viernes, 28 de agosto de 2009

Relax en Alhama


Queridos amigos y amigas, anduve estos días por el Balneario de San Nicolás, en Alhama de Almería (España). Para quien no lo conozcáis, os diré que ya fueron disfrutadas sus aguas en tiempos de la dominación romana, que el propio Cardenal Cisneros, una vez conquistada Granada a los musulmanes en 1492, tomó las aguas allí por una dolencia que se le presentó en una visita a dicha ciudad. En 1522 un terrible terremoto devastó la zona e hizo desaparecer los manantiales, que se recuperaron, según algún documento, hacia 1603, mientras que en el siglo XIX se creó una sociedad para la explotación del negocio.

Alhama de Almería es el pueblo principal de la comarca que riega el río Andarax. Yo, como soy un poco travieso y me gusta buscar los lugares donde se puedan ver estupendas panorámicas de los alrededores, observé que existía un mirador en el monte, en cuya ladera se ubica el pueblo, desde el que, me dijeron, se pueden observarse siete pueblos de la comarca, por lo que decidí iniciar la subida.

En el trayecto se encuentran dos cruces, una a media montaña y otra al final. Las cruces en los montes anejos a los pueblos es un signo de dominación cristiana y es muy habitual encontrarlas en los puntos más altos, desde los que se dominan las mejores vistas. Suelen estar asociadas al vía crucis, por lo que la subida a ellas comporta un acto religioso. Dada la experiencia de la subida, creo que, si el sufrimiento hace penitencia y libera de los pecados cometidos, yo quedé liberado de por vida…

En mi caso, lógicamente, no se da esa motivación, sino la búsqueda del placer de ver y disfrutar de la impresionante vista a que me he referido. La subida fue tremenda. Ya empezaba a picar el sol veraniego de Almería con toda su crudeza y, si bien me doté de gorro, gafas de sol y agua, además de calzado adecuado, prismáticos y cámara fotográfica, la empinada cuesta me mostró su más cruel cara, haciéndome subir lentamente, desplazando mis 90 kilos ayudado de un bastó que adquirí hace algunos años en Las Médulas (León), que es mi fiel amigo en estos menesteres. Mi salud, que no es para tirar cohetes, me limita la agilidad necesaria para hacer la subida desahogadamente, por lo que se daba, lógicamente, el ahogo, con dificultad respiratoria, que lentificaba la marcha y me advertía que cualquier exceso podría pasar la factura del dolorcito precordial correspondiente, aunque llevara mi Vernies (Cafinitrina) en disposición de aplicación sublingual.

Por tanto, subida lenta, con un cuerpo remolón que se negaba a responder adecuadamente, y dando vueltas al coco por haberme metido en semejante aventura y su posible factura.
Camino de cemento, barandillas de madera, paso lento pausado y acoplado al movimiento cuan comparsa del aliento. Jadeo, fatiga, sofoco, suspiro, resoplo… mientras en la mente, un pensamiento… ¿Por qué disfrutar de lo bello conlleva tanto impuesto y sufrimiento? Pendiente elevada de tanto por ciento, de 35 o 40 según voy midiendo. Y ahora comprendo porque se le dice “cuesta” a este invento, por que “cuesta” subir un suplicio en este momento. Me centro en mis miembros (inferiores, claro), los pies ya me duelen, los gemelos lloran - ¿por qué le llamarán gemelos y no mellizos? – las rodillas claman aguantando el peso, el cuádriceps dice que esto ya no es bueno, la espalda se queja de un maltrato obsceno, el sudor se escapa por todo mi cuerpo intentando huir ante tanto esfuerzo, y como venganza se mete en mis ojo y me va jodiendo, se nubla la vista, la boca se seca y con un trago de agua le busco remedio, y noto que la fuerzas escapa, que me voy rindiendo, el jadeo que llevo ya me va moliendo, la bomba amenaza y con taquicardia, a galope tendido, me clama que me pare o allí mismo para sin ningún remedio. Ante la amenaza decido parar y echando un buen trago me doy a la vista que vengo teniendo. Entonces comprendo que vale la pena hacer tanto esfuerzo. Siete pueblos blancos, siete núcleos de vida en medio un desierto. A mis pies Alhama, como presidiendo, con su torre mudéjar oteando el viento, vigilando que todo funcione, que la paz que irradia desde el mismo valle, desde el Andarax, se vaya extendiendo entre monte y cerro, entre los olivos y entre los almendros, entre los viñedos que dieron su fama en tiempo pretérito.

