, como es la oportunidad de establecer una relación adulta y seria, de respeto y afecto, que genere el verdadero amor que persista a lo largo del tiempo y dé cobertura a los conflictos venideros, para garantizar una buena solución, evitando la desilusión y el desengaño. Existe una verdadera disposición al entendimiento, aunque ocasionalmente también se den casos de cierta morbosidad con los celos y la sumisión de uno a otro, en función de la microcultura familiar que se haya vivido.

Y del AMOR qué? Hay una expresión de Sócrates sobre el mismo, cuando le dice al joven Lisis: "el amor es desear que la persona amada sea lo más feliz posible". Qué bonito! No lo toma como un trabajo, no dice que se le haga feliz, sino desear que lo sea y procurarlo, lógicamente. Pero eso tiene una lectura inversa, la otra persona también debe desear y procurar que lo sea el otro. Nadie se sacrifica, pues el otro no lo permitiría, más bien se respetan y procuran que el compañero/a realice su vida de una forma completa para desarrollar su personalidad y potencialidades. Entiende, así mismo, que el nexo es la voluntad y no el derecho de uno sobre otro, es una unión en libertad que respeta, por propia iniciativa, unas normas que emanan del amor verdadero.

Y entonces, qué es QUERER? La palabra querer viene del latín “quaerere”, que significaría tratar de obtener, buscar. Cuando uno trata de obtener algo, en este sentido, está planteando una relación objetal… busca un objeto conveniente para cubrir una necesidad. El diccionario de la RAE, en una primera acepción, habla de “desear o apetecer”; mientras en la segunda lo refiere a “amar, tener cariño, voluntad o inclinación a alguien o algo”. Obsérvese que introduce el término a alguien o “algo”; algo es cosa, no persona. En ese sentimiento equipara, pues, persona y cosa.

Yo plantearía esa diferencia entre amar y querer diciendo:
·        AMAR es desear que la otra persona sea feliz.
·        QUERER es tratar de obtener lo que se desea o apetece.

Pero no nos engañemos, en la relación de pareja existen esos dos verbos o, al menos, deberían existir. Por un lado está esa alianza que se hace en el matrimonio o en la formación de la pareja, donde se procura la mutua ayuda, el cubrir necesidades del otro, no solo sexuales, sino sociales y de relación, culturalmente hablando. El otro es un objeto de satisfacción y de complementariedad para cubrir nuestras necesidades, como ya he dicho. En todo caso, aquí hablo de lo material del rol social de la pareja y sus responsabilidades en el desarrollo de la misma, en la crianza de los hijos y en la propia marcha doméstica.

Pero existe otra alianza mutua, que no siempre se da, y que pretende el crecimiento compartido, la ayuda intelectual y el apoyo para que cada cual se desarrolle en esa intelectualidad, en esa forma de crecer su interior y desarrollar sus potencialidades y poder hacer aquello que les haga felices, que les motive y  permita su evolución personal. Aquí está el respeto a la esencia de la otra persona y el intento de hacer coincidir en un mismo proyecto los de ambas, converger en uno solo sin renunciar al propio.

Entonces, si se dan ambos verbos, el amar y el querer, cual debería prevalecer sobre el otro? Yo creo que lo importante es el amor, de esa forma el trabajo que da el querer se hace sin molestias. Pero si no hay amor, y solo se vincula la pareja por el querer, será muy frustrante la relación… “plancho y cocino para él”… “trabajo fuera para ella”… por poner un ejemplo. Cuántos matrimonios hay atrapados en esa relación social de compromiso y deber, que no quiere oír hablar de separación ni de que no se quieren, si se dan todo lo material que necesitan para sobrevivir, como no se van a querer? Pero, se aman? En el fondo, en muchos casos, si rompieran esa relación pasarían a peor vida, según ellos, ya que ahora son efectivamente dependientes.

Erich Fromm, en su libro El arte de amar, comenta algunas cosas interesantes de las que me voy a hacer eco, aunque no diferencia entre amar y querer y parece que ambos conceptos los engloba en amar, diferencia muy bien entre enamoramiento y amor (querer) :

“Cuando estamos enamorados nos parece que nuestra pareja es perfecta y la persona más maravillosa del mundo. Esa es la diferencia entre enamoramiento y el amor.”

“Empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados.”

“El amor requiere conocer a la otra persona, requiere tiempo, requiere reconocer los defectos del ser amado, requiere ver lo bueno y lo malo de la relación.”

“No quiere decir que enamorarse no es bueno, al contrario es maravilloso. Sin embargo es solo el principio.”

