jueves, 18 de junio de 2009

La Empatía


A raíz del escrito que colgué con anterioridad, referente a ponerse en el lugar de otro, y los comentarios aportados por los amigos y amigas, viene a cuento hablar de la empatía. La empatía se da cuando uno intenta ponerse en el lugar del otro para comprender mejor sus acciones y sus circunstancias. El diccionario de la lengua española la define como: Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro. Desde un ponto de vista más técnico o psicológico la podríamos explicarla como: "La empatía, llamada también inteligencia interpersonal en la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Garder, es la capacidad cognitiva de sentir en un contexto común lo que un individuo diferente puede percibir". Obsérvese la apreciación de inteligencia interpersonal, que ya nos ubica en la capacidad de gestionar relaciones humanas y las interacciones y transacciones que conlleva.

En las profesiones de servicios, donde se da una relación directa con los usuarios o clientes, es una forma de entender mejor la demanda que se nos plantea, comprender las circunstancias que rodean al otro y, por ende, dar una respuesta más adecuada a la misma y/o gestionar la situación para conseguir reconducirla hacia una mejor disponibilidad o contexto más apropiado.

Hay un matiz con relación al escrito anterior, que consiste en que mientras antes planteaba el hecho de estar en su lugar de forma integral, ahora se trata de intentar ponerse en su lugar para comprenderlo, pero manteniendo nuestra singularidad. Por tanto es un ejercicio mental, para entender al otro, que conlleva una visión crítica, matizada por la posición o disponibilidad a la comprensión de las conductas y actitudes que puedan generar los demás. Es, pues, una manera más implicada de asumir la relación.

En este caso sí nos involucramos y aportamos una visión desde nuestros principios, valores y conocimientos, que sea alternativa o reconduzca la del otro sujeto hacia una posición más coherente. Sería como entrar en el lugar del otro, comprenderlo, ayudarle a analizar su situación y favorecerle a salir del conflicto, acompañándole en el tránsito hacia su resolución, dándole una orientación, usando de forma positiva la autoridad que otorga el conocimiento en el caso, entre otros, de los profesionales de la salud. Claro, estamos hablando de ejercer una profesión de servicio donde se realiza una actividad de ayuda u orientación.

Pero la empatía tiene también su protagonismo singular en cualquier proceso de discusión o de interrelación humana. Es una excelente herramienta para debatir o dialogar con los demás, para apoyar las conductas asertivas que podamos y debamos realizar sin producir rechazo a la divergencia por parte del otro interlocutor, y para estar en disposición de aceptar y comprender los argumentos ajenos.

En suma, queridos amigos y amigas, yo creo que la empatía es la madre de la tolerancia y la comprensión. El problema es que la practicamos poco…

viernes, 12 de junio de 2009

¿Y tú en mi lugar qué habrías hecho?



Interesante pregunta la que me lanzó el otro día un amigo. Mi respuesta, después de pensar un poco, fue: Exactamente lo mismo que tú.


Reconozco que se sorprendió, no esperaba esa respuesta y supongo que su interés estaba en conocer otra visión del asunto. Le intenté explicar que en el momento de la decisión él era insustituible, que su decisión es producto de su situación puntual y que, posiblemente, daría una respuesta diferente, aunque fuera en matices, en otro momento; pero sobre todo que si yo estuviera en su lugar querría decir que había vivido su vida, su génesis, su educación y sus experiencias, que mi evolución no habría sido la mía sino la suya y que, entonces, no solo pensaría como él, sino que sería él.
No obstante, si lo que pretendía era un análisis más racional de la respuesta, otra opinión sobre la situación, la pregunta debería ser ¿Tú, ante una circunstancia como está, cómo crees que actuarías? Mi respuesta hipotética, entonces, sería diferente. Después de un amplio debate, donde fuimos acercando opiniones y analizando el aspecto emocional de las respuestas, sacamos conclusiones. El error no es haber dado una respuesta determinada, sino no haber sabido analizar las consecuencias o efectos y corregir la conducta, el haber sido visceral y dejarse llevar por las emociones, pero el ser humano es así y el análisis posterior es lo que nos lleva al aprendizaje. El camino del éxito está jalonado de fracasos, y es el análisis de esos fracasos el que hace corregir para llevar al éxito. Así vamos creciendo.
A este mundo nos lanzan sin libro de instrucciones y cuando buscamos uno, nos encontramos que ese no es el nuestro, sino el de otro sujeto que quiere dirigirnos en función de sus propios intereses o creencias, que pueden ser acertadas o no, pero que, en todo caso, debemos, nosotros mismos, ir escribiendo el libro de nuestra propia vida, para que las instrucciones que debamos seguir sean coherentes con nuestra idiosincrasia y en ese camino, la reflexión y el análisis de los hechos son la garantía de la evolución.