Inicio el camino, mi bastón ejerce como apoyadura (perdón por la fonética) y al fin llegué sudoroso y exhausto al mirador. Una cruz, arropada del sol por una cúpula, ocupa el centro. Al borde los bancos te invitan a tomar asiento. La vista es aun más impresionante. Montañas áridas y valles verdes y frondosos. Los prismáticos me acercaron a los pueblos y sus blancas casas, al valle cubierto de naranjos, parrales, olivos y otros frutales. Abajo Alhama, como ya os he dicho, al frente la Sierra Alhamilla protege Tabernas junto a su desierto. Volviendo a la izquierda, sobre el horizonte se aprecia el observatorio de Calar Alto, con su telescopio inmenso. Entre las montañas vamos divisando centrales eólicas, cuan ventiladores gigantes, que al mismo don Quijote le confundirían como si se tratara de molinos de viento. También apreciamos centrales solares emulando al girasol para no perderse ni un rayo de sol como su alimento. Mirando hacia abajo se observan los cauces de ríos y a su lado otros varios pueblos: Bentarique, Terque, Alhabia, Alsodux, Sta, Cruz y al fondo Sta. Fe de Mondujar junto a Los Millares con su yacimiento. Oteando el horizonte conseguí, al fin, ver “la puente”, que muestran como uno de los monumentos del lugar.

Pero cuando saco mi cámara fotográfica me percato de que la batería esta agotada, como yo, y al intentar cambiarla por la de repuesto, está también gastada. ¡Qué rabia! No pude tomar imágenes… Me quedo un rato más para intentar plasmar en mis retinas la panorámica y rodeo el mirador hasta no perderme ni una de las imágenes que me ofrece.

Inicio la peligrosa bajada. Los tobillos y rodillas, a cada paso, me recuerdan que la edad ya no perdona y que, si insisto en ligereza, se vengarán dando un traspié haciéndome rodar por la vereda. Un leve miedo me atenaza y muestra los límites que el cuerpo presenta en amenaza.

Después, cuando estaba abajo, caí en la cuenta de que en mi móvil llevaba una cámara de video y foto incorporada. Yo creo que, el consumo excesivo de glucosa, me dejó sin recursos para que mis neuronas pudieran nutrirse y funcionar adecuadamente, por lo que se les escapó el detalle del móvil. En fin que me quedé sin imágenes que dejaran constancia de la hazaña, que no pienso repetir.

Lo siento, no puedo ofreceros esas imágenes que me hubiera gustado colgar en el blog. Me conformaré con colgar un slide con las de la zona…

El esfuerzo me pasó factura y anduve unos días sin energía, con las pilas descargadas. Parece que no escarmiento y no conozco mis limitaciones. Me dediqué a otro tipo de ejercicio aparte de los baños. Excelente la morcilla que Elena tenía en su puesto del mercado y que Ildi y Erika nos servían en el bar El Molinero, dos chicas hermanas procedentes de Rumania de ascendencia húngara, con el encanto de la juventud, talle espigado y ojos azulados que le daban un toque de singular belleza (¡Ay!, quien fuera joven…), en excelente español se esmeraban en servirnos. Desde aquí les mando un saludo si tienen la oportunidad de poder leerme. La morcilla estaba hecha con cebolla y almendra y un ligero toque picante que le otorgaba un sabor especial.