Dado que lo que se dijo a continuación fue un resumen de diferentes entradas de este blog, con ideas puntuales más o menos desarrolladas, os propongo, para quien tenga interés en el tema, que pase por esas entradas mediante los enlaces que coloco:

La relación amorosa según una interpretación libre de la pirámide de Maslow:

La perspectiva mercantilista del amor:

La teoría de con-juntos en la relación de pareja:

Otra visión del asunto:

Delirio de amor:

Cerrando el tema:

Hablemos de la familia (tres entradas continuadas sobre el tema familiar):

Aula de mayores (un repaso al proceso evolutivo social y familiar, con el ajuste de roles que se han dado en la pareja):

Leyenda sioux:

jueves, 19 de julio de 2012

Probablemente yo sea ateo…


Vuelvo a mis reflexiones, a veces, demasiado complicadas.. pero ahí están para quien quiera compartirlas .
Esta imagen, tomada de internet, que ya he usado otras veces,
representa claramente el camino hacia un espacio ignoto, donde
la fe puede cerrar la mente ante las dudas existenciales y bloquear
el pensamiento que busca la verdad de la mano de la razón.
Dando una vuelta por mi interior se me ha ocurrido esta afirmación: "Probablemente yo sea ateo..." O tal vez debería decir "duda", pues no hablo de certeza, sino de una posible realidad solapada y taponada por mi orientación cultural y mi proceso de socialización en una etapa del nacional-catolicismo.

Cuando era pequeño me metieron machaconamente, la existencia de Dios, de la iglesia y su estructura jerárquica como forma de traernos el reino de Dios a los hombres, regido por sus ministros y sacerdotes. La fe religiosa era la forma de estar integrado y sentirse querido o, al menos tolerado, por el sistema político y social dominante.

En todo este contexto nos fueron troquelando la idea del catolicismo y sus dogmas, esa necesidad de no pensar y creer en lo que se nos decía desde la palabra de Dios, que nos transmitía el evangelio. Las otras religiones, de las que se sabía más bien poco, eran falsas y heréticas, algo a lo que había que combatir mediante la evangelización, incluso por las armas, si nos sentíamos agredidos en nuestra fe.

Se veía la actuación de la santa madre iglesia como defensora de la verdad, quedando justificado cuanto mal pudiera haber ocasionado a los herejes, al pensar que lo hacía por la salvación de su alma, o también en defensa propia, al sentirse agredida por agentes externos que buscaban su exterminio. Toda actuación de la iglesia estaba avalado por Dios y eso significaba que tenía carta blanca para hacer y deshacer según su criterio, contando con el beneplácito divino… ¿Qué mayor salvaguardia que ese aval? Nosotros, creados por Dios a su imagen y semejanza, debíamos tender a ser como Él nos demandaba y seguir las instrucciones y directrices de sus ministros que, al fin y al cabo, eran los que partían el bacalao.

Un extraño sentimiento de miedo y de respeto, de estar vigilado y sometido al criterio del Ser Supremo, te embargaba. El infierno y su fuego eterno era una pesadilla que te ataba y bloqueaba tu creatividad, tu reflexión, tus ideas y, sobre todo, tus conductas, pues la duda sobre si eran o no aprobadas o reprobables acababa creándote una inseguridad que siempre pasaba por el consejo del cura confesor y su control omnipotente y omnipresente sobre tu pensamiento y tus actos. Eras prisionero de su criterio y de sus orientaciones. Vaya, un proyecto de niño alienado, bueno y obediente a los principios que imperaban en una sociedad injusta, regida por el dictado de caudillos y sus sumisos servidores, tanto políticos como religiosos. El caudillo había sido designado por la Gracia de Dios (eso lo decían hasta las monedas) y estaba allí para salvarnos de la perversión de un mundo impío representado por los comunistas, con su forma demoníaca, sus cuernos y rabo… algo muy pintorescos, pues se asociaba a la imagen del demonio vencido por la Miguel y arrojado a los infiernos. Aquel mensaje subliminal nos mostraba a nuestro invicto caudillo como un San Miguel que vence al demonio (comunistas) y los arroja al infierno. Bonito mensaje para justificar todas las barbaridades y atrocidades cometidas por le dictador, amigo de Hitler y Musolini, contra las ideologías divergentes y la oposición a su régimen.

Podría seguir reflejando sentimientos, temores, imposiciones, angustias infantiles, inseguridades y un sinfín de cosas que nos fueron forjando como niños y como futuros adultos. Pero esto me parece suficiente para mostrar el desastre de proyecto humano que nos planteaban, que nos ofrecían y que ellos, con su intencionalidad, nos colocaban con calzador hasta llevarnos a circular por ese mundo alienante que es la religión sin respeto al criterio y la voluntad individual de las personas.

¿Cuales fueron las consecuencias? Evidentemente nos tuvimos que ir fraguando en el campo de la libertad que se avecinaba desde la lucha social, bebimos en diferentes fuentes y el resultado fue muy variado, desde ese proceso autodidacta arropado, muchas veces, por la clandestinidad y con claro componente contestatario, fuimos cuajando ideas e ideologías que, por lo general, chocaban con los esquemas infantiles impuestos. Se cuestiona la existencia de Dios, la competencia del clero, el papel de la religión y sus jerarcas, el mundo de la política y la propia capacidad del ser humano para desenrollar la espiral de potencialidades que posee y que no le dejan desplegar. En este cuestionamiento cobra protagonismo el propio movimiento del colectivo religioso y la influencia de la teología de la liberación al amparo del Concilio Vaticano II, de Juan XXIII, al que nuestra jerarquía eclesiástica detestaba en la intimidad, cuando ni públicamente. Es ahí cuando surge el conflicto entre el troquelado de la infancia y la verdad evidente o racional que se nos plantea en nuestro desarrollo. Lo malo es que cualquier cambio se ha de realizar sobre el software ya instalado de niño (ver mi idea sobre el tema del software y el harware en el proceso de formación del sujeto publicado en este blog) donde sostengo que “no podremos sustraernos a los esquemas educacionales que nos fueron instalados a lo largo de nuestra infancia, aunque les dejemos en el subconsciente más profundo. Por tanto tenemos que trabajar modificando los programas ya instalados, pero dentro de las posibilidades que estos nos dejen.”

Quiero decir con ello que cuando la razón y mi discernimiento me llevan a la conclusión de la inexistencia del dios de los creyentes, sigue martilleando en mi subconsciente la idea primigenia que me inocularon, de tal forma que ante una conducta irreverente salta la alarma que me instalaron de niño, aunque inmediatamente la anule de forma consciente. Dentro de esa estructuración cognitiva aflora la idea insustancial de la posibilidad de que exista el dios que me dijeron, en contraposición a la razonable negación que se impone por el proceso de discernimiento al que me referí. De ello se acaba desprendiendo mi agnosticismo, es decir, mi idea de que nada niego ni afirmo sino todo lo contrario y según la información que vaya poseyendo. (Obsérvese que he dejado de poner Dios con mayúscula, pasando a dios sin más, en el momento de mi paso a la incredulidad).

De todas formas hay dos ideas de Nietzche que me posicionan. Una es que dios no creo el hombre a su imagen y semejanza, sino al contrario, que fue el hombre el que creó a dios a su imagen y semejanza… según sus propios intereses de grupo, añado yo. Otra es que dios no existe, lo que existe es la idea de dios. Por tanto dios sería una entelequia creada por el hombre para satisfacer necesidades espirituales, de comprensión de las cosas e instauración de normas sociales mediante los valores propios de todo ser humano, adoptados como exclusivos por los espabilados de turno que ostentaban el poder civil y religioso, cosa que se sigue haciendo en la actualidad en muchas culturas y sistema de gobierno.

Pero al darle a la palabra dios el significado tan diverso, esa polisemia que nos presenta un dios tan distinto, aunque siempre intentando dar respuestas a cuestiones incomprensibles para nuestra situación puntual, si bien luego se demuestre lo equivocados que se estaba y la ciencia haga tambalear el credo y el dogma, como pasó con Galileo, viene a evidenciar la falsedad del dogma y del credo en este dios. Por tanto el TEO romano como sinónimo de dios, acaba siendo ATEO, al mostrarse su inexistencia como ser omnipotente que todo lo crea y dirige según los teólogos. Eneste sentido el asunto pasa a ser una cuestión de fe… y la fe y la razón se suelen dar de narices, por no decir de tortazos. No sé yo hasta que punto la fe se sustenta en ese esquema “sotfwariano” al que aludí y que nos colocaron a base de imposiciones siendo niños, bloqueando los intentos de retomar el cuestionamiento de la existencia de dios y evitando el conflicto existencial que nos provocaría.

Por tanto, si no fuera por los esquemas que me fueron colocando en plan software y su resistencia a ser modificados tajantemente, diría que soy un ATEO nato, dejando ese agnosticismo para las cuestiones a las que no encuentro explicación racional, más relacionadas con los asuntos mundanos y científicos.

De todas formas, como válvula de escape, acabamos diciendo: yo no creo, pero algo habrá… lo que existe es una ley que va conformando el cosmos… no, no, es la energía cósmica inteligente la que mueve ese cosmos… y un amplio etc. en buffet libre. En todo caso, de lo que estoy convencido es que el modelo de dios clásico que nos venden las religiones es una falsedad… o no? Pues no sé si soy, como siempre he dicho, agnóstico o ateo, aunque mientras más pienso más me voy al segundo calificativo… ahora, después de decir esto, noto en mi interior un cierto miedo de ir al infierno, idea que me inocularon de pequeño, pero eso no será posible pues ya han dicho en Roma que el infierno no existe… ese niño que llevo dentro, al que manipularon y troquelaron, ha de empezar a madurar para ver la verdad de las cosas con sus propios ojos y allá cada cual… Definitivamente, hoy por hoy, soy totalmente ateo a la idea que nos inculcaron de dios.



miércoles, 18 de julio de 2012

Cantar andaluz (cuartetos del sur)


Al cante José Lirito, a la guitarra José Terrón
Actuación en la peña flamenca de Cuevas de San Marcos


Hoy vengo a compartir este otro poema hecho de cuartetos (endecasílabos de rima consonante) dedicado a mi tierra también, pero sobre todo a su cante flamenco como expresión del hondo sentir de un pueblo. Espero que os guste:

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Cantar andaluz (cuartetos del sur)


De profunda raíz del verde olivo
Surge un canto de duelo y desespero
Que suena  a rebelión de un pueblo entero
Volcado en un cantar señor y altivo

Cultura con anclaje en el pasado
De un pueblo maduro e incomprendido
Que mal vive y se sustenta bien erguido
Gritando al viento su cantar ahogado

Buscando con ahínco su dominio
Llegaron los guerreros desde fuera
Mas siempre se impuso esa solera
De cultura truncando su exterminio


No, no duerme entre la triste nada
Mas bien la vive en su fatal destino
Que siembra el señorito libertino
Haciéndole servir como almohada

El blanco pan del alma nos lo niega
Que siempre proporciona la docencia
Y apartándonos en acto de indecencia
Del acceso al saber se nos relega

Esa forma opresiva está muriendo
Dando paso al sujeto inteligente
Aflorando en el pueblo y en su gente
Un nuevo poder que va surgiendo.

La profunda raíz del verde olivo
Va sembrando de vida y esperanza
En los campos se escucha su alianza
En la voz que entona un canto vivo

Y ese cante por tonás y bulerías
Por tientos, carceleras y fandangos
Farrucas, granainas y tarantos
Rondeñas, malagueñas y alegrías

Es el canto que viene así del llanto
De un pueblo al que siempre maltrataron
Aquellos que a su libertad ataron
Dejándolo en olvido tanto y tanto.

Hoy zanjando su más profunda herida
Dejándose de estúpidas sandeces
Que algunos proclaman tantas veces
Va buscando su esencia florecida.


lunes, 16 de julio de 2012

Me gusta ser andaluz



Acabo de llagar de mi pueblo, Cuevas de San Marcos, de esa Andalucía profunda, donde uno se encuentra con su gente, con su casa y sus vívidos colores, sus olores de la infancia y los recuerdos… y por ello me he puesto a escribir este poema montado en estas rodondillas, que comparto con vosotros.


Me gusta ser andaluz
me gusta por sus cosillas
y por tantas maravillas
que se viven con su luz

Es que tiene Andalucía
un no se qué, un qué se yo
que todo lo sientes tuyo
sin entrar en la porfía

Ese sol desmesurado
esa luz tan deslumbrante
esa gente tan amante
que la sientes a tu lado

Ese verde de olivar
ese blanco reluciente
ese mar tan envolvente
que no se puede olvidar

Y entre sus chatos y vinos
entre tapas y algarada
nos evade de la nada
y nos convierte en divinos

Su cultura milenaria
fraguando va su destino
escapando de su sino
que le dio su vida agraria

Y seguimos caminando
en busca de libertad
pretendiendo esa verdad
que siempre se anda buscando

Por eso mi buen amigo
andan mis manos abiertas
eliminando las puertas
y ofreciéndote su abrigo

Esta tierra que es de todos
que es tierra de libertad
y donde no cabe maldad
si andamos codo con codos.

jueves, 12 de julio de 2012

I Jornadas Culturales


He pasado unos días demasiado atareado, ajetreado incluso, entre la preparación, realización y valoración de las I Jornadas Culturales que hemos organizado en mi peña flamenca. Para los interesados en saber de qué va la cosa y cómo se desarrolló el tema, os invito a pasar por el blog de la peña mediante este enlace:


Por lo demás, espero poder volver a mi actividad normal dentro de poco, aunque sigo pasando por vuestros blog para leeros, si bien con menos asiduidad.

jueves, 5 de julio de 2012

Tal vez yo llegue a poseer un día

Foto tomada de internet
Hoy me gustaría hacer un ensayo con un soneto. Para mí siempre es y será un reto, hacer los catorce versos del soneto...  

(Soneto)




Quizás arribe alguna vez el día
en que posea lo que tanto quiero
y no puedo tener aunque me muero
por gozar todo el tiempo esa alegría

Tus ojos que arremeten a porfía
Se vuelven para mí como lanceros
Que desprecian aquello que prefiero
Y se pierden allá en la lejanía.

Y tú rauda, rodando por la vida
Rompiendo y afanando corazones
En plena juventud te ves querida

Mas puede que te lleguen ocasiones
En que sintiéndote más que perdida
Supliques y me pidas mil perdones