Cuando llegué a casa pensé: ¡Qué difícil es ser juez de los demás, incluso de uno mismo! Pero cuan conveniente es comentar y contrastar opiniones para crecer mediante el razonamiento, sobre todo con aquellos/as que manifiestan una disposición aséptica y constructiva en el debate…

jueves, 11 de junio de 2009

Y ahora qué...


Últimamente ando preocupado en exceso por el asunto político. He decidido no ver mucho la tele y cuando lo hago usar un sentido bastante más crítico, dejar los periódicos de lado y solo prestar atención a las expresiones asépticas de algunos escasos artículos de opinión una vez ojeados vía internet. Me da la sensación que andamos con los papeles democráticos perdidos, desorientados y cayendo en la tremenda y terrible trampa de los poderosos (cuidado que no hablo solo de los poderosos políticos, sino de sus jefes , de los poderes económicos, de los que dominan la prensa, la radio, la tele, la banca y la economía). Esos poderosos que nos han llevado mediante la engañifa, la ingeniería financiera y la manipulación a la mayor crisis de los últimos tiempos. Es curioso como han desviado la atención hacia la clase política lavándose las manos ellos.

¿Por qué han hecho de la clase política su prisionera? El político es un sujeto vulnerable. Vive del voto, del apoyo popular, de la confianza que pueda generar como hombre público, de su imagen de honradez o de alianza con los intereses del pueblo que le vota. Se le pide, como es lógico, un nivel de honorabilidad que garantice su capacidad de gestionar honradamente nuestros intereses. Pero su imagen depende de la proyección que hagan los medios de comunicación, de lo que quieran decir estos. Los medios, que son especialistas en maximinimizar, es decir, en maximizar los aspectos o valores que les interesan resaltar y minimizar los que no les interesa. Como todos tenemos luces y sombras, solo cabe dar preferencia a la luz o a la sombra y comunicar sobre ese aspecto en lugar de sobre otro. Aquí está la trampa. El mejor y más honrado político del mundo puede pasar por un verdadero sinvergüenza si detectamos y potenciamos algún defecto o acto que pueda dañarlo y…. ¿quien no los tiene? Cuando un medio decide ir a por alguien, a denostarlo y vilipendiarlo, que Dios le coja confesado… ese está perdido.

Hace años hubo un caso de alianza de periodistas al que denominaron el “Sindicato del Crimen” que demostraron su capacidad de maniobra y su influencia, en la opinión popular, mediante la orientación de sus medios de comunicación hacia el deterioro de la imagen y desalojo de un grupo político del poder, y lo lograron con tenacidad y persistencia, contando con sacar a la luz pública las cloacas del estado que siempre son fétidas, soportables por las clases dominantes siempre y cuando consigan un beneficio… y de aquí no excluyo a la iglesia y los poderes fácticos. La prensa demostró al mundo político su utilidad como aliados y su demoledora eficacia como enemiga. Es curioso, los reinos y estados de todo el mundo, apoyados por las religiones imperantes, han usado la violencia, la tortura y el asesinato para consolidarse ante cualquier agresión y, lo que es más, han sabido trasladar al pueblo la necesidad de actuar de esa forma por su propio bien, haciendo que el ciudadano aplaudiera sus actos viles como necesarios y adecuados. Es esa filosofía que siempre supo utilizar la religión y que subyace bajo la idea de “el mal al servicio del bien”; es decir, yo puedo justificar hacer un mal en base a que aportará un bien… el problema es a quien y para quien cada cosa…

Pues bien, el político lo sabe y, salvo que se rodee de otros elementos de similar poder de persuasión, deberá someterse a los designios de lo directores o ideólogos de los medio de comunicación, o al menos pactar con ellos para obtener un beneficio mutuo. Aquí, bajo mi punto de vista, es cuando se pierde la esencia de la democracia. No se informa al ciudadano para que elija entre lo mejor, sino que se le manipula y orienta en el sentido que interesa al comunicador. Lo que es más, no se hacen campañas donde se expliquen lo que va a hacer cada uno, sino que se habla de lo mal que lo hace o lo va a hacer el otro… entonces, solo te queda elegir entre lo menos malo y no entre lo mejor. Por otro lado, son expertos en la persuasión en lugar de la información. Han vendido la política como competición a ultranza y han conseguido hacer del votante un hincha incondicional que defiende a su partido, aunque esté lleno de corruptos e impresentables. Sale a la calle a defender unas consignas aunque vayan en contra de la libertad de los demás, pero son consignas emanadas de la cúpula de sus “ideólogos” políticos y de su religión impositiva. Pero la técnica de la persuasión tiene su mayor eficacia cuando se ejerce sobre sujetos con un nivel crítico mínimo y de pensamiento vago y comodón. Sí les interesa poder influir, persuadir y dirigir la opinión o voto del ciudadano hacia un sentido u otro, según les convenga a los poderes, es aconsejable que se consiga revestir de autoridad a los mensajeros, a los ministros de la fe y de las ideas, que decidan los grandes pensadores, los grandes críticos, los personajes estudiados y con capacidad de discernimiento reconocida… los demás, mientras tanto, es mejor que nos dediquemos a obedecer y confiar en nuestros pastores y dirigentes… Esto me suena a decimonónico y anterior, pero de vigencia continua en la sociedad actual.