Estupendas las tapas de Juan que te daba los precios en reales, pesetas, duros o euros. Una buena caña con su tapa nos costó 1000 reales la unidad (debéis hacer las cuentas y ver si es caro). Con 12000 reales nos tomamos dos rondas, o sea 12 cañas (éramos seis). Juan es sujeto amable y dicharachero, cargado de humor saludable que nos contó que había visitado Málaga… Yo le dije si había ido de viaje de novios y cachondamente me contestó: Que va, yo soy gey… soy gey porque tengo dinero y estudios, si no sería maricón. Creo que la señora de la cocina, que debía ser la suya, no compartía esa aseveración. Buen sujeto, sí señor, también la mando mi saludo.

No quiero ni debo olvidar a Felisa, la encargada del centro Guadalinfo donde me pude conectar a Internet para ver mis correos y navegar por la red. Difícil misión organizar, controlar y dirigir la chiquillería en el uso de estos artilugios informáticos.

Del Balnearia… ¿Qué decir? Once días relajado, muy apropiado para quien le guste los baños cálidos de aguas diversas, ferrosas, cúpricas, etc. y cuantos servicios de masaje y terapias propias se ofertaban…el riesgo es incrementar el peso. Teníamos una plaza al lado donde, por la noche, la gente paseaba para ayudar a la digestión (esfalagar, le dicen en mi pueblo) a la que bauticé, consecuentemente, como plaza de Esfalagar. El personal disparmente amable, buenas instalaciones y programa de animación. Espero que Mª Dolores haya cicatrizado bien de su herida en la mano y que puedan seguir ofertando sus servicios de calidad. Si queréis visitar su página web es: http://www.balneariosannicolas.es/

También hubo visita a Almería, copas y tapas en la Taberna Puga y visita a la catedral fortaleza mandada construir por Carlos I. Del calor no hablo…

sábado, 8 de agosto de 2009

Descanso


Queridos amigos y amigas, me retiro unos días de la actividad bloguera para descansar, estar con la familia y disfrutar de las fiestas de mi ciudad. Aunque no os visite y deje comentarios en vuestro blog pensad que os echaré de menos y estaréis en mi recuerdo. Os prometo un brindis en mi bodeguilla a vuestra salud (la podéis ver en la foto). Mientras podéis aportar vuestros comentarios a lo ya publicado, que yo los seguiré.
Mi principal objetivo ahora es relajarme, meditar y escribir en soledad, apartado del mundanar ruido. Espero ser productivo y traer más aportaciones a mi blog para someterlas a vuestra consideración.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Otra visión del asunto


En esta especie de torbellino de exposiciones y aportaciones sobre el amor y las relaciones de pareja, ha quedado algo colgado, sin nombrar ni comentar. Es el papel que juega en nuestros sentimientos y emociones el sistema fisiológico en la vertiente bioquímica.

Dado que el objetivo es que cada cual extraiga sus propias conclusiones en contraste con las opiniones de los demás, cualquier aportación arroja luz, o al menos preguntas, inquietudes, dudas o certeza; en todo caso interés por el tema y su conocimiento.

Para tocar este aspecto del asunto, no se me ocurre nada mejor que ofrecer la lectura de esta entrevista del Dr. Gaona, en la que su propio título deja entrever sus conclusiones. Después de leerla hablamos. La dirección donde la encontré es:
http://www.laflecha.net/canales/curiosidades/noticias/las-endorfinas-son-el-cupido-del-amor

Las endorfinas son el "cupido" del amor

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Si los poetas románticos levantaran la cabeza descubrirían asombrados que esa pulsión, ese 'fuego helado' en el que se consumían por sus amadas estaba provocado por algo tan físico como la dinámica química que arrastran las endorfinas, un tipo de hormonas.

(14 Feb 2007 AGENCIA EFE)

El psiquiatra José Miguel Gaona explicó a Efe que el amor, aunque no suene 'especialmente romántico', no deja de ser una conjunción de reacciones químicas, ligadas a otros estímulos como alimentación, actividad sexual 'o aficiones similares'.

Ese tipo de reacciones tienen una función determinada, como es crear vínculos que permitan cuidar a la descendencia, 'no para que nos sintamos bien porque los humanos seamos el centro del universo', puntualizó.

'Es hielo abrasador. Es fuego helado. Es herida que duele y no se siente', así definía Quevedo esta emoción causada, según Gaona, por las endorfinas, unas hormonas que actúan como neurotransmisores y que aumentan en los momentos placenteros de la vida.

En concreto, intervienen la norepinefrina, la dopamina y la feniletilamina.

Y es que, a pesar de la ingente cantidad de corazones en mil formatos que se regalarán el próximo 14 de febrero durante San Valentín, los sentimientos no se generan en el corazón, sino en el cerebro.

Fases del amor

Nos enamoramos paso a paso: en una primera fase reconocemos en la pareja actitudes, virtudes y otros elementos clave que responden a la frase 'me parece atractivo', explicó Gaona.

La segunda fase, que puede darse incluso el mismo día, 'es el momento de las fantasías desbocadas, en el que atribuimos cualidades extraordinarias a nuestra pareja debido al bienestar endorfínico que nos produce su cercanía'.

En esta fase la reacción es explosiva y no carece de 'cierto peligro', puesto que 'nos enganchamos a la reacción química que nos produce una persona y le atribuimos cualidades que en realidad no conocemos'.

En las dos últimas etapas hay más trato y actividades en común, y se crea un vínculo emocional y sexual, con una segregación importante de la feniletilamina, que también aparece en el chocolate, de ahí que no sea casual que se considere a este dulce como a un sustitutivo del sexo.

Produce adicción

Quienes comparan el amor con una droga no carecen de razón, es precisamente cuando deja de segregarse esta sustancia cuando surgen los problemas, y es que las endorfinas, junto con las apomorfinas, son las hormonas que inducen a la adicción.

Gaona considera que las relaciones no tienen por qué terminar una vez que acabe el amor romántico, a pesar de que esta sensación sea 'sumamente adictiva'.

Y es aquí donde los poetas románticos tienen cierta culpa de los problemas de pareja de hoy en día, 'hasta el XIX nadie se casaba por amor, sino por intereses, mientras que el amor se reservaba para los amantes'.

Otros impulsos

El psiquiatra recomienda unirse a una persona por vínculos que vayan más allá del estar enamorado, porque 'el pelotazo químico de estar literalmente en celo tiene fecha de caducidad'.

Para Joaquín Vea, profesor titular de Etología de la Universidad de Barcelona, la relación entre hormonas y enamoramiento no es tan conocida.

'Sabemos que las endorfinas están presentes en mayor cantidad en el enamoramiento y que la oxitocina, que se produce después del orgasmo y cuando las madres amamantan a sus hijos, crea un vínculo de afecto', indicó Vea.

Sin embargo, dijo, 'no existe una relación clara entre los niveles fisiológicos, el comportamiento y cómo los humanos vivimos esta respuesta emocional a nivel consciente', es decir, sabemos que se producen más endorfinas, pero no lo que provoca esa elevación.

Vea diferencia entre emociones y sentimientos: las primeras serían una reacción fisiológica, mientras que los sentimientos conllevarían una consciencia de la emoción.

Según Vea, los animales próximos a nosotros tienen emociones, por ejemplo, los chimpancés sienten atracción por otros individuos, e incluso el apego a individuos.

'Lo que no podemos asegurar -añadió- es hasta qué punto tienen consciencia de la emoción'.

sábado, 1 de agosto de 2009

ETA, DÉJANOS EN PAZ

ETA NO
ETA KANPORA