Hoy, creo que estando en crisis, se la juega uno más que nunca y que la salida de la misma puede ser positiva, cambiando amejor, o perpetuadora de la situación asimétrica e injusta que nos ha llevado al conflicto. Ando confuso y creo que deberé seguir escribiendo sobre estos temas para aclararme, lo necesito para ver si estoy haciendo el “canelo” con mi forma de entender, actuar y posicionarme. Hay campos que debo analizar y escudriñar para comprender mejor qué persiguen y qué pinto yo en todo esto, como son: la política, lo medios de comunicación, las finanzas, la iglesia, las multinacionales, etc. Un sinfín de elementos que tienen una influencia demoledora en el devenir de la generaciones posteriores… seguiré pensado, seguiré escribiendo para aclararme y seguiré compartiendo lo que pienso…

jueves, 4 de junio de 2009

Equilibrio



Entiendo tus miserias, pero también tus grandezas; eres pequeña en algunas cosas, pero inmensa en otras (como todos). Eres como eres y si cambias para ser de otra forma, porque quieran los demás que seas diferente, habrás perdido tu esencia. Quien te quiera te querrá por ti misma, pues no le fallas a nadie puesto que nadie tiene derecho a exigirte nada, sino esperar recibir de tu experiencia lo que tú libremente quieras y puedas aportarle. Lo malo es fallarse a uno mismo, pues nuestro único objetivo es la superación y desarrollo personal a pesar de los demás (que nos bloquean egoístamente) y al amparo de los demás (que nos ayudan, respeta y acompañan en nuestra evolución).

El equilibrio es complejo, pero asequible; es compensatorio y unas fases se contrarrestan con otras, haciendo que el péndulo de la vida nos lleve a experiencias varias en las dos dimensiones del balanceo. El equilibrio que para (de parar) el péndulo, lleva a la monotonía y para vivir hay que moverse, bascular y sentir el aire y la vida con sus sensaciones, sentimientos y emociones. La madurez es la clave para que ese movimiento no sea traumático, sino fructífero y nutriente, para que el discernimiento y la racionalización de las vivencias se asimile y se introyecte en nosotros de forma enriquecedora.
(Dedicado a mi amiga Rosa y a todas las rosas y rosos del mundo...)
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martes, 2 de junio de 2009

La noche





Me gusta pasear por mi ciudad. Sus calles y su gente me dan la paz necesaria para pensar e ir elaborando mis ideas, para engendrar mis reflexiones y poder parirlas después y plasmarlas en mi blog. A veces me inspira un poema como este que hoy cuelgo y que, al igual que "Málaga y el mar", servirá para realizar un montaje en pps con imágenes y musicado.


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La cálida noche


La cálida noche veraniega te arrebata,
la salobre brisa marina te besa la frente
mientras un tenue perfume a biznaga
te llega hasta el alma.

La calle te ofrece todas sus terrazas
para que tranquilo puedas disfrutarla.
Después de vivirla con el dulce sabor
que lleva su casta de vino dorado,
te invita a un paseo para visitarla.

Sus calles,
llenas de destellos de sombras y albas,
te dan el contraste que lleva la vida
que con su halo corriendo se pasa.

Con arte provoca y seduce,
susurra al oído que vivas el acto,
que te llenes de ella y de su pujanza,
que des rienda suelta para tus sentidos,
que llenes tu alma de emociones nuevas,
que tus ojos, en vuelo quimérico,
corran por sus calles para reencontrarla,
que solo se vive una vez
y si luego marchas te la lleves dentro
como amor platónico que te deslumbrara.

Tú, que ya la conoces, la llevas clavada
y ella sigue aquí, esperando como enamorada
a que vuelvas pronto para visitarla,
para compartir toda su hermosura
y dejarte entrar hasta sus entrañas.

Oh! qué noche aquella para no olvidarla.
Qué cobarde fui al abandonarla…


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(Antonio Porras 2